miércoles, 23 de diciembre de 2015

NEIL GAIMAN ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (PARTE 1 DE 9)

Entrevista aparecida en The Comics Journal #178 (1995). Traducida por Frog2000.

En Hollywood se estaba celebrando la ceremonia de los Óscar, la más rara de todas las épocas en la más rara de todas las ciudades. El hotel en el que estaba alojado había terminado siendo el elegido de un buen número de celebridades inglesas de segunda, que en ese momento habían salido para acudir a ver los premios, lo que significaba que mientras que yo estaba sentado en la recepción del hotel con Jaime y Gilbert Hernandez comiendo a mitad de la entrevista, en la mesa cercana a la salida pudimos ver lo que parecía una triste desintegración definitiva del matrimonio entre una estrella británica del pop no muy famosa y su esposa, que trabajaba como personalidad de la televisión inglesa y que así mismo tampoco es que fuese muy famosa. Gary Groth me había llamado varios meses antes y me había preguntado si estaría interesado en entrevistar a Los Bros para el Journal. En otra ocasión ya fueron entrevistados de forma extensa para el The Comics Journal #126 por el propio Gary, Thom Powers y Robert Fiore, pero él creía que necesitaba otro punto de vista más fresco. Sabía que yo los había entrevistado en público en la Convención de cómics de UK en 1988, y también sabía que yo era (sin bromas) fan de la obra de los hermanos. Desde entonces nos habíamos visto en otras Convenciones y nos habíamos saludado, pero eso fue todo. Durante años no se ha vuelto a publicar ninguna entrevista impresa que yo mismo haya realizado, sobre todo porque no he tenido tiempo, pero tenía preparadas algunas preguntas que quería hacerles a Jaime y Gilbert, tanto como lector habitual de Love & Rockets como alguien que trabaja en el mismo medio que ellos para ganarse el sustento. Así que estuve de acuerdo con la propuesta y cuando aterricé en Los Ángeles lo hice deseando que Jaime estuviese menos taciturno que en el escenario de la Convención Inglesa del ´88. Al empezar la entrevista todos estabámos algo nerviosos, y nadie estaba muy seguro de qué esperar. Al final todos deseamos haber dispuesto de más tiempo. A continuación se puede ver que lo que empezó como una entrevista se terminó escorando hacia la pura conversación, y de una charla sobre el arte pasamos a celebrar una sobre el oficio. 

-Neil Gaiman.
EL NOMBRE DEL JUEGO 

Neil Gaiman: ¿Cuál fue vuestra reacción cuando Gary os dijo "he pensado que Neil os haga una entrevista"?

Gilbert Hernandez: Nos dijimos: "Guay, ¡vamos a vender todas las copias de ese número de la revista!" [Gaiman se ríe.] Porque sabemos que las cosas te van muy bien.

Jaime Hernandez: Hace mucho que pensábamos que no volveríamos a hacer algo parecido, porque Gary no quería volver a entrevistarnos.

Gaiman: Por eso ha acudido a mí. Me dijo: "Mira, no puedo hacerlo de nuevo". Sabía que yo era fan de vuestro trabajo, y también sabía que os hice la torpe pero famosa entrevista en la Convención de UK... Y además, de esta forma no se vería como algo incestuoso. 

Gilbert: Bueno, Gary no quería hacernos otra, y Ezra Pound está muerto, así que aquí tenemos a Neil Gaiman. [Risas.]

Gaiman: ¿De verdad que te hubiese gustado que te entrevistase Ezra Pound? Era un poeta maravilloso, pero muy extraño.

Jaime: Se pronuncia "Gaiman", ¿no es verdad? (Gay-men).

Gaiman: Si, es Gaiman.

Jaime: Es que he oído decirlo como "Guy-mon..."

Gaiman: Lo he escuchado de todas las formas posibles.

Jaime: Durante toda mi vida se han dirigido a mí como Jamey, Himey, Hamey...

Gilbert: Creo que Gary sigue sin saber pronunciar tu nombre correctamente.

Jaime: Y eso que lo hizo bien los primeros años... ¡Señor Growth! [Risas.]

Gaiman: Si, alguien debería escribir un título de éxito que se llamase "Guía de Pronunciación: Cómo pronunciar "Gilbert" correctamente". 

Gilbert: Tengo ventaja, porque en realidad mi nombre es Gilberto (Heel-bear´-toe), que suena mucho mejor que Gilbert, y lo hace más fácil de pronunciar.

Jaime: En el colegio lo tuviste más fácil, yo me llevé la peor parte.

Gaiman: ¿No terminabas a veces convirtiéndote en "James"?

Jaime: Fui "James" durante todo un año, ¡y ahora que lo pienso, mejor que nadie lo recuerde! [risas] Es como si estuvieses vendido, como si fueses el blanquito cuando en realidad no lo eres, y de donde vengo eso parecía inaceptable.

Gaiman: La última vez que os pude entrevistar estábais sobre un escenario en la Convención Inglesa. Recuerdo que no hablásteis demasiado.

Jaime: Fue por culpa del jet-lag y el shock cultural, porque en los Estados Unidos nunca nos habían recibido tan cálidamente como lo hicieron allí. Es así de fácil. Llenamos un auditorio entero, algo que nunca habíamos visto.

Gaiman: Érais estrellas. No pude darme cuenta o no entendía que aquí no pasara lo mismo. Sí, por supuesto que llenásteis un auditorio entero, érais los Hernandezes, los de Love & Rockets. ¿Aquí nunca habéis provocado la misma reacción?

Gilbert: A una escala tan enorme, no.
Jaime: Me parecía como si nuestros fans fuesen demasiado "cool" como para hacer algo así. No venían a que les firmásemos los tomos porque sería demasiado de "empollón", o algo parecido. No estoy diciendo que todos nuestros fans sean iguales pero... No les gustan los apelotonamientos, así que no suelen ir a sitios que puedan estar atestados... pero lo que no saben es que ese es el motivo de que solo vengan cinco personas a vernos.

Gilbert: O puede que no quieran pagar para conseguir nuestro autógrafo o para escucharnos hablar. Para eso mejor se van a una sesión de firmas a una librería especializada. Nuestros seguidores son inteligentes e independientes.

Gaiman: Menos mal que en la grabación no se pueden ver las expresiones faciales. [Risas.] Me pregunto hasta qué punto Love & Rockets se percibe en Inglaterra como algo americano. Es un cómic americano. A los lectores de allí les parece algo a la última porque es muy bueno, pero también, de forma extraña, no creen que esté a la última porque la gente lo percibe más en plan: "he descubierto algo pequeño y molón que no quiero que lo descubran los demás, y si otra persona lo descubre también, entonces no voy a admitir que me gusta, e incluso puede que deje de gustarme."

Gilbert: Además, en los Estados Unidos se pueden encontrar un montón de alternativas. Todo el mundo tiene un montón de gustos e intereses. Por lo que sé, parece que la mayoría de las cosas que captan la atención de forma masiva son las que pueden generar mucho dinero. Y Dios bendiga a los estudiantes de los institutos, porque son ellos los que se montan las escenas de música alternativa, las de comic book alternativo y a los que más les interesa el ocio alternativo, mientras que al resto de América le suele dar igual. Sólo se enganchan a las cosas más grandes: las grandes películas de Hollywood, los grandes grupos de la MTV, los vídeo-juegos más grandes y espectaculares, cualquier cosa que sea gigantesca y que genere dinero y que apeste mucho, al menos en principio.

Gaiman: Parece que a la gente de este país lo que más le preocupa es tener éxito. Otra cosa rara sobre el éxito es que no parece que en realidad tenga relación alguna con lo que hace alguien como vosotros. Más bien parece tener relación con cuánta gente es capaz de reconocer tu nombre y tu cara.

Jaime: Si, a no ser que alguien cercano diga "Oh, ¿eres el que hace Love & Rockets?", ni te hablan. Entonces al resto se le ilumina la bombilla y te dicen: "oh, ¡me parece magnífico!" Aunque no sepan a qué demonios se están refiriendo. 

Gilbert: Pero quieren estar en el meollo, ponerse al día.
LOS TIEMPOS HAN CAMBIADO

Gaiman: ¿Cuántos lectores tiene Love & Rockets? No me refiero a las ventas, si no...

Gilbert: Probablemente sepas más que nosotros.

Jaime: Sé por un correo que nos llegó que han disminuido considerablemente. Creo que un montón de lectores ya no quieren seguir leyendo la serie. Creo que los antiguos lectores siguen al pie del cañón, pero los tiempos han cambiado, la serie ha cambiado y nosotros también, los lectores han crecido.

Gaiman: Hubo un momento en el que Love and Rockets empezó a causarme problemas, fue en la época que empezásteis a hacer Río Veneno y Wigwam Bam. Love & Rockets... empezó a aparecer con menos frecuencia, así que cuando lo hacía se convertía en todo un evento. Me lo llevaba a casa y lo leía, y después de tres páginas, de repente pensaba: "¿Quiénes son estos personajes y qué es lo que están haciendo?" [Risas.] Era como hacer frente a tres capítulos de tres novelas diferentes. [Risas.] Había pasado el tiempo suficiente como para que me olvidase de todo lo que había ocurrido antes.

Gilbert: Sí, eran días de locura. Una locura total, pero...

Jaime: Decidimos volvernos locos los dos a la vez.
Gilbert: Si, nos tirábamos del pelo de lo frustrados que estábamos... pero la meta era, por lo menos la mía, crear la novela gráfica más densa que pudiese. Bueno, no densa necesariamente, sino compleja, una obra ultrarrealista, incorporar todo lo que tal vez tenía en la cabeza en una historia épica sobre la vida de Luba.

Gaiman: Supongo que en esencia, en esta entrevista me quería volcar sobre ese tema. No es que sea exactamente una confrontación entre arte y comercialidad, y tampoco estamos hablando de hacer algo más accesible o una obra de autor. Pero, ¿cómo llevarlo a cabo? ¿Cómo llegar a un equilibrio? Río Veneno supuso un logro muy notable. En realidad funciona muy bien, excepto que fue un período infernal para el lector. Fue infernal para los que se compraron regularmente la publicación, aunque finalmente fuese recopilada como algo que suponía una lectura mucho más fácil y fascinante.

Jaime: Si, en Wigwam Bam utilicé por primera vez el marco temporal extenso que tenía en mente, sabiendo que sería recopilado al completo en un tomo. Siempre solía hacer un número tras otro y dejaba que la historia fuese avanzando y construyéndose. Pero para esta historia tenía un plan a largo plazo, y lo que ocurrió es que Gilbert estaba haciendo algo parecido, así que no había equilibrio de ningún tipo, por lo que te leías la primera mitad del último Love & Rockets, cogías aliento y luego te leías la segunda.

Gaiman: Recuerdo la primera de las historias cortas que hiciste después de Wigwam Bam, la de la estación de autobuses. Me la leí y me puso muy contento. Fue una sensación encantadora. Era algo que empezaba y terminaba. Parecía extraño, porque una de las cosas que hacemos es vender entretenimiento de forma serializada, ficción como serial. Algo en plan Dickens. Y la verdad es que no solemos planearlo antes de empezar. Empezamos sabiendo parte de lo que queremos hacer y aproximadamente hacia dónde nos estamos dirigiendo, cómo son los personajes y algunos de los altos más importantes que iremos haciendo en el camino, quizá un poco más de lo que saben los lectores. Solo es más tarde cuando puedes comprobar hacia dónde te estás dirigiendo. La última historia de Sandman la he contado en 16 o 17 meses, unos trece números. 

Gilbert: Pan comido.

Gaiman: Y lo que más me interesa ahora es ver la reacción de los lectores, si su lectura les incomoda o no. Han tenido que ir reteniendo en mente todo este material. Es una obra que cuando se recopile en tomo sé que funcionará muy bien. Cuando se la lean en tomo, dirán: "¡Joder, si es el mismo personaje! ¿Cómo ha podido hacerlo?" Pero ahora...
Jaime: Así por encima, ¿cuántos personajes crees que aparecen en la historia?

Gaiman: Probablemente sea una cifra más o menos cercana a los treinta. Pero además, eso sólo en parte, porque he utilizado a todos los personajes que han estado rondando por la serie durante los siete años que se lleva publicando Sandman, así que aparece todo el mundo, aunque sea muy poco.

Jaime: Te lo preguntaba porque [dirigiéndose a Gilbert]: ¿cuántos aparecen en Río Veneno?

Gilbert: No sé, le perdí la pista después de...

Jaime: Porque me pregunto si todo dependerá de a cuántos personajes puedes seguirles la pista en cierto capítulo...

Gaiman: Supongo que en gran parte dependerá de la cifra de personajes que aparecen, y también del efecto que le puedas provocar en un momento dado a quien sea que se esté leyendo la serie. Ahora mismo es muy raro que guionice varios cómics mensuales en lugar de un solo cómic mensual. A mitad del último arco escribí un número que era bastante completo en sí mismo y que estaba repleto de los elementos que más les gustan a los lectores (Sandman #64). "Como todos os habéis portado bien, aquí tenéis. Y ahora, ¿podemos volver a...?"

(Continuará)

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