miércoles, 31 de agosto de 2011

Scene Creamers - I Suck On That Emotion


Scene Creamers (Weird War) – I Suck On That Emotion
(Drag City, 2003)

1-Better All The Time
2-Session Man
3-Wet Paint
4-Candidate
5-Luxembourg
6-Bag Inc.
7-Elfin Orphan
8-What About Me?
9-Hey Lonnie
10-Housework For 3
11-Here Comes The Judge - Pt. II
12-One Stone

AQUI.

martes, 30 de agosto de 2011

ENTREVISTA A MARV WOLFMAN 2 (DE 4)



Entrevista a Marv Wolfman 2 (de 4)

[originalmente publicada en Comics Journal número 79 y número 80 - 1982/83]

Parte 1.

Por Dwight R. Decker, traducida por Frog2000.

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DECKER: En el primer par de números Kory está siendo perseguida por los malos, y los Titanes más o menos la rescatan, quedándose ella en el grupo, ya que parece como si no tuviese ningún otro sitio adonde ir.

WOLFMAN: Bueno, ella no puede regresar a casa. Y eso hace que le resulte difícil hacer cualquier otra cosa. Ha de quedarse allí. Son gente con la que puede asociarse gracias a las habilidades de las que dispone, y además se han portado amablemente con ella. Estoy seguro de que en el caso de alguien como ella o como el de Raven, que han tenido una vida muy distinta a la del resto de Titanes, una vez que conocen a otras personas, rápidamente se juntan con ellas. Ciertamente ese el caso de Kory, aunque quizá no sea el de Raven, que es bastante más tímida que ella. Pero creo que es esa cercanía lo que hace que se conviertan en amigos, en lugar de establecer una amistad deliberada por culpa de un encuentro casual.

DECKER: Y durante un tiempo pareció como si hubiese surgido cierta ternura afectuosa entre Kory y Robin.

WOLFMAN: Y no creo que haya desaparecido. Digamos que Robin fue quien apagó la llama. Y Kory no se opuso a ello. Es algo a lo que ya había hecho mención.

DECKER: Me pregunto cuántas cosas se pueden hacer con Robin, ya que no es un personaje con el que realmente tengas mucho margen.


WOLFMAN: Claro, lo sé. Robin es un verdadero problema. Constantemente estoy pensando si debería quitarlo del grupo o dejarlo en él, si debería sacarlo del grupo, para ver si puedo apartarlo de la influencia de Batman, aunque creo que Gerry Conway tendría algo que decir al respecto, y muy probablemente su respuesta sería negativa. Me gusta mucho Robin. Me gustaba escribirlo cuando estuve guionizando Batman. Pero diseñar su relación con el resto de personajes me supone un gran problema. No puedo ir muy lejos con Robin. No lo puedo modificar. Y sí que puedo cambiar a todos los demás. Así que estoy a mitad de camino de poder resolver dicho problema: podría tratar de reemplazarlo con un nuevo componente o puede que no lo haga. Ya veremos. Todavía no he tomado una decisión definitiva.

DECKER: Creo que realmente no podrías haber seguir desarrollando su relación con Kory...

WOLFMAN: Quizá… pero no sé si podría haber convencido a Gerry Conway. No sé si a Gerry le interesaría mucho, porque él tampoco podría hacer nada con Kory. Podría convertirse en una especie de Segunda Guerra Mundial entre los dos.

DECKER: Y respecto a Raven y su historia con Trigon. Parece como si la cuestión sexual se insinuase de forma muy fuerte. Trigon es una especie de “Semilla del Diablo” adulta.

WOLFMAN: Claro. Y tanto. Pero aprenderemos mucho más en la mini-saga que ha salido de Trigon, y además descubriremos que las personas que capturaron a Raven y a su madre son también los que crearon a Trigon. Todo el concepto dimensional de Azarath, quiénes son, cómo fueron capaces de borrar el mal que estaba en su interior, qué es exáctamente el mal que habita en la dimensión de Trigon. Y por lo tanto sienten la necesidad de retener a Raven y a su madre, porque realmente han sido los causantes del problema.

DECKER: Al leer la escena de Trigon me parecía como si hubieses tenido problemas a la hora de hacer frente al personaje, ya que es alguien grande, poderoso y malvado. ¿Has tenido problemas de algún tipo con los Titanes por culpa de la escala hasta la que han ido aumentando las cosas?


WOLFMAN: Cuando creé a este personaje se me presentó todo un problema, y esa es la razón de que no haya vuelto a aparecer, aparte de en la mini-serie. Diseñé a Trigon como un gran concepto y como un muy buen villano, y no lo voy a traer de vuelta tan sólo por hacerlo. Estoy seguro que probablemente podría vender entre 10 y 15 mil copias más haciendo una buena historia con el personaje, pero la próxima vez que regrese quiero que funcione mucho mejor. La otra vez su aparición fue al principio, cuando aún estábamos aprendiendo sobre la marcha.

DECKER: Hay una larga escena de varias viñetas en las que Trigon se encuentra en un segundo plano mientras se ve a los Titanes discutiendo entre ellos, y luego se enfrentan a él uno por uno.

WOLFMAN: A veces me he dado cuenta de que es tan difícil como divertido trabajar con villanos de esta naturaleza. Me divertí mucho con el Doctor Muerte, y también con algunos otros personajes “parecidos” como La Esfinge, pero tienes que saber muy bien qué hacer con ellos. El Doctor Muerte ha sido usado hasta el exceso, y la mayoría de los otros personajes también. Porque son buenos personajes y quieres hacerlos aparecer en el título. Sin embargo, con los Titanes me encuentro en muy buena posición. El título se vende bien. No quiero sacar de nuevo a un villano tan sólo para conseguir más ventas. Por lo tanto puedo ahondar más profundamente en el personaje, y esperar a que cuando vuelva esté mejor construido y se haya convertido en un villano al que poder manejar de forma mucho más satisfactoria.

DECKER: También he notado que has caracterizado a Kid Flash como un conservador del Medio Oeste en la historia de Super-Héroes rusa. Exclama todo tipo de exabruptos anti-soviéticos.


WOLFMAN: Creo que lo he exagerado en su mayor parte. Lo que intento hacer en algunas ocasiones es establecer un poco la personalidad de un personaje y luego volver sobre él. Muy a menudo los lectores más jóvenes no entienden los elementos más sutiles. Así que si los impresionas desde el principio, luego ya podrás avanzar más tranquilamente. No me quiero extender mucho sobre esto, pero no quiero que necesariamente Kid Flash sea un conservador del Medio Oeste, que creo que fue la frase que usé en la historia, sino que quiero que tenga un trasfondo conservador. Lo suyo es la familia, la iglesia, el hogar, mamá, el pastel de manzana y él cree en todo ello. Y no creo que tenga nada de malo. Creo que nunca habíamos visto a un personaje parecido. Ni siquiera el Capitán América reciente habla de esa forma, y no hay nada malo en ser conservador, como tampoco lo hay en ser progresista o quedarte en un término medio.


DECKER: Bueno. Me impresionó que lo fuese.

WOLFMAN: Bueno, simplemente no se había visto tanto en los cómics. Todo el mundo tiende a ser progresista. Yo lo soy, pero sigo pensando que no hay nada malo en que alguien siga la tendencia contraria.

DECKER: Claro, a veces parece como si los personajes tendiesen a reflejar demasiado a menudo a sus creadores. Nunca terminé de entender cómo Bill Mantlo podía estar tan cómodo guionizando Iron Man.

WOLFMAN: Ni yo tampoco. Pero lo que trato de hacer yo es dejar que cada personaje se desarrolle a sí mismo. Quería algo que hiciese que Kid Flash fuese único. Siempre ha sido una cifra más, un cero puro si hablamos en términos de personalidad, y una de las cosas que pensé, volviendo sobre la primera historia de Starfire de hace 14 años, es que Starfire y él podrían ser antagonistas naturales. En ese entonces ya lo eran, tenía el mismo pensamiento. Sólo que ahora puedo manejar las cosas mucho mejor, porque en 14 años he aprendido qué es lo más válido a la hora de escribir. Ahora soy mejor en mi oficio.

DECKER: Admito que el final de la historia del ruso Starfire me cogió por sorpresa, cuando Starfire admite que ha venido para matar a su prometida. Eso fue...


WOLFMAN: ¿Te gustó o no? [risas]

DECKER: Fue una de esas cosas que de alguna forma te llegan hasta el estómago, lo agarran y lo retuercen.

WOLFMAN: Bueno, supongo que entonces es una buena reacción. Para él es más importante aliviar su dolor que cualquier otra cosa. Fue por ese motivo por el que escogió esa misión. El la ama lo suficiente como para no permitir que se destruya lentamente.

DECKER: Ya veo. Es como la filosofía que encontramos al final del libro “De Ratones y Hombres” [John Steinbeck] “Algunas veces un hombre tiene que matar a su propio perro.”

WOLFMAN: [Risas] No exáctamente. Es casi una forma de eutanasia, pero yo no he dicho eso. Aunque no sé qué debería hacer la juventud de Asia con esta lección. [Redoble de tambores]

DECKER: Te has ido adentrando en algunos temas bastante serios que, pensando en ello, en cierta forma me han sorprendido mucho. Por lo menos has incluido un par de veces un conflicto en el que los personajes tan sólo se sientan sin hacer nada y dejan que el mal triunfe, siendo eso algo tan malo como la propia maldad.

WOLFMAN: Recuérdame de qué es de lo que estamos hablando. A veces... mi mente, después de haber hecho todo esto, olvida algunas cosas.


DECKER: Claro, bueno, los clérigos, la filosofía de Azarath...

WOLFMAN: Tienes que intentar variar las cosas. Me aburro muy rápidamente. Esa fue la razón por la que Drácula siempre parecía un título experimental. Y si me aburro yo también se aburrirán los lectores, así que siempre estoy intentando hacer algo nuevo, para poder mantener el interés en la serie.

DECKER: Está bien. Pero parece como si hubieses tomado una decisión importante. Simplemente no te puedes quedar tumbado. Tienes que luchar por lo que crees.

WOLFMAN: Estoy en situación de desventaja. Como tengo tan mala memoria, no puedo determinar exactamente a qué es a lo que te estás refiriendo.

DECKER: La gente que rodea a la madre de Raven...

WOLFMAN: ¡Ah! El hecho de que se queden sentados sin hacer nada. Ese es uno de los dos polos opuestos. En este caso concreto estaba intentando presentar varias posiciones. También puedes quedarte de pie y no hacer nada. La actitud pacífica definitiva no funciona porque alguna vez tendrás que plantar cara. Y tampoco creo que funcione el extremo opuesto, la agresividad pura, porque también tienes que vivir dentro de una Sociedad. Y lo que quería decir específicamente era “No puedes quedarte sentado”. Si, ahora ya entiendo qué es lo que me estabas preguntando.

DECKER: También hiciste algo relacionado con el polo opuesto, cuando los Titanes tratan de contener a Kory para poder llevársela y luego la explosión...

WOLFMAN: Es parecido. En este caso, una vez que decides vivir en una Sociedad reglamentada, los extremos opuestos no funcionan. Ni el pacifismo definitivo ni la violencia definitiva, tendrás que acatar las reglas te gusten o no. Al que no le guste que se vaya. O que ayude a cambiar las cosas. En el caso de un asesinato no puedes condonarlo, de ninguna forma. Así que si Starfire ha decidido vivir bajo sus propias reglas, en las que el asesinato no es algo aceptable, debe detenerse, no puede matar. Aunque los Azaratheans ya deberían saber que el único resultado de decir “Stop” es el de ser totalmente eliminados. Ambas posturas no pueden funcionar a la vez.


DECKER: Aportas algo parecido cuando haces la distinción entre malos y buenos, cuando aparecen las tropas de asalto de Madame Rouge. La Hermandad del Mal los está asesinando y los Titanes simplemente tratan de ponerlos fuera de combate.

WOLFMAN: Es un tema básico que siempre se ha podido encontrar en mi trabajo. Supongo que tan sólo es parte de nuestra naturaleza, lo que nos hace ser lo que somos.

DECKER: Estaba pensando en esa viñeta en la que Madame Rouge ataca Zandia, y esa viñeta en la que salen cientos de tropas de asalto...

WOLFMAN: Lo bueno de George es que si tiene que dibujar a “A” disparando, además dibujará a “B”, “C”, “D” y “E”. Se involucra tanto en lo que hace que añade el ciento cincuenta por ciento a lo que dibuja. Y creo que es eso lo que le ha puesto en la posición en la que está hoy en día, realmente muy muy arriba. Cuando George me devuelve la historia, regresa con cosas relacionadas con la caracterización de personajes que yo no había descrito en el guión. Creo que nos desafiamos muy a menudo. Ambos tendemos a retarnos uno al otro. Yo puedo escribir una escena que ni me imagino cómo será capaz de dibujarla. Y él no sólo la dibuja, sino que va mucho más allá. Entonces me reta para que encuentre una manera de escribirla. Y sigue retándome cuando la desglosa en varias secuencias. Nos soltamos mucho a la hora de trabajar.

DECKER: Me recuerda a lo que me decía Bill Gaines ayer, cuando le hicimos la entrevista, que en los días de la EC, los dibujantes estaban constantemente intentando superarse unos a otros. Wally Wood podía traer una historia y los otros dibujantes se agolpaban a su alrededor exclamando “oohs” y “aahs”, y entonces cada uno de ellos se marchaba a casa y trataba de hacer algo que superase lo que había hecho Wood.


WOLFMAN: Bueno, creo que esa es la mejor forma de trabajar. Cuando estás trabajando con alguien con el que estás a gusto ya tienes parte del problema resuelto. Cuando dos artistas trabajan retándose uno al otro, se mantiene el interés. Llevo guionizando cómics desde hace casi 15 años, George lleva dibujando desde hace ocho. Hemos escrito y dibujado cada planteamiento que sea posible imaginarse, y lo único que nos hace mantener el interés es, por muchas razones, el desafiarnos el uno al otro, hacer algo que no hayamos hecho anteriormente. Encontrar el rasgo de un personaje en el que aún no habíamos pensado.

Y como George tiene libertad completa para rehacer mis argumentos, es libre de incluir lo que quiera que le golpée en el fragor del momento. No está atado insensatamente, haciendo simplemente lo que le diga. Recojo sus dibujos y me inspiran a varios niveles a la hora de intentar hacer otras cosas. Una vez hizo una escena en la que Robin tenía que detener a Cyborg, que estaba siendo controlado por el Titiritero. En esa escena, que tenía muchas líneas cinéticas, parecía como si hubiesen golpeado a Robin en el plexo solar mientras Starfire disparaba un rayo fuera de escena. Pero el lector no tenía forma de saber que era Starfire quien había disparado, así que George lo modificó para que no pareciese que golpeaban al personaje en el plexo solar. Lo que realmente parecía que estaba pasando era que Kory explotaba y al final teníamos muchas más líneas cinéticas y el lugar donde golpeaba a Robin era uno mucho más doloroso.

DECKER: Me sorprende mucho que esa escena pasara el código.

WOLFMAN: Probablemente no se enteraron de qué es lo que estaba pasando, o quizá vieron que no se mostraba nada de forma muy gráfica. Había que leer entre líneas. Y los niños más pequeños tampoco podían saber lo que estaba pasando, así que todo estaba "ok". Se ha de leer entre líneas para saber qué ocurre.

DECKER: Creo que yo ya sabía lo que pasaba desde un principio.

WOLFMAN: Es posible, pero también tú conoces cómo se escribe un guión y otro montón de cosas que indican que…

DECKER: No no no. Con cinco años, estoy seguro de que casi cualquier chaval pequeño se enteraría de dónde estaban golpeando a Robin.

WOLFMAN: Es posible, es posible. No lo sé. No es como decir “Mira, esto es lo que pasa”. Pero está ahí. Y creo que el Código está dispuesto a dejar pasar ciertas cosas si no las destacas con un letrero de neón.

DECKER: Bueno, eso me recuerda otra cosa más. Aunque los Titanes no salten a la cama con el resto de sus compañeros, hay una especie de sexualidad soterrada. Es muy parecido a lo de las modelos en el anuncio de pantalones vaqueros.

WOLFMAN: Para ser honesto pensaba que había quedado una escena bastante asexual.

DECKER: Las modelos no tenían nada en la parte superior, a pesar de que el lector sólo viese su parte posterior.


WOLFMAN: Así es la sociedad actual. George dibujó modelos muy delgadas a propósito, y hablando con franqueza, no creo que tuviese nada de sexual. Verás… Kory vestida por completo es alguien mucho más sugerente...

DECKER: Quizá lo que ocurre es que realmente no reconoces el sexo como una abstracción, o como algo parecido, sino como algo que forma parte de la sociedad en la que viven los personajes.

WOLFMAN: Eso es. Es algo que no se puede evitar. Los personajes tienen que pensar y vivir de acuerdo con la sociedad en la que viven. Pero tampoco hacemos las cosas demasiado evidentes. O por lo menos yo lo creo así.

DECKER: No. Aunque la relación de Donna Troy con su novio divorciado, alguien más mayor que ella, también me parece rara.

WOLFMAN: De nuevo no los mostramos mientras están en la cama. Algo que a veces, para la imaginación del lector, se convierte en algo mucho más poderoso. Sí, por supuesto que tienen una saludable relación sexual. No hay ninguna razón para que no la tengan. Sin embargo, no es que exáctamente lo reafirmemos con una versión a lo Kinsey. [risas]. No están haciendo nada extraño. No hemos recibido ni una sola queja, y de todos modos, probablemente pasaría por alto la mayoría de quejas, porque creo que estamos haciendo la serie muy honestamente.

DECKER: De acuerdo. ¿Aunque ella tenga, qué, unos 19 años?

WOLFMAN: Claro, tiene 19. Está por encima de la edad. [Risas]

DECKER: Claro, bueno, y aún así él es diez años mayor que ella...


WOLFMAN: Sí, y está divorciado. Y tiene algún hijo en alguna parte, ¿y?, ¿no ha ocurrido nunca algo parecido?

DECKER: Es algo que igual incluso ocurre en demasiadas ocasiones. Casi se ha convertido en una especie de moda.

WOLFMAN: Pero no en los cómics. Es la primera vez que se trata algo parecido en ellos. Pero, de nuevo, ni siquiera hemos empezado a apuntar nada serio. Hacemos mención una vez, está ahí, ocurriendo. Y la diferencia entre lo que trato de hacer y lo que a veces se hace en los cómics es lo que nos señala con gigantescas flechas de neón. Hemos creado a unos personajes que tienen una relación muy sana. Por lo que a mí respecta, en algún momento en el futuro puede que incluso se casen, y eso no cambiaría ni un poquito la relación que Wonder Girl tiene con los Titanes. No veo por qué debería hacerlo. Es una relación realista.

DECKER: Claro, pero igual es un poco demasiado realista, porque Donna Troy es una super-heroína...

WOLFMAN [perplejo]: ¿Y?

DECKER: Puede volar en las corrientes de aire, viste un uniforme y sale a combatir el crimen.

WOLFMAN: Claro, ¿y no se puede enamorar de nadie?

DECKER: Pero él es alguien prosaico, alguien normal, es un Lois Lane en hombre.

WOLFMAN: Y al mismo tiempo es alguien mayor que ella. Es alguien que de alguna forma, en parte, ya tuvo una relación parecida en su juventud, y el conocimiento y las experiencias que la puede aportar eso, probablemente no podría haberlo encontrado en alguien de su misma edad con el que pudiera haber tenido una relación. Ella necesita a alguien que sea mayor y que probablemente ya haya tenido una relación parecida, y además, al ser él profesor de historia, sin duda tendrán muchas más cosas en común.

DECKER: Sigo pensando que como son super-héroes, tenderán mucho más a estar encerrados en un clan, tenderán más a relacionarse entre ellos, simplemente porque la gente no los entiende o no sabe cómo relacionarse con ellos.

WOLFMAN: Es posible. Sin embargo... bueno, no hay forma de saberlo, ¿verdad? [risas]

DECKER: Supongo que no. Siguiendo con los personajes, parece que estás intentando meter en una relación amorosa e interracial a Cyborg y la chica esa como se llame...

WOLFMAN: Sarah Simms.

DECKER: Esa.


WOLFMAN: No necesariamente. Al principio pensé en hacer algo parecido. Y también pensé que no había nada erróneo en que tuviesen una saludable relación amistosa basada en el sexo como trama secundaria. Recibí un correo que, de alguna forma, me hizo cambiar de idea. Me lo envió un líder negro que pensaba que ya se habían visto muchas relaciones interraciales, pero nunca se había visto algo parecido a una buena relación de amistad, algo diferente al héroe negro que se enrrollaba con la heroína blanca y vice-versa. Y eso me hizo reflexionar. Todo esto ocurrió al principio de su relación, y entonces pensé en qué es lo que sería necesario hacer para que sólo fuesen buenos amigos. En ese momento él no tenía una novia de la que estuviese totalmente enamorado, con una vida sexual plena. Y aún así, sin embargo, se convierten en grandes amigos, y por eso su relación es diferente.

DECKER: Me acuerdo de esa escena en la que el personaje está paseando por el parque, y el niño pequeño se acerca cojeando y le pregunta por su balón, y se ve que el chico tiene una prótesis en la mano. Me pareció que era una escena muy conmovedora.

WOLFMAN: Gracias. Pero tengo que dar el crédito a quien se lo merece. George y yo elaboramos la mayor parte de la escena en la que el personaje conocía a esos chicos, pero fue George el que ideó esa escena en particular. Eso es lo que quería dejar claro, que George añadió esa escena. Obviamente se le ocurrió porque habíamos estado conversando y trabajando juntos en el número, porque cuando haces las cosas en equipo, redunda positivamente en el título. Y creo que ese el motivo por el que la escena funciona tan bien, es algo muy novedoso.

DECKER: Quizá deberías contar cómo se fabrica una historia. ¿Cómo trabajáis juntos George y tú?

WOLFMAN: Hemos hecho historias de formas muy diferentes. Cuando se indica en los créditos el término “Co-creador” normalmente significa que yo he escrito un argumento denso, seis páginas a un solo espacio, desmenuzándolo todo página a página, y luego lo coge George y lo interpreta como él cree que debe hacerlo. Si quiere puede ignorar el material o seguir adelante con él. Puede hacer ambas cosas. Suele seguir mis tramas casi por completo, añadiendo un par de cosas aquí y allá. Y hace lo que quiere con las escenas de pelea. Todo está coreografiado, y si quiere puede hacer lo que le indico en el argumento. Si tiene un mal día o no se siente bien, seguirá lo que yo le he indicado. Pero si hablamos de ritmo, ciertamente puede que dibuje algo mejor que lo que yo había escrito. Cuando las historias indican “Co-Argumentista” y “Creador” significa que George y yo hemos examinado juntos la historia. Puede significar, que, o bien después de que lo hablemos, he escrito el guión, o bien George ha dibujado el argumento que habíamos elaborado verbalmente.


Ultimamente George me ha estado ayudando de una forma tremenda, porque con el título principal, la mini-serie y el anual y todo lo demás al mismo tiempo, no tenía tiempo de resolverlo todo. La secuencia de Starfire fue elaborada totalmente de forma verbal. Y los dos estamos yendo y viniendo entre ambas cosas, tratando de hacer que funcione de la forma que realmente nos apetece. Pensamos en cómo podemos hacer para que funcione la historia, miramos todos los “gimmicks” que se nos ocurran, las caracterizaciones, cómo podríamos extender las cosas a lo largo de la historia, y otras cosas parecidas. Solemos acercarnos a cada historia de forma diferente. Si George no tiene ganas de elaborar la historia de forma verbal, escribo un argumento completo. Si George no tiene tiempo hago un guión completo. También he hecho algunos números con guión completo. Pero me parece vergonzoso atar a George con un guión completo. Es alguien demasiado innovador como para limitarlo.

DECKER: ¿Y qué piensa el entintador de todo esto? También tiene que realizar una gran cantidad de trabajo. Se me ocurren algunas escenas muy detalladas, como la de Starfire volando de espaldas sobre la ciudad... es un plano asombroso en el que aparece la ciudad, con todos sus edificios meticulosamente detallados.

WOLFMAN: Romeo ha ido aprendiendo a entintar a George a lo largo de un período de varios números, y además dispone de un secreto. Romeo entinta el título casi tan rápido como lo dibuja George a lápiz, así que ha aprendido a trabajar con esa rápidez. Una de las cosas beneficiosas que tienen los Titanes, hablando en términos de producción para DC, es que George, Romeo y yo tenemos una rapidez equivalente. Todos hacemos las cosas lo más rápido posible sin perder calidad. Quiero decir, no podría escribir más lento ni aunque lo intentase. Y George dibuja a pleno rendimiento sin importar cuándo sean las fechas de entrega. Lo mismo ocurre con Romeo. Así que todos somos bastante rápidos, y Romeo utiliza los trucos que ya había aprendido y los traslada rápidamente a la hora de perfilar el título.

DECKER: Una última cosa sobre Cyborg. Me he dado cuenta de que te llegan cartas agradeciéndote el que no lo hayas diseñado como un esterotipo de macho negro.

WOLFMAN: Claro. Es algo intencionado. Todos los blancos no andan por ahí diciendo, “Hey, somos chicos blancos y somos felices”, o “Me aburro porque soy blanco”. Así que ¿por qué deberíamos poner a un personaje diciendo “Soy negro y estoy enfadado”? El personaje se ha criado en un lugar muy científico y su ira se debe a una situación muy específica, no por el hecho de que sea negro. Es alguien muy inteligente. Y la intolerancia tiende a desmoronarse cuando la observas a través de una mirada intelectual. Tan sólo quería diseñar a un personaje sencillo que se hubiese criado de una forma específica, y que viese el mundo a través de sus propios ojos y no a través de unos ojos estereotipados. Obviamente, el hecho de que sea negro tiene que tener alguna relación con lo que es él como persona, por culpa de cómo le traten otras personas. Sin embargo eso no afecta su punto de vista sobre otras personas. Sus padres no le han enseñado ningún fanatismo, por lo que necesariamente no existe ninguna razón para que sea alguien fanático.


DECKER: Y por supuesto, lo has modificado de forma deliberada a lo largo de algunos números, has hecho que el personaje evolucione. No haces que ciertos rasgos le representen, como por ejemplo, ese divertido sombrero que lleva.

WOLFMAN: De nuevo, eso fue algo intencionado, ya que sabía lo que ocurriría más adelante, cuando llegara su padre, y sabía cómo iban a suceder las cosas. Quería empezar desde un punto y hacerlo progresar. Realmente, la gente evoluciona al verse involucrados en cierto tipo de situaciones. A muchos niveles, lo que le ocurre al personaje le resulta muy desagradable mentalmente. Con su cuerpo destruido y todo lo demás, se convierte en un antagonista natural. La historia de la mini-serie muestra por qué él es de esa forma determinada, por qué no se le ha dado la libertad necesaria para hacer lo que quiere y por qué no comprende la libertad que le ha dado su padre. El resultado final es que se da cuenta de por qué su padre hizo lo que hizo. Creo que es un sentimiento que tiene todo el mundo, solemos pensar que nuestros padres tienen que ser perfectos. Pero los miras otra vez y ves que también son personas normales. Yo mismo soy padre, y no soy muy diferente de como era antes de nacer mi hija. Probablemente ella me mire y piense que debería ser alguien perfecto, y eso es algo erróneo porque no puedo serlo, y nadie puede. Y pensar en tus padres como personas idealizadas puede que haga que no te gusten y te haga encogerte de vergüenza debido a todos los defectos que pueden acarrear, y eso me parece algo estúpido, porque todo el mundo tiene defectos. Son personas. Nadie asiste a una escuela de paternidad. [Risas]

DECKER: No me creí mucho eso de que los Titanes estuviesen en la Torre y que durante un par de números no tuviesen ni idea de a quién pertenecía, aunque hiciesen uso de ella.


WOLFMAN: Era algo conveniente para la trama. Tal vez si hiciese lo mismo en la actualidad, sabiendo todo lo que les ha ocurrido a los personajes, modificaría las cosas. Lo hice de esa forma porque, simple y llanamente, me convenía.

DECKER: ¿Has considerado que igual no puedes seguir durante mucho más tiempo con una trama con “jóvenes encapuchados” de protagonistas?

WOLFMAN: Por supuesto.

DECKER: Tan sólo han pasado cuatro años y si lo extiendes en el tiempo de los cómics...


WOLFMAN: Surge un problema. No sé lo que ocurrirá. Supongo que, ya que acabo de hacer que Cyborg celebre su 19º cumpleaños, luego cumplirá los 20 y los 21. Tal vez no tenga ni que decir nada, podría empezar a hacer las cosas de forma diferente. Tampoco de forma muy diferente, pero avanzando más allá de las preocupaciones iniciales que pueda tener un adolescente. En realidad no estaría cambiando nada, sino que sería un planteamiento diferente. Pasaría de la presión que ejercen tus compañeros de equipo hacia una especie de presión empresarial. Pero para hacer eso tiene que pasar mucho más tiempo, así que no sé cómo lo enfocaría ahora mismo. Afortunadamente la serie todavía es joven.

DECKER: Bueno, simpre vas a tener NUEVOS Jóvenes Titanes en el título...

WOLFMAN: Bien, eso es porque existen unos antiguos Jóvenes Titanes…

DECKER: Lo que quería decir es…

WOLFMAN: No podemos tener sólo la palabra “Titanes” como título, por razones completamente diferentes. Neal Adams registró los derechos o la marca comercial de “The Titans” para un portafolio y técnicamente ni siquiera podríamos usar la palabra “Teen”. Por lo que siempre serán los “Teen Titans”, incluso aunque tengan ochenta años de edad.

DECKER: Una cosa más. Leyendo la columna de correo y habiendo oído a los fans hablar sobre la serie, parece como si no quisieran peleas en el título. Quieren personajes a los que sientan tan cercanos como si fueran sus amigos. De hecho, insisten mucho con el tema de la caracterización…

WOLFMAN: Lo que realmente me hace sentir muy bien.

DECKER: Y tú enfatizas ese aspecto...


WOLFMAN: Intenté algo en el número ocho y me quedé aterrado, porque no había nada de acción, y cuando salió a la venta ya estábamos trabajando en el número doce o trece. Pero la reacción fue cien por ciento positiva. Así que desde ese momento me di cuenta de que era capaz de salir adelante eliminando un montón de acción. Aunque no podría hacer lo mismo en cada número. Y ciertamente mi intención es saltar de una cosa a otra, porque el material de acción también me divierte mucho. Pero creo que nunca más tendré miedo de escribir cómics que estén más orientados hacia la caracterización. La gente suele decir que la serie sólo le gusta a sus fans, pero descubrimos a través de unos sondeos de mercado que la venta directa en tiendas y la de los mayoristas eran exáctamente la misma. Por lo general, si un título se vende bien en venta directa también lo hará con los mayoristas.

Así que obviamente, lo que hemos estado creyendo que debíamos contar durante años, incluso aunque personalmente no nos gustara mucho, era que los fans querían más acción. Y ese no es necesariamente el caso. Creo que puedes escapar de la acción en muchos números si escribes argumentos complejos. E incidiendo más en la caracterización. Y aprendiendo cómo desarrollar y mover a tus personajes. Me complace mucho leer el Cerebus actual. Se queda de pie en una habitación y eso es todo. No sé si [Dave Sim] ha tenido mucho éxito haciendo así las cosas o si ha hecho lo que debía hacer. Hasta cierto punto es un tipo de argumento que hace avanzar la historia, pero realmente se arriesga mucho al hacerlo, porque tiene mucho que perder. Quiero decir, si un título de DC se cancela, eso no afectará mucho a la empresa. Si se cancela es por el dinero. Así que estoy muy contento de que los lectores estén dispuestos a aceptar todo este tipo de cosas.

DECKER: ¿Te sientes limitado por culpa del formato, 25 páginas al mes? Si alguien conociese ahora la serie, tendría que pagar 12 dólares por los antiguos números para poder tener la historia completa. Parece como si la historia hubiese crecido más allá de su formato.


WOLFMAN: El formato es un problema por culpa de las páginas. Realmente no creo que la gente tenga que pagar por los antiguos números para poder entender a los personajes. Intento escribir de forma que no tengan que hacerlo, incluyendo pocas notas a pie de página, porque intento construir mis frases para que se entienda muy bien todo. Y también uso la columna de correo para explicar algunas cosas. No creo que sea una equivocación usar la columna de correo para apuntar las cosas. No creo que resulte muy difícil que alguien se aficione a los Titanes en el número 25 y que se empiece a comprar la serie a partir de ese punto. La continuidad no se ha desarrollado hasta un punto en el que esté retorcida del todo. La serie no se está ahogando a sí misma, y si me puedo manter alejado de hacerlo, me quedaré complacido. Me gustaría hacer una serie a la que los lectores cada vez se apegasen más, pero no quiero hacer algo de lo que necesariamente tengas que saber muchas cosas para poder seguirlo.

DECKER: ¿Así que crees que continuarás en el título durante mucho tiempo?

WOLFMAN: Disfruto con la serie. Realmente lo hago. Ciertamente, intentaré estar en el título tanto tiempo como lo esté George. Y George me comentó que quería batir el record de Kirby en los Cuatro Fantásticos. Y si los dos podemos hacerlo, estaré muy muy contento. Si alguna vez empiezo a aburrirme con el título lo dejaré. Dejaré que alguien se emocione removiéndolo. Llegado a este punto, ya he incluído un montón de mí mismo en el título. Porque al principio resultó muy arriesgado hacerlo. Cuando llegué a DC y empecé con esta serie, realmente no había muchos seguidores por culpa de su nombre, así que he puesto una gran cantidad de mí mismo en el título. Ahora todo es muy agradable, tenemos el programa de incentivos, y es una de las series de DC que mejor se vende. Pero estuvimos haciendo esto antes de recibir royalties, y lo hacíamos porque queríamos hacerlo. Y está bien que todo el esfuerzo que hemos puesto en la serie tenga resultados financieros. Pero anteriormente también estábamos dispuestos a hacer el título sin ningún tipo de compensación económica, porque nos importaba.

(Continuará)

lunes, 29 de agosto de 2011

Lydia Lunch / Philippe Petit – In Comfort 12"


Lydia Lunch / Philippe Petit – In Comfort 12"
(Comfortzone, 2011)

A1-Return To Backworld
A2-Requiescat In Comfort
B1-Black Spring

AQUI.

domingo, 28 de agosto de 2011

The Sons And Daughters Of This Savage Land


Various – The Sons And Daughters Of This Savage Land
(Hardline Records, 1996)

1-Cocknoose – Bloody Chainsaw
2-Cocknoose – Bite It You Scum
3-Tunnel Rats – Live Free Or Die
4-Tunnel Rats – Don't Tell Yer Mom
5-Tunnel Rats – Patriots Militia
6-Toughskins – Motorized
7-Toughskins – I'd Rather Stay At Home
8-Toughskins – Real Enemy
9-Antiseen – Self Induced Labotomy
10-Antiseen – Ugly American
11-Hellstomper – Ruby Don't Take Your Love To Town
12-Hellstomper – Meatman
13-Hellstomper – The Race Is On
14-Murder Junkies – Rowdy Bear Drinkin Night
15-Murder Junkies – Non One's Save
16-Rancid Vat – Rock'n'Roll Fraud

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sábado, 27 de agosto de 2011

Weird War – If You Can't Beat 'Em, Bite 'Em


Weird War – If You Can't Beat 'Em, Bite 'Em
(Drag City, 2004)

1-Intro (Music For Masturbation)
2-Grand Fraud
3-Tess
4-If You Can't Beat 'Em, Bite 'Em
5-Moment In Time
6-Store Bought Pot
7-AK-47
8-N. D. S. P.
9-Chemical Rank
10-Lickin' Stick
11-One By One

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viernes, 26 de agosto de 2011

WHITE ZOMBIE - GODS ON VOODOO MOON


White Zombie – Gods On Voodoo Moon
(Not On Label, Cassette, 1985)

A1-King Of Souls
A2-Gentleman Junkie
A3-Tales From The Scarecrow Man
B1-Cat's Eye Resurrection
B2-Black Friday
B3-Dead Or Alive

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miércoles, 24 de agosto de 2011

ENTREVISTA A MARV WOLFMAN 1 (DE 4)


Entrevista a Marv Wolfman 1 (de 4)

[originalmente en Comics Journal número 79 y número 80 - 1982/83]

Por Dwight R. Decker, traducida por Frog2000.


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Wolfman comenzó como escritor “freelance” para DC, guionizando Batman, Teen Titans, Jerry Lewis, Johnny Double, Vigilante, Supergirl y John Carter antes de convertirse en editor de contenidos para Warren. En 1973 pasó a ser editor asociado para la editorial Marvel y pronto fue promocionado hasta el cargo de editor de la línea de revistas “para adultos” de la editorial. En 1975 se movió una vez más dentro de la jerarquía de la editorial convirtiéndose en el editor principal de Marvel, una posición en la que permaneció menos de un año con el propósito de disponer de más tiempo libre para escribir. Durante su estancia en Marvel, Wolfman guionizó Capitán Marvel, Skull the Slayer, Killraven, Capitán America, Namor, el Hombre Cosa, Spider-Man, los Cuatro Fantásticos, Spider-Woman y Nova. Su trabajo más aclamado y del que está más orgulloso fue La Tumba de Drácula, dibujada por Gene Colan y Tom Palmer. Wolfman también impulsó la línea de novelas protagonizadas por super-héroes de Marvel, escribiendo junto a Len Wein la primera de Spider-Man y la de los Cuatro Fantásticos.

En 1979 Wolfman se vio envuelto en una amarga disputa con el editor principal Jim Shooter, ya que este no le permitió continuar siendo el editor de Drácula, título del que Wolfman había guionizado 63 números. Dicha confrontación se resolvió cuando el propio Wolfman se despidió de la compañía y firmó con DC Comics.

A su regreso a DC, Wolfman escribió Green Lantern, Superman, Brave & Bold, Superman Family y DC Presents. Junto a George Pérez creó a los Nuevos Titanes. Y cuando Gene Colan se marchó de Marvel debido a diferencias artísticas con el editor jefe Shooter, Wolfman y su antiguo colaborador en Drácula se reunieron de nuevo y crearon “Night Force”. Sin embargo, fueron los Nuevos Titanes los que despegaron y se convirtieron en el título de DC mejor vendido en el mercado directo, y ese es el tema de la segunda entrevista que le hacemos en el Journal a Marv Wolfman.

Esta entrevista la realizó Dwight R. Decker en Enero de 1982, fue revisada por Marv Wolfman, editada por Gary Groth y transcrita pacientemente por Tom Mason.

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DECKER: He leído todos los números de los Jóvenes Titanes en el último par de días de una o dos sentadas, y una de las cosas que más me llamó la atención era que aparentemente has visto la película de Star Wars.

WOLFMAN: Claro, ¿hay algo que parezca que haya copiado?

DECKER: En el primer número, la huída de Kory del planeta en el que se encuentra me recordaba mucho a la huída de los robots y también a la escena de la Princesa Leia en la Nave Imperial.

WOLFMAN: Si existe algún parecido, se hizo de forma inconsciente. Dudo que hubiese hecho algo intencionadamente. Si recuerdo bien, en Star Wars ella no escapa por sí misma, sino que la ayudan a hacerlo. Y en este número en particular, Kory simplemente salta dentro de una nave espacial y huye, y en la película, los robots se meten en una especie de satélite y luego los lanzan. Así que si existe alguna semejanza, es la de que la gente salta en una nave y huye. Eso es lo único que se me ocurre.

DECKER: Otra escena es aquella del regreso de Raven, en la que hace explotar un planeta con un cañón y a continuación rompe la promesa de dejar en paz a la Tierra. Me sonaba mucho a aquella secuencia de Aldernan que aparece en la película de Star Wars.

WOLFMAN: Ya sabes, sólo existen una cierta cantidad de trucos, y desde luego no estaba pensando en Star Wars a la hora de hacer esa escena concreta. Simplemente estaba tratando de establecer la personalidad de un villano por mi cuenta, un villano que miente constantemente, un villano que es la representación total del mal. Estoy seguro de que a lo largo de la historia de todos los comics y de la ciencia ficción y de las películas te podrás encontrar conceptos parecidos por todos lados y no creo que uno se base en el de otro. Más bien parece que se generan a partir de unos intereses parecidos a la hora de tratar de desarrollar a un personaje. Y lo único que he intentado en los Titanes según ha ido evolucionando la serie, y según he conseguido manejar mejor a los personajes, es hacer que ellos cobren vida. Tuve problemas en los primeros números: no tenía ritmo en los diálogos, en la forma en que hablaba cada personaje, en cómo se movía cada uno, etc Ahora creo que en el último año, a partir del número ocho, George y yo ya tenemos la sensación de que sabemos lo que sucede con estos personajes, cómo reaccionarán ante las diferentes situaciones y sabemos cómo diferenciar los patrones de expresión de cada uno. En los primeros números nos encontramos con algunos momentos difíciles. Es el proceso de aprendizaje que hay que atravesar. Y una de las cosas que más me preocupa es la dirección que tomará la serie, dondé y cuándo se desarrollarán los personajes, por lo que cada personaje debería disponer de su propio contexto.

DECKER: La razón de que te haya hecho esa pregunta es porque parece que en la serie existan contínuas referencias a, bueno, referencias a otros medios. Como cuando a un personaje lo llamas “refugiado de una película de Flash Gordon.” Y creo que en una de las páginas que tienes por ahí, y que he estado observando, aparece Changeling comentando que Harrison Ford lo interpreta en una película sobre su vida.

WOLFMAN: Creo que en la actualidad la gente tiende a referirse un montón a otros medios, y creo que es algo general. Sé que yo mismo estoy hablando constantemente de ello, muchos de mis amigos lo hacen. Solemos usar otros medios para crear ambientación. Hay un show en la TV llamado Bosom Buddies, y si consigues pasar más allá del enfoque travestido, te encontrarás con un espectáculo muy divertido a muchos niveles, en el que constantemente hacen esto mismo. Siempre se están refiriendo a los medios, apelando a aquello con lo que hemos crecido, y creo que alejarnos de eso sería un gran error. Gar Logan, en especial, es el que más referencias acarrea, ya que estuvo en el mundo de la TV, así que tiene toda esa ambientación detrás suyo. Es el más joven y el que más se relaciona con el exterior, así que dispone de todas esas referencias, mucho más que el resto de personajes. Sin embargo Wonder Girl no tiene el mismo trasfondo. Y obviamente tampoco Raven y Starfire. Diría que la primera persona que tiene todas esas referencias es Changeling y posiblemente Kid Flash estaría en segundo lugar, aunque no tendría tantas como ocurre con el otro personaje.


DECKER: Así que te preocupas más por la caracterización y menos porque los personaje sean monos y estén a la moda.

WOLFMAN: En la mini-saga de Changeling aparece todo ese “background” sobre la televisión y también se puede ver la razón de por qué tiene esa forma particular de pensar.Y sobre eso van los comentarios que suele hacer. Si por mí fuese, me gustaría que todos los personajes hablaran como él. Pero la serie no me pertenece solo a mí.

DECKER: En Marvel han estado escribiendo de esa forma referencial durante años.

WOLFMAN: Creo que más bien cualquier tipo de referencia que aparezca se debe al período concreto en el que esté viviendo la gente en ese momento. Odio decir: “Marvel hace esto y DC hace lo otro”. Creo que se trata más bien de que un guionista está en consonancia con la época en la que vive y que usa esos conocimientos como un factor más en sus historias.

DECKER: ¿Existe el peligro de que todo eso se convierta en un atajo a la hora de desarrollar a un personaje?

WOLFMAN: No, porque tiendo a pensar que la gente real también hacen referencia a los medios, tan solo como un elemento más. Si Gar Logan sólo se expresara de esa forma, y si todos los personajes hablaran exteriorizando sus pensamientos, entonces sí que podríamos tener un atajo. Lo que he intentado hacer al comienzo del número 17, que es en el que empecé a sentir que comprendía a los personajes de arriba a abajo, fue empezar a dar la sensación de que había una textura de segundo nivel, algunas cosas que nunca habrías pensado en relación con la serie. La forma en la que los personajes reaccionan ante situaciones de diversa índole: política, religión, algunas cosas que pensabas que nunca se tratarían en un cómic. Durante un período de muchos, muchos años, si la serie sigue vendiéndose y saliendo a la venta, podremos aprender mucho más sobre los personajes. Si lo intento contar todo en un solo número, creo que cometería un gran error. La gente no lo descubre todo sobre su amigo la primera vez que lo conoce. Tienes que reunirte con los personajes, aprender quiénes son y crecer con ellos. Y ahora mismo yo estoy en un período de aprendizaje. Creo que el punto fuerte de la serie aparecerá según vayan saliendo los números cada mes, y empiezo a sentir que ya entiendo las pequeñas cosas que hacen posible que los personajes funcionen. Ese es el material que más me interesa.


DECKER: Volvamos un poco hacia atrás. ¿Puedes contar brevemente cómo se os ocurrió la serie? La serie ya había sufrido dos cancelaciones anteriormente. ¿Por qué decidísteis George y tú que queríais intentarlo de nuevo?

WOLFMAN: Bueno, yo dejaba Marvel y era un hecho que ya tenía presente. Así que tuve una charla con Len sobre algunas series. Tenía la costumbre, incluso en Marvel, de crear las series yo mismo, en lugar de coger las de otras personas. Como guionista “freelance” siempre he tenido reparos a la hora de coger la serie de otro. En Marvel ideé Skull y Nova, y muchos otros títulos. Aunque cuando se fue Len Wein, cogí sus Cuatro Fantásticos y Spider-Man. Pero lo que realmente quería hacer era crear mis propias series. Creía que no tenía muchas opciones. Una de las cosas que quería hacer era una de las series que más me había gustado escribir: los Jóvenes Titanes. Len y yo consideramos varios enfoques para los personajes que yo ya había examinado en el pasado. Y entonces tratamos de vendérselo a Jenette. La idea no le emocionó mucho porque odiaba la anterior serie de los Jóvenes Titanes. Pero se interesó en cuanto hablé con George Pérez. George llegó después de Len, y yo ya había tomado la determinación de que quería hacer la serie. Conocí a George en las oficinas de Marvel y le dije que me marchaba a DC y entonces me dijo “No lo olvides, soy un profesional independiente.” Así que le pregunté si le gustaban los Jóvenes Titanes y me contestó que le encantaban.


Habíamos funcionado bastante bien en la historia que hicimos juntos para Marvel, aunque sólo hubiésemos hecho ese Anual de los Cuatro Fantásticos. Personalmente me gustaba lo que hacía George, a pesar de que no hubiésemos trabajado mucho en equipo. Y también vivíamos cerca uno del otro, algo que también estaba bien. Así que llegamos a DC con la idea de que George dibujaría la serie, yo la escribiría, y Jenette dijo “Vale, pero mostradme lo que váis a hacer”, porque ella odiaba el concepto de los Titanes. Le mostramos lo que íbamos a hacer y le encantó a partir de ese mismo momento. A mí me gustaba tanto que incluso estaba dispuesto a perder una considerable cantidad de dinero haciendo una “preview”. Eso es más o menos la mitad del coste de un cómic, sin los extras adicionales. Y además era la primera vez que se hacía algo parecido. Así que básicamente esa fue la génesis de todo. George creó los diseños a partir de algunos consejos que le dimos, pero casi todo salió de él, y realizó un trabajo magnífico. Ya he mencionado alguna vez la primera columna de correo, en la que comentaba que no se había hecho ni un solo cambio en la serie. Y como tanto Len como yo somos artistas frustrados, probablemente hubiésemos hecho tantos cambios como hubiésemos podido, tan sólo para sentir que estábamos añadiendo algo. Pero George estuvo aquí desde el principio, y no sólo como dibujante sino como mucho más, como creador, e incluso ayudando con elementos de la trama y la caracterización. Tiene un talento tremendo y me encanta trabajar con él.

DECKER: Disculpa mi necedad, pero ¿hubo algún tipo de pensamiento respecto a que el título sería la respuesta de DC a la Patrulla-X?

WOLFMAN: No, realmente no. Yo quería hacer una serie. Y no iba a hacer ninguna serie de terror con nadie más que con Gene Colan, y en ese momento no tenía ni idea de que Gene se venía [a DC]. Tampoco estaba interesado en los X-Men, aunque disfrutaba con ese título, pero no es el tipo de guión que más me gusta. En primer lugar, nunca me ha gustado ese tipo de intensidad... Permíteme empezar de nuevo. Nunca he sido un gran fan de las series de grupos. Como ya he dicho, me gustaban los X-Men, pero nunca me había interesado la forma en la que estaba escrita, ni tampoco me gustaban los Vengadores ni la Liga de la Justicia. Los Jóvenes Titanes era un grupo que me encantó heredar. Y realmente era una serie por la que nadie más se había interesado. Más o menos no era algo “mainstream”, a excepción del personaje de Robin. En ese momento nadie estaba utilizando a ninguno de los otros personajes, y ciertamente, tampoco a ninguno de los que yo había creado. Y era como si simplemente hubiesen dejado a la serie de lado. Tomamos una dirección que seguramente, si la hubiese tomado cuando estuve en la serie catorce años antes, me habría hecho quedarme en el título.


La gente habla sobre la similitud existente entre los Titanes y los X-Men, algo que yo no puedo ver, porque la forma de escribir de Chris y la mía son completamente diferentes. Nuestros intereses son diferentes, nuestra forma de estructurar las cosas es diferente. Si hay algo similar, es eso que el propio Chris comentó en una de las charlas de un Salón cuando le preguntaron acerca de todo esto. Dijo que lo único que se asemejaba entre ambos títulos era que habíamos rescatado a viejos grupos, les habíamos añadido nuevos personajes y lo habíamos hecho mejor que como se había hecho previamente. Y creo que realmente esa es la única similitud, incluso aunque exista alguna otra superficial, como el parecido entre Cyborg y Coloso, y lo único parecido es el metal que tienen en común. Aparte de eso, todo lo demás es diferente.

DECKER: Bueno, ¿no es algo bastante parecido el que los dos grupos estén formados por gente jóven que viven juntos en una elegante mansión?

WOLFMAN: Realmente esa es una de las grandes diferencias entre los dos títulos. En los Titanes todos tienen alter-egos y viven su propia vida. Wally West vive con sus padres. La única que vive en la Torre de los Titanes es Raven.

DECKER: Bueno, creo que todos disponen de su propia cuarto.

WOLFMAN: Todos tienen su propia habitación, pero sólo para cuando la necesitan. Muchos ni la usan. Wally vive en su casa. Dick vive en su casa. Wonder Girl tiene su propio apartamento, compartido con Starfire. Cyborg tiene su propio lugar para vivir. Y Gar vive en una mansión. Además, cada uno tiene su propia vida. Raven va al Instituto, al igual que Wally. Robin trabaja con Batman y ahora, por fin, ha vuelto al colegio. Algo que estaba determinado a hacer era asegurarme que ellos tienen una vida como personas, además de como héroes. Si hay algo que no me gusta de los X-Men, es que no existe un contexto más allá de el del propio grupo. Nuestros personajes tienen su propia vida fuera de los Nuevos Titantes y luego se reúnen todos.


DECKER: Pero aún siguen siendo gente jóven como…

WOLFMAN: Y también la Legión de Super-Heroes, que creo que está más cerca del concepto inicial de traer de vuelta a los X-Men que lo que puedan parecer los Titanes en relación a los X-Men. La idea de reunir a unos personajes de planetas diferentes es un concepto que se ha trasladado de forma muy simple en la forma de incoporar a personajes de diferentes países. Creo que los X-Men se acercan a la idea de la Legión más que los Titanes a la de los X-Men.

DECKER: ¿Qué se siente al escribir a personajes adolescentes? Creo que no tratabas conscientemente de...

WOLFMAN: No, no pretendo que ese sea mi último objetivo. Esto es una serie sobre adolescentes que todo el mundo puede leer.

DECKER: Pero duplicas y exageras su jerga y…

WOLFMAN: No, no creo que lo haga, porque no sería capaz de hacerlo muy bien. Lo peor que podría haber hecho es intentar incorporar la jerga de 1982, porque ya estaría desfasada en el momento en que se imprimiese la serie. Incluso podría odiarlo como lector. No me creería que los chicos hablasen de esa forma, porque yo nunca lo he hecho. Prefiero escribir a los personajes como personas que son adolescentes y que las historias hablen por sí mismas. Me oriento más hacia la historia y menos hacia la continuidad laberíntica. Y creo que eso se nota en el hecho de que la mayoría de las historias de los Titanes han sido hasta la fecha historias de una o dos partes, a diferencia de la mayoría de los otros cómics que se publican. Hemos tenido unas cuantas historias de varias partes, pero no muchas.

DECKER: Simplemente comentaba que a veces usas un poco de “slang”.

WOLFMAN: Raramente.


DECKER: ¿Puede Gar Logan transformarse en absolutamente cualquier cosa y usar su forma animal a su conveniencia?

WOLFMAN: No. Si he entendido correctamente los poderes del personaje, y eso es lo que pude ver en el material de la Doom Patrol, sólo puede transformarse en formas animales. Y sí, sé que la próxima pregunta será, ¿Puede transformarse en una persona, ya que una persona también es un animal?”

DECKER: Aunque creo que sería de color verde.

WOLFMAN: Sería de color verde.

DECKER: Probablemente podría transformarse en Brainiac 5.

WOLFMAN: Sí, aunque dudo que lo haga alguna vez. Prefiero mantenerlo como animal. El suero original de su verdadero padre, Mark Logan, se creó para que estuvise vinculado exclusivamente con un código genético compartido entre humanos y animales. Supongo que es la única forma que él podría soportar. Sí, se convierte en un Gordaniano en los números 24 y 25. En algunas ocasiones puede que sus poderes sean mayores, pero no voy hacer que se convierta en otras personas.

DECKER: Bueno, hay una escena en la que se transforma en animales que nunca han existido y que se supone que son proyecciones de su mente.

WOLFMAN: Claro, en un momento dado se vuelve loco, pero normalmente no podría haberse transformado en nada parecido. Desde que diseñé al personaje, quería que no se me escapase de las manos, y creía que no se podría transformar en algo tan grande y seguir permanenciendo durante mucho tiempo convertido en algo de ese tamaño, o incluso que después pudiese cambiar a otra forma con tanta facilidad. Creo que después de haberse convertido en un Tiranosaurio Rex, algo que probablemente nunca volverá a pasar, transcurrirían varios días antes de que pudiese volver a cambiar de forma. En realidad prefiero que se transforme en algo más pequeño. Después de haber cometio dicho error, me pregunté de dónde cogía tanta masa. Acepto que la masa pueda desaparecer, como en las ocasiones en las que se ha transformado en insecto, pero no veo cómo podría convertirse en un Tiranosaurio. Así que trataré de evitar que vuelva a ocurrir en un futuro. Eso es, de nuevo, parte del proceso de aprendizaje. Si te atienes a lo que ha se ha hecho en el pasado, creo que a largo plazo, te hará daño. Tienes que aprender de las fortalezas y debilidades de tus personajes, y hacer que se amolden a sus debilidades y puntos fuertes.

DECKER: Te lo preguntaba porque en el número trece de los Titanes, “Amazon Island, Paradise Island”, se transforma en lo que parece ser una copia de un mortal Braqueosaurio.


WOLFMAN: Claro, era un Braqueosaurio.

DECKER: Claro, ¿pero mortal? Comían plantas.

WOLFMAN: Bueno, ¿te gustaría que uno te golpease? Si consigue hacerlo, es mortal. No dije que fuese carnívoro [risas] y tampoco que fuese a comérselos. Cualquier animal de cierto peso que se te acerque, para mí es algo mortal. De nuevo, como decía, probablemente no vuelva a hacer algo parecido. Creo que fue un error transformarlo en algo tan grande. Y eso es algo que he aprendido después de haber intentado hacer lo mismo en dos ocasiones.

DECKER: Perdóname si sueno como algo parecido a la Brigada Boo Boo del tío Mart, pero...

WOLFMAN: No pasa nada, estoy seguro de que he cometido algunos errores más.

DECKER: Por cierto, las ideas sobre Isla Paraiso eran muy buenas. Es la primera vez, durante todos los años en los que he estado leyendo Wonder Woman, que realmente he sentido como que conocía ese lugar e incluso me gustaba.

WOLFMAN: Gracias. Ahora que soy el editor de Wonder Woman intentaré incoporar todas esas ideas a Isla Paraiso. Creo que es un buen emplazamiento, y la mitología de Wonder Woman es estupenda. Me interesa la mitología, por lo que si puedo añadir algo como editor de WW, intentaré hacerlo. Ciertamente, no me duele que George Pérez lo dibuje, claro, es alguien absolutamente magnífico.

DECKER: Cierto, me encanta su armadura de amazona.

WOLFMAN: La hace parecer diferente. Las amazonas ya no llevan los diáfanos vestidos blanco que han estado usando durante los últimos 47.000 años. Y desde luego, tampoco los usan si se encuentran en una batalla.

DECKER: Eso era una historia en tres partes…

WOLFMAN: No, era en dos. Intento evitar las historias de varias partes, como te comentaba. Me gusta mantener las historias tan cerradas y herméticas como me sea posible. Muy pocas de ellas han pasado de más de un número. Una o dos tuvieron dos partes y eso es todo.

DECKER: Parece que la idea central sea que las Amazonas y los viejos Dioses están intentando derrocar a los nuevos, algo que me hizo preguntarme si definitivamente existe un conflicto generacional, y también me hizo pensar en toda la serie en su conjunto, parece como si ya estuviese completamente planeada. Uno de los temas fundamentales de la serie es la forma en la que la generación más joven se opone a la anterior.

WOLFMAN: Creo que esa sería la idea principal. He intentado no exagerar mucho, aunque creo que se me fue la mano un poco en el número veinte, porque ya se ha tratado más veces el conflicto entre padre e hijo. Cuando se trabaja con personajes adolescentes, una de las cosas que se han de determinar es si se puede ignorar el hecho de que sean adolescentes o si se debe jugar con ellos sólo como personajes, (no me refiero a jugar con la audiencia adolescente). En los números anteriores me propuse tratar el hecho de que sean adolescentes, creando un conflicto generacional entre ambos polos, de forma tanto positiva como negativa. Algunos de los personajes han dispuesto de cosas muy positivas. Pero también creo que exageré todo un poco. Y de nuevo, intento evitar hacerlo. Durante un proceso de aprendizaje hay que mirar cuándo se están sobrepasando los límites. Y yo estaba empezando a sobrepasarlos.


DECKER: Ahora que lo pienso, tiene que haber una docena de casos más en los que alguien entra en conflicto con la generación anterior.

WOLFMAN: Estoy seguro de que es así. Pero ya no ocurrirá de una forma tan asidua.

DECKER: Eso nos lleva a otro punto. Parece que bastantes historias se centren en cómo los buenos están siendo controlados por los chicos malos para de esa forma poder atacar a otros chicos buenos.

WOLFMAN: Creo que eso sólo ha ocurrido un par de veces, y fue durante los primeros nueve números. No recuerdo que haya vuelto a utilizar algo parecido desde entonces. Normalmente no me gustan ese tipo de argumentos e intento alejarme de ellos. Pero algunas de las historias que he escrito desde entonces, después del número once, no son de ese tipo. He escrito sobre otro tipo de cosas y creo que por ese motivo los Titanes se han convertido en algo mucho más realista.

DECKER: Pero parece como si abundasen las historias en las que alguien está bajo control, no necesariamente bajo el control de uno de los chicos malos.

WOLFMAN: Claro, yo mismo ya me había dado cuenta.

DECKER: Como aquella historia en la que Raven controla a Kid Flash…

WOLFMAN: Esa está hecha con toda la intención. Quería hacer buenas caracterizaciones. No se trata tanto de que ella pierda el control, como de que se den cuenta del vínculo que se ha creado entre ambos personajes. Muy a menudo las historias de control, las llamadas historias del titiritero, son historias muy sencillas. Las historias de la Liga de la Justicia. Esas que tienen una idea tan pasada de moda. Una vez que me hice con los personajes, ya pude evitar entrar en ese tipo de terreno. Lo que hemos intentado hacer, tanto George como yo, es explorar nuevos territorios para el campo de los superhéroes. Es difícil, muy difícil, ya que Marvel ha estado funcionando durante veinte años, y ya lo ha intentado prácticamente todo, y DC ha estado cuarenta años. Es difícil encontrar algo nuevo, pero hemos sido capaces de encontrar o de empezar a encontrar alguna cosa, algo que nos ha dado un entorno para todos nuestros personajes, y por eso podemos entender cómo se sienten, más allá de la inseguridad que pueda sentir la Cosa por el hecho de ser un monstruo o de lo que pueda sentir Spider-Man cuando se culpabiliza a sí mismo. Eso, en el pasado, bastaba para conseguir el desarrollo del personaje. Pero realmente no es una caracterización, sino una especie de forma de rellenar al personaje de problemas. Problemas y desarrollo de personaje no son lo mismo. Nosotros sólo estamos empezando. Al menos, tanto George como yo estamos intentando profundizar en los personajes más allá de que sufran algunos problemas superficiales.


DECKER: Pienso que tenéis algo así como lo equivalente a una familia, y el tema de que alguien de la familia se convierta en un traidor o en un renegado...

WOLFMAN: Lo evito todo lo que puedo. Ninguno de ellos se ha convertido en enemigo. Y creo que no lo voy a hacer porque ya se ha visto muchas veces.

DECKER: Simplemente parece ser un tema muy potente, ya que lo reduce todo a algo muy básico.

WOLFMAN: Y lo es, pero a menos que podamos hacerlo de una forma totalmente original, prefiero evitarlo, porque ya se ha hecho hasta aburrir.

DECKER: La caracterización de Kory… no estoy seguro de cómo se pronuncia el nombre.

WOLFMAN: Kor-e-an-door. Se escribía de forma diferente porque el nombre proviene de una especia. Es la primera vez que lo revelo. Era C-o-r-i-a-n-d-e-r, y luego lo readapté.

DECKER: Su personalidad es interesante, ya que es casi como una ninfa bastante desarrollada.

WOLFMAN: Sí, eso forma parte de lo que es su personalidad. También es alguien muy inocente, ha sido torturada y ha tenido un montón de problemas diferentes, aunque su personalidad básica no se ha visto afectada. Supongo que hubo algún momento en el que íbamos a convertirla en una verdadera ninfa, a pesar de que sea alguien que no se va a la cama con cualquiera.


DECKER: Pero es un personaje interesante y no hemos visto muchos parecidos en el mundo de los cómics. Es una ninfa diseñada de forma inteligente. No hay algo concreto sobre ella de lo que quiera hablar, tan solo trataba de charlar sobre cada personaje.

WOLFMAN: De entre todos los personajes de los Titanes, a los tres nuevos que he creado son a los que he intentado darles un entorno mayor, una historia secundaria, tal y como dirían en la televisión y en las películas. Es el caso de Cyborg, lo he tratado de forma mucho más realista. Sin duda Raven y Starfire provienen de la Ciencia Ficción y por lo tanto son bastante poco realistas si hablamos de las cosas que podría haberles ocurrido. Por eso me gustan estos tres nuevos, porque tiene una base real con la que jugar. En [La Tumba de] Drácula intenté hacer lo mismo con todos los personajes: idear un entorno completo antes incluso de comenzar con el título. Durante los cuatro próximos números podremos ver cómo ha sido la vida de Kory.


La trama de Starfire en Tamaran, que es el último número de esa mini-saga, ya estaba desarrollada en su mayor parte, antes de que saliese a la calle el primer número. Sabía qué le había ocurrido, cómo se había escapado, cómo fue torturada, todas las cosas relacionadas con su hermana. Quería a alguien que hubiese pasado por todas esas situaciones y que más o menos hubiese seguido siendo alguien positivo, alguien que no se fije necesariamente en la visión pesimista de las cosas, a pesar de haber sufrido una guerra. Es una dicotomía extraña, y en cierto modo es una especie de manejo de personaje a a la japonesa, alguien que es capaz de amar la belleza de la naturaleza y luego darse la vuelta y rebanar la cabeza de alguien de arriba abajo en ese mismo momento, sin que una cosa contraste con la otra.


(Continuará)

lunes, 22 de agosto de 2011

I Object – Teaching Revenge


I Object – Teaching Revenge
(Alternative Tentacles, 2006)

A1-Intro / Like A Billboard
A2-Feeding Off Ourselves
A3-Intra Muros
A4-Don't Bother
A5-Heard The Herd
A6-The Chosen Profession
A7-Leaving Now
A8-Lay It Out
B9-End Of The Line
B10-Ever Impressor
B11-Picking And Picking
B12-The Reals
B13-Sick
B14-To Whom It May Concern
B15-Empty Minds = Empty Lives
B16-Teaching Revenge

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domingo, 21 de agosto de 2011

AKIMBO - JERSEY SHORES


Akimbo – Jersey Shores
(Red Cobalt Industries, 2010)

A1-Matawan
A2-Bruder Vansant
A3-Lester Stillwell
B1-Rogue
B2-Great White Bull
B3-Jersey Shores

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martes, 16 de agosto de 2011

"O SUPERMAN: MUSICA Y COMICS", por Alan Moore


"O SUPERMAN – Música & Cómics"
por Alan Moore (en The Daredevils 5, 1983)

Traducido por Frog2000

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A menos que seas alguien tan insano que te encuentres sentado babeando en una habitación parcialmente iluminada vestido con un traje de Superman, y llames a tu mami para que te empuje el último número de Jóvenes Titanes por debajo de la puerta, entonces existen grandes posibilidades de que no gastes todo tu tiempo leyendo cómics. Quizá a veces comas algo, o tal vez en algunas ocasiones des un paseo, o de vez en cuando veas algo en la televisión. O igual hasta es posible que escuches música. Sabes lo que es la música... esa cosa que no tiene ni dibujos ni bocadillos, ¿recuerdas? Aunque en un principio parezca que no se puede encontrar una gran conexión entre el mundo de Hulk y el de “Haircut One Hundred”, si echas un vistazo más profundo a lo que ha estado ocurriendo en ambos medios durante más o menos los últimos diez años, descubrirás que pronto empezarán a surgir todo tipo de pequeñas y fascinantes conexiones. Al menos yo sí que creo que son fascinantes, pero ¿qué sabré yo?, aunque bueno, de todos modos...


El ejemplo más obvio de cómo afecta un medio al otro se observa en el número de veladas (y no tan veladas) referencias al cómic que han hecho varios intérpretes en sus grabaciones. Es una extensa lista. Probablemente empezase con “Popeye The Sailorman”, continuase con el tema “Snoopy vs. The Red Baron” de los Royal´s Guardsmen y finalizase en algún lugar próximo al excelente “O Superman” de Laurie Anderson, que es la canción que amablemente me ha sugerido el título de este texto.

Ya tenemos un montón de artículos suministrando listas de ese tipo, y uno de los mejores fue una pieza que apareció en un número bastante reciente del Fantasy Advertiser de Martin Lock, escrito por, creo, Dave Harwood.
Si quieres encontrar todo lo que necesitas saber sobre las refencias que hace Donovan a Green Lantern y sobre cómo XTC canta bellamente al Sargento Rock, entonces te sugiero que lo localices para pasar un buen rato.


Por mi parte me gustaría echar un vistazo más cercano a la forma en la que los cómics han sido tratatos por el negocio musical, y también la forma en la que, a cambio, ha influido la música en los cómics.

La primera parte de este asalto en dos partes es la más fácil, así que partiremos desde ahí, comenzando con un breve catálogo del uso general que varios músicos han hecho con los personajes de cómic que conocemos y amamos.

Supongo que la categoría más obvia es aquella en la que los artistas han interpretado material de los cómics con la estricta intención de hacer reir. Sé que esto es algo bastante difícil de creer para alguien que está inmerso en el mundo del cómic tanto como tú o como yo, pero existe gente que realmente no se toma el cómic tan en serio como tú o yo lo hacemos. Es algo increíble, ¿no?


Quizá el mejor ejemplo que me viene a la cabeza de dicha categoría sea una pequeña pieza que The Scaffold grabó como oscura cara B para uno de sus singles, y que se titulaba Good BatNight, Men, y que, como era de esperar, se burlaba perversamente de la entonces popular serie de televisión de Batman. No era muy difícil hacerlo, como estoy seguro de que te podrás imaginar, pero aún así era memorablemente divertida. Uno de los versos que, lo admito, redacto de memoria, era algo parecido a lo que sigue:

“God Bless all policemen and fighters
of crime,
Make thieves go to jail for a very long
Time.
Then they come home when they´ve
Cleaned up the town.
And hang from the mantelpiece both
Upside down.
A cup of warm blood, then they toddle
Upstairs…
Batman and Robin are saying their
Prayers.”



Por lo que, gente que estáis por ahí fuera y que probablemente seáis seguidores del sofisticado e intelectual ingenio que gasta el Sr. Benny Hill, al que yo encuentro tan divertido como un impuesto sobre la renta (aunque me hiciese caer de la silla cuando tenía trece años), espero que os guste ese tema. Hay un montón de ejemplos en esta categoría, por supuesto, uno más sería el Supergirl que hicieron los repugnantes y verdaderamente horribles Fugs, y si os recordase la letra de esa pequeña obra, entonces dudo que saliese de la cárcel antes de los cuarenta. Quizá sea mejor que nos metamos en la siguiente categoría...

La siguiente categoría es el uso de los personajes de cómic, destacando que la mayoría sean super-héroes, como símbolos de autoridad. Aunque se me ocurrió hace poco, es divertido observar la amplia frecuencia con la que se suelen utilizar de esa forma.

En Superbird, de Country Joe and The Fish, se nos trata de ofrecer una visión sobre el viejo Lyndon Baines Johnson, un presidente americano muy despreciado en su tiempo por los progresistas debido a su participación en la guerra de Viet Nam, y en general, por toda su política exterior. (Si recuerdo bien la cita, una vez comentó “Si se mueven, abrid fuego”.)


En Superbird, Country Joe describe a LBJ como el hombre de acero y le advierte que dispone de un “pequeño trozo de Kryptonita” con el nombre del presidente impreso en él, y eso debería hacer que Johnson se pensara mejor eso de “Levantar los brazos en son de triunfo”. A continuación, Country Joe alquila la ayuda de “Los Cuatro Fantásticos y el Doctor Extaño para que le ayuden en su cometido.”

Debería apuntar que los cómics de la editorial Marvel eran tremendamente populares entre los hippies y los radicales de la época, y que por lo tanto, aparecían retratados de forma más simpática en las canciones. DC Comics no tuvo tanta suerte. No es sólo porque se presentase a Superman como símbolo de todo lo que marchaba mal en América, sino porque Batman también fue objeto de un apropiado ajuste de cuentas.

En el Bat-poema, interpretado por Adrian Henry and The Liverpool Scene, vemos a Batman como la encarnación del imperialismo americano y el capitalismo bélico:

“Help us out in Viet Nam, Batman
Help us drpo that Bat-Napalm, Batman
Help us bomb those jungle towns,
Spreading pain and death around,
Coke and candy wins them round,
Batman.”


Por supuesto, todo esto ocurrió durante un período político muy caliente e histérico, y casi cualquiera que usase uniforme estaba condenado a recibir un cocktail molotov, fuese verbal o fuese real. Incluso aunque tan sólo fuese el cartero.

Por supuesto, las cosas no son tan radicalmente diferentes hoy en día. Aún sigue habiendo demasiado miedo y asco en el mundo, y como siempre, el Super-héroe es una conveniente diana sobre la que hacer blanco.

En "O Superman", mencionada antes, Laurie Anderson reproduce lo descrito con mucho más estilo y de forma proporcionalmente menos estúpida que sus predecesores, retratando a Superman como la figura paternal y protector americano definitivo, y a continuación, invierte todo cuidadosamente a base de fusionar la imagen del nacido en el espacio con los bombarderos estadounidenses que transportaban su letal carga de muerte nuclear.


Durante los tensos ochenta sigue siendo una imagen extremedamente poderosa que sigue atrayendo a la gente, evidenciado por el hecho de que una pieza tan larga y aparentemente nada comercial de música de vanguardia logre situarse óptimamente en las listas de música nacional.

Por supuesto, ha habido otras abundantes formas de usar los conceptos de los cómics en la música, quizá la más común sea esa con la que los artistas simplemente se refieren a los cómics como parte de una cultura que los envuelve.

Tenemos el homenaje de The Jam en el tema de “Batman”, la primeriza canción de David Bowie retratando a su Tío Arthur, que sigue leyendo cómics y es fan de Batman, y también está la forma en la que las bandas psicodélicas de mediados de los sesenta tomaron personajes seudo-místicos como Doctor Extraño, nombrándolos de forma importante en sus temas. Un ejemplo sería la estrofa del “Cymballine” de Pink Floyd, “El Doctor Extraño siempre está cambiando de tamaño”.

Realmente no recuerdo que el Doctor Extraño haya cambiado alguna vez de tamaño, pero puede llegar a recordar que es todo un milagro que todas esas personas que han retorcido tanto su mente con las drogas, puedan incluso nombrar correctamente dichos cómics.


Pero como decía, no quiero que este artículo degenere en una mera lista de referencias a los cómics, así que quizá tengamos la oportunidad de echar un vistazo a la otra cara de la moneda y ver cómo los cómics han adaptado las influencias musicales.

A un nivel bastante obvio tenemos todas esas apariciones invitadas de todos esos populares ídolos para quinceañeros, abriéndose paso en los cómics durante años. Su apariciones fueron, casi sin excepción, bastante estúpidas.

Deberíamos recordar que la mayor parte de esas historias fueron escritas por hombres de mediana edad que comprendían lo que estaba ocurriendo en la escena musical tanto como tú o como yo sabemos algo sobre la física cuántica.

La idea era incluir cínicamente a alguien que estuviese de moda con la esperanza de interesar a los lectores que también fuesen parte del público que compraba discos, y al infierno con la historia. Por culpa de eso nos deleitaron con placeres como “Superman conoce a Pat Boone” y “La Cosa y la Antorcha conocen a los Beatles”.




Hasta cierto punto, esto también podría aplicarse a todos esos cómics en los que se convierte al músico en protagonista de la serie, como en el “Marvel´s Kiss Colour Special”, en el que los cuatro miembros de Kiss adquieren poderes para combatir al Dr. Muerte.

Esto, en mi opinión, es una idea especialmente mal concebida. Por un lado, es poco probable que la historia llame la atención de los aficionados a los super-héroes porque realmente no es algo que trate de super-héroes, y por la misma razón también será poco probable que llame la atención de los fans de Kiss.

Un intento algo mejor fue el número de Alice Cooper de la difunta línea de Marvel, Marvel Premiere, en gran parte gracias al excelente trabajo artístico de Tom Sutton y Terry Austin.

La razón de la existencia de ese cómic probablemente se deba a que el verdadero Alice Cooper ya es un figura deliberadamente absurda y como tal, se encontrará como en casa en el absurdo mundo de los comic-books. Kiss, a pesar de todo su maquillaje, parecen tomarse razonablemente más en serio a sí mismos, así que en su caso, el traspaso al otro medio no funcionó.

Pero estrellas invitadas y cameos aparte, lo que realmente me interesa es la forma con la que algunos guionistas y dibujantes han tratado de trasladar el ritmo y la vitalidad de la música rock a la página impresa. Es algo increíblemente arduo y desafiante, y generalmente sólo aquellos creadores de cómic que disponen de afán de experimentación son los que se atreven a intentarlo. Piensa en ello durante un rato. Ponte a ti mismo en los zapatos del artesano de los cómics que trabaja duro e intenta imaginar la fascinación que le produce la música y piensa en todos los problemas que puede acarrear.

Los cómics, como habrás oído millones de veces antes, son mucho más que una película. Casi todo lo que se puede hacer en ese medio, se puede duplicar en un cómic... la iluminación, el ritmo, los ángulos de cámara, todo.


Lo único que no puedes hacer en un cómic es incluir una banda sonora. No tienes ni idea de lo irritante que puede ser esto para un artista profundamente sensible como yo. Es algo a lo que he estado dándole vueltas durante años. Me ha estado fastidiando durante años en lo más profundo de mi de mi mente. También parece que ha estado fastidiando la parte posterior del cerebro de muchas más personas, menos apolillado que el mío, a juzgar por algunos de los audaces intentos que he visto durante los últimos años. La lustrosa revista de cómic Heavy Metal le dedicó todo un número... especial Rock... intentando encontrar una solución a dicho problema, logrando un éxito tan variado como limitado.

La mayor parte de las historias incluidas se sostenían a través de un mero uso de imágenes rockeras como parte del inventario de dibujo. Lo único que realmente capturaba un poco la vitalidad y el espíritu del Rock ´n´ Roll fue una corta historia llamada “Rock á la Mickson” del muy talentoso Harry Mickson, en la que básicamente nos encontramos con una pequeña película animada protagonizada por un cuervo bailarín, reproducida plano por plano en las páginas de la revista. Si paseabas la vista por la composición tenías una fuerte sensación del frenético movimiento inmerso en la música rock. Pero por supuesto, seguías sin poder escuchar nada.


Doug Moench y Bill Sienkiewicz hicieron un intento más reciente en las páginas del Caballero Luna, un título que admito que no me ha interesado mucho hasta los últimos tres o cuatro números, en los que de repente parece que el equipo creativo ha despegado hacia algunos lugares colindantes muy extraños e innovadores. En el número 26 hay una historia, una pieza verdaderamente remarcable, titulada “Hit it!”, que se abre tanto con una descripción visual como verbal de la música de un club de jazz.

Lo que ha hecho Sienkiewicz es intentar aproximar las emociones que provoca la música a través del uso de los colores para conseguir un efecto similar. Es un acercamiento muy abstracto, en el que podemos ver la cascada de goteo púrpura del tono de un saxofón en forma de humo, y a un baterista desbaratándose, en una imagen en blanco y negro casi claustrofóbica que de alguna forma conjura el ritmo tembloroso de una batería de rock n´ roll.

De acuerdo, aunque no funcione del todo, me habría gustado que se me hubiese ocurrido a mí antes.


Para aquellos que leáis la revista Warrior, tal vez debería nombrar una intentona que nos dió problemas en uno de los episodios aún sin publicar de V for Vendetta, en el que toda la historia es la letra de una canción compuesta por nosotros, con la verdadera música de la obra incluida a lo largo de las viñetas.

David Jay, de Bauhaus, está escribiendo la música, pero no tengo ni idea si realmente será un gran avance para todo el medio o una de las historias en forma de cómic más confusas, auto-indulgentes e incomprensibles que se hayan publicado alguna vez.

Aún así, creo que en ocasiones es bueno asumir algunos riesgos, antes de que nuestra propia tecnología llegue y nos golpee con fuerza.

¿Quién sabe? Quizá en los próximos veinte años sea posible que podamos ir corriendo al quiosco para pillar el último número de Daredevils en forma de cartucho de vídeo, con una banda sonora completa en la que nosotros mismos podremos escuchar los “AARGH” y los “OOF!”. Supongo que cuando llegemos a eso, puede que mis colegas autores de cómic y yo hayamos cambiado nuestros rabiosos y obsesivos pensamientos por otro problema artístico intrascendente, quizá uno que envuelva a alguno de los otros cinco sentidos.

¿Hay alguien ahí fuera que pueda imaginarse una versión del cómic de Hulk con pestañas para “rascar y oler”?