miércoles, 25 de febrero de 2015

DOCE DISCOS DE PUNK ROCK IBÉRICO DEL PASADO QUE HE REVISADO DURANTE 2014, por Frog2000

(Artículo escrito originalmente en doce partes en facebook para despedir el año 2014. Por Félix Frog2000.)


1-VOMITO - VOMITO (1987)

El más persistente de los grupos que atiborraban el recopilatorio "Skalherria Punk", Vómito Social, acortado a un más seco Vomito, se sacaron un primer disco de la manga en 1987 que recogía dos celebrados (en mi antiguo barrio) hitos del punk rock ibérico, "Fuerzas de Seguridad", ladrada con verdadera furia, y el tenebroso medio tiempo "Soy una Bomba", dos pilares de oscuridad y contundencia que se encontraban rodeados por otros himnos más ortodoxos como "Mierda Su Ley", "Estado de Alerta" o "Lucha!", repletos de riffs esquilmados del rock pesado y de la segunda oleada del punk británico y letras que retrataban una forma de pensar y actuar que desgraciadamente nunca parece caer en desuso (me dicen que han compuesto "Al Olor del Dinero" esta misma mañana y me lo creo). En el futuro el discurso se matizaría y en vez de recontar el panorama en derredor se optaría por radiografiar los sentimientos de algunos humanos a los que no les ha quedado más remedio que subsistir en un mundo que se derrumba delante de nosotros, pero este primer disco está tan lleno de energía, aunque sea negativa, y de sencillos pero preclaros mensajes, tan impregnado de una percepción única de cómo debe ser y para qué debe servir el rock n´roll, que más parece una herramienta al servicio de cualquiera que intente defenderse de los continuos ataques que aplica la sociedad de consumo que un simple LP etiquetado bajo la interesada marca de "rock radical vasco".



2-AEROBITCH - C´MON COP, MAKE MY DAY (1996)

Generalizando: en 1996, cuando en este país los grupos de segunda fila aún seguían calcando a los UK Subs, apareció una banda, Aerobitch, y un fanzine, el N.O.T., que recogían la tradición norteamericana que debería haber aterrizado mucho antes para vitaminar las ajadas estructuras punk, ese que se creía que lo más innovador en lo que podía inspirarse eran los Ramones. Aerobitch eligieron a los Pagans, exprimieron lo mejor del punk angelino, el hardcore patea-culos de Washington, la agresividad de las bandas más remotas del país de Ronald Reagan y compusieron barbaridades como "You Wanna Be So Punk" o "Don´t Ask For More", las embutieron en un CD de 15 canciones que se consumían en menos de treinta minutos y le colocaron una portada que hubiese merecido abrir el Maximum Rock´n´roll de ese mismo mes. ¿Pero es que su intensidad era inimitable? ¿Había algún otro grupo por aquí, aparte de los Pleasure Fuckers o Cerebros Exprimidos (de los que ya me ocuparé otro día) que pudiese hacerles sombra? No, porque Aerobitch contaba con LA VOZ repleta de mala hostia de Laura Pardo y por eso mismo fueron imbatibles mientras estuvieron en funcionamiento.



3-LA POLLA RECORDS - LOS JUBILADOS (1990)

Coincide hasta el mismísimo Pablo Iglesias, Evaristo Páramos, y por extensión La Polla Records, se merecen mucho más que un homenaje. Si hay algún combo que ha utilizado el lenguaje castellano como fino escalpelo con el que poner en solfa las debilidades de la democracia, destruir los tópicos idiotas de los movimientos de izquierda, machacar a la derecha (entera) y saber reírse de sí mismos, esos han sido los de Salvatierra. En "Los Jubilados", un proyecto en principio experimental que iba a salir bajo otro nombre, la Polla Records entregó un trabajo lleno de clásicos perennes de la altura de "El obrero", "Mis riñones" o la mordaz "Inútil VI", en un LP que quizá gracias a que marque la diferencia con el resto de su discografía se desvele como el culmen de su estilo, uno que la banda había creado y que les era propio no sólo porque inevitablemente el tono y la forma de cantar marcara de forma indeleble al grupo, como también ocurría con Dead Kennedys o Sex Pistols, sino porque los coros, las monsergas graciosas que contienen veneno y las estructuras de guitarra y batería de cualquiera de sus canciones han sido imitadas (aunque no igualadas) incontables veces tanto en España como en el extranjero y su cancionero ha terminado siendo asimilado por muchos seguidores que de otra forma no se habrían propuesto formar parte de reivindicación social alguna o protesta política en toda su vida. 



4-THE PLEASURE FUCKERS - RIPPED TO THE TITS (1995)

Como si fuese un chiste, en la mejor formación que tuvieron nunca los Pleasure Fuckers, la del excepcional "Ripped to the Tits", había un vasco y cuatro norteamericanos y el que cantaba era Kike Turmix, nacido en Bilbao, ejerciendo de vórtice centrifugador del repertorio de la banda de punk rock afincada en Madrid (concretamente en Malasaña) más internacional. Se les conocía en todo el Mundo, y no era para menos, porque cada vez que sacaban un disco suponía todo un acontecimiento, casi como si el rock de verdad resucitara del coma que estaban induciéndole indies e indios de todo pelaje (perdonen el chiste, hoy no he dormido demasiado bien). "Mamado hasta las tetas" era y es la más destacada grabación de todas las que editó el fiero comando compuesto por el susodicho tragaldabas (uno de los atractivos de acudir a un concierto del grupo era el de ver a tamaño ogro rugiendo sin descanso píldoras de rock n´roll rápido y violento), y Norah Findley a la guitarra, Mike Sobieski a la otra guitarra, Barnaby Bowles al bajo y Mike Edison a la batería, igual de míticos sobre las tablas que el cantante, capaces de provocar erupciones de varias tipos entre el público. 

Lo mejor de todo es que los Pleasure Fuckers funcionaban como una pandilla urbana; más que un grupo, eran una forma de vida, como suele ocurrir con las bandas punk de fiar. De ahí que fuesen capaces de sincronizarse para componer los temas de LPs impecables como "Supper Star" o este Ripped, donde todas las canciones del disco mantienen un nivel alto, pero hay dos que ya han pasado a la historia y que cualquiera debería hacer que formen parte de él si todavía no es así (por cierto, urge la reedición completa de la discografía de la banda): la contundente "Hard Morrow Comin´" que abre el disco y el boogie vacilón titulado "Super Real Fuck", perfecto para hacer maldades nocturnas y dejarse llevar. 



5-MANOLO KABEZABOLO Y LOS KE SE VAN DEL BOLO - RESINA, AGUA Y AJO (1997)

A mí el tono nasal de Manolo Kabezabolo me recuerda a una mezcla imposible del pico de oro de Toy Dolls y los Siniestro Total de Coppini. En "Resina, Agua y Ajo" el zaragozano colaboró con un grupo efectivo que fueron capaces de dar chicharra y empaque a lo que antes era un triste unplugged mal tocado o una esporádica colaboración de los afamados M.C.D. con el creador del hit "Papel Morao". 

Los Ke Se Van Del Bolo tocan rock radical urgente con el que cuentan historias que por momentos rozan la chorrada temática, pero como aquí estamos hablando de punk pelado no pasa nada, ¿verdad? De vez en cuando se escuchan filigranas guitarreras, pero no engañan a nadie: en el disco hay 18 temas a piñón, unos lentos, otros rápidos, otros de amor de aquella manera y algunos de protesta social. Dos minutos por canción y a otra cosa. Por elegir, me quedo con "Como Siempre", escupida con un ritmo imparable que se mea en el estilo y en la técnica, que ni falta que le hace. Seguro que estos tíos se lo pasaron en grande tocando para el disco, pero lo que hace que este LP quede para el recuerdo es la tenacidad de Manolo a la hora de relatar la crónica de lo que significa vivir en las ciudades y pueblos españoles de una forma que casi parece demostrar a ciencia cierta que siempre han sido, son y seguirán siendo entornos completamente desestructurados.



6-LOS GUARRIORS - ODIO A TODO EL MUNDO (1995)

Estamos en 1995, año en el que se funda el movimiento Dogma, se estrena El Día de la Bestia y fallece Gilles Deleuze. Mientras tanto, en Barcelona se sortea como se puede el tercer año de crisis a nivel nacional producida entre otros numerosos motivos por las malditas Olimpiadas del 92. El PSOE empieza a tambalearse, apenas le queda un año en el Gobierno. Los Guarriors, con antiguos componentes de El Legado y Vampiros en la Habana en su formación, estrenan un primer single lleno de odio y furia editado por el sello especialista en punk rock de Castellón, No Tomorrow. 

La Ciudad Condal es un estercolero capaz de producir joyas de este calibre, un grupo que en las entrevistas es capaz de sugerir que ellos serán obreros y de barrio, pero como los tomes por tontos igual te llevas un guantazo. Su actitud recuerda a la Trapera (echa un vistazo a la portada), y sus referencias son aquello que se denominó "hate punk", una estrecha etiqueta donde caben malnacidos como Antiseen, Dwarves o G. G. Allin (del cuál hacen una versión.) En castellano pocas veces se había cantado con esta fiereza letras tan sociales y a la vez tan despreocupadas. En los cuatro temas del single suenan guitarras de punk rock americano combinadas con el hard menos plomizo. En "Chicas Malas" atizan a las falsas rockeras que se apuntan a la moda del momento, mientras que con "Odio a Todo el Mundo" la banda rubrica sus malos modales y con "Apestas", llena de poesía negativa, básicamente ponen los puntos sobre las íes.



7-PIOLINES - VIVA LA QUIMIOTERAPIA (1994)

He estado a punto de elucubrar una reseña tan densa y compleja como suele ser habitual con los discos importantes que marcan a toda una generación, y "Viva la Quimioterapia", el primer disco que los Piolines se sacaron de la bolsa escrotal, se merece eso y más, pero como comentan del grupo madrileño en La Fonoteca, "dejan entrever su pasión por el humor llevado hasta las últimas consecuencias, aberrar hasta el límite de la irreverencia", con lo que está dicho casi todo. Diez canciones en diez minutos editadas en un bonito siete pulgadas y compuestas casi siempre con los mismo acordes. Títulos como "I Wanna Ketchup", "Wanna Be a Cartoon" o "El jevi no es violencia". Una salvajada. 

El single se puede descargar desde aquí (sí, soy uno de los afortunados poseedores del original.)

Otra gran tonada de los Piolines (que creo que nunca llegó a editarse excepto en youtube, "VIVA LA $GAE".)


8-KORTATU - EL ESTADO DE LAS COSAS (1986)

Hace poco Lengua de Trapo ha editado un entretenido libro sobre este disco, pero yo tendré que conformarme con este sencillo homenaje. En el norte Kortatu sonaba por todas partes y lo escuchaban hasta los jevis. Desde luego, este disco de 1986 no lo compré original (en vinilo) hasta muchos años después, pero puedo recordar perfectamente el día en el que me lo pasó un compañero de clase grabado en una cinta de 60 minutos mientras el menesiano que estaba al cargo de nuestra aula en otra de esas tontunas torturadoras de una hora que se inventaban y a la que llamaban "la hora de estudio" se hacía el despistado mientras leía el ABC. Kortatu me recuerda a todo eso: el bocata para merendar por la tarde, quedar siempre con los colegas a las cinco para irnos a jugar a las máquinas de videojuegos que había en los bares, las hostias de la madera en Reinosa cuando finiquitaron para siempre el modo de vida del pueblo, la protesta combativa que plantaba cara al poder con más cojones que recursos, cómo poco a poco se iba despertando la conciencia social que la E.G.B. había intentando inutilizar para siempre (con muchos hicieron una labor muy efectiva...) Las canciones que siempre recuerdo de Kortatu pertenecen a este disco. Son soflamas de títulos esclarecedores como "Hotel Monbar" o "Nivel 30" que nunca, nunca pasan de moda. Fueron compuestas por Kortatu para una época que ha vuelto y por eso ha llegado el momento de que de nuevo se conviertan en nuestra banda sonora actual.



9-CEREBROS EXPRIMIDOS - BONZOMANIA (1992)

Si coges el punk y lo deceleras obtienes pop, y viceversa. Buzzcocks y Alaska y los Pegamoides casi suenan a excelente pop energético. Cuando las huestes británicas y norteamericanas quisieron vender(se) se convirtieron en un constructo denominado "nueva ola", apropiadamente radiable, que demandaba menos crudeza y más nitidez. Los cachorros recién llegados a la escena se negaron a entrar por el coactivo aro decidiendo que lo que iban a hacer ellos no lo podría escuchar cualquier padre de familia enterado de treinta años, por lo que aceleraron su música y escupieron sobre el cinismo apolítico del que hacía gala una buena porción del underground, tomándose en serio las consignas de la izquierda más avanzada con la intención de convertirse en una verdadera amenaza arrojada contra el capitalismo. En Mallorca se formaban en 1986 Cerebros Exprimidos recogiendo la ética, estética y sonido del movimiento. En ocasiones con mensaje más instrospectivo que el habitual ataque y derribo propio del género, Cerebros Exprimidos intentaban dilucidar temerariamente cómo serían capaces de funcionar en una comunidad que te aliena. Con "BONZOMANIA" el grupo incrementó la carga de rock frente a la velocidad frenética de los anteriores productos hasta conseguir la mixtura definitiva de los dos estilos en un LP que junto a "Revenge is a right" de Wipe Out Skaters y "Los ojos de la víctima" de Subterranean Kids siguen siendo importantísimo referente en lo que concierne a hardcore punk diseñado en este país.



10-SINIESTRO TOTAL - ¿CUANDO SE COME AQUÍ? (1982)

Lo decían los propios Siniestro Total en una vieja entrevista, para ellos el punk era ser todo un cabrón. De todos los grupos que utilizaban el humor más bestia para tener algo que decir mientras se lo pasaban pipa tocando canciones aceleradas, los gallegos siempre se encontraron a la cabeza del pelotón. Comandados en su primer disco de 1982 por la singular voz del fallecido Germán Coppini, los Siniestro se permitían ser todo lo irreverentes que les daba la gana en "Matar hippies en las Cíes" o en la aberración de ritmo destartalado y perfectamente punk titulada "Las tetas de mi novia", mientras colaban algún mensaje serio entre tanta juerga y risa. Inimitables, sus mejores continuaciones y secuelas sólo pueden encontrarse en los propios Siniestro Total de Costas y Julián Hernández o en Def Con Dos, banda con la que siempre parecieron estar hermanados. 

Mientras estaba escuchándolos este verano y pasándomelo en grande de nuevo con ellos, empecé a buscar información sobre el grupo y me quedé completamente sorprendido de hasta qué punto nos ha gustado la música en este país y del predicamento que siguen teniendo todas estas bandas tan personales que en muchos casos, no se nos olvide, han disfrutado de una longeva vida artística operando en la España de los ochenta en lugar de hacerlo en el Nueva York o el Londres (o el Tokyo) de la época. En "¿Cuando se come aquí?" Siniestro Total desplegó un auténtico grimorio sónico donde tuvieron a bien enseñar lo que ocurre cuando se mezclan en las cantidades correctas ingredientes como la sorna, la violencia, la juventud y el punk (pero la mayor parte de las veces estos dos últimos podrían ser sinónimos, ¿verdad?)



11-NUEVO CATECISMO CATÓLICO - EN LLAMAS (1995)

Me gustaría ver la colección de discos de los hermanos Ibáñez, aunque con todo lo que he deleitado mis oídos con su grupo Nuevo Catecismo Católico, donde volcaron gran parte de lo aprendido, atisbo que es muy posible que me asaltara la envidia más sañuda, pues su desmesura seguramente tiene que apabullar. Como todo el mundo al que le guste el mejor rock hecho en el país debería saber ya, pues son historia viva del punk rock, NCC son consecuencia directa de la existencia anterior de La Perrera. Otro descendiente de los legendarios cánidos fueron la furiosa máquina de rock n´roll que atiende al nombre de Señor No. 

En el País Vasco se podían contar con los dedos de ambas manos los grupos que se animaban a hacer lo que hacían los NCC, un poco por continuar la reciente tradición de música contestataria que había brotado durante los ochenta, de estilo demasiado férreo, y otro poco porque no hay demasiada gente que se precie de tener la habilidad necesaria que en los Católicos era norma a la hora de tocar y componer como lo hacían. Sus temas mostraban aristas cimentadas en gustos amplísimos, con una voraz apetencia por la música urgente que no le hacía ascos ni al Rock Radical Vasco, ni al punk mundial, fuese éste el que atronaba en el CBGB´s (Nueva York) o en el Madame Wong´s (California), o el glam, el testarudo rockabilly, su querido hard rock de los setenta o el mejor power-pop. En su segundo disco de 1995, "En Llamas", toda esta vorágine cultural se mantiene en equilibrio, apuntalada por la labor maestra del resto de músicos, Julen Atorrasagasti, Arturo M. Zumalabe y Jorge Reboredo, y con canciones fabulosas como "Nacido para molestar" o mi favorita: "¿Puedes Caminar Encima Del Agua?" (fíjate en los riffs de guitarra y lo entenderás). Encima se pueden jactar de haber hecho una de las versiones más notables de el "Los Angeles" de los X de Exene Cervenka y John Doe. ¿Y en directo? En internet se comenta que NUNCA han dado un mal concierto en sus veinte años de carrera, y esa es una afirmación que a diferencia de la constante rumorología con la que nos vemos asolados los peregrinos habituales de la red, tiene visos de ser completamente cierta.



12-ESKORBUTO - IMPUESTO REVOLUCIONARIO (1986)

Eskorbuto fueron primero de la clase obrera y luego los mitificaron. Y muchos se ven reflejados en su espejo: todas y todos los que a diario dejan un pedazo de sí mismos en las fábricas o en las cadenas esclavistas de ropa vendiendo retales de primera que ocultan obsolescencia de cuatro lavados; los más modernos punks con ganas de epatar a la burguesía como hacían los primigenios, aunque no renuncien al plato caliente servido por mamá ni a su predestinada clase. Los trasnochados que se creen que los tipos de Eskorbuto fueron héroes porque utilizaron heroína en lugar de pensar que es muy posible que el verdadero motivo de que sean recordados después de los veintidós años transcurridos desde la muerte de Iosu y Juanma sea el de que se cagaron en la sociedad, sí, pero que también fueron capaces de plantar cara a todo aquello que les hastiaba de su propio entorno, algo para lo que hay que tener bastantes arrestos y poco que perder. Y también se ven en su centelleo los que se subieron al tiovivo porque esta atrayente música los ha hipnotizado para siempre. Y los desesperados, los emperrados en que esto tiene que cambiar y que si no es así es preferible la muerte, y aquellos a los que no les queda más que los recuerdos. Y los que conservan la fe, y no precisamente en un dios miserable y quimérico al uso, sino en la certeza de que a los malos los vamos a derrotar. 

El disco en directo que Eskorbuto vieron editado en el año 1986, de baja pureza, pues está grabado en varias tomas y rellenado de overdubs y arreglos de estudio, contiene emociones diseñadas a vuelapluma sobre un harapiento escenario por una de esas formaciones que se las arreglaba para que cientos de fieles acudieran allí donde tocaban. Mientras retumban bajos, baterías y guitarras mostrando un par de trucos no por conocidos menos efervescentes, las voces se apresuran en su apología de la negación. A los sufridos componentes de la banda se les presupone que seguían en esto por el poco parné que conseguían para seguir lidiando con lo suyo, pero también porque es lo que se les daba mejor. Como decía, sus emocionantes letanías son capaces de convencer a cualquiera de los especímenes citados en el párrafo anterior y a todos los que se quiera incluir en dicho catálogo de maravillas humanas que lo suyo era de verdad. Que era real. Que si te comprabas el disco te llevabas un pedazo de historia contemporánea del rock a casa mientras luchabas contra el sistema los días laborables y las fiestas de guardar. Y encima te regalaban canciones de la talla de Tamara, Ya No Quedan Más Cojones o la explícita Cerebros Destruidos para que poseyeras para siempre algo que ejemplificara tu forma de existencia. Y nos engañaban como a niños, y nos lo pillábamos en cinta, en vinilo o en copia pirata. Y ellos sabían que sus seguidores se harían con todo lo que ellos concebían (¿sospechaban que cuando en el futuro se convirtiesen en polvo sus fans ya serían legión?)

¿Por qué gusta Eskorbuto a tantos y por qué este "Impuesto Revolucionario" es tan bueno? Porque ellos se atrevieron a firmar temas en los que pregonaban que la parca les había tomado las medidas hacía ya mucho tiempo y que sin embargo parecía que les importaba tres pimientos, que ya fuese porque su raciocinio era de lo más preclaro o porque tenían todos sus sentidos completamente embotados, que la esperaban, a la muerte. Sin dudarlo ni un sólo segundo. Y esta actitud la consiguieron embutir en un par de plásticos escondidos detrás de una jocunda portada donde los del grupo aparecían bosquejados como si hubiesen posado en la Plaza Mayor de Madrid un día que estaban en plan turista o como si se hubiesen quedado atrapados en un tebeo de Bruguera, pues el grupo eran de la margen izquierda, que es un lugar que en los ochenta era mejor quitarle hierro. Y porque por una vez que su espectáculo en vivo estaba siendo recogido de una forma más o menos profesional mantuvieron el tipo, aceleraron su cancionero y se ciscaron en lo que les dio la real gana, quedándose tan anchos y regalándonos de paso una de las cumbres del encabronamiento cantado en castellano. Porque ellos, y nadie más, eran Eskorbuto.