viernes, 15 de mayo de 2015

EL AMOR NO DURA PARA SIEMPRE, por Alan Moore y Rick Veitch


EL AMOR NO DURA PARA SIEMPRE es una rareza en la trayectoria de Alan Moore principalmente por tres motivos: el primero es que es uno de los poquísimos trabajos que publicó el autor en la editorial neoyorquina Marvel Comics; fue en el número 34 y último del magazine Epic Illustrated. El cómic se publicó en 1986, el mismo año en el que se lanzaba Watchmen.

El segundo motivo es que tanto el dibujante, Rick Veitch, como el guionista conservaron los derechos de autor, pues el tebeo fue publicado ateniéndose a las mismas condiciones que algunos de los otros proyectos aparecidos en la revista, como es el caso de los trabajos de Wendy Pini o Jim Starlin, que también se editarían manteniendo el copyright. Epic Illustrated era una cabecera que la editorial de Spider-man pretendía que rivalizara con la pionera en cómic adulto Heavy Metal, facilitando tanto el mantenimiento de los derechos de las obras cedidas por los creadores como una mayor libertad de movimientos, por lo que durante su corta andadura terminaría convirtiéndose en el buque insignia de la marca experimental EPIC administrada por Archie Goodwin. Por lo tanto, y gracias a dicha política, sigue resultando relativamente fácil hacerse actualmente con la historia de ocho páginas en su idioma original, ya que a diferencia del resto de la producción más dispersa de Alan Moore, "Love doesn´t last forever" aparecería de nuevo en 2009 en "Shiny Beasts", el recopilatorio con obras de Rick Veitch editado al amparo de su propio sello, King Hell. 

El tercer motivo es que mixtifica a un Moore pre-mainstream y al artista que está a punto de alcanzar el estatus de estrella y que por fin puede darse el lujo de escribir con un tono más elevado de lo habitual. Finalmente el artista se estaba despojando del sambenito de creador de historias cortas principalmente para 2000 AD e IPC, cabeceras donde existían ciertas limitaciones a la hora de afrontar sin mordazas temas peliagudos como el sexo, la violencia o la política. Concretamente el sexo ha sido utilizado por el autor en sobradas ocasiones con la soltura suficiente como para exprimirlo hasta alcanzar territorios frecuentemente inexplorados. 

Aunque fallido por culpa un guión que se decanta hacia ese primer Moore amante de los argumentos titubeantes y juguetones de escasa duración, lo que da fuste a la obra es el portentoso dibujo de Rick Veitch y su retrato de un ególatra sexual con la jeta de John Waters, al igual que el aroma que despide uno de esos posibles futuros retro con los que nos suele regalar la ficción más pesimista. Para Alan Moore sería otro de los más fáciles escalones que sortear durante sus pesquisas en pos del cómic perfecto.

En Zona Negativa se puede encontrar una entrevista de Raúl Sastre con Rick Veitch donde el autor ofrece algunas de las claves de su trabajo junto a Alan Moore, nombrando de paso la historieta que ofrezco traducida a continuación:

"Has trabajado con Alan Moore en diversas obras (La Cosa del Pantano, Miracleman, Greyshirt, Supreme,..) ¿Cómo trabajáis juntos? ¿Aportas ideas a las historias? ¿Son sus guiones tan densos como cuentan?

El primer guión que Alan escribió para mí se titulaba “LOVE DOESN’T LAST FOREVER”, una historia de ciencia ficción de ocho páginas que fue publicada en la revista EPIC Magazine. ¡La “primera viñeta” de ese guión ocupaba 8 páginas escritas a máquina a un solo espacio! Hoy en día, los guiones de Alan no son tan complejos como solían ser, pero aún son densos comparados con la tendencia “al mínimo contenido posible”, que es la opción que la mayoría de los guionistas de cómics suelen preferir. Alan y yo solemos comenzar un proyecto por teléfono hablando de cualquier cosa que nos interesa. Crecimos leyendo los mismos cómics americanos y británicos así que a veces tendemos a dejarnos llevar por ataques de nostalgia. Pero, normalmente, de esas conversaciones surge la chispa de una idea que inspira a Alan. Cuando la cosa funciona, comienza a recitar líneas de diálogo y escenas enteras de la nada. Puede que yo le haga una sugerencia o dos, pero, por supuesto, cuando se pone a escribir el guión siempre lleva las ideas más lejos, ¡mucho más lejos de lo que jamás podría haber imaginado! Pero compartir una experiencia creativa con Alan es algo muy divertido. Tengo mucha suerte en ese sentido."










1 comentario:

Anónimo dijo...

Sería muy grande que alguien publicase un recopilatorio con todas las historias cortas de Moore que estás traduciendo, que yo sepa ya van más de 40 páginas. Repito: SERÍA MUY GRANDE!