martes, 1 de octubre de 2013

G.G. ALLIN: FRACTURANDO NORTEAMÉRICA (I)


G.G. ALLIN: FRACTURANDO NORTEAMÉRICA (I) 
Texto y dibujo: Frog2000.

Denostado por los movimientos punk más políticamente "correctos" y por el underground en general (del mainstream ya ni hablamos), el difunto G. G. Allin tiene una discografía enorme, infectada de bootlegs por doquier, singles de fan-clubs ignotos y reediciones alegales que surgen en oleadas que amenazan con anegar para siempre el bolsillo del empedernido coleccionista de memorabilia del capitán general de los Yonquis Asesinos. Además, su hermano Merle no deja de rastrear los archivos que suponemos tendrá a buen recaudo para buscar nuevas formas de estafarnos con lo poco potable que debe quedarle por sacar a la luz protagonizado por su hermano, para mantener así el estilo de vida que requiere ser un neoyorquino de pura cepa, aunque precisamente su forma de vida no sea de las más convencionales que hayamos visto alguna vez (tal y como se puede comprobar en el documental "Hated"). 

La cantidad de discos oficiales de G.G. que tienen posibilidades de ser reeditados en la actualidad es exigua en comparación con la miríada de ediciones piratas de todo pelaje y con tiradas ridículas que se han puesto a la venta desde que el cantante falleció en 1993. G.G. Allin debía tener un diablo guardián que le surtía de inexplicables oportunidades sin fin de grabar y editar (aunque fuese en condiciones libérrimas) las numerosas tonadas sobre sangre, sexo, pus y tripas que componía durante las estancias que pasó en el talego. Eso cuando no se contentaba con reformular una y otra vez la misma canción con formaciones distintas, compuestas por músicos tirados sin oficio ni beneficio que (vistas portadas, contraportadas y libretos interiores) daban incluso más miedo que el vocalista. 

Por el grupo pasaron rednecks salidos de los ghetos de todo Norteamérica para quedarse para una canción, un bolo o, de forma intermitente, un puñado de años plagados de anécdotas de carretera (aunque casi siempre fuesen las mismas). Pero Allin también tuvo escuderos de lujo del calibre de Thurston Moore (Sonic Youth), Don Fleming (Velvet Monkeys), Dee Dee Ramone (Ramones), Mike "Sharky" Edison (The Pleasure Fuckers), Wayne Kramer (MC5), William Webber (Chrome Cranks) o Antiseen al completo. Su formación más compacta fue la última, la de los ya casi legendarios Murder Junkies, la banda que más le duró, con los que más giró y con los que grabó sus mejores discos, tanto a nivel compositivo como "lírico". 

¿Cómo puede un tipo que parecía el epítome de lo más degradante del ser humano y que alardeaba, dependiendo de la época, de racismo, machismo, sexismo y del "basurismo blanco" más profundo, cómo puede ser jaleado por aficionados al punk (y a la música rock en general) de todo tipo? ¿Qué atractivo es el que encuentran (encontramos) en tamaño monumento a la basura (uno de sus combos se llamaban los nazis de Tejas)? 

GG Allin podría irritar al nihilista más convencido, pero aunque es cierto que una primera impresión del personaje y de su música sólo podría hacer brotar el chiste fácil, con todos esos excrementos de por medio, un análisis más detallado de sus letras, sus canciones y de las pocas conversaciones que quedaron recogidas del individuo nos ofrecerán un nivel intelectual que se encuentra uno o dos escalones por encima de correligionarios suyos como los Ramones, una actitud contra el sistema que además de contagiosa parecía auténtica, y una música libre de ataduras comerciales de cualquier tipo. Rock and roll que sólo respondía al talento o a la ausencia del mismo y a las habilidades de los implicados. Quizá un vistazo a una discografía que nos dejó (al menos) tres obras maestras del punk nos desvele el cómo y el por qué de las contradicciones que se pueden descubrir en el autor de "I Kill Everything I Fuck" y, por extensión, las que también emponzoñan a sus fans y seguidores. 

Y como todo tiene un principio, habrá que empezar con el primer disco que Kevin Michael Allin, alias G.G.,  se sacó de la manga. ¿Su título? Sabiendo cómo fue la vida y la muerte del imperecedero punk rocker, casi, casi es uno que se antoja de resonancias épicas: "Siempre fue, es y será". 

(Continuará)


3 comentarios:

WOLFVILLE dijo...


Genial!!! No soy un fan de su música, pero es imposible no interesarse por la vida de personaje tan extremo. "Hated" era un rosario de barbaridades, pero las más gordas las he visto en otras recopilaciones y videos sueltos por ahí, así que seguro que hay cantidad de tela que cortar como el tema Allin.

Estaremos al loro del especial.

Un PETICIONARIO DESESPERADO dijo...

Entre lo ‘’auténtico’’ y lo ‘’patético’’ que alguien me diga dónde está la frontera.
Entre lo ‘’genial’’ y lo ‘’insoportable’’ que alguien me apunte la diferencia.
Entre lo ‘’adorable’’ y lo ‘’fusilable’’ que alguien me aclare quienes somos, de donde venimos y adonde vamos…
Lo de este hombre no tiene parangón.Si te molestas en escuchar sus discos (tropecientos piratas circulando por internet, además de sus oficiales) verás que ‘’musicalmente’’ hablando hay más bien poca cera que arda, nada nuevo bajo el sol punk de primera hornada, grabaciones de infecta calidad en general (incluidos sus discos oficiales), diarreas (literalmente hablando) sonoras directamente concebidas para después de la resaca. Vamos que puedes vivir perfectamente sin la obra PLASTIFICADA de GG ALLIN. PEEEEERO…. (siempre hay un pero,muchachote) donde este tipo se hace realmente fuerte es en lo visual.Si se quiere saber qué significa realmente la palabra GAMBERRO chúpate alguno de sus conciertos en video y tendrás una idea bastante exacta. Si ese concierto es de su última etapa (salvo veleidades country, que las hubo) la palabra gamberro se queda incluso corta. No me sorprende que los punks ‘’politicamente correctos’’ (gran contradicción,por otra parte) le denostaran,porque les hacia parecer monjitas de la caridad.
Este es el hombre que se llevaba todas las hostias y eso ya merece un respeto.Si la hostia más gorda se la dio él mismo pues ole sus cojones,nada que objetar.
Hay que comprender que le gustaba CAGARSE en la sociedad.La música aquí es una mera anécdota.El personaje,quizás,también.

Anónimo dijo...

Su discografía no es ni mucho menos sólida, para qué vamos a engañarnos. El problema es que el personaje se lo come todo. No obstante, tiene un montón de temas estupendos, mucho mejores que los que aparecen en cualquier volumen de Killed by death que la gente se traga sin rechistar. De GG Allin, sólo añadir que suele ser despreciado por gente despreciable.