viernes, 27 de noviembre de 2015

LO GLORIOSOS QUE FUERON LOS SIMPSONS (parte 4 de 4)


LO GLORIOSOS QUE FUERON LOS SIMPSONS (parte 4), por Robert Fiore para The Comics Journal Special nº 4, 2004. (Parte 1parte 2, parte 3.)

Sólo se muda dos veces [You Only Move Twice]: En el que Homer finalmente encuentra un lugar en el que encajar y tener éxito como secuaz y hombre de confianza de un supervillano parecido a los de Ian Fleming. La familia se traslada a la ciudad ideal sólo para ser rechazada como si fuesen unos completos extraños. Albert Brooks es la apoteosis de los invitados famosos en su papel de [Hank] Escorpio, el contrario del Sr. Burns excepto en lo que proyecta hacer. ¿Por qué no lo han utilizado de nuevo?

22 Cortometrajes sobre Springfield [22 Short Films About Springfield]: Si tuviese que escoger un solo mejor episodio volvería a elegir este tour de force de la última temporada buena. Utilizando la película "Pulp Fiction" como trampolín para encapsular todo el mundo de Springfield en un pequeño y apretado paquete, también demuestra que, aunque hubiese muchas temporadas después de esta, en este punto Los Simpsons eran una obra de arte finalizada.


Huracán Neddy [Hurricane Neddy]: No hay otro personaje mejor con el que la serie muestre sus particulares cualidades que con Ned Flanders, el vecino evangélico de Homer. Cuando en el resto de convencionales ofertas satíricas lo pintarían como a un hipócrita, en Los Simpson siempre se juega limpio con él. Sus creencias y acciones son totalmente coherentes, y él prospera gracias a ellas. (Sin embargo, es cuando su familia y él se aislan del mundo secular cuando se apartan de la realidad, porque precisamente el motivo de que los fundamentalistas se convirtiesen en activistas políticos fue que el mundo secular empezó a incidir en sus vidas.) Finalmente es en este episodio donde Ned se derrumba bajo la carga de sus desastres personales y siete años de paciencia cristiana y arremete contra todos a su alrededor. Es como si Wile E. Coyote se comiese al Correcaminos, Elmer Fudd llenase de perdigones el vientre de Bugs Bunny o Rasca acabase con Pica, una escena que nunca supimos que nos gustaría ver hasta que la vimos.


El enemigo de Homer [Homer´s enemy]: Cuando estuve dándole vueltas al artículo se me ocurrió señalar este episodio como un ejemplo de cómo el programa todavía era capaz de producir episodios de primera categoría. Eso fue hace cinco temporadas. "El Enemigo de Homer" introduce en el tono inconsciente de Los Simpsons a un personaje que no es inconsciente de lo que ocurre. Frank Grimes es un ejemplo de cómo alguien podría abrirse camino en los Estados Unidos partiendo de las circunstancias más desfavorables y utilizando el trabajo duro, la disciplina y la dedicación hasta conseguir subsistir de forma sencilla. Cuando Grimes ve cómo Homer ha tenido todo lo que él siempre ha querido por pura suerte y de forma inconsciente, decide sacar de la inconsciencia al resto de sus compañeros de trabajo y denunciar la incompetencia de Homer. Frustrado por la inutilidad de su esfuerzo, Grimes realiza una bufonada grotesca parecida a la de su rival, pero al carecer de la protección que los dioses les ofrecen a los tontos sagrados, muere por ello.

Y en realidad, hasta ahora sumamos 11 episodios. Podría comentar otros 11 episodios tan buenos como estos entresacados de las primeras ocho temporadas, y tal vez 13 más.


EL IGUALMENTE INEVITABLE "PEOR EPISODIO DE LA HISTORIA"

Pues bien, ese es el episodio en el que se acuñó dicho eslogan, "El show de Pica, Rasca y Poochie", su único "no-premio". (Por cierto, el intento de ampliar el papel del individuo que regenta la tienda de cómics, que fue quien pronunciaba la frase, fue uno de los errores del programa más graves. En sus dominios funcionaba como una maravillosa creación cómica, un hombre que había sabido conservar un estado emocional de quinceañero en su edad adulta, y que trataba a su clientela pre-adolescente con la cansada condescendencia con la que un adolescente trata a sus hermanos más pequeños. Cuando sacaron al personaje fuera de la tienda de cómics se convirtió en un perdedor empollón estereotipado, alguien mucho menos interesante.) En el episodio en dos partes titulado "¿Quién disparó al Señor Burns?" se nos facilitaba la respuesta completamente artificial a una pregunta que nadie había formulado, y es algo que podíamos notar en su tirante desarrollo. (La pregunta que realmente habría cautivado el interés del espectador era "¿En qué Estado se encuentra realmente Springfield?", pero para eso no hay respuesta.) Cada vez que escuchas la frase, "¡Los Simpson van a [rellenar el espacio en blanco con algún lugar para ir de vacaciones]!" sabes que te encuentras ante otra floja media hora, a menos que ese lugar sea Australia. "Jinetes galácticos", con su extraño argumento secundario protagonizado por jockeys-parecidos a-elfos, está universalmente reconocido como uno de los mayores fracasos
. En esta última sesión, el episodio "Ha renacido una estrella" (en el que Flanders se citaba con una estrella de cine) era bastante horrible. Sin embargo, personalmente siempre he tenido dificulades para ver la "La boda de Lisa". Lo acabo de revisar y los gags no son tan malos, pero ver a los personajes crecidos y endebles me parece muy deprimente. ¿Qué pensarán que es esto, Star Trek?


LA COMPLETAMENTE EVITABLE LISTA DE LOS MEJORES EPISODIOS DE LA PASADA TEMPORADA


Que haya habido muchas más temporadas no se ha traducido en que haya habido mejores episodios. El sello distintivo ha sido la tirantez y una disposición a retorcer a los personajes completamente fuera de personaje
 para adaptarlos a los nuevos argumentos (¿Homer en huelga de hambre?). Los guionistas se han abalanzado sobre cualquier nueva tendencia como si Barney Gumble chupase hasta la última gota de Duff del trapo del bar antes de acudir a Alcohólicos Anónimos. Los programas empiezan fuerte y luego se convierten en flojos o raros, o débilmente raros o extrañamente flojos. Se filtra una especie de tono ilusorio ("Kampamento Krusty" realmente no era una parodia de "El Señor de las Moscas", por lo que pueden parodiar de nuevo el libro sin repetirse.) La temática de "Homer se convierte en" (Homer se convierte en conductor de camión, Homer se convierte en marinero...) se ha convertido en una muleta, y el episodio puede ser tan divertido como fracasar del todo. La pérdida de Phil Hartman supuso un duro golpe [el primer actor y cómico que puso la voz a Troy McClure y Lionel Hutz].

Sin embargo, cada temporada de este periodo tiene algunos episodios donde se hacen notar antiguos bríos, en particular en las antologías "Historias bíblicas de los Simpson" y "Cuentos populares", en esencia capítulos de Halloween sin Halloween, que inyectan considerable aire en la forma de proceder de los guionistas. Otros capítulos destacados son "La familia Cartridge", una fábula sobre el poder seductor de las armas de fuego, "Lisa, la Escéptica", una parábola sobre la credulidad y "HOMR", en el que 
se restaura la inteligencia normal de Homer  y éste descubre que ser listo en el mundo en el que vive es un disparate.


SU MEJOR MOMENTO

Un momento donde se reunieron oportunidad, ingenio y oficio fue durante la campaña presidencial de 1992. Uno de los ventrílocuos de Bush padre pensó que sería muy inteligente hacerle decir que las familias estadounidenses deberían ser menos parecidas a Los Simpsons y más como los Waltons [Los Walton, 1971-1981]. En el programa de la semana siguiente, Los Simpson se reunían alrededor del televisor mientras Bush decía la frase. "¡Hey!" comentaba Homer con la comprensible herida indignación que sentiría cualquier ciudadano común si fuese escogido personalmente por el Presidente y éste abusara inesperadamente de él. "Somos como los Walton", dice Bart: "También rezamos para que se acabe la Depresión." En ese momento, el hombre más poderoso de la Tierra seguramente debería haberse dado cuenta de que había sido superado.



LO QUE HA GENERADO LOS SIMPSONS


Sin duda, que Los Simpson hayan resucitado completamente los dibujos para el "prime time" como elemento básico de una cadena de televisión, es algo que le ha dado la oportunidad a un montón de gente de fallar intentando hacer algo parecido. La franja nocturna de Cartoon Network "Comedy Central" se ha convertido en un cementerio donde se puede ver el ciclo interminable de los seis episodios iniciales de fallidos programas de dibujos animados en plan "sitcom". La copia más insignificante de Los Simpsons es la odiosamente derechista "Padre de Familia". De las pocas exitosas, la más popular es "El rey de la colina" [King of the Hill, 1997-2010], que tuvo éxito porque concibió una forma de representar en televisión a una gran parte del país de una forma que nunca se había hecho antes. Esencialmente es una parábola en marcha sobre los viejos valores frente a los nuevos valores, donde los viejos valores proporcionan el antídoto contra la superficialidad y banalidad de lo nuevo, y los nuevos valores ofrecen un antídoto contra la crueldad de lo viejo. Por mi parte, me doy cuenta de por qué cualquiera puede disfrutar con ella.

La serie más exitosa artísticamente es South Park, que con su despiadada rudeza habitualmente no pasa de lo crudo, aunque también sea capaz de rivalizar con el viejo National Lampoon en escabrosidad. Un ejemplo fue el reciente episodio en el que Eric Cartman, seguramente el personaje más completamente malvado de la ficción desde el Conde Fosco de Wilkie Collins, intentaba vender materia prima para la investigación con células madre. Indignado por los precios que le ofrecen contesta: "¡Soy como ese feto de ahí! ¡No he nacido ayer!" South Park es más interesante por la visión que ofrece de la mentalida de la América post-liberal. Debajo de la jocosas homilías finales de la serie reside una genuina creencia que habla acerca de que ningún conflicto tiene legitimidad, que se puede romper con cualquier diferencia y que cualquier compromiso a la hora de posicionarse podría ser el propio de una excéntrico fanático. Lo que en realidad podemos ver en pantalla es una apuesta por la esperanza de que todos los que conformamos la sociedad podamos aplazar nuestros valores de clase media. Por otro lado, cuando los conservadores suelen citar los virajes hacia la derecha de la serie, que no se alinea con nadie, intentando ratificar así su su punto de vista sin tener en cuenta que su origen suele ser el depravado Cartman, resulta un testimonio de la desesperación que tiene la derecha por reforzarse culturalmente. 


HE PODIDO VER FUTURAMA Y...


Bueno, digámoslo así: si Los Simpson son la mejor serie cómica de la historia de la televisión, Futurama no es la segunda mejor. Fue concebida como una ruptura con Los Simpson: iba de Ciencia ficción en lugar de ser contemporánea, urbana en lugar de residencial, orientada para los solteros en vez de para toda la familia, multiétnica, pero no sólo de forma testimonial. El problema es que no parecía tener nada que decir sobre el futuro, o sobre Nueva York o la soltería, y casi ni quiere tener que ver demasiado con lo étnico. La Ciencia Ficción puede ser un género de ideas o un género de costumbres. Aunque Futurama tenía ideas, casi todas eran facilonas, vacuas o ligeras. La presumible coartada de que la serie era una parodia de la mala Ciencia Ficción con el fin de que funcionase de forma más eficaz, terminaba dándonos la impresión de que claro que podíamos saber cuál es
 la buena Ciencia Ficción nada más ver un capítulo. Lo verdaderamente frustrante de Futurama es que una vez que se ha comprometido a realizar una promesa que no será capaz de llevar a cabo, evoluciona como algo que sí que podría llegar a tener éxito. Vista en retrospectiva, lo que deberían haber hecho era desechar el elemento del negocio de entregas interestelares y desarrollar una serie sobre una sociedad paralela de robots. Al final tuvieron que coexistir las dos premisas y los mejores momentos de la serie provienen de la última.

En cuanto al rejuvenecimiento creativo que supuestamente proporcionaba la serie, sabías que se encontraban en problemas cuando comenzaron a recauchutar episodios de Los Simpsons en su primera temporada (por ejemplo, Homer va a la Universidad / Bender va a la Universidad). Difícilmente ayuda que la Fox pareciese decidida a permitir que la serie muriese por una exposición insuficiente. Es como si pensaran en ella como en un juego titulado "Adivina Cuándo Programaremos Futurama". También tuvo momentos de inspiración, en particular el segundo episodio navideño (retrasado un año entero, algo típico en la forma de hacer las cosas de la Fox), pero creativamente se asemeja más al final de Los Simpson que a sus comienzos.


¿Y AHORA QUÉ?


Cuando le preguntaron por qué dejó de escribir su popular serie de libros de Narnia, C.S. Lewis comentó que sólo hay dos momentos en las que se puede dejar de hacer algo: antes de que lo quiera la gente y después. Si bien no se puede decir categóricamente que Los Simpson se encuentren actualmente en la última categoría, es innegable que nadie puede decir ya que murió antes de tiempo. En un mundo ideal el talento involucrado en la serie debería haber conseguido encontrar un nuevo mundo que conquistar, pero en el mundo de las licencias de televisión que buscan conquistar el Mundo las cosas no se pueden hacer libremente ni a la ligera. El público ha demostrado que no va a dejar de ver la serie hasta que se vean obligados a hacerlo de una forma u otra. Por mi parte, todavía sintonizo la cadena para ver cada episodio con cierto sentimiento de anticipación, y con la certeza de que no siempre me quedaré decepcionado.


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En la preparación de este artículo se ha procedido a hacer pródigo uso de la guía de episodios [Guía Completa de los Simpsons] y los dos volúmenes publicados por Harper Perennial, compuesta por "The Simpsons Forever!" [Los Simpson Más Allá], editada por Scott M. Gimple, y "The Simpsons Beyond Forever!" [Los Simpson Más Allá ¡Por Siempre!] (nah, sólo nos lo parece algunas veces), editada por Jessie L. McCann. Si he citado las frases correctamente,  probablemente se deba a dichos autores.