jueves, 28 de junio de 2012

ANN NOCENTI ENTREVISTADA EN POPIMAGE




(Entrevista aparecida en PopImage, 2001 (?), realizada por Dan Coyle. Traducida por Frog2000.)

*** OTRA ENTREVISTA CON ANN NOCENTI 
*** DAREDEVIL, POR ANN NOCENTI

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Un cómic que siempre recordaré porque me causó un gran impacto fue el Daredevil número 250, titulado "Boom". Incluso puedo recordar el lugar donde me lo compré, en el centro comercial Plymouth Meeting, junto con Transformers 36 (con la espantosa historia "Spacehikers"; y era el primer número de Jose Delbo, pero eso es otra historia). Claro, Daredevil aparecía luchando contra un supervillano, Bala, pero esta no era otra sencilla historia del héroe peleando-con-un-nuevo-chico-malo. Bala no sólo era un criminal, sino un agente del gobierno que desacreditaba a unos ecologistas para ayudar a que una empresa química ganase un pleito. Matt Murdock trataba de mantener un centro para la educación sobre leyes mientras trabaja a favor del demandante en el mismo juicio. Además teníamos la historia del hijo de Bala, un niño que estaba obsesionado con la guerra nuclear.

Puede que "Boom" sea mejor conocida porque fue el primer número que tenía los lápices de John Romita Jr, pero para mí tenía algo diferente. Nunca olvidaré quién guionizó esa historia: Ann Nocenti.

Habiendo comenzado en Marvel durante los años 80, Nocenti tiene en su haber una amplia gama de títulos tan diversos como MARVEL COMICS PRESENTS, KID ETERNITY, WOLVERINE, SPIDER-MAN, SPIDER-WOMAN, y su colaboración junto con el dibujante John Bolton en la novela gráfica SOMEPLACE STRANGE. Pero Ann probablemente sea mejor conocida por su etapa de cuatro años en El Hombre Sin Miedo: DAREDEVIL. También co-creó a dos de los personajes más excéntricos de la historia de Marvel, Longshot y María Tifoidea.

La señora Nocenti se ha pasado los últimos años fuera del medio de los cómics, y es la actual editora de “Scenario: The Magazine of Screenwriting Art”. Recientemente me puse en contacto con ella para llevar a cabo una breve entrevista. Me gustaría extender mi profundo agradecimiento a Ms. Nocenti por habernos regalado su tiempo y haber charlado con nosotros.


De acuerdo, ¿cómo “aterrizaste” en los cómics?

Vi un anuncio en el Village Voice para ocupar un puesto como asistente editorial, y cuando llamé, la mujer no pudo decirme qué empresa lo había publicado exactamente.  Naturalmente, asumí que eso significaba que era para un rollo pornográfico. En ese momento había terminado mi período universitario y obtenido un valioso título en Bellas Artes, y estaba sirviendo cócteles en algún club de jazz de la ciudad... por lo que de todos modos no estaba muy calificada para nada. Pero acababa de leerme una trilogía de Henry Miller, la que empieza con algo así como: "33 años de edad, la edad de Cristo crucificado, un fracasado en todos los sentidos de la palabra" en donde alguien está buscando trabajo sin ningún tipo de cualificación, y se siente intimidado por la altura de las torres de acero de Nueva York. Pero un día entra en un rascacielos de forma impulsiva, toma el ascensor hasta la cima, y mintiendo y hablando por los codos a alguno de los ejecutivos que se encuentran en el ático, (casi) consigue un trabajo. Así que pensando en ese descaro que se podía encontrar en el relato de Miller, me dije qué demonios, puedes poner la mierda a tu manera en un trabajo, incluso si este sólo fuese para escribir pornografía. Cuando llegué a la dirección que ponía en el anuncio, lo primero que vi fue un recortable gigante del Capitán América. Nunca me había leído un cómic de superhéroes y, por descontado, no sabía que eran una rica y compleja forma artística, pero sabía que quería trabajar en una oficina con un recortable gigante como ese.

Por lo que, recordando ese pasaje de Henry Miller, entré en la oficina de los altos ejecutivos y me puse a hablar por los codos, invocando a Nietzsche, McLuhan, Warhol y a cualquier otro que se me ocurriese y que hubiese conjurado a super-humanos, pop art o lingüística visual. A la salida, una mujer muy guapa llamada Virginia Romita me dijo: "Usted no fuma, ¿verdad?" Así que, añadiendo una mentira más a la pila, le dije que no. (Fumaba Winston, un paquete diario). Pensé que nunca volvería a saber nada de ellos, porque creía que mi mierda era transparente como el glaseado de una rosquilla, pero Jim Shooter (que fue quien me entrevistó) me llamó al día siguiente y me contrató. Quién sabe por qué, quizá pensó que la mierda es quien está mejor calificada para escribir comic-books. Por lo tanto dejé de fumar y servir cócteles, y comencé a trabajar para Marvel Comics.

E irónicamente, era una especie de trabajo pornográfico (es una broma.)

"¡Caramba, tío! ¡Putas leyendo la biblia!
 No quiero vivir en este nuevo mundo..."


Empezaste en Marvel en los ochenta, ¿cómo era el ambiente que se respiraba allí, durante el “legendario” reinado de Jim Shooter?

La vida bajo el reinado de Shooter era la misma que la que se puede tener bajo cualquier otro dictador benevolente. Por lo menos tenía una visión de cómo debían ser las cosas y era muy apasionado con ella, y además, ocultas, las masas reprimidas se divertían haciendo reuniones de insurgencia, hasta provocar la eventual revuelta que derrocó al déspota. Piensa en la Cuba de Castro. Ese hombre ha estado hablando sobre elecciones libres durante por lo menos, ¿qué, 40 años? Pero que me condenen si lo va a permitir alguna vez.

Shooter amaba los cómics, los comprendía muy bien, y además, los principios básicos de estructura narrativa que impuso eran muy sólidos, pero su imposición era tan condenadamente obsesiva que en el proceso se le olvidó que los grandes dibujantes y narradores sobresalen cuando no guardan las formas, cuando rompen las reglas de formas interesantes. Por lo tanto, al estar todo basado en sus principios, creo que fracasó al intentar forzar a que las personas más creativas tragasen con sus teorías de una forma dogmática y dictatorial. Se llegó a un punto, justo antes de su caída, en el que podías coger cualquier cómic Marvel de ese año y encontrar el "no se puede / se debe" en muchas viñetas, insertado en todos los cómics, la idea de que el héroe hacía una pausa y decía "no puedo (llena el espacio con lo que quieras), pero debo (llena el espacio con lo que quieras). Shooter pensaba que eso podía añadir conflicto instantáneo a todas las historietas producidas, pero las viñetas impuestas tan sólo eran crecimientos tumorales sobre historias que ya estaban sanas, aunque no tuviesen ningún conflicto. Pero, una vez dicho esto, a menudo también era alguien muy valiente... recuerdo que yo quería que Bill Sienkiewicz hiciese una serie de portadas "experimentales" para los Nuevos Mutantes y él me apoyó, y en otras muchas cosas que quise probar. De todas formas, ya que el personal se unió en su ira contra sus intimidantes métodos a la hora de hacer una historia, muchos días la oficina era una especie de divertido lugar donde se conspiraba a favor de la rebelión.

El lugar estaba lleno de editores creativos: Mark Gruenwald, Louise Jones, Mike Carlin, Al Milgrom, Archie Goodwin, Larry Hama, Ralph Macchio y muchos otros, la mayoría de ellos ingeniosos, cachondos y bromistas que hacían de la oficina un lugar muy animado. Además estaban Steve Ditko, Bill Sienkiewicz, Walt Simonson, etc, etc... Todos estos chicos que nos visitaban y contaban historias absurdas y que, básicamente, podían pasarse allí todo el día sin trabajar muy duro. De todos modos fue una época divertida (hasta que no lo fue), ya que a pesar de que, durante los años que fui la editora de los X-Men y del resto de series “mutantes”, Shooter y yo nos peleamos denodadamente, aunque yo siempre he respetado a este tipo por la pasión que tenía por los cómics. Y como se pudo ver más tarde, el apagado régimen que lo reemplazó casi hizo que pareciese que él tenía una actitud abierta en comparación...


Tu primera obra en forma de cómic, según tengo entendido, fueron cuatro números bastante raros de Spider-Woman que acababan con la muerte de la heroína. ¿Cómo ocurrió eso? ¿El hecho de que tu primera tarea fuese lidiar con el asesinato de un personaje que era cabecera de un título?

Fue algo bastante divertido, pero yo era demasiado nueva en el juego como para comprender que matar a personajes muy queridos es algo bastante canallesco. Mirando hacia atrás, creo que me engañaron. Creo que Mark Gruenwald, que era el editor de la serie, podría haber tenido algún tipo de agenda personal funcionando para esa serie, pero realmente no sé cuál sería. ¿Tal vez porque no quise enterarme? Bueno, me alegré mucho de que me diese el trabajo, y me divertí mucho trabajando con él, porque era un tipo muy creativo.

En realidad ese no fue mi primer trabajo. Pude hacer mi primer cómic gracias a Denny O'Neil. Me preguntó si podía escribir una historia para la revista BIZARRE ADVENTURES, y creo que hice el guión de una sobre un tío que “perseguía a esa perra", tal y como decía, perseguía duramente a la suerte en los casinos. Finalmente superaba todos los pronósticos, pero no puedo recordar cómo acababan las cosas para él, aunque creo que acabaron mal.


Longshot, ¿de dónde PROVENÍA ese chico? Al leer la miniserie original, parece que al principio estaba enraizado en la fantasía tradicional, pero más tarde, aparentemente todo esto se convertía en algo totalmente diferente: Mundo Mojo, 57 canales y nada en ninguno de ellos. ¿Fue evolucionando el personaje según lo estabas escribiendo?

Realmente no sé cómo responder a esa pregunta. Nunca he leído mucha fantasía o Ciencia Ficción, por lo que la idea no provenía de esos géneros. Creo que tenía algún tipo de confusa idea existencial, como si Mundo Mojo fuese como una versión al estilo casa de la risa de nuestro propio mundo obsesionado con los medios de comunicación. Mojo produce seres que están completamente manipulados, empapados en un tibio y displicente baño de “cultura”, y Longshot se quedaba fuera, como una pizarra en blanco que tenía que rellenarse a sí misma. Era algo parecido a, ¿qué sería de un ser humano si pudieses borrarle su mundo? O algo parecido.

No creo que nada de estuviese demasiado planificada o fuese muy consciente, acababa de empezar la primera página y quería divertirme. Recuerdo cuando se me ocurrió lo del ojo que brilla intensamente. Se me ocurrió cuando vi a un gato con un solo ojo que estaba viviendo conmigo en aquel momento, y cómo parecía que ese único ojo refulgía en la oscuridad de la noche. Pensaba que era tan fresco y misterioso que se lo otorgué a Longshot. Me acuerdo de que los editores a los que les mostré la serie (Carl Potts y Louise Jones), pensaron que sencillamente era increíble, y ofrecieron un gran apoyo a todo el proyecto, pero Carl decía cosas como, ¿qué quieres decir, que sus ojos se iluminan? ¿Cómo se podría dibujar? ¿Por qué se le iluminan? Louise Jones estaba más bien en plan ¿a quién le importa lo que signifique?, es algo genial. Pero al final todo terminó saliendo bien gracias al dibujo de Art Adams, eso nadie lo duda. Y parece haber ido captando más popularidad con el tiempo, porque el año pasado hubo decenas de personajes con un ojo que les brillaba intensamente. Sé que el extraño encanto y la inocencia de Longshot eran cosa de Art Adams... por su forma de interpretarlo y dibujarlo. A pesar de que el guionista diseñe todos los detalles de un nuevo personaje, en realidad estos no cobran vida hasta que son dibujados, por lo que la respuesta a tu pregunta sobre si el personaje fue evolucionando es que sí, que Art influyó fuertemente en él. Su trabajo en Longshot era tan condenadamente delicioso... cada nueva página era emocionante. Sus diseños para Ricochet Rita y Espiral (¡guau!) y para ese pequeño cachorro, que me he olvidado de cómo se llamaba, ¡ese cachorrito que crecía y crecía! No te puedes ni imaginar lo maravilloso que era trabajar con Art Adams.


Guionizaste DAREDEVIL durante una larga temporada, desde el número 236, no mucho después del “Born Again” de Frank Miller, hasta el 291, con algunos descansos de vez en cuando. Era una serie bastante sorprendente, sobre todo si se compara con los cómics de superhéroes actuales, por esa buena cantidad de comentarios sociales y por tratar sobre temas más inteligentes de lo habitual que has podido incluir en Daredevil y en casi todos los otros cómics de superhéroes que has ido haciendo. Leer "Boom" (DD 250) o "The Billion Dollar Ashtray" (DD 273) fueron experiencias bastante reveladoras en aquella época.

¿Se tenía la impresión en la editorial de que como el nombre de Miller ya no estaba ligado al personaje, muy bien podías hacer lo que quisieras?

Escribir esas historias de Daredevil fue algo maravilloso y en la serie siempre tuve a grandes dibujantes, pero tal vez podría haber utilizado más mierda divertida y despreocupada y menos cosas con mallas. No lo he revisado desde hace muchos años, pero si me lo leyese de nuevo, probablemente pensaría que tienen demasiada política y "comentario social". Siempre he tenido un problema con el hecho de que los cómics de súperhéroes vayan construyendo un conflicto violento, y así es como se resuelve toda la historia. La vida real es muy compleja, y muy a menudo la forma de resolver un conflicto no es a través de la violencia. Por lo tanto, las peleas eran como tumores para la historia, por lo menos para mí. Por un lado las peleas son las que hacen que los cómics sean emocionantes, ya que la acción es cinemática y fluye bien entre viñetas, pero se vuelve aburrido el hecho de tener que construir todas las historias de la misma forma. Así que lo que intento hacer es una mezcla en la que meto una introducción a la historia y en la que el conflicto no trata sólo sobre un enorme y malvado villano o una amenaza monstruosa para todo el planeta. Quiero que la historia sea un poco más compleja, por lo que su resolución ha de ser más compleja que una simple pelea.


"¡El cielo explota!
¡Papi! ¡Ahí está! ¡El fin del Mundo!
¡Papi! ¡Eso fue una explosión nuclear!
¡Atrás! ¡Ya llega la radiación!"


Creo que puede que en algunos momentos la serie funcionase muy bien, como en la historia con el personaje de Bala y su pequeño hijo Lance en el refugio, pero a veces las historias estaban repletas de demasiada charla de mierda y dejaban de fluir como una película. Había un exceso de Oliver Stone y no teníamos la suficiente cantidad de Kurosawa. Pero el motivo por el que fui capaz de hacer esas historias fue porque Ralph Macchio, el editor, era un hombre inteligente al que le gustaban las historias inteligentes. Fue un gran apoyo en todo lo que hice y siempre nos aseguramos de que las historias rockeaban y pateaban culos lo suficiente como para mantener unas ventas saludables.

María Tifoidea. Se podría argumentar que nadie ha creado un villano más plenamente femenino en el medio del cómic. ¿De dónde sacaste tu idea para el personaje?

Supongo que estaba harta de ver las chicas que aparecían en los cómics. Siempre eran las desventuradas y dulces novias de los héroes, o eran reinas muy perras o brujas malas, o diosas-más-santas-que-tú, o lo que fuese, y eso me molestaba bastante. Quería quebrantar esas hembras y formar una sola mujer con todos los fragmentos. Así que Tifoidea era en parte la dulce y desgraciada María, pero ¿era en realidad tan desgraciada? También era la reina perra, pero era una a la que le gustaba sacar de quicio a los hombres. Y la inocente María, en su interior, ¿se veía obligada a observar y participar? Bloody Mary era la feminista extrema, tanto que era como si ella misma se estuviese aniquilando. En la superficie, Tifoidea siempre tenía relación con los hombres, los hombre la prestaban toda su atención. Pero en realidad era un grupo de mujeres que conversaba entre ellas.

De todas formas, cualquiera de los “modos” de Tifoidea siempre eran algo que tenían que ser vistos en relación con las partes que habían sido suprimidas en ese momento. Intenté que el lector sintiese la obsesiva, vigilante y dolorida presencia de las "otras". Una vez más, estos personajes no fueron creados de manera consciente, sino que fueron algo mucho más intuitivo. Estoy segura de que una "verdadera" feminista podría destruir a Tifoidea, sólo con que me hablase de su “misión”. Sí, Tifoidea es la parte más superficial, pero era tan divertido guionizarla... Me encantaría hacer otra historia con ella algún día. Pero quién sabe, tal vez ya la hayan matado. En realidad no la he prestado mucha atención


"sssh. Escucha.”
"¿Qué es lo que estás escuchando?"
"Lo que siempre supe que estaba ahí fuera…
…la parte oscura de la naturaleza humana."

Recientemente me encontré con una entrevista con James Romberger de 1996 donde comentaba que un proyecto de novela gráfica en el que colaboraba contigo, JEZEBEL'S VIRTUE, había sido cancelado por DC antes de que estuviese terminado. ¿Sobre qué trataba el proyecto?, y más importante aún, ¿qué diablos pasó con él?

JEZEBEL'S VIRTUE surgió de un artículo periodístico que yo había escrito sobre un “serial killer” que mataba prostitutas, pero la policía no consideró que los asesinatos fuesen lo suficientemente dignos como para ser investigados, ya que tan sólo eran "putas". Finalmente, ese hombre mató a una chica blanca de clase media-alta de los suburbios, y sólo entonces es cuando la policía empezó a investigar. Investigué un montón, fui a las reuniones “Pony” (una organización de ayuda a las prostitutas), entrevisté a un montón de chicas antes de escribir la historia. Creo que es lo mejor que he escrito nunca, pero justo cuando se suponía que tenía que ser publicada, en 1994 o así, fue cuando tanto DC como Marvel fueron dañadas por culpa de una caídas generalizada de las ventas, y tuvieron que realizar grandes recortes. Así que detuvieron la producción de “Jezebel's Virtue” junto con un montón de cosas más. En cuanto a lo que sucedió con la obra, estará sentada esperando en un cajón de las oficinas de DC, y tal vez la veamos impresa algún día, eso espero. Realmente es una gran historia.

La miniserie de 1995, “Typhoid”, fue un buen cómic que lamentablemente no obtuvo la atención que, creo yo, se merecía. Aún así es una de las mejores series que Marvel haya publicado durante la última década. ¿Cuál fue la génesis de esa serie?

Es un poco la misma respuesta que la anterior. Fue en la miniserie de Tifoidea donde hice la verdadera historia del caso sobre las prostituta asesinadas, mientras que “Jezebel's Virtue” era más como una especie de historia sobre "un día en la vida de una prostituta", y en la que utilizaba un asesinato como trampolín, dirigiendo la acción hacia otra dirección diferente. Jezabel estaba inspirada por algunas de las chicas a las que entrevisté, y por las historias que me contaron. En cuanto a la miniserie de Tifoidea, la hicimos porque a Marie Javins y a su asistente Polly les gustaba mucho el personaje y querían una historia de ella, así que sugirieron a John Van Fleet, una vez que yo había ideado una trama policiaca. Y tenían razón, la combinación fue perfecta. John es brillante. Realmente entendió la historia y agregó bastante de su parte. Mi favorita, de todas las grandes páginas que dibujó, era la escena en la que Tifoidea hace que un policía se coma su propia arma. (¡Guau!) Espero que el próximo año hagamos una serie con Batman y Poison Ivy.



"No me gustan los hombres que chupan piruletas."

Finalmente, por favor, dale a los espectadores que nos están viendo desde su casa ahora mismo la respuesta que todos estaban esperando: ¿Dónde diablos ha estado Ann Nocenti durante todo este tiempo y qué es lo que ha estado haciendo últimamente?

Bueno, desde que dejé los cómics...

Fui la editora de Prison Life Magazine. Publicamos relatos, dibujos y artículos periodísticos hechos por los condenados, y ofrecimos una visión ecléctica de la vida "detrás de las paredes." Mi primer contacto con el sistema de prisiones de EE.UU. fue una gran parte de lo que más tarde pudo verse en mi novela “Prisoner X”, protagonizada por los X-Men. Durante el último decenio también he escrito algunos artículos periodísticos, ensayos e historias cortas para difererentes revistas, y también he escrito un par de obras de teatro, las cuales se han llegado a estrenar, una de ellas en el Lincoln Center como parte de las series "Out of Doors". Vendí unos cuantos guiones, y luego empecé a trabajar como editora de la Revista Scenario. Para esa revista entrevisté a directores y guionistas. Mis últimos guiones de cine, "Full Tilt" y "Hotline", uno vendido y el otro en reserva, están a su vez en temprana fase de pre-producción. Ahora mismo también estoy escribiendo un par de proyectos con Batman y Catwoman para DC Comics, ya que todavía me encantan los cómics.

Gracias por todo, Ann.