martes, 31 de diciembre de 2013

12 SINGLES EXTRAÑOS PARA DESPEDIR 2013 Y DAR LA BIENVENIDA A 2014 (6/12): ATOM RHUMBA - SOHO AFFAIRE 7"


Atom Rhumba ‎- Soho Affaire 7"
(Munster Records, 1997)

A-Soho Affaire
B-Switch On

AQUI.



Nota: El día 2 de Enero de 2014, los siguientes!!! Mañana, el Ruta 66 número 101!!!

12 SINGLES EXTRAÑOS PARA DESPEDIR 2013 Y DAR LA BIENVENIDA A 2014 (4/12): INTERSTELLAR VILLAINS - BIG HEAD 7"


The Interstellar Villains - Big Head 7"
(Munster Records, 1991)

A-Big Head
B-Like Flies On Sherbert

AQUI.

12 SINGLES EXTRAÑOS PARA DESPEDIR 2013 Y DAR LA BIENVENIDA A 2014 (5/12): THROAT CULTURE MAGAZINE 2


Various ‎- Throat Culture Nº 2 Flexi Disc 7"
(Not On Label, 1990)

A1-Lester Bangs - Sister Ray
A2-The Honeymoon Killers - Midnight Train
B1-Cleaners From Venus - The Mercury Girl
B2-The Blisters - Takin' A Ride

Released along the fanzine "Throat Culture" 2 - 1990




12 SINGLES EXTRAÑOS PARA DESPEDIR 2013 Y DAR LA BIENVENIDA A 2014 (3/12): THE SCIENTISTS - HIDEOUS THROB SG.


The Scientists - Hideous Throb 7"
(Steamin' Turd Records, 1991)

A1-Happy Hour
A2-Fire Escape
B1-The Spin (It´s Beautiful)
B2-Burn-Out

AQUI.

12 SINGLES EXTRAÑOS PARA DESPEDIR 2013 Y DAR LA BIENVENIDA A 2014 (2/12): CHROME CRANKS & THE RAILS SPLIT SG.


Chrome Cranks / The Rails - Some Kinda Crime / Needle split sg.
(Manx Records, 1995)

A-Chrome Cranks - Some Kinda Crime (Recorded At CBGB)
B-The Rails - Needle

Split 7" accompanying Pussycat Magazine #4




12 SINGLES EXTRAÑOS PARA DESPEDIR 2013 Y DAR LA BIENVENIDA A 2014 (1/12): MICK COLLINS & LORETTE VELVETTE SPLIT SG.


Mick Collins / Lorette Velvette ‎– Split 7"
(Lamplighter Records, 1996)


A-Mick - Malted Milk       
B-Lorette - Come In This House


AQUI.

lunes, 30 de diciembre de 2013

ARCADE: THE COMICS REVUE, ¿DEMASIADO AVANT GARDE PARA LA MAFIA?, por Alan Moore


ARCADE: THE COMICS REVUE ¿DEMASIADO AVANT GARDE PARA LA MAFIA?
(Artículo rescatado por la difunta web de RAW el 7 de Mayo de 2006 y escrito originalmente por Alan Moore para el fanzine británico Infinity en sus nºs 7-8 (1984). Traducido por Frog2000.)

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Alan, 
Gracias por tu entretenida carta. Al observar el alto calibre intelectual de la misma, lo más probable es que la imprimamos en nuestro próximo número... sólo que ahora nos ha llegado demasiado tarde. El séptimo número acaba de salir, y el octavo (que estará en la calle dentro de 6 u 8 meses) será el último de la revista. Después del mismo habrá un anual en forma de tomo. Me temo que somos demasiado avant-garde para la Mafia.
Tally ho, 
Griffy

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Recibí la carta anterior a finales de septiembre de 1976 después de pillar un puñado de números de Arcade en la tienda de cómics "Dark They Were & Golden Eyed". Originalmente me había hecho con la revista de forma impulsiva al sentirme atraído por un dibujo de portada que prometía ser la improbable combinación de William S Burroughs y S Clay Wilson, dibujantes que aparentemente podían encontrarse en el interior. Lo que terminé descubriendo fue una colección de material de cómic que rápidamente elevaban a "Arcade: The Comics Revue" al Olimpo donde residen mis Tres Cómics Favoritos de la Historia Universal. Como suele ocurrir cuando me encuentro con algo de lo que me encariño mucho, mi estado escaló rápidamente del buen humor al entusiasmo juvenil hasta terminar en una patética exhibición de histeria babosa. Escribí una larga y enamorada carta a la revista jurando que con el fin de asegurar su publicación continuada, este Parangón del Pulp estaría dispuesto a tener relaciones sexuales con un dragón de Komodo, o matar a mi familia con una cuchillo de mantequilla sin filo (o cualquier otra acción similar para tal efecto). Unas semanas después recibí la anterior respuesta de Bill Griffith. 

Reproduzco aquí el texto que escribí, en parte porque me gusta mucho todo eso sobre mi "alto calibre intelectual", y en parte debido a su interés histórico: el último número de Arcade fue el séptimo. No se llegó a lanzar un anual en tomo. Obviamente, la Mafia los terminó atrapando después de todo.

Durante su breve vida útil, Arcade publicó buena parte del único material verdaderamente valioso producido durante los Setenta, y durante un corto espacio de tiempo casi pareció que sería capaz de revitalizar el casi extinto género del Cómic Underground. Este sueño se vio truncado de repente cuando Bill Griffith se despertó una mañana para encontrarse en su cama con la cabeza de Zippy The Pinhead cortada y apuntando en su dirección, o cualquiera que fuese la forma que tuvieron esos despiadados Sicilianos con trajes a raya de atemorizarlo. El hecho de que Arcade desapareciese es toda una pena, y que haya sido deliberadamente ignorada desde entonces no es sino una tragedia... al menos para la decadente escala con la de los estetas evaluamos las tragedias. 

En un esfuerzo por abordar las cosas de forma algo equilibrada, me gustaría intentar realizar un breve y necesariamente concluyente resumen de la revista. Para entender Arcade, primero hay que entender un poco su contexto histórico, así que espero que tengas paciencia según hago lo mejor que pueda para lubricar los resecos hechos.


LUBRICACIÓN

El primer número de Arcade fue publicado en la primavera de 1975 como revista en blanco y negro trimestral de alrededor de cincuenta páginas que lucía bellas portadas a color, muchas de ellas de Robert Crumb, y estaba impreso en buen papel. Apareció en un momento en el que el cómic Underground había empezado a toser sangre después de haber tenido durante varios años un aspecto pálido y enfermizo. La primera oleada de energía proporcionada por ZAP Comix había alcanzado su cuota máxima, se había estropeado y caído de nuevo. Las quiebras y enjuiciamientos habían pasado su factura, y los únicos Underground que parecían aguantar el equilibrio eran los que se inclinaban hacia el sexo y el horror: Skull, Slow Death y algunos títulos menores que parecían aparecer con cierta regularidad, mientras que los títulos más atrevidos y experimentales se quedaron en el camino. Al mirarlo en retrospectiva, uno tiene la impresión de que el mercado "underground" estaba comprimiendose y deshaciéndose de su conciencia social, preparándose para llevar a cabo una metamorfosis para contentar al público del Heavy Metal de algunos años más tarde. Cualquiera que fuese la situación, las cosas parecían sombrías para el "underground".

Entonces, en 1975 Arcade sirvió como punto de encuentro para aquellos historietistas que estaban más preocupados por su arte que por sus cuentas bancarias. Durante el proceso se trajo consigo la más concentrada inteligencia que pueda haberse experimentado en la franja del comix alguna vez desde el apogeo balsámico de la Grandes Tiras Americanas de Periódico. Por lo que... ¿de qué iba todo esto?

Como producto era un delicia: estupendamente impreso en blanco y negro en papel, con las portadas en cartoné, tenía una especie de canto chillón al estilo pulp que descendientes contemporáneos suyos como RAW no pueden realmente esperar capturar. Arcade no era algo difícil en lo que adentrarse debido a una poderosa intelectualidad que intimidase. Era accesible, y todo en él, desde el estilo de su página de correo hasta la galería de autorretratos de la página del índice reflejaba esto de alguna forma. Tan entretenido como era el empaquetado, sin embargo no podía hacerle frente a sus contenidos.

Los contenidos de Arcade tenían una agradable regularidad, teniendo en cuenta lo verdaderamente diverso que era el material. La mayoría de sus primeros números se abrían con un texto a toda página con ilustraciones realizadas por Jim Osborne en la portadilla interior, similares al "Loathsome Lore" que el fallecido Roy Krenkel dibujó para la etapa inicial del Creepy de la Warren. Estos presentaban elementos históricos que se centraban en algunos famosos monstruos históricos de la vida real, como la asesina de bebés Caterina Sforza o Peter Kurten, el vampiro de Düsseldorf. Amorosamente ilustrados con la delicada plumilla de Osborne, estos catálogos de atrocidades reales llegaron a ser tan abrumadoramente terribles como cercanos a lo gracioso, conduciendo al lector hacia la incómoda tierra de nadie entre perturbadora y divertida que casi era la marca de fábrica de una serie de los más destacados dibujantes de Arcade, y lo más cerca que la revista estuvo nunca de lograr tener un estilo distintivo marca de la casa. 

Después de unos contenidos de imaginativo diseño y de la página editorial, los contenidos principales se iban desenrrollando. A medida que se sucedían los números, algunos de los siguientes elementos fueron apareciendo como el equivalente de las características continuistas de Arcade. 



SPAIN RODRIGUEZ 

A modo de ejemplo, parecía haber una especie de sección biográfica donde cada uno de los habituales del Arcade producía una tira de cómic biográfico con un personaje de su elección. Esto incluyó la oscura pieza de tebeo de George Kuchar sobre H.P. Lovecraft y el brillante estudio sobre la vida de Henri Rousseau realizado por Bill Griffith, pero lo mejor sería el retrato de Stalin de Spain Rodriguez (para Arcade nº 4). Dentro de un número limitado de páginas, Spain creó un convincente retrato de un taciturno y psicopático "Monarca Rojo" y el extraño paisaje abstracto en el cuál vivía. El uso de las densas masas de sombras y la poderosa habilidad compositiva de Rodriguez le dan a la historia una verdadera atmósfera y peso a la historia, con un abrupto y brutal ritmo narrativo que coincide de forma muy adecuada con la escalofriante naturaleza de la materia que se está tratando. Una escena en la que se informa del "Suicidio" (lo que fuese que significase eso en la Rusia Estalinista) de la esposa de Stalin es retratada con un severo plano descendente, un vistazo desde el techo de un elegante cuarto de baño que enfoca a la mujer tendida en el suelo como una marioneta a la que le han cortado las cuerdas, con líneas de negro entintado irradiando de sus muñecas acuchilladas, goteando encima de las baldosas blancas. Y las imágenes finales son perfectas: los recuadros de texto informan de cómo, durante su últimos años, Stalin viajaban en coche por la autopistas construidas por toda Rusia para su solitario uso personal. Dondequiera que se detuviese en su camino, habría una sala de espera especialmente contruida para ser un duplicado exacto de su habitación en el Kremlin, igual hasta en el libro que reposaba abierto sobre la mesita de noche. Mientras captamos todo esto, podemos ver tres viñetas en las que se nos muestra una vista de la sencilla y pulcra habitación escasamente amueblada. Cada viñeta es idéntica a las otras, excepto que se van haciendo progresivamente más pequeñas. En efecto, con ello tenemos la impresión de observar una serie de interminables habitaciones idénticas que se extienden en la vacía distancia, lo que arroja una mirada desconcertante sobre la mente de alguien que una vez controló la mitad del Mundo. 


JUSTIN GREEN 

Otro punto álgido de Arcade fue la serie sobre los "Clásicos Crucificados" realizada por Justin Greenwhich Green, el indiscutible Nabab de la Neurosis y creador de la notable "Binky Brown Meets The Holy Virgin Mary", llevando el concepto de los "Clásicos Ilustrados" a sus extremos más lógicos y sangrientos. Allí donde los Clásicos Ilustrados trataban de mantener un aire de falsa dignidad al mismo tiempo que se estaba serrando la otra pierna del Capitán Ahab en un intento de adaptar Moby Dick en forma de comic book, Green evadía todas las paradas y deliberadas vulgarizaciones de las obras de la literatura clásica con la misma delicadeza que tendría un sodomizador de perros adicto al PCP. El mejor ejemplo de esto probablemente sean las tres páginas en las que se reescribe "Crimen y Castigo" de Dostoevsky realizadas para el tercer número de Arcade. No entraré en detalles, pero la viñeta final podría describir adecuadamente la reverencia con la que es abordado este genio entre los novelistas rusos. Después de haber torturado al protagonista Raskolnikov hasta llegar al punto de llegar a la auto-revelación que lo ha eludido durante toda esta masiva novela ("¡Oh, Dios! Acabo de darme cuenta... ¡soy un mierdoso asesino y una persona terrible!), su perseguidor, el Inspector Porfiry Petrovich, entabla una relación con el único amor de Raskolnikov, Sonia. En la última viñeta, Green resume la idea propuesta por Dostoevsky de que la tortura de una persona se redime de alguna forma al suscitar en los demás la armonía del amor, o como más adecuadamente señala el Inspector Petrovich de forma conmovedora, "Simplemente piénsalo, si esas dos rubias estúpidas no hubiesen sido derribadas, ¡yo nunca hubiese conocido a Sonia!" Sonia lo mira con adoración y comenta, "Él es mi "Papi-sexual". Fin de la tira. En mi opinión, creo que mejora el original.


KIM DEITCH 

Y después, ahí tenemos los recuentos de historias que hace Kim Deitch con sus propias mascotas como soporte: los "Famous Frauds". Filtradas a través de la sensibilidad al estilo Fleischer de Deitch, las historias tratan sobre notables embaucadores como Don Carlos Balmo-I, que en realidad era una mujer, y el jugador de ajedrez robot Ajeeb trasladado a una dimensión surrealista. Ajeeb era particularmente interesante: un enorme y hueco autómata que oculta en su interior un pequeño operativo humano. Ajeeb sobrevivió a varios operadores, uno de los cuales se dio a la bebida y se volvió loco después de pasarse toda su vida trabajando sentado en el estrecho interior mal ventilado y sin luz del seudo-robot, antes de sufrir finalmente la humillación de ser derrotado por un niño de once años. El chico ganó un paquete de cigarrillos, y ese fue el primer premio por jugar al ajedrez que ganó Bobby Fischer. Las historias están contadas de forma sencilla y fascinante, y ahí radica gran parte de su atractivo, tanto de la obra de Deitch en particular como de Arcade en general: el material que se ofrece está bien escrito y ejecutado. Está bien compaginado y tiene atractivo. Ojalá hubiese cuatro títulos como este en la actualidad.


OTROS COLABORADORES

La mayoría de los números tenían un texto escrito por algún famoso contemporáneo que estaba ilustrado por alguno de los habituales del Arcade. La idea funcionaba muy bien, las tres páginas de texto dividían el resto de secciones de cómic y lucían mejor dichas obras debido al contraste. Las mejores piezas de esta categoría narrativa incluyeron dos inspiradores emparejamientos: Charles Bukowski y Robert Crumb, y S Clay Wilson y William Burroughs. Los gomosos trazos "cartoon" de Crumb evocaban perfectamente la sórdida nostalgia de la prosa de Bukowski, mientras que con Burroughs, S Clay Wilson parecía haberse encontrado con alguien a la altura de su propia imaginación anormalmente horrible. 

Jim Hoberman también contribuyó con una columna de texto llamada "Space Age Confidential". Ilustrada de forma variada por [Kim] Deitch, Robert Williams y Art Spiegelman, Space Age Confidential hablaba de forma cautivadora sobre iconos americanos tales como Coca-Cola, Disneyworld y el Presidente Calvin Coolidge. Al hacerlo, subrayaba otro hilo prominente que atravesaba la revista Arcade, una especie de determinación a la hora de exponer el lado oscuro y extraño de la cultura pop contemporánea, empezando con la historieta y avanzando hacia el resto de disciplinas.

A pesar del fuerte tufillo a Dadaísmo del material, Arcade demostró sin duda el mayor de los respetos por el medio en el que estaba operando. Grandes momentos del pasado del medio fueron re-descubiertos y reexaminados en los artículos titulados "Arcade Archives". Mientras que en este momento disponemos de la ejemplar publicación Nemo para ayudarnos a investigar las tiras del pasado, las cuatro o cinco páginas de los "Arcade Archives" de 1975 eran la mejor oferta que existía en ese momento. Fue allí donde descubrí por primera vez a ese tipo de genios brillantes al estilo de Harrison Cady, y donde me convencí de que merecía la pena realizar un exámen más profundo de nombres que me resultaban más familiares como H.M. Bateman. Esta preocupación por el pasado del medio se correspondía también por su respectiva preocupación por el futuro, que estaba bien reflejada en la sección conocida como "Arcade Sideshow", que completaba la revista. Sideshow estaba compuesta por tiras de media página realizadas por nuevos artistas, o en ocasiones por una mano más antigua que simplemente quería experimentar con las interesantes restricciones del formato de media página. Aline Kominsky, Mark Beyer, Sally Cruikshank, Rory Hayes, a todos ellos me los encontré por primera vez en la atmósfera de serrín y palomitas del Sideshow. El título parecía especialmente adecuado a la luz de la extravagancia de algunos de los estilos artísticos exhibidos. Fue mi primer exposición a la idea del primitivismo en el arte del cómic, y después de haber superado mi condicionada repulsión inicial (en unos tres meses), me encontré acercándome a la obra de personas como el fallecido Rory Hayes con un verdadero placer inexplicable. Este es el límite clandestino al que la mayoría de fans del cómic se resisten a llegar. Cuando se enfrenta al doloroso amateurismo de Aline Kominsky, probablemente la mente condicionada con Neal Adams y Mike Golden retrocederá con terror absoluto y vomitando bilis de color malva. La raíz de la argumentación parece ser, "Pero si ella no es capaz de dibujar". En términos de dibujo de cómic estándar, es cierto del todo. John Byrne puede dibujar y Aline Kominsky no puede. Sin embargo, de lo que tienes que darte cuenta es que la capacidad para dibujar del dibujante no es sobre lo que trata el Arte. No todo el tiempo. Y por mi parte me encantaría ver a Aline Kominsky haciendo un número de los Cuatro Fantásticos.

Todo lo anterior es un intento de enumerar sencillamente las características habituales de Arcade, e incluso así estará incompleto. No he mencionado "Real Dream", el aporte de Art Spiegelman, donde los lectores eran invitados a enviar sueños que ilustraría el autor, o el monumento Yippie de Paul Krassner hablando sobre Timothy Leary y los sombríos hechos detrás de la industria alrededor de Lenny Bruce. Esto fue en gran parte lo más significativo de las contribuciones de Arcade al medio, piezas únicas en lugar de secciones habituales. Sin embargo, el asombroso material mencionado anteriormente no fue en realidad el único aporte de las variadas piezas de "resistance" que presentó Arcade a lo largo de sus siete números de vida.


Hubo tantas buenas obras, incluso aquellas que se cortaron drásticamente, que sólo puedo enumerar de paso algunas más antes de abordar en profundidad un par de mis favoritas personales. Ahí teníamos la ominosa tira sin palabras de Jay Kinney titulada "Midnight", ejecutada totalmente con la técnica del raspado; las excelentes aventuras de Arnold Peck realizadas por el fallecido Willy Murphy, "La Sultana de Schlock" de la serie de Diane Noomin llamada "DiDi Glitz" en una serie de vacuas viñetas, el impresionante trabajo a color que adornaba la cubierta trasera hecho por Spiegelman, Moscoso, McMillan, Robert Williams, Kliban y otros, y así podría seguir sucesivamente en una lista de la compra de extraordinario talento reunido en un lugar al mismo tiempo. Siendo completamente sincero, esta fue la publicación de cómic mejor y más perfectamente concebida y ejecutada que se había hecho desde el MAD de Harvey Kurtzman, y no ha habido nada igual desde entonces.

Y sin ninguna duda, creo que los tres creadores más consistentes que estuvieron trabajando en Arcade fueron los editores de la revista Bill Griffith, Art Spiegelman y ese malhumorado viejo misógino, el mismísimo Robert Crumb.


ROBERT CRUMB 

La obra de Crumb para Arcade, aunque quizá haya sido superada por parte del material con el que ha contribuido a Weirdo, fue lo mejor que hizo hasta la fecha. Además de las sorprendentemente líricas portadas, contribuyó con una saludables cantidad de tiras en el interior de la revista, incluyendo su disertación de dos páginas sobre las nalgas, una selección de dibujos no publicados antes que provenían de su sketchbook y que demuestran que cada pedazo de esbozo es tan meticuloso y fascinante como su obra para el cómic, y el imponente y desolador vistazo "This Here Modern America", que rezuma desesperación. De hecho, después de ver las dos mejores piezas con las que participó en Arcade, uno podría perdonarle la supuesta idea de que la mitad de los setenta no fue la mejor época del artista.

En Arcade nº 6, Crumb contribuyó con algo que parecía ser la última palabra en antropomorfismo de "funny animals" de la época, y aún sigue siéndolo en cierto modo. Titulado "Ain't It Nice" y protagonizado por Esos Lindos Bearzy Wearzies Pequeñajos, la tira retrataba una visión de la vida urbana interior y del amor tan completamente rotunda y metódica que se parecía a lo que "Last Exit to Brooklyn" [Última Salida para Brooklyn, 1964, Hubert Shelby Jr.] supuso en el campo literario. Tenía siete páginas y en cada una de ellas puede observarse una cuadrícula de veinte viñetas individuales. La tira narra minuciosamente un día en la vida de dos osos urbanos de clase trabajadora, Jippo y Boopsy, a medida que se desarrolla la jornada. Algunos momentos son feos, algunos son sorprendentemente conmovedores, pero hacia el final de la tira se puede sentir una especie de punzada de reconocimiento, junto con la sensación de que se ha terminado aprendiendo algo. Crumb usa los "funny animals" al estilo clásico: mostrando las debilidades humanas retratadas por los animales, un artista puede dejar de lado todos los oscuros prejuicios que tiene la gente sobre el comportamiento humano para poder mirarlos de forma desapasionada, como si estuviesen observando a otra especie. La belleza del concepto de Crumb radica en que hace que la conducta humana se vea retratada de forma mucho más preocupantemente naturalista y cercana a lo indecente que la mayoría de lo que habían conseguido sus predecesores. Al hacerlo de esa forma, también nos muestra la cantidad de animalidad que reside en el comportamiento humano a través de los ásperos preliminares físicos que llevan a cabo los dos amantes antes de llegar finalmente a un descuidado y alcohólico combate sexual. Hay una especie de inversión de los principios del antropomorfismo que no se había intentado desde la tira "Mickey Rodent" que Kurtzman y Elder hicieron para MAD.

La mejor obra de Crumb, sin embargo, se preocupa por la gente real. Aparecida en el Arcade nº 3 bajo el título de "That´s Life", es la crónica de las poco espectaculares y breves ascenso y caída en un lugar remoto de un cantante negro llamado Tommy Grady que editó un disco de 78rpm antes de ser muerto a tiros en 1931. Las tres primeras páginas nos llevan a lo largo del último año de la vida de Tommy Grad. Se pelea con su mujer y sale a la carretera con sólo una mochila y una guitarra encima. Es recogido por algunos amigos en su camino hacia Memphis para grabar un disco, y a continuación es persuadido para que él mismo grabe una melodía como parte del auge de la música étnica que se produce en ese momento. Bebiéndose el primer cheque que le pagan, se lía con una mujer y durante una discusión sin sentido es asesinado a tiros por el novio de la misma. Las dos páginas siguientes nos llevan a través de la Depresión de los años Treinta, cuando surgieron muchos de los pequeños sellos discográficos del negocio y se perdieron un gran número de discos, el de Tommy Grady entre ellos. La página final nos lleva hasta los años setenta, en donde un avaricioso coleccionista de blues con un sospechoso parecido con el propio Crumb, compra una solitaria copia superviviente de la única grabación de Tommy Grady a una vieja mujer negra como parte de un lote. El se la muestra a sus amigos aficionados al blues de Los Ángeles, que la dan difusión pública a través de sus caros equipos de alta fidelidad. La última viñeta muestra a una multitud de ricos americanos blancos estudiosos del blues sonriendo felizmente mientras la voz de Tommy Grady se desplaza alrededor del elegante apartamento: "Po-o boy, lo-ong way f'um home... Po-o boy lo-ong way f'um home..." Una solitaria frase nos recuerda el título: "...And that's life!" Crumb en su cenit maníaco- depresivo.


BILL GRIFFITH 

El hecho de que dos de los editores de Arcade, Griffith y Spiegelman, contribuyesen con muchas de sus piezas más voluntariosamente experimentales (así como las mejores en muchos sentidos) me hace sospechar que fueron capaces de ver el aspecto experimental como una de las mayores razones para la existencia de la revista, e individualmente también supongo que siguieron completamente sus propias convicciones. Griffith aportó un buen número de piezas verdaderamente memorables, incluyendo algunas de las tiras del Observatorio de Griffith para la sección Sideshow. Su obra sobre Rousseau mencionada antes figura entre las mejores de todos sus trabajos, así como la Commedia Dell Zippy y la perturbadora The Toad & The Madman, donde Mr Toad y Alfred Jarry discuten sobre la indecible verdad. Además, la pieza de estricto ritmo al estilo película noir titulada "Doll Boy" también debería ser mencionada debido a su estilo y dominio del medio.

La mejor obra de Griffith, al menos que yo recuerde, sigue siendo "A Fools Paradise Revisited" en el Arcade nº 3. En esta tira de diez páginas Griffith sigue el paseo que el ubicuo Zippy The Pinhead realiza por una clásica y lujosa Casa Señorial. Cada página está dividida en cuatro amplias viñetas horizontales, apiladas una encima de otra y creando un efecto de cinemascope (o Zippyscope, como indicaba el artista). Después de unas espléndidas secuencias hechas de forma más sugerente debido a la naturaleza panorámica de las imágenes, tenemos una única desviación de dicha estructura rígida de página. Una de las tiras de la última página es partida en siete pequeñas viñetas, mostrando el progreso de Zippy The Pinhead a medida que se desplaza por el mar sobre un trozo de iceberg. El comentario de Zippy bajo dicha coyuntura, entregado a traés de una única palabra en cada viñeta según el pobre Pinhead se va alejando en el distante horizonte, es revelador: "I Hate Everything That's Modern. Everything. That's. Modern. I Hate. It..." No es hasta que te lo has leído un par de veces que te das cuenta de que el sol se eleva lentamente en el fondo según la noche va dando paso al día, y que el magnífico microcéfalo ha logrado repicar una frase a lo largo de tres o cuatro horas. Como el Pere Ubu de Jarry, Zippy perpetra una especie de comedia de lo inconsciente, tropezando a lo largo de un semi-asimilado paisaje temporal devastador a medida que avanza a través de lo lógico y lo preconcebido. Los momentos en los que te ríes más fuertemente suelen ser los que menos entiendes de forma consciente, y en ocasiones la mística de Zippy se manifiesta inquietantemente bajo el barniz del "slapstick", y en ninguna parte de forma más efectiva que lo hace aquí.


ART SPIEGELMAN 

Co-editor junto a Griffith, Art Spiegelman es el último artista sobre el que hablaré. De entre todos los contribuyentes de Arcade, Spiegelman permanece como el que más usa el medio de forma autoconscientemente creativa, y en consecuencia, logra dar con muchas de las ideas más penetrantes. La mayoría de la obra de Spiegelman trata sobre el medio de la tira de cómic en cualquiera de las historias que se le ocurre contar. Si bien esto sigue siendo cierto en menor medida incluso en trabajos más recientes como Maus, la tendencia para el el auto-examen fue más evidente durante la tarea a destajo realizada por Spiegelman en Arcade.

En el primer número Spiegelman contribuyó con una historia titulada "Cracking Jokes" que se las arreglaba para ofrecer una disertación precisa y erudita sobre el humor, mientras que también era divertida por sí misma. Al coger un simple gag de cuatro viñetas y examinarlo una y otra vez desde todo punto de vista concebible durante tres páginas, Spiegelman realmente se las arreglaba para contar algo sobre el humor en sí mismo, al mismo tiempo que expandía las nociones de lo que el propio medio del cómic es capaz de hacer.

Otras historias notables incluyen "Ace Hole Midget Detective", en donde Spiegelman logra tejer una historia de detectives junto con algunas observaciones sobre Picasso y la relación existente entre el cómic y el Arte Moderno, y "As The Mind Reels", donde intercala de forma exitosa trozos de una soap opera mundana, un empaste publicitario, una aburrida conversación telefónica de un ama de casa y sus propias notas de trabajo antes de realizar la tira, creando una especie de collage de la vida cotidiana que está marcado por la inanidad televisiva, contrastando la vida "real" de las telenovelas con la vida real de lo cotidiano. 

Sin embargo, mi historia favorita de Spiegelman es un ejercicio de dos páginas incluido en Arcade nº 6 titulado "The Malpractice Suite". Lo que hace Spiegelman es coger dos viñetas de la tira de periódico de Rex Morgan realizada por Bradley y Edgington -en su mayor parte aparecen tomas de la cabeza y de los hombros– y luego extender los trazos de la imagen más allá de los límites de la viñeta para formar nuevas formas y contextos. Como ejemplo, podemos ver una viñeta estándar de Rex Morgan en la que una mujer en primer plano se está alejando de nosotros en un escorzo en el que tan sólo se ve la cabeza y los hombros. Está empezando a mirar hacia un hombre vestido con un impermeable que acaba de entrar por la puerta, con los pies invisibles debajo de los bordes de la viñeta del fondo, y sin embargo, vemos que lo que Spiegelman le ha añadido al diseño original ha hecho que la escena se coloque en un contexto preocupantemente diferente y surrealista. A la mujer cuyo rostro vemos en primer plano se le ha colocado un cuerpo vulgar y rechoncho más allá de los límites de los marcos, la blusa está abierta para revelar los pechos desnudos y caídos. El hombre del fondo tiene constancia de que no está en el fondo en absoluto, ya que se encuentra cerca de medir unas ocho pulgadas de alto y en realidad está en primer plano. La mujer con el pecho desnudo lo está sosteniendo con una mano como si fuese un helado. El cambio repentino de la forma en la que él percibe la realidad es preocupante y sugiere todas las tensiones subliminales y habituales que existen más allá de las fronteras del medio, en las viñetas de la vida cotidiana. 


LEGADO

Por supuesto, lo más desconcertante de todo es saber exáctamente cómo se las han arreglado para encajar toda esta buena cantidad de óptimo material mencionado anteriormente (así como todas las cosas dignas que no ha mencionado) en apenas siete números, aunque por mi parte estoy muy contento de que lo lograran. Para mí, Arcade fue la culminación casi perfecta de la idea completa de lo que es el Comix Underground. Por supuesto, desde entonces ha habido dignos esfuerzos individuales por parte de los diversos colaboradores de Arcade, pero de alguna forma carecían del mismo estilo. RAW es una revista espléndida, pero resulta intimidante. No me atrevo a criticar cualquier cosa que esté tan bien impresa, y me encuentro acercándome a RAW de la misma forma en la que me acerco a una galería de arte, fríamente y desde un cortés distanciamiento. El Weirdo de Crumb es igualmente excelente, pero creo que por lo menos, si hablamos en términos de revista, necesitaba a alguien que equilibrase su consumidor gusto por la desviación artística, además de una sensibilidad un poco menos iconoclasta. En pocas palabras, ese es el equilibrio que consiguió Arcade. La armonía entre el "slapstick" metafísico de Griffith frente al hambre de Spiegelman por la reverencia por el material del mundo del cómic que fundamentaba sus experimentos más explosivos con un sólido anclaje, pasando por la sencilla narrativa sin aditamentos de Robert Crumb. 


Arcade empujó al medio en toda suerte de direcciones, la gran mayoría de las cuales aún no se han explorado adecuadamente casi diez años después. Cualquier persona que esté seriamente interesada en ver en qué direcciones podrán encontrarse los cómics en el futuro, podrían hacer algo mejor que mirar en lontananza, echando un vistazo a lo que ha estado ahí en un pasado no tan lejano. 

Si verdaderamente fue la Mafia la responsable de la desaparición de Arcade, entonces quizá Joe Valachi tenía razón al delatar a todos esos bastardos, después de todo.

Alan Moore

sábado, 28 de diciembre de 2013

LOS 12 MEJORES JUEGOS DE PC A LOS QUE HE JUGADO ESTE AÑO 2013


Don´t Starve
(Klei Entertainment, 2013)


Torchlight 2
(Runic Games, 2012)


Mark of the Ninja
(Kei Entertainment, 2012)


The Cave
(Double Fine Productions, 2013)
Web oficial.


Hotline Miami
(Dennaton Games, 2012)


Dishonored
(Arkane Studios, 2012)


Papo y yo
(Minority, 2012)


The Stanley Parable
(Galactic Cafe, 2013)
Web oficial.


The Bridge
(The Quantum Astrophysicists Guild, 2013)
Web oficial.


Amnesia: A Machine for Pigs
(The Chinese Room, 2013)
Web oficial.


Dungeon Keeper 2
(Bullfrog Productions, 1999)
Wikipedia.


Zeno Clash 2
(ACE Team, 2013)
Web oficial.

Los mejores que jugué en 2012.

viernes, 27 de diciembre de 2013

ENTREVISTA CON OOIOO (2007)


ENTREVISTA CON OOIOO 
(Por Dominique Leone para Pitchfork, abril de 2007. Traducida por Frog2000.)

Tan sólo diré que "Taiga" de OOIOO tiene mala reputación aquí, en Pitchfork. 

Escuchar que sería mejor que los críticos se lo tomen en "pequeñas dosis" da la impresión como si formase parte de un conjunto de suaves y ondulados mini-orgasmos y largos paseos de surf tribal. En cualquier caso, una mala crítica no ha evitado que la banda atraiga una base cada vez mayor de personas dispuestas a vadear a través de sus ondas de ruido cósmico, y estoy tentado de decir que TAIGA realmente es uno de los mejores discos de OOIOO ( mi favorito sigue siendo "Gold & Green", reeditado el año pasado por Thrill Jockey.) La banda, liderada por la guitarrista y vocalista (por no hablar de que también es la batería de Boredoms / Voredoms) Yoshimi Yokota, tiene una base rítmica más fuerte que nunca, y después de haber tocado en un club repleto en San Francisco a principios de esta semana, tengo la sensación de que nuestro sitio web deberá lidiar con unas cuantas dosis más de su música.

Según cuenta la historia tantas veces contada, OOIOO comenzó su existencia a mediados de los años 90 como una falsa banda para una sesión fotográfica de una revista, interpretando su música por primera vez en directo en el año 1997 como teloneros de Sonic Youth en Japón (con pegatinas en los acordes que les indicaban donde debían colocar los dedos.) A pesar de unos comienzos "ad hoc", su música más primeriza estaba en la misma línea que la que la cantante componía en paralelo con Boredoms (ver Super Roots 7 y 8), en particular con la brillante y consonante psicodelia mezclada con terrenales tambores tribales... aunque, sin embargo, las melodías de OOIOO son mejores, aun cuando sus temas no discurran necesariamente por el mismo hirsuto abandono de la última etapa de Boredoms. De hecho, las melodías de canciones como "IAO" de Taiga, o la sorprendente "Mountain Book" de Gold & Green, compuesta por Seiichi Yamamoto, a menudo me arrastran a creer que estoy escuchando canciones que funcionan como canto a la amistad y que hubiesen sido compuestas con el sonido de la familia "Bore", aunque como me explicó Yoshimi, la mayoría de su música se origina a partir de improvisaciones.

Oficialmente, OOIOO es Yoshimi, la guitarrista Kayan, la bajista Aya y la percusionista Ai (que también compartió brevemente su estancia con Yoshimi en AOA), aunque la banda aumenta en directo con otro batería. En mitad de una breve gira por los EE.UU., Yoshimi respondió algunas de las preguntas enviadas por correo electrónico, aunque como era de esperar, la mejor opción para llegar hasta el fondo de la banda es sencillamente verla tocar en directo. Pero ya es demasiado tarde para eso, ¿tal vez con el próximo disco?


Muchas gracias a Hashim Bharoocha por la traducción.

Pitchfork: En América parece como si cada nuevo disco de OOIOO tuviera un alcance mayor. ¿Se ha trasladado eso a los conciertos, o al resto de cosas que involucran al grupo en general?

Yoshimi Yokota: Realmente no puedo hablar por mí misma. Como OOIOO hemos girado por América en tres ocasiones, y realmente no podría decirte si las cosas han cambiado. 

Pitchfork: La música de "Taiga" parece de celebración, de alegría. Cuando tocáis, ¿os gusta ver que la gente enloquece y se pone a bailar? ¿Cuál crees que sería la reacción perfecta hacia tu música por parte del público? 

Yoshimi Yokota: Me encanta cuando el público se pone a bailar y se lo están pasando bien. Pero cada persona tiene una forma diferente de reaccionar ante la música, así que realmente no existe una reacción ideal que yo esté esperando.

Pitchfork: Comparado con la mayoría de la música de Boredoms o Voordoms, OOIOO parece más estructurada en algo parecido a "canciones". ¿Es una decisión consciente? ¿Cuánto espacio dejáis abierto en vuestra música a la improvisación? ¿Tenéis interés en tocar música que sea completamente improvisada?

Yoshimi Yokota: En realidad las canciones de Boredoms están mucho más estructuradas incluso en los detalles más pequeños en comparación con las de OOIOO. Casi es como si nuestro "espíritu" estuviese decidido de antemano. Cuando transformas la improvisación en una canción que la gente puede escuchar, resulta difícil recrear cada vez la improvisación inicial, porque tienes que tocar en un momento y espacio diferentes. A fin de utilizar el impulso inicial de la improvisación, reestructuramos dicha improvisación en forma de canciones. Una vez que la canción se estructura, ya no es una improvisación. Tengo otra banda en la que su música está totalmente improvisada que se llama Saicobaba [alias Psycho-Baba, donde utilizan un sitar Mhayow]. Toco la Fender Rhodes y canto en esa banda. Saicobaba es un trío y también incluye una batería y un sitar. En dicha banda no hay "canciones". 

Pitchfork: ¿Qué canciones le cantas a tu hija?

Yoshimi Yokota: En realidad es mi hija quien ha estado haciendo que yo escuche las canciones que se la ocurren espontáneamente.

Pitchfork: ¿Tienes una familia de músicos (padres, hermanos, etc)? ¿Te dieron apoyo tus padres para que persiguieses tus sueños musicales?


Yoshimi Yokota: Mi madre solía tocar el piano. Ella dice que le gusta escuchar a los Boredoms cuando está limpiando la casa. Y escucha OOIOO cuando está conduciendo.

Pitchfork: ¿Ha cambiado tu perspectiva como músico el hecho de haber tenido una hija? 

Yoshimi Yokota: Nada ha cambiado. Soy la misma persona que cuando no tenía hijos.

Pitchfork: En Occidente muchos fans perciben los proyectos Boredoms/ Voordoms/ OOIOO/ Yamamoto como si fuesen parte de una extensa "familia". ¿Tú también lo sientes de esa forma? ¿Aún sigues teniendo una buena relación con los miembros de Boredoms? 

Yoshimi Yokota: Bueno, la gente de los grupos coinciden entre sí, así que esa es la conexión que hay entre las bandas. Somos amigos, y respetamos musicalmente al resto.

Pitchfork: ¿Qué puedes decirnos acerca de "Super Roots 9", de los Boredoms? 

Yoshimi Yokota: Los Boredoms interpretamos un concierto experimental hace dos años, en la víspera de Navidad. Eye estuvo tocando material con sus "turntables", mientras la gente cantaba emitiendo el sonido "aaahh". Así que decidimos utilizar batería y un coro en directo. Teníamos los mismos sonidos de las "turntables" anotados en las partituras, y también disponíamos de un coro de 20 personas cantando la música. El álbum es una grabación en vivo de dicho show.

Pitchfork: ¿Alguna vez has vuelto a tocar junto a Yamamoto e Hira? ¿Estás cansada de que la gente te haga preguntas sobre Boredoms? :-) 

Yoshimi Yokota: No tengo una visión nostálgica de los Boredoms. Los Boredoms fueron grandes cuando Hira y Yamamoto eran miembros del grupo, pero ya expresamos todo lo que pudimos expresar con esa formación. Con el paso del tiempo la música que hacemos ha cambiado, pero los Boredoms siempre están haciendo la música que quieren componer en ese momento. Es tan sencillo como eso. No me canso de que las personas me pregunten sobre los Boredoms. Ni siquiera estoy segura de lo que la gente está intentando averiguar cuando me hacen ese tipo de preguntas.

Pitchfork: Una vez me leí una entrevista contigo y con Eye en la que mencionábais la importancia que tiene el perfeccionamiento, de que era"lo mejor". ¿Aún sientes lo mismo? (Si es así, ¿hay alguna diferencia ahora de, digamos, lo que pensabas hace diez años?)

Yoshimi Yokota: Creo que perfeccionarse es importante. Si no lo haces y no te vuelves mejor, no podrías refinar lo que estás intentando hacer.

Pitchfork: "UMA", de Taiga, utiliza el canto vocal de Roberto de Simone en "Secondo Coro Delle Lavandaie". ¿Cómo descubriste esa música?

Yoshimi Yokota: Me pasó al escuchar una mezcla hecha por un DJ alemán que incluía esa canción. La canción me pareció como que estaba llena de vida, y aunque no conocía lo que decían las letras, tuve la sensación de: "¡Tengo que hacer algo con esta canción!" Después de llevar a cabo algunas investigaciones, me enteré de que la música formaba parte de una ópera italiana y también me hice con ese CD.

Pitchfork: ¿Qué música escuchas actualmente? 

Yoshimi Yokota: Ahora mismo estoy de gira con OOIOO, así que escucho cualquier cosa.

Pitchfork: ¿Qué piensas sobre programas de intercambio de archivos como Oink o Soulseek, con los que los chavales se descargan gratuitamente tu música? 

Yoshimi Yokota: Cuando te descargas música, en  cualquier caso la estás escuchando en formato mp3. Cuando yo escucho mp3  hace que el interior de mis oídos me piquen, porque los mp3s tienen esa calidad tan abrasiva. Me irrito mucho al escucharlos. Así que yo no me descargo música. No puedo hacerlo.

Pitchfork: ¿Te gustaría estar tocando música durante el resto de tu vida? ¿Crees que podrías llegar a cansarte de ella?

Yoshimi Yokota: En realidad me gustaría intentar tocar música incluso después de fallecer. No toco música que pueda aburrirme.

jueves, 26 de diciembre de 2013

ENTREVISTA CON GRANT MORRISON EN BARBELITH (2 DE 6)


Entrevista con Grant Morrison en Barbelith, 3 de Diciembre de 2002 (2 de 6). Traducida por Frog2000. Parte 1.

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HB: Después de leer el cómic de Hitler, y con todo este consumo de té he pensado que...

GM: No, nunca voy a volver a tomar té o café. Realmente estoy en plan "straight edge".

POR: ¿Los "straight edge" también toman té?

GM: (risas) ...puede, ¡son muy rigurosos!

HB: Fumo mucho y he escuchado esos vagos rumores de que el té tiene propiedades que combaten el cáncer.

GM: ¡Entonces al tomarlo estarás más seguro!

HB: (risas) ¡Lo sé! Fumo media onza a la semana y también me bebo diez litros de té a la semana.

GM: Ahora que lo estás cogiendo... ¿de qué es ese pastel? Vale, tomaré un poco.

Kristan: ¿De qué es?

HB: Es como pastel turco, con un montón de sirope y nueces. Mi imagen de Glasgow es como la de una ciudad viciosa. Quiero decir, me encanta Glasgow, yo soy de Helensburgh, pero Glasgow siempre me ha parecido...

GM: Ahora te has parecido a Billy Connolly, "Me encanta Glasgow!.. es como una mierrrrda! (risas)

HB: Siempre he pensado en Glasgow como en una ciudad ficticia, es como si convirtiese los eventos que ocurren en ella en algo mitológico de una forma muy, muy rápida, sus edificios se convierten rápidamente en iconos y les dan sobrenombres. Parece como si hubiese una especie de aura de ficción en torno a la ciudad, se ha escrito un montón sobre todo esto. Me pregunto si eso que se me ocurrió, ya sabes, lo de que Glasgow tiene una historia de, básicamente, suciedad, detrás, y como fue una ciudad densamente poblada hasta 1900 o así, con la gente vivía unos encima de otros, cagando unos encima de otros...

GM: ¡Estás pintando un bonito cuadro! (risas)

HB: Si (risas), y eso se refleja en mi humor. Tenemos el E-Coli, el cryptosporidium...

GM: (risas)

HB: Ya sabes, las bacterias nacían en la Enfermería Real. Esta es la ciudad más sucia de Europa. Me pregunto si toda esa cultura oscura fue una influencia que alimentó The Filth.

GM: Bueno, por supuesto. The Filth sólo es la aceptación definitiva de que estoy viviendo aquí, en la mierda (risas).

HB: ¿Dónde? ¿En la Tierra? O...

GM: (risas) ...en Glasgow en particular, esa parte del mundo material a la que llamamos Glasgow. Y luego, cuando nos volvimos de Tokyo nos dimos cuenta de que no es tan sucia como pensábamos, y que Glasgow realmente está muy bien, porque aquí hay muchos árboles. Cuando salimos del avión había una brisa oceánica creciente que provenía del oeste, y de repente Glasgow no nos parecía tan mala, así que creo que hemos sobrevalorado su cualidad como ciudad sucia. Quiere ser vista como algo sucio cuando en realidad es un sitio bastante virginal, bastante trémulo. Glasgow es un lugar muy idealista. Mira, estuvimos hablando sobre esto, sobre que allí, el sentido de identidad es inmensamente fuerte, sin importar lo que suceda con la gente, y es algo que parece raro, porque ya no hay industria alguna.

HB: Una identidad, ¡algo que es más poderoso que lo tenemos actualmente!

GM: (Risas.) Por supuesto, algo proporcional al número de personas que hay allí, o a las pésimas condiciones reales del lugar.

HB: Glasgow es como, bueno, si hacemos un pequeño diagrama (un gráfico circular), esto sería la realidad y esto que lo rodea, la ficción, ¡y la realidad sólo supone una pequeña porción incrustada dentro de toda esa ficción!

GM: Ese es el motivo de que seamos capaces de sobrevivir aquí. Todas los grupos de aquí se creen que viven en New York y que conocen a Andy Warhol.

HB: ¡Ouch! (risas)

GM: Y todos los artistas se piensan que son de algún otro sitio. Todo el mundo se imagina que vive en América. Teníamos una gran base cerca de esa carretera de ahí fuera contra la que mi padre siempre estuvo luchando.

HB: Faslane, ¿está justo a la salida de Helensburgh?

GM: Si, aquí ha habido una gran influencia americana de la que la gente se ha olvidado, y por eso los cómics son algo tan importante aquí. Estaban aceptados en mi familia, a mis padres les gustaban de verdad. Así que cualquiera de por aquí está siempre hablando mal, se comportan todo el rato de esa forma. Diciendo mierdas, tomando drogas y hablando chorradas. Todos mis amigos están sin trabajo. Todos tienen talento, son gente brillante, pero no trabaja ninguno. 



HB: En otras entrevistas mencionabas (no estoy seguro de si será una chorrada o no, podría ser que me estuviese inventando tonterías) que desciendes de una larga saga de contadores de historias irlandeses.

GM: Es cierto. Honestamente, no es ninguna chorrada, lo creas o no...

HB: Bueno, lo sé, pero...

GM: No, la gente se piensa que es algo que he maquillado, pero es algo que es cierto. Eso es lo que mi mami me contó y lo que mi abuelita nos contó, aunque podrían ser unas mentirosas (risas) ¡la saga es tan larga como se necesite! (risas)

HB: Creo que sería difícil. Quiero decir, me imagino a la gente diciendo: "Oh, Grant Morrison ya está contándonos chorradas de nuevo", no sé si lo dices de forma honesta, porque ya sabes, lo primero de todo es que eres escritor, sueles jugar con la realidad y la ficción, lo digo por todo eso de King Mob, por lo que...

GM: Más que nada, por lo general esa suele ser mi vida; si estoy jugando con la ficción es porque estoy viviendo dicha ficción. Así que si me inclino a decir algo es porque acabo de probarlo... pero nah, sólo quiero hablar con personas que piensen como yo. Los Invisibles fue un sigilo para conseguir que la gente hablase de...

HB: ¡Y funcionó!

GM: ¡Por supuesto que lo hizo! Tengo amigos por todo el mundo gracias a esa serie, y he podido evitar a las personas que me han dicho que yo...

HB: "Tengo amigos por todo el mundo gracias a ello", ¿no es raro?

GM: Claro, así que si piensas en ello... para mí es como enviar una señal con la intención de hablar con la gente. No me interesa hablar con personas que no pillan aquello sobre lo que estamos hablando (risas). La gente se pone a argumentar sobre la serie constantemente, ese es uno de los elementos de este sigilo. 

HB: Tu relación con Barbelith (un foro de discusión cultural inspirado por Los Invisibles) es bastante extraña. No es la misma que tendría un creador con una comunidad, o lo que sea. Me refiero a que no estoy muy familiarizado con los foros de otros creadores (y ciertamente, Barbelith no es uno de ellos). Mi experiencia se limita al de Warren Ellis, y ocasionalmente suelo picar en Millar World. Sólo que es un sitio que me atemoriza demasiado.

GM: (risas)



HB: Lo siento por Mark Millar, por tener que cargar con ese tipo de público (risas)...

GM: (risas) Creo que solo es algo para la sobremesa. Todo el mundo tiene el público que se merece.

HB: Me pregunto cómo lo ves tú (a Barbelith) y en qué medida participas en el foro e interaccionas con él, porque no creo que mucha gente sepa cómo es.

(Llegan los pasteles. "Turkish Delight" para Kristan y "Baklava" para el entrevistador.)

HB: Dios, ¡parece algo enorme!

GM: Tienes que comértelo todo de una sola vez, es el desafío "Bushtucker" de la noche. Por otro lado... ¿cuál es mi relación con Barbelith? Sí, estoy bien con ellos. A veces me enfado, pero por lo general entro allí y miro de vez en cuando, muy a menudo. Así que sí que me interesa lo que piensa la gente. Estoy interesado en la forma en que evolucionan las cosas. A veces me gustaría que se desarrollaran un poco más. Deseo hacer preguntas que antaño dejaron de contestarse, cosas como esas...

HB: A mí me resulta obvio que alguien con tu personalidad eche un vistazo en ese foro: para ver qué es lo que está ocurriendo. Sería difícil no hacerlo, la gente está continuamente hablando sobre tu trabajo, y son gente que tiene gustos afines. Te recuerdo que yo suelo poner algunos cosas en Barbelith, participo de una forma razonablemente habitual en las charlas sobre cómics.

GM: Mm-hmm

HB: Y una vez comenté algo que era bastante vicioso sobre tu trabajo, con la verdadera intención de agitar un poco las cosas. Y alguien me respondió y dijo que Grant Morrison...

GM: Ese soy yo. (Risas.) ¿Quién te pensabas que era? (Risas.)

HB: No estaba seguro...

Kristan: ...a veces te pueden joder.

HB: Hey, era algo absoluta, totalmente... 

GM: No me importa mucho lo que dijeses. No me importa la crítica, sino que me fastidia cuando la gente se inventa mierda sobre mi vida, esa es la cosa más exasperante de todas.



HB: Por supuesto.

GM: La gente proyecta cosas de lo más raras, y entonces te hacen pasar por un mal momento.

HB: ¿Pero no te esperabas que te ocurriese algo parecido?

GM: Te lo esperas, pero nunca es cómodo... estoy seguro de que cualquiera que haya estado, aunque de forma mínima, en contacto con el juicio del público, le habrá resultado jodidamente raro. Yo jugueteo un poco con las cosas, pero sé que a veces alguno de ellos te podrían llegar a consumir.

HB: Creo que probablemente yo haya caído en algo parecido alguna vez, ya sabes... es algo que me sorprendió mucho y también, de alguna forma, algo que me puso contento... Recuerdo lo que me dijiste, algo así como "Mierda... no digas más mierda sobre mí", justo cuando se empezó a editar The Filth. En el curro me habían ofrecido ese trabajo... ya sabes, realmente no es que me lleve demasiado bien con mis jefes en el trabajo... me habían dado el peor trabajo de la oficina, ¡renovar los baños de la estación central de Glasgow!

GM: Esa fue tu iniciación. (Risas.)

HB: Si... ¡y eso ocurría al mismo tiempo que mi guionista favorito me decía que estaba diciendo chorradas! Pensé, esto es... ¡de hecho estoy viviendo dentro de The Filth...!

GM: Todo está vinculado. (Risas.)

HB: ...¡los hechizos funcionan!

GM: Todo funciona. Cuando empezó Barbelith me gustaba mucho la idea, quería involucrarme más, pero no tenía el jodido tiempo para hacerlo, tenía que pelearme con todo el mundo. Allí han entrado personas con las que he hablado mucho, gente con la que creía que podría intercambiar ideas, pero el resto del tiempo estás defendiéndote contra acusaciones de que eres un fascista, un homófobo o la última jodida idiotez que sea, y eso resultaba tan extenuantes que pensé que sería mejor dejar que simplemente la gente se formara sus propias ideas. Creo que no deberíamos ser gurús, Warren casi había devorado completamente su propio foro, gracias a dios ha vuelto a ser un guionista de nuevo. Se pasó demasiado tiempo involucrado con el mismo. Lo que debe hacer es escribir, porque ese es su trabajo. 



HB: Creo que es bueno escribiendo esa mierda que escribe...

GM: Eso podría ser un motivo de pleito, pero lo que debería hacer es escribir... ese es el fondo de todo el asunto... y creo que le estaba consumiendo y la idea que tenía la gente de él también lo estaba consumiendo, por lo que estar ahí... siendo retro-alimentado por otras personas... yo no querría participar en algo así, podría haberme resultado fácil alentar algo parecido, ya sabes, podría haber hecho una religión con los mejores de ellos, podría haber sido L.R. Hubbard si hubiese querido... se podría hacer fácilmente, pero no lo he hecho. Creo que resultaría pernicioso. Yo quería que la gente se desarrollara a través de sus propios pensamientos, ¡algo que supongo que también incluirá criticar al padre ausente! (risas)

HB: ¡Si! (Risas.) Hay algunas personas en Barbelith que son extremadamente inteligentes, con cerebros gigantescos que a veces te pueden intimidar bastante, y otras personas que...

GM: ¡Qué podrían bailar el Fandango! (Risas.) ¡Eso es lo que yo buscaba!

HB: No, sé... ¡nunca las he conocido! ¡Así es!

GM: ¡Pues por eso necesitamos hacerlo! (Risas.)

HB: Y durante mucho tiempo ha habido una persona en particular que básicamente han estado intentando articular todas tus ideas de la forma más lúcida posible...

GM: Lucidez es la palabra que yo usaría.

HB: Es aterrador, pensaba que esa personas eras tú. Creía...

Kristan: ¿"Runt"?

HB: Si... ¡ese es!

GM: No, no. Yo también me quedé muy impresionado con lo que hacía.

HB: ¿Así que tú no eres "Runt"? (Risas.)

GM: No, no... él es... él es... (risas) aterrador.

HB: Si, muy aterrador, porque en realidad tiene varias personalidades online, también es "glassonion" y... bueno ¡sencillamente sigue apareciendo todo el rato!

Kristan: "glassonion" escribe bastante a menudo. Creo que él era uno al que le dije algo, le contesté. Fui y le salté encima...

HB: ¿No era "Ganesh"? A ese...

Tanto Kristan como Grant: "¡"Glasea" a los gatos!" (Risas.)

HB: Si. En realidad conozco a "Ganesh". "Ganesh" y yo somos buenos amigos, bueno, nos hemos visto un par de veces y él es otro super tío.... Estoy seguro de que te gustaría conocerlo.. si, nos hemos echado unas risas comentándolo, es algo bastante divertido, supongo, ser vástagos de...

GM: Pero como he dicho , creo que el foro es algo bueno porque todo el mundo se comunica. Me gustaba ese aspecto del mismo. Porque no todo el mundo se limitaba a escuchar a "Runt" y a los chicos más inteligentes que hablaban y comentaban cómo la serie se ajustaba a la importancia global de la vida, y algunos de esos argumentos podrían utilizarse para resolver muchos problemas . Me refiero a cuando hablaba sobre el "meme" verde, ya sabes, cuando "Whatsisname"... "Baldie"... "Wilber", Ken Wilber y sus escalas de color... que compartió esa fantástica escala de diferentes colores que identificaban los diferentes niveles de desarrollo, y el "meme" verde es básicamente gente como Tony Blair y el tipo de visión de futuro liberal ( "pero ya sabes que tenemos que contentar a las grande empresas de vez en cuando"). El problema con el "meme" verde es que todo lo que se debate es destruido hasta que se te olvida por qué estabas debatiendo y por qué se formó ese tipo de energía en primer lugar. Empecé a pensar en Internet como en un todo, y en los foros de mensajes y Barbelith en particular, en que habían sido víctimas de lo que yo sentía como el Abismo de la desintegración... alguien podría compartir alguna hermosa y elegante idea y algún otro acababa por tirarla a la basura, y sabes que podría ser alguien de doce años de Wisconsin, "¡eres un cabrón y apestas! ¡Tus ideas son una mierda!" y aniquilar esa hermosa construcción. ¡Alguien podía ser apedreado por pensar! Así que sentí como que había un sentido de la destrucción, de la aniquilación al margen de todas estas ideas, y pensé que también muchos de los participantes podrían quedarse perdidos o ser destruidos por la deconstrucción sin fin.



HB: Sin duda, el foro ha pasado por varias fases. Ahora no soy un participante lo suficientemente habitual como para comentar una idea y que vaya tomando forma, pero diría que durante el tercer volumen de Los Invisibles (el volumen final), todo era más vibrante y la intensidad de los comentarios estaba en lo más alto y las intervenciones eran más extensas...

GM: ¡Recuerdo que las intervenciones eran más largas! (Risas.)

HB: "Runt" solía llamarse "!LookNickWaddam!"

GM: Es cierto, lo recuerdo.

HB: Y básicamente él fue quien estuvo tratando todo el debate de una forma muy intelectual. 

GM: Lo entendió perfectamente... el debate sobre la "comprensión" que parecía tan descabellado, pero que siempre hacía aparición aquí y allí. Todavía me llegan comentarios de gente que me dice, "No tenemos ni idea de lo que trata The Filth... no tiene sentido alguno. Porque es sobre un tipo que está jodido y que alimenta a su gato y se monta en su coche y se va a ese lugar y luego va a ese otro y luego regresa y..."

HB: (Risas.)

GM: ¡Cómo se puede ser tan lineal! Todo puede tener un sentido oculto... cosas que la gente piensa que no está preparada para entender, y que encuentran difícil hasta la cosa más lineal...

HB: Llevo mucho tiempo familiarizado con tu trabajo, pero he conocido gente que también lo ha entendido la primera vez y otra que han pasado de él.

GM: Si sueles leer cualquier ficción, o ver alguna serie...

HB: Si has visto alguna vez algo de David Lynch...

GM: Si has visto algo de David Lynch o alguna película de Nicholas Roeg... incluso algunos de las remezclas más bizarras que he hecho, Kid Eternity, o algunas partes de los The Invisibles, son Nicolas Roeg... cosas que para mí eran moneda común, pero tal vez no para todo el mundo, y por eso extrañan a la gente.

HB: Creo que tal vez el punto medio sea algo como "Walkabout" [Nicholas Roeg, 1970], que si la ves ahora, en realidad es bastante intensa, intimidante y rara...

GM: ¡Así es como debería ser un comic book! (Risas.) En realidad... ¿no es como son?

HB: (Risas.) Por completo.

(Continuará)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

THE SCIENTISTS - LIVE ON ALL TOMORROW´S PARTIES RADIO SHOW NY (2010)


The Scientists - Live on All Tomorrow´s Parties Radio Show NY (2010).

1-Set it on fire
2-Blood red river
3-Revhead
4-Burnout
5-The spin
6-When fate deals its mortal blow
7-Swampland
8-This is my happy hour
9-We had love
10-Nitro
11-Solid gold hell
12-Murderess in a purple dress
13-Backwards man
14-Demolition derby

AQUI.

martes, 24 de diciembre de 2013

LOS COMICS PARECEN UN FEO BASTARDO, por Warren Ellis


Los cómics parecen un feo bastardo, por Warren Ellis. (Extraído de "Desde el Escritorio de Warren Ellis", Volumen uno (Avatar, 2000.) Traducido por Frog2000.

Durante este fin de semana estuve en Londres haciendo una entrevista para el magazine SFX en un bar del centro de la ciudad que no se encuentra muy lejos de Forbidden Planet. Probablemente, FP sea la tienda especializada en cómics más grande de la ciudad, y definitivamente también es la más antigua y famosa. Me detuve allí. Verás, en la planta de abajo de FP hay libros y revistas (montones y montones de importaciones raras y otras cosas oscuras), y siempre vale la pena hacer el viaje. Siempre invierto un poco de tiempo vagando y visualizando los cómics escaleras abajo. Tan sólo mirando. Para disfrutar del amplio rango de los cómics del mes. Para pillar una sensación instintiva de la panoplia de imágenes y palabras de lo que ha salido ese mes.

Los cómics son feos, ¿no es verdad?

Me refiero a que son objetos feos. Toda la producción del mes de Marvel es fea. Llamativa pero pésimamente diseñada, frecuentemente tiene un mal dibujo. No es algo bonito. Y son muy delgados. Los títulos de DC no ofrecen algo mucho mejor. La línea de DC, Vertigo, tiene portadas pintadas que en su mayor parte supuran juntas una homogeneidad sombría. El Supreme de Alan Moore para Maximum Press está maldecido con algunas portadas extraordinariamente feas. Un tío llamado Stephen Platt es quien las produce. Nunca he conocido a la ex-editora Marvel Sarra Mossof, pero creo que nunca me ha gustado, porque fue ella quien descubrió a Stephen Platt al Mundo, cuando otros editores Marvel habían tratado sus dibujos como una obra sin contenido. Quizá este mes sólo me animen una portada agradablemente diseñada para "Man of the Atom" y aquella pieza de Gil Kane, y la bonita ilustración de portada de Tom Raney que actualmente envuelve el Stormwatch nº 44. O quizá no. Los cómics son objetos que tienes un feo aspecto.

Estoy generalizando. Predicador tiene unos espléndidos dibujos de Glenn Fabry (aunque el estúpido formato de portada de Vertigo siempre asesine un centímetro o dos del lado izquierdo, y ningún editor de las grandes haya tenido el suficiente estómago como para quitar el anuncio de la trasera y poner allí el texto de presentación, incluyendo también el condenadamente molesto código de barras.) Frank Miller, como trabaja con Mark Cox, siempre ha empaquetado deliciosamente sus números de Sin City. El quinto número del "Underwater" de Chester Brown me enganchó con una maravillosa obra de acuarela impresa en cartulina mate. Pero todas estas obras son una excepción. Todas los demás tienen un aspecto apresurado, como si fuesen una cosa primitiva en cuatro colores e impresa sobre papel delgado con un brillo barato.

¿Es sólo un aspecto más de la dominación por parte del super-héroe del medio americano? ¿Algo que significa que estamos contando rápidas historias pulp en su mayor parte, y por eso nuestros estándares de producción deberían reflejarlo? Watchmen tiene un leve toque pulp, pero detente un momento y échale un vistazo a ese título. Ese cómic es, por lo que a mí respecta, un objeto que tiene muy buena pinta. Y aunque no califico la obra de Alex Ross como algo tan elevado como el del resto, me parece que sigue realizando unas portadas muy atractivas e inteligentes para Astro City.

Tengo aquí una copia de X Force que me ha llegado en un paquete de Marvel. El dibujante Adam Pollina ha incluido tres figuras agazapadas en la portada. Eso es porque el logo se está comiendo casi la mitad del condenado espacio. Una aterradora cubierta de Spectacular Spiderman cuenta con tres impresionantes figuras recortadas de forma enfermiza contra lo que me imagino que se supone que será un cielo crepuscular en el fondo (con una resolución patéticamente baja que nos llega a través de esas maravillas "geeks" del color por ordenador que van a salvar a la industria de sí misma. O algo parecido.)

Estas dos obras quizá no tengan la misma calidad que Watchmen o Astro City, claro. Pero ¿por qué demonios necesitan ser tan feas? Tengo unos siete mil libros de bolsillo baratos en casa con portadas decentes. Si me pinchas, diría que preferiría que alguien arrancase la portada de un trozo de mierda humeante en forma de novela como "Ring", de Stephen Baxter, y lo pegase en la parte delantera de uno de mis cómics, que ha salido a la venta envuelto en algo similar a las monstruosidades descritas anteriormente.

Por lo que... ¿por qué los cómics tienen que tener un aspecto tan condenadamente feo? ¿Cuáles son los motivos? ¿Por qué todos y cada uno de nosotros no podemos tener el mismo cuidado y atención sobre ese aspecto de nuestro trabajo que el que Dave Gibbons tuvo en Watchmen, o Miller y sus colegas en Sin City, y así sucesivamente? ¿Hay alguna razón histórica, o algún tipo de presión a la que ajustarse, una docena de problemas y justificaciones diferentes de las que el fan no sabe nada?

Nop. Ninguna razón. Excepto la de la pereza. La carencia de gusto. La ausencia de estilo. Poca habilidad a la hora de reconocer un mal dibujo. Pensamientos de poco alcance. Demasiadas personas con poca inteligencia o medios para pensar: "Hey, podríamos hacer algo verdaderamente especial con este título". Simplemente, mucha voluntad por hacer lo que todos los demás hacen. O, por demostrar un poco de la amabilidad que la mayoría de la gente piensa que no poseo, quizá simplemente es que no pensamos en esas cosas. Nos concentramos tanto en las tripas de la cosa, haciendo bien la historia (y eso es algo muy noble), que no pensamos en la piel de la bestia que estamos construyendo. Es una cuestión de estilo, no abordamos directamente los problemas centrales del continente. Después de todo, la belleza solo está por debajo de la piel.

Bueno, estoy aquí para decirte que tengo un montón de pasta en el bolsillo ahora mismo, y no me he comprando ni un solo cómic nuevo. Porque todo lo que he visto es tan feo como el infierno. No sé si yo seré el "consumidor habitual", solo soy alguien que simplemente está echando un vistazo. Quizá no lo sea. Pero, ¿y si lo fuera?

Southend, Londres
Febrero de 1997

lunes, 23 de diciembre de 2013

"YA HE OLVIDADO LO QUE IBA A DECIRTE, PERO SÉ QUE ERA CIERTO". EL TESTIMONIO DE JEAN-PIERRE DIONNET (4 DE 4).


“Ya he olvidado lo que iba a decirte, pero sé que era cierto”: El Testimonio de Jean-Pierre Dionnet (3 de 4). (Por Joe McCulloch para The Comics Journal (Noviembre de 2013). Traducido por Frog 2000. Parte 1parte 2, parte 3.)

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Y eso fue en mi última serie [de 2011-12] titulada "Des Dieux et des hommes, Of Gods and Men", que ha sido, para serte franco, un error, comercialmente hablando. Porque intenté... lo primero es que Moebius había estado echando una mano a Laurent Theureau, y éste tenía un estilo muy Moebius. El fue quien hizo la portada. En el segundo número estaba [Roberto] Baldazzini con su estilo más sexy. Y yo todavía estaba aprendiendo de nuevo, esto es como una bicicleta, ya sabes, siempre sabes montar, pero ya no estás en primera posición.

En el tercero teníamos a [Peter] Snejbjerg; hizo una maravillosa y divertida historia. Pero el cuarto número fue muy deprimente. Y ahí fue donde creo que la serie ya no funcionaba. Porque eran doce números, con siete mercenarios en ellos con tan sólo unos euros, y la siguiente historia era una muy oscura. Y a la gente no le gusta mucho eso. Pero bueno, así es la vida. Así que decidí que de ahora en adelante no intentaría tener más tratos con adolescentes. O pensé algo parecido. 

Joe McCulloch: si, entonces sólo va a haber dos tomos de Des Dieux et des hommes, el de Theureau y...

No, no, no.

Joe McCulloch: de acuerdo.

Los tomos se van a editar muy pronto en Italia, y también en Alemania. Cuatro volúmenes, y desafortunadamente una historia hecha por Theureau se quedará sin publicar. 

Joe McCulloch: en la edición inglesa de "Armies" que editó Humanoids había una introducción de Pat Mills, que fue el primer editor de la revista 2000 AD en Bretaña.

Si, si, eso me puso muy contento.


Joe McCulloch: si. En ese ensayo mencionaba que él consideraba que las historias de "Armies" eran anti-bélicas, y me pregunto por qué antes has dicho que tu ideología cuando eras editor del Métal Hurlant era la ausencia de "ideologías"...

No, me refería a mí, a mí personalmente. Estaba hablando sobre la ideología respecto a los otros guionistas, dibujantes y a la revista. En mi caso intentaba no conocer nada sobre lo que estaba escribiendo. Me encontraba entre dos mundos. Porque era un hijo de 1968, de los tiempos hippies, pero mi padre era como una especie de leyenda viviente. Había nacido en 1900 y participado en la guerra, porque era muy pobre. En primer lugar estuvo en la Primera Guerra Mundial cuando tenía 14 años. Se convirtió en un "Dragón", con un caballo y una espada. Se convirtió en lo que nosotros llamamos "Chasseurs d’Afrique", que significa que todo el regimiento estaba compuesto por negros. No hablaba demasiado de lo que había hecho en la guerra. Raramente decía algo. Fue el último gobernador de Marruecos, él se lo devolvió a los marroquíes. 

Fue un aventurero. Nunca hablaba sobre ello, pero hizo todo eso. No le gustaban las historias de ficción, y ese es el motivo de que yo escriba historias, porque un día le dije: "Oh, deberías ver esta maravillosa película, Lawrence de Arabia [David Lean, 1962]". A mi padre no le interesaba mucho y se marchó a otra habitación, y mi madre me explicó: "Oh, tu padre ganó una carrera de caballos contra Lawrence. De ahí viene el trofeo que tenemos en la salita de estar: el de Damas". Nunca hablábamos sobre lo que yo hacía, pero siempre me dejaba hacerlo. Decía: "no quieres ir al ejército, pues no vayas." "Pero tú fuiste el mejor allí". "Oh, pero tú no tienes por qué ir. No te enviaré al ejército." Y nunca hablábamos sobre ello, porque mi familia y yo nunca hablábamos mucho, pero cuando falleció mi padre abrí su caja fuerte, y allí estaban todos mis cómics y mis artículos en la prensa. Pero nunca habíamos hablado sobre ello. Y así es como hice esas cosas, porque estaba fascinado por lo militar: desde "Los Ejércitos del Conquistador" hasta Arn, pasando por Exterminador 17. Estaba fascinado por los hombres que se quedaban atrapados en la guerra. 

¿Qué es "Los Ejércitos del Conquistador"? Pues una historia sobre todos los ejércitos, aunque cada historia individual tenga un poso de amargura. Y son historias muy duras, porque él [el soldado] quiere ganar y al final desaparece, porque no tiene nada más que hacer. Así que creo que me gustan los soldados que intentan hacer lo mejor que pueden en la guerra. No me gusta la idea de la guerra. 

Joe McCulloch: claro.


Pero también soy alguien ambivalente, porque mi padre fue militar. Así que de alguna forma (un psicólogo me lo dijo una vez) he intentado entender a mi padre. Así que finalmente todo esto es algo muy personal. Y después, también creo que es algo que se parece exactamente a la película de Patton [Franklin J. Schaffner, 1970], que estaba escrita por [Francis Ford] Coppola. Conocí a algún tío que era militar que me dijo: "Me gusta la historia. Las espadas están retratadas perfectamente, las batallas parecen reales, no tiene pinta de ser una falsificación. Se reconoce bien la historia. Está muy bien." Muchos hippies me decían, "Guau, tío, muestra los horrores de la guerra, es algo terrible". Pero yo recordaba a Patton de la época que había salido en la portada de la Rolling Stone, y era como una película anti-bélica, porque Patton estaba loco, y al mismo tiempo también era la película favorita de Nixon. Y creo que una buena historia debe ser ambivalente. 

¿Y sabes lo que estoy haciendo actualmente? Estoy traduciendo, para mi propio bien, los poemas de fantasía heroica compuestos por el general Patton.

Joe McCulloch: si, de acuerdo.

¡Porque estaba loco! Ese tío era alguien más oscuro que Lovecraft, y lo que dice es tan monstruoso... tiene mucha musicalidad. Así que Pat Mills se tomó la obra como algo anti-bélico. Y estaba en lo cierto. Pero yo me he vuelto parecido a mis amigos japoneses, que dicen: "lo que la gente puede ver, eso es lo que se come". Y cuando me casé en el Military Circle con mi primera esposa, con todos los artistas de Métal Hurlant, allí también estaban algunos generales que habían venido a la ceremonia y que me dijeron: "nunca había leído cómics antes, pero me gusta tu tebeo." Y creo que eso es algo normal, porque, bueno, es algo bastante gracioso, a la mayoría de los soldados realmente no les gusta la guerra. Porque piensan: "nosotros no hemos decidido guerrear, son los de arriba los que han tomado la decisión."

Y la mayoría de ellos, los que habían estado con mi padre, eran muy críticos con la cara política de la guerra. La forma en que les ordenaron, a veces enviando a sus hombres a la muerte, por personas que estaban en un escalafón superior. Así que soy alguien muy ambivalente. Pat Mills recogió todo eso para hablar contra la guerra y yo estoy muy contento con lo que hizo. Es más anti-guerra que yo, ahí tienes su "Charley´s War", lo que sea. Pero él tiene razón. Está en lo cierto. Y "Conquering Armies" también puede que tenga influencias del libro de [Dino] Buzzati "Il deserto dei Tartari", porque yo estaba fascinado con ese libro, en el que los protagonistas están esperando a un enemigo que nunca llegará.


Y tal vez me llevé algo de ello conmigo. Y además, cuando empezamos "Conquering Armies", mucho más que con Arn, que era más violento, ocurrió que le dije a Jean-Claude: "vamos a hacer una gran guerra y que salga Genghis Khan, pero en lugar de mostrar los momentos de gran emoción guerrera, mostraremos los intermedios, los huecos." Yo estaba excitadísimo, y junto a Jean-Claude mostramos esas pequeñas cosas que sucedían en la guerra y que no podían salir retratadas en los libros académicos. Pero después, cuando sacamos Arn, decidimos no hacer fantasía. Decidimos hacer una gran historia sobre el mundo, tal vez como había sido en el pasado, o tal vez tal como podría existir en el futuro. Es por ese motivo que en un principio están excavando en las montañas. No sé si es en el pasado o en el futuro. Y esa historia realmente entraba como en un estado de ensoñación.

Joe McCulloch: si.

Debido a que la historia surgió de dicha forma, yo me quedé muy, muy orgulloso. Es la historia de la que estoy más orgulloso de todas, y es por una razón muy estúpida. Por dos razones. Fue todo un éxito en Corea, y eso es algo que me gusta mucho, porque si puedes llegar a Corea, donde les supondrá una imagen muy diferente, eso es algo que me gusta mucho. Pero la segunda razón es mucho más personal, porque unos pocos años después de que terminásemos Arn, cuando él estaba trabajando con [Alejandro] Jodorowsky [en Diosamante], Gal me mostró algunas historias de los tuareg que acababan de ser traducidas, y una de esas historias era nuestra historia. Por lo tanto, eso significa que no me había inventado nada, sino que había tenido acceso en un momento de mi vida a una especie de arquetipo, una especie de leyenda que estaba en el aire y que yo recogí.

Nunca he hecho algo parecido. Excepto en Exterminador 17, que está hecho antes del ciberpunk, y fui el primero en conectar un hombre a una máquina. A un gran "MacBook".

Bien puedo decirlo ahora, porque era muy joven cuando hice ambas cosas. Pero después... el hecho es que cada vez que he tenido una idea, me decía, "ya la haré más tarde", y entonces había algún otro que la hacía antes. Y recuerdo una historia que iba a hacer y que, Dios mío, como tardé tanto en hacerla, ya había otro artista que la había hecho antes. Otra vez hice una historia que nunca fue publicada en EE.UU., porque había un montón de sexo en ella con gente mecanizada. Y al final resultaba que eran animales reales que procedían de la isla del Doctor Moreau, y ¡Bang! Alan Moore hizo algo parecido. Eso es algo increíble, porque he descubierto un montón de cosas, cada vez más, en los libros teóricos que he ido leyendo, sobre que existe un montón de sincronicidad en el mundo.

Joe McCulloch: si, claro.


Y el mejor ejemplo que he podido ver en mi propia vida es que cuando Phillipe Druillet estaba acabando una portada para Pilote, donde la Tierra estaba siendo asida por tres manos que parecían garras de acero, el mismo mes se editó un número de Thor con la misma portada. ¡Y no podían saberlo de ninguna manera! Así que sí que creo en todo eso. No es que sea algo místico, pero creo que a veces tenemos acceso a algo que es mucho más grande que nosotros, que quizá sea genético, que quizá tengamos todos los recuerdos del mundo en nuestro interior. Y que podemos acceder a ellos cuando estamos en buena forma o, por el contrario, muy cansados. 

Joe McCulloch: me gustaría preguntarte, ya que resulta obvio que te lees un montón de cosas, si hay algunos cómics con los que hayas disfrutado últimamente. 

Oh, sí. Uno proviene de Fantagraphics, es Nancy. Cuando era niño me fascinaba Nancy, porque nunca me hizo reír. Aunque todavía me lo leo.

Joe McCulloch: sí, respecto a eso, creo que no eres el único.

Pero verás, ¡incluso ese tipo fue profeta en alguna ocasión! Porque tengo una tira donde Nancy no puede deletrear la palabra "Afganistán", y el perro está ahí, en el exterior de la escuela esperando, y ella sabe que se llama "Afganistán". Y la tira era de 1975, sí, pero la fecha que tiene escrita debajo es la del 11 de septiembre.

Así que eso es lo que he estado leyendo. Ultimamente he estado leyendo mucho porque ahora en Francia está surgiendo una gran cantidad de... un montón de cómics de [Suehiro] Maruo, el dibujante japonés. Está totalmente loco. También he leído con mucho placer pero también con una gran desazón el último Philémon de Fred [Aristidés]. Por lo que acaba de pasar. ¿Y qué más? ¡Ah! Ese tío que es desconocido en los Estados Unidos y que me gusta mucho llamado Pierre La Police, su nueva obra. Y también me he leído en inglés el segundo tomo de "Captain Easy", y es verdad que por alguna razón él [Roy Crane] se parece a Kirby, como que abrió la puerta y la cerró detrás de él.

Y sobre todo he leído durante estos días, aunque no sepa hacia dónde quieren ir, las colaboraciones entre Humanoïdes, Dargaud, Glénat... entre los dibujantes chinos y los guionistas franceses. Están creando algo que no entiendo del todo, pero que resulta interesante. Una de esas colaboraciones se llama "L' Amour à mort", es una especie de recuento de la historia de Romeo y Julieta. Muy extraño. También hay una cosa que se llama "Zaya", y un título loco de los Humanoïdes llamado "Crusades". Y han creado como una especie de cómic del Mundo, aunque tal vez... finalmente no esté tan mal, porque le hemos entregado el Mundo a las grandes empresas.


Por cierto, les dije a la gente de Dargaud que algún día me gustaría hacer un manga. Y tenía algunas ideas al respecto, porque conocí a la hija de un dibujante... había una manga que me había gustado mucho. Estaba guionizado por Kazuo Koike: Lady Snowblood [y dibujado por Kazuo Kamimura]. Y le dije a su hija, con el debido comportamiento respetuoso, que me gustaría escribir algún día un capítulo de "Lady Snowblood".

Joe McCulloch: excelente.

Pero como de costumbre no se realizó. No sé por qué, pero debería haberlo hecho, porque yo era un enorme fan, y creo que debería haber insistido. Pero nunca se llevó a cabo, aunque me conozco el mercado japonés. Pero podría haber sido divertido.

Joe McCulloch: si.

Tengo un proyecto para la China continental sobre una serie de animación, pero puede que se inicie o puede que no lo haga. Y espero que sí se haga, porque me encantaría irme a trabajar a China, allí tengo muchos amigos. Y actualmente mis amigos franceses también me están deprimiendo, estamos ladrando durante todo el tiempo que este no es el mejor momento de nuestras vidas. Ya lo sé. Pero he viajado por todos los países pobres y sé que Occidente no es tan malo, ¿sabes a lo que me refiero? He estado mucho en países como el Tíbet o Laos, o lo que sea, Camboya. O en África. Y sé cómo está la gente realmente pobre. Sé que hay gente realmente pobre, como en los Estados Unidos, o al igual que en Francia, algunas personas que ya no tienen un puesto de trabajo, todos nosotros tenemos menos dinero... pero no lo podemos comparar. No podemos compararlo, y creo que sería muy egoísta, pero bueno, no quiero hablar sobre ello. Soy un tipo de leyendas. Soy alguien de la fantasía, nunca hablo sobre el mundo real. No es lo mío.

Joe McCulloch: claro.

Ah si, y por otro lado también me he leído un bonito comic book que nunca había leído de Dino Buzzati.

Joe McCulloch: oh, de acuerdo.

Porque hizo tres, y me había leído dos y acabo de leerme el tercero.

Joe McCulloch: Ok, de acuerdo.

Claro.

Joe McCulloch: De acuerdo. Creo que esto es todo lo que necesito. Gracias por haber sido tan generoso con tu tiempo.

No, claro, ya sabes (fue Moebius quien me lo dijo): "Considera que cuando haces una entrevista, no debes asustarte del entrevistador. Considera la posibilidad de que podría ser tu psicoanalista. Y tal vez cuando la leas más adelante, podrás descubrir cosas acerca de ti mismo".

Joe McCulloch: si, ¡si! Eso me parece excelente.

Y de esa forma, la entrevista se convierte en algo más divertido, pero ya he olvidado lo que iba a decirte, aunque sé que era cierto.