jueves, 22 de octubre de 2015

MISO CACHONDO, EL SEXO EN LOS CÓMICS JAPONESES (2 de 3)


MISO CACHONDO, EL SEXO EN LOS CÓMICS JAPONESES (2 de 3)
por Toren Smith, The Comics Journal número 143 (1991), traducido por Frog2000. PARTE 1. (Nota, el título original del artículo -MISO HORNY- se refiere a un ingrediente habitual de la comida japonesa, pero también podría traducirse como "ESTOY TAN CACHONDO" - Me-So Horny.)

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La siguiente parada son los magazines para jóvenes adultos que todavía están estudiando en el Instituto. Estos contienen un amplio rango de contenido sexual, calificado en su mayor parte como "ecchi" ("ligeramente lascivo"). Un buen ejemplo de esto podría ser la serie "B. C. Triangle", de Yasuhiro Nakanishi, en el cuál se dedican varios números a elaborar una trama alrededor de algo tan serio como un pezón expuesto. Por otra parte, el mismo artista tiene otras series (Ikenai Daydream) que han aparecido en la misma revista algunos años después. En dichas series, los pechos expuestos aparecen en cada episodio, y el hecho de "se practicará o no se practicará sexo" es la temática argumental más importante. Como ocurre con casi todas las historias de este nivel, los personajes nunca llegarán a hacerlo, pero la posibilidad siempre estará presente. Otro ejemplo de esto es "Video Girl Ai", que aparece en Shonen Jump. Después de cuatro volúmenes, finalmente el héroe casi llega a segunda base con su novia... pero no acaba de hacerlo. Generalmente es hasta ahí donde se suele llegar en la mayoría de estas revistas.


Las revistas para chicas que estudian en el Instituto son predeciblemente más remilgadas que las que están dirigidas a los chicos. Los romances de amor entre jóvenes y las relaciones idealizadas son las palabras clave, mientras, como mucho, se trata el sexo de una forma indirecta. Los desnudos aparecen discretamente y nunca son el centro de la historia. Curiosamente, también hay un amplio segmento de mercado que eligen material homo-erótico para hombres. "Las chicas de esa edad no saben mucho sobre chicos", dice el mangaka Asuka Rei. "Se encuentran algo asustadas por lo que sienten. Pero una historia sobre dos hombres enamorados les permite disfrutar del romance sin ponerse nerviosas... ¡no tiene nada que ver con su vida!"

Las revistas para chicos del Instituto tratan sobre sexo de forma más directa. Generalmente la historia necesita varios episodios para llegar hasta el coito, pero es algo que ocurrirá irremediablemente, y a menudo ese es el punto central de la historia. El tratamiento del sexo tiene una amplia variedad de categorías, desde las historias sofisticadas y bien escritas como Lemon Angel de Jun Watabe hasta el material erótico más serio como Cinderella Express de Hikaru Yuzuki. Aún así, poco material existe que pudiese ofender a un progresista prominente. Incluso aunque los cómics de Yuzuki hayan sido atacados por grupos compuestos por mujeres, tiene muchas seguidoras y generalmente retrata a las mujeres de una forma muy positiva y progresista.


Los cómics para chicas de este grupo de edad empiezan a tratar el sexo como algo a considerar y posiblemente a desear, pero generalmente sigue sin estar incluido como elemento central de la historia. El romance sigue siendo el elemento primordial de todas las historias. A menudo, las chicas en edad de acudir al Instituto en Japón han tenido pequeñas experiencias con el sexo opuesto. Muy pocas tienen novio, muchas acuden a colegios solo para chicas, e incluso muchas de ellas nunca han hablado durante mucho tiempo con chicos. Por lo tanto, estos cómics tienen una inclinación algo ingenua, con los puntos de vista sobre la actividad sexual bastante esterilizados. La siguiente categoría en los cómics para hombres se dirige hacia una amplia variedad de lectores, desde los que están en el Instituto hasta los que acaban de cumplir los treinta años. En este grupo se pueden incluir famosas revistas mainstream como Big Comic Spirits y Comic Morning. A menudo estos manga tienen una considerable cantidad de lectoras. En sus historias podemos encontrar que el sexo es una cuestión incuestionablemente principal o una idea argumental muy presente. El notorio Angel es un ejemplo perfecto de cómic que prácticamente no tiene otro propósito que excitar al lector. Por otra parte, el brillante "Maison Ikkoku" de Rumiko Takahashi trata el sexo de una forma muy responsable y sensible.

También hay cierto número de revistas al estilo gekiga que por lo general se dirigen a "salarymen" [oficinistas] de mediana edad. A menudo suelen ser historias de samuráis o de aventuras que presentan convicciones japonesas fuertemente tradicionales. Un buen ejemplo aparece en Big Comics Original, que publicó una historia guionizada por el famoso creador de Lobo Solitario y su Cachorro, Kazuo Koike, llamada "Ma Monogatari" (A Wich´s Tale). Estaba ilustrada en el clásico estilo gekiga por Seisaku Kano, con un montón de cariñoso sexo de alquiler.


Los cómics para mujeres de esta categoría suelen ser bastante dóciles si son comparados con los cómics para hombres, pero a veces esto ha cambiado. Revistas como "Ladies Comics Forte" contienen escenas de desnudos frontales, sexo oral, bondage e incluso bestialismo que son el equivalente a cualquier cosa que se pueda encontrar en los cómics para hombres. "Las lectoras típicas son empleadas que prestan poca atención a los hombres y amas de casa que están cansadas de su matrimonio", dice Taiki Morohashi, que dirigió una encuesta sobre cómics para mujeres hace unos años. Las historias tratan en su mayoría acerca de amoríos entre empleadas y sus colegas casados, o de amas de casa y sus novios.

El sexo también vale para todo en las numerosas historietas con gags de cuatro páginas que se publican en casi cada revista y periódico de Japón. En algunas parece ser lo único que les preocupa, como ocurre con la hilarante serie "Heartbreak Angels", de Mashiko Kikuni.

A partir de este punto los cómics empiezan a dividirse en categorías fuertemente identificables. Empezamos a observar no sólo revistas dedicadas exclusivamente al erotismo, sino una miríada de subdivisiones dentro del género. El lector no sólo tiene la oportunidad de elegir entre docenas de cómics sobre sexo, sino que además puede hacerse con alguno en el que el sexo está relacionado con el golf (por ej. Little Big Mama, de Hikaru Yuzuki.) O con la temática del mahjong, o con la del S&M, o... ya cogéis la idea. Por lo general, los cómics de sexo hardcore intentan empujar constantemente los límites de lo que permite la ley. En los manga más mainstream a menudo también aparecen elementos sexuales, aunque sencillamente los genitales suelen aparecer en blanco o estar representados simbólicamente. En los cómics dedicados al sexo, las tiras negras [de censura] son emplazadas en los más pequeños de los "puntos calientes", aunque la interpretación más "cartoon" mencionada en el Artículo 175 sea empujada hasta sus límites.



Por lo general, estas revistas tienen una tirada limitada (generalmente un 75% o menos que las revistas mainstream) y su disponibilidad en los quioscos es errática. El seguidor tendrá que desplazarse especialmente a la tienda de cómics para poder comprarse uno en lugar de pillarlo en la librería de la esquina. Estas revistas son el sitio donde se pueden encontrar las historias serias de S&M, y el sexo violento y las violaciones que constituyen el lado más oscuro de los cómics japoneses. Rapeman es un cómic bastante menor que le debe toda la notoriedad de la que ha disfrutado en América a su inflamatorio título. De hecho, las recopilaciones de los manga de Rapeman no venden bien y son bastante difíciles de encontrar. El propio manga es bastante suave si se compara con el resto de los cómics sexuales de esta categoría. Asombrosamente, Rapeman está guionizado por una mujer.

En la periferia del mundo de los cómics se encuentran los tomos especializados. Generalmente son historias que no han sido serializadas en revistas y que se venden en tomo en las tiendas de cómics. Aquí todo vale. Porque su circulación y disponibilidad limitadas a menudo hace que contengan material que indudablemente supone una violación de la ley. Existen de numerosos tipos, los más baratos de los cuáles son los "bunko". Los hay de pequeño formato (4x6"), tomos con unas doscientas páginas que cuestan alrededor de 2,50 dólares. El dibujo que aparece en ellos a menudo es misérrimo debido a que a los dibujantes les pagan tasas muy bajas por página.


El más habitual suele ser el tomo de gran formato que cuesta entre 3,70 y 7,60 dólares, de nuevo con unas doscientas páginas. A menudo son recopilaciones de historias originalmente publicadas en fanzines. Incluyen historias para cualquiera de los gustos y desviaciones sexuales. Los tipos más amplios son los manga de bondage y los "Loli-con". "Loli-con" es un término acuñado en Japón que significa "complejo de Lolita". Confusamente, estos tomos cubren una gama de temáticas bastante amplia. Algunos son cómics que incluyen verdadera pedofilia. Otros son tomos que representan el fetichismo por los pechos, donde todas las mujeres están enormemente dotadas. Estos mangas se denominan "D-cup". Algunos se ocupan del sexo con "chicas" (algunas de las cuáles parecen tener edades de treinta años) vestidas con uniformes escolares japoneses (o uniformes de marinero), y otros se centran en el sexo con chicas (apenas) impúberes. Además, dentro de la categoría de "Loli-con" han aparecido bastante recientemente los muy populares cómics protagonizados por hermafroditas.



Los más explícitos de todos los cómics disponibles en Japón son los dojin-shi (fanzines) eróticos. Debido a que son auto-editados y vendidos personalmente por el artista, normalmente suelen escapar al control de la ley. Describen sexo hardcore gráfico y de cualquier tipo concebible, y se venden en cantidades sorprendentes. Uno de los dojin-shi incautado en una redada en Tokyo era uno que pertenecía a la serie enormemente popular producida por un grupo llamado "Minies Club". El grupo proclamaba que sus tomos tenían una circulación de 50.000 copias y un precio de 5.50 dólares (todo ello libre de impuestos.) Estos tomos también se venden por correo y en los Salones de cómic (en una reciente Convención había 2000 grupos de fans vendiendo su material y 60.000 asistentes.)

Existe un pequeño pero importante género más. Está representado por sofisticados magazines para adultos como Garo y Shukan Manga Sunday, de reducida circulación. A menudo contienen excelentes artículos, noticias y ensayos. En ellos son donde se pueden encontrar obras como las magistrales historias sobre relaciones humanas escritas por Shungiku Uchida. "Monokage ni Ashibyoshi" (Stepping in My Shelter) puede ser un buen ejemplo. Estos cómics ofrecen una experiencia genuina sobre la condición humana y rivalizan con la mejor literatura erótica.

(Continuará)