jueves, 31 de diciembre de 2009

ROWLAND S. HOWARD - POP CRIMES



Adios 2009, y no vuelvas.
Vaya año más nefasto: primero Lux Interior y ahora Iván Zulueta y Rowland S. Howard ya no seguirán deleitándonos con su forma única de hacer las cosas, esa que enseña a salirse por la tangente.

ROWLAND S. HOWARD - POP CRIMES
(Liberation Music, 2009)

1-(I Know A Girl) Called Jonny
2-Shut Me Down
3-Lifes What You Make It
4-Pop Crimes
5-Nothin
6-Wayward Man
7-Ave Maria
8-The Golden Age Of Bloodshed



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miércoles, 30 de diciembre de 2009

URICH Nº 1



URICH NUMERO 1
(Junio, 1986, Madrid)

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JACKKNIFE - LIVE JABBERJAW ´94



JACKKNIFE
LIVE JABBERJAW, L.A. 10-27-1994

1-Intro
2-Intro 2
3-Lickin´ Chicken
4-My Girlfriend´s Back
5-Midget Stomp
6-Dime Bag Whore
7-I Was 16
8-Baby Come Back
9-Audience
10-Up Jumped Jackknife
11-Flat Top Fucker
12-San Francisco Beauty Queen

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And in January, the discography.

martes, 29 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (4º PARTE).



ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ.

(4º parte. Traducida del Comics Journal 126 (1988/89) por Frog2000 y Johnny Farragut).

1º PARTE, 2º PARTE, 3º PARTE.

PARTE DOS: JAIME

Groth: Creo que una vez dijiste que tu arte floreció de verdad bajo la tutela de un profesor de dibujo en la Facultad.

Jaime: Claro, cuando salí del Instituto no quería trabajar, y solo me daban la beca si asistía a las clases de una diplomatura universitaria. Así que fui a todas esas clases de arte para que me dieran los créditos necesarios. Me matriculé en Historia del Arte y luego me volví a matricular.

Fiore: ¿Dejaste de ir a clase?

Jaime: A veces no terminaba la asignatura. Me gustaba aprender pero no quería hacer exámenes y cosas de ese estilo, así que casi al final lo dejé y volví al Instituto.

Fiore: ¿Así que tienes conocimientos de Historia del Arte?, ¿se te da bien estudiarlo?

Jaime: Bastante. Aunque olvido los nombres.

Groth: Me acuerdo cuando me llevaste al Louvre y me diste una pequeña lección.

Fiore: ¿Crees que saber sobre la Historia del Arte influyó en tu forma de hacer cómic?

Jaime: Creo que me ha ayudado. Voy más allá de los cómics.

Fiore: Supongo que es algo que no habías previsto cuando empezaste.

Jaime: Ni siquiera pensaba en ello. Incluso después de haber estudiado, no creía que me fuese a influir de ninguna manera. Pero sí pienso que lo ha hecho.

Groth: Pero previamente a esto tu única fuente artística real fueron los cómics, ¿no?

Jaime: Los comic-books y las chicas. Ahí es donde empecé a aprender anatomía. Y ahí aprendí a dibujar lo vivo. Y entonces apareció aquel profesor que había dado clase a Mario, o alguien que conocía del semestre anterior. Me dijeron: “No cojas las clases de Deitz, que es un hijoputa”, pero necesitaba los créditos y me gustaba dibujar figuras, así que por qué no. Y cogí a Deitz que era un hijoputa, un viejo con gafas, [gruñendo] Como una especie de joven Burne Hogarth (¿leerá esto?).

Groth: Sería parecido a como es ahora. [riendo]



Jaime: De hecho, usaba un montón a Hogarth. Nos hacía dibujar a partir de sus libros, cosa que encontré interesante cuando vi a Hogarth por primera vez. Y pensé “no hay duda, son el mismo tío”, [risas]. Lo elegí, y me alegro porque era un profesor maravilloso. Me enseñó como no lo ha hecho nadie más. Me enseñó a dibujar de dentro hacia fuera. Qué es lo que hace la figura. No lo que aparenta hacer. Si dibujabas a alguien corriendo decía: “no dibujes así las manos, dibuja lo que está haciendo en realidad”. Y tenía una manera muy inteligente de inculcarnos sus ideas. Todavía no sé como lo consiguió. Me enseñó a dibujar una figura sentada y a poner la silla después. Y luego al revés: nos hacía dibujar la silla y luego a alguien sentado encima. Y no se me ha olvidado nunca. Lo único que hago que me dijo que no hiciese nunca es empezar por la cabeza. Nos pedía que empezáramos por las caderas, o por una pierna, o por los hombros y que siempre dejáramos la cabeza para el final. Y es lo único que no he podido evitar hacer. Todavía sigo dibujándola primero.

Fiore: ¿Le has enseñado a alguien esos trucos?

Jaime: No sabría cómo hacerlo. No podría explicarle a alguien igual que como él se explicaba. Entraba a clase, nos hacía mirar al modelo durante cinco o diez segundos y sin mirar al papel, abocetar las líneas de la acción que estaba llevando a cabo el modelo. Y nos hacía abocetar cinco posturas distintas nada más empezar. Luego nos pedía que dibujáramos durante un minuto un dibujo en el que podíamos mirar al modelo, mientras nos cronometraba.

Groth: ¿Cómo unos ejercicios de ese estilo pueden llegar a mejorar tu habilidad?

Jaime: Gracias a la práctica. Te dan confianza al trazar una línea. Odiaba que emborronáramos el dibujo. Eso de pasar las líneas una y otra vez. Al final del semestre eché un vistazo a todos mis dibujos (y había llenado un montón de blocs, porque nos obligaba a hacer mucho trabajo) y me di cuenta de que los primeros dibujos estaban emborronados de esa manera: había hecho un millón de líneas para una sola pierna. Y al final conseguí hacer una pierna con una sola línea.

Groth: ¿Era bueno en anatomía?, ¿era bueno en los elementos formales del dibujo?

Jaime: Sí. Me mataría si supiera que hacía cómics. Me diría con sus palabras: “odio esa mierda tipo Star Wars” [risa]. Ni siquiera sé si sabe que ahora hacemos cómics.

Fiore: ¿No tienes huevos para enseñárselo?

Jaime: Bueno, se jubiló pocos años después de que me diera clase.

Fiore: ¿Aún vive?

Jaime: Creo que sí.

Groth: ¿Y dónde más aprendiste los elementos formales del dibujo tales como la composición, la profundidad, la perspectiva y todo lo demás?

Jaime: Pues muchos por otras asignaturas de Arte, pero una buena parte vino de fijarme en buenos ilustradores, sobre todo en buenos dibujantes de tiras cómicas. Nunca supe mucho de los ilustradores de fuera del mundo de los cómics. Los cómics fueron siempre aquello en lo que más me fijaba. Tíos como Alex Toth, era en gente así en los que me fijaba.

Fiore: Cuando ibas a la Facultad, ¿cuál era tu idea de lo que era un buen ilustrador de cómics?

Jaime: Alguien como Moebius. Pero también me gustaban algunos pintores como Van Gogh o Picasso, que no eran dibujantes.



Groth: Obviamente te gusta Kirby.

Jaime: Por supuesto, cuando era niño me enamoré del dinamismo de Kirby, las grandes máquinas y el poder y los choques que atravesaban paredes y todo lo demás. Cuando me fui haciendo más mayor, y esto puede sonar gracioso, de Kirby aprendí la sutileza.

Groth: ¿Cómo?

Jaime: Incluso recuerdo una viñeta concreta. Fue en uno de los primeros cómics de los Vengadores, en el que Tony Stark se reúne con la Bruja Escarlata y Mercurio en un aeropuerto, supongo que es la primera vez que se ven, y van vestidos como gente normal.

Groth: Lo recuerdo, fue en el Vengadores número 16.

Jaime: [Se ríe], Van vestidos con abrigos y me enamoró ese tipo de naturalismo porque descubrí esa viñeta en la época en la que todo era [John] Buscema y nadie podía estarse quieto. Fue de Kirby del que aprendí realmente. Porque hacía que alguien estuviese de pie encendiendo un cigarrillo de forma tranquila. Pensaba: “Me gusta cuando la gente está parada”, porque ya estaba cansado de las poses de acción.

Groth: Es gracioso que lo menciones, porque Kirby era muy reconocido por su dinamismo y vitalidad, la gente olvida que también podía ser sutil. Me acuerdo en un número de los Cuatro Fantásticos que hizo con la Cosa titulado “This Man, This Monster” (el problema es que la mitad se llamaban “This Man, This Monster”) en el que alguien ocupa el lugar de La Cosa.

Jaime: El primer “This Man, This Monster”.

Groth: Se puede encontrar mucho patetismo en su descripción de La Cosa y eso es algo fantástico.

Jaime: Y nadie veía eso en el trabajo de Kirby, y aún no lo hacen. Creo que es gracioso que él sea uno de los artistas de los que aprendí ese naturalismo. Desde entonces hay otros tíos de los que también he aprendido.

Groth: Hank Ketcham.

Jaime: Hank Ketcham. Cuando volví y empecé a investigar viejos artistas, descubrí que Hank Ketcham era el más sutil. Sabía cómo hacer que alguien se inclinase, cómo sentarse, mostrar su masa corporal, todo. Es asombroso. Se podría decir que es mi dibujante de cómics favorito.



MAS AMOR. MENOS COHETES.

Fiore: ¿Hubo un momento en particular en el que “Locas” se convirtió en algo mucho más interesante que “Mechanics”?

Jaime: En el primer número. [se ríe]

Fiore: Oh, ¿en serio?

Jaime: La historia de cuarenta páginas de “Mechanics” que tuvo tanto éxito contenía todas las ideas sobre “Mechanics” que tenía en ese momento. Quise ponerlo todo en una historia. Y para cuando terminé me había quemado.

Gilbert: La razón por la que empezamos haciendo cosas de Ciencia Ficción, y creo que esto también va por Jaime, es porque es muy fácil. Puedes complacer muy fácilmente a la audiencia. Por ejemplo, hay un monstruo en una escena, pues lo dibujamos a nuestra manera y ya está. Muchos pondrían un monstruo destrozando gente. Nosotros haríamos un monstruo pidiendo cambio o algo así. Nos resulta muy fácil hacerlo. Todo lo que hay que hacer es dibujar un monstruo. Si dibujas a un vagabundo haciendo eso no tendría el mismo impacto sobre los lectores.

Groth: Sé que muchas de las cosas que te gustaron en esa primera historia de “Mechanics” son los elementos fantásticos que luego has desechado.

Jaime: Bueno, en realidad no. Lo que más me gustaba era cómo reaccionaba Maggie. A veces se preocupaba porque iban a ser barridos de la isla y morirían y otras veces simplemente querían beberse una cerveza. Lo que me divertía no era tanto la parte fantástica sino cómo reaccionaba la gente: jugaban al béisbol y el home-run estaba encima del dinosaurio. Cosas así. Y eso es lo que gente no entendió.

Groth: Pero creo que hubo un punto en el que decidiste deliberadamente poner “Mechanics” en un segundo plano. Y creo que era porque querías contar historias más realistas y “Mechanics” ya no te llenaba tanto. ¿Es eso cierto?

Jaime: No, simplemente estaba interfiriendo con el argumento. No era importante. Intentaba contar historias creíbles que no funcionaban si aparecía un dinosaurio o un cohete de fondo. Aún me sigue encantando dibujar esas cosas, pero no encajan.



Groth: Obviamente adoptasteis la decisión de contar historias más realistas. Las primeras historias son más ampulosas y alegres, contienen elementos fantásticos y tal. Y últimamente estáis haciendo historias más realistas. ¿Por qué habéis decidido hacerlo así?

Jaime: Yo quería que el lector se identificara con la historias tanto como me fuese posible. Si aparecía alguien con una pistola que iba a disparar, tú como lector querrías escapar. O querrías que los personajes saliesen de esa situación. En lugar de verlo como “oh, ese tío está disparando a ese otro tío”, como en cualquier otro cómic. Quería que le importara al lector. Que se sintiera como se sentían los personajes. Intentaba que fuera lo más aproximado posible a eso.

Groth: Lo que me llamó la atención cuando releí vuestros primeros doce números más o menos, era esa exhuberancia y ese sentido del humor y la alegría de vivir tan genuinas. Se puede ver en el argumento. No es esa mierda spielbergiana sentimental. Es una actitud positiva ante la vida.

Jaime: En los primeros números era afortunado porque no tenía ninguna meta, plan u objetivo. Simplemente lo hacía y resultaba que a la gente le gustaba. La mentalidad punk me ayudó, porque no tenía muy claro el que fuera a gustar. Es como en esas antiguas historias de Crumb que claman “se lo voy a enseñar”.

Groth: No me gustaría poner palabras en tu boca, pero ¿se podría decir que el fenómeno punk afectó tanto tu propia vida que la vida misma se hizo más interesante que los cómics que estabas leyendo?

Jaime: Seguro. No me di cuenta hasta que alguien me lo dijo. “Me gustan tus cómics porque son realistas”. “Bueno... hago lo que veo”. Además cuando empecé a hacer cómics dibujaba a mis amigos. Ellos eran mi inspiración en lugar de los super-héroes. La gente real fue la que me inspiró, y eso me ayudó mucho.

Fiore: ¿Hay personajes que se inspiren en gente que conocieras?

Jaime: Más en gente que yo veía por ahí. O en una mezcla de gente que veía y gente a la que conocía, pero ningún personaje se basó en una sola persona.



Fiore: ¿Así que se podría decir que en una historia como “La Muerte de Speedy” los personajes eran una especie de mezcla entre gente conocida y gente que observabas a distancia?

Jaime: Bueno, los amigos de Speedy, los chavales que aparecían al fondo con las cervezas, eran los amigos con los que yo había crecido, a los que todavía veo de vez en cuando. Los punks eran los punks que conocía, pero cuando hablo de gente que veo pasar, me refiero por ejemplo a chicas que se parecían a Hopey, pero a las que nunca conocí ni hablé con ellas. Las veía de lejos y escuchaba de lo que hablaban desde lejos. No sabía lo que había dentro de sus cabezas, así que me lo inventé. Normalmente eran zorras. [se ríe]. Pequeñas malcriadas.

Fiore: ¿Qué te impulsó a tratar este tema concreto, a tratar la vida de esas chicas?

Jaime: Ir a conciertos de punk en Los Angeles y ver a esas punkis de las que me enamoraba de inmediato.

Fiore: ¿Pero qué te atraía de ellas?

Jaime: Estaban llenas de vida. No eran como nadie que yo conociera. No les importaba nada una mierda. Eran unas macarras. Eran simpáticas.

Gilbert: Viviendo en el sur de California, sucedía que además eran realmente guapísimas, al menos muchas de ellas.

Jaime: Eso también ayudaba.

Groth: Bueno, esta es la pregunta para la que todo el mundo quiere una respuesta: ¿vosotros quedasteis alguna vez con chicas como Maggie?

Jaime: Yo no quedé con chicas durante mucho tiempo. Era un gilipollas. [se ríe] No salí con ninguna chica durante todo el tiempo que estuve en el Instituto, incluso mucho después de terminarlo. Siempre fui muy tímido y así es como empecé a dibujar mujeres en los cómics. Cuando empecé a descubrir a las chicas en la Universidad las adoraba, las tenía en un pedestal. Pero no podía tocarlas, me aterrorizaban. Y así empecé a esconder mi timidez para poder hablar con ellas, porque quería estar cerca de ellas. Eran “visiones de lo bello”. Entonces descubrí que podíamos ser amigos y que podía estar a su lado al mismo tiempo. Y supongo que fue así como empezó, así fue cómo aprendí a tener amigas, y a veces algunas de ellas eran mejores que mis propios amigos.

Groth: En algún momento tuviste que bajarlas del pedestal.



Jaime: Oh, sí. Pero bajarlas no significó derribarlas. Fue más como ¡wow, están aquí a mi lado!. Y así empezaron a gustarme más las chicas. En realidad, a gustarme como personas, no como cosas bonitas.

Groth: Es interesante que digas que al principio las tenías en un pedestal y que luego las empezases a ver como amigas, porque revisando tu trabajo en Love & Rockets, siempre hay respeto hacia la mujer y existe una visión romántica sobre ella. ¿Esto es así?

Jaime: Creo que eso deriva de que me gustaba dibujarlas. El respeto estuvo desde el principio, porque todo lo que dibujaba eran mujeres. Ahora intento equilibrarlo porque los primeros tíos que hice, realmente no estaban muy perfilados.

Fiore: ¿Y cómo te decidiste a sacar a estas chicas, o al menos a Maggie, en la historia de “Mechanics”?

Jaime: Era una idea que arrastraba desde el Instituto. Se me ocurrió dibujar a una mujer con un cinturón de herramientas. Pensé que era realmente sexy, una mujer con un uniforme de hombre. Y la dibujé enganchada a un poste de teléfono. Y luego pensé que estaría bien hacerlo en perspectiva, porque en aquella época era lo que me llamaba la atención. Al principio Maggie era una mujer de mediana edad, pero para cuando el cómic salió, tenía 17 o 18 años. Cuando Mario me pidió que participara en el cómic, me dije “¿qué hago?”. Y cogí todas esas antiguas ideas y las mezclé.

Groth: Las historias que salían en el primer Love & Rockets no fueron las primeras en las que utilizaste a Maggie y a los otros personajes que habías creado.

Jaime: No, pero era la primera vez que las ponía en historias de verdad. De hecho, aquellas eran las primeras historias completas y reales que hice en mi vida usando dichos personajes principales. Antes había hecho historias cortas, pero nunca las continuaba. Durante años había estado dibujando a Maggie y a Hopey, pero no sabía lo que iba a hacer con ellas. Quería ponerlas en una historia, pero no lo hice por pereza.

Fiore: ¿Y se iban desarrollando los personajes en tu cabeza según los dibujabas?

Jaime: Sí, se estaban desarrollando como personajes. Cuando estaba en el Instituto, Maggie tenía treinta años y mi idea era hacer historias sobre esa mujer. Historias de Ciencia Ficción o lo que fuera.



Fiore: ¿Y cuánto dirías que se parece esa mujer de treinta años que imaginabas entonces a la Rena de ahora?

Jaime: Yo diría que Maggie era al principio como Izzy. Bueno, como Izzy en “How to kill a... By Isabel Ruebens”. Una mujer que ve cómo suceden todas estas cosas raras. Así era Maggie al principio. Le puse Maggie porque me gustaba “Dark Shadows”, la comedía televisiva.

Groth y Fiore [ríen]

Jaime: Por la chica que se llamaba Maggie... Siempre me gustó ese nombre y dije “voy a hacer un personaje que se llame Maggie”. Empecé por el nombre. Hopey apareció cuando empecé a ir a conciertos punk, cuando vi a todas aquellas guapas chicas morenas con el pelo corto y voces cálidas, con carácter, corriendo de un lado para otro. Al principio Hopey iba a ser ese adorable y agradable, pequeño y perfecto personaje que el lector iba a amar. Iba a ser adorable. Pero entonces pensé que no. Que sería perfecto si fuese una zorra. La haría más interesante. O más realista. Una de las cosas que salió de nuestro descubrimiento del punk fue que aprendimos a darle la vuelta a las cosas. Adopté esa actitud sabelotodo, y decidí que “no, la voy a hacer ser una perra y que todo el mundo se vuelva loco”. Y así es como sigo haciendo gran parte del cómic. Nosotros pensamos: “si lo hacemos así los vamos a enloquecer, pero volverán a por más”.

Fiore: ¿Crees que Hopey es desagradable en cierta forma?

Jaime: Depende de quién la esté observando. Yo presento a este personaje bocazas y zorrón. De alguna forma, yo admiraba a ese tipo de chica y espero que la gente vea a Hopey de la misma forma. Bueno, sé que la gente ve a Hopey así. La admiran. Es probablemente el personaje más popular de la serie.

Groth: ¿Maggie?

Jaime: No, Hopey.

Groth: ¿Crees que Hopey es la más popular?

Jaime: Bueno, me llegan más opiniones acerca de ella. A no ser que los fans de Maggie sean mudos.

Groth: Bueno, ¿ocurre esto desde que ha ganado peso?

Jaime: No, desde el principio.



Groth: Pero Hopey también puede ser muy dulce. Sobre todo cuando se muestra atractivamente anti-autoritaria. Aunque no lo sea.

Jaime: Yo sólo te expongo los hechos. Porque Hopey es el tipo de personaje cuyos pensamientos nunca vas a poder prever. Así que todo lo que te doy de Hopey es...



Groth: Bueno, ¿Hopey es reflexiva?, ¿le da mucho al coco?

Jaime: No, ella reacciona.

Groth: Impulsiva.

Jaime: Sí, es bastante impulsiva. Con Hopey lo que ves es lo que hay, mientras que con Maggie es otra cosa. Con Maggie siempre hay bocadillos de pensamiento. En una ocasión intenté hacer con Hopey lo mismo, meterme en su cabeza, y fue un fallo. Se supone que no tienes que saber qué es lo que sucede dentro de la cabeza de Hopey.

Fiore: A veces, “Locas” parecen los personajes de Peanuts adultos, porque no hay muchos adultos excepto por la policía y gente como...

Jaime: Adultos. [riendo]



Fiore: No, exceptuando a los más grandes que la vida, personajes míticos como Rena Titanon, Penny Century y Rand Race.

Mario: Cuando tú tienes esa edad, las personas son míticas.

Fiore: Lo que más me interesa es el enfoque de los personajes más jóvenes.

Gilbert: Nenas, eso es, Bob. Nenas.

Jaime: Son una de las razones. Otra de las razones es que estás viendo la historia a través de los ojos de Maggie. Es como una persona normal observando a sus héroes. Los ven como si fueran algo más grande que la vida. Rand Race es más grande que la vida para ella. Penny Century viene de ese mundo. Ves que para Maggie existe otro mundo sin tanto glamour. Y Rena ya es una leyenda. Me gusta escribirlo así.
Además, quiero sacar historias, y es algo que casi no he hecho hasta ahora, donde los chicos que se enamoran de Maggie la vean de esa misma forma; que tanto ella como Hopey sean esas chicas punk legendarias y ellos simplemente deseen poder conocerlas.
Para ellos Maggie es la perfección, quiero mostrarlas bajo una luz diferente.

Fiore: ¿Es “A date with Hopey”, la historia del tercer libro de Love & Rockets, un intento de mostrarlas así?

Jaime: En realidad es una historia que pasó de verdad.

Fiore: ¿Te pasó a ti?

Jaime: Sí, claro. [riendo] Y quise mostrar la visión que otro tiene de ellas.

Fiore: También me acuerdo de una historia en la que los chavales andan por casa de sus padres sin que estos estén y es casi como un mundo en el que los adultos han desaparecido. ¿Eso es lo que pretendías hacer?

Jaime: Con lo que respecta a estos chicos, supongo que sí. Ahora mismo es el punto al que he llegado en la historia. Puede que más adelante muestre un poco más el punto de vista de los adultos. Lo que quiero explicar es que la madre de Hopey no es simplemente una zorra. Que hay otro lado de la historia, porque todo lo que has oído hasta ahora son historias de terror. Maggie dice que su madre está loca... no quiero convertir esto en una especie de película de John Hughes donde los adolescentes lo saben todo y los adultos son demonizados.



Fiore: Así que Maggie tiene padres. Pensaba que Maggie había crecido más o menos sola.

Jaime: Creció separada del resto de su familia, me inspiré en la hermana mayor de mi madre, que podría haber sido mi prima, porque fue criada por su abuela y no por su madre; y es tan distinta que podría pertenecer a otra rama de la familia.

Fiore: Además parece que hay un nivel económico diferente entre Maggie y Hopey. Maggie viene aparentemente de un ambiente más pobre, mientras que Hopey procede de un entorno más de clase media y además es un espíritu más libre.

Jaime: Sí, es como si Maggie hubiese crecido en un ambiente más tradicional, con costumbres más tradicionales, más próximas a la cultura mejicana, mientras que Hopey nunca tuvo realmente una familia. Hopey es temeraria, no hay nada que la ponga límites como la familia o el amor.

Gilbert: Luba y Hopey son similares. Me he dado cuenta mientras hablabas, porque ambas son unas malcriadas.

Groth: Una de las cosas que me llamó la atención al leer todo el trabajo que has publicado desde el principio, es lo increíblemente orgánico que resulta. Por ejemplo, había una referencia a Speedy en la primerísima historia de “Mechanics”, a pesar de que Speedy no aparece de una forma significativa hasta bastante después. Así que me preguntaba si cuando empezaste a trabajar, hasta qué punto habías ideado el desarrollo de toda la historia. ¿Hasta qué punto conoces a tus personajes y sabes cómo van a interactuar?

Jaime: Bien, Speedy fue ideado bastante antes de hacer el cómic. De hecho, su nombre es Steve. Se lo cambié a Speedy porque quería sacar a este chaval mejicano, a este cuate, que es como alguno de los chavales que yo conocí cuando era más joven. Creé a personajes como ese porque sabía que los volvería a sacar más adelante y así el lector diría “¡vaya, ese es el tío del que estaban hablando!” y casi parece como que conoces a ese tío desde hace tiempo y no te parece un extraño. Esto lo hice mucho porque no tenía sitio para sacar a toda esa gente, así que los presentaba a través de referencias en las conversaciones, y luego ya los mostraba.



Groth: ¿Y todo esto estaba en tu cabeza?, ¿tienes un árbol genealógico de ellos en tu casa?

Jaime: Fijo [a la primera pregunta], es como si conociera a todos mis personajes tan bien que sé lo que les gusta y lo que no. Y eso puede llegar a ser un problema.



Groth: ¿En qué sentido?

Jaime: Sí, fue lo que me pasó en los números en torno al quince, cuando el argumento se redujo a los personajes y no a las historias. Después de “Las Mujeres Perdidas”, cuando me metí a hacer la parte de “Locas”, estaba tan obsesionado con los personajes que ellos eran los que escribían las historias, no había sitio para un argumento. Y no me di cuenta de ello hasta diez números después. Ahora soy más precavido y puedo equilibrarlo. Sé cuál fue mi error.

Groth: ¿Consideras esas historias un error? Por ejemplo, una de ellas era sobre un par de chavales buscando sus discos, esa era una historia genial.

Jaime: Bueno, en realidad esa es precisamente con la que me di cuenta de que estaba haciendo que las cosas funcionasen de nuevo, pero antes de esa, en los números del trece al dieciséis, la acción transcurría de forma muy pausada; era “Locas” cobrando vida. No es que no me sienta orgulloso de esas historias, pero si hubiera mantenido esa forma de narrar, no habría llegado muy lejos.

Groth: No podrías haberlo hecho siempre.

Jaime: No creo que esa parte dañara la historia. Simplemente es un periodo más lento de su vida.

Groth: Una cosa que realmente me interesa es ¿desde qué temprano momento sabías cuál iba a ser la trayectoria de todos los personajes?, ¿y hasta qué punto era un descubrimiento para ti mismo según los ibas dibujando y escribiendo?

Jaime: Era una mezcla. Yo iba descubriendo algunas cosas según avanzaba. Con personajes como Race, no me pude imaginar cómo sería su vida en casa, es por eso que fracasaron.

Groth: Fracasó como personaje.

Jaime: Sí, como personaje. Así que es mejor dejarlo en un segundo plano, como una estrella mítica de cine o algo así. Me lo puedo inventar todo acerca de Maggie, pero con Race, no puedo saber qué tipo de vida lleva fuera de su trabajo como mecánico, así que lo dejas a un lado, le quitas protagonismo.

Fiore: ¿Crees que es posible hacer eso con ese tipo de personaje?

Jaime: Bien, sí. Lo creé por instinto. Se podría decir que no voy a darle más protagonismo a un personaje como Race porque no me parece interesante si no tiene un background detrás. No tengo la sensación de que sea uno de mis antiguos colegas. Porque sabes, Maggie es una vieja amiga, debido a que lo sé todo acerca de ella. Sé cómo era cuando bebé, cómo cuando era adolescente. Sin embargo a Hopey no la veo con una edad inferior a quince o trece años. No va a ir más atrás en el pasado de la edad que tiene ahora, porque no me puedo imaginar qué es lo que hace una chica como ella cuando es una niña.

Fiore: ¿Y Maggie?

Jaime: Puedo dibujar la vida entera de Maggie, hasta que se muera.

Fiore: Aparte de Race, ¿de qué otros personajes principales has prescindido?

Jaime: Penny debería irse pronto. No hay mucho más que contar. Así es como a veces funcionan las cosas. Las historias se acaban. Como la de la tía de Maggie, Vicki, cuya historia empezó y terminó. La próxima vez que la veáis será bajo el trasfondo del que salió. Puede que en un par de viñetas como mucho.



Fiore: ¿Esto es aplicable también al wrestling?

Jaime: No, porque me gusta. Y ese es el motivo por el que Vicki podría volver a salir, aunque su historia ya no se centrará en su relación con Maggie nunca más. Su historia se ha venido desarrollando desde “Las Mujeres Perdidas”, cuando le dijeron a Vicki que Rena y Maggie habían muerto y ella se tuvo que poner a pensar en ellas.

Fiore: ¿También le has sacado la tarjeta roja a Rena?

Jaime: Es como lanzar una moneda al aire, puede volver y seguir en activo o podría ser que la próxima vez que la vieras pesara doscientas libras y se quedara sentada el resto de su vida. Todavía no lo he decidido. Quiero escribir algo acerca de sus orígenes: cuando nació, cómo fue su niñez, todo el camino hasta que ganó el campeonato.

Groth: Rena parece uno de esos personajes llenos de posibilidades, porque creo que has escrito tres fases de su vida al menos. ¿Ahora tendrá unos 48 años?.

Jaime: Sí, está muy bien trabajar con un personaje mayor, porque puedes retroceder en su vida. Con uno joven no puedes volver muy atrás.

Groth: ¿Has pensado saltar hacia delante veinte años?

Jaime: Pero entonces también iría hacia atrás.

Fiore: Eso ya lo convierte en Ciencia Ficción, porque tendrías que imaginar los cambios que se producirían en la sociedad en el futuro.

Jaime: Si salto hacia delante, las decisiones que tomara tendrían que estar muy meditadas porque no me gustaría que me pasara que al volver hacia atrás tuviera que decir “mierda, ella ya no puede hacer eso”.

Fiore: ¿Cuánto tiempo hacia atrás estarías interesado en retroceder? ¿Te gustaría escribir historias de un tiempo anterior a tu nacimiento?

Jaime: Oh, claro. Como la época de Rena. Me gustaría volver a cuando tenía quince años y empieza con el wrestling, más o menos en los años cincuenta.



Groth: Es que hasta el marco temporal es ambiguo. Es difícil ver tu presente como el nuestro.

Jaime: Pero está lo suficientemente cerca.

Groth: Bueno, se ha estado acercando al presente en la medida que se ha hecho más realista.

Jaime: Rena sigue viviendo en ese mundo del espacio exterior. No tanto con naves espaciales, robots y extraterrestres sino en esa época antigua en la que mostraba a la gente vistiendo raro.

Groth: En “Toyo´s Request” tendría unos 34 años.

Jaime: En esa historia todo está muy liado porque tiene unos 34, pero habla de lo que está sucediendo como si tuviera 21 años. Así que tiene 21, o unos 20. Porque está contando la historia de cuando intentaba ganar el campeonato que logró a los 21. Y funciona, porque aparenta esa edad.

Groth: Bueno, pero si ella tenía 21, la acción transcurrió hace muchos años...

Jaime: Sí, es en una época indeterminada antes de que yo naciera, en algún momento antes de que yo fuera concebido.

Fiore: ¿Así que no te interesa investigar cualquier período de tiempo?

Jaime: No en el caso de Rena, pero sí en el caso de los otros. Para algunos de los personajes de Maggie. Pero para Rena ha salido así.

Groth: ¿Por qué?

Jaime: Porque así es como surgió. Rena nació en otro país, e ideé ese país como uno imaginario. La razón por la que suelo separar la vida doméstica de Maggie de su trabajo es porque “Mechanics” es parecido a viajar a un país extranjero. Todo es raro. Es como cuando viajas fuera y dices “nosotros no hacemos las cosas así”. “Mechanics” es parecido a eso. Tienen cohetes, cosa que nosotros no tenemos. Por eso nunca verás a Hopey en una historia de “Mechanics”, porque no encajaría. Ella ya es demasiado en el mundo real.


(Continuará)

lunes, 28 de diciembre de 2009

domingo, 27 de diciembre de 2009

FORUM Y YO: DAREDEVIL (2)



FORUM Y YO: DAREDEVIL (2)

Entonces tenía catorce añitos y acababa de ligar con la morena de ojos oscuros que me había arrebatado el alma. Era la hermana de un conocido del barrio (ahora felizmente casada) y desde que jugaba con nosotros al escondite y a otro montón de pasatiempos que servían para reducir tardes enteras a minutos de lo bien que nos lo pasábamos, me palpitaba a cien el corazón, me entraban sudores fríos y calientes nada más olerla y tenía anhelos de grabar su nombre en cada uno de los miles de árboles que rodeaban el pueblo.

Conseguí la cita de marras y mientras paseábamos por las calles, al atardecer, llegamos al único quiosco que ejercía de “dealer” de mi vicio Marvel. Como era jueves, sabía que habían llegado las novedades con más o menos un cincuenta o sesenta por ciento de seguridad, pues a lo que algunos llamaban distribución en esa época, otros bien podrían haberlo bautizado como anarquía. ¡Cuántas veces preguntaría “si había llegado algo” sólo lo sabe mi quiosquero! Es una demanda que el pobre tendrá grabada a fuego para los restos. Nada más verme entrar en su cubículo sonreía resignado debido a una cara, la mía, que tornaba en imagen misma de la decepción ante la negativa.


Pero ese día la furgoneta de reparto había llegado a tiempo, quizá la única vez que no me hizo falta, la única que me habría beneficiado. 


Como ya había hablado varias veces con la que yo creía que era ya mi media naranja, disponía de cierta confianza, así que sopesé la situación y lancé una explicación confusa sobre mi necesidad de comprar el tebeo de La Patrulla-X, complementado por la saga de Daredevil que se cruzaba con “La Caída de los Mutantes”, y que se publicaba mensualmente en trocitos. Y que no existía la posibilidad de comprarlo al día siguiente. Le comenté que esta vez sería una excepción, que yo compraba mis cosas sin nadie que me acompañase, que mi vicio era uno solitario. Que necesitaba ver cómo Ann Nocenti iba a seguir fastidiando al héroe vestido de rojo y si este sobreviviría lozano a una etapa que se desveló como la segunda mejor del personaje después de la de Frank Miller. 


La chica no dijo nada, pero en sus ojos pude ver que los tebeos y las relaciones a tan temprana edad no casaban muy bien y que no habría boda con traje blanco y langostinos en un futuro. Duramos juntos tres meses más. Cosas de críos.

Matt Murdock, Daredevil en la nocturnidad, no tenía esos problemas. Disponía de un largo carrusel de conquistas a cada cuál más apetecible. Si no cortejaba a ricas herederas que sufrían por sus huesos como Heather, se ligaba a sensuales super-espías y asesinas como la Viuda Negra o Elektra. O bipolares con ojos de cordero de la catadura de María Tifoidea. O antiguas actrices porno como Karen Page. Y cuando este trasunto de Robert Redford no estaba con nadie, lo cuál ocurría en escasas ocasiones, seducía a una bella doncella sin hacer muchos esfuerzos, como pudo verse en una de las más sobresalientes historietas del personaje: Elektra Lives Again. 
Había algo en las correrías del personaje guionizadas por Miller, Nocenti y Kesel, y dibujadas por Mazzuchelli, Romita y Nord que hacía creer al lector que su diablo favorito era alguien que consumaba sus relaciones. Al contrario que otros amargados galanes al estilo de Tony Stark, alcohólico sin remedio.

Sin embargo, mi devoción por el personaje después de haber leído sus mejores etapas (en el volumen uno y dos de Forum, ¡y la del Born Again como complemento de Spidey, toma ya!) no lo convirtieron en mi personaje favorito, ese lugar lo reservaba para Lobezno. Pero mis amigos empezaron a llamarme “Daredevil” debido a que sin disponer de sentido del radar, era capaz de ir leyendo por la calle sin levantar la vista del libro o tebeo de rigor y sin tropezar con farolas, coches o seres humanos. Los trayectos del punto A hasta el punto B, mil veces recorridos, se me hacían más amenos y sólo cuando me empezó a importar el que la gente me mirase de forma tan rara abandoné dicho hábito y me convertí en otro peatón común. Claro, que mis raros paseos “a ciegas” fueron el tema recurrente de las chanzas de mis compadres durante años. 

También lo serían las discusiones sobre qué era aquello que nos había convertido en incondicionales de las historias de un Frank Miller jovencísimo que había asimilado el trabajo del maestro Will Eisner (entre otros) hasta utilizarlo con tanta erudición. Y es que en el tebeo del héroe de la Cocina del Infierno hubo momentos en los que parecía que Spirit iba a asomarse por la esquina de algún callejón. 


Y llegamos a la conclusión de que el ingrediente secreto que recorría las páginas del renombrado autor (secundado por su fiel Sancho Panza, Klaus Janson) era uno tan sencillo, pero tan difícil de aprovechar con la dosis justa, como es el romanticismo.


sábado, 26 de diciembre de 2009

DUM DUM BOYS - FORD MUSTANG 7"



DUM DUM BOYS - Ford Mustang 7"
(F.F.Fascination, 2007)

1-(ooouuh j'aimerais être une) Ford Mustang
2-rien

AQUI.


PAGINA OFICIAL.

viernes, 25 de diciembre de 2009

ROYAL TRUX - DANTE´S VENDETTA: LIVE BOOMBOX RECORDINGS 1987-1997



ROYAL TRUX
DANTE´S VENDETTA: LIVE BOOMBOX RECORDINGS 1987-1997
(1997, Cassette)

A1-Bad Blood
A2-Morphic Resident
A3-Map Of The City
A4-Sweet 16
A5-Move
A6-No Fixed Address
A7-The Pickup
B1-Hot And Cold Skulls
B2-Jet Pet
B3-Can't Have It Both Ways
B4-Shadow Of The WASP
B5-Back To School

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Sonido crudo, edición con el consentimiento del grupo.

jueves, 24 de diciembre de 2009

DUM DUM BOYS - IN A COTTON CANDY WORLD



Dum Dum Boys - In A Cotton Candy World LP
(Go Get Organized, 1992)

1-Hit By A Truck
2-In My Room
3-Real World
4-A Cool Sound
5-Sleepwalking
6-Forever
7-5:35 Of Happiness
8-Losing Touch
9-Reverberation
10-In My Heart

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miércoles, 23 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (3º PARTE)



ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ.
(3º parte. Traducida del Comics Journal 126 (1988/89) por Frog2000).

1º PARTE, 2º PARTE.

MARIO TIENE UNA IDEA

Fiore: ¿En qué año hicisteis el primer número de Love and Rockets?

Gilbert: ¿Fue en el ´82 o en el ´83?

Jaime: Lo dibujamos en el ´80 o en el ´81.

Fiore: Así que en 1980, ¿y qué hacíais en ese año?

Gilbert: [se ríe] No estábamos haciendo nada.

Jaime: Estabas trabajando en...

Gilbert: ¿Trabajé en 1980?

Jaime: Mientras hacías “BEM”.

Gilbert: Pillé un trabajo después de estar parado durante cinco años.

Fiore: ¿Qué hacías en esa época?

Gilbert: Tan pronto como salí del Instituto hice mis propios cómics, vagamente parecidos a Love & Rockets; pero sólo los hacía para mí. Utilicé algunos de los personajes de Love & Rockets, que puede que fuesen Inez y Bang, pero pronto me aburrí porque no parecía que fuese hacia ningún sitio con eso. No había ningún sitio donde llevarlo. No sabía qué hacer con ello.

Mario: Incluso la gente a la que preguntamos no sabía qué hacer con ello. No había ningún sitio donde llevarlo.



Groth: En ese momento, ¿tenías aspiraciones de dibujarlo de forma profesional?

Gilbert: No, de hecho, durante la primaria, secundaria y en el Instituto, los chicos me decían “Tú podrías trabajar en los cómics, podrías dibujar cómics, podrías trabajar para Disney”. Pero yo pensaba: “¿Qué voy a hacer allí?. No es mi ambiente, no querrían nada de lo que hago”. Y siempre tuve esa actitud hasta que sacamos el primer Love & Rockets.

Groth: ¿Nunca pensaste en poner tu talento al servicio de una compañía establecida o algo parecido?

Gilbert: Igual en el fondo de mi cabeza soñaba un poco con algo como “Quizá un día pueda hacer Spider-man, pero naaah”. Hice lo que hice porque era lo único que podía hacer.

Groth: Después de salir del Instituto, ¿pensaste en utilizar tus habilidades dibujando para poder conseguir un trabajo en el mundo del cómic?

Gilbert: No, porque era perezoso. Esa es otra. Soy el típico dibujante. Ya estaba haciendo cómics para mí mismo. Era algo ingenuo, pensaba que lo iba a conseguir dibujando para fanzines, porque tenía esa tonta idea de que los fanzines todavía eran un lugar donde los nuevos artistas podían darse a conocer. Esto fue durante la moda de los bárbaros, y eso es todo lo que podías encontrar en los cómics profesionales y en los fanzines. Dibujé bárbaros y así fui practicando porque, por supuesto, me encanta dibujar guerreras bárbaras. Pero eso fue todo, tan sólo eran bocetos.

Fiore: Mario, tú te casaste, y creo que estuviste trabajando en la construcción.

Mario: Claro.

Jaime: Respecto a mí, no quería hacer nada. Estuve siendo un punk-rocker a tiempo completo.

Gilbert: Ibas al colegio.

Jaime: Iba al colegio y me pagaban, así que no tenía que ir a trabajar. [riendo]

Fiore: ¿Estabas becado?

Jaime: Era algún tipo de medida de la Seguridad Social que tenía desde que murió mi padre.

Groth: ¿Para ti era un objetivo dibujar cómics de forma profesional?

Jaime: Bueno, nunca he tenido una meta en toda mi vida. [Se ríe] Pensaba que viviría a salto de mata, trabajaría. He tenido empleo en pocas ocasiones. Haraganeaba mucho, pasaba el rato con mis amigos. Nunca pensé en que llegaría a algo, o a algo parecido a lo que he llegado, a Love & Rockets. Cuando me encontré con que podía hacer Love & Rockets y la gente me prestaba atención, no me fue muy difícil seguir con ello.

Groth: ¿Por qué piensas que no tienes ningún tipo de ambición?, ¿fue por cómo creciste?

Jaime: Supongo. Supongo que para mí nada era muy importante.

Fiore: ¿Se podría decir que había un sentimiento parecido donde vivías, entre los que te rodeaban?

Jaime: Entre todos mis amigos, claro. Vivían, trabajaban, se emborrachaban o drogaban los fines de semana. Y así es como estuve viviendo durante años.

Fiore: Cuando saliste de la escuela, ¿consideraste estudiar algo artístico?

Jaime: No creía que yo tuviera algo que ofrecer. Ni que pudiese llegar a ser alguien profesional.

Fiore: Pero cuando llegó en 1981 el primer Love & Rockets era obviamente un trabajo profesional.

Jaime: Pero yo no lo pensaba así.

Gilbert: Porque no se parecía todavía a un cómic Marvel.

Jaime: Y porque lo estábamos haciendo a nuestro manera, y pensamos, bueno, lo estamos haciendo mal. Así que esto quizá sea bueno para un fanzine...

Mario: Y por eso el primer Love & Rockets tenía el aspecto de un fanzine.

Fiore: Además, no había nadie underground que publicase a gente nueva.

Gilbert: Y no estábamos interesados en hacer material a lo “Dealer McDope” que se estaba haciendo en esa época en los cómics underground. Lo que hacían los artistas underground, parecía algo corto de miras.



Fiore: ¿Considerasteis hacer algo parecido alguna vez?

Gilbert: Bueno, no, porque nosotros somos las personas más haraganas del mundo y sabíamos que te puedes morir de hambre si te conviertes en dibujante underground. Tenía eso muy presente.

Fiore: Hace que te preguntes cuánto talento se ha desperdiciado.

Gilbert: Sí, claro. Tuvimos mucha suerte, es así de fácil. Estuvimos haciendo nuestro propio material, pero como que no íbamos a continuar con ello, pero Mario nos dijo: “Tengo una amiga que trabaja en el Instituto, en la fotocopiadora”.

Fiore: Dejad que Mario cuente la historia. ¿Cómo empezó Love & Rockets?

Mario: Como ya dije, solíamos hacer nuestras propias cosas, y alguna vez Jaime me dejó entintar algo de su primer material, su primer “Mechanics”, y entonces Gilbert me dejó entintar sus historias de Inez y Bang, e hicimos algunas historias más que llevamos a convenciones de cómics, pero la gente no sabía qué hacer con eso. Pasamos un largo período en el que estuvimos en el dique seco, pero parece que ellos siguieron dibujando. Como que perdí un poco el contacto con los cómics, pero empecé a ver que Gilbert estaba mejorando, haciéndose más profesional. Y Jaime –tu estabas haciendo “How to Kill a...”- ¿Eso fue lo primero?

Jaime: Fue uno de los primeros.

Mario: Recuerdo que me enseñaste algo en lo que ya se veía tu estilo actual.

Gilbert: Sólo preparaba su pequeño universo.

Jaime: Sí, tenía mi pequeño mundo, pero no pensaba que fuese a ir a ninguna parte, así que iba a ser todo para mí.

Gilbert: Habíamos creado todos esos pequeños mundos anteriormente, [riendo], y no creíamos que nos fuesen a llevar a ningún sitio.

Mario: Pero pasó que el talento de Jaime evolucionó de aficionado a ese estilo claro-oscuro. Lo vi y me dio vueltas la cabeza. Pensé: “esto es arte profesional”.

Gilbert: El talento de Jaime floreció en tan sólo un año. Simplemente explotó, fue así.

Fiore: ¿Un año a partir de cuándo?

Gilbert: Desde su estilo anterior.

Fiore: ¿Desde los dibujos para pequeños fanzines?

Gilbert: Claro, tenía personajes como Rand Race y Maggie, pero los dibujaba en un estilo heredado de cuando éramos niños, sin ninguna influencia, y de repente su estilo cambió completamente.

Jaime: Y eso fue en la época en la que estuve dando clases de dibujo.



Gilbert: También fue una sorpresa para mí. No sabía que Jaime podía dibujar de esa forma. Fue algo hilarante. Ya estaba viviendo fuera de la casa de mamá, vivía con nuestro primo. Y un día fui y miré su trabajo artístico y dije: “oh, no sabía nada de esto.”

Jaime: Y cuando Mario me preguntó [si podía aportar algo] no tenía ni idea de lo que quería hacer. Yo sólo lo hacía para pasar el rato.

Fiore: ¿Así que fue la obra de Jaime la que te hizo pensar que era posible sacar algo?

Mario: Fue lo más importante. “Si esto es tan bueno, vamos a sacar un número al menos. Saquémoslo para que todos puedan verlo”. Así que le dije a Gilbert: “Definitivamente vamos a hacerlo”. Y Gilbert empezó a trabajar en “BEM” y su trabajo era muy refinado también, y pensé: “ Oh, Jesús, esto va mucho más allá”. Así que importuné a la chica para que nos dejara entrar en la tienda de fotocopias del Colegio, y poder componer los negativos del primer número. Luego tomamos dinero prestado de nuestro hermano Ismael. [Risas]

Fiore: ¿Cómo consiguió el dinero?

Mario: De la Seguridad Social.

Jaime: En esa época él era el rico.

Gilbert: El era el más pequeño de todos, cuando pasó todo esto tenía 21 y había amasado mucho dinero.

Mario: Así que lo hicimos: fuimos y pillamos una impresora para poder imprimir las páginas nosotros mismos, e hicimos un trabajo asqueroso. [Riendo]
Solíamos mirar los anuncios de esos pequeños cómics de cincuenta centavos que se auto-editaban algunos chavales, y ya habían pasado muchos años desde que vimos el último, pero asumimos que aún se seguían haciendo.

Fiore: ¿Eran al estilo de los mini-cómics?

Mario: Sí, pero sólo eran simples copias de los super-héroes. Así que me inspiré en ellos, creía que podría vender lo nuestro a través de anuncios en fanzines. Por fin, ya teníamos el ejemplar...



Jaime: Y nos fuimos a la Creation Con y todo el mundo nos dijo: “oh, todo eso está mal”.

Gilbert: “Deberíais tener una portada en color”... todo el mundo nos decía que todo lo hacíamos mal, y nos lo creímos. No teníamos ninguna referencia. ¿Y quién fue el que nos echó una mano?. Uno de los hermanos Schanes (cofundadores de Pacific Comics). [Risas] Estábamos en un Carl´s Jr [una cadena de comida rápida de la Costa Este] y Mario tenía una pila de nuestros cómics. Schanes les echó un vistazo y dijo: “me gustan, os los puedo vender”.

Mario: Así que le vendimos un montón de ellos a cincuenta centavos cada uno. No sabíamos qué demonios pensaba hacer, sólo queríamos quitárnoslos de encima, así que le dimos un puñado, nos dio algo de dinero, y pensamos: “¡Guay!, hemos sacado algo de pasta”. No nos habíamos dado cuenta de lo lejos que habíamos llegado porque habíamos estado enseñando la revista por toda la Convención y nadie nos decía qué hacer con ella. Nos comentaban: “sí, necesitáis una portada en color, y necesitáis trabajar más vuestro estilo”.

Jaime: Era importante lo de las portadas en color.

Mario: Me sentí como que habíamos sido algo vagos.



Fiore: También enviasteis una copia al Comics Journal.

Gilbert: Fui yo. Habíamos leído el Comics Journal, Jaime estaba suscrito, y pensé “Dios, estos son los mayores hijos de puta del mundo [risas], si podemos soportar sus críticas, podremos con todo”. Esa era mi actitud punk funcionando. Dije: “Que les jodan a estos tíos, les puedo enviar esta revista, no me pueden hacer nada”. Me armé de valor para enviar directamente un par de copias a Gary [Groth] y me dije ingenuamente: “bueno, a lo mejor hacen una reseña”. Dos semanas después Gary nos escribió diciendo: “Guau, esto es grande, queremos publicar nuestros propios cómics. Chavales, ¿os gustaría que nosotros os publicásemos?”. Por un minuto me dije: “no, lo podemos hacer nosotros mismos”. Entonces pensé: “¿estoy loco?” [Se ríe]. Y Gary nos apoyó desde el principio. “Hacedlo a vuestra manera”. Todo el mundo nos había dicho que teníamos que hacer cambios y él fue la primera persona que nos dijo desde el primer momento: “hacedlo a vuestra manera, porque es así como me gusta”. Eso nos tocó la fibra, por supuesto. Podíamos hacer lo que quisiéramos. Entonces luchamos durante un año para poder hacer 32 páginas más porque quería sacar un tomo de 64 páginas. Bueno, en realidad todo encajó. Tan pronto como contactamos con Gary, todo se puso en su sitio.

Fiore: ¿Qué significa que “todo encajara”?

Gilbert: Poder hacer Love & Rockets como lo hacemos ahora. Todo ha sido igual desde el primer número que sacó.

Fiore: Jaime, ¿eras consciente de que Gilbert y Mario pensaban que era tu material el que hizo que el tomo destacara?

Jaime: No, en el tema de los cómics yo era siempre el tercero. Simplemente pensé: “Bien, estoy haciendo un cómic con mis hermanos, voy a hacerlo lo mejor que pueda”.


(Continuará)

lunes, 21 de diciembre de 2009

REEDICIONES NECESARIAS (10): LOVE & ROCKETS X



Con la lectura de LOVE AND ROCKETS X se observan las particularidades que posee Beto Hernández a la hora de proyectar sus carismáticos personajes, seductores sin remedio en viñetas y diálogos mínimos, y las situaciones por las que discurren sus “vidas”, tan cautivadoras que no sueltan al lector hasta su mismísimo remate.
En el tomo diez, recopilatorio de parte del famoso vol. 1 de la revista Love and Rockets, tenemos ocasión de analizar una de las primeras historias donde el avezado autor intentaba escapar (con trampa) de la ficción mayor que había estado cultivando con Palomar. Beto transitará con tino por los mismos barrios que patrullaron las Locas de Jaime (Xaime) Hernández.

Sin hacer mucho ruido, ambos hermanos habían marcado a fuego los ochenta con su revista, editada por Fantagraphics gracias al entusiasmo de Gary Groth. Sus pasos de gigante desde las primeras entregas de ensayo y error alcanzaron el cenit con obras del estilo de “Poison River” (Beto) y “The Death of Speedy” (Jaime), en una evolución a la que pocos se aproximan. El dueto desarrolla y consolida un sello de fábrica lo suficientemente diferente a todo lo demás como para inventar uno de los etiquetajes del cómic de su época, el “alternativo”.

Y Beto aprovechó dicha plenitud para contar una historia ambientada en los suburbios de L.A. que se sigue recordando como una de las mejores de su producción.
En la obra se cruzan personajes de nuevo cuño con aquellos surgidos de su hagiográfica “Sopa de Gran Pena” (título que escogió la Cúpula para una recopilación del autor en la desvencijada colección “Historias Completas” y que se ha apuntalado como perfecta denominación de las desventuras de Luba y los suyos.) De ahí la “trampa” nombrada unas líneas más arriba, ya que a lo largo de la serie aparecerá uno de los “gringos” surferos que pudimos ver en “Un Americano en Palomar”: Steve, un chaval de clase media acomodada que se desvela como el más saludable de todos los personajes, en una historia en la que se cruzan muchas de las debilidades que hacen que los seres humanos lo seamos menos. Pero la historia no funciona con un solo protagonista, sino que son muchos los que componen otra densa obra coral marca de la casa. Beto sigue hablando de los grandes males de la humanidad (racismo, pobreza) y de sus grandes bondades (solidaridad, amor); aunque su agudo ingenio no permita que se muestren tales sensaciones de forma totalmente pura: las amantes enamoradas también se sentirán atraídas por un tercero, la solidaridad del que ha nacido con más suerte se basará en una higiene mental nada proselitista. El pobre que quiere seguir con una vida plena y feliz, realmente envidiará la estulticia del rico, etc.
Otro “must” tanto a nivel de guión como de dibujo que el autor de Oxnard nos regaló hace ya la friolera de veinte años.

Love and Rockets X se pudo ver serializado en El Víbora y La Cúpula nunca lo recogió en tomo. Esta es de esas obras de su fondo de catálogo que más se merece dicha recuperación.

domingo, 20 de diciembre de 2009

1000 HOMO DJs - SUPERNAUT



1000 Homo DJs - Supernaut
CDEP (TVT Records, Wax Trax! Records, 1994)

1-Supernaut
2-Hey Asshole
3-Apathy
4-Better Ways

AQUI.

INFO EN LA WIKI.
UNOFFICIAL PAGE.

sábado, 19 de diciembre de 2009

The Velvets Revolution - 15 Bands Inspired By The Velvet Underground



The Velvets Revolution
(15 Bands Inspired By The Velvet Underground)
(Uncut Magazine, 2009)

1-The Feelies - Slipping (Into Something)
2-Thee Oh Sees - Destroyed Fortress Reappears
3-Orange Juice - Blue Boy
4-The Black Angels - Never/Ever
5-Suicide - Pain Of Ruin
6-Vivian Girls - Tension
7-Magik Markers - Risperdal
8-Espers - That Which Darkly Thrives
9-Fursaxa - Tyranny
10-Smog - Natural Decline
11-Hush Arbors - Fast Asleep
12-Loop - Too Real To Feel
13-The Hope Sandoval & Warm Inventions - Wild Roses
14-801 - Third Uncle
15-The War On Drugs - Show Me The Coast


AQUI.

viernes, 18 de diciembre de 2009

FRIDA KAHLO x BETO HERNANDEZ


Contraportada Love and Rockets nº 28.

Una de las grandes obras maestras que Beto ofreció en Love and Rockets vol. 1 (en este caso en el número 28).