jueves, 25 de marzo de 2010

LA VERDAD SOBRE THE JON SPENCER BLUES EXPLOSION



La verdad sobre The Jon Spencer Blues Explosion
(por Jim DeRogatis, publicado originalmente en Penthouse, 1997)

Estamos en 2047, y aunque puede que no me importe mucho sondear el misterio de lo que le sucedió realmente a Robert Johnson en la encrucijada – o de por qué Madonna cambió el registro sexual por la sensiblería de Broadway, he estado reflexionando sobre una de las grandes preguntas que persisten desde la época del rock and roll de los ´90: ¿fue genuina la ahora legendaria Jon Spencer Blues Explosion en su intento de fusionar el punk y diversos géneros de la música negra, o era todo una broma, o un gran "jódete"?

Nueve largos y frustrantes meses de clasificación de recortes amarillentos de periódicos, entrevistas a hombres ancianos y hechos polvo en sórdidos bares y comedores de barrios bajos, siguiendo tercamente una pista falsa tras otra hasta que finalmente alcanzo a encontrar a mi difícil presa. Ahora Spencer vive en Miami, bajo un nombre falso, lo mejor para evitar a los directores de documentales que se proponen inmortalizarlo, el Rock ´n´ Roll Hall of Fame podría intentarlo y Hacienda podría procesarlo. En sus tempranos 80, su negra melena azabache y sus patillas se han vuelto de un blanco crudo, pero aún es reconocible fácilmente como el delgado rockero de alambre lleno de energía nerviosa que tantas veces se ha visto en las fotos de la época. Su principal herramienta para distanciarse de su pasado musical es una fría actitud grosera de piedra que dice: "No te entrometas". De hecho, me advirtieron que probablemente me saludaría con una escopeta en la mano.

En su lugar, Spencer responde en la puerta de su casa vistiendo unos pantalones de golf a cuadros demasiado grandes, un sombrero para el sol, y unos zapatos de deporte. Pospone su tarde en el campo de golf y amablemente me invita para charlar mientras sirve atún derretido y limonada preparada por su adorable esposa, Cristina. Convencido de que mantendré su nueva identidad en secreto, me regala durante horas de charla con las historias de una juventud atravesando América en un furgón destartalado, tocando una mezcla esquizofrénica de arte y rock ruidoso, ritmos de hip-hop y aullante blues deformado. Estoy simplemente encantado escuchándole hablar, pero sé que debo hacer la pregunta que ha estado sin respuesta durante más de cinco décadas - la que está en la mente de muchos musicólogos, historiadores culturales y estudiantes de aquellos locos y posmodernos 90´s.



"Señor Spencer," comienzo de forma vacilante, "si realmente amaba la música negra tanto como usted dice, ¿por qué no podía ir más allá de hacerla divertida?"

Puede que tengamos que esperar 50 años para obtener la respuesta, porque en el presente, Spencer está sentado detrás del escenario en el camerino del First Avenue en Minneapolis -el club de rock donde Prince ofreció Purple Rain- y aunque exactamente no evite la pregunta, tampoco la hace frente. Spencer está de gira de presentación de “Now I Got Worry”, el cuarto álbum de su trío de dos guitarras y batería sin bajo, y los críticos están más divididos que nunca. Para algunos, la Blues Explosion es la gran esperanza blanca del indie rock. Al revisar el blues desde una perspectiva completamente posmoderna, sus miembros están demostrando que todavía queda un poco de vida en el cadáver descompuesto del rock 'n' roll. Para otros, los miembros de la banda son una pandilla de impostores bohemios haciendo un "minstrel show" puesto al día. Los verdaderos bluesmen podrían patear su culo desde el Delta del Mississippi hasta el fondo del CBGB's.

"Ciertamente, se nos ha atascado algo de mierda con este disco", dice Spencer, un maestro de la indeterminación. Tranquilo, reflexivo y notoriamente tímido cuando no está actuando, apenas se puede oír al cantante y compositor por encima del sonido del guitarrista Judah Bauer, que está comprobando su equipo a todo volumen en el escenario. "Tal vez sea algo que seguirá sucediendo mientras sigamos trabajando. Lo que no entiendo es, ¿no es correcto que los chicos blancos americanos toquen música influida por el blues? Me doy cuenta de que hay algo fuera de lo común en lo que hacemos, pero aún así... "

Aquí, el jefe es interrumpido por el batería Russell Simins, el más bullicioso y menos reflexivo componente de la banda. "Todo es por culpa de que nos llamemos Blues Explosion", grita por encima del estruendo del exterior. "Si no nos llamásemos así, nunca oíriamos ese tipo de basura. La única razón de que nos llamen cualquier mierda es por el nombre, y punto."

La cuestión es discutible: la música de Spencer era polémica mucho antes de formarse la Blues Explosion. Hijo de un profesor de química de Dartmouth, Spencer creció en la comodidad de la clase media-alta en la pequeña ciudad de Hanover, New Hampshire. En la escuela secundaria, era un confeso "New Wave geek" que escuchaba a Kraftwerk y Devo, y fue elegido presidente del consejo estudiantil. Durante su primer año en la Brown University, estudió semiótica y descubrió la vanguardia del noise-rock (Test Department, The Birthday Party, Einsturzende Neubauten), así como el punk vintage (Stooges, Ramones, y los oscuros grupos de los años 60 recogidos en las antologías Back From The Grave). Pero la universidad no mantuvo su interés durante mucho tiempo, y en 1985 renunció y se trasladó a Washington DC para formar una banda con su amiga Julia Cafritz. Seis meses más tarde, se mudaron al Lower East Side de Nueva York, y Spencer ha estado fijo allí desde entonces.



Spencer y Cafritz eligieron el nombre de Pussy Galore por una de las villanas de James Bond, pero además, el nombre tenía el atractivo añadido de ser extremadamente ofensivo para las feministas y otros grupos políticamente correctos. El objetivo de la banda era poner a prueba la paciencia del público -con su agresividad, sus sonidos abrasivos (la alineación más común eran cuatro guitarristas que no sabían tocar y un batería que golpeaba un tanque de gas metálico), las letras de confrontación (entre sus temas más populares estaban "Cunt Tease," "You Look Like A Jew," "Asshole," y "Fuck You, Man") y una filosofía que decía: " El rock and roll ha muerto, vamos a hacer una fiesta en su velatorio." No se puede escapar del peso de la historia, Spencer no se preocupaba por la originalidad. En cambio se concentró en las bromas internas y los comentarios sarcásticos: el movimiento más celebrado del grupo fue la realización de una caótica deconstrucción canción a canción del épico álbum doble de los Rolling Stones, Exile On Main St.

"Con Pussy Galore, sin duda estaba mucho más preocupado por ese tipo de cosas", dice Spencer. "Estaba frustrado, y eso es de lo que iba el grupo. Pero en cierta forma funcionó por eso. Me di cuenta de que realmente me encantaba escuchar música, y más que nada, me encanta interpretar música."

Después de ocho lanzamientos en cinco sellos diferentes, Pussy Galore se separó en 1990. Spencer estuvo un tiempo tocando roots-rock junto con los Gibson Brothers y respaldando a su esposa, Cristina Martínez, en los ruidosos Honeymoon Killers. Simins fue el batería de los Honeymoon Killers'. El hijo del concejal de obras públicas de Nueva York se crió en Long Island, tocando la batería en el sótano de sus padres y escuchando los discos de los Ramones. El nativo de la ensoñadora Appleton, Wisconsin, Bauer, era compañero de cuarto de Simins en esa época. Pasó los años de escuela secundaria ensayando con la guitarra, tomando ácido, y disfrutando de la explosión de punk rock, pero su pasión se desplazó hacia el blues poco después de su traslado a Nueva York.



En 1991, Spencer, Simins y Bauer formaron the Jon Spencer Blues Explosion. Siguiendo el modelo de los Bluesbreakers de John Mayall, el apodo no era tan en-la-cara como Pussy Galore, pero Spencer también esperaba recibir el rechazo del público. "El nombre de la banda es un nombre ridículo, y es una especie de 'jódete'", dice. "No somos una banda de blues y no estamos tratando de serlo. No estamos tratando de hacer un tratado sobre el blues, o de convertirnos en músicos de blues. Somos una banda de rock 'n' roll."

El cantante hace una pausa durante un momento, jugueteando con los potenciómetros de su guitarra de cuerpo hueco. "Probablemente sea mucho más exacto que nos llamaran banda de punk", continúa. "Pero creo que lo que estamos haciendo es perseguir una especie de ideal del rock 'n' roll. A mí esto me viene de algo que ocurría en los años 50. Creo que debe ser música salvaje, música extraña. También creo que está bien ser divertido- no a través de la comedia o con chistes, sino divertido porque te hace sentir bien. También debe ser sexy. Rock and roll es sexo. "

Si Pussy Galore fue una banda de rock dedicada a mearse en la historia del rock, Blues Explosion es una banda de rock dedicada a ofrecer deformados e irreverentes vistazos de hip hop, R & B, soul, y especialmente, blues. Grabado no por uno, sino por dos productores legendarios del underground (Kramer y Steve Albini), su debut en Caroline de 1992 titulado igual que el grupo, ofrece pisotones amplificados teñidos de blues grabados en vivo en toda su ruidosa gloria, como una especie de actualización para los noventa de las grabaciones de Alan Lomax en Southern. Mucho más pulido, Orange, de 1994, añade exuberantes capas al estilo de Isaac Hayes, más groove orientado hacia el hip-hop, y las histriónicas intros y disgresiones de Spencer, inspiradas en James Brown. ("Muchas gracias, señoras y señores. En este momento tengo que hablarles sobre el fabuloso, el más groovy... “Bell Bottoms!")

Un giro inesperado; en “Experimental Remixes EP” de 1995, Blues Explosion ofreció pistas remezcladas por el techno avatar Moby, Dub Narcotic Sound System, los genios del rap Wu-Tang Clan y Beck. La grabación tenía por objeto demostrar que la Blues Explosion está difuminando los límites del género de la misma forma que lo están haciendo dichos artistas, pero no lo consiguió del todo. En general, Experimental Remixes fue percibido como una innovación, y muchos críticos continuaron cuestionando las intenciones de una Ivy League privilegiada que transformaba la música negra en ruido blanco. "¿Lo pilla Beck?” Se queja Spencer. "Es un tío que samplea este material. ¿Es cool que alguien lo haga con un sampler, pero no lo es tanto que lo haga una banda de verdad?"

Cualquier semiótico o posmodernista podría decirte que la autenticidad es un concepto anticuado. El rock and roll fue un híbrido bastardo de una forma de arte desde un principio. Todo vale en la era de la apropiación, y si vas a robar, ¿por qué no robar a los mejores?. La diferencia entre Beck y Spencer es actitudinal. Por lo general, Beck parece respetuoso con la música, incluso cuando está jodiéndola. Recoge retazos de géneros extranjeros, los filtra a través de su fuerte personalidad, y crea un sonido que es realmente suyo. Spencer nunca trabaja de esa forma. Su grupo es un comando que embiste y agarra los elementos de la música negra, para después precipitarse hacia la seguridad de un bunker construido desde la ironía. Las voces son exageradas hasta el límite de la parodia, y su gritos en el escenario de "Blues Explosion!" se repiten hasta un punto mucho más allá, dejando de ser graciosos, y la banda recientemente contrató al famoso cómico Weird Al Yankovic para dirigir el estúpido video del tema, por otra parte intenso, “Wail”.

Como James Brown, Mick Jagger y Ramones antes que él, a veces Beck gira hacia ese campo. Pero Spencer casi siempre se sirve del kitsch, y por eso, está en la misma liga que la sesión jam que Dan Akroyd y Bruce Willis ofrecieron de "Sweet Home, Chicago" en el House of Blues.

A lo largo de la historia del rock, los críticos han tenido dificultades para hacer frente a cualquier banda que no incorpore un cien por ciento de adoración por la música negra. Eric Clapton y los Stones fueron aclamados, ya que hablaban sobre sus héroes, mientras que Led Zeppelin y Vanilla Ice fueron puestos en la picota por lo que fue catalogado como un robo al por mayor y una falta de respeto. Spencer parece realmente asombrado por todo esto. En su opinión, es simplemente rock 'n' roll, y los poderosos impulsos pasionales del mejor blues son muy similares, si no idénticos, a los del punk rock. "Ambos son muy simples", dice Spencer. "Mi estilo de punk favorito es muy individual- la gente simplemente aprende por sí misma y encuentra su propio camino. En realidad, la música sólo sale directamente de ellos mismos. Y eso también ocurre con el blues. Tipos como RL Burnside son más o menos libres –se enseñaron a sí mismos y pudieron llegar a encontrar su propio sonido."



El anciano bluesman de 70 años educado por el legendario Mississippi Fred McDowell; Spencer afirma que Burnside fue una gran influencia en la Blues Explosion. Fan de su álbum “Too Bad Jim”, invitó a los miembros de la banda de Burnside para ser sus teloneros en la gira. Esto dio lugar a una jam al final durante todas las noches –como una versión underground de B. B. King con lametones comerciales de U2 -y finalmente la grabación del álbum de 1996 “A Ass Pocket Of Whiskey” en la ciudad natal de Burnside, Holly Springs, Mississippi.

"El material que tocamos con R.L. era muy simple, muy directo, música llena de alma" dice Simins. "Para mí, simplemente me hizo feliz hacerlo. No sólo es que R.L. nos enseñe cómo tocar blues. Sino que para mí fue humillante, porque, ya sabes -Robert Johnson y Mississippi Fred McDowell y Howlin 'Wolf, todos son mis héroes de mierda, y nunca pensé que yo sería capaz de tener cualquier contacto directo y real con ellos. Estar en presencia de RL te hace sentir realmente que estás conectado a ese mundo."

El plan era grabar más con Burnside en “Now I Got Worry”, pero a Spencer le preocupaba que el grupo pudiese ser acusado de apoyarse demasiado en el bluesman. En cambio, la Blues Explosion se volvió hacia otra leyenda musical: la estrella de Stax y Volt, Rufus Thomas, entró en el estudio, ladró y cantó en "Chicken Dog", y se le pagaron 500 dólares por sus problemas. En ambas colaboraciones, las guitarras distorsionadas de la banda y los lamentos del theremin fueron mucho más allá de a lo que estaban acostumbrados Burnside y Thomas. Pero los veteranos hicieron todo lo posible para dar lo que querían a los músicos más jóvenes.

Reflexionando para Pulse! Magazine sobre “A Ass Pocket of Whiskey”, Burnside dice: "Hay tanta grosería ahí, tío, que es como competir con alguien en una batalla de insultos, es algo picante." En lugar de Burnside y Thomas añadiendo autenticidad al sonido de la Blues Explosion, los miembros de la banda empujaron a sus posibles maestros a realizar un numerito.

"Creo que hubo una gran influencia de R. L. Burnside y su banda en “Now I Got Worry”, afirma Spencer. "Orange fue más como: 'Tenemos que asegurarnos de que todo suene bien, y realmente estábamos tratando de conseguir un sonido potente. Este iba más de, 'OK, venga, vamos a por ello. "Nos estábamos yendo después de una performance y fue algo más parecido a hacerlo con mucha intensidad, dejándonos ir. Recuerdo que estábamos conduciendo por Los Angeles, yendo y viniendo del hotel al G-Son Studio y alguien tenía una cassette de “Likes Flies on Sherbet” de Alex Chilton. Había oído ese álbum antes - soy un gran fan de Panther Burns y de algo del de material de Alex Chilton - y recuerdo escucharlo y pensar: 'Esto es genial. Es tan sucio y tan alejado de todo."



Los ideales que defiende Spencer son realmente admirables. Demasiado rock moderno está ordenado, limpiado y convenientemente empaquetado para su consumo en masa. Carece de inmediatez, mientras que al mismo tiempo no tiene sentido de lo histórico. Como Beck, PJ Harvey, y Nick Cave han indicado, los vitales nuevos sonidos se pueden hacer buscando las raíces del rock en el blues. Pero estos artistas no tienen miedo a traicionar sus emociones, incluso en los momentos más catárticos de Now I Got Worry”. "Wail" y la furiosa "Fuck Shit Up" - finalmente te lleva a preguntarte, "¿Esto es real o está hecho con un Memorex?."

"Cuando estaba haciendo el disco, pensé que era muy heavy y oscuro", dice Spencer. "Por supuesto, hay canciones como 'Chicken Dog' y 'RL Got Soul" que son canciones divertidas. Pero mi percepción del álbum estaba oscurecida porque soy consciente de lo que pasa en algunas de las otras canciones." ¿Qué clase de demonios está purgando Spencer? Por lo que se sabe, su vida en el hogar es la viva imagen de la felicidad doméstica. Después de Thurston Moore y Kim Gordon de Sonic Youth, Cristina y él son la pareja más enamorada del rock underground. Las voces de Spencer son por lo general simples fragmentos de palabras y oraciones farfulladas, así que es imposible decir lo que se escucha en sus letras.

"Por lo general, la gente me lo pregunta, y yo les contesto que prefiero no hablar de ello", dice Spencer. "Si yo pudiera hablar de ello de forma normal, entonces probablemente no tendría problemas, o incluso pensaría ¿para qué escribirlo como una canción?. Yo no soy, probablemente, el letrista más satisfactorio o la voz más inteligible, pero creo que si alguien puede obtener alguna especie de sensación general de una canción, estará bien. No se necesita entender cada trocito. Lo que me asusta más que nada es la gente que piensa que no hay corazón ni alma en esto – que es música sin emociones y fría y reestructurada y que es sólo es un experimento o lo que sea."

Spencer no puede ser tan consciente de sus propias contradicciones: Quiere hacer sentir a su público el corazón, el alma y la emoción en su música, pero es reacio a dar "cada trocito." Anhela hacer música más directa y visceral al estilo de la de Thomas y Burnside, pero intelectualiza cada nota que toca. Cuando sube al escenario en Minneapolis ante una entrada de 1700 personas vendida por completo, suda desde la primera canción, saltando sobre el escenario y machacando su guitarra. Pero su pose llena de guiños y la voz desgarrada te hacen pensar que su pasión podría ser una exhibición como cualquier otra.

La pregunta persiste: "Si Spencer realmente ama la música negra, ¿cómo es que no puede ir más allá de hacerla divertida?" Se atreva o no a contestar alguna vez a la pregunta, la idea de que simplemente no la sienta puede ser una explicación tan buena como cualquier otra.

2 comentarios:

LUIS dijo...

Gracias por la traducción. Mas o menos la tenía vista en inglés pero ahora se captan más matices.
Cualquier cosa sobre nuestro predicador preferido del rock será bien recibido, al menos por mi parte.
Gracias de nuevo

Nacho dijo...

cojonudo artículo. me flipa tu blog. a seguir bien!