jueves, 31 de diciembre de 2009

ROWLAND S. HOWARD - POP CRIMES



Adios 2009, y no vuelvas.
Vaya año más nefasto: primero Lux Interior y ahora Iván Zulueta y Rowland S. Howard ya no seguirán deleitándonos con su forma única de hacer las cosas, esa que enseña a salirse por la tangente.

ROWLAND S. HOWARD - POP CRIMES
(Liberation Music, 2009)

1-(I Know A Girl) Called Jonny
2-Shut Me Down
3-Lifes What You Make It
4-Pop Crimes
5-Nothin
6-Wayward Man
7-Ave Maria
8-The Golden Age Of Bloodshed



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miércoles, 30 de diciembre de 2009

URICH Nº 1



URICH NUMERO 1
(Junio, 1986, Madrid)

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JACKKNIFE - LIVE JABBERJAW ´94



JACKKNIFE
LIVE JABBERJAW, L.A. 10-27-1994

1-Intro
2-Intro 2
3-Lickin´ Chicken
4-My Girlfriend´s Back
5-Midget Stomp
6-Dime Bag Whore
7-I Was 16
8-Baby Come Back
9-Audience
10-Up Jumped Jackknife
11-Flat Top Fucker
12-San Francisco Beauty Queen

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And in January, the discography.

martes, 29 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (4º PARTE).



ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ.

(4º parte. Traducida del Comics Journal 126 (1988/89) por Frog2000 y Johnny Farragut).

1º PARTE, 2º PARTE, 3º PARTE.

PARTE DOS: JAIME

Groth: Creo que una vez dijiste que tu arte floreció de verdad bajo la tutela de un profesor de dibujo en la Facultad.

Jaime: Claro, cuando salí del Instituto no quería trabajar, y solo me daban la beca si asistía a las clases de una diplomatura universitaria. Así que fui a todas esas clases de arte para que me dieran los créditos necesarios. Me matriculé en Historia del Arte y luego me volví a matricular.

Fiore: ¿Dejaste de ir a clase?

Jaime: A veces no terminaba la asignatura. Me gustaba aprender pero no quería hacer exámenes y cosas de ese estilo, así que casi al final lo dejé y volví al Instituto.

Fiore: ¿Así que tienes conocimientos de Historia del Arte?, ¿se te da bien estudiarlo?

Jaime: Bastante. Aunque olvido los nombres.

Groth: Me acuerdo cuando me llevaste al Louvre y me diste una pequeña lección.

Fiore: ¿Crees que saber sobre la Historia del Arte influyó en tu forma de hacer cómic?

Jaime: Creo que me ha ayudado. Voy más allá de los cómics.

Fiore: Supongo que es algo que no habías previsto cuando empezaste.

Jaime: Ni siquiera pensaba en ello. Incluso después de haber estudiado, no creía que me fuese a influir de ninguna manera. Pero sí pienso que lo ha hecho.

Groth: Pero previamente a esto tu única fuente artística real fueron los cómics, ¿no?

Jaime: Los comic-books y las chicas. Ahí es donde empecé a aprender anatomía. Y ahí aprendí a dibujar lo vivo. Y entonces apareció aquel profesor que había dado clase a Mario, o alguien que conocía del semestre anterior. Me dijeron: “No cojas las clases de Deitz, que es un hijoputa”, pero necesitaba los créditos y me gustaba dibujar figuras, así que por qué no. Y cogí a Deitz que era un hijoputa, un viejo con gafas, [gruñendo] Como una especie de joven Burne Hogarth (¿leerá esto?).

Groth: Sería parecido a como es ahora. [riendo]



Jaime: De hecho, usaba un montón a Hogarth. Nos hacía dibujar a partir de sus libros, cosa que encontré interesante cuando vi a Hogarth por primera vez. Y pensé “no hay duda, son el mismo tío”, [risas]. Lo elegí, y me alegro porque era un profesor maravilloso. Me enseñó como no lo ha hecho nadie más. Me enseñó a dibujar de dentro hacia fuera. Qué es lo que hace la figura. No lo que aparenta hacer. Si dibujabas a alguien corriendo decía: “no dibujes así las manos, dibuja lo que está haciendo en realidad”. Y tenía una manera muy inteligente de inculcarnos sus ideas. Todavía no sé como lo consiguió. Me enseñó a dibujar una figura sentada y a poner la silla después. Y luego al revés: nos hacía dibujar la silla y luego a alguien sentado encima. Y no se me ha olvidado nunca. Lo único que hago que me dijo que no hiciese nunca es empezar por la cabeza. Nos pedía que empezáramos por las caderas, o por una pierna, o por los hombros y que siempre dejáramos la cabeza para el final. Y es lo único que no he podido evitar hacer. Todavía sigo dibujándola primero.

Fiore: ¿Le has enseñado a alguien esos trucos?

Jaime: No sabría cómo hacerlo. No podría explicarle a alguien igual que como él se explicaba. Entraba a clase, nos hacía mirar al modelo durante cinco o diez segundos y sin mirar al papel, abocetar las líneas de la acción que estaba llevando a cabo el modelo. Y nos hacía abocetar cinco posturas distintas nada más empezar. Luego nos pedía que dibujáramos durante un minuto un dibujo en el que podíamos mirar al modelo, mientras nos cronometraba.

Groth: ¿Cómo unos ejercicios de ese estilo pueden llegar a mejorar tu habilidad?

Jaime: Gracias a la práctica. Te dan confianza al trazar una línea. Odiaba que emborronáramos el dibujo. Eso de pasar las líneas una y otra vez. Al final del semestre eché un vistazo a todos mis dibujos (y había llenado un montón de blocs, porque nos obligaba a hacer mucho trabajo) y me di cuenta de que los primeros dibujos estaban emborronados de esa manera: había hecho un millón de líneas para una sola pierna. Y al final conseguí hacer una pierna con una sola línea.

Groth: ¿Era bueno en anatomía?, ¿era bueno en los elementos formales del dibujo?

Jaime: Sí. Me mataría si supiera que hacía cómics. Me diría con sus palabras: “odio esa mierda tipo Star Wars” [risa]. Ni siquiera sé si sabe que ahora hacemos cómics.

Fiore: ¿No tienes huevos para enseñárselo?

Jaime: Bueno, se jubiló pocos años después de que me diera clase.

Fiore: ¿Aún vive?

Jaime: Creo que sí.

Groth: ¿Y dónde más aprendiste los elementos formales del dibujo tales como la composición, la profundidad, la perspectiva y todo lo demás?

Jaime: Pues muchos por otras asignaturas de Arte, pero una buena parte vino de fijarme en buenos ilustradores, sobre todo en buenos dibujantes de tiras cómicas. Nunca supe mucho de los ilustradores de fuera del mundo de los cómics. Los cómics fueron siempre aquello en lo que más me fijaba. Tíos como Alex Toth, era en gente así en los que me fijaba.

Fiore: Cuando ibas a la Facultad, ¿cuál era tu idea de lo que era un buen ilustrador de cómics?

Jaime: Alguien como Moebius. Pero también me gustaban algunos pintores como Van Gogh o Picasso, que no eran dibujantes.



Groth: Obviamente te gusta Kirby.

Jaime: Por supuesto, cuando era niño me enamoré del dinamismo de Kirby, las grandes máquinas y el poder y los choques que atravesaban paredes y todo lo demás. Cuando me fui haciendo más mayor, y esto puede sonar gracioso, de Kirby aprendí la sutileza.

Groth: ¿Cómo?

Jaime: Incluso recuerdo una viñeta concreta. Fue en uno de los primeros cómics de los Vengadores, en el que Tony Stark se reúne con la Bruja Escarlata y Mercurio en un aeropuerto, supongo que es la primera vez que se ven, y van vestidos como gente normal.

Groth: Lo recuerdo, fue en el Vengadores número 16.

Jaime: [Se ríe], Van vestidos con abrigos y me enamoró ese tipo de naturalismo porque descubrí esa viñeta en la época en la que todo era [John] Buscema y nadie podía estarse quieto. Fue de Kirby del que aprendí realmente. Porque hacía que alguien estuviese de pie encendiendo un cigarrillo de forma tranquila. Pensaba: “Me gusta cuando la gente está parada”, porque ya estaba cansado de las poses de acción.

Groth: Es gracioso que lo menciones, porque Kirby era muy reconocido por su dinamismo y vitalidad, la gente olvida que también podía ser sutil. Me acuerdo en un número de los Cuatro Fantásticos que hizo con la Cosa titulado “This Man, This Monster” (el problema es que la mitad se llamaban “This Man, This Monster”) en el que alguien ocupa el lugar de La Cosa.

Jaime: El primer “This Man, This Monster”.

Groth: Se puede encontrar mucho patetismo en su descripción de La Cosa y eso es algo fantástico.

Jaime: Y nadie veía eso en el trabajo de Kirby, y aún no lo hacen. Creo que es gracioso que él sea uno de los artistas de los que aprendí ese naturalismo. Desde entonces hay otros tíos de los que también he aprendido.

Groth: Hank Ketcham.

Jaime: Hank Ketcham. Cuando volví y empecé a investigar viejos artistas, descubrí que Hank Ketcham era el más sutil. Sabía cómo hacer que alguien se inclinase, cómo sentarse, mostrar su masa corporal, todo. Es asombroso. Se podría decir que es mi dibujante de cómics favorito.



MAS AMOR. MENOS COHETES.

Fiore: ¿Hubo un momento en particular en el que “Locas” se convirtió en algo mucho más interesante que “Mechanics”?

Jaime: En el primer número. [se ríe]

Fiore: Oh, ¿en serio?

Jaime: La historia de cuarenta páginas de “Mechanics” que tuvo tanto éxito contenía todas las ideas sobre “Mechanics” que tenía en ese momento. Quise ponerlo todo en una historia. Y para cuando terminé me había quemado.

Gilbert: La razón por la que empezamos haciendo cosas de Ciencia Ficción, y creo que esto también va por Jaime, es porque es muy fácil. Puedes complacer muy fácilmente a la audiencia. Por ejemplo, hay un monstruo en una escena, pues lo dibujamos a nuestra manera y ya está. Muchos pondrían un monstruo destrozando gente. Nosotros haríamos un monstruo pidiendo cambio o algo así. Nos resulta muy fácil hacerlo. Todo lo que hay que hacer es dibujar un monstruo. Si dibujas a un vagabundo haciendo eso no tendría el mismo impacto sobre los lectores.

Groth: Sé que muchas de las cosas que te gustaron en esa primera historia de “Mechanics” son los elementos fantásticos que luego has desechado.

Jaime: Bueno, en realidad no. Lo que más me gustaba era cómo reaccionaba Maggie. A veces se preocupaba porque iban a ser barridos de la isla y morirían y otras veces simplemente querían beberse una cerveza. Lo que me divertía no era tanto la parte fantástica sino cómo reaccionaba la gente: jugaban al béisbol y el home-run estaba encima del dinosaurio. Cosas así. Y eso es lo que gente no entendió.

Groth: Pero creo que hubo un punto en el que decidiste deliberadamente poner “Mechanics” en un segundo plano. Y creo que era porque querías contar historias más realistas y “Mechanics” ya no te llenaba tanto. ¿Es eso cierto?

Jaime: No, simplemente estaba interfiriendo con el argumento. No era importante. Intentaba contar historias creíbles que no funcionaban si aparecía un dinosaurio o un cohete de fondo. Aún me sigue encantando dibujar esas cosas, pero no encajan.



Groth: Obviamente adoptasteis la decisión de contar historias más realistas. Las primeras historias son más ampulosas y alegres, contienen elementos fantásticos y tal. Y últimamente estáis haciendo historias más realistas. ¿Por qué habéis decidido hacerlo así?

Jaime: Yo quería que el lector se identificara con la historias tanto como me fuese posible. Si aparecía alguien con una pistola que iba a disparar, tú como lector querrías escapar. O querrías que los personajes saliesen de esa situación. En lugar de verlo como “oh, ese tío está disparando a ese otro tío”, como en cualquier otro cómic. Quería que le importara al lector. Que se sintiera como se sentían los personajes. Intentaba que fuera lo más aproximado posible a eso.

Groth: Lo que me llamó la atención cuando releí vuestros primeros doce números más o menos, era esa exhuberancia y ese sentido del humor y la alegría de vivir tan genuinas. Se puede ver en el argumento. No es esa mierda spielbergiana sentimental. Es una actitud positiva ante la vida.

Jaime: En los primeros números era afortunado porque no tenía ninguna meta, plan u objetivo. Simplemente lo hacía y resultaba que a la gente le gustaba. La mentalidad punk me ayudó, porque no tenía muy claro el que fuera a gustar. Es como en esas antiguas historias de Crumb que claman “se lo voy a enseñar”.

Groth: No me gustaría poner palabras en tu boca, pero ¿se podría decir que el fenómeno punk afectó tanto tu propia vida que la vida misma se hizo más interesante que los cómics que estabas leyendo?

Jaime: Seguro. No me di cuenta hasta que alguien me lo dijo. “Me gustan tus cómics porque son realistas”. “Bueno... hago lo que veo”. Además cuando empecé a hacer cómics dibujaba a mis amigos. Ellos eran mi inspiración en lugar de los super-héroes. La gente real fue la que me inspiró, y eso me ayudó mucho.

Fiore: ¿Hay personajes que se inspiren en gente que conocieras?

Jaime: Más en gente que yo veía por ahí. O en una mezcla de gente que veía y gente a la que conocía, pero ningún personaje se basó en una sola persona.



Fiore: ¿Así que se podría decir que en una historia como “La Muerte de Speedy” los personajes eran una especie de mezcla entre gente conocida y gente que observabas a distancia?

Jaime: Bueno, los amigos de Speedy, los chavales que aparecían al fondo con las cervezas, eran los amigos con los que yo había crecido, a los que todavía veo de vez en cuando. Los punks eran los punks que conocía, pero cuando hablo de gente que veo pasar, me refiero por ejemplo a chicas que se parecían a Hopey, pero a las que nunca conocí ni hablé con ellas. Las veía de lejos y escuchaba de lo que hablaban desde lejos. No sabía lo que había dentro de sus cabezas, así que me lo inventé. Normalmente eran zorras. [se ríe]. Pequeñas malcriadas.

Fiore: ¿Qué te impulsó a tratar este tema concreto, a tratar la vida de esas chicas?

Jaime: Ir a conciertos de punk en Los Angeles y ver a esas punkis de las que me enamoraba de inmediato.

Fiore: ¿Pero qué te atraía de ellas?

Jaime: Estaban llenas de vida. No eran como nadie que yo conociera. No les importaba nada una mierda. Eran unas macarras. Eran simpáticas.

Gilbert: Viviendo en el sur de California, sucedía que además eran realmente guapísimas, al menos muchas de ellas.

Jaime: Eso también ayudaba.

Groth: Bueno, esta es la pregunta para la que todo el mundo quiere una respuesta: ¿vosotros quedasteis alguna vez con chicas como Maggie?

Jaime: Yo no quedé con chicas durante mucho tiempo. Era un gilipollas. [se ríe] No salí con ninguna chica durante todo el tiempo que estuve en el Instituto, incluso mucho después de terminarlo. Siempre fui muy tímido y así es como empecé a dibujar mujeres en los cómics. Cuando empecé a descubrir a las chicas en la Universidad las adoraba, las tenía en un pedestal. Pero no podía tocarlas, me aterrorizaban. Y así empecé a esconder mi timidez para poder hablar con ellas, porque quería estar cerca de ellas. Eran “visiones de lo bello”. Entonces descubrí que podíamos ser amigos y que podía estar a su lado al mismo tiempo. Y supongo que fue así como empezó, así fue cómo aprendí a tener amigas, y a veces algunas de ellas eran mejores que mis propios amigos.

Groth: En algún momento tuviste que bajarlas del pedestal.



Jaime: Oh, sí. Pero bajarlas no significó derribarlas. Fue más como ¡wow, están aquí a mi lado!. Y así empezaron a gustarme más las chicas. En realidad, a gustarme como personas, no como cosas bonitas.

Groth: Es interesante que digas que al principio las tenías en un pedestal y que luego las empezases a ver como amigas, porque revisando tu trabajo en Love & Rockets, siempre hay respeto hacia la mujer y existe una visión romántica sobre ella. ¿Esto es así?

Jaime: Creo que eso deriva de que me gustaba dibujarlas. El respeto estuvo desde el principio, porque todo lo que dibujaba eran mujeres. Ahora intento equilibrarlo porque los primeros tíos que hice, realmente no estaban muy perfilados.

Fiore: ¿Y cómo te decidiste a sacar a estas chicas, o al menos a Maggie, en la historia de “Mechanics”?

Jaime: Era una idea que arrastraba desde el Instituto. Se me ocurrió dibujar a una mujer con un cinturón de herramientas. Pensé que era realmente sexy, una mujer con un uniforme de hombre. Y la dibujé enganchada a un poste de teléfono. Y luego pensé que estaría bien hacerlo en perspectiva, porque en aquella época era lo que me llamaba la atención. Al principio Maggie era una mujer de mediana edad, pero para cuando el cómic salió, tenía 17 o 18 años. Cuando Mario me pidió que participara en el cómic, me dije “¿qué hago?”. Y cogí todas esas antiguas ideas y las mezclé.

Groth: Las historias que salían en el primer Love & Rockets no fueron las primeras en las que utilizaste a Maggie y a los otros personajes que habías creado.

Jaime: No, pero era la primera vez que las ponía en historias de verdad. De hecho, aquellas eran las primeras historias completas y reales que hice en mi vida usando dichos personajes principales. Antes había hecho historias cortas, pero nunca las continuaba. Durante años había estado dibujando a Maggie y a Hopey, pero no sabía lo que iba a hacer con ellas. Quería ponerlas en una historia, pero no lo hice por pereza.

Fiore: ¿Y se iban desarrollando los personajes en tu cabeza según los dibujabas?

Jaime: Sí, se estaban desarrollando como personajes. Cuando estaba en el Instituto, Maggie tenía treinta años y mi idea era hacer historias sobre esa mujer. Historias de Ciencia Ficción o lo que fuera.



Fiore: ¿Y cuánto dirías que se parece esa mujer de treinta años que imaginabas entonces a la Rena de ahora?

Jaime: Yo diría que Maggie era al principio como Izzy. Bueno, como Izzy en “How to kill a... By Isabel Ruebens”. Una mujer que ve cómo suceden todas estas cosas raras. Así era Maggie al principio. Le puse Maggie porque me gustaba “Dark Shadows”, la comedía televisiva.

Groth y Fiore [ríen]

Jaime: Por la chica que se llamaba Maggie... Siempre me gustó ese nombre y dije “voy a hacer un personaje que se llame Maggie”. Empecé por el nombre. Hopey apareció cuando empecé a ir a conciertos punk, cuando vi a todas aquellas guapas chicas morenas con el pelo corto y voces cálidas, con carácter, corriendo de un lado para otro. Al principio Hopey iba a ser ese adorable y agradable, pequeño y perfecto personaje que el lector iba a amar. Iba a ser adorable. Pero entonces pensé que no. Que sería perfecto si fuese una zorra. La haría más interesante. O más realista. Una de las cosas que salió de nuestro descubrimiento del punk fue que aprendimos a darle la vuelta a las cosas. Adopté esa actitud sabelotodo, y decidí que “no, la voy a hacer ser una perra y que todo el mundo se vuelva loco”. Y así es como sigo haciendo gran parte del cómic. Nosotros pensamos: “si lo hacemos así los vamos a enloquecer, pero volverán a por más”.

Fiore: ¿Crees que Hopey es desagradable en cierta forma?

Jaime: Depende de quién la esté observando. Yo presento a este personaje bocazas y zorrón. De alguna forma, yo admiraba a ese tipo de chica y espero que la gente vea a Hopey de la misma forma. Bueno, sé que la gente ve a Hopey así. La admiran. Es probablemente el personaje más popular de la serie.

Groth: ¿Maggie?

Jaime: No, Hopey.

Groth: ¿Crees que Hopey es la más popular?

Jaime: Bueno, me llegan más opiniones acerca de ella. A no ser que los fans de Maggie sean mudos.

Groth: Bueno, ¿ocurre esto desde que ha ganado peso?

Jaime: No, desde el principio.



Groth: Pero Hopey también puede ser muy dulce. Sobre todo cuando se muestra atractivamente anti-autoritaria. Aunque no lo sea.

Jaime: Yo sólo te expongo los hechos. Porque Hopey es el tipo de personaje cuyos pensamientos nunca vas a poder prever. Así que todo lo que te doy de Hopey es...



Groth: Bueno, ¿Hopey es reflexiva?, ¿le da mucho al coco?

Jaime: No, ella reacciona.

Groth: Impulsiva.

Jaime: Sí, es bastante impulsiva. Con Hopey lo que ves es lo que hay, mientras que con Maggie es otra cosa. Con Maggie siempre hay bocadillos de pensamiento. En una ocasión intenté hacer con Hopey lo mismo, meterme en su cabeza, y fue un fallo. Se supone que no tienes que saber qué es lo que sucede dentro de la cabeza de Hopey.

Fiore: A veces, “Locas” parecen los personajes de Peanuts adultos, porque no hay muchos adultos excepto por la policía y gente como...

Jaime: Adultos. [riendo]



Fiore: No, exceptuando a los más grandes que la vida, personajes míticos como Rena Titanon, Penny Century y Rand Race.

Mario: Cuando tú tienes esa edad, las personas son míticas.

Fiore: Lo que más me interesa es el enfoque de los personajes más jóvenes.

Gilbert: Nenas, eso es, Bob. Nenas.

Jaime: Son una de las razones. Otra de las razones es que estás viendo la historia a través de los ojos de Maggie. Es como una persona normal observando a sus héroes. Los ven como si fueran algo más grande que la vida. Rand Race es más grande que la vida para ella. Penny Century viene de ese mundo. Ves que para Maggie existe otro mundo sin tanto glamour. Y Rena ya es una leyenda. Me gusta escribirlo así.
Además, quiero sacar historias, y es algo que casi no he hecho hasta ahora, donde los chicos que se enamoran de Maggie la vean de esa misma forma; que tanto ella como Hopey sean esas chicas punk legendarias y ellos simplemente deseen poder conocerlas.
Para ellos Maggie es la perfección, quiero mostrarlas bajo una luz diferente.

Fiore: ¿Es “A date with Hopey”, la historia del tercer libro de Love & Rockets, un intento de mostrarlas así?

Jaime: En realidad es una historia que pasó de verdad.

Fiore: ¿Te pasó a ti?

Jaime: Sí, claro. [riendo] Y quise mostrar la visión que otro tiene de ellas.

Fiore: También me acuerdo de una historia en la que los chavales andan por casa de sus padres sin que estos estén y es casi como un mundo en el que los adultos han desaparecido. ¿Eso es lo que pretendías hacer?

Jaime: Con lo que respecta a estos chicos, supongo que sí. Ahora mismo es el punto al que he llegado en la historia. Puede que más adelante muestre un poco más el punto de vista de los adultos. Lo que quiero explicar es que la madre de Hopey no es simplemente una zorra. Que hay otro lado de la historia, porque todo lo que has oído hasta ahora son historias de terror. Maggie dice que su madre está loca... no quiero convertir esto en una especie de película de John Hughes donde los adolescentes lo saben todo y los adultos son demonizados.



Fiore: Así que Maggie tiene padres. Pensaba que Maggie había crecido más o menos sola.

Jaime: Creció separada del resto de su familia, me inspiré en la hermana mayor de mi madre, que podría haber sido mi prima, porque fue criada por su abuela y no por su madre; y es tan distinta que podría pertenecer a otra rama de la familia.

Fiore: Además parece que hay un nivel económico diferente entre Maggie y Hopey. Maggie viene aparentemente de un ambiente más pobre, mientras que Hopey procede de un entorno más de clase media y además es un espíritu más libre.

Jaime: Sí, es como si Maggie hubiese crecido en un ambiente más tradicional, con costumbres más tradicionales, más próximas a la cultura mejicana, mientras que Hopey nunca tuvo realmente una familia. Hopey es temeraria, no hay nada que la ponga límites como la familia o el amor.

Gilbert: Luba y Hopey son similares. Me he dado cuenta mientras hablabas, porque ambas son unas malcriadas.

Groth: Una de las cosas que me llamó la atención al leer todo el trabajo que has publicado desde el principio, es lo increíblemente orgánico que resulta. Por ejemplo, había una referencia a Speedy en la primerísima historia de “Mechanics”, a pesar de que Speedy no aparece de una forma significativa hasta bastante después. Así que me preguntaba si cuando empezaste a trabajar, hasta qué punto habías ideado el desarrollo de toda la historia. ¿Hasta qué punto conoces a tus personajes y sabes cómo van a interactuar?

Jaime: Bien, Speedy fue ideado bastante antes de hacer el cómic. De hecho, su nombre es Steve. Se lo cambié a Speedy porque quería sacar a este chaval mejicano, a este cuate, que es como alguno de los chavales que yo conocí cuando era más joven. Creé a personajes como ese porque sabía que los volvería a sacar más adelante y así el lector diría “¡vaya, ese es el tío del que estaban hablando!” y casi parece como que conoces a ese tío desde hace tiempo y no te parece un extraño. Esto lo hice mucho porque no tenía sitio para sacar a toda esa gente, así que los presentaba a través de referencias en las conversaciones, y luego ya los mostraba.



Groth: ¿Y todo esto estaba en tu cabeza?, ¿tienes un árbol genealógico de ellos en tu casa?

Jaime: Fijo [a la primera pregunta], es como si conociera a todos mis personajes tan bien que sé lo que les gusta y lo que no. Y eso puede llegar a ser un problema.



Groth: ¿En qué sentido?

Jaime: Sí, fue lo que me pasó en los números en torno al quince, cuando el argumento se redujo a los personajes y no a las historias. Después de “Las Mujeres Perdidas”, cuando me metí a hacer la parte de “Locas”, estaba tan obsesionado con los personajes que ellos eran los que escribían las historias, no había sitio para un argumento. Y no me di cuenta de ello hasta diez números después. Ahora soy más precavido y puedo equilibrarlo. Sé cuál fue mi error.

Groth: ¿Consideras esas historias un error? Por ejemplo, una de ellas era sobre un par de chavales buscando sus discos, esa era una historia genial.

Jaime: Bueno, en realidad esa es precisamente con la que me di cuenta de que estaba haciendo que las cosas funcionasen de nuevo, pero antes de esa, en los números del trece al dieciséis, la acción transcurría de forma muy pausada; era “Locas” cobrando vida. No es que no me sienta orgulloso de esas historias, pero si hubiera mantenido esa forma de narrar, no habría llegado muy lejos.

Groth: No podrías haberlo hecho siempre.

Jaime: No creo que esa parte dañara la historia. Simplemente es un periodo más lento de su vida.

Groth: Una cosa que realmente me interesa es ¿desde qué temprano momento sabías cuál iba a ser la trayectoria de todos los personajes?, ¿y hasta qué punto era un descubrimiento para ti mismo según los ibas dibujando y escribiendo?

Jaime: Era una mezcla. Yo iba descubriendo algunas cosas según avanzaba. Con personajes como Race, no me pude imaginar cómo sería su vida en casa, es por eso que fracasaron.

Groth: Fracasó como personaje.

Jaime: Sí, como personaje. Así que es mejor dejarlo en un segundo plano, como una estrella mítica de cine o algo así. Me lo puedo inventar todo acerca de Maggie, pero con Race, no puedo saber qué tipo de vida lleva fuera de su trabajo como mecánico, así que lo dejas a un lado, le quitas protagonismo.

Fiore: ¿Crees que es posible hacer eso con ese tipo de personaje?

Jaime: Bien, sí. Lo creé por instinto. Se podría decir que no voy a darle más protagonismo a un personaje como Race porque no me parece interesante si no tiene un background detrás. No tengo la sensación de que sea uno de mis antiguos colegas. Porque sabes, Maggie es una vieja amiga, debido a que lo sé todo acerca de ella. Sé cómo era cuando bebé, cómo cuando era adolescente. Sin embargo a Hopey no la veo con una edad inferior a quince o trece años. No va a ir más atrás en el pasado de la edad que tiene ahora, porque no me puedo imaginar qué es lo que hace una chica como ella cuando es una niña.

Fiore: ¿Y Maggie?

Jaime: Puedo dibujar la vida entera de Maggie, hasta que se muera.

Fiore: Aparte de Race, ¿de qué otros personajes principales has prescindido?

Jaime: Penny debería irse pronto. No hay mucho más que contar. Así es como a veces funcionan las cosas. Las historias se acaban. Como la de la tía de Maggie, Vicki, cuya historia empezó y terminó. La próxima vez que la veáis será bajo el trasfondo del que salió. Puede que en un par de viñetas como mucho.



Fiore: ¿Esto es aplicable también al wrestling?

Jaime: No, porque me gusta. Y ese es el motivo por el que Vicki podría volver a salir, aunque su historia ya no se centrará en su relación con Maggie nunca más. Su historia se ha venido desarrollando desde “Las Mujeres Perdidas”, cuando le dijeron a Vicki que Rena y Maggie habían muerto y ella se tuvo que poner a pensar en ellas.

Fiore: ¿También le has sacado la tarjeta roja a Rena?

Jaime: Es como lanzar una moneda al aire, puede volver y seguir en activo o podría ser que la próxima vez que la vieras pesara doscientas libras y se quedara sentada el resto de su vida. Todavía no lo he decidido. Quiero escribir algo acerca de sus orígenes: cuando nació, cómo fue su niñez, todo el camino hasta que ganó el campeonato.

Groth: Rena parece uno de esos personajes llenos de posibilidades, porque creo que has escrito tres fases de su vida al menos. ¿Ahora tendrá unos 48 años?.

Jaime: Sí, está muy bien trabajar con un personaje mayor, porque puedes retroceder en su vida. Con uno joven no puedes volver muy atrás.

Groth: ¿Has pensado saltar hacia delante veinte años?

Jaime: Pero entonces también iría hacia atrás.

Fiore: Eso ya lo convierte en Ciencia Ficción, porque tendrías que imaginar los cambios que se producirían en la sociedad en el futuro.

Jaime: Si salto hacia delante, las decisiones que tomara tendrían que estar muy meditadas porque no me gustaría que me pasara que al volver hacia atrás tuviera que decir “mierda, ella ya no puede hacer eso”.

Fiore: ¿Cuánto tiempo hacia atrás estarías interesado en retroceder? ¿Te gustaría escribir historias de un tiempo anterior a tu nacimiento?

Jaime: Oh, claro. Como la época de Rena. Me gustaría volver a cuando tenía quince años y empieza con el wrestling, más o menos en los años cincuenta.



Groth: Es que hasta el marco temporal es ambiguo. Es difícil ver tu presente como el nuestro.

Jaime: Pero está lo suficientemente cerca.

Groth: Bueno, se ha estado acercando al presente en la medida que se ha hecho más realista.

Jaime: Rena sigue viviendo en ese mundo del espacio exterior. No tanto con naves espaciales, robots y extraterrestres sino en esa época antigua en la que mostraba a la gente vistiendo raro.

Groth: En “Toyo´s Request” tendría unos 34 años.

Jaime: En esa historia todo está muy liado porque tiene unos 34, pero habla de lo que está sucediendo como si tuviera 21 años. Así que tiene 21, o unos 20. Porque está contando la historia de cuando intentaba ganar el campeonato que logró a los 21. Y funciona, porque aparenta esa edad.

Groth: Bueno, pero si ella tenía 21, la acción transcurrió hace muchos años...

Jaime: Sí, es en una época indeterminada antes de que yo naciera, en algún momento antes de que yo fuera concebido.

Fiore: ¿Así que no te interesa investigar cualquier período de tiempo?

Jaime: No en el caso de Rena, pero sí en el caso de los otros. Para algunos de los personajes de Maggie. Pero para Rena ha salido así.

Groth: ¿Por qué?

Jaime: Porque así es como surgió. Rena nació en otro país, e ideé ese país como uno imaginario. La razón por la que suelo separar la vida doméstica de Maggie de su trabajo es porque “Mechanics” es parecido a viajar a un país extranjero. Todo es raro. Es como cuando viajas fuera y dices “nosotros no hacemos las cosas así”. “Mechanics” es parecido a eso. Tienen cohetes, cosa que nosotros no tenemos. Por eso nunca verás a Hopey en una historia de “Mechanics”, porque no encajaría. Ella ya es demasiado en el mundo real.


(Continuará)

lunes, 28 de diciembre de 2009

domingo, 27 de diciembre de 2009

FORUM Y YO: DAREDEVIL (2)



FORUM Y YO: DAREDEVIL (2)

Entonces tenía catorce añitos y acababa de ligar con la morena de ojos oscuros que me había arrebatado el alma. Era la hermana de un conocido del barrio (ahora felizmente casada) y desde que jugaba con nosotros al escondite y a otro montón de pasatiempos que servían para reducir tardes enteras a minutos de lo bien que nos lo pasábamos, me palpitaba a cien el corazón, me entraban sudores fríos y calientes nada más olerla y tenía anhelos de grabar su nombre en cada uno de los miles de árboles que rodeaban el pueblo.

Conseguí la cita de marras y mientras paseábamos por las calles, al atardecer, llegamos al único quiosco que ejercía de “dealer” de mi vicio Marvel. Como era jueves, sabía que habían llegado las novedades con más o menos un cincuenta o sesenta por ciento de seguridad, pues a lo que algunos llamaban distribución en esa época, otros bien podrían haberlo bautizado como anarquía. ¡Cuántas veces preguntaría “si había llegado algo” sólo lo sabe mi quiosquero! Es una demanda que el pobre tendrá grabada a fuego para los restos. Nada más verme entrar en su cubículo sonreía resignado debido a una cara, la mía, que tornaba en imagen misma de la decepción ante la negativa.


Pero ese día la furgoneta de reparto había llegado a tiempo, quizá la única vez que no me hizo falta, la única que me habría beneficiado. 


Como ya había hablado varias veces con la que yo creía que era ya mi media naranja, disponía de cierta confianza, así que sopesé la situación y lancé una explicación confusa sobre mi necesidad de comprar el tebeo de La Patrulla-X, complementado por la saga de Daredevil que se cruzaba con “La Caída de los Mutantes”, y que se publicaba mensualmente en trocitos. Y que no existía la posibilidad de comprarlo al día siguiente. Le comenté que esta vez sería una excepción, que yo compraba mis cosas sin nadie que me acompañase, que mi vicio era uno solitario. Que necesitaba ver cómo Ann Nocenti iba a seguir fastidiando al héroe vestido de rojo y si este sobreviviría lozano a una etapa que se desveló como la segunda mejor del personaje después de la de Frank Miller. 


La chica no dijo nada, pero en sus ojos pude ver que los tebeos y las relaciones a tan temprana edad no casaban muy bien y que no habría boda con traje blanco y langostinos en un futuro. Duramos juntos tres meses más. Cosas de críos.

Matt Murdock, Daredevil en la nocturnidad, no tenía esos problemas. Disponía de un largo carrusel de conquistas a cada cuál más apetecible. Si no cortejaba a ricas herederas que sufrían por sus huesos como Heather, se ligaba a sensuales super-espías y asesinas como la Viuda Negra o Elektra. O bipolares con ojos de cordero de la catadura de María Tifoidea. O antiguas actrices porno como Karen Page. Y cuando este trasunto de Robert Redford no estaba con nadie, lo cuál ocurría en escasas ocasiones, seducía a una bella doncella sin hacer muchos esfuerzos, como pudo verse en una de las más sobresalientes historietas del personaje: Elektra Lives Again. 
Había algo en las correrías del personaje guionizadas por Miller, Nocenti y Kesel, y dibujadas por Mazzuchelli, Romita y Nord que hacía creer al lector que su diablo favorito era alguien que consumaba sus relaciones. Al contrario que otros amargados galanes al estilo de Tony Stark, alcohólico sin remedio.

Sin embargo, mi devoción por el personaje después de haber leído sus mejores etapas (en el volumen uno y dos de Forum, ¡y la del Born Again como complemento de Spidey, toma ya!) no lo convirtieron en mi personaje favorito, ese lugar lo reservaba para Lobezno. Pero mis amigos empezaron a llamarme “Daredevil” debido a que sin disponer de sentido del radar, era capaz de ir leyendo por la calle sin levantar la vista del libro o tebeo de rigor y sin tropezar con farolas, coches o seres humanos. Los trayectos del punto A hasta el punto B, mil veces recorridos, se me hacían más amenos y sólo cuando me empezó a importar el que la gente me mirase de forma tan rara abandoné dicho hábito y me convertí en otro peatón común. Claro, que mis raros paseos “a ciegas” fueron el tema recurrente de las chanzas de mis compadres durante años. 

También lo serían las discusiones sobre qué era aquello que nos había convertido en incondicionales de las historias de un Frank Miller jovencísimo que había asimilado el trabajo del maestro Will Eisner (entre otros) hasta utilizarlo con tanta erudición. Y es que en el tebeo del héroe de la Cocina del Infierno hubo momentos en los que parecía que Spirit iba a asomarse por la esquina de algún callejón. 


Y llegamos a la conclusión de que el ingrediente secreto que recorría las páginas del renombrado autor (secundado por su fiel Sancho Panza, Klaus Janson) era uno tan sencillo, pero tan difícil de aprovechar con la dosis justa, como es el romanticismo.


sábado, 26 de diciembre de 2009

DUM DUM BOYS - FORD MUSTANG 7"



DUM DUM BOYS - Ford Mustang 7"
(F.F.Fascination, 2007)

1-(ooouuh j'aimerais être une) Ford Mustang
2-rien

AQUI.


PAGINA OFICIAL.

jueves, 24 de diciembre de 2009

DUM DUM BOYS - IN A COTTON CANDY WORLD



Dum Dum Boys - In A Cotton Candy World LP
(Go Get Organized, 1992)

1-Hit By A Truck
2-In My Room
3-Real World
4-A Cool Sound
5-Sleepwalking
6-Forever
7-5:35 Of Happiness
8-Losing Touch
9-Reverberation
10-In My Heart

AQUI.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (3º PARTE)



ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ.
(3º parte. Traducida del Comics Journal 126 (1988/89) por Frog2000).

1º PARTE, 2º PARTE.

MARIO TIENE UNA IDEA

Fiore: ¿En qué año hicisteis el primer número de Love and Rockets?

Gilbert: ¿Fue en el ´82 o en el ´83?

Jaime: Lo dibujamos en el ´80 o en el ´81.

Fiore: Así que en 1980, ¿y qué hacíais en ese año?

Gilbert: [se ríe] No estábamos haciendo nada.

Jaime: Estabas trabajando en...

Gilbert: ¿Trabajé en 1980?

Jaime: Mientras hacías “BEM”.

Gilbert: Pillé un trabajo después de estar parado durante cinco años.

Fiore: ¿Qué hacías en esa época?

Gilbert: Tan pronto como salí del Instituto hice mis propios cómics, vagamente parecidos a Love & Rockets; pero sólo los hacía para mí. Utilicé algunos de los personajes de Love & Rockets, que puede que fuesen Inez y Bang, pero pronto me aburrí porque no parecía que fuese hacia ningún sitio con eso. No había ningún sitio donde llevarlo. No sabía qué hacer con ello.

Mario: Incluso la gente a la que preguntamos no sabía qué hacer con ello. No había ningún sitio donde llevarlo.



Groth: En ese momento, ¿tenías aspiraciones de dibujarlo de forma profesional?

Gilbert: No, de hecho, durante la primaria, secundaria y en el Instituto, los chicos me decían “Tú podrías trabajar en los cómics, podrías dibujar cómics, podrías trabajar para Disney”. Pero yo pensaba: “¿Qué voy a hacer allí?. No es mi ambiente, no querrían nada de lo que hago”. Y siempre tuve esa actitud hasta que sacamos el primer Love & Rockets.

Groth: ¿Nunca pensaste en poner tu talento al servicio de una compañía establecida o algo parecido?

Gilbert: Igual en el fondo de mi cabeza soñaba un poco con algo como “Quizá un día pueda hacer Spider-man, pero naaah”. Hice lo que hice porque era lo único que podía hacer.

Groth: Después de salir del Instituto, ¿pensaste en utilizar tus habilidades dibujando para poder conseguir un trabajo en el mundo del cómic?

Gilbert: No, porque era perezoso. Esa es otra. Soy el típico dibujante. Ya estaba haciendo cómics para mí mismo. Era algo ingenuo, pensaba que lo iba a conseguir dibujando para fanzines, porque tenía esa tonta idea de que los fanzines todavía eran un lugar donde los nuevos artistas podían darse a conocer. Esto fue durante la moda de los bárbaros, y eso es todo lo que podías encontrar en los cómics profesionales y en los fanzines. Dibujé bárbaros y así fui practicando porque, por supuesto, me encanta dibujar guerreras bárbaras. Pero eso fue todo, tan sólo eran bocetos.

Fiore: Mario, tú te casaste, y creo que estuviste trabajando en la construcción.

Mario: Claro.

Jaime: Respecto a mí, no quería hacer nada. Estuve siendo un punk-rocker a tiempo completo.

Gilbert: Ibas al colegio.

Jaime: Iba al colegio y me pagaban, así que no tenía que ir a trabajar. [riendo]

Fiore: ¿Estabas becado?

Jaime: Era algún tipo de medida de la Seguridad Social que tenía desde que murió mi padre.

Groth: ¿Para ti era un objetivo dibujar cómics de forma profesional?

Jaime: Bueno, nunca he tenido una meta en toda mi vida. [Se ríe] Pensaba que viviría a salto de mata, trabajaría. He tenido empleo en pocas ocasiones. Haraganeaba mucho, pasaba el rato con mis amigos. Nunca pensé en que llegaría a algo, o a algo parecido a lo que he llegado, a Love & Rockets. Cuando me encontré con que podía hacer Love & Rockets y la gente me prestaba atención, no me fue muy difícil seguir con ello.

Groth: ¿Por qué piensas que no tienes ningún tipo de ambición?, ¿fue por cómo creciste?

Jaime: Supongo. Supongo que para mí nada era muy importante.

Fiore: ¿Se podría decir que había un sentimiento parecido donde vivías, entre los que te rodeaban?

Jaime: Entre todos mis amigos, claro. Vivían, trabajaban, se emborrachaban o drogaban los fines de semana. Y así es como estuve viviendo durante años.

Fiore: Cuando saliste de la escuela, ¿consideraste estudiar algo artístico?

Jaime: No creía que yo tuviera algo que ofrecer. Ni que pudiese llegar a ser alguien profesional.

Fiore: Pero cuando llegó en 1981 el primer Love & Rockets era obviamente un trabajo profesional.

Jaime: Pero yo no lo pensaba así.

Gilbert: Porque no se parecía todavía a un cómic Marvel.

Jaime: Y porque lo estábamos haciendo a nuestro manera, y pensamos, bueno, lo estamos haciendo mal. Así que esto quizá sea bueno para un fanzine...

Mario: Y por eso el primer Love & Rockets tenía el aspecto de un fanzine.

Fiore: Además, no había nadie underground que publicase a gente nueva.

Gilbert: Y no estábamos interesados en hacer material a lo “Dealer McDope” que se estaba haciendo en esa época en los cómics underground. Lo que hacían los artistas underground, parecía algo corto de miras.



Fiore: ¿Considerasteis hacer algo parecido alguna vez?

Gilbert: Bueno, no, porque nosotros somos las personas más haraganas del mundo y sabíamos que te puedes morir de hambre si te conviertes en dibujante underground. Tenía eso muy presente.

Fiore: Hace que te preguntes cuánto talento se ha desperdiciado.

Gilbert: Sí, claro. Tuvimos mucha suerte, es así de fácil. Estuvimos haciendo nuestro propio material, pero como que no íbamos a continuar con ello, pero Mario nos dijo: “Tengo una amiga que trabaja en el Instituto, en la fotocopiadora”.

Fiore: Dejad que Mario cuente la historia. ¿Cómo empezó Love & Rockets?

Mario: Como ya dije, solíamos hacer nuestras propias cosas, y alguna vez Jaime me dejó entintar algo de su primer material, su primer “Mechanics”, y entonces Gilbert me dejó entintar sus historias de Inez y Bang, e hicimos algunas historias más que llevamos a convenciones de cómics, pero la gente no sabía qué hacer con eso. Pasamos un largo período en el que estuvimos en el dique seco, pero parece que ellos siguieron dibujando. Como que perdí un poco el contacto con los cómics, pero empecé a ver que Gilbert estaba mejorando, haciéndose más profesional. Y Jaime –tu estabas haciendo “How to Kill a...”- ¿Eso fue lo primero?

Jaime: Fue uno de los primeros.

Mario: Recuerdo que me enseñaste algo en lo que ya se veía tu estilo actual.

Gilbert: Sólo preparaba su pequeño universo.

Jaime: Sí, tenía mi pequeño mundo, pero no pensaba que fuese a ir a ninguna parte, así que iba a ser todo para mí.

Gilbert: Habíamos creado todos esos pequeños mundos anteriormente, [riendo], y no creíamos que nos fuesen a llevar a ningún sitio.

Mario: Pero pasó que el talento de Jaime evolucionó de aficionado a ese estilo claro-oscuro. Lo vi y me dio vueltas la cabeza. Pensé: “esto es arte profesional”.

Gilbert: El talento de Jaime floreció en tan sólo un año. Simplemente explotó, fue así.

Fiore: ¿Un año a partir de cuándo?

Gilbert: Desde su estilo anterior.

Fiore: ¿Desde los dibujos para pequeños fanzines?

Gilbert: Claro, tenía personajes como Rand Race y Maggie, pero los dibujaba en un estilo heredado de cuando éramos niños, sin ninguna influencia, y de repente su estilo cambió completamente.

Jaime: Y eso fue en la época en la que estuve dando clases de dibujo.



Gilbert: También fue una sorpresa para mí. No sabía que Jaime podía dibujar de esa forma. Fue algo hilarante. Ya estaba viviendo fuera de la casa de mamá, vivía con nuestro primo. Y un día fui y miré su trabajo artístico y dije: “oh, no sabía nada de esto.”

Jaime: Y cuando Mario me preguntó [si podía aportar algo] no tenía ni idea de lo que quería hacer. Yo sólo lo hacía para pasar el rato.

Fiore: ¿Así que fue la obra de Jaime la que te hizo pensar que era posible sacar algo?

Mario: Fue lo más importante. “Si esto es tan bueno, vamos a sacar un número al menos. Saquémoslo para que todos puedan verlo”. Así que le dije a Gilbert: “Definitivamente vamos a hacerlo”. Y Gilbert empezó a trabajar en “BEM” y su trabajo era muy refinado también, y pensé: “ Oh, Jesús, esto va mucho más allá”. Así que importuné a la chica para que nos dejara entrar en la tienda de fotocopias del Colegio, y poder componer los negativos del primer número. Luego tomamos dinero prestado de nuestro hermano Ismael. [Risas]

Fiore: ¿Cómo consiguió el dinero?

Mario: De la Seguridad Social.

Jaime: En esa época él era el rico.

Gilbert: El era el más pequeño de todos, cuando pasó todo esto tenía 21 y había amasado mucho dinero.

Mario: Así que lo hicimos: fuimos y pillamos una impresora para poder imprimir las páginas nosotros mismos, e hicimos un trabajo asqueroso. [Riendo]
Solíamos mirar los anuncios de esos pequeños cómics de cincuenta centavos que se auto-editaban algunos chavales, y ya habían pasado muchos años desde que vimos el último, pero asumimos que aún se seguían haciendo.

Fiore: ¿Eran al estilo de los mini-cómics?

Mario: Sí, pero sólo eran simples copias de los super-héroes. Así que me inspiré en ellos, creía que podría vender lo nuestro a través de anuncios en fanzines. Por fin, ya teníamos el ejemplar...



Jaime: Y nos fuimos a la Creation Con y todo el mundo nos dijo: “oh, todo eso está mal”.

Gilbert: “Deberíais tener una portada en color”... todo el mundo nos decía que todo lo hacíamos mal, y nos lo creímos. No teníamos ninguna referencia. ¿Y quién fue el que nos echó una mano?. Uno de los hermanos Schanes (cofundadores de Pacific Comics). [Risas] Estábamos en un Carl´s Jr [una cadena de comida rápida de la Costa Este] y Mario tenía una pila de nuestros cómics. Schanes les echó un vistazo y dijo: “me gustan, os los puedo vender”.

Mario: Así que le vendimos un montón de ellos a cincuenta centavos cada uno. No sabíamos qué demonios pensaba hacer, sólo queríamos quitárnoslos de encima, así que le dimos un puñado, nos dio algo de dinero, y pensamos: “¡Guay!, hemos sacado algo de pasta”. No nos habíamos dado cuenta de lo lejos que habíamos llegado porque habíamos estado enseñando la revista por toda la Convención y nadie nos decía qué hacer con ella. Nos comentaban: “sí, necesitáis una portada en color, y necesitáis trabajar más vuestro estilo”.

Jaime: Era importante lo de las portadas en color.

Mario: Me sentí como que habíamos sido algo vagos.



Fiore: También enviasteis una copia al Comics Journal.

Gilbert: Fui yo. Habíamos leído el Comics Journal, Jaime estaba suscrito, y pensé “Dios, estos son los mayores hijos de puta del mundo [risas], si podemos soportar sus críticas, podremos con todo”. Esa era mi actitud punk funcionando. Dije: “Que les jodan a estos tíos, les puedo enviar esta revista, no me pueden hacer nada”. Me armé de valor para enviar directamente un par de copias a Gary [Groth] y me dije ingenuamente: “bueno, a lo mejor hacen una reseña”. Dos semanas después Gary nos escribió diciendo: “Guau, esto es grande, queremos publicar nuestros propios cómics. Chavales, ¿os gustaría que nosotros os publicásemos?”. Por un minuto me dije: “no, lo podemos hacer nosotros mismos”. Entonces pensé: “¿estoy loco?” [Se ríe]. Y Gary nos apoyó desde el principio. “Hacedlo a vuestra manera”. Todo el mundo nos había dicho que teníamos que hacer cambios y él fue la primera persona que nos dijo desde el primer momento: “hacedlo a vuestra manera, porque es así como me gusta”. Eso nos tocó la fibra, por supuesto. Podíamos hacer lo que quisiéramos. Entonces luchamos durante un año para poder hacer 32 páginas más porque quería sacar un tomo de 64 páginas. Bueno, en realidad todo encajó. Tan pronto como contactamos con Gary, todo se puso en su sitio.

Fiore: ¿Qué significa que “todo encajara”?

Gilbert: Poder hacer Love & Rockets como lo hacemos ahora. Todo ha sido igual desde el primer número que sacó.

Fiore: Jaime, ¿eras consciente de que Gilbert y Mario pensaban que era tu material el que hizo que el tomo destacara?

Jaime: No, en el tema de los cómics yo era siempre el tercero. Simplemente pensé: “Bien, estoy haciendo un cómic con mis hermanos, voy a hacerlo lo mejor que pueda”.


(Continuará)

domingo, 20 de diciembre de 2009

1000 HOMO DJs - SUPERNAUT



1000 Homo DJs - Supernaut
CDEP (TVT Records, Wax Trax! Records, 1994)

1-Supernaut
2-Hey Asshole
3-Apathy
4-Better Ways

AQUI.

INFO EN LA WIKI.
UNOFFICIAL PAGE.

sábado, 19 de diciembre de 2009

The Velvets Revolution - 15 Bands Inspired By The Velvet Underground



The Velvets Revolution
(15 Bands Inspired By The Velvet Underground)
(Uncut Magazine, 2009)

1-The Feelies - Slipping (Into Something)
2-Thee Oh Sees - Destroyed Fortress Reappears
3-Orange Juice - Blue Boy
4-The Black Angels - Never/Ever
5-Suicide - Pain Of Ruin
6-Vivian Girls - Tension
7-Magik Markers - Risperdal
8-Espers - That Which Darkly Thrives
9-Fursaxa - Tyranny
10-Smog - Natural Decline
11-Hush Arbors - Fast Asleep
12-Loop - Too Real To Feel
13-The Hope Sandoval & Warm Inventions - Wild Roses
14-801 - Third Uncle
15-The War On Drugs - Show Me The Coast


AQUI.

viernes, 18 de diciembre de 2009

FRIDA KAHLO x BETO HERNANDEZ


Contraportada Love and Rockets nº 28.

Una de las grandes obras maestras que Beto ofreció en Love and Rockets vol. 1 (en este caso en el número 28).























jueves, 17 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (2º PARTE)



ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ.
(2º parte. Traducida del Comics Journal 126 (1988/89) por Frog2000).

1º PARTE AQUI.

SOBRE TODO MUSICA

Fiore: Así que fue Mario el que trajo el primer tebeo de Zap. ¿Y quién fue el del primer disco de Sex Pistols?

Gilbert: En realidad, eso se remonta a cuando éramos muy chicos. Creo que mi madre estaba esperando a Jaime [se ríe] –es una historia real- y a su lado había una quinceañera esperando a un chaval mientras escuchaba la radio todo el rato. Al principio puede que volviese loca a mi madre, pero después de un tiempo esta empezó a escuchar las canciones. Era 1959. Después de ese día, mi madre empezó a sintonizar la radio en una de las cadenas de radio más importantes, que en esa época era la KRLA, y durante todo el día escuchábamos música rock y pop. Esta fue otra de esas cosas. Así como lo de los cómics era natural, también lo era escuchar esa música de fondo. Luego mi padre podía llegar del trabajo y poner una cadena de música mejicana. Así que escuchábamos tanto rock n´roll como música mejicana.

GROTH: Esto pudo ser a finales de los cincuenta, o principios de los sesenta.

Gilbert: Bueno, Jaime nació en 1959, así que creo que sería a principios de los sesenta, con las Shirelles y los grupos de chicas.

Groth: ¿Y los Beatles?

Gilbert: Los Beatles golpearon igual que una tonelada de ladrillos.

Groth: Tú debías tener unos seis años.

Gilbert: Sí, pero por alguna razón me atraían. Supongo que el truco estaba en su corte de pelo, en sus botas y en el resto de vestimenta. Recuerdo que me gustaba tanto su música que no podía soportarlo, tenía que salir a la calle porque me gustaban demasiado. Muchos chicos daban fiestas “Beatle” y hacían cosas del estilo. Cuando era un niño me di cuenta de que esa música era para mí, que me hablaba directamente –tanto como pudiese sentirlo con nueve años. Luego perdí el interés en la música del Top 40 porque me parecía repetitiva y se estaba empezando a convertir en una fórmula. Supongo que era a finales de los sesenta. No estaba muy al día de lo que estaba ocurriendo en la escena underground, con tipos como Jimi Hendrix. Mario era adolescente, así que escuchaba eso y leía la vieja Rolling Stone, que yo tomaba como una revista escandalosa. Pensaba que estaba bien que la gente se volviese tarumba, pero al mismo tiempo me decía: “Eso no es para mí. ¿Qué hago?, sólo tengo doce años.”

Fiore: ¿Así que todo eso te pasó durante tu juventud?

Gilbert: Siempre estuvo a mi alrededor.

Jaime: Y todo era algo normal.



Fiore: ¿O sea, que también fuisteis freaks de la música?

Gilbert: No, lo de la música fue algo distinto.

Jaime: La verdad es que renuncié a la música a finales de los sesenta porque me metí en el deporte.

Fiore: Gilbert y Mario decían que nunca se metieron en el deporte, pero sin embargo, tú sí que lo hiciste.

Jaime: Bueno, lo hice porque era divertido. Me gustaba jugar al baseball de catcher. No era algo tan competitivo, y cuando llegué a la Little League, los chavales jugaban tan en serio que no pude seguir en ello. Así que estuve un tiempo sin cómics ni música. O así lo creo. Empecé a retomarlos a principios de los setenta, cuando Mario y Gilbert empezaban a conocer la música Glitter: Iggy, Roxy Music, T. Rex, Mott the Hoople, New York Dolls. Podía escucharlo a través de la puerta de Mario, porque estos eran los mayores y yo sólo era el pequeño, así que no podía pasar el rato junto a ellos. [Risas]. Su pelo era más largo de lo que lo era el mío.

Gilbert: Creo que eso fue algo muy raro, el por qué nos metimos a escuchar ese material glitter punk, ya que antes escuchábamos discos de Jethro Tull, y me compré el primero de Paul Simon.

Mario: Nos gustaba la diversidad.



Gilbert: Sin embargo, lo que nos cambio de verdad fue Slider, de T. Rex. Lo escuchamos y pensamos que era el disco más estúpido del mundo, pero seguimos escuchándolo y nuestros gustos quedaron arruinados para siempre. [se ríe]

Jaime: Naturalmente, cuando llegó el punk a finales de los setenta, encajamos.

Gilbert: Era el mismo estilo de música, excepto que iba rápida de verdad.

Mario: Una bocanada de aire fresco.

Gilbert: Por alguna razón, siempre pensé que el rock n´roll, los cómics, el wrestling y las películas de terror, estaban mezclados de alguna forma, y cuando llegó la explosión punk, incluí todas esas cosas que pensaba que estaban próximas.

Fiore: Antes de la explosión punk, ¿estabas involucrado en algún tipo de proyecto musical?. ¿Ibais a conciertos?.

Mario: Sí, íbamos a conciertos, vimos a Blue Oyster Cult, íbamos al menos una vez por semana al [Hollywood] Palladium.

Jaime: Y cuando empezó la moda de la música disco, dejamos de ir. Y casi, casi me meto en ella antes de que llegase el punk. [Se ríe]

Gilbert: Las dos primeras bandas que vi eran geniales –T. Rex y Mott the Hopple. Así que empecé bien, y de repente caí en picado con Deep Purple, Queen, que realmente son una mierda de bandas. Aquellos primeros conciertos fueron más o menos en 1973.

Jaime: Mi primer concierto fue de Roxy Music.

Gilbert: En realidad nos metimos en el punk un año tarde. Los Sex Pistols ya habían aparecido antes de que comprase su disco.

Fiore: No pasó tanto tiempo entre la salida del álbum y la separación del grupo... [riendo]

Gilbert: Eso es verdad, pero mi esposa Carol ya los conocía el día que salió su primer single. Pero de nuevo, cuando aquello, ella tenía unos catorce años, y eso hizo que le importase mucho más. Porque nosotros ya habíamos vivido el glitter y toda esa mierda, hasta Kiss, y toda su superficialidad nos hizo pensar: “Cuando llegue el punk, directamente lo voy a rechazar” porque había pasado por tantas fases diferentes de la música que seguro que esta era simplemente otra más, y ya no me importaba. Esto fue al final de mi adolescencia o a principios de mis veinte. Entonces vi algún especial en la televisión –la nueva movida en Inglaterra- y me impresionó, me consternó. Y en vez de hacerme huir, me asustó porque me hizo darme cuenta que no iba a ser joven otra vez, que las cosas estaban cambiando, y que yo era alguien de la era post-hippie, así que formaba parte de la generación vacía de la que se burlaban. Así que esto me hizo sentarme y pensar: “Espera un minuto, ¿nunca más voy a molar?.”



Fiore: Recuerdo oír a Tito Larriva, que estaba en los Plugz, hablando sobre cómo se adentró en el Masque [un temprano club punk de L.A.] cuando los Bags estaban tocando, y su primera impresión fue de que estaba viendo la Caída de la Civilización Occidental [riendo] y un mes más tarde ya había formado su propia banda punk.

Gilbert: El punk me hizo sentarme a escucharlo y darme cuenta de que tenía todos los elementos que me gustaban del rock n´ roll arrojados contra una pared de cemento. Contenía todas las partes trash del rock que siempre me habían gustado. Pero muchas de las bandas se lo tomaban de forma seria, como The Clash y X. Tenían conciencia política.

Groth: ¿Fue el fenómeno punk una especie de fuerza liberadora, o hizo que tuvieses las ideas más claras?

Gilbert: Probablemente me confundió más porque era una escena tan fragmentada que nadie estaba de acuerdo con nada, esa fue otra de las razones por las que duró tan poco.

Groth: Pero obviamente tuvo un efecto benéfico.

Gilbert: Porque fue muy físico. Leía cómics, veía películas, no era un tío deportista. Pero el rock n´roll era algo físico. Tú botabas y sudabas y corrías por ahí haciendo cosas. Y el punk iba todavía más lejos, llevabas ese tipo de ropa tan particular y la gente o te temía o te machacaba. No había término medio. Así que para mí fue algo grande.

Groth: ¿Durante cuánto tiempo pasó todo esto?

Gilbert: Para mí fue sobre 1978 hasta 1980.



Groth: ¿Había violencia?, ¿te metiste en peleas?

Gilbert: Verás, al principio no la había. La escena original de punk en Los Angeles era más divertida, simplemente eran mucha gente que querían pasarlo bien, escuchar grupos, deambular, bailar. Creo que era más parecido a una escena artística, más parecido a una muchedumbre pretenciosa. Lo que pasó es que la gente de otras áreas de la música rock empezó a interesarse y muchos de ellos eran estúpidos deportistas y tomaron parte en bolos punk de la forma que ellos pensaban que debía hacerse. Pensaban que estaban en un pequeño partido de fútbol cuando en realidad incluso la gente que estaba bailando de forma más tosca, era educada con todo el mundo, y si te caías te volvían a levantar. Entonces llegaron esos tipos y si te caías, te pateaban las costillas y forzaron a los antiguos punks a largarse porque no estaban muy en forma.

Groth: ¿Quiénes eran ese nuevo grupo?

Gilbert: Principalmente, eran un atajo de chavales de Huntington Beach, de la costa, surferos...

Groth: ¿Blancos, de clase media?

Gilbert: Sí, mucho. Les gustaba el lado agresivo del punk. Hay partes del punk que son experimentales, cerebrales, ambiciosas. Pero a esos tíos les gustaba lo más básico, lo cuál fue la extinción. Tenían sus propias bandas y modificaron la escena entera. Y desde que se convirtió en algo más físico, desde que todo fue más intenso, la escena simplemente estalló de violencia y trajo ciertos lados mucho peores. Directamente se convirtió en racista y sexista. Mira en lo que se han convertido muchos de ellos en la actualidad: trajeron el movimiento skinhead –por todos los Estados Unidos hay adolescentes siguiendo esa mierda de supremacía blanca. Y puedes ver en los fragmentos de noticias que se parecen a los chavales que yo solía ver por la escena. Simplemente todo se pervirtió y retorció. Incluso aunque el punk nunca subió al nivel mainstream por ser demasiado exótico y salvaje, todas las compañías de TV y discos lograron convertirlo en New Wave, tan afectada. ¿Así que hacia dónde podía ir el punk?. Pues sólo a volverse cada vez más violento. Probablemente el concierto más intenso y violento que haya visto nunca fue el de Public Image en el Olympic Auditorium de Los Angeles. El líder de Public Image es John Lydon, que solía llamarse Johnny Rotten en los Sex Pistols; así que estos chavales llegaron de todos lados para ver a Johnny Roten por primera vez en Los Angeles. Y Lydon había evolucionado de otra forma, hacia algo más experimental, música más bailable, pero ellos no querían eso, querían el material de 1977: “God Save The Queen”, “Anarchy in the U.K.”. Al final del concierto, los escupitajos les cubrían desde el escenario hasta las rodillas. Simplemente fue ridículo. Ahí es cuando comprendí que esto ya no era lo mío. Aún así, fue uno de los mejores conciertos que he visto nunca.

Groth: ¿Te gustaban los Sex Pistols?

Gilbert: Por supuesto. Como ya he dicho, disponían de todos los elementos que me gustan del rock n´roll. No sé por qué pero siempre me gustó la música ruidosa, lo más ruidoso es lo mejor. Supongo que era por la vieja idea adolescente de que esa era mi música, mi forma de comunicarme, ese tipo de razonamiento. Así que ahora soy un viejo tonto y ya no escucho música ruidosa nunca a no ser que sea en pequeñas dosis y normalmente es algo que solía escuchar de joven. En general no la escucho demasiado. Una vez que has puesto “Louie Louie” 16 veces...

Groth: Cuando has vuelto a escuchar esa música, ¿sigues pensando que es buena música?, ¿es algo que sigues manteniendo o ahora ya pertenece al pasado?

Gilbert: Para mí sigue siendo buena y creo que es buena para la gente joven, pero no sé si es buena en un sentido general. Todavía me siento como si tuviese 16 años cuando la escucho.



Groth: Quería preguntarte si hubo un cantante o grupo en concreto que te volvió loco.

Gilbert: Al principio estaba en la onda de todo lo que sonaba, como los Ramones, Talking Heads, Blondie, pero no me llegaron tanto como las bandas inglesas. Los “Big Kahunas” de todo esto probablemente fueron los Sex Pistols. Pero sólo tenían un disco y unos cuántos singles, y tampoco se puede escuchar tanto un disco. Considero lo mejor a los Clash porque eran muy poderosos y jóvenes y tenían conciencia y utilizaban muchos estilos de música que me gustaban, y continuaron sacando un álbum tras otro. Luego, como la mayoría de las cosas buenas, como le pasó a Camelot, se derrumbaron. Los grupos empezaron a hacerse pedazos, la música empezó a ser mierdosa, hubo problemas de ego o lo que sea. Me parecía como si todo estuviese yendo muy rápido porque yo era más viejo y el tiempo va más rápido para un adulto que para un niño. Cuando eres un chaval parece que las cosas van a ser iguales para siempre. Parecía que los Beatles iban a existir siempre, cuando realmente sólo funcionaron durante seis años. Así que cuando los Clash se separaron después de cuatro años, pensé “mira, eso ha sido rápido”. Ahora me parece que el punk tiene diez años, pero de vez en cuando sigo pensando en él como si fuese algo nuevo.

Thom Powers: ¿Cuál fue el primer concierto punk al que fuiste?

Gilbert: El primer concierto punk de verdad que vi fue en el Santa Monica Civic, con los Ramones como cabeza de cartel. Runaways eran sus teloneros. Luego decidí empezar a ir los clubs. Vi a The Jam en el Starwood y los Eyes y los Dickies fueron los teloneros. Los Eyes tenían a Charlotte Caffey al bajo, que más tarde se convirtió en una gran cantante en The Go-Go´s, y los Dickies aún son un grupo bufonesco.

Jaime: El batería de los Eyes era Don Bonebrake, qué más tarde estuvo en X.

Powers: ¿En qué año fue?

Gilbert: Era 1978, sobre Febrero o Marzo. Y fue tan divertido que decidí seguir yendo a conciertos.

Powers: En esa época, ¿con qué regularidad ibas a ver conciertos?

Gilbert: Como vivía a unas sesenta millas de L.A., supongo que iba una vez cada dos semanas a partir del primero. Ahí es cuando empecé a conocer a grupos como X, the Germs, los viejos Alley Cats, las Go-Go´s originales, the Plugz, que ahora son Los Cruzados, los Bags originales.

Powers: ¿Podía un grupo como X tocar cada fin de semana?

Gilbert: Claro, podías ver a X en los lugares más extraños, pequeños antros, institutos. Si tenían suerte, el Whiskey-a-Go-Go les contrataba.

Jaime: Cuando empecé a ir a los conciertos de X, siempre los cancelaban. Tenían problemas todo el rato. No les podían dejar tocar, pues X era una banda realmente peligrosa.

Powers: Antes me has dado una cronología por épocas, de cómo todo pasó de ser algo estrictamente divertido a algo más peligroso. Pero cuando fuiste por primera vez a principios del ´78, ¿no era ya algo muy bruto?

Gilbert: Claro. Había muchas más cosas que la simple diversión. La gente bailaba a tu alrededor como salvajes, pero sin violencia. Esto marchó así durante un largo tiempo, hasta la gran masacre de Elks Lodge, en la que sin ninguna razón, la policía entró a mitad de concierto, era una maratón con las Go-Go´s, los Zeros originales, X, the Plugz, the Alley Cats...

Jaime: un concierto importante.

Gilbert: ...con todas las bandas punk más prometedoras. Y sin ninguna razón que pudiera verse, la poli entró y empezó a golpear a los chavales, literalmente se fueron hacia la pista y empezaron a arrojar a los chicos escaleras abajo. Las escaleras en las que los chicos estaban parados y que eran bastante empinadas.



Powers: ¿Estabais allí?

Gilbert: Claro. Jaime puede contártelo con más detalle porque según estaban entrando los policías, yo estaba saliendo con dos chicas para ir al coche a emborracharme. Volvimos del coche y el lugar estaba tomado por la policía y la gente estaba arrojándoles cosas.

Jaime: Bajaron hacia la planta baja agitando sus porras y los chavales iban cayéndose por las escaleras. Había uno, Jeff de los Middle Class, que golpearon a su novia y cuando la intentó ayudar, también lo pegaron.

Gilbert: Pero no fue en absoluto una respuesta a una provocación. Fue algo civil. Los chavales se comportaron de forma mucho más civilizada que la poli. Habrían tomado drogas, pero no había ningún elemento de tensión previo. Y así es como empezó la tensión entre los punks y la poli. Siempre que podían, los polis empezaban una como aquella otra vez.



Powers: ¿Cuándo pasó todo esto?

Gilbert: Fue en Marzo de 1979, el día de San Patricio.

Gilbert: Está en el calendario de Love & Rockets. Los polis intentaron limpiar algo que realmente no necesitaba limpiarse. Luego Jaime, mi primo y yo fuimos a un bolo a Huntington Beach, que está muy hacia el Sur. Fuimos a ver a los Dickies y a los Weirdos, y el público estaba compuesto en su mayoría por surfers borrachos listos para la acción. Todo el mundo quería bailar, pero nadie podría hacerlo en ese sitio. Cuando salieron los Weirdos, la gente seguía manteniendo la compostura. Luego salieron los Dickies y empezaron a tocar sus singles de broma, como la versión de la canción de Black Sabbath “Paranoid”. Su punto fuerte era tocar esas canciones de música bubblegum hiper-rápida. La audiencia enloqueció. Nunca había visto nada parecido. La mesas y las sillas volaron, todo el mundo se lo pasó bien, todo el mundo sonreía. Los puertas estaban acojonados. Me puse un poco nervioso porque te tenías que proteger los ojos, pero al misma tiempo, todo era algo graciosísimo. Fue violento pero todo el mundo se volvió a casa feliz, y nadie estaba herido excepto un par de porteros que de todas formas se lo merecían.

Powers: ¿Os gustaban todos los grupos que ibais a ver, o algunas veces ibais para estar en un sitio en el que poder bailar y beber?

Gilbert: Muchas veces fuimos para ver una banda en concreto, pero había otras cinco tocando. Algunas veces teníamos suerte y nos gustaban los grupos que nunca habíamos escuchado antes. Ibamos a escuchar la música porque era lo único en nuestra vida que entonces nos hacía felices.



Powers: ¿Qué opinas de las bandas que fueron llamadas New Wave, con un toque más pop?

Gilbert: Algunas eran muy buenas, pero no me gustaban tanto como las bandas más endurecidas. Para nosotros no eran tan importantes. No me acuerdo de ningún ejemplo ahora.... Blondie.

Jaime: Antes del “Heart of Glass”.

Powers: ¿Y Talking Heads?

Gilbert: Claro. Todos esos a los que se consideraba como bandas “New Wave”, y que escuchaban todos los gilipollas de instituto.

Jaime: Muchas de las bandas eran como los Talking Heads, pero no nos gustaban. Eran considerados grupos “inteligentes”, y yo no quería ese tipo de inteligencia en mi rock n´roll. Para mí eran un poco “snob”. Aunque no todos.

Powers: ¿Y qué hay de alguien como Elvis Costello?

Gilbert: Oh, los tres primeros discos son clásicos. Fíjate que yo era más mayor, que no era tan intransigente como los chavales punks más jóvenes que sólo querían puro ruido.

Jaime: El llegó a Costello al mismo tiempo que descubríamos a los Pistols y los Clash. Había clases.

Gilbert: La gente no le da mucho crédito a las clases, estereotipan el punk. Había música diferente y algunas veces, actitudes diferentes, pero todo era parte del mismo guiso.



Powers: Bueno, ¿por qué no os arrojo algunos nombres de grupos y me decís la experiencia que habéis tenido con cada uno, como por ejemplo, con Black Flag?

Gilbert: Nunca me importó mucho Black Flag hasta que sacaron un disco... bueno, no me disgustaban... llegaron después de la escena punk original de Hollywood y trataban de mantener esa verdaderamente agresiva, rápida y endurecida música mientras el resto de bandas empezaban a ser más experimentales. Pero después de un tiempo, cuando empezaron a sacar discos, empezaron a gustarme. Sacaron su primer álbum, Damaged, años después, y me gustó bastante. Fueron la última de las bandas del estilo realmente diabólico y ruidoso de la hostia e inspiraron a muchos otros grupos. Si escuchas a los primeros Replacements, verás que tienen muchísima influencia de Black Flag. Pero Jaime era más...

Jaime: Black Flag fue una de las bandas que venían de las ciudades costeras del sur de L.A., Hermosa Beach, Huntington Beach. Y al principio sólo eran una más, sonaban como el resto, o así me lo parecía. Pero según continuaron, dejaron a las otras bandas atrás.

Powers: ¿Puedes explicar qué hizo que las dejaran atrás?

Jaime: Escribían mejores canciones. Y también eran famosos por las broncas que se organizaban en sus conciertos. Hubo una época en la que podías encontrar literalmente un concierto de Black Flag siguiendo al helicóptero de la policía. Eso sería en 1980. Durante un tiempo no les presté mucha atención. Cuando Dez empezó a cantar con ellos, comenzó su auge, y además estaban escribiendo grandes canciones. Creo que incluso grupos como Circle Jerks en su mejor momento, ni se acercaban a Black Flag. Cuando Henry Rollins se les unió y sacaron el álbum se consolidaron. Muy pronto, Greg Ginn fue considerado el mejor guitarrista por determinados críticos. Y de sus últimos discos me gustaba la mitad. Cada disco tiene al menos dos o tres canciones excelentes.

Gilbert: Un montón de grupos empiezan sonando muy rudimentarios y entonces aprenden a escribir canciones y las mantienen dentro del límite de los cuatro minutos las más largas y dos las más cortas. Y creo que así es como es mejor el rock n´roll. Lo que ocurrió con Black Flag es que se convirtió en una banda de garage que hacía solos de guitarra infinitos y canciones repetitivas de nueve minutos, y es entonces cuando un grupo pierde el toque, creo.

Jaime: Sin embargo, es entonces cuando empiezan a atraer a seguidores del heavy-metal. La cuestión es que los Ramones sabían que eran unos simios y por eso tocan lo que tocan, y son los mejores en lo que hacen.

Powers: ¿Tocaban mucho en Los Angeles?

Gilbert: Sí, los vi tres o cuatro veces. Mucha gente los considera una banda prehistórica, lo cuál es, por supuesto, ridículo. Cada single que sacan es realmente bueno. No puedo escuchar un disco entero de los Ramones, pero sus singles siguen siendo realmente grandes.



Powers: ¿Qué me decís de las Go-Go´s?. ¿Es difícil concebirlas como parte de la escena?

Gilbert: Sí, una vez hubo un concierto con las Go-Go´s y Black Flag compartiendo cartel [ríe]. Había una época en que esas cosas podían suceder, pero duró poco tiempo.

Powers: ¿Os gusta su música?

Gilbert: Me encantaban. Cuando salieron eran grandes, tan inocentes.

Jaime: Casi no sabían tocar.

Gilbert: Pero tenían agallas y eran genuinamente felices. Ese tipo de música me llega realmente. Incluso me gustaban sus discos. No era el mejor grupo del mundo pero tenían algo.

Powers: O sea, que visteis a una banda como las Go-Go´s antes de que sacaran su primer disco.

Gilbert: Sí, las vimos cuando sólo llevaban un mes.



Jaime: De los grupos más importantes vimos a X y las Go-Go´s cuando estaban empezando. A X los veíamos una vez al mes.

Powers: ¿Qué piensas de su carrera en conjunto?

Gilbert: Bueno, mi punto de vista es sesgado. Los vi cuando estaban arrancando en 1978 o ´79. Los únicos que les prestaban atención eran los fans. Los chavales que iban a verlos a ellos en concreto.

Powers: ¿Crees que fueron perdiendo algo?

Gilbert: Un poco. Creo que el primer disco era un poco duro. El segundo, “Wild Gift”, es mejor. De hecho, es uno de los mejores discos de rock.

Powers: Para vosotros, ¿son los Replacements el único grupo bueno que ha salido en cinco años?

Gilbert: Aún te quedas corto. Para mí los Replacements son el mejor grupo desde los Clash y los Clash significaban un poquillo para mí cuando eran buenos. Creo que son sobresalientes. Aún no me puedo creer que una banda tan joven y...

Jaime: ...y tan borracha. [Ríe]. Diría que es el único grupo que me ha tocado la fibra en los últimos cinco años.



Powers: ¿Hay alguna cosa que se pueda decir de ellos aparte de que son rápidos y divertidos?

Gilbert: Son todo lo que me ha gustado del rock n´roll desde que tenía cinco años. Escriben buenas canciones, sus letras son divertidas... Simplemente eso, el mejor rock n´roll no puede ser argumentado. No puedes argumentar por qué Elvis era tan divertido en su primera época. El otro día le oí a Peter Bagge decir que a Robert Crumb le gustaba el primer Elvis -¡A ti también te pilló, Robert! Pero no puedes decir que Elvis es bueno por esto o por lo otro. Así no funciona. Te engancha o no te engancha. Tienes que oírlo, tienes que sentirlo.

Jaime: Un grupo puede escribir cualquier clase de canción, pero en el momento que me saca al adolescente que llevo dentro, la juventud que hay en mí, en el momento que aflora la adrenalina, es maravilloso. Y los Replacements han sido la primera banda que ha conseguido esto en mucho tiempo.

Gilbert: Y el resultado es asombroso. Te hacen un puñado de canciones rápidas rockeras que te joderán los altavoces y luego te hacen unas cuantas canciones lentas que a veces pienso que son incluso mejores que las canciones más duras, y luego te hacen una canción alegre como “Waitress in the Sky”, y también es buena. Paul Westerberg es sobresaliente. Como el resto del grupo.



Powers: Probablemente de vuestra lista de quince discos favoritos que aparece en Love & Rockets 23, el que probablemente deje a la gente descolocada es el de Dolly Parton.

Gilbert: Sí, lo entiendo. La gente pensaba que era una broma, pero es absolutamente en serio. Si te fijas en las listas, todos los discos que hay representan lo que me gusta de pop o de rock, me identifican. Y todo es bastante agresivo, todo es una música muy de chicos, incluso los Beach Boys, y eso que son una banda de chicas. ¿Entiendes el concepto de música de chicos y música de chicas?

Jaime: Es que a las chicas no les gustaba Black Flag... o se suponía que no debía gustarles.

Gilbert: A los chicos les gusta los Sex Pistols y las chicas, Siouxsie and the Banshees. A los chicos les gusta Deep Purple, a las chicas Fleetwood Mac. Y supongo que el disco de Dolly Parton le gusta a mi parte femenina, porque aunque Dolly Parton se haya convertido en una absoluta imbécil en los últimos años, había una época en la que su música era sincera y cálida. Aparentemente las canciones son cursis, pero al mismo tiempo si las escuchas con más atención, te das cuenta de que su voz es muy delicada. Desde luego, no ha hecho un disco bueno en diez años.

Powers: ¿Y qué me dices de Johnny Cash, Jaime?

Jaime: Es mi hombre. Crecí viendo su programa de televisión, que era un programa de variedades country, pero como que me gustaba. Luego me olvidé de él y cuando nos empezamos a meter en el punk, tíos como él eran rescatados, porque Johnny Cash tenía algo punk. Y me gusta el country tanto como el rock, porque habla de las mismas cosas.

Powers: ¿Qué otros músicos country os gustan?

Gilbert: Bueno, los grandes como Hank Williams, por supuesto.

Jaime: Empecé a profundizar más, como con Jimmy Rogers. No me refiero a “Honeycomb” Jimmy Rogers, sino el Jimmy Rogers de los años ´20, “the Singing Brakeman”.

Gilbert: No me vuelven loco los bluffs como Dwight Yoakum. [Ríe]

Powers: Supongo que Bob Dylan es la novedad en tu lista...

Jaime: Sí, siempre me gustaron sus singles cuando era un chaval, pero no le tomé en serio hasta hace pocos años. Empecé a comprar sus primeros discos porque costaban 4.99 en Tower Records [ríe]. Es uno de esos tíos de los que no puedes prescindir.

Gilbert: El motivo por el que no nos metimos a escuchar en serio a gente como Bob Dylan hasta muy tarde (siempre nos gustó, pero nunca compramos sus discos)... Escuchamos a Bob Dylan desde el principio, pero es ahora cuando empezamos a comprar sus discos, porque podemos permitirnos unos equipos decentes [ríe]. Pero en parte la culpa fueron de esos malditos hippies y su maldita actitud. Lo único que podías hacer era odiar todo lo que a ellos les gustaba.



Powers: ¿Qué pensasteis cuando visteis la peli de Sid y Nancy?

Gilbert: Está bien. Adoptaron un punto de vista más o menos superficial, pero conociendo la historia que hay detrás... la pifiaron. Pero al final está bien. Suficiente, aunque no se fijan en lo que implica ser Sid Vicious. [Ríe]

Powers: ¿Habéis visto Repo Man?

Gilbert: Sí, y no puedo decir mucho. Creo que Alex Cox perdió dinero con Sid & Nancy, aunque sé que hizo Repo Man antes. No creo que sea un talento. Debería hacer más porque tiene sentido del humor, pero no es tan bueno, y Joe Strummer debería salir en películas mejores.

Fiore: ¿Así que el punk rock ha condicionado vuestra visión del mundo?

Gilbert: Claro, me lo tomé un poco demasiado en serio. Fui un fervoroso entusiasta de los Clash, era como, “¡sí, sí, sí, vamos a conquistar el mundo!”. Tiempo después me di cuenta de que esto es sólo música. Era la actitud macarra de Johnny Rotten. Yo nunca había sido un verdadero macarra, bueno, supongo que lo era, pero no tenía forma de saberlo. Estos tíos eran macarras y tenían como algo que decir, y eso me molaba. Wow, ¡podía ser macarra y listo al mismo tiempo!



Fiore: ¿Cómo encajabais en esto?

Gilbert: Sólo como público, en realidad. Nunca tuvimos mucho pelo (bueno, Jaime llevó una cresta mohicana y eso), pero nunca nos lanzamos y fastidiamos a nuestra madre. Yo quería a mi madre. Esa es la parte que nunca entendí de la rebeldía del rock n´roll, que tienes que odiar a tus padres.

Fiore: Pero eso es más del rock de los sesenta, ¿no?

Gilbert: Sí, pero un montón de chavales lo adoptaron también. Muchos chavales decían “Bah, odio a los hippies”, pero eran exactamente igual que ellos. Simplemente llevaban ropa diferente.

Fiore: Sin embargo, el punk rock condicionó vuestros puntos de vista en otros temas que no eran la música.

Gilbert: Sí, es difícil de explicar. Adopté una mala actitud con respecto a todo.

Mario: Tenías una opinión con respecto a todo.

Jaime: Además, nos hizo darnos cuenta que podías lograr lo que querías.

Gilbert: Claro, me hizo ser lo suficientemente chulo como para pensar que podía hacer un comic-book, lo que estuvo de puta madre, en contraposición con el hecho de sentirte intimidado con los tíos de Marvel. Tan malos como eran, pero al menos podían dibujar edificios, yo no podía dibujar edificios a menos que primero los construyese en maqueta, y eso me intimidaba. Y gracia al punk, adapté esa anarquía musical al cómic.

(Continuará)