martes 24 de enero de 2012

Mechanics, por Alan Moore


Mechanics, por Alan Moore. (Publicado por Fantagraphics en el primer número de Mechanics, 1985).

Lo peor de ser un maduro y exigente entusiasta del cómic que se encuentra ferozmente comprometido con la idea de que evolucionen los estándares estéticos del medio, es que tienes que ocultar todas tus copias de Herbie y de Atomic Mouse cuando tus amigos se encuentran rondando cerca. Todo aquello que podría ser utilizado para precipitar un cambio radical en el campo de la narrativa gráfica aún sigue siendo ese anhelo desordenado y nostálgico por la forma en la que Lee Elias dibujó Black Cat o por el preciso tacto y olor que tenía el “Giant-Sized Li´l Archie Special”, y por ese motivo, la difícil reconciliación entre encontrarse sediento por lo que es magnífico y hambriento por lo que resulta estúpido es algo que saca el aspecto hipócrita hasta en el mejor de cualquiera de nosotros. A todos nos gusta el progreso, pero no queremos ver cómo los bulldozers del avance cultural arrollan los restos aplastados y ensangrentados de Betty, Verónica y Fighting American.

Es por ese motivo que "Mechanics", junto con el resto de la obra que los Hernandez Bros están perpetrando en las páginas de Love And Rockets, surge como sangriento desahogo. Aquí disponemos del suficiente estilo, contenido, y persistente ingenio narrativo como para satisfacer a la mayoría de ojos desorbitados y bocas progresivamente babeantes, pero de alguna forma, todo esto se logra sin sacrificar ninguna de las vitalistas chorradas que le dan al medio gran parte de su atractivo.

En “Mechanics”, parece como si de alguna forma Jaime Hernandez hubiese sintetizado un completo y satisfactorio mundo de tebeo que se encuentra a un paso de todas las cosas que, por alguna razón, le gustan de las historietas.

En sus páginas, tenemos la sensación de que ese mundo habitado por Maggie y sus amigas existe en los márgenes del universo constituido por las series regulares. Sabemos bien que si tomamos el autobús local desde el barrio de Hoppers 13, podremos llegar al Instituto Riverdale y refugiarnos en un distrito residencial más tranquilo. Sabemos bien que en algún lugar lejano existe la ciudad llamada Metropolis en la que las super-personas se golpean unas a otras, aunque el sonido del conflicto rara vez llegue hasta el nivel de la calle. Todos los íconos familiares que salpican el paisaje de los cómics están filtrados a través de una única y lúcida visión personal, abasteciendo con una base rica y evocadora a unos personajes diseñados tan meticulosamente que son interpretados de forma claramente humana, y la mezcla resultante es tan perfecta como consistente.

Inexplicablemente encantador, a pesar de su dureza vanguardista, “Mechanics” es un título para el futuro que retiene un agudo conocimiento de aquello que era tan valioso en los tebeos del pasado. Si hay una serie más estimulante o irresistible en el mercado actual, todavía no he oído hablar de ella.

4 comentarios:

PAblo dijo...

Moore dixit. A ver quién le lleva la contraria...;-D

Impacientes Saludos.

Anónimo dijo...

lo mejor es q esto lo escribió en el 85, y por sus cojones ( y el excelente trabajo de este monstruo que es jaime, con el permiso de su para mi, menos evolucionado hermano) q sigue siendo igual....

maik

Juan Oitavén dijo...

Gracias por la traducción.

Critical + dijo...

¿Cómo olvidar las aventuras de Maggie y compañia?