lunes, 16 de noviembre de 2015

ALAN MOORE RESPONDE A 75 PREGUNTAS DE SUS FANS (2 DE 6)


Primera parte, por aquí.

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PREGUNTA Nº 14

¿Con qué asesino en serie, vivo o muerto, te encantaría cenar?

Alan Moore: Bueno, es bastante obvio, con ninguno de ellos. Creo que es un malentendido bastante habitual entre los aficionados al cine de terror, el que alude a que los asesinos en serie son de alguna forma interesantes, como en aquella escena verdaderamente inteligente con música y comida que aparecía en "El silencio de los Corderos" [Jonathan Demme, 1991], en lugar de lo poco apropiados y desesperadamente heridos que, si uno lee algunos libros serios sobre el tema, casi siempre resultan ser. De hecho, la forma en que John Waters (literalmente) fetichiza a payasos como John Wayne Gacy y sus estúpidas pinturas, me hace desear que alguien que antiguamente fue considerado como una de las voces importantes en el cine contemporáneo, bueno, creciese un poco.


PREGUNTA Nº 15

Hola Alan, a lo mejor me equivoco, pero no pareces el tipo de persona que se asuste con facilidad, ¿alguna vez has leído un libro que te atemorice? Si es en caso afirmativo, ¿cuál es su título?

Alan Moore: Si tuviese que elegir uno, entonces probablemente ese sería "The Blind Owl" [La lechuza ciega] de (y estoy casi seguro que estaré destrozando su nombre al no tener el libro a mano) Sadegh Hedayat [en realidad Sadeq Hedayat]. Por favor, no hagas caso de estas palabras y en su lugar léetelo tú mismo y luego podremos ver si estás de acuerdo conmigo. Predigo que casi te hará ponerte enfermo de miedo, y empezarás a preocuparte tanto por tu propia cordura como ocurriría después de una larga noche de sueño irregular y recurrentes y terribles pesadillas. Disfrútalo.



PREGUNTA Nº 16

¿Cuál ha sido tu experiencia más espiritual?

Alan Moore: Resulta difícil decirlo. Supongo que o bien sería mi iniciación original en el terreno de la magia, en la noche del 7 de enero de 1994, viernes, junto a Steve Moore, o puede que fuese un par de años más tarde en compañía de Tim Perkins, mi pareja en la música, cuando logré alcanzar la esfera solar Tiphereth y pude contemplar la Crucifixión, algo bastante impresionante, incluso (o especialmente) para alguien que no cree absolutamente nada en el Cristianismo. O posiblemente fuese en aquella ocasión a principios del Siglo XXI que describí en mi box set "Unearthing", formada por un relato, una foto-novela y un triple álbum, de nuevo junto a Steve Moore, y en la que me reuní con su diosa lunar personal Selene y poco después pude alcanzar el grado o nivel mágico de conciencia descrito bajo los términos de Magus. Soy incapaz de enumerar mis películas o libros favoritos, como tan rotundamente demuestran mis respuestas a dicha serie de preguntas, por lo que si me pides que comente cuál ha podido ser mi experiencia más espiritual será algo prácticamente condenado a provocar una respuesta aún más vaga y equívoca.

PREGUNTA Nº 17

¿Cuál crees que tiene mayor efecto en el público, el terror psicológico o el gore? ¿Por qué?


Alan Moore: Si tuviese que elegir, diría que el terror psicológico deja hecho unos zorros al gore debido a su capacidad para incomodarnos y penetrar hasta lo más profundo de nuestro corazón. Después de todo, los adolescentes y los jóvenes, un grupo famoso por su ansiedad e inseguridad respecto a su propia masculinidad, no es extraño que asistan a la proyección de una película "slasher" en estridentes pandillas, y aliviar así su tensión mutua haciendo mucho ruido y riendo fuertemente con las escenas más violentas, como si estuviesen demostrando que son demasiado varoniles como para asustarse con una simple película, mientras que en realidad están demostrando exactamente lo contrario. Creo que no conseguirías que ocurriese lo mismo durante un pase de Repulsión [1965], de Polanski, ¿verdad? Además, también hay que decir que casi cualquier imbécil puede provocar una reacción visceral en su público arrancando los ojos de un personaje, mientras que se necesita mucha habilidad para conseguir meterte psicológicamente bajo la piel de tu público. Si puedo elegir, sé muy bien lo que me apetecería ver.



PREGUNTA Nº 18

¿Qué crees que es lo que convierte a una persona o a un monstruo en algo realmente amenazador?


Alan Moore: Creo que la cualidad más aterradora en un monstruo -sea real o ficticio, humano u otra cosa- es lo ajeno que nos parezca en referencia a la comprensión humana habitual de nuestro mundo; la sensación de que nos enfrentamos a una especie de conciencia que no tiene absolutamente nada que ver con la nuestra, con procesos, percepciones interiores y rituales totalmente ajenos a los nuestros, y que por lo tanto nos resultan ilegibles. En este sentido, cosas como los hombres lobo, los vampiros o los aliens de la franquicia de HR Giger no son en realidad mucho más inquietantes que un coche fuera de control dirigéndose hacia donde estamos a toda velocidad. Si ves algo como el retorno de carro de una máquina de escribir equipado con colmillos o dientes abriéndose camino hacia ti, entonces es probable que no tengas demasiadas preguntas sobre cuáles serán sus motivaciones, o las tuyas: Es evidente que está intentando matarte, y tú, es evidente, preferirías no ser asesinado. Ser asesinado, ya sea por culpa de un tumor, un camionero borracho que se está masturbando o una momia reanimada que vocifera una maldición vengativa, es algo a lo que, como seres humanos, probablemente deberíamos estar ya acostumbrados a estas alturas. Algo que quiere matarnos... a menudo un algo muy feo y monstruoso... ha sido nuestro incesante compañero de viaje desde el Paleolítico. En mi opinión resulta mucho más alarmante si no tenemos la menor idea de lo que quiere esa entidad; el enano bailarín de Twin Peaks contrasta mucho con los cadáveres que se arrastran en busca de un cerebro de nuestras películas de zombies. Dicha entidad incognoscible propuesta ni siquiera tendría por qué entender que está inflingiéndote algún daño o ser consciente de que tú existes en el momento de aterrorizarte. Su misma naturaleza irresoluble e insondable resulta suficiente para hacer que nos obsesionemos y pensemos en ella de forma recurrente, hasta el punto de que podríamos acabar deseando que en su lugar nos hubiésemos encontrado con un bonito y sencillo sasquatch desbocado, pero con los pies en la tierra.



PREGUNTA Nº 19

Señor Moore, ¿qué le asusta más: la religión, la política o los espíritus diabólicos? ¿Por qué?


Alan Moore: Como alguien que se cree que ha conversado en una ocasión con un demonio bíblico que aparecía mencionado en el libro apócrifo de Tobías (y aquí lo más importante es que yo creo que es algo que me ocurrió de verdad), entonces tengo que decir que los demonios parecen ser individuos completamente racionales a los que les ha tocado llevar a cabo el trabajo sucio. Si te gusta más de esta forma, ellos son el personal de mantenimiento de las cloacas celestiales. Por lo tanto, en realidad no creo que existan espíritus diabólicos o algo parecido… a menos de que estemos hablando acerca de esa vulgar variedad humana que parece estar conformada por un número preocupantemente elevado de líderes políticos y religiosos. En cuanto a éstos, no diría que exactamente me asusten, ya que creo que ambas instituciones están pasando por cambios cataclísmicos que podrían hacer que exhalaran un último estertor de muerte. Quizá la palabra a utilizar con ellos sea la de “cautela”, dada su forma de actuar egoísta y beligerante a lo largo de la historia para proteger los intereses de ambos. Dudo que los estertores a los que he aludido antes vayan a ser tranquilos, pacíficos, valientes y dignos. Lo más probable es que impliquen mucho ruido y daños, y probablemente demasiadas personas se verán afectadas por ellos. Dejemos fuera de esto a los espíritus diabólicos. Ellos son intachables, y ni siquiera se acercan a ser tan malvados como nosotros… porque lo que les estimula es algo completamente diferente.



PREGUNTA Nº 20

¿Crees que la política radical de izquierdas (en particular, el anarquismo) podría ser capaz a través de la literatura de generar una conciencia que nos ayude a revertir la catastrófica trayectoria de nuestra especie?


Alan Moore: Esa es una muy buena pregunta. Supongo que si yo no creyese que las ideas anarquistas pudiesen tener un efecto útil y positivo a través de la literatura sobre lo que tú mismo denominas de forma sucinta y precisa con la frase "la trayectoria catastrófica de nuestra especie", entonces no existiría incentivo alguno para salir de la cama y empezar a escribir (o respirar) por las mañanas. Creo que todos deberíamos recordar que se supone que nuestra cultura es la que impulsa nuestra política, nos guste esta o no, en lugar de ser al revés. "Howl" [Aullido, 1956] de Ginsberg y su juicio por obscenidad posteriores establecieron por primera vez el hecho de que hay que defender el mérito artístico, y tuvieron un efecto liberador masivo en las artes y en la cultura que continúa hasta nuestros días. Y mientras que los movimientos de protesta literarios y musicales de la década de los ´60 realmente no pusieron fin a la guerra de Vietnam -preferiría sospechar que eso fue consecuencia de la tenacidad de los pequeños individuos vestidos con pijamas negros- desde luego, dichos movimientos artísticos no hicieron daño mientras se esforzaban en hacer que la guerra les resultara más soportable a aquellos estadounidenses que no querían ser los primeros de su bloque residencial en recibir a su hijo de vuelta en el hogar dentro de una caja. De hecho, diría que los históricos éxitos de los movimientos artísticos de protesta probablemente fuesen la razón por la que no hayamos visto una cultura juvenil o un movimiento avanzado en la música, en la literatura o en las artes desde cerca de 1990: funcionaron, por lo que no se nos permitirá volver a disfrutar de uno. Francamente, Rafa, si dichas tentativas tienen alguna posibilidad de tener éxito en lo que se proponen, como seres humanos éticos y profundos no creo que tengamos otra opción concebible excepto la de intentar seguir realizándolas.



PREGUNTA Nº 21

¿Tenéis tú o alguno de tus editores planeado publicar más guiones de cómics originales tuyos (además de otros de tus documentos durante sus primeras fases como páginas de tus libretas, anotaciones, esquemas y otros apuntes)? A menudo, lo que se ha podido encontrar disponible hasta ahora ha sido fragmentario, e incluso tus guiones completos publicados comprenden una ínfima fracción de tu trabajo en los cómics. Tus guiones siempre ofrecen una mirada fascinante, un vistazo en crudo a tu forma de pensar.


Alan Moore: Estoy muy halagado por el interés que levantan mis guiones, aunque siempre he sentido cierta ambigüedad en cuanto a hacerlos públicos. Por un lado, los indicadores de direccionamiento de la trama de dichos guiones son algo que nunca tuve la intención de que fuesen vistos por el lector, ya que lo que quería era ofrecerle al público el resultado final y perfeccionado de dichas indicaciones: esa era la experiencia que quería que fuese disfrutada por el público. Además, mientras escribo esas descripciones de las escenas probablemente sea el único momento en el que me puedo relajar, literalmente hablando, porque sé que tan sólo es un comunicado bastante funcional de texto para alguien que es un compañero de trabajo, un amigo, o muy a menudo ambas cosas, por lo que no necesito impresionar de forma constante y neurótica a todo el mundo con mi inmaculado estilo de prosa. Si creyese que la gente va a poder leerse los guiones como si fuesen cosas con enjundia, entonces aumentaría mi nivel de exigencia de forma auto-consciente y me llevaría más tiempo escribirlos para poder presentarlos. Pero entiendo lo que me pides, y me doy cuenta de que mis guiones, o por lo menos algunos de ellos, podrían resultarles muy útiles a los aspirantes a escritor. Pero sencillamente no quiero sentir que me estoy beneficiando comercialmente de un material que personalmente no creo que esté hecho para el consumo público. Veremos qué se puede hacer después de mi muerte.



PREGUNTA Nº 22

Alan, durante tu etapa en La Cosa del Pantano, ¿pensaste en algún momento en que el personaje de Constantine acabaría alcanzando tanta popularidad?


Alan Moore: Sinceramente, ya no pienso demasiado en el tiempo que perdí trabajando para DC Comics, y lo único que puedo decir es que ya que cuando me encontraba guionizando aquellas series jamás sufrí preocupaciones irrelevantes acerca del éxito y la popularidad, entonces bien puedo decir que no, que ciertamente no fue algo que se me pasara por la cabeza. Y de todos modos, me produce cierta incertidumbre tu comentario acerca de que los personajes han alcanzado tanta popularidad. ¿Puede que te refieras a la película norteamericana y, supongo, a la serie de televisión donde aparecía un personaje americano que no tiene nada que ver en absoluto con el personaje que yo creé en aquel momento y que simplemente tiene un nombre que se escribe igual, pero que aparentemente los creadores de la serie ni siquiera saben pronunciarlo correctamente? Lo siento si esto suena demasiado negativo. Evidentemente, en el momento en que lo creé me encantaba el personaje tanto como a ti, pero desde mi punto de vista, desde entonces la mayor parte de la existencia del personaje ha sido una vergonzosa basura norteamericana con la que obviamente no me gustaría tener nada que ver.



PREGUNTA Nº 23

Como aspirante a escritor que me considero, he empezado muchas historias que me apetecía escribir, pero luego he dejado de hacerlas. ¿Cómo haces para mantener el interés en tu trabajo? ¿Podrías comentar qué es lo que te inspiró para hacer "The League of Extraordinary Gentlemen"?


Alan Moore: Bueno, lo que inspiró "La Liga" fue estar cerca de diez años trabajando junto a Melinda en "Lost Girls", una obra que reúne a tres personajes de ficción y que se los lleva al terreno pornográfico, y finalmente se me ocurrió algo en plan, "Ya sabes, supongo que sería capaz de hacer lo mismo en una serie de aventuras." Responder a tu otra pregunta es más complicado, y probablemente te podría dar una respuesta mucho mejor si me refiero a la Cábala. En la placa base de la Cábala que atañe a la personalidad humana llamada el Árbol de la Vida, existe una esfera en la parte inferior del pilar central, Malkuth, que representa la totalidad del mundo material y de la existencia. La esfera inmediatamente superior, la esfera lunar de Yesod, representa tus aptitudes para la imaginación y los sueños. La esfera que está por encima, la esfera dorada solar de Tiféret, representa tu ser superior y tu voluntad. Está claro que con tener imaginación no es suficiente: sólo cuando entrenamos y desarrollamos nuestra voluntad para impulsar nuestra imaginación tendremos la posibilidad de hacernos con nuestras ideas inmateriales y hacer que se manifiesten en esta realidad física. Mi consejo es empezar con algo pequeño y que esté bien definido, lo ideal sería una historia corta. Si la misma es buena o mala no es algo demasiado importante: es el agente a través del que empezarás a llevar a cabo el ejercicio mental y la construcción de tus músculos inmateriales hasta que tengas la capacidad de manifestar una idea más grande y mejor. Puede que esto suene de forma simplista, pero te aseguro que alguna derivación de este sencillo proceso ha sido la responsable de traer a la vida todo lo que has leído, mirado o escuchado durante tu existencia.



PREGUNTA Nº 24

¿Por qué crees que a la gente le gusta pasar miedo?


Alan Moore: Por supuesto, se han formulado una buena serie de teorías acerca de por qué la gente parece disfrutar mientras pasa miedo. Mi favorita está relacionada con el nacimiento del movimiento gótico a partir de los escritos del clérigo de Northampton James Hervey y su elegante pero mórbido estilo que influyó a los primeros Poetas de Cementerio. Estos adoptaron las temáticas de Hervey que promulgaban que era en los cementerios y los signos de decadencia terrenal donde aprendíamos que sólo Dios es eterno. Luego vinieron los poetas posteriores a los que Dios no les preocupaba demasiado, pero a los que realmente les gustaban todos los rasgos macabros y espeluznantes que tenían que ver con las calaveras, los murciélagos y los gusanos, y después de ellos llegaron Horace Walpole y el resto de escritores góticos que trasplantaron las mismas sensibilidades cadavéricas a sus novelas, de donde procede toda la ficción sobrenatural, fantasmagórica y terrorífica, y de hecho toda la ficción de género en general. La idea es que este anhelo por sentir un escalofrío mortal comenzó a aparecer en el momento histórico exacto en el que comenzamos a limpiar y desinfectar de cráneos los repletos cementerios y que tan comunes habían sido hasta entonces, proporcionando la sombría inspiración original a Hervey. Mientras que anteriormente la muerte y la decadencia habían sido una parte cotidiana, aunque ciertamente pútrida, de la vida, una vez que libramos nuestras calles y cementerios de la evidencia visible de la muerte fue como si nos viésemos obligados a buscar otra forma más segura de abordar el tema, concretamente a través de la ficción espeluznante. Creo que en términos filosóficos esto se conoce como "el retorno de lo reprimido".