lunes 16 de enero de 2012

¡SIMON DICE! Joe Simon charla sobre el negocio del comic-book, Jack Kirby y unas cuántas cosas más, 4 (de 5).


¡SIMON DICE! Joe Simon charla sobre el negocio del comic-book, Jack Kirby y unas cuántas cosas más. Entrevista realizada por Jim Amash y transcrita por Brian K. Morris. 4 (de 5).

Parte 1, parte 2, parte 3.

Originalmente apareció en Alter Ego número 76 (marzo, 2008).

Traducido por Frog2000. [Nota: esta entrevista es complementaria de la autobiografía de Joe Simon, "The Comic Book Makers”. Si puedes, consíguela cuanto antes, pues además de ser muy amena, esclarece algunas cosas muy interesantes sobre los comienzos del cómic de super-héroes].


SIMON: ¿Quieres una historia sobre él? Desde el mismo momento en el que Jack [Oleck] empezó a trabajar en el negocio, estaba encantado con su trabajo. A partir de entonces estuvo trabajando en ello hasta el final. Hasta que nos quitamos del negocio. No sé en qué infiernos estaríamos pensando nosotros, pero cuando todo esto empezó a morirse (como suele ocurrir con todas las cosas) Jack se fue con Stan Lee. Bueno, cuando Jack ya estaba trabajando con Lee, le preguntó si podía usar un par de viejos argumentos. Yo le presté mi colección de cómics encuadernados. Anotó unas cuántas cosas de aquellos antiguos argumentos para Marvel y Timely, y además también usó algunos otros que habían sido escritos por Simon & Kirby. Luego anotó las fechas de cuandos se habían editado por primera vez y volvió a usarlos. Lo más retorcido de todo es que todos esos argumentos que hizo para Marvel eran de otros guionistas. ¿No es una buena historia? Aún tengo los tomos con las notas escritas en los márgenes.

JA: Jack Oleck escribió el primer número de Fighting American, si era cierto lo que comentaste en una ocasión. En ese número se trataba al personaje de forma un poco más seria.

SIMON: Sé que él fue quien escribio el primero de “Bulls-Eye”. ¿Y fui yo quien dijo que él había escrito Fighting American? No creo. No creo que él tuviese un sentido del humor parecido.

JA: Quizá no, pero el primer número era más serio. No contiene mucho humor.

SIMON: Bueno, me fiaré de tu palabra.

JA: En el segundo número había más humor. Ya que Oleck no era un guionista humorístico, ¿quién fue el que escribía las historias humorísticas de “Fighting American”?

SIMON: Creo que Jack y yo cambiábamos los guiones para que fuesen un poco más humorísticos. Pensábamos que había demasiada política, con todos esos Comunistas y también por culpa del enloquecido Senador McCarthy. Eso fue lo que cambió nuestra forma de ver las cosas.

Después de estar en el negocio Oleck escribió dos novelas de éxito. Y también estuvo trabajando con Bill Gaines; y el amigo de Bill, Lyle Stuart, fue quien publicó dichas novelas. Creo que esos libros eran magníficos. Deberías leerlos. Ya sabes, la hija de Jack fue mi representante en Merrill Lynch.

Después de su etapa en el mundo del cómic, empezó una revista llamada “Interior Decorations” que se vendió muy, muy bien. Hice algunas ilustraciones para ella. Tenía el tamaño de un periódico, era en blanco y negro, y el papel era brillante (con brillante me refiero a “lustroso”). Pero más tarde se metió en problemas con Hacienda, así que finalmente se vio obligado a vender la revista. Creo que aún la siguen sacando, ahora se llama “Designer”.


JA: ¿Qué ocurrió, que no pagó sus impuestos?

SIMON: Se gastó todo su dinero en la revista y estuvo viviendo de forma muy precaria. Jack tenía un empleo que le gustaba mucho. Se trajo a aquel tipo a su casa y su esposa se peleó con el mismo, [risas]. Yo aún sigo siendo muy amigo de la familia.

JA: Entrevisté a dos chicos que habían estado haciendo guiones para ti en la época de los ´50. Kim Aamodt y Walter Geier, ¿te acuerdas de ellos?

SIMON: Me suenan bastante familiares, pero ninguno fue uno de los guionistas más importantes. No me acuerdo de ellos. Pero es posible que trabajaran para mí, ya sabes. Hubo un montón de tíos que estuvieron escribiendo para nosotros.

JA: Geier decía que se acuerda de guionizar parte de “Boy´s Ranch”.

SIMON: Puede ser. Estoy seguro de que tuvimos algunos guionistas en ese título. Nosotros repartíamos el trabajo como si estuviéramos trabajando en una fábrica.

JA: Los dos comentaban que cuando llegaban a la oficina y Jack les daba el argumento, se iban a casa y escribían las historias por separado. Luego, Jack y tú rehacíais los argumentos mientras ellos se quedaban allí, esperando.

SIMON: Esa fue siempre nuestra forma de trabajar.


JA: ¿Y algunas vez escribiste todo un guión?

SIMON: Si, muchas veces. La mayor parte de las historias románticas están totalmente escritas por mí.

JA: Timely resucitó al Capitán América, además de a la Antorcha Humana y al Sub-Mariner en el “Young Men” número 24, con fecha de portada de Diciembre de 1953. Fighting American está fechado en Abril-Mayo de 1954. ¿Lanzásteis al personaje como reacción al revival que estaba teniendo el Capitán America?

SIMON: Después de tanto tiempo no estoy muy seguro, pero debimos enterarnos del regreso del Capitán América. Puede que lo hiciésemos para demostrarle a Timely que nosotros podíamos hacerlo mejor. Hasta qué punto lo pensábamos en la época es algo que no podría decirte.

JA: ¿Quién diseñó el disfraz de Fighting American?

SIMON: No me acuerdo. Debimos ser Jack y yo, trabajando juntos. Ese disfraz tenía una pinta magnífica en los primeros planos, pero cuando la figura estaba dibujada más reducida, se convertía en un disfraz más complicado de hacer. Deberíamos haber hecho un diseño más sencillo, y así habría sido más fácil leerlo.

JA: ¿Recuerdas a Bob McCarthy? ¿Estuvo con vosotros una buena temporada, o por el contrario, se quedó poco tiempo?.

SIMON: Era alguien muy agradable, un tío bien parecido. No recuerdo nada más sobre él. Tenía una edad parecida a la de Carmine, pero si ahora mismo estuviese aquí, ni lo reconocería.

JA: Carmine Infantino me contó que Frank Giacoia y él te pidieron trabajo al salir del Instituto, cuando tú estabas en Timely. La primera vez que te fueron a ver los rechazaste. La segunda vez les diste una historia de “Jack Frost” para que la dibujasen, y llegó a aparecer en “USA Comics”. Esa fue su primera obra publicada, así que tú fuiste quien les ofreció un lugar donde poder comenzar con su carrera.

SIMON: Oh, así que yo tengo la culpa de todo, ¿eh? [risas]. Sé que eso fue así, pero no me recuerdo. Vi una copia de aquella historia cuando Marvel la reimprimió el año pasado. Yo necesitaba a alguien que me dibujase la historia y ellos llegaron en el momento justo. ¿Quién podría saber cómo evolucionarían ambos? Tam sólo eran unos adolescentes.

JA: ¿Cómo era el jóven Carmine?

SIMON: Carmine estaba muy dedicado a su trabajo. Hacía Charlie Chan para nosotros, e hizo un trabajo precioso. A Teddy Epstein le encantaba su trabajo. Epstein era uno de los editores, pero por la calle te fijabas en él y ni te darías cuenta de quien era. Pero Carmine era alguien muy esforzado, alguien de confianza. Aunque entonces no era alguien tan guerrero como es hoy en día, [risas afectuosas].

Yo era muy amigo de su familia. Vivían en Long Island y creo que más tarde se mudaron a Queens. De su padre recuerdo que solía trabajar de jardinero aquí y allá. Su nombre era Patrick y tenía un negocio de suministro de tuberías. Solíamos ir y mangar los planos del arquitecto para luego diseñar las casas que aparecían en los cómics.


JA: Carmine dibujó "Charlie Chan" al estilo Simon & Kirby. Me parece algo muy interesante, porque anteriormente no había dibujado así y tampoco ha vuelto a hacer nada parecido. ¿Habló alguien con él, quizá fuiste tú mismo, para que dibujase el material de esa forma?

SIMON: No, nunca.

JA: Sé que escribiste sobre Mort Meskin en tu libro, pero, y esto es que me interesa, me gustaría que constases todo lo que puedas sobre él. He oído que Jack Kirby le intimidaba un poco, porque Jack podía dibujar muchas páginas muy rápido, incluso aunque Meskin también tuviese una velocidad endemoniada. ¿Sabes si todo eso es cierto?

SIMON: Meskin era alguien magnífico. No creo que estuviese muy intimidado por Jack. Aún recuerdo una conversación que tuvimos en la que estábamos hablando sobre algunos dibujantes y sacamos a Jack a colación. Dijo: “Bueno, ¡Jack es excepcional! Pero nunca tuve la impresión de que se viese intimidado por él.


JA: En el momento en el que empezó a trabajar para vosotros, ¿ya había empezado a tener problemas emocionales?

SIMON: Sí, esa fue la razón de que nos lo trajésemos. Por otra lado, teníamos que hacer algo por él. Cuando estaba en DC se subía encima de las mesas con una escuadra en la mano y retaba a la gente a un duelo, y hacía otras cosas parecidas. Por ese motivo la gente le tenía miedo, y por esa razón nos lo trajimos con nosotros.

JA: ¿Teníais la sensación de que tenía problemas emocionales?

SIMON: No, siempre estaba gastando bromas y riéndose de sí mismo. Pero luego le dabas un guión y ya podías ponerte a esperar... Ni siquiera aparecía, o ni recordaba que alguien le hubiesen entregado un guión, pero aún así, quería que le pagaran por el trabajo.

Me gustaba más el trabajo que hizo en “Black Magic” que el que realizó en los cómics románticos, aunque era muy bueno dibujando chicas bonitas, pero también pienso que su material era algo tosco. Recuerdo que cuando nos sentábamos y empezábamos a hablar, Mort puede que dijese: “¿Sabes qué?, me gusta lo que haces, porque usas un pincel duro, cargado de tinta, y yo hago lo mismo, ¿sabes?” Y esa era toda nuestra conversación. A veces hablaba sobre sus días en la cárcel y todo el mundo se reía. Era un tío muy, muy divertido con el que pasar el rato.

JA: No hablaba sobre nada seria. Sólo sobre cosas divertidas.

SIMON: Claro. Hablaba sobre bailar, y sobre jugar al balón, o sobre mujeres y comida. Nunca hablaba de su situación psiquiátrica.

JA: Había oído algo sobre aquella vez que hizo una historia pornográfica para vosotros.

SIMON: No, nunca hizo ninguna historia pornográfica para mí. Te contaré lo que ocurró. Teníamos a un chico jóven que se encontraba trabajando con Joe Genola, y que estaba haciendo algunos dibujos pornográficos en un papel transparente. [Risas mútuas]. Lo recuerdo como si fuera hoy mismo. Ojalá me lo hubiese guardado. Quizá tenga algo almecenado por algún lado. Hizo una tira de cómic sobre Ken Selig en la que usaba su esperma como arma en una página compuesta de ocho viñetas. Era algo histéricamente divertido, pero no tenía nada que ver con Mort. Quizá Mort hizo algo parecido alguna vez, pero no lo recuerdo.

Tampoco me acuerdo del nombre de ese chico, pero creo que acabo dibujando una serie para King Features. En Harvey había un par de chavales jóvenes. Ernie Colón era uno de ellos, pero no sé si fue Colón el que hizo esa tira. Teníamos a un chaval con mucho talento llamado Dom que trabajaba en Richie Rich y en Casper. La esposa de Dominic le consiguió un trabajo como conductor de autobús en la ciudad. Ella decía que en los cómics no tenía ningún futuro, y que no quería que tirara su tiempo, porque tenía una familia que alimentar. La siguiente vez que lo vimos conducía un autobús. Dejó el negocio de los cómics y parecía muy triste por ello. Es una historia triste. No recuerdo su apellido. Era un chaval muy agradable.

JA: Esta es esa historia de Mort Meskin que quería escuchar. Un día os llevó una historia llamada “Nancy Hale” para el “Young Romance”. Kirby y tú estuvísteis mirando las páginas y lo siguiente que vísteis era que Meskin había dibujado a la persona que había ido buscando el consejo de Nancy Hale, encima de su mesa haciendo el amor con ella.

SIMON: Ah, ¿conocías esa anécdota? Claro que podría haber ocurrido, pero no me contaron toda la anécdota completa. [Ambos se ríen] Es la primera vez que la oigo. Pero es fácil que ocurriese como tú dices. Esos chicos tenían algunos trucos para torearme. Pero yo podía con ellos, sin problemas.


JA: ¿Recuerdas a Charles Nicholas?

SIMON: Su apellido era Wojtkowski. Había dos personas con el nombre de “Charles Nicholas”, y uno de ellos estuvo trabajando para nosotros durante años. Lo recuerdo de forma muy vívida. Era una especie de aprendiz para todo. Era muy delgado, jóven, despierto, de fiar. Con gran estilo al entintado.

JA: Existe todo un debate sobre si ese chico fue quien creó “The Blue Beetle”, incluso lo comenta Chuck Cuidera.

SIMON: He escuchado varias historias relaccionadas. Sé que uno de ellos [una de las dos personas llamadas Nicholas] estuvo viviendo en Florida. Mis abogados lo estuvieron buscando para que diese testimonio en el juicio del Capitán América, pero lo que dijo no valió para nada. Sufría algún tipo de demencia. Aunque fue muy agradable y habló muy bien de mí. Quería coger un barco y hacerse a la mar, [risas mútuas]. Su esposa sigue con él.

¿Que si creo lo que comenta Chuck Cuidera sobre “The Blue Beetle”? No podría confirmarlo.

JA: Por cierto, tú te lo apuntabas todo. ¿Quién era el responsable de pagar a guionistas y dibujantes?

SIMON: Era yo. Pero no tenía ningún libro de cuentas. Tenía algunos papeles. Jack y yo estábamos haciendo mucho dinero por entonces. Ambos estábamos llevando mil dólares a la semana a casa. Y mil dólares a la semana de aquella época son como 30.000 dólares actuales. Ya sabes, los chavales llevaban a su casa 35 dólares para poder ayudar a sus familias, pero en aquella época los impuestos casi eran inexistentes.

JA: Fighting American, Bulls-Eye, Boy´s Ranch… todos esos títulos fueron creados por ti y por Jack. ¿Contribuyó algún otro guionista en la creación de esos personajes?

SIMON: Ahora que lo dices, ninguno de los demás guionistas creó nada. ¿Y por qué deberían habérnoslo dado a nosotros? Una vez llegó Jerry Siegel y se fijó en las páginas de Boy´s Ranch. Más tarde me llamó y me dijo, “Sabes, he creado una serie para Ziff-Davis llamada Boy´s Ranch.” Quiero que detengas la tuya o te voy a demandar. Se lo comenté a Harvey, que le contestó: “De acuerdo, Jerry. Tráete tu serie y la comparamos con la nuestra.” Pero Siegel nunca la llevó. Es la única vez que me han reclamado algo parecido. No sé si él había tenido antes la idea o qué fue lo que pasó, pero al final no hizo nada. Tampoco quiero acusarle de nada.

¿Y por qué yo voy a robar algo a Jerry Siegel? ¿Sabes qué? Actualmente lo respeto mucho, pero en aquella época no lo hacía. No tenía ningún respeto por él. Creo que era uno de los guionistas más flojos de todos, [ambos se ríen].

JA: Estuviste trabajando para Crestwood, en sus oficinas, pero “Boy´s Ranch” lo creaste para Harvey Publications. ¿No le importa a la gente de Crestwood que tú estuvieses haciendo una serie para un competidor?


SIMON: Crestwood me tenía miedo. Pero ese no era su problema. Esto es lo que me pasó cuando fui a declarar: el abogadoe me preguntó, “mientras hacías el Capitán América también estuviste haciendo el Capitán Marvel. ¿Qué opinaba Martin Goodman sobre eso?”, y yo le contesté: “No se lo tenía que decir, no era su problema.” Y lo mismo ocurría con Crestwood.

En realidad nos encontrábamos en nuestra propia oficina. Teníamos nuestros propios empleados a los que nosotros mismos pagábamos, no lo hacia Crestwood. Teníamos en mente una serie de títulos de los que ya habíamos empezado a hablar, e incluso a trabajar en ellos, y se los íbamos a ofrecer a Harvey. Pero el primer lote de títulos no funcionó muy bien, así que los dejamos a un lado, aunque siempre quisimos hacer el de “Boy´s Ranch”.

JA: ¿Con cuánto tiempo de antelación antes de que se publicase se te ocurrió la idea para “Boy´s Ranch”?

SIMON: Con mucho tiempo, porque cuando nos fuimos con Harvey, justo después de la guerra, el negoció se hundió en picado. Así que no era el momento de hacer “Boy´s Ranch”. Emitimos algunos comunicados de prensa en los que comentábamos que estábamos viajando por los ranchos de todo el país. [Ambos se ríen]. Y teníamos fotos de caballos y mierdas parecidas. Estoy bromeando.

JA: Hay una fotografía tuya y de Jack en la portada interior del primer número. Eso es algo bastante extraño, porque los lectores rara vez veían las fotografías de los autores.

SIMON: Bueno, nuestros antecedentes estaban en los periódicos, y nos pareció una buena idea. No olvides que fuimos los primeros en tener una portada firmada en el campo de los cómics.


JA: ¿Y a qué se debe que “Boy´s Ranch” fracasase después de unos pocos números?

SIMON: ¿Qué por qué no funcionó? Porque fuimos unos listillos. El Oeste nunca ha funcionado en los comic-books, pero nosotros pensábamos que al tener el sello Simon & Kirby en la portada, y al ser conocidos por haber hecho cómics sobre pandillas de chicos, podría funcionar. Pero no lo hizo. Cuando tuvimos aquel exitazo, “Young Romance”, sacamos otro título llamado “Western Love” y tampoco funcionó tan bien como el resto de historietas. Pero ya sabes, tienes que intentar cruzar el río o te quedas atrás. Tienes que probar, y tienes que darle el crédito a Simon & Kirby por haberlo intentado. Lo intentamos con un montón de material que nos parecía muy interesante, como “Win a Prize”.

JA: Cuando ideábais algo, ¿llegaba un momento en el que os dijéseis, “esto no es tan bueno”, y lo desechárais?

SIMON: ¿Qué si lo pensábamos antes? No, no lo hacíamos hasta que ya teníamos hechos todos los diseños. No hay nada de lo que hayamos sacado que no nos gustase. Todo nos entusiasmaba.

JA: Pero eso no es lo que te he preguntado. A lo que me refería era, ¿ideábais alguna serie, antes de que fuese editada, que luego decidíais no usar porque pensábais que no vendería tan bien?

SIMON: No, eso nunca ocurrió. Te lo digo en serio, nos gustaba todo lo que hacíamos.

JA: ¿Puedes decirnos cuánto tiempo te ocupaba manejar el negocio en comparación con la cantidad de tiempo que tenías para dibujar y guionizar?

SIMON: No puedo responder eso. Yo me encargaba de todo el negocio. Jack sería el primero en admitir que él no tenía los recursos necesarios a la hora de negociar. Yo diseñaba todos los títulos y las portadas, y hacía un montón de guiones (un montón). Era una forma de de ganarse la vida, ya sabes, una con la que me divertía enormemente. No me parecía un trabajo.

JA: Hiciste muchas cosas diferentes que supongo que, como persona creativa, te mantuvieron fresco, porque no hacías una sola cosa. No sólo entintabas y editabas, sino que también escribías guiones y dibujabas. ¿Todo eso te evitaba el aburrirte?

SIMON: No lo sé. Al mirar atrás me pregunto, ¿quién hizo todo ese material, quién es aquel tipo?” No puedo ni imaginarme... tan sólo es una forma hermosa de que el hijo de un sastre se gane la vida.

JA: A finales de 1935 decidísteis auto-publicaros en Mainline. Supongo que te sentiste lo bastante seguro en la posición de la que disfrutabas, y también creo que algo tendría que ver la situación en la que se encontraba el negocio a la hora de lanzarte. ¿Pusísteis vuestro propio dinero a la hora de empezar con Mainline?

SIMON: No exáctamente. Ningún editor usaba nunca su propio dinero. Los distribuidores estaban perdiendo clientes. Creo que nosotros estuvimos con PDC [Publishers Distributing Corporation], que eran los que distribuían las series de Harvey. Yo conocía a los tíos de PDC y me preguntaron si me gustaría empezar con una nueva línea de cómics, porque no tenían los suficientes para distribuir. Ellos fueron los que pusieron el dinero. Así es como funcionan los editores. Nunca arriesgan su propio dinero.


JA: ¿Te ofrecieron la oportunidad de hacer una cierta cantidad de títulos?

SIMON: No, eso era mi problema y también el de la imprenta. Teníamos que imprimir un título al mes, así que nuestros títulos salían cada dos meses.

JA: Jack se había ido, así que tan sólo hizo los bocetos en los primeros “Bulls-Eye”.

SIMON: Johnny Prentice dibujó el primer “Bulls-Eye”, y Jack sólo hizo las “splash-pages”.

JA: Jack también hizo algo en el título “In Love”, y dibujó “Fighting American” e incluso hizo algún “Black Magic” y unas pocas historias románticas. Parece como si estuviese estirando un poco el trabajo de Kirby.

SIMON: A Kirby le encantaba su trabajo. Ambos estábamos trabajando durante todo el tiempo. En aquella época también hicimos algunas series para Crestwood. Pero nos demandaron, ya sabes. Crestwood nos demandó. Aparece en mi libro. En el capítulo “A Fish in a Barrel”.

JA: Creo que tú ibas a demandarlos porque no os daban algunos de los royalties.

SIMON: Bueno, de esa forma salieron los trapos sucios. Mi contable se dio cuenta de que nos habían estado jodiendo durante mucho tiempo.

JA: Pero luego renunciaste a denunciarlos. No tendrías el dinero necesario para poder hacerlo, y además continuásteis trabajando para ellos.

SIMON: Bueno, teníamos algo de dinero, pero cuando empezaron a decirnos que la decisión del juez no era suficientemente dura, tuvimos que echarnos atrás. Así que continuamos trabajando para ellos. Es un negocio, tío. No sólo sales ahí a encajar golpes. También tienes que hacer algunos tratos.

JA: ¿Qué tal vendían los títulos de Mainline?

SIMON: “Bulls-Eye” vendía muy bien, pero la distribuidora (Leader News) no nos pagaba. Se fue a la quiebra por culpa de la reputación que tenía Bill Gaines.

JA: Si la distribuidora no hubiese quebrado, Mainline habría continuado funcionando, ¿verdad?

SIMON: Oh, por supuesto. Ser los propietarios de nuestra propia compañía siempre había uno de nuestros sueños.

JA: Sé lo que piensas del Dr. Wertham y del Comité de Kefauver. ¿Te daban miedo en aquella época?

SIMON: ¿Que si me daban miedo? Yo tenía mi propio negocio. Estaba haciendo otras cosas. Estuve trabajando con Nelson Rockefeller durante doce años.


JA: No sabía que hubieses estado trabajando con Nelson Rockefeller durante tanto tiempo. ¿cuándo empezaste a trabajar para él?

SIMON: No recuerdo bien la fecha. Yo trabajaba para él mientras mi amigo Marty Burstein mantenía su pequeña agencia de noticias, que estaba fuertemente conectada al ámbito político. Yo era el director artístico y trabajaba constantemente para el jefe. ¿De dónde sacaría toda esa energía? [Jim se ríe]

Rockefeller nunca llevaba dinero encima, lo cuál me recuerda una historia. Cuando estaba trabajando para él teníamos un presupuesto determinado. De ese presupuesto (que siempre se me pagaba con antelación a la ejecución del trabajo), yo tenía que pagar a la gente que trabajaba para mí, como George Tuska. Ellos tenían que ingresar el dinero en mi cuenta del banco. Un día llamé al banco y me dijeron que el dinero ya había sido entregado. La mujer que se encontraba al otro extremo del teléfono me preguntó que de dónde provenía el dinero. Cuando le dije “de Nelson Rockefeller” se volvió loca y cortó la comunicación. Ella pensaba que yo era un bromista, [ambos se ríen].

JA: ¿De dónde sacaste la idea para lo de “Win A Prize”?

SIMON: [Risas por lo bajo] De la parte trasera de los comic-books. En esa parte de atrás había un montón de tonterías, ya sabes, pero se podía ganar un dinero extra. Nosotros no teníamos mucho dinero para poder incluir ningún anuncio, así que pusimos un dibujo, algo que le gustó a los chavales.

Teníamos muy poco dinero para los anuncios. En realidad, la forma de pensar de los editores era: esa es una página que está libre para poner lo que queramos y ganar así un par de miles de pavos. Eso es todo lo que esperaban. Era una forma muy barata de producir más ingresos.

“Win A Prize” no se vendió muy bien. Eso es lo único que recuerdo. Hicimos el título a través de la Charlton. No nos esperábamos que la Charlton vendiese mucho. Era una pequeña compañía de servicios. Realizaba sus propias impresiones, y robaron todo el proceso de impresión del que tenía el Post. Así empezaron con su propio negocio y también con sus propios distribuidores. Imprimían y distribuían sus propias cosas. Tenían a algunos tipos contratados que iban allí a la hora de comer e iban colocando los paquetes en la planta de impresión. Era una operación muy delicada. Fueron muy afortunados de poder ganarse la vida. Así pensábamos en aquella época.


JA: Kirby y tú rompísteis vuestra asociación en 1956, la fecha más cercana que he podido investigar.

SIMON: En 1953 estábamos haciendo juntos las series de Mainline y algunos otros títulos, como “The Challengers of the Unknown”. Lo hacíamos en nuestra propia “shop”, mientras esperábamos las ventas de nuestras otras series. Después de que quebrase Mainline, empezamos a comprar todo lo que se encontraba a nuestro alrededor, además de intentar hacer otros negocios.

Recientemente estuve hablando con Paul Levitz, de DC, porque la compañía nunca me había incluído en los créditos como creador de los Challengers. Como DC suele reimprimir la serie, le dije a Paul que yo fui quien había creado el título junto a Jack. Su respuesta fue: “Bueno, yo no estuve allí así que no sé si es cierto. Te creo, pero yo no me encontraba allí.”

Tenemos una grabación sonora en la que Jack Kirby comenta que ese título fue creado por Simon & Kirby. Así que cuando sacaron el integral en tapa dura de los Challengers, le dijeron a Mark Evanier que hiciese la introducción. Mark incluyó toda esa información en la introducción. Al final, el abogado de DC no les dejó usar dicha introducción, asi que tuvieron que pagar a Mark y él tuvo que reescribirla sin tener en cuenta lo que decía sobre que Joe Simon había estado involucrado en la creación de la serie.

Así que llamé a Paul y me quejé. Le dije que cuando llegase el momento en el que expiraran los derechos yo mismo incluiría dicha información si lo volvía editar, y que además tenía muchísima. Así que asi es como funcionan estas cosas. Esa es la forma que tienen de actuar Marvel y DC. Y Paul (Dios lo bendiga), me gusta mucho ese tío, pero tiene un trabajo que realizar. Por favor, imprime todo esto que acabo de decirte.

JA: Jack y tú disolvisteis vuestra asociación en torno a 1956, ¿verdad? [Joe asiente] ¿Hubo algún problema entre vosotros en el momento de separaros?

SIMON: Jack me dijo que esos días están perdidos. En realidad, ¿no hicimos juntos alguna cosa más, en “The Fly” y “The Double Life of Private Strong”? Jack siempre estuvo dispuesto a trabajar conmigo.

JA: Incluso más aún. Después de disolver vuestra asociación, empezaste a trabajar en la campaña de 1956 de Nelson Rockefeller.

SIMON: También estuve trabajando para Harvey.

JA: Cuando Jack y tú rompísteis la asociación, seguiste trabajando en Harvey como editor, ¿siguió trabajando Jack en esa empresa? No me refiero a que trabajase con la compañía, sino como empleado tuyo.

SIMON: Sencillamente seguimos trabajando juntos.

JA: Pero estuvo haciendo algunas cosas para algunos de los títulos que tú editabas para Harvey, aunque ya no estuviéseis asociados legalmente. ¿De qué forma? ¿Tú eras el que le pagaba a Jack, o en realidad lo hacía Harvey?



SIMON: Era Harvey quien pagaba a Jack. Yo entregaba los tickets y Harvey le pagaba, así funcionaba.

JA: Otra cosa que siempre ha estado muy poco clara: también estuviste editando series románticas para Crestwood hasta 1963.

SIMON: Estuve sacando esas series para Crestwood. Aún en día me acuerdo positivamente de dicho contrato. Hicimos contratos asociados para todas esas series, y el presupuesto se redujo hasta casi desaparecer, aunquie al final terminaron funcionando.

JA: Después de que Jack y tú estuviéseis trabajando juntos para Archie, seguiste editando series románticas para Crestwood, pero Jack ya no volvió a trabajar nunca más en ese tipo de títulos. ¿Por qué?

SIMON: Yo disponía de poco presupuesto, así que tuve que buscarme un nuevo talento, [risas]. Como en los New York Yankees.

JA: Por supuesto, Jack había empezado a trabajar para Marvel.

SIMON: Jack empezó con Marvel cuando estos se estaban yendo a la quiebra. En aquella época volví a ver de vez en cuando tanto a Jack como a Stan Lee. Stan Lee vino a verme a Harvey y me dijo que estaba buscando trabajo. Le dije que fundase su propia compañía y le enseñé cómo hacerlo. Y puse a Jack a hacer el material de Archie.

JA: ¿Le dio miedo empezar con su propia empresa?

SIMON: Si. No sabía nada sobre el mundo de las editoriales, aún lo recuerdo. Fuimos a comer al Carnegie Deli, y nos sentamos frente a Tony randall.


JA: En Archie te encargaste de “The Fly” y de “The Double Life of Private Strong”. ¿Le ofreciste “The Fly” a alguna otra empresa? Sé que el título nació en “The Silver Spider”.

SIMON: Primero se lo ofrecí a Leon Harvey. Pero la propuesta y las páginas de muestra estuvieron perdidas en su almacén durante años. Claro, se podría decir que en realidad me las devolvió.

JA: ¿Quién entintó la primera historia de “The Challengers of the Unknown”? [Joe no lo recuerda]. Cuando Jack y tú les ofrecíste la propuesta a DC, ¿conseguísteis algún dinero adicional por ello?

SIMON: No, no funciona así. Nos dieron el trabajo, pero no nos pagaron nada por hacer la serie o cualquier otra cosa. Así son los comic-books.

JA: ¿Y por qué no continuásteis en “Challengers of the Unknown”?

SIMON: ¿Que por qué? Yo estaba trabajando en Harvey. Estaban contentos conmigo. Siempre apostaron por mí y ellos siempre me gustaron.

JA: Así que no hiciste “Challengers”, ¿fue por decisión económica?

SIMON: Bueno, en primer lugar sólo iba a ser un número único. No sabía si DC lo continuaría o no. Así que pillé ese trabajo encantador en Harvey, donde me trataron como a un rey.

JA: Y entonces fue cuando DC decidió continuar con “Challengers”, ¿por qué no hiciste la serie en ese momento?

SIMON: No lo sé. No había mantenido el contacto con ellos, ni ellos conmigo. Eramos competidores.

JA: ¿Así que por eso Jack podía trabajar con ellos, porque no era un competidor?

SIMON: Si, Jack podía hacer lo que él quisiera.



JA: Tú eras el propietario de “Young Romance” y “Young Love”, títulos de los que al final vendiste los derechos de edición a DC en 1963. Pillarías algo de dinero por dicha transacción, pero al venderlos, ¿perdiste también los derechos como propietario?

SIMON: Teníamos un contrato para esos títulos que me otorgaba ciertos derechos. Te lo diré de otra forma: cuando DC reeditó el primer número de “Young Romance” hace unos años, Paul Levitz me llamó y me dijo, “No sé quién es el propietario de todo esto, pero queremos publicarlo. ¿Tienes alguna objeción?” Y le dije: “No”. Y él me contestó: “De acuerdo, os daré a ti y a Jack el copyright”. Y es lo que hizo y en el tomo también publicaron las descripciones que hizo Jack sobre cómo yo había creado los títulos románticos.

JA: Así que cuando se los vendiste a DC fue un trato claro, y se los entregaste en cuerpo y alma.

SIMON: Fue un trato claro, yo conseguí dinero por él, pero no recuerdo muy bien los detalles.


JA: Y hablando de “The Fly” y “Private Strong”, ¿aún sigues siendo propietario de las dos series?

SIMON: Yo renové el copyright. Soy el propietario como parte del trato que hice con Archie cuando me devolvieron todos los derechos de los título de Simon, “The Fly” y “The Double Life of Private Strong”. Soy el propietario de los copyrights originales. Pero no, Archie no me pagó por los personajes cuando hicimos el trato del principio.

JA: Tengo curiosidad por los hermanos Harvey. ¿Cómo eran? Sé que más tarde, los hermanos acabaron enemistándose bastante entre ellos.

SIMON: Todo el negocio era propiedad de Al Harvey. El lo empezó y yo le ayudé. Trabajé gratutitamente para él. Su hermano Robert trabajaba en Hacienda, y Al se lo trajo como socio. Lo primero que hizo Robert fue contratar a otro contable, y luego se trajo a su hermano Leon. Leon y Alfred eran gemelos, pero no se parecían mucho. Cuando más tarde se casaron ambos hermanos, las esposas se odiaban entre sí, y fuera culpa de uno u otro, existía mucha, mucha tensión.

JA: ¿Era Alfred alguien práctico para la empresa?

SIMON: Al cien por ciento. Todos los títulos estaban editados por Alfred, pero algunos se los vendía el distribuidor, como “The Green Hornet”. Alfred podía hacer tratos con los dibujantes de los sindicatos. El les daba... si ellos habían hecho un trato con Alfred... puede que les hubiesen dado antes un diez por ciento de los beneficios. Pero Alfred les ofrecía un trato mucho más lucrativo. Les daba un cincuenta por ciento de todos los beneficios netos.

¿Y de quiénes estamos hablando aquí? Pues estamos hablando de Rib Kirby... el título que hacía Alex Raymond. Y de Dick Tracy, por supuesto hecho por Chester Gould. Todos ellos eran amigos de Al. ¿Sabes cuál era el título de comic-book más longevo y más importante desde el punto de vista de los sindicatos? Joe Palooka. Así que él sacó Little Joe, y también “Humphrey” y consiguió las mayores ventas de todas en tiempos de guerra. Harvey hizo todo su dinero de esa forma.


JA: Suena como si hubiese sido alguien muy generoso.

SIMON: ¿Generoso? Yo creo que era inteligente. Era ese tipo de persona. Si llegaba alguien y le decía, “quiero el treinta por ciento”, él te contestaba, “no, te daré el 35%”. Y luego se convertía en amigo tuyo para toda la vida.

JA: Dibujaste algunas de las portadas de Joe Palooka y de Dick Tracy. ¿Te resultaba muy duro imitar el estilo de los otros dibujantes?

SIMON: Bueno, en el fondo de mi corazón soy un ladrón. [Se ríe por lo bajo]. Me divertía mucho haciéndolo. Ya sabes, se te ocurre una idea y haces una portada. Tampoco tienes que pensar mucho. Sales ahí fuera, te fumas un cigarro... [ambos se ríen].

JA: Hiceste un buen trabajo imitando el estilo de los otros dibujantes. [Joe asiente] Eso me fascina bastante, porque en general tenías ese estilo viril y macho propiedad de Simon & Kirby que todos conocemos, pero entonces hiciste algo totalmente diferente.

SIMON: Eramos profesionales, ya te lo dije. Jack y yo éramos profesionales de los pies a la cabeza, [se ríe entre dientes].


JA: “Stunt Man” y “Boy Explorers” no duraron mucho tiempo. Supongo que fue porque los quioscos estaban saturados. [Joe asiente]. ¿Crees que Harvey los canceló demasiado pronto, o que en realidad no había nada que hacer?

SIMON: En realidad Harvey no los canceló, porque más tarde aparecieron en muchos otros títulos de cómic que ellos poseían.

JA: ¿Pero eran historias que tenían en reserva y por las que te pagaron?

SIMON: Si.

JA: ¿Harvey era el propietario de esos personajes, o lo érais Kirby y tú?

SIMON: Teníamos un trato como asociados, así que supongo que seguíamos siendo los propietarios. Y Harvey tampoco se puso muy duroso. Fíjate, firmamos algunos documentos en los que se nos concedía todo el copyright.

JA: Arnold Drake me contó que una vez oyó decir a Jack que había hecho un guión de televisión para alguien, alrededor de principios de los cincuenta, y que o lo había escrito él o que lo habíais hecho entre ambos. ¿Escribísteis un guión entre los dos?

SIMON: Si, en realidad escribimos dos. Nos presentaron a un tío que trabajaba en un programa de TV y que nos preguntó si podíamos hacer algo para él, pero al final no conseguimos vender ninguno de los dos guiones que hicimos. Todavía tengo mecanografiada uno de ellos. Era una historia sobre mi suegra titulada “The Halo”, o algo parecido. Trataba sobre esos fabricantes de sombreros a los que se les ocurrió ese “sombrero con halo”. No tenía ninguna cúspide, sino que tan sólo se trataba de un halo, y estaban muy, muy bien hechos. Eran unas cosas tan raras como interesantes para ponerse, y nosotros hicimos una historia de amor y los incluimos. Era un buen guión.

JA: ¿Quién hizo la mayor parte de ese guión? ¿Cómo es que lo escribísteis entre los dos?

SIMON: Las cosas estaban muy mal en aquella época. Simplemente nos sentados en mi sala, o quizá fuera en la de Jack, y lo escribimos de la misma forma en la que hacíamos la historia de un cómic. Lo escribimos entre los dos.

(Continuará)