lunes, 18 de enero de 2016

NEIL GAIMAN ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (PARTE 3 DE 9)

Entrevista aparecida en The Comics Journal #178 (1995). Traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2.

FRESCURA

Gaiman: En la entrevista de 1988 charlásteis un poco sobre cómo iban a ser los siguientes años de vuestra carrera. Parece como si más o menos hubiéseis podido predecir los últimos ocho años de Love and Rockets. Gilbert, en tu caso comentabas que estabas a punto de empezar "Río Veneno" [Poison River], mientras que tú, Jaime, estabas menos seguro sobre lo que ibas a hacer a continuación, como si Gilbert ya lo tuviese todo planeado, pero por tu parte la obra fuese una entidad orgánica, y estuvieses contento con... "ir construyendo las cosas según vamos avanzando", que es el mayor insulto que se le podría decir a alguien que en realidad no es guionista, o historietista o lo que sea, porque si les dices que parece que hacen las cosas según van avanzando en su historia se cabrean un montón.

Jaime: Eso es lo que nos diferencia a la hora de abordar las historias. Gilbert siempre tiene estructurado un plan mucho más elaborado que el mío. En lo más básico sé cómo suelen actuar mis personajes y cómo van a hacerlo más adelante. Sé bien como irán cambiando según evolucionan. Pero lo que no sé es hacia dónde se están dirigiendo. Es como si los personajes se estuviesen escribiendo ellos solos. 

Gilbert: Ah, intentaré aplicar más psicología pop de Gilbert... los personajes no se escriben a sí mismos. Nosotros lo hacemos. Jaime trabaja más a partir de su subconsciente, y yo soy más consciente de lo que he planeado. Jaime también tiene un plan, lo suyo no es superficial. Pero las cosas van surgiendo según está trabajando en su historia. Sencillamente, su velocidad es diferente y lo que hace depende de lo que tiene en mente y de cómo se le van ocurriendo las ideas.

Gaiman: Cuando empiezo a escribir, a veces intento no permitirme saberlo todo sobre lo que quiero hacer en la historia, que es un poco como una mezcla de las dos formas de ambos de trabajar, otra cosa que suelo hacer es... es como intentar no ser consciente de que voy a matar a estos personajes más adelante. Luego, cuando vuelvo a revisar lo que he hecho parece completamente obvio que estaba todo pensado, que esa era la única forma posible de que se desarrollase. Pero mientras lo estaba haciendo no sabía que eso es lo que iba a terminar ocurriendo.
Gilbert: El ejemplo perfecto que se me ocurre podría ser "Diastrofismo Humano", que se reimprimió en el tomo "Blood of Palomar", porque no sabía que Tonantzin iba a morir. Por supuesto, ¡al final lo hizo! Lo sabía desde un principio... aunque no lo tenía presente. Digamos que fue algo que estaba borroso en mi memoria.

Gaiman: En realidad ese era el ejemplo que quería dar. La historia tiene las dos cualidades: la cualidad de sorprender y la de la inevitabilidad, era lo único que podía ocurrir, excepto que cuando lo hace te dices: ¿¡Qué demonios ha pasado!?

Gilbert: [Risas.] Si. Obviamente parecía planeado. Cuando arrancaba "Pies de Pato" en Love and Rocket nº 17 y luego acababa en (me parece) el nº 26 con "Diastrofismo Humano", lo tenía todo pensado, y cuando lo lees de seguido te puedes dar cuenta de que esa situación iba a pasar desde un principio. Estaba claro cómo iba a acabar Tonantzin, era una situación que estaba enterrada en mi subconsciente, y exactamente de la misma forma en la que lo iban a leer los lectores. Pero es muy difícil que las cosas te salgan como quieres, porque puedes meter la pata. Es como si estuvieses conduciendo y vieses tres luces en la distancia que te están indicando el camino, aunque no sabes cómo llegar hasta ellas: Oh-Oh. Se parece mucho. El problema es que aunque algunas veces sigas ese camino, no sabes bien lo que estás haciendo.

Gaiman: La otra cara de la moneda es el bloqueo de escritor, y muy posiblemente el bloqueo de dibujante. Ese momento en que te dices: "¿Qué estoy haciendo?" Te levantas por la mañana y no sabes lo que los personajes van a hacer a continuación. ¿Podrás sortear las cosas según se te van presentando, seguirá todo bien cuando te levantes a la mañana siguiente... o no habrá nadie allí?

Jaime: Claro.

Gaiman: Y luego, de repente se te ocurre algo una hora y media más tarde, o tres o cuatro semanas después, y ahí tienes a los personajes parloteando de nuevo.

Jaime: Es el lado más aterrador de mi forma de trabajar. Ese hacer-las-cosas-sobre-la-marcha y sin planes a largo plazo. En un par de ocasiones -una de ellas hace poco- terminé un número sin problemas, pero no tenía absolutamente ni idea de cómo seguir con el siguiente. Fue bastante aterrador. Luego las ideas se me ocurren cuando estoy a punto de dormirme, tal vez incluso me asalten en plena noche. Pero la espera hasta que llega la inspiración me deja completamente aterrado.

Gaiman: Son los momentos más espantosos. Porque no sabes si la inspiración volverá alguna vez. Lo das por hecho, y además, si llevas lo suficiente en esto y has pasado por bastantes situaciones similares, de alguna forma te figuras que en algún momento las ideas aparecerán en tu cabeza antes de irte a dormir, y que tal vez lo conseguirás en ese período de duermevela, entre el sueño y la vigilia. Pero no estás seguro. No tienes ninguna certeza. 
Gilbert: Lo mejor es esforzarte por no perder la frescura. Les suele ocurrir a gran cantidad de dibujantes, guionistas y demás. A veces te enteras de alguien que ha escrito un gran libro en 1953 y que ese gran escritor sigue vivo, pero que no ha vuelto a escribir nada desde entonces, y te pueden ofrecer todo tipo de excusas de por qué no lo han hecho, pero en realidad han perdido la frescura. Lo bueno de la serialización de los comic books es ¡que no tenemos tiempo suficiente como para perderla!

Gaiman: Gran parte de culpa la tienen las fechas de entrega. El hecho de que haya alguien esperando que te exige las cosas: "oye, ¿dónde está el siguiente capítulo? ¡Vamos!"

Gilbert: Uno de los motivos que me hacen seguir adelante es que con lo que gano con Love and Rockets pago mis facturas.

Gaiman: En mi caso me pongo continuamente de los nervios por culpa de dibujantes que son una maravilla, muy buenos, pero que no hacen nada porque todo tiene que ser perfecto. Y como no consiguen esa perfección, se pasan toda una semana perfeccionando un dibujo y siguen sin alcanzar la perfección, por lo que nadie llegará a ver su obra nunca. Y tardan un año y medio para hacer diez páginas de un cómic, y aunque dejan que se editen, creo que no valen tanto la pena como para que gasten tanto tiempo en hacerlas.

Gilbert: Y luego haces un dibujo abstracto y alguien te dice: "¿Cuánto tiempo te ha llevado hacerlo?" ¿La respuesta? "Toda mi vida". Pero con esto no sería capaz de vivir. [Risas.] Haciendo algo una vez al año no se puede sobrevivir. Ocurre otra cosa parecida, aunque puede que esté proyectando algo personal, pero cuando un artista está buscando que sus guiones o dibujos sean perfectos, sencillamente no quieren admitir que sufren un profundo y enorme pánico. Puede que en la superficie estén intentado mostrar que son hombres o mujeres perfectos, pero por dentro no dejan de temblar. Hay que intentar superar el pánico. No tienes nada más que temer que al miedo mismo. Y si quieres puedes citarme. [Risas.]
NEGOCIOS

Gaiman: Hablemos sobre el negocio. Ahora mismo el negocio de los cómics, que nunca en su vida se podría haber descrito como "saneado" está completamente jodido (desde que lo conozco ni siquiera ha estado remotamente "limpio"). Creo que los inesperados giros que se están produciendo en este negocio han conseguido alejar a la gente en masa...

Gilbert: Es que en realidad estamos hablando sobre un negocio.

Jaime: No sé si el público potencial de nuestro cómic habrá cambiado mucho. Me refiero a que me parece que nosotros no estamos compitiendo con lo que está de moda y lleno de trucos que suele ofertar el gran mercado del cómic. Seguimos en un mercado más pequeño.

Gaiman: No, vosotros no competís con ese material. Puede que compitáis para hacer caja en las tiendas, pero no en cuanto al público habitual que os suele comprar. En particular, me parece que estamos hablando sobre las mujeres que leen cómics. La gente dice: "Oh, las mujeres entran, se compran su número de Sandman, se compran su copia de Love and Rockets y se largan con viento fresco."

Jaime: [Aplaudiendo.] ¡Bravo! ¡Bravo! [En español en el original.] Así debe ser. [Risas.] 

Gaiman: Parece que así son las cosas. Entran, compran y se marchan.

Gilbert: Bueno, por lo que sé, no hay demasiadas mujeres comprando cómics. Cuando miro los cómics de Marvel, que son iguales a los de Image, de alguna forma admiro lo locos que están los que los hacen, ¡porque tienes que dibujar de esa forma cada día! [Risas.] Es un poco insano, y de alguna forma como que me gustan, un poco porque ya llevan mucho tiempo, aunque no veo qué atractivo pueden tener para una persona normal.

Gaiman: Escribí el guión de uno de los cómics de Image porque mi hijo Mikey, que tiene once años, es muy fan de Spawn. Es fan de Spawn como yo lo soy de... no creo que hubiese algo que me enloqueciese tanto cuando tenía su edad. Un día encontró esos cómics, se los llevó todos a su habitación, se pilló todos los juguetes, y durante años ha estado encima mío para que haga los guiones de eso que le gusta tanto. Así que me dije: "puedo hacerlo...", y un día escribí un número, lo cuál, por lo general es muy raro, porque cuando en un día soy capaz de hacer una página entera de Sandman, termino la jornada completamente orgulloso.

Gilbert: Claro, me parece bien.

Gaiman: Me asusté un poco, porque escribir ese guión de Spawn fue aterradoramente fácil. Se podría hacer en...

Jaime: ¡Supongo que será menos terrorífico que te paguen por el equivalente tres años de trabajo!
Gaiman: Pero no me importa tanto, es como si hubiese participado en una especie de pequeña y extraña cosa festiva, algo parecido a que tú retomaras "Birland" en algún punto. ¿Era así como se llamaba ese Sexo del Futuro tuyo? Puede que acabases un número de esos y te dijeses: "¡Ha sido muy divertido!" y luego te pondrías con cosas más serias. Pero la idea de tener que hacerlo para siempre... quiero decir, ¿te imaginas tener que hacer Birdland todos los días de tu vida?

Gilbert: ¡Oooh! En realidad Birdland fue demasiado difícil. No creo que vuelva a hacer algo parecido.

Jaime: Lo más asombroso es que a los tíos que hacen estas cosas les encanta hacerlas. Adoran absolutamente su trabajo, no quieren hacer nada más. Así son los cómics de superhéroes.

Gilbert: También es todo lo que conocen. Por eso canalizan sus pasiones a través de estos cómics de superhéroes horriblemente grotescos.

Gaiman: ¡Pero les encanta! ¡quieren hacerlo! Se lo pasan estupendamente. Quieren dibujar a esas cosas grandotas pegándose entre ellos y a mujeres con... esas extrañas proporciones. No hablo de sus grandes pechos, sino de sus extraños...

Jaime: Y como ha comentado Gilbert, de alguna forma admiro mucho la locura que hay detrás.

Gilbert: Ese rollo obsesivo.

Jaime: Me encantaría poder entrar en una tienda de cómics, comprar todo lo que hay en las estanterías y divertirme leyéndolo.

Gilbert: "Agua, agua por todas partes / pero ni una gota para beber." [Cita del poema "Rima del anciano marinero" de Samuel Taylor Coleridge].

Gaiman: Me parece que ahora me estoy volviendo más... no sé si decir gruñón, pero cuando cojo un taco de cómics lo hago con menos entusiasmo que antes. 

Gilbert: Oh, claro.

Gaiman: Me pasa incluso con los que estoy muy ansioso por leer cuanto antes: ¡oh, qué bien, un nuevo Odio! Pero se quedan dos días sobre la mesa antes de que los coja para leérmelos. 

Jaime: Claro, no es como la vieja sensación de estar sentado un domingo por la mañana con la pila de cómics para leer, sabiendo que va a ser el mejor momento de tu vida.

Gaiman: Si. Años después sigo recordando lo urgente que era. Cuando compraba cómics era como: "¡ya los tengo en la mochila! ¿Cómo llego más rápido a casa, en tren o en autobús? ¡En cuanto llegue a casa me voy a poner a leerlos!" 

Gilbert: Nos hemos hecho viejos. [Risas.] Obviamente a los chicos les encantan, pero... ¡hasta los cómics con los que crecimos son mejores que los suyos!
Gaiman: Creo que toda esa magia radica en que éramos niños y leíamos cómics que, claro, eran el Doctor Extraño de Ditko o los Cuatro Fantásticos de Kirby... ese material era muy bueno, te pones a revisarlo ahora y sigue siendo bueno.

Gilbert: Además era una época de artistas de primera. Stan Lee guionizaba mejor que cualquier otro, Jack Kirby dibujaba mejor que cualquier otro. Eran los mejores artistas de todos, su entrenamiento era el mejor posible.

Gaiman: Además parecía que sabían dibujar de todo, dibujar era lo suyo.

Jaime: Eso está claro.

(Continuará)

2 comentarios:

jp dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=8fyr0zbaFyE

thanks for thee musik.

frog2000 dijo...

thanks!!