lunes, 31 de enero de 2011

PATRULLERO MANCUSO - TORTILLA ESTATAL



PATRULLERO MANCUSO - TORTILLA ESTATAL
(Elefant, 1997)

1-La danza de las horas
2-Viva lo imposible!
3-Tortilla estatal
4-Choquetín
5-El halcón milenario
6-Timba
7-Hoy muero viernes
8-Más allá
9-Se inundó el local
10-El peine de la tortuga
11-Bolsillo
12-Qué poquita cosa
13-Me presta

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sábado, 29 de enero de 2011

PATRULLERO MANCUSO - DESDE EL MAS ALLA


PATRULLERO MANCUSO - DESDE EL MAS ALLA (EP)
(Munster, 1994)

1-One more time
2-El rey bicho
3-No estar
4-Na

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jueves, 27 de enero de 2011

ENTREVISTA CON DON MCGREGOR 3 (DE 3)


ENTREVISTA CON DON MCGREGOR 3 (DE 3).

(mangado de ENJOLRASWORLD. Por Richard Arndt. Traducido por Frog2000)

PARTE 1, PARTE 2.

Richard Arndt: Bueno, todo eso parece llevarnos de vuelta al punto de partida sobre tu último trabajo en Warren. Cuando volviste a la editorial, tu primera historia fue “The Trespassers”, junto a Paul Gulacy. El personaje principal se parecía a James Coburn.

Don McGregor: Claro. Probablemente esa fuese la primera historia que escribí al volver a Warren. Louise Jones la compró.

RA: En realidad, justo antes de que apareciese, en Warren dejaron congeladas algunas historias. Al parecer eso se produjo en noviembre de 1979, y Louise Jones dejó Warren en cuestión de semanas para poderse ir a Marvel. ¿Todo el material que apareció en Warren entre 1980 y 1982 ya estaba escrito antes de dicho período de tiempo?

DM: No sé nada de que Warren congelase algunas historias.

RA: Lo mencionabas en “The Variable Syndrome”, que es la razón por la que te lo estoy preguntando. Declarabas que “solían usar todo su material de inventario, antes que comprar nuevas historias.” Incluso citabas una fecha, 29 de Noviembre de 1979.

DM: OK, no lo recordaba. Sé que muchas de mis historias aparecieron años después de escribirlas. Algunos de los artistas que la editorial contrató para hacer el dibujo, no hicieron lo que me esperaba. Tuve problemas con “The Mist”, un serial que escribí. “The Mist” era una historia que estaba ambientada en New York City, pero ocurrieron algunas cosas malas con ella. Inicialmente se la asignaron a un artista que aparentemente no tenía ninguna referencia de New York City o a qué se parecía –trabajaron en ella hasta tres artistas, uno era Val Mayerik, alguien estupendo- pero él fue el primer dibujante, y entonces los editores de Warren cortaron cuatro páginas de la primera entrega. La razón aducida fue que no les gustaba el dibujo y también que pensaban que el artista tenía equivocada la noción de lo que era New York. Y sencillamente las quitaron y la historia perdió todo sentido. Y además, tenía a dos agentes de la CIA que estaban protegiendo al personaje principal, a su esposa y a su familia. Estaban bajo vigilancia. En su versión, aparecían los agentes diciendo unos comentarios racistas que yo no había escrito. La revista salió un viernes, y me llegó mi copia por correo o la cogí en una tienda (no lo recuerdo). Pero cuando vi lo que habían hecho me enfurecí mucho al ver que habían puesto ese diálogo con mi nombre, como si yo lo hubiese escrito, y sabía que ese día ni siquiera sería capaz de llamarles por teléfono. Sabía que me pondría a gritar y que probablemente sólo les diría incoherencias. Así de loco me puse. Fue una de las veces que más furioso me he puesto durante toda mi carrera como escritor.



Los llamé el lunes siguiente, suponiendo que yo sería el que escribiese el siguiente episodio de “The Mist”. Probablemente ya lo hubiese hecho. Era una historia larga, así que igual estaba escrito hasta el cuarto episodio. Pero de ninguna manera iba a acabar la historia si seguían haciendo esa carnicería con el material, insertando cosas que nunca había escrito. Como suele ocurrir en este negocio, si los que mandan piensan que vas a hacer algo escandaloso, querrán que sea algo tan público como sea posible, pero si van a hacer algo cobarde, querrán hacerlo detrás de una puerta cerrada, donde no haya testigos. {Se ríe} Así que me dijeron: “Vamos, te hemos invitado a comer, Don.” Les contesté: “No estoy aquí para comer, sino para resolver esta situación.” Fuimos a algún restaurante y cuando me enseñaron el material racista que habían insertado en la historia, uno de ellos dijo: “Sabemos cómo hablan tus personajes, Don.” Cogí la revista y la arrojé al otro extremo de la sala, y les dije: “Si ese es el puto caso, entonces no tenemos ninguna hostia sobre la que hablar. No voy a escribir el siguiente capítulo, así que ¿qué es lo que váis a hacer?” Supongo que no pensaron que podría tomar dicha decisión, así que finalmente dejaron la historia abandonada.

Ya sabes, mi nombre va en ese material y no va a haber ninguna forma de que permita su publicación. Haz lo que quieras con las historias que vayan bajo tu propio nombre, pero yo tengo que vivir con ellas, y si apestan, que apesten de una forma honesta. Si meto la pata, que sea por mi propia incapacidad. Pero los lectores, que son quienes me siguen de una historia a otra, de editorial en editorial, agradecerán el hecho de que aunque haya tenido un fallo, sea de forma honesta.

RA: ¿Me puedes decir, ya que en realidad nunca terminó, cuál se suponía que iba a ser la conclusión de "Sweetwater Nessie"? De acuerdo con “The Variable Syndrome”, se suponía que iba a ser una historia de setenta páginas.



DM: No sé. Ni siquiera recuerdo que no finalizase.

RA: Apareció en unos cuántos de los últimos números de Vampirella o Eerie. Dos episodios con un dibujo bastante bueno de Rafael Auraleon.

DM: Claro, recuerdo que me gustó mucho su dibujo, y que se complementaba muy bien con mi guión. Lo siento, pero no recuerdo cómo terminaba. Hay algunas historias que me temo que nunca se llegaron a acabar. Pero ésta ya estaba escrita por completo, a diferencia de otras que nunca tuve la oportunidad de finalizar y de poder enseñar a la gente por dónde transitarían.

RA: Tienen que existir más historias sin publicar de las que hiciste para Warren, que nunca llegaron a aparecer, pero esa es la única que estaba comenzada y que nunca se llegó a terminar. Todas las otras que hiciste tienen una conclusión.

DM: Estoy seguro de que escribí un final. Y estoy seguro de que lo tienen, pero por más que lo intente, no me acuerdo. Hay historias que se cortaron o finalizaron de forma prematura y que me hubiese gustado poder acabar. La tercera historia de Sabre. El último segmento de Ragamuffins. La historia de la Pantera contra el KKK. En especial, la tercera historia de Detectives, Inc., que trataba sobre gente que bombardea clínicas donde se practica el aborto. Esas son las que realmente me hubiese gustado acabar. Esas son las que recuerdo más vívidamente. Supongo que como ya le di un final a “Sweetwater Nessie”, no tengo tan viva la idea de cómo acababa, en oposición a aquellas historias que no llegué a completar.



RA: Hubo una larga historia en solitario que hiciste con Isido Mones, con algunas viñetas a página completa muy buenas.

DM: Oh, ¿esa era “The Alien Who Wept For Children”?

RA: En ese número de Creepy tenía el título de “The Spectator Who Wept”. Tiene sobre 28 páginas, con muchas de las escenas dibujadas a página completa.

DM: La diseñé de esa forma. Está muy bien dibujada. Trabajé en ella duramente. El dibujante hizo un gran trabajo, pero el enfoque visual, la extensión a página completa, estaba dictada por el guión. Me gustó el hecho de que el concepto visual funcionase, y fui muy rígido al imponer el enfoque, pero el dibujante clavó lo que esperaba conseguir. Aprendí a no volver a poner nunca más indicaciones del estilo de “este es el factor decisivo” para ambientar el dibujo.

RA: Hemos llegado a la parte en la que trabajaste para Eclipse.

DM: Me encantó trabajar para Dean Mullaney y Eclipse. Cuando hicimos Ragamuffins, siempre había querido ver reproducidos los lápices de Gene Colan. Cuando trabajaba en las oficinas de Marvel, tuve la oportunidad de poder ver su trabajo con el lápiz, antes de ser entintado, y me encantó. Ragamuffins era un concepto que se me había ocurrido años antes y que se me quedó almacenado. Me pasó lo mismo con Detectives, Inc.

Tenía la intención de que “Ragamuffins” fuese un vistazo muy completo a la infancia, y un recorrido de varias décadas al hecho de ser americano: qué es lo que había cambiado y qué es lo que no. Qué se había quedado igual. Qué pensaban los padres que estaban enseñando a sus hijos y qué era lo que realmente estaban aprendiendo los hijos. Es algo que me gustaría mucho tener la oportunidad de continuar. No poder seguir contando más historias de esa serie es algo que me ha producido un dolor que se ha quedado conmigo durante todos estos años.



Desde que Dean estuvo de acuerdo en su publicación, rápidamente agarré la oportunidad. Algunos dijeron: “Bueno, ¿por qué no haces algo con super-héroes o algo de fantasía heróica?” Pensé que los superhéroes o la fantasía era lo que la gente ya conocía de mí. Es un género que me encanta, porque creo en los héroes, pero también deseaba hacer otro tipo de historias. No quería quedarme con un único estilo. Amo todos los géneros. Y pensé que sería capaz de hacer más tipos de historias que sólo una en un género específico.

Después de Detectives, Inc. me di cuenta de que existía mercado para el cómic alternativo. No sólo para el de super-héroes. Ni sólo para el de fantasía heróica. Sin embargo, “Ragamuffins” fue toda una incógnita. Algunos pensaban que debía seguir con el material de superhéroes fantásticos, ya que mucha gente se había olvidado de mis obras en el género de terror. Antes de irme a Marvel era conocido como guionista de terror. Más tarde, en los ochenta, llegué a ser conocido como guionista policíaco, por Detectives, Inc. y Nathaniel Dusk. Desde que escribí El Zorro, soy conocido por mi material del Oeste. La memoria es muy corta en el mundo del cómic. {risas}

En tus comentarios sobre Ragamuffins, mencionas que los lápices de Gene no están muy bien reproducidos, pero al mirar el one-shot en color publicado por Dean, se pueden ver bastante bien sus lápices. Muy nítidos.

RA: Sí, lo comenté. También hiciste una historia de 20 páginas de “Ragamuffins” en la serie en color Eclipse Monthly, entintada por Klaus Janson.



DM: Tienes razón, pero los lápices sin entintar de esa historia existen, y si reimprimiésemos la historia, lo haríamos directamente desde los lápices de Gene, como todas las demás. También hay una historia que no se llegó a editar nunca y que también incluiría en esa colección: “The Pack Rat Instinct”.

RA: Algo que siempre me ha maravillado es cómo puede llegar a cambiar el proceso de impresión entre una editorial y otra. Parece como si Warren no tuviese problemas a la hora de imprimir dibujos a partir del lápiz. Para Eclipse parecía que era todo un esfuerzo. Marvel ha hecho reproducciones horribles del dibujo a partir del lápiz.

DM: Los lápices suelen reproducirse mejor en blanco y negro que en color. Poner color en los lápices es todo un mundo completamente diferente. Cuando DC produjo la primera serie de Nathaniel Dusk en color, la que se llamaba “Lovers Die At Dusk”, tenía un aspecto horrible; la línea de dibujo estaba mal impresa. Gene fue el primero que vio el ejemplar y me llamó para preguntarme qué había pasado y yo no tenía ni idea de lo que me estaba hablando. Lo que pasó fue que estuve reunido con la gente que estaba al mando en DC y les comenté que Dean Mullaney podría darles consejo sobre cómo hacer un buen trabajo a la hora de reproducir el lápiz a color. Dean había hecho un gran trabajo en el one-shot de Ragamuffins, y les habría aconsejado sin problemas. Así que pensé que DC se habría preocupado lo suficiente, y de repente tuve esa exaltada llamada de Gene Colan. Gene estaba muy molesto con la reproducción y le contesté: “Gene, no sé de lo que me estás hablando. Aún no he podido ver el ejemplar.” Cuando por fin lo hice, les pregunté a DC si se habían puesto en contacto con Dean. Si una pequeña editorial como Eclipse puede hacer una buena reproducción, qué es lo que no podría hacer alguien como DC. La respuesta que me dieron fue que una gran editorial no iba a llamar a una pequeña como Eclipse para buscar consejo. Que eran demasiado grandes como para hacer eso.

RA: En la entrevista que le hice, Dean me contó que había hablado con ellos y que le habían ignorado por completo.

DM: ¡Ahhhhh! {enorme sigh} En aquella época, llegué a pensar que no le llegaron a llamar nunca. No puedo entender cómo pudieron sacar una serie que destruía completamente el dibujo de Gene, y todo porque no quisieron aceptar ningún consejo. Ese tipo de cosas me vuelven completamente loco.



Aun así, hicimos una segunda historia de Nathaniel Dusk, “Apple Peddlers Die At on”, y es una de mis obras favoritas. Trabajar con Gene fue algo increíble. Entregaba página tras página con sus maravillosos y preciosos dibujos, haciendo todo lo que me esperaba, tanto representando el tiempo, como la ciudad, o los personajes y sus estados de ánimo, el tono noir, las sombras y luces, en todo. La forma que tiene Gene de representar el tiempo y el espacio y los estados de ánimo, y lo más importante, los personajes, simplemente me dejó noqueado. Tuvimos un montón de espacio para poder contar la historia que queríamos. Ese segundo Nathaniel Dusk está entre mis diez proyectos favoritos de todos los que he hecho.

Tom Zuiko escribió para la sección de autores invitados de mi página web un ensayo en el que hablaba sobre cómo fui el primer escritor que se puso en contacto con él para discutir el tema del color en las series. No me refiero a lo que debe aparecer en cada viñeta, sino al enfoque que terminará por definir la apariencia de la serie, reflejando los temas y la actitud que se quiere dar a la historia.

Pero incluso antes de hacer “Ragamuffins”, trabajé en Sabre y Detectives, Inc. Cuando llegó la oportunidad de hacer la primera historia de Sabre y la llevamos a las tiendas de cómics, hubo un debate sobre qué era Sabre, sobre si se trataba de una novela gráfica. Nunca me la imaginé como una novela. Era una historia demasiado corta. No creo que 38 páginas se aproximen a la extensión que tiene una novela. Aún no.

Sabía que esas 38 páginas se valorarían gracias a los dos años y medio o tres años de historias que la gente había estado siguiendo número tras número, durante mi época en Marvel. Eso fue entre 1976 y 1978 y, para ser honestos, nadie sabía si un tomo podría venderse directamente a través de las tiendas de cómics como único punto de venta importante, fuese o no algo económicamente viable. Era territorio desconocido. Yo pensaba que sí se podría. Tenía una fuerte sensación de que se podía hacer. Si tienes a un dibujante y a un guionista cuyos nombres son conocidos en las tiendas de comic-books, el público podría apoyar dicho esfuerzo. Pero no disponíamos de datos en los que basarnos. Ciertamente, dentro de la industria, conocía a mucha gente que pensaba que el mercado independiente era pequeño, que era un pequeño porcentaje del pastel sobre el que el tomo no podría apoyarse.

Dean sacó Sabre y Phil Seuling dijo “¿Seis dólares por un comic-book? ¿Se te ha ido la cabeza?” {risas}

RA: Claro, eran caros.



DM: Simplemente reflejaban los precios que tenía que pagar Dean. A Paul [Gulacy] se le pagó la tarifa de página que cobraba en Marvel. A Annette Kaweki se la pagó por encima de su tarifa por página de Marvel. Y Dean me pagó 300 dólares por hacer ese tomo. Si hubiera sabido que me iba a llevar tanto tiempo completar Sabre, probablemente no lo hubiese hecho, ya que no sabía que el libro tardaría tanto en captar una audiencia. Sólo quería que Dean me permitiese el lujo de poder hacerlo. Así que cogí una tarifa baja con la esperanza de que, una vez que saliese, ganaría dinero. Si así fuese, estaríamos bien, pero como no fue así, bueno...

RA: Le vendiste los derechos de reimpresión a Heavy Metal, lo que ayudaría un poco.

DM: Eso sólo fue cuando todas las páginas estuvieron dibujadas. El libro iba a estar en producción durante un largo período de tiempo cuando ocurrió. Cuando empiezas tu propio proyecto para un mercado desconocido, cualquier cosa puede salir mal. Por ejemplo, Paul hizo las primeras seis páginas de Sabre. No las aseguró ni nada, y las envió a New York cuando se produjo el gran apagón en Manhattan. Así que esas primeras seis páginas de Sabre nunca han visto la luz. Paul tenía la esperanza de recuperarlas, porque no las quería volver a dibujar. De hecho, no lo hizo hasta que tuvo acabado el resto del libro.

Realmente yo había empezado a escribir la serie en la página siete. Normalmente no lo habría hecho bajo ninguna circunstancia. {risas} Recuerdo que la primera viñeta se centraba en Sabre y Melissa, mientras se alejaban, y Willoughby estaba tirado en el suelo, inconsciente. Cuando las primeras páginas fueron dibujadas de nuevo, siendo la sexta la última guionizada, en la última viñeta teníamos a Willoughby tirado con la espada de Sabre en su garganta. Cogí el teléfono y pregunté: “Paul, qué vamos a hacer. Obviamente Willoughby despierta en la página seis y en la siete está inconsciente. La página siete ya está rotulada, entintada y lista para salir. ¡Ya está todo hecho!” Paul contestó: “Bah, ya te inventarás algo.” Durante días estuve mirando las páginas, imaginando lo que iba a hacer con ellas. ¿Cómo podría puentearlas y hacer que funcionasen? Finalmente se me ocurrió una frase en la última viñeta de la página seis en la que Willoughby piensa “Me voy a desmayar” {risas} Eso explica por qué se encuentra inconsciente en la página siete. Quizá fue la última frase que escribí para Sabre.



Actualmente he empezado a escribir la primera serie de Sabre en años. Saldrá de forma diferente. Puedes llamarlo las pesadillas ocasionales del escritor freelance.

Pero aún así, estoy en contacto con Joe Pruett, de Desperado Publishing, y estamos trabajando en SABRE: The EARLY FUTURE YEARS. Y he acabado las primeras cinco páginas. La filosofía que tiene Joe sobre los cómics es en gran parte igual que la mía, así que ésto es algo estupendo.

La serie saldrá con Desperado Publishing, y será un mini-serie de cuatro números con un primer número del doble de páginas. Muchos de los favoritos de los fans estarán en la historia, incluyendo a Melissa Siren, Blackstar Blood, Crimson Dawn y Midnight Storm. Y muchos nuevos personajes como Doctor Painless. También se podrán ver los primeros encuentros entre personajes por los que los fans han estado preguntando durante años. Ni siquiera lo he mencionado aún en la Lista de Debate de Don McGregor, en Yahoo.

También estoy trabajando en una nueva historia de Detectives, Inc. para Joe, “A Fear Of Perverse Photos”. La primera frase de Rainer es: “Vamos a ver si lo entiendo, quieres que me introduzca en su apartamento y robe las sucias fotos que has sacado impresas de Internet.”

Y de ahí colgará toda una historia. La idea se me ocurrió cuando estuve hablando de Internet y sexo con Paul Bishop, cuando le estuve leyendo parte del material que había escrito para el proyecto de Batman que al final se convirtió en la serie de Dragonflame, sobre el secuestro de niños. Casi en cualquier hogar hay material con sexo explícito. Y creo que no es algo fuera de lo común, sino algo muy humano, y esas son el tipo de historias que me gusta escribir con los personajes de Denning y Rainer. Se supone que Detectives, Inc. no sería una serie en la que todas las historias tratarían sobre un misterioso asesinato.



Pero si todo va bien, finalmente voy a poder escribir la que en un principio iba a ser la segunda historia de la serie de Detectives, Inc.: “A Horror Of Burning Places”. No empecé antes con esa historia porque trataba sobre situaciones en las que se bombardeaban clínicas donde se practica el aborto. Y aunque realmente quería hacerla, cuando me llegó la oportunidad de poder escribir e incluso dirigirla para video, además de escribir un papel para mi esposa, Marsha, en el que interpreta a Deirdre Sevens, supe que no tendría el presupuesto suficiente para poder volar edificios. Di con las estadísticas sobre la violencia doméstica y se convirtieron en el centro de la actual segunda historia de Detectives, Inc.: “A Terror Of Dying Dreams”.

Si se vende bien la nueva serie, al final parece que tendré la oportunidad de poder escribir la historia de la clínica.

Además, Kevin Burton Smith, que ha hecho la web www.thrillingdetective.com, y que es uno de los sitios sobre detectives privados más grandes de Internet, acaba de contarme que hay un productor que está expresando interés en Detectives, Inc. para hacer una serie de películas de género negro. Ya veremos.

El vídeo completo terminado, y los agradecimientos pueden verse en ésta web www.paulscrabo.com [actualmente está aquí, y la dirección del trailer aquí]. Además sacaron un tremendo trailer de cuatro minutos para un vídeo de dos horas y diez minutos. Por favor, échale un vistazo.

RA: Una de las historias tuyas que más me gustó la hiciste para Eclipse Magazine. Se llamaba “The Twin In The Doorway”.



DM: Oh, ¿de verdad? Me sorprende, porque no mencionas dicha historia en tu comentario sobre la revista. Hablas del resto de historias (aparentemente escribiste algo sobre cada número y mencionas las historias que te gustaron), pero de esa en concreto no escribiste ningún comentario.

RA: {risas} Quizá es que me tocaba muy de cerca. {muchísimas risas} Un par de tus historias tratan sobre la infancia de una forma que podrían estar sacadas de mi propia auto-biografía. Cuando leí esa historia, me dije: “Guau, joder, yo conozco a ese chico.”

DM: Me sorprendió porque no la mencionabas nunca y aparentemente “A Walk Up Avenue U” también te gustó. Esta historia trataba sobre algo muy preciso. Captura muy bien la forma en que se vivía en esa Avenida durante aquella época. Se la entregué a Tom Sutton, que nunca había estado en Brooklyn, con un montón de referencias fotográficas y capturó la esencia gracias a su enorme capacidad para dibujar cualquier cosa, aunque estoy seguro de que a Tom le hubiese gustado reemplazar la “Avenue U” por un pantano. Le encantaba dibujar pantanos.

Tom era alguien muy bueno con el que trabajar. Cuando estuvimos haciendo las historias para Alexander Risk o para Warren, o las de Eclipse, podías pedirle cosas de terror, o de la gran ciudad, o aviones volando con todas sus palancas e interruptores, o localizaciones en Long Island, o coches de caballos, y él podía dibujarlo todo. Incluso podía cambiar su estilo de una historia a otra. Simplemente era alguien increíble. Observas “The Fade-Away Walk” o “The Night The Snow Spilled Blood” o “Not A Creature Was Stirring…” y te das cuenta de que tiene un estilo diferente en cada una de las historias.



RA: Podía hacer por igual tanto dibujos artísticos muy raros como dibujos más sencillos. Su dibujo para Planet Of The Apes simplemente corta el aliento. Tiene páginas dobles que son tan intricadas y bellas como cualquier cosa que hayan hecho Moebius o Geof Darrow. El tributo que hizo en Warren a Will Eisner, “Boxed In” es algo simplemente perfecto.

DM: Por eso me gustaba en Morbius. No importaba lo que le lanzara, que no parecía perturbarlo. Me gustaba mucho trabajar con Tom. Podía llamarme a casa a cualquier hora, a las dos o tres de la mañana. {risas} Finalmente, alrededor de las cuatro o así le decía “déjalo estar, voy a dormir un poco.” En serio, lo hacía todo el tiempo. Era todo un personaje. Recuerdo cuando lo conocí en Massachusetts. Fue cuando empezamos a trabajar juntos por primera vez.

RA: Esta pregunta se la hago a todos aquellos a los que entrevisto, casi siempre porque me parece muy interesante. ¿Quiénes eran tus guionistas y dibujantes favoritos cuando eras joven? No sólo de los cómics, sino en general.



DM: Muchos de ellos, los guionistas, no trabajaban en los cómics. De las strips, eran Milton Caniff, Will Eisner, Hal Foster, Chester Gould. Una vez le dije a Stan Lee:“Vamos, Stan, admítelo. Trajiste al comic-book el tipo de historias y la forma de narrar que tenían Milton Caniff y Chester Gould para las strips. El tipo de continuidad con el que se sigue la vida de un personaje. En el que el héroe dispone de un gran grupo de personajes secundarios a los que recurrir.” Eso es lo que Stan hizo exáctamente, y lo admitió. También me divertía el trabajo de Jack Kirby, Gene Colan, y el de muchos otros de Marvel. ¡Qué época más maravillosa y qué creatividad tan asombrosa!

RA: Claro, en esos primeros años de Marvel se consiguieron cosas que ninguna otra editorial ha logrado.

DM: Estoy de acuerdo. Y produjeron mucho material que aún hoy se sigue sosteniendo. Algo asombroso. Pero me preguntabas por guionistas que me hayan influenciado y nadie lo hizo más que Evan Hunter {alias Ed McBain}. Sus libros me influyeron profundamente. Eran algo increíble. Tanto por su humanidad como por su forma de narrar. Para mí fue el mejor escritor de la ciudad de New York. Mucho antes de que llegase a la ciudad, una de las razones por las que que quería venir fue por sus historias. New York no me sorprendió mucho, porque ya había leído su descripción de la ciudad. Su parte más encantadora y la más odiosa. Las capturó mejor que nadie que haya visto antes. Me influyó muchísimo. También escribió más de cincuenta títulos para una serie de libros, the 87th Precinct. Desde el primero, alrededor de 1956, hasta el último en 2005. Me gusta muchísimo su material. {Nota para el lector: muchas, sino todas, de sus novelas del 87th Precinct se siguen imprimiendo todavía. Además, la grandísima nueva línea en rústica Hard Case Crime Files ha revivido un gran número de novelas de McBain, entre otros autores — echa un vistazo en internet. ¡Buen material!}

También me gusta Sterling Sillaphant, que escribió los programas de TV “Naked City” y “Route 66”. Sillaphant fue el escritor con el que aprendí que se podía sufrir con cada página, todo el tiempo. En una historia lo tienes que dar todo. Amo su material. “Naked City” está en DVD, editado por Image, y se pueden pedir algunas de las colecciones por Internet. Me gustaría poder ver “Route 66” en DVD. Episodios como “Incident On A Bridge” o “Most Vanquished, Most Victorious” están hechos de forma muy hermosa.



También era un gran fan de Ian Fleming. Fleming hizo todo ese material increíble —la escena en la que un ciempiés está subiendo hacia la entrepierna de Bond o en la que se bebe el sudor de su frente— narrativa increíble de suspense, y la hizo parecer muy, muy real. Ciertamente fue una influencia para los aspectos heróicos de los cómics.

Richard Matheson. Recogió las ensoñaciones paranoicas de todo el mundo y se las entregó al lector. ¿Un hombre menguante?, ¿vampiros? Los convirtió en algo real. Y al igual que Evan Hunter y Sterling Silliphant, nunca perdió el punto de vista humano, que es el corazón y el alma de éste trabajo.

RA: El otro día estuve leyéndoles a mis hijos de diez y doce años algunas historias de Richard Matheson. Les encantó “Born Of Man And Woman”.

DM: ¡Guau! Bueno, ahí lo tienes. ¡Vaya historia! {risas} Aún funciona hoy en día.

RA: A mi hijo de diez años también le gustó “Dress Of White Silk”.

DM: Esa no la recuerdo.

RA: Es una especie de historia de vampiros sobre una niña pequeña que publicó al principio de su carrera. Bastante horripilante.

DM: Richard también escribió la gran novela americana de vampiros, I Am Legend [Soy Leyenda].

También me gustaba Robert Culp. Culp y Bill Crosby me influyeron profundamente cuando hicieron “I Spy”. He tenido la oportunidad de conocer a muchos de mis héroes durante éstos últimos años —a Evan Hunter y a Robert Culp— esa es una de las mejores cosas de ser escritor. Llegar a conocer a tus héroes. Evan falleció este año. Hubo un rumor durante el último verano en el que se comentaba que estaba pensando en retirarse y le escribí y le dije: “¡Evan, no puedes hacerlo! Prometiste que escribirías hasta el final.” Por supuesto, yo no sabía lo enfermo que estaba realmente.



RA: ¿Hay alguien que te haya impresionado hoy en día, en oposición a cuando empezaste?

DM: Claro, Joss Wheadon. Joss hizo para televisión lo que nosotros hicimos en el campo de los cómics. Intentó que la gente acudiese a la pantalla un mes tras otro. Aunque sea para la TV, eso es conseguirlo una semana tras otra. E intentó que la diferente mitología de los diferentes personajes tuviese coherencia. Creo que Buffy, The Vampire Slayer, Angel y Firefly son trabajos tremendos todos ellos. ¡E incluso el tío es capaz de escribir musicales! ¿Hay algo que Joss no pueda hacer?

J. Michael Straczynski consiguió producirme la misma sensación con Babylon 5 —historias individuales que sirven para dar coherencia al resto, una novela visual poderosa y emocionante. Es un asombroso pedazo de trabajo, porque J. Michael Straczynski ¡escribió casi todos los episodios! Probablemente el noventa por ciento de los guiones estuviesen escritos por él. Es un trabajo asombroso. No conozco a nadie que haya hecho toda esa cantidad de trabajo desde Stirling Silliphant o Susan B. Harris.

Sé que estoy dejando de lado a algunos grandes escritores {risas}. En realidad estoy mirando mi estantería de DVD a ver si he pasado a alguien por alto. ¡Oh! ¡Aquí hay uno! No puedo recordar el nombre de su creador, pero hizo The Wire. ¡Ese tio me voló la cabeza! Es asombrosamente certero, ¡es material actual! Cuenta la historia y no le importa nada si cabrea a quien sea. Incluye de todo, y sin embargo ¡es tan rico y denso y complejo! ¡Y con un bonito tratamiento de personajes! ¡Oh! El nombre de ese tío es David Simon. ¡Me encanta su trabajo!

Y luego está Tom Fontana. Gran parte de su trabajo en Homicide fue algo fenomenal. Andre Braugher interpretó a su personaje con una gran profundidad emocional, creando al imborrable Pembleton. Los diferentes directores hicieron un trabajo enorme, complejo, y a menudo también se pasa por alto la interpretación que hizo Kyle Secor de Tom Bayliss, porque el personaje de Pembleton ya era muy exuberante y complejo. Más de uno se dió cuenta de esto casi al final de la serie.

Esos son algunos de los guionistas que me vuelven loco. Probablemente haya otros, pero los que he mencionado son los que me han aflorado a la mente ahora mismo.

RA: Muchas gracias por la información, realmente apreciamos que nos hayas podido ceder tu tiempo.

miércoles, 26 de enero de 2011

PATRULLERO MANCUSO - MI VIDA VA BIEN (EP SG)



PATRULLERO MANCUSO - MI VIDA VA BIEN (EP-SG)
(Elefant, 1998)

1-Mi vida va bien
2-Ricos y bellas
3-Adictos al gazpacho
4-Auto-crítica


AQUI.

martes, 25 de enero de 2011

PATRULLERO MANCUSO - EL TRABAJO DE ODIAR


PATRULLERO MANCUSO - EL TRABAJO DE ODIAR
(Munster, 1991)

1-Canción de amor
2-Duda
3-Ebria tertulia
4-Hazte un lifting
5-El trabajo de odiar
6-Crimen astral
7-Oda a la espera
8-El graduado
9-Rocas abajo
10-Lola Tomillo

AQUI.

lunes, 24 de enero de 2011

COSMIC PSYCHOS - IDEM



Cosmic Psychos - Cosmic Psychos
(Mr. Spaceman, 1987)

A1-Decadence
A2-Going Down
A3-Lead Me Astray
A4-No Complications
A5-Rain On You
A6-Quarter To Three
A7-No Money
B1-Tell Me That You Love Me
B2-Jelly Fish
B3-Rambo
B4-Can't Come In
B5-74 Seconds
B6-David Lee Roth

AQUI.

domingo, 23 de enero de 2011

COSMIC PSYCHOS - DOWN ON THE FARM (EP)



Cosmic Psychos - Down On The Farm
(Mr. Spaceman, 1985)

A1-Custom Credit
A2-Down On The Farm
A3-She's A Cat
B1-Crazy Woman
B2-Gangrene Dream

AQUI.

viernes, 21 de enero de 2011

Cosmic Psychos - Go The Hack


Cosmic Psychos - Go The Hack
(Normal, Survival, 1989)

1-Lost Cause
2-Rip'N'Dig
3-She's Crackin' Up
4-Out Of The Band
5-Alright Tonite
6-Pub
7-Back In Town
8-Elle
9-Go The Hack
10-You Can't Come In (live)

AQUI.

miércoles, 19 de enero de 2011

ENTREVISTA CON DON MCGREGOR 2 (DE 3)


ENTREVISTA CON DON MCGREGOR 2 (DE 3).

(Mangada de ENJORASWORLD, 2005/2006. Por Richard Arndt. Traducido por Frog2000)

PARTE 1.

Warren en LITTLE SLUMBERLAND.

RA: ¿Trabaste con Bill DuBay?

DM: No. Creo que él llegó cuando yo me marchaba a Marvel. Cuando antes nombré a Billy, me refería a Billy Graham. Algunas de mis historias aparecieron en libros editados por Bill DuBay, pero creo que las escribí para otros editores y al final acabaron en dichas series.

RA: Lo que sé seguro es que escribiste algunas historias para Louise Jones, porque tengo numerosas declaraciones de editores de Warren en las que comentan que ella te compró un montón de historias.

DM: Claro, pero eso fue años después. Creo que a finales de los setenta.

RA: Correcto, hay un período de unos cinco años en los que no trabajaste para Warren, de 1974 a 1979. Supongo que la mayoría de guiones que hiciste fueron para Marvel.

DM: Claro, estaba contratado en plantilla. En aquella época fui a New York para trabajar en la oficina de Marvel Comics. Estuve trabajando en las oficinas cuando hice los guiones de Pantera Negra, Killraven y Luke Cage.

La gente amaba u odiaba mi trabajo de forma apasionada.

RA: Bueno, probablemente tenga que ver con que tu trabajo y la pasión que pones en él son indistinguibles, parte integrante de la historia. Cuando leí por primera vez las historias era bastante joven. Pero pude observar que cuando tocabas las notas correctas, siempre conseguías hacer un gran guión. Otras veces podía ser una buena historia, pero contenía demasiado mensaje. O puede que me gustase mucho el mensaje que incluías, pero sin embargo la historia era algo débil. Por supuesto, había algunas ocasiones en las que la historia era buena, pero el dibujo no era muy allá. A nadie puede gustarle todo lo que hace un guionista en particular. En especial si te lees la mayor parte de su trabajo. Si eres un buen lector, siempre sabrás cuándo el guionista está dando el máximo y cuándo no. Pero en general, sin embargo, tus historias estaban muy bien enfocadas. En particular “Panther’s Rage”, la serie de la Pantera Negra.



DM: Quería que esas historias contasen algo. Acabaron siendo las historias de la Pantera Negra que aparecen en “Panther’s Rage”. Cuando hice la historia en la que aparece el Ku Klux Klan, tuve serios problemas. {risas} Había tenido algunos problemas antes, pero esta historia puso los clavos en mi ataúd. Creo que la gente de Marvel sabía que iba a poner toda mi voluntad para lograr que se acabase editando y que no la abandonaría después de un par de números. Durante la historia de “Panther’s Rage”, la editorial quería gente blanca en la trama. Cuando empecé a hacer la Pantera contra el Klan, dije: “¡Hey! Me preguntábais si aparecería gente blanca, y ahora ¡os enojáis conmigo! ¡Buuf!”

RA: También me gustó tu trabajo en “Morbius, the Living Vampire.”

DM: Igual te gustaría conocer algunas cosas relaccionadas con Morbius. Había una historia en dos partes en la que Tom Sutton dibujó la primera, e hizo un trabajo tremendo...

RA: Dios, soy un gran fan de Tom Sutton. Era muy bueno.

DM: ¡Sí! Fue algo desafortunado que las dos veces que Tom hizo algo en Morbius no pudiese acabar toda la historia. Hizo una, un western que se llamaba”Where’s Gallows Bend And What The Hell Am I Doing There?”, que era en dos partes. Tom dibujó la primera y Mike Vosburg hizo la segunda. Me hubiera gustado que Tom hubiese estado disponible para acabar la segunda parte, porque siempre conseguía tanto una buena ambientación, como una gran sensualidad y perversidad. El trabajo de Mike era mucho más limpio, pero Tom conseguía poner en un primer plano una atmósfera y un clima grotescos, exáctamente igual a como yo me lo había imaginado.

RA: A Tom le gustaban las cosas horribles y sucias {risas}



DM: Al principio hicimos una historia de Morbius que se llamó “Lighthouse Of The Possessed”, aunque ésta iba a ser en un principio una historia para Vampirella. La gente de Warren me puso a escribir Vampirella y en un principio, esa historia de Morbius iba a ser mi entrenamiento con Vampirella. La historia tenía un trasfondo político. Trataba sobre un candidato que se presentaba a un cargo, y el eslogan de campaña que quería utilizar al principio, en la versión de Vampirella, era “No Chicanery with Mannery” (No hay Engaños con Mannery). Esa era la sinopsis de la historia, creo.

Revisé todas las historias que había hecho Archie Goodwin para Vampirella, fue la única vez que lo hice, y fui cortando viñetas concretas con la historia de Vampi o con los elementos que me parecieron más pertinentes. Hice un pequeño libro de notas a modo de biblia, para poder usarlo en las escenas relevantes, y para poder saber cómo fue su pasado y qué pensaba sobre determinadas cosas. Pero cuando envié el guión (no recuerdo si en ese punto ya estaba terminado por completo) el editor no quiso usar la palabra “Chicanery”. Yo la había pusto en el diálogo o algo así. Así que terminé el guión y no la incluí en ninguno de los diálogos, pero en las instrucciones que le envié a Tom, había una escena en la que Vampi y sus colegas caminaban justo al lado de una pared en la que estaba colgado el póster de la campaña política. No sé si llegaba a verse o no. Puede que Tom hubiese puesto cabezas tapando las palabras. Puede que pudieses verla en parte o que la pudieras ver por completo. Pero sólo estaba como escenario. Aún así, el editor se puso hecho una furia. Así que acabé sin poder hacer Vampirella. {risas} Porque no le obedecí. Porque incluí esa palabra.

Ese tipo de cosas son tan arbitrarias y subjetivas... Ese mismo editor escribió una historia llamada “The Disenfranchised” [en algunos casos significa – estar privado del derecho al voto] ¡y se usó en la portada! Era la historia principal que solía usarse para vender la revista. Yo usé una palabra en un poster puesto al fondo. “Chicanery” está considerada por la editorial como algo muy duro de entender para los lectores de Warren, pero la palabra “Disenfranchised” queda bien en portada, porque todo esto realmente va de quién tiene el poder y quién no. A menudo es eso y nada más.



Así que la historia que hice para la versión de Marvel fue a partir del material rechazado para Vampi. Se hicieron algunos cambios en Morbius y en otros personajes secundarios y listo. Creo que a los lectores les gustó. También la versión de Marvel causó un poco de controversia. Al final de la historia, cuando le vuelan la cabeza al chico idealista e ingenuo, alguna gente pensó que estaba descrito de forma muy gráfica.

Por extraño que parezca, ha habido veces en las que se me han criticado más mis cómics en blanco y negro que los que hice en color. La primera historia de Morbius que hice tenía una escena en la que unos policías encontraban algunas drogas en un sitio donde acababa de estar un chico inocente. Los policías arrestaban al chico equivocado y lo golpeaban. Mientras estaba escribiendo la escena, sufríamos una calurosa noche de Julio en el Bronx, donde yo vivía. No teníamos aire acondicionado y estaba trabajando a solas. Solía escribir por la noche y sería medianoche o incluso más tarde. Estaba en camiseta y calzoncillos. Pues bien, estaba escribiendo esa escena en la que los policías apalean al chico y suena el timbre de la puerta. Pensaba que sería Alex Simmons, que venía de visita o a pasar la noche. No me molesté ni en vestirme. Me acerqué a la puerta y ¡era la policía!

No sé por qué, pero cuando no estás vestido te sientes mucho más indefenso. ¡Estaba escribiendo una escena en la que unos policías pegaban de hostias a un tío y la policía aparece en mi puerta! Lo primero que pensé fue “¿Cómo lo han sabido? ¡Quién sabe! ¡Incluso la gente de Marvel Comics no lo podía saber hasta que les enviase el relato!” Me gritaron: “¡Abra la puerta! ¡Abra la puerta ahora mismo!” Y yo gritaba: “¡Dejadme poner los pantalones!” {risas} En realidad habían acudido al apartamento equivocado. Aparentemente les llamaron por un caso de violencia doméstica que se había producido en alguno de los pisos de abajo, y pensaron que había sido en mi apartamento. Cuando se dieron cuenta de que yo estaba sólo y de que no había nadie más allí se dieron media vuelta. Tan sólo fue un hecho estrafalario, pero me aterrorizó un poco. ¡Fue algo espeluznante que tan sólo duró cinco minutos! Me quedé atrapado en medio de una horrorosa historia real.



Cuando entregué la historia, el editor insistió en que añadiese algunas frases. No podía hacer esa escena de la redada ya que un chaval inocente pagaba un precio muy severo {La historia era demasiado real, y estaba basada en una situación real que le había pasado a un amigo mío, y por lo tanto, tenía un potencial peligroso}. ¡Era algo muy emocional y real, y causaba el impacto que yo buscaba provocar con la historia! Bueno, eso, y también quería contar una condenada historia de terror. Sabía que Marvel querría que diese una justificación que explicase la actitud de los policías. Tuve que añadir algo que atemperase la historia o lo que fuese. Olvidé qué es lo que añadí, pero siempre he pensado lo extraño que es que todos esos problemas surgiesen más cuando trabajaba para revistas en blanco y negro que en las de color. Por ejemplo, nadie dijo nada sobre los cuatro números de Killraven en los que aparece Death-Birth, una de las pocas veces en las que me inspiré en “La Guerra de los Mundos”, de H. G. Wells, a la hora de hacer el argumento. En esas historias, los Marcianos crían humanos para cenarse sus bebés como si fuesen un manjar. Vete a saber por qué no me dijeron nada, ¿eh?

RA: Parece algo extraño, ya que las series en blanco y negro no tenían el mismo tipo de restricciones. No tenían un Código de los Cómics o lo que fuese.

DM: No lo tenían. Realmente no sé por qué pasaba todo eso. Sólo respondíamos ante la persona física responsable de la revista. Respondíamos ante su gusto personal, lo que fuese que podía llegar a preocuparlos. No sé. Probablemente, en cada persona fuese algo individual. Lo que logra pasar la supervisión de una, no pasa la de otra. Podría ser algo tan simple y tan difícil de detectar como que les influyese lo que habían comido la noche anterior. Si habían acertado, todo les parecería bien, pero si no, dirían: No.



RA: “Alexander Risk” fue una especie de imitación de Sherlock Holmes, pero también tuviste un personaje de ese estilo en Marvel, llamado Hodiah Twist. Apareció en una historia de realidad virtual en la serie de Killraven, y en dos historias en solitario.

DM: Correcto.

RA: Hay algunas preguntas que tengo sobre su segunda aparición, la de 1978. La historia no tiene ningún crédito. En la página del título se puede ver que está guionizada por Rick Marschall, que era el editor del número de Marvel Preview donde aparecía. Sin embargo, en el editorial, el propio Marschall te cita como el escritor de la historia, y tú llevabas hablando sobre Hodiah Twist y su historia durante al menos 3 ó 4 años. Al leerla parece que la hayas guionizado. No sé si Rick Marschall escribió o guionizó algo durante su época en Marvel. ¿Fue algún error de algún tipo?

DM: {Super sigh} Bueno, aquí has llegado a tocar algo muy malo.

RA: Sé que después de la aparición de esa historia, durante varios años no guionizaste nada para Marvel. Pero si no quieres hablar del tema, lo entendería.

DM: Es una larga historia. Voy a empezar desde el principio e iré adentrándome cada vez más en la pregunta. La historia original de Hodiah Twist tenía 11 páginas y estaba bellamente dibujada por Rich Buckler y entintada por Klaus Janson y Carlos Garzon. Rich y yo hicimos un montón de material juntos. Era magnífico. La historia me gustaba mucho. En un principio, esa historia también estaba planeada para las revistas de Warren. En algún momento, Jim Warren decidió que iba a hacer números temáticos, con la idea de que un escritor escribiese todas las historias de un número. Le pregunté si me dejaría hacer uno de esos números temáticos de autor, y tuve la idea de que el número entero sería sobre un árbol genealógico vampírico. Una de las historias estaría ambientada hacía mucho, mucho tiempo, y el resto estarían enlazadas con dicho relato. Uno de los personajes que salía durante pocas escenas en una de las historias, se convertiría en el vampiro principal en la siguiente. La primera historia estaría ambientada hacía mucho tiempo, la segunda lo estaría en el Oeste, aunque finalmente se convertiría en la extensa “Moral Blood & Soiled Doves” {esta historia apareció en los últimos tres números de Creepy publicados por Warren en 1982, con el título de “Moral Blood”} Si te lees la historia de Warren, “Moral Blood”, la mujer que sale durante un momento detrás de la barra se convierte en la madame de una casa de putas en la historia de Hodiah Twist. Así que la historia de Twist estaba planeada para ser la tercera de ese número de autor de Warren. La siguiente historia iba a ser una que estuviese ambientada en la actualidad y puede que acabase siendo “A Dark And Violent Place”. No estoy muy seguro. Esa última fue otra de las historias para Warren, ambientada en un campus en la actualidad. Se suponía que iba a ser la cuarta historia, y luego iba a haber una quinta ambientada en el futuro. Así que el número iría discurriendo desde los tiempos pretéritos hasta un relato ambientado en el futuro, y todas tendrían elementos de terror vampírico.

Por alguna razón que no puedo recordar, el número nunca se llegó a hacer. Algún tiempo después me fui a Marvel y coloqué allí la historia de Hodiah Twist. Y más tarde, escribí la historia del Oeste para Louise, creo, aunque no estoy muy seguro.



RA: Bueno, “Moral Blood” no aparecería hasta 1982, pero en tu libro “The Variable Syndrome”, mencionas que la escribiste en 1979 para Warren, así que Louise sí que pudo ser la editora durante aquella época.

DM: No lo recuerdo bien. Sé que me gustó tener la oportunidad de volver sobre la historia y poder acabarla, expandiendo la idea original.

Pero me preguntabas sobre la secuela de Hodiah Twist. Gene Colan dibujó esa historia y fue la segunda en la que trabajamos juntos. Gene había hecho algo de Killraven conmigo, pero creo que durante todos estos años se le ha olvidado. Adriane, la esposa de Gene, me dijo: “mira, cuando Gene dibuja una historia, nunca se la lee por anticipado,” y también me dijo que Gene estaba muy excitado con la idea de hacer la historia de Hodiah Twist. Estaba en plan “¿Qué pasará a continuación!?” {risas} Supongo que se lo pasó muy bien dibujando esa historia y hablamos de hacer una serie con Hodiah. Desafortunadamente estaban ocurriendo algunas situaciones políticas en Marvel durante aquella época.

Al departamento de blanco y negro le gustaba decir que estaban separados del de las series en color, pero no era cierto. Lo decían en privado, pero cuando Jim Shooter aparecía por allí, contaban algo diferente. Yo había escrito la historia de Hodiah Twist y Gene la había dibujado. Me invitaron a ir a Inglaterra como invitado de honor de una Convención de Cómic en Londres.

Fue una época de mi vida intensa y excitante, llena de oportunidades y repleta de pasión. Conocí a Marsha Childers, y los días transcurrieron repletos de una increíble cantidad de amor en la excitante ciudad de Manhattan. Hemos estado juntos durante 27 años y aún no me parece suficiente. Marsha se quedó embarazada de nuestro hijo, Rob, cuando fuimos a Inglaterra, y siguieron ocurriendo historias excitantes una detrás de otra. En realidad bajamos del avión en Heathrow cuando ibamos a regresar a los Estados Unidos, ya que Marsha me dijo que quería tener a Rob en Inglaterra. Pero eso es una aventura de la vida real para contar en otro momento.



Justo antes de viajar a Inglaterra, acabamos la historia de Hodiah. Gene hizo un trabajo estupendo, sigo teniendo las fotocopias de su dibujo. Sólo la versión a lápiz, la historia no se había entintado aún. Me encanta cómo la dibujó.

Si lees “The Variable Syndrome”, podrás conocer algunos de los antecedentes, cómo surgió “Detectives, Inc.”, etc, y todo lo relaccionado con el incidente de Hodiah Twist. En aquel entonces, las compañías de cómic estaban intentando pillar guionistas que firmasen contratos de alquiler por cada trabajo, así que no podríamos regresar más tarde a la editorial y decirles que algo de lo que habíamos hecho anteriormente era de nuestra propiedad. Lo que quiere decir que, como el trabajo estaba hecho de alquiler, no seríamos los creadores de nada de lo que habíamos escrito para las compañías.

RA: Eso fue en la época en la que salió la primera película de Superman. La primera película sobre un comic-book en décadas. En los periódicos aparecieron un montón de historias sobre la pérdida de derechos de Siegel y Schuster sobre el personaje, y también que durante aquella época estaban trabajando de conserjes o mensajeros. Eso pudo tener mucho que ver con los miedos que les entraron a las compañías de cómic.

DM: De todas formas, les dije que no, que no iba a firmar nada. La historia de Hodiah Twist ya estaba escrita, así que no la cubría ningún contrato de alquiler. Era parte de los acuerdos que Marvel había hecho conmigo antes. Pero usaron la historia para intentar obligarme a firmar el contrato de alquiler. También estaba haciendo una historia con un personaje de Luke Cage llamado Quentin Chase, que era policía. Había escrito una historia protagonizada por Chase para un nueva revista programada que iba a tratar de temas actuales. La historia se llamaba “A Touch Of Euphoria, A Touch Of Death”. Trataba sobre drogas y en ella aparecía una relacción interracial, un chico blanco casado con una mujer negra.



Me llamaron a la oficina y me dijeron que no querían una pareja interracial en la historia. Uno de sus entrecomillados fue: “¿Cómo puedes coger sangre nórdica y corromperla?” No quise ni saber hacia dónde iba a ir la discusión. Simplemente era algo repugnante. Sencillamente, si quería escribir esa historia, tenía que ser sin tener a una mujer de color como esposa del protagonista. Así que por eso no quisieron proseguir con la historia. Dijeron que Marshall Rogers dibujaría la historia policíaca y yo llamé a Dean Mullaney para preguntarle si quería el guión: “Porque ahora mismo voy a llevármela de Marvel Comics”. Desearía haberlo hecho. Desearía haberles quitado esa historia.

Dean dijo que le parecía bien y volví a Marvel. Me dijeron: “De acuerdo. Si la has encontrado otra casa, es que aún te interesa.” Me pagaron 50 pavos por el argumento, y nunca la llegaron a hacer. Sin embargo acabó convirtiéndose en la base de lo que Marshall y yo hicimos en Detectives, Inc.



Detectives, Inc., con Marshall como dibujante, fue algo que se desarrolló a partir de dicha confrontación.

Y continúa la historia del contrato de alquiler. Me volvieron a llamar para que fuese a las oficinas de Marvel. Les dije que si me querían contratar para esa única historia en particular, entonces no me interesaba. La historia de Hodiah Twist, llamada “The Hero Killer Principle”, ya estaba dibujada, así que les dije que firmaría por esa única historia individual. Jim Shooter estaba esperando fuera de la oficina y pude ver cómo se paseaba de un lado a otro con impaciencia. Shooter se acercó y dijo: “¿Tenemos algún problema con esta persona? ¡No hay trato de favor! ¡Nadie tiene trato de favor!” Simplemente me presionaron mucho y lo retorcieron todo. Estaba dispuesto a firmar para hacer esa historia individual, porque estaba escrita bajo la antigua normativa de Marvel. ¡Pero no iba a firmar un contrato que les daría carta blanca para quitarme mis derechos como creador para siempre!

Les dije que saldría de sus oficinas y que no volvería nunca.

Fue algo realmente aterrador. Una vez que que me fui, la postura editorial fue la de que yo no había escrito la historia. No sé cómo pensaron que podrían hacerlo sin que nadie dijese nada, pero Rick Marschall salió y le contó al público que él era el que había escrito la historia. Por supuesto, la gente me llamó esa noche por teléfono, contándome que la noticia del día era que yo no había escrito la historia. Además habían cortado una página de flashback, eliminando la verdadera motivación de la historia. En apariencia, toda la violencia vampírica que apareciese era correcta, pero había que quitar todo el sexo. Aún así, esa historia es mía, sin ninguna duda. Exceptuándome a mí, nadie escribió nada en ella.



Se me robó todo el crédito porque no quise firmar el contrato de trabajo de alquiler. Por eso está puesto el nombre de Rick Marschall. Se me acercó en una Convención en Philadelphia, en el lavabo de caballeros, en el water, y quiso pedirme disculpas y darme la mano. Le dije: “Te diré algo. Sal al escenario y cuéntale a la gente que tú robaste la historia a Don McGregor. Me la robaste de forma pública y si tú lo admites en público, entonces yo también saldré al escenario y te daré la mano. No te me acerques en el lavabo de caballeros y quieras estrecharme la mano, creyendo que se me ha olvidado que me robaste la historia.”

Una versión mucho más completa de esta escena aparece en el libro “The Variable Syndrome”. Hay una reseña por ahí en la que se dice que ese libro debería leerlo la gente que quiere empezar una carrera como guionista de cómic.

RA: Después de que te fueses de Marvel…

DM: ¡Espera! Hay otra historia que te quiero contar, para que tengas la visión completa de todo esto. Es sobre una historia de Warren llamado “The Men Who Called Him Monster”. Fue una de las primeras historias dibujadas por uno de los artistas extranjeros contratados por Warren. (En este caso el artista era Luis Garcia.) La historia tenía una apariencia muy buena, pero me enseñó una lección sobre lo cuidadoso que debes ser al describir algo al dibujante, sino conoces muy bien su estilo de dibujo. Contrariamente a lo que diga la Wikipedia, y por lo que sé, en dicha historia para Warren aparecía el primer beso interracial de los cómics. ¡Pero la escena del beso no tiene ningún tipo de sentido!



RA: Si recuerdo bien la historia, se besan sin ningún motivo.

DM: ¡Totalmente! Y eso pasó porque la descripción que hice en el guión fue malinterpretada por completo por el dibujante. Recuerda, probablemente escribí el guión antes de que apareciese impresa mi primera historia, así que no sabía que saldría en el extranjero. La historia iba sobre un jóven quinceañero que se convierte en un hombre lobo. Su madre contrata a un detective privado para que localice a su hijo perdido. Así que el detective se acerca a un McDonald para poder hablar con la novia del chico, que está trabajando allí. ¡Los artistas extranjeros son los únicos que no sabían como era un McDonald durante aquellos días!

RA: El detective privado es exáctamente igual que Sidney Poitier.

DM: Claro, el és un anciano detective y ella es una quinceañera. En las instrucciones que le dí al dibujante, quería poner fin a toda la escena con un momento dramático e intenso. Detallé la escena al artista y describí: “¡Esto es lo que hará encoger el estómago del lector!”, porque quería que el drama acentuase todo lo que la chica sentía por su novio. Pero el dibujante, o quienquiera que fuese el que hizo la traducción del guión, ¡lo interpretó como que ellos se agarraban y se besaban! Así que es un beso interracial, sin ningún tipo de motivación, sin ninguna razón en particular… mientras ella está hablando sobre cuánto echa de menos a su novio, besa a ese anciano, ¡alguien que es mucho más que un completo extraño! ¡El primer beso interracial en un cómic de Warren! La historia ya estaba dibujada. Ya estaba hecha. Así que se fue a imprenta.



RA: ¿Sabes si Warren recibió alguna protesta por la historia?

DM: No sé. No parece que crease ningún tipo de alboroto. Sin embargo, por continuar con el tema, años más tarde tuvimos grandes problemas al incluir un beso interracial en Killraven. Esa es otra gran historia. Fue una discusión que duró mucho tiempo, para poder incluir dicho beso en una serie en color. Algo que no encaja mucho con el enfoque de un comic-book. Resultó ser una dura batalla. Pero realmente no tiene nada que ver con lo que me preguntabas...

RA: Bueno, nunca hace daño escuchar una buena historia.

DM: Es una larga y compleja historia que nos podría llevar demasiado tiempo.

RA: Hiciste una gran historia con Mike Ploog, una que apareció en uno de los números de Marvel Preview antes de que la línea de horror se derrumbase.

DM: Claro, me gusta mucho esa historia. Me gustó mucho trabajar con Mike Ploog. Ploog es alguien grandioso. Me encantan esas historias que hicieron Steve Gerber y él para el Hombre Cosa. Me quedé muy impresionado con lo que hicieron. Era material asombroso. También, gran parte de ese material era político, y en ocasiones estaba repleto de drama humano y disponía de una ambientación increíble. El tipo de trabajo que te hace darte cuenta de lo grandes que pueden llegar a ser los cómics y de por qué nos gustan tanto.



RA: Parece como si la política sólo se pudiese incluir en un título cuando el editor no se lee las series. Hay muchas ocasiones en que las series peor vendidas son asignadas a un nuevo creador que hace algo nuevo y las ventas despegan. Pero luego el editor empieza a interferir en el título y la consecuencia es que el creador que aumentó las ventas deja el título.

DM: Una de las cosas que debes saber del mundo de los cómics, es que si algo no se ha hecho cientos de veces antes, vas a pasar por un infierno para poder convencer a la gente que está al cargo de que te permita hacerlo. Si les preguntas, la mayoría de las veces te dirán que no. No tienen nada que ganar si haces algo que nadie ha hecho antes. Para ellos es como si se estuviese cayendo el cielo sobre sus cabezas. Es mejor guardarte el consejo, escribir las historias, y mirar dónde están las aberturas por las que podrás incluir algo innovador que llegue a interesar a un amplio rango de lectores. Si no, no merecerá la pena. Tienes que encontrar la forma de poder hacerlo y que se haga real, o nunca llegará a manos del lector.

Nunca he entendido que ya que el verde es el color preferido de los principales editores de cómic, ¿por qué excluyen las distintas religiones, razas u orientaciones sexuales de su audiencia? Simplemente no lo entiendo. Todas esas personas tienen dinero.

RA: Parece como si fuese una buena forma de ampliar su audiencia.

DM: Tienen miedo de ofender al público que ya han conseguido. Simpre han tenido miedo de que ciertas zonas del país se vuelvan locas con ciertas historias. Y probablemente Sabre lo consiguió.



RA: Alguna vez oí comentar que ibas a hacer una segunda novela gráfica de Killraven.

DM: Ya sabes que escribí entre 50 a 60 páginas de la historia final de Killraven, llamada “Final Lies, Final Truths, Final Battles” y que Craig iba a dibujarla a finales de los ochenta. Volvamos a la época en la que escribí “Panther’s Quest”. En realidad empecé a escribir la historia de Killraven antes de hacer la de la Pantera. La razón era que Craig quería estar seguro de que Marvel la publicaría en el mejor formato del que dispusiesen en ese momento. Era lo único que quería y ellos no estaban muy de acuerdo. Esa fue la única razón de que no acabásemos la historia. De lo contrario, habrías podido ver el gran final, en el que se mantenía la promesa que hice a mis lectores de que Killraven llevaría la guerra contra sus invasores.

RA: Podría haber sido una lectura muy cool.

DM: Desearía tener la oportunidad de finalizarla. Hay un par de grandes giros al final de la trama. Creo que hay situaciones que sorprenderán incluso a los lectores que han ido siguiendo todo lo que he escrito. Pienso que sería un drama muy efectivo. Que podría ser una buena historia. Y que la narración vadría la pena.

martes, 18 de enero de 2011

THE NECESSARY EFFECT - SCREAMERS SONGS INTERPRETED



Various - The Necessary Effect - Screamers Songs Interpreted
(Xeroid Records/Extravertigo Recordings, 2002, 2xCD)

1-Flux Information Sciences - Punish Or Be Damned
2-Akimbo - Vertigo
3-Intelligence - The Beat Goes On
4-Brown Cuts Neighbors - I Am A Mench
5-Mustachio - I'm Going Steady With Twiggy
6-The Cripples - Cholo Jump
7-Stereoke - Last Four Digits
8-Ursula And The Androids Featuring Jackie Hell - The Scream
9-The Tyrades - Government Love Affair
10-Two Minutes Hate - In A Better World
11-8th Grade - 122 Hours Of Fear
12-Rubber O Cement With Karla LaVey - I Wanna Hurt
13-Spooky Pie With Paul Roessler - Go Guy
14-Candlemaker - Eva Braun
15-Luxo Champ - Mator Dolores
16-Canned Hamm - The Beat Goes On
17-Reckless Bastards - She's The Girl In The Car W/ The Glasses And The Gun
18-Bloodhag - If I Can't Have What I Want I Don't Want Anything
19-The Miss - Peer Pressure
20-The Cripples - I'm Going Steady With Twiggy
21-KK Barrett & Paul Roessler - Sex Boy
22-A-Frames - I Wanna Hurt
23-Destruction Unit - Nervous
24-Phantom Surfers - Eva Braun
25-Aaiiee - She Frightens
26-Teen Cthulhu - Violent World
27-Basin Jently - I Go For You
28-Spider Compass Good Crime Band - Punish Or Be Damned
29-Point Line Plane - Give The Future A Break

AQUI.

domingo, 16 de enero de 2011

Unsane - Complete "Scattered, Smothered, and Covered" LIVE


Unsane - Complete "Scattered, Smothered, and Covered" LIVE
(2010 August 23, Akron, OH)
Backstage Concert Club

1-Taxi Driver Intro
2-Scrape
3-Alleged
4-Blame Me
5-Out
6-Can't See
7-Blew
8-Empty Cartridge
9-No Loss
10-Test My Faith
11-Ruin
12-Swim
13-Against The Grain
14-Killing Time
15-Commited
16-Sick
17-Get Off My Back (with Aaron (Keelhaul) on Second Bass)

Notes: On this short tour w/ Keelhaul and Today is the Day,
Unsane played their entire "Scattered, Smothered and Covered"
album.

AQUI.

viernes, 14 de enero de 2011

Kid Congo & The Pink Monkey Birds - Dracula Boots


Kid Congo & The Pink Monkey Birds - Dracula Boots
(In The Red Recordings, 2009)

1-Lsdc
2-I Found A Peanut
3-Hitchhiking
4-Funky Fly
5-Black Santa
6-La Llarona
7-Buck Angel
9-Pumpkin Pie
10-Bobo Boogie
11-Rare As The Yeti
12-Kris Kringle Ju Ju
11-Late Night Scurry

AQUI.

jueves, 13 de enero de 2011

ENTREVISTA CON DON MCGREGOR 1 (DE 3)


ENTREVISTA CON DON MCGREGOR 1 (DE 3).

(Mangada de ENJORASWORLD, 2005/2006. Por Richard Arndt. Traducido por Frog2000)


*** El Lector Impaciente rescata Ragamuffins I.

*** Grant Bridge Street rescata Ragamuffins II.

*** Página del autor.

Richard Arndt: ¡Gracias por la entrevista, Señor McGregor! ¿Puedes contarnos algo sobre tu infancia y cómo descubriste los cómics?

Don McGregor: Bueno, si te lees “Ragamuffins”, y sé que tú lo tienes, la primera historia cuenta mucho mejor mi encuentro inicial con los cómics que todo lo que yo te pudiese decir ahora. Ahí narré cuando dí en el clavo al descubrirlos. Supongo que tendría unos cinco años. Debía estar en el jardín de infancia, y había una tienda en el camino hacia el mismo en la que tenían expuestos los cómics en estanterías. Inmediatamente me enamoré de ellos. Ya te puedes imaginar que nunca pensé que terminaría haciendo guiones de cómic. Desde un principio tuve el impulso de convertirme en contador de historias, y no puedo recordar una época en la que no estuviese leyendo cómics. Probablemente empezaría cuando tenía cinco o seis años. No sé si era capaz de leer cada palabra, pero captaba lo suficiente como para saber lo que estaba pasando... Nadie me los leía. Creo que mi amor por los cómics fue lo que me obligó a querer aprender a leer.


El primer cómic que me compré fue uno de Hopalong Cassidy. Hopalong Cassidy número 65. Me daban una moneda de diez centavos como paga cada semana. Cuando compré el primero, mi padre llegó a casa y me dijo: “¿Qué has hecho con tu paga?” y yo le contesté “¡He comprado un comic book!” Mi padre me dijo: “¡No, no!, ningún hijo mío va a leer cómics! ¡Has cogido la paga y te la has gastado entera en un cómic!”

A la semana siguiente, salió el nuevo número mensual de Hopalong Cassidy, con una nueva portada, y yo debía tenerlo. Así que llegué a casa y cuando mi papá llegó también, me dijo: “Bueno, ¿qué has estado haciendo durante la semana?” “¡Me he comprado otro cómic!!!” {risas} Creo que por culpa de eso me quitó la paga durante un tiempo. Muchos años después, cuando ya me había convertido en guionista de cómics, le dije a mi Papá: “Bueno, papá, ¿qué piensas ahora? Ahí enfrente tienes un cómic y es tu hijo quien lo ha escrito”.

Los cómics me gustaron desde un principio, pero no eran cómics lo que quería escribir cuando empecé a poner el lápiz sobre el papel, sino que quería escribir en otros medios. Siempre me ha gustado contar una historia o que me la cuenten.

Empecé a escribir relatos cuando tenía siete u ocho años. Siempre eran relatos en prosa. Sin embargo, me encantan las películas. Me gustan los cómics. Siempre he leído cómics. Pero no pensaba escribirlos. Era la época en la que Warner Brothers estuvo haciendo todas sus series de detectives privados, a principios de los sesenta, que me encantaban, y puede que fuese cuando empecé a hacer versiones en tiras de cómic sobre 77 Sunset Street, Bourbon Street Beat y Hawaiian Eye. Mis pequeños cómics grapados podían llegar a mezclar los títulos de esas series y convertirse en un extraño híbrido, ¡algo como 77 Bourbon Eye! {risas} Y también podía coger y mezclar todos los títulos. No sabía en qué orden ponerlos y tampoco tenía ni idea de escribirlos. Sospecho que mi mamá aún los conserva, enterrados en algún sitio del sótano de su casa. Nadie los ha visto nunca y ¡tampoco he planeado que eso cambie! {risas} En aquella época me encantaban los cómics, pero la mayor parte del tiempo estaba escribiendo relatos en prosa.


A los 13 o 14 estuve escribiendo novelas de misterio. Tenía un par de personajes que eran detectives privados y estuve jugueteando con ellos. Entonces, a los 16, mi padre me regaló una cámara manual bolex, de 8 milímetros. A esa edad, me di cuenta de que si escribes una película y la diriges y actúas en ella, pasarán muchas cosas. Una es que siempre saldrás ganando. Así que si alguien es diez veces más grande que tú, no importará. Te dirán: “Escucha, Don, te podría hacer llorar en nada, convertirte en pulpa.” Y yo contestaba: “Ya lo sé y tú también lo sabes, pero mira, en el guión dice que el que gana soy yo, así que así es como lo vamos a hacer.”

Me parece increíble que, como la frase está escrita, la gente la mirará, se encogerá de hombros y dirá: “Bueno, okay, tienes razón. Ahí lo pone.” Eso es infinitamente mejor que la vida real. Luego, la cosa número dos de la que me dí cuenta fue que siempre conseguirás a la chica. ¡Eso me encanta! Eso apaliza la vida real, e incluso puede sustituirla. La actuación puede sustituir rápidamente a la realidad No sé si yo lo pensaría textualmente, pero definitivamente, tenía una actitud de “Joder, ¡voy a dedicar mi vida a esto!” Estuve jugueteando más con las películas y con la escritura en prosa que con los cómics.

Pero entonces fui a uno de los Salones organizados por Phil Seuling en 1969 y ahí fue cuando empezó mi carrera en los cómics.


RA: Sé que tu primera historia profesional fue “The Fade-Away Walk”, en 1971.

DM: No es la primera que vendí, sino la primera que se imprimió. El primer guión para un cómic que me compraron fue “When Wakes The Dreamer”. Fue años antes de que se llegara a editar {en Eerie número 45 (Feb. 1973)} y lo que lo retrasó fue que Billy Graham lo iba a dibujar y ya había hecho una primera página espectacular, pero por una razón u otra, nunca se terminó. Esa página de apertura fue una de las páginas que cedí a Jon B. Cooke para que se reprodujese en el libro THE WARREN COMPANION, después de revisar el dibujo. Creía que nunca podríamos encontrar el dibujo acabado de la versión que hizo Billy para otra de mis primeras historias, “The Vampiress Stalks The Castle This Night”, porque estoy seguro de que Jon lo habría utilizado. Sin embargo, estoy segurísimo, si supiese dónde buscar, encontraría todo ese arte. Uno des estos días, cuando esté buscando cualquier cosa, ¡seguro que aparecerá!

De todas formas, Billy dibujó dicha historia de vampiros, que también se imprimiría muchos años después. Era un guión muy primitivo. Creo que fue el segundo, pero de alguna forma, si pienso ello, creo que tenía doce páginas, y si realmente es así, entonces había hecho dos más antes de unas diez páginas, asíq eu igual puede que no fuera el segundo que escribí. Billy ya había dibujado y entintado páginas de esa historia y, como los personajes principales eran un par de jóvenes fugitivos, les puso los rasgos míos y de mi mujer. Pero insisto, fue algo que Billy no llegó a acabar. Probablemente estaba demasiado ocupado con otros proyectos, por no mencionar que era el primer Director de Arte negro de la historia de los cómics.


RA: Bueno, directamente se convirtió en el editor de Warren durante esa época.

DM: Estoy bastante seguro de que Billy ya estaba trabajando en la redacción cuando yo empecé a escribir guiones para Jim Warren. A veces me quedaba con Billy en Harlem cuando iba a New York para intentar vender mis historias a revistas como Mike Shayne, Mystery Magazine, Ellery Queen y otras. Fue mi amable al acogerme cada vez que necesitaba un lugar donde quedarme. Podía comprar un billete de autobús de ida y vuelta desde Rhode Island, que era donde vivía yo, a New York City, y quedarme allí, siempre que tuviese dinero. Billy y yo… ohh, fue una buena época. Vivimos muchas aventuras juntos. Ojalá alguna vez tenga la oportunidad de re-editar su “Sabre: An Exploitation Of Everything Dear”, y espero que haya un lugar lo suficientemente grande como para hacerle un monumento y contar anécdotas tan salvajes que cualquiera podría chantajearme si las conociera. Cuando me quedaba sin dinero, aún tenía mi billete de ida y vuelta para regresar a Rhode Island. Billy era un tío del Renacimiento. Sencillamente era alguien excelente.


RA: ¿Billy Graham fue el editor que te compró tu primera historia o fue Archie Goodwin?

DM: Fue Archie Goodwin. Cuando conocí a Jim Warren -y sé que a partír de ahí se me ocurrió la historia “The Fade-Away Walk”- estaba en el salón organizado por Phil Seuling y había hecho una versión en cómic de “Detectives, Inc.”, que dibujó mi buen amigo y actor especialista Alex Simmons. Fue en 1969 ó 1970, no estoy muy seguro del año. ¡Hace mucho tiempo! Era la época en la que Jim Warren estaba pensando coger todas sus revistas y distribuirlas por correo. Quitarlas por completo de los quioscos para poder eludir la censura que estaba vigente y no tener que hacer frente al dictado de distribuidoras, tiendas y demás. En el Salón de New York teníamos a la venta “Detectives, Inc.”, pero como éramos demasiado jóvenes, no nos habría gustado estar sentados en un puesto para vender nosotros mismos el título. En esa época, tenían a alguien allí que se hacía cargo, y te vendía la serie mientras tú podías pasear por el resto de puestos y hacer lo que quisieras.

Fui a uno de los escenarios del que disponían tanto Jim Warren como otro montón de editores. Estaban discutiendo el estado del negocio o algo así. Según se iban subiendo al estrado, yo les entregaba en mano una copia de “Detectives, Inc.” No tenía ningún plan previsto, pero me figuré que algunos de los que estaban allí se aburrirían con alguna de las charlas. Si tenían algo a la vista, quizá se lo leyesen. Habíamos utilizado un color chillón en la portada, rosa como el del Pepto-Bismol, así que podía observar si cualquiera de los que estaban allí leían la revista. ¡Era como un neón rosa que podías ver desde el fondo de la sala!


De cualquier modo, Jim estaba soltando un discurso en el que decía que sus cómics eran los mejores cómics del mundo y que nadie podría hacerle sombra. Hablaba sobre que iba a distribuir sus cómics por correo y que esa sería la mejor forma de hacer las cosas. Y… sólo para demostrarte que después de todo, no tenía ningún plan preconcebido para vender “Detectives, Inc.”, o conseguir que alguien me diese trabajo, levanté la mano y cuando me concedieron el turno, dije: “Sr. Warren, si eso es verdad, ¿por qué está publicando la mierda que edita?” Jeeesús, ¡Jim se puso como loco!

{risas} ¡Y no lo culpo!

Así que me dió una enorme y atronadora respuesta. Cuando bajó del escenario, Jim Warren vino hacia mí impetuosamente. Dijo: “¿Quién coño eres tú? ¿Cómo te atreves a hacerme una pregunta así?” Le contesté: “Bueno, porque es verdad. Publicas un montón de buen material, pero también muchas historias realmente malas.” No fue la forma más diplomática de hacer las cosas, pero en mi defensa diré que lo solté sin haberlo pensado mucho. Realmente creía en lo que decía, pero si miro hacia atrás, creo que si lo hubiese pensado mejor no habría dicho nada.

Entonces me dijo que le diese el título de una historia: “¡Nómbrame una historia que haya publicado que fuese basura, una sóla!” Y le dije una. Y era una que había dibujado Billy Graham. Ten en cuenta que, sin embargo, yo no estaba hablando del dibujo, sino del guión. Así que Jim me dijo: “¡Sígueme!” En esos días, en los Salones de cómic, pasaban películas durante 24 horas, tanto de día como de noche. Había una habitación separada, con una pantalla, donde pasaban las películas. Entramos en la habitación y, por supuesto, era larga y oscura. Jim se fue hacia uno de los lados y nos dijo a Alex y a mí que lo siguiésemos. No tenía ni idea de lo que iba a pasar. De repente se paró a mitad de trayecto y enfiló hacia una de las personas que estaban sentadas, indicándole que saliese hacia el pasillo. Ese tío se levantó y se dirigió hacia donde estábamos nosotros, mientras la habitación parpadeaba debido a la imagen que se emitía desde la pantalla.

Entonces Jim le dijo: “Billy Graham, este es Don McGregor. Don McGregor, este es Billy Graham. Don McGregor, ¡dile a Billy Graham que su trabajo es una mierda!” {risas}

RA: No hay nada como que te pongan en tu lugar.

DM: Así que supongo que Jim creía que me tenía atrapado porque ¡yo no conocía a Billy! Pero no dije que su dibujo era una basura. Nunca lo dije. Así que les comenté a ambos: “Estábamos hablando del guión ¡y sólo de eso!” Las series de Warren disfrutaban de un gran trabajo artístico. Y también tenía algunas grandes historias. Pero al mismo tiempo, ¡también había una gran cantidad de mierda!

Entonces, cinco minutos después, Jim me dijo: “Te diré algo, Don. Si hoy juegas bien tus cartas, quizá te invite a cenar.” Creo que lo hizo porque Jim respetaba que yo tuviese un pensamiento independiente y que fuese capaz de pensar por mí mismo, por lo que estaba dispuesto a respaldarme. Si le hubiese intentado adular, seguro que me habría dicho “¡Chico, largo de aquí!” Así que nos cogió a Alex y a mí y nos llevó a cenar.


Entonces, a la mañana siguiente fuimos hasta el Salón y Jim Warren estaba allí, esperándonos en la entrada. Tenía un dibujo con algo cubriéndolo por encima. Jim cogió el hábito de llamarme Hotshot (Pez Gordo) durante ese fin de semana, supongo que por Hotshot Charlie, el de la tira de “Terry y los Piratas” de Milton Caniff. También, supongo, porque yo era un chico bajito que había tenido el valor de decir lo que dije sobre su material el día anterior. De todas formas, Jim me llamó y me dijo: “¡Hey, Hotshot! ¿Tú crees que molas mucho? Ven aquí a mi lado.” Fui para allá y me enseñó un dibujo de Vaughn Bode. Jim me dijo: “Tengo un montón de guionistas a los que les gustaría escribir un guión para este dibujo. Te doy diez segundos. Voy a retirar lo que cubre el dibujo, entonces lo mirarás y tendrás diez segundos para que se te ocurra una historia para el mismo.” Bueno, me quedé aterrorizado. ¡No tenía nada! Me empezaron a sudar las manos, etc. Y por supuesto, Jim sabía por lo que estaba pasando. Estaba disfrutando de esa situación dramática. Era su versión de hazlo o cállate.

Levantó la portada dramáticamente y empezó a contar: 10…9…8…7… y siguió. Y yo no tenía nada. Estaba tan congelado como un ciervo frente a unos faros. Probablemente estuviese tartamudeando. Continuó con la cuenta atrás y yo seguía pensando que no se me ocurría nada, pero no importó, porque cuando llegó al uno, empecé a hablar. Llegó a uno y yo comencé: “OK, tenemos a dos tíos que...” Agitó la portada y dijo: ¡Olvídalo! Ya tengo guionistas profesionales. Tengo buenos escritores para este relato. ¿Por qué debería coger algo de un don nadie como tú, Don? ¿Crees que eres un Pez Gordo (hotshot)? Ya tengo a…” y empezó a decir los nombres de todos los guionistas que querían hacer la historia para el dibujo de Vaughn Bode. Y luego: “Te voy a decir algo. Dejaré que le envíes una historia a Archie Goodwin.”

Y la escribí. Y Archie la compró. Yo tenía unas ideas muy distorsionadas de cómo trabajaban los guionistas y los editores, porque pensaba que el objetivo final era que la historia fuese la mejor que se podía obtener, y que aún así seguía siendo tu historia. Archie era increíble.


En aquella época te pagaban 25 dólares por cada historia. Así que escribí “When Wakes The Dreamer” y cobré 25 dólares por una historia de 8 páginas. No te pagaban por página sino por historia completa. Así que hice una historia de 8 páginas y... no, no. No me parecía que tuviese la longitud suficiente. Así que hice dos historias más de diez páginas y dije: “Tampoco tienen la longitud suficiente para desarrollar la historia que quiero contar.” Y empecé a hacer historias de doce páginas. Pero ¡me seguían pagando 25 dólares por historia! Sencillamente, Jim estaba consiguiendo páginas extra por el mismo precio {risas). ¿Entiendes por qué yo le caía bien? ¡Este chico tiene que estar loco!

De todas formas, Archie aceptó la primera historia, de entre los cuatro guiones que escribí para “The Vampiress Stalks The Castle This Night” y tengo que agradecerle a Archie que me echase una mano. Ahí estábamos dos jóvenes chicos, con un embarazo y estabámos considerando abortar. Eso te puede demostrar lo serio que me tomaba el trabajo con estas historias. Pensé que si metía en una la situación por la que estaba pasando, podría darle a la historia una dimensión humana. Pero abandoné la idea de inmediato. Pensé “Bah, nunca lo aceptarán.” Sabía que me estaba adentrando en territorio inexplorado y escribí un final verdaderamente horrible. Envié el guión a Archie y entonces me llamó y me dijo: “Don, si vas a hacer la historia, entonces coge y hazla bien… ¿Por qué tiene ese final?” Tenía razón. Hasta hoy mismo, me sigo avergonzando del primer final que envié. Era peor que la historia que yo había criticado, porque empleaba de mala manera un tópico delicado e importante. Y encima, era algo estúpido, ¡un final insultante! Gracias, Archie, por no permitir que se imprimiese. Sólo de pensarlo, el recuerdo me sigue persiguiendo, aunque sólo sea yo el que conozca de qué iba ese final.

Por eso pensaba que las cosas siempre funcionarían igual con todos los editores, pero realmente, Archie era un editor único y especial. El quería que escribieras las historias con el corazón. Si eras capaz de hacerlo mejor aún, eso es lo que buscaba. El no te aconsejaba desde el punto de vista de un narrador o un guionista, sino que sabía lo que era mejor tanto para tí como para tu historia. No intentaba que todo fuese como él quería, sino que te dejaba contar la historia a tu manera. Archie era alguien magnífico. Alguien magnífico y un gran editor. Sigo queriéndolo por no dejar que se imprimiese esa historia de la forma que estaba escrita en un principio, y también por cómo se comportó durante los años que estuvimos trabajando juntos.


De todas formas, guionizé y vendí cuatro o cinco historias a Archie. Entonces Jim Warren me llamó y me dijo que iba a enviarme tres o cuatro relatos que ya estaban escritos, basados en la portada de Vaughn Bode que había visto en el Salón. Quería que cogiese el guión, o mejor dicho, el argumento que más me gustase, e hiciese una nueva historia con él. Entonces le dije que no me interesaba. Jim me contestó: “¿De qué hablas, Don? Sé cuánto te estamos pagando. No te puedes permitir rechazar esta oferta. Funcionará como un reclamo. ¡Te pondremos en la portada!” Le dije que sólo me interesaba si también me mandaba una copia del dibujo y si podía hacer mi propia historia a partír de él. Eso es lo que me interesaba realmente. De lo contrario, no lo iba a hacer.

Estoy seguro de que Jim pensó que este chico se había vuelto majara. “¿En qué piensa McGregor?” Pero simplemente, yo no quería escribir el material de otra persona. Así que Jim me envió el dibujo de Vaughn impreso y escribí “The Fade-Away Walk”.

No sabía si ya estaban dibujando “The Fade-Away Walk”, o que lo iba a dibujar Tom Sutton. En ese momento no vivía en New York. Entonces, me llegó por correo el número de Creepy. Aún estaba viviendo en Rhode Island. Abrí el paquete y ahí estaba ese Creepy con mi historia incluida, ¡con mi nombre y el de Tom Sutton en la portada! Nunca antes habían puesto el nombre del guionista y del dibujante en portada, y menos aún el de un guionista que estaba empezando. De hecho, alguna gente pensaba que el nombre de Don McGregor era el seudónimo de un escritor que estaba contratado por Marvel o DC. Sobre todo porque no podían entender por qué estaba mi nombre en la cubierta. Y creo que se incluyó gracias a Billy Graham.


RA: Bueno, era el primer número en el que Billy Graham ejercía de editor.

DM: Puede ser. No sé por qué lo hizo Billy. Creo que fue él quien diseñó la portada. Recuerdo que el lector se encontraba en el punto de mira y que, en un principio, todo estaba pintado de rojo. La portada no tenía el fondo de color negro, como si fuese la boca de un cañón, que aparece en la portada impresa. El cañón fue uno de los diseños que incluí en mi historia.

Cuando vi la historia pensé: “¡Oh, Tom Sutton ha dibujado todo lo que yo quería!” Yo quería disparos contínuos, tiros desde el lado contrario, desde el punto de vista del francotirador, y Tom me había dado todo lo que había pedido y más. Era un trabajo precioso, hecho con un estilo que no había visto que Tom utilizase antes, con un lápiz de grafito. Me dije: “¡Esto es algo grandioso! ¡Puedo escribir todo lo que quiera y el dibujante lo realizará, es algo grandioso!” {risas} Por supuesto, las cosas no siempre son así.

RA: Parece que durante esa época, Tom Sutton era el chico que Warren ponía a disposición de los nuevos escritores. Trabajó en las primeras historias publicadas por Nicola Cuti y Rich Margopoulos y también hizo otras muchas primeras historias de otros escritores. Hizo un gran trabajo en todas ellas, lo que supongo que fuese la razón de que le pusieran a hacerlas.


DM: Bueno, Tom era el tipo de artista que podía hacer todo lo que le pidieras y mucho más. Trabajé con él en “Alexander Risk”…

RA: Oh, me encanta esa historia. Me gustaría que hubiese finalizado alguna vez.

DM: Gracias, a mí también. Porque ya tengo escrito todo el guión. Se suponía que la iba a dibujar Dwayne Turner, cuando Marvel sacó la línea en la que los creadores mantenían sus derechos, en 1990. Sigo creyendo que es una de las mejores historias que haya escrito nunca. Si Dwayne la dibujase, sería algo magnífico. Es una más de las cosas que nunca se llegaron a hacer cuando Marvel desechó dicha línea.

Risk sigue siendo de mi propiedad y sigo esperando que los lectores la puedan tener algún día entre sus manos. En 2006 parecía que definitivamente iba a ser posible, así que espero que llegue a suceder. Sobre todo para personas como tú, Richard.

Mike Mayhew hizo algunas páginas para la obra que se pueden ver en una web llamada thrillingdetectives.com. Me encantaría que se terminase algún día. Sigo esperando que alguien venga y me diga: “Don, ¡estamos listos!” Porque me encanta la historia que se trata en el guión, y amo a esos personajes. Desearía tener la oportunidad de acabar la historia. Que no se haya editado me rompe el corazón.

RA: Bueno, hace poco tuve el placer de ser uno de los que hizo posible que se publicase la primera historia en 30 años de Will Franz y Sam Glanzman, en Negative Burn (Vol. 2, número de verano, 2005). No tenían una nueva historia en cómic desde Weird War Tales número 5, allá por 1972, así que estoy muy contento. Supongo que nunca se sabe, pero las cosas que piensas que nunca se van a completar, terminan haciéndolo. V For Vendetta tuvo un parón de cuatro años, y la adaptación de Drácula de Roy Thomas y Dick Giordano estuvo parada durante 29 años.


DM: Ya sabes, es algo muy extraño. Son cosas casuales que pasan, como que me enviases el e-mail para hacer esta entrevista. Tengo un montón de solicitudes para conceder entrevistas. Muchas veces las imprimo y me digo que tengo que revisarlas, pero según pasa el tiempo, no vuelvo a mirar el correo impreso, o se queda sepultado bajo otros papeles, y luego puede pasar que se pierda. A veces, lo encuentro meses después. Inmediatamente después de que me llegase tu e-mail, Frank Lovece me envió a la Enciclopedia de Internet, que supongo que es lo que se llama Wikipedia, y que realmente yo no conocía mucho, si te quiero ser honesto. Una de sus páginas tenía un link, o algo así, que llevaba al trabajo que tú habías hecho, supongo que en las revistas de Warren. Y entonces, inmediatamente después, me llegó otro correo de Dean Mullaney, en el que me decía que te había entrevistado y que quería que yo leyese esa entrevista a ver qué me parecía.

Es curioso, porque debido a una de las historias que te cuenta Dean, lo llamé y le dije “Dean, te equivocas.” Hablaba de cuando empezamos con Sabre. Vino a mi residencia en el Bowery. Solía proyectar películas de 16 mm en ese loft. Y pasábamos la noche hablando de cine, pasando un bune rato, saliendo a cenar, lo que fuese, y ahí es donde vió el poster original de Sabre. Estuve parlotenado con él sobre el concepto y el personaje. Sin embargo, no fue esa noche cuando todo empezó. Realmente me llamó algunos días después para preguntarme si podía editar la serie.


Le dije: “¿De qué estás hablando? Tú no eres editor. No publicas cómics. No entiendo qué me estás diciendo.” Pero me dijo: “No, pero quiero empezar a publicarlos y quiero hacer el proyecto de Sabre.” Le contesté: “Mira, Dean, tú no tienes una empresa y además, quiero quedarme los derechos de mi material.” El dijo que estaba de acuerdo. Le dije que quería tener la última palabra sobre el producto. Me dijo que también estaba de acuerdo. Tenía otras exigencias y se las dije de un tirón. ¡Y me dijo que estaba de acuerdo en todo! Así que dije: ¡Bueno, supongo que será mejor que vengas aquí y hablemos de ello!”

Así que hace poco llamé por teléfono a Dean y le estuve contando todo esto y me contestó: “Ahhh, no me importa, Don, mi historia es mejor que la tuya.” {risas} Así que creo que tienes la oportunidad de escoger entre las dos versiones.

RA: Supongo que depende de la forma de percibirlo. Tú estuviste escribiendo para Warren entre 1970 y 1973 y luego desde 1979 hasta el final.

DM: Claro, es cuando regresé. Algunas de esas historias -“The Vampiress Stalks The Castle” y “When Wakes The Dreamer”- acabaron publicándose años después de que las escribiese. No recuerdo exáctamente cuándo, pero fue mucho, mucho después de que las escribiese.


RA: En realidad, “The Vampiress Stalks The Castle” apareció en Vampirella en 1972. Felix Mas hizo el dibujo y salió muy poco tiempo después de las historias que hiciste junto con José Luis Garcia López.

DM: ¿De verdad? Pensé que era mucho más tarde, a principios de 1980. Te tomaré la palabra, porque cuando vi el profundo análisis que habías hecho de las revistas de Warren y Marvel, me di cuenta de lo completo que era. Esa es una de las razones por las que estuve de acuerdo en ponerme en contacto contigo. Sé que Billy Graham hizo tres o cuatro páginas de “The Vampiress Stalks The Castle” y por lo que él comenta, los dos jóvenes fueron modelados con los rasgos de mi ex-esposa y yo. Fue un enforque muy diferente al que yo tenía pensado. La versión que apareció estaba muy bien diseñada, pero la forma de narrar no seguía mis sugerencias respecto al abocetado o la detallada descripción del dibujo que incluí en el guión.

RA: Gracias por los cumplidos. Después del primer par de entrevistas y el primer checklist que hice, pensé que si iba a seguir haciendo algo parecido, mejor hacerlo bien. Personalmente prefiero leer algo que se haya intentado hacer lo mejor posible, y no algo que se haya dejado a medias.


DM: Eso es lo que yo respeto y por eso estoy haciendo esta entrevista. Es curioso, porque ahora estoy haciendo algo para Jon Cooke (Editor de Comic Book Artist) y cuando Jon se me acercó en un Salón de Cómic (siempre he tenido mucho cuidado de no comprometerme demasiado en los Salones de Cómic, porque igual no puedes llevar a cabo lo que prometes debido al entusiasmo del momento), quería que hiciese algo para la revista Comic Book Artist y yo no sabía qué es lo que iba a hacer. Pero una vez que llegué a casa y tuve la oportunidad de ver qué es lo que editaba en su revista, pensé que era un buen material e inmediatamente me pusé en contacto con él. Quería saber qué era lo que necesitaba y si tendría el tiempo y la habilidad necesaria para poder echarle una mano. Y también si funcionaríamos bien trabajando juntos.

Volviendo a Warren, cuando J. R. Cochran se convirtió en editor, escribí una historia llamada “The Ones Who Stole It From You”. Iba sobre un demonio que desentierra gente y se la come. El editor pensaba que el demonio era demasiado metafórico. ¿Por qué? ¡No sé qué es lo que me dices! {risas} Lo que fuera que él pensase, no tenía nada que ver con lo que yo había escrito, eso es algo absolutamente cierto. Así que el editor quiso que añadiese algo de material e hice un prólogo (la historia siguió siendo la misma), un par de páginas en las que se mostraba cómo un tipo se transformaba en ese demonio. El prólogo trancurría al final de la Segunda Guerra Mundial, con el demonio atrapado en un edificio bombardeado y teniendo que comer cadáveres para poder sobrevivir. Se lo llevan de vuelta a un hospital de veteranos, y hay una parte en la que asalta el cementario donde están enterrados los que obtienen el Corazón Púrpura. No quería hacer ningún tipo de comentario sobre el Ejército o la Guerra de Vietnam o lo que fuese. Es evidente que cualquiera que esté enterrado en un hospital de veteranos puede ser algún tipo de militar. Pero esa parte no estaba concebida como un golpe de efecto o como un comentario social, sino que, sencillamente, lo que quería era que se viese que iba a comer los cuerpos al lugar que me parecía más lógico.


Recuerdo que aún vivía en Rhode Island y no tenía ni idea de lo que pasaba realmente en Nueva York. Básicamente, si escribía una historia y era aceptada, finalmente se publicaba. No tenía ni idea de lo que hacían con el guión ni quién sería el artista que la dibujaría. Ni tampoco sabía si se llegaría a dibujar la historia. A veces, si había algo que comentar o algún problema con la historia, como pasó con Archie Goodwin y “The Vampiress Stalks The Castle”, se me devolvía la historia y yo la reescribía. Si querían cambiar algo y yo no estaba de acuerdo, les volvía a mandar la historia. No quería hacer cambios. Aparentemente, en aquella época, esto bordeaba la herejía, pero yo pensaba que mis historias estaban bien hechas. Mi nombre aparecía en ellas. Si la fastidiaba con ellas, también me fastidiaba yo. Y aún así, creo que sería un error honesto.

Cuando se hizo “The Ones Who Stole It From You”, Billy Graham la incluyó como historia de portada. Entonces les llegó el prólogo con la frase sobre el cementerio y el editor odió la la historia de inmediato. Se vió obligado a utilizar la historia porque Billy ya tenía hecha la portada. Mientras, yo estaba en Rhode Island y no me enteraba de nada de lo que estaba pasando. Así que un día estaba hablando con alguien por teléfono y el operador me cortó (y esa era la primera vez que me cortaban la línea mientras estaba hablando) y me dijo “Tienes una llamada de emergencia de Jim Warren”. Yo pensaba que había pasado algo muy drástico. En aquella época, Billy estaba con una chica que tenía que operarse de la vista. Estaba en una mala situación y cuando me llegó ese aviso, yo no quería pensar que la hubiese pasado nada. Esa llamada de emergencia me había aterrado. Sujeté el teléfono y oí a Jim Warren en el otro extremo.


Dijo: “Don, voy a despedirte.” Y yo no tenía ni idea de lo que me estaba diciendo. Era algo sobre la historia “The Ones Who Stole It From You.” Jim me dijo que Billy ya había hecho la portada y que no debería haberla hecho porque realmente la historia aún no había sido aceptada. El editor no quería la historia, pero se había visto obligado a aceptarla porque la portada ya estaba hecha. Realmente, todo era culpa de Billy, pero no quería perder a Billy. El era más importante que yo, así que yo estaba despedido.

Era algo realmente dramático. Me quedé como: “¿Qué, qué?” Todo me había venido de repente, sin aviso. Algún tiempo después fui perdonado, supongo que sería un par de meses más tarde, y me permitieron volver al redil y seguir haciendo algunas historias más. A Jim Warren le encantaba el teatro. {risas}