martes, 16 de febrero de 2016

NEIL GAIMAN ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (PARTE 4 DE 9)

Entrevista aparecida en The Comics Journal #178 (1995). Traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2, parte 3.

Gaiman: Una de las cosas que me parecen más extrañas es... ¿Cómo os sentís cuando la gente os intenta imitar? Me he dado cuenta de que ocurre más en tu caso, Jaime, que con Gilbert, pero la gente intenta birlarte el estilo sin nada de lo que hay bajo la superficie.

Jaime: Me recuerda a lo que me pasaba cuando tenía diez años y quería dibujar igual que Jack Kirby, aunque sabía que no podía hacerlo. Acabé dándome cuenta. Porque al principio lo intentaba, me ponía a dibujar la maquinaria como lo hacía Kirby, y terminé dándome cuenta de que nunca sería capaz, así que acabé bastante frustrado. Y a veces he visto dibujantes... no es que sepa mucho de ellos, pero les encanta mi material y quieren hacer algo parecido. Y entonces lo intentan y se ponen a dibujar y quizá hagan una buena copia, o quizá sea una mala, pero...

Gaiman: Si nos fijamos en los primeros dos números de Love and Rockets, por todas partes se puede observar cómo habéis ido asimilando influencias. Los revisas detenidamente, y de repente ahí aparece una viñeta en plan Wally Wood. Por allí tenemos otra en plan Steve Ditko. Hay algunos pequeños elementos en otra viñeta que parecen de Kirby. También otras cosas raras en plan Frazetta que le dan un aspecto clásico.

Gilbert: Hay una mujer en plan Tony Tallarico. [Risas.]

Gaiman: Y ambos habéis ido pasando por todas esas etapas y os habéis terminado convirtiendo en quienes sois hoy en día; no hay nadie que pudiese confundir las viñetas de cualquiera de vosotros dos con el trabajo de algún otro. Habéis llegado a ese punto en el que te das cuenta de que habéis conseguido tener una voz personal.

Gilbert: Creo que cuando Jaime ha comentado que no podía ser como Kirby, en realidad lo que hizo fue conformarse con ser él mismo, y es algo que ha terminado siendo mucho mejor para él.

Jaime: Y he logrado bastante éxito siendo yo mismo, y además a la gente le ha gustado.
Gaiman: Si, supongo que eso es lo que quería decirte, que te has terminado convirtiendo en ti mismo. Es algo que creo que los miles de millones de clones de Image y Marvel no han descubierto todavía, que todo lo que tienes que ofrecer y que te hace único, que hace que te distingas de todos los demás, es el material que sólo tú mismo eres capaz de hacer. Supongo que también veríais que era necesario averiguar cuáles eran las cosas que podíais hacer vosotros y que nadie más sería capaz de hacer en lugar de dibujar lo que hacía el resto. Y por eso sois infinitamente irreemplazables.

Jaime: Sin embargo, no sé si eso les preocupará demasiado a muchos de ellos. Como por ejemplo ocurrió con alguien como Barry Smith, que solía dibujar como una mala copia de Kirby, y de repente decidió empezar a dibujar con su propio estilo. Pero supongo que no habrá muchos más. Sólo hay un puñado que se salgan de eso. Creo que ahí es cuando el talento entra en acción. [Risas.]

Gilbert: Es gracioso, pero los dibujantes y vendedores de cómics alternativos que lean esta entrevista se rascarán la cabeza y se dirán, "¿Por qué están hablando de todos esos tíos del mainstream?" Pues es porque hemos aprendido de esos viejos tíos del mainstream. Hemos aprendido de gente que era capaz de dibujar. Puede que ellos estén aprendiendo de otros tíos de los cómics alternativos o lo que sea, y, como has dicho, en los primeros números de Love and Rockets se podían ver todas nuestras influencias. Allí había toda una carga de mierda hecha por sólo tres personas. Pero había influencias de 12 ó 24 tíos. Y todos eran buenos dibujantes. Es lo que me gusta pensar.

Gaiman: Creo que lo eran, creo que aprendísteis de ellos. Me gusta mucho el material que hace Chester Brown, se puede ver cómo ha ido asimilando todo tipo de cosas extrañas y las ha convertido en lo que él suele hacer, y son cosas que sólo él es capaz de hacer.

Gilbert: Por supuesto. Es uno de ellos. Todo lo que hace es completamente Chester.

MEDIR EL TIEMPO

Gaiman: Quería deciros lo extraño que me parece que en vuestra obra hayáis alcanzado el año 1995. Lo raro que resulta intentar hacer un cómic más o menos en tiempo real, sobre todo cuando estáis haciendo historias que transcurren durante una semana o el tiempo que sea, y que tardáis tres o cuatro años en completar del todo.

Jaime: Claro, es lo que pasa ahora mismo en el número que estoy acabando...

Gilbert: [Risas.] Si, ¡tiene lugar en 1991! El pasado reciente se convierte en algo casi alienígena, y no estás demasiado seguro de cómo iban vestidas las personas o lo que se escuchaba en ese momento, a menos que tengas una cápsula del tiempo de algún tipo... ¿qué música escuchaba la gente en ese momento? ¿Qué zapatos usaban las chicas? Porque la moda es muy importante, sobre todo para las mujeres, y puede que lean el número y piensen: "Nadie se ponía eso en aquel año, en ese mes". Suelo fijarme en a las revistas de moda antiguas...

Gaiman: Pero tampoco creo que en ellas aparezca la forma de vestir de la calle.

Jaime: Hacer las cosas bien resulta bastante difícil.

Gilbert: Lo más curioso es que aunque la historia esté ambientada en un marco temporal cualquiera, siempre me imagino que Luba tiene alrededor de cuarenta años. Parece haber cumplido los cuarenta desde hace mucho tiempo [risas], sólo que su cara está devastada por las preocupaciones.

Gaiman: ¿Lo tenéis todo por escrito o se encuentra almacenado en vuestra cabeza?

Jaime: De hecho, me he hecho un gráfico porque me estaba volviendo loco. Pero he de admitir que todo sigue encajando. Todo encaja. En los números anteriores sólo hay un par de cosas que me hacen preguntarme: "¡Hey! ¿Por qué usa esa ropa de los años cincuenta cuando está en 1972?" Y una vez recibimos la carta de un tío que nos decía: "¡La cronología de Love and Rockets que os habéis montado es apestosa! Esta es la que he hecho yo: he revisado cada número..." Y todo encajaba, así que debemos estar haciendo bien las cosas. [Risas.]

Gilbert: A veces he dibujado algún personaje escuchando una canción que no se editó hasta un año más tarde, y es algo que realmente me molesta bastante. [Risas.] Me refiero a que estoy seguro de que a los lectores no les importará, pero....

Jaime: Si, a mí me pasa lo mismo.

Gaiman: ¿Alguna vez habéis llegado al punto de no querer llamar la atención sobre cuándo o en qué época están sucediendo las cosas? ¿A pesar de que lo sepáis perfectamente y queráis jugar limpio? Es decir, en teoría Sandman sucede a tiempo real, excepto que en realidad en ningún momento he señalado que hayamos llegado a enero de 1994, ya que nuestra historia tenía lugar durante 18 meses de...
Gilbert: Claro, la historia de Wigwam Bam transcurría durante varios meses.

Jaime: ¡Por eso me confundí! Creía que ya me había puesto al día con el nº 30 y de repente Wig Wam Bam me hizo retroceder... me llevó casi dos años completarla.

Gilbert: Parte del problema reside, al menos en mi caso (mucho más que en el tuyo, Jaime), que si estoy haciendo una historia ambientada en 1956, 1968, 1975 o en 1989, todo tiene el aspecto de estar transcurriendo durante los cincuenta [risas]. ¡Es por mi estilo de dibujo! Y también por mi forma de dibujar a las mujeres. Así que me obliga a ser más específico sobre el marco temporal de la historia.

Gaiman: En tu material suelo fijarme en el aspecto que tienen las personas maduras, porque me parece un fenómeno muy extraño, ya que he visto cómo crecían esos personajes desde que eran niños hasta que se han hecho adultos.

Gilbert: Si, y luego llegas a un punto en el que el personaje no parece envejecer demasiado entre sus 35 y sus 50 años.

Gaiman: Y llegas a pensar sobre cuánto tiempo lleva teniendo Luba cuarenta años.

Gilbert: Exacto. Tiene la misma cara que cuando tenía 29. Yo hago las cosas de esa forma y estoy acostumbrado, pero estoy seguro de que al lector le parecerá más difícil aceptarlo. Aunque cuando hago historias ambientadas en los años 50 ¡tienen el mismo aspecto [que cualquier otra época]! Incluso aunque haya investigado la ropa que se llevaba exactamente en ese momento. Pero de todos modos es por mi estilo de dibujo.

Gaiman: ¿Cuánta investigación sueles hacer sobre el aspecto visual?

Gilbert: Depende de si realmente estoy intentado dejar claro que todo transcurre durante una cierta época sin tener que usar algún texto de apoyo que indique: "Mientras tanto, en 1948...", pero a veces ni aún así podrías decir en qué año entre 1948 y 1958 está ambientada la historia, ni siquiera por los peinados. Los cambios de peinado son muy sutiles. Por ejemplo, acabo de terminar un número de Love and Rockets donde aparece la última historia de la madre de Luba y tiene lugar en 1948, pero podría ser cualquier año. Su corte de pelo es del tipo rizado que llevaba Betty Page. Aunque te fijes, no creo que seas capaz de decir: "Sé en qué año estamos." Por eso dibujé una gran pancarta detrás de su cabeza donde se leía: "1948" [Risas.] Estoy empezando a utilizar bastante ese truco, porque muchos de los lectores tienen dificultad para saber cuándo las historias son un flashback y cuándo no lo son.

Jaime: Esa es la razón por la que titulé una historia como "Primavera de 1982", ese era el título, ¡así es imposible que te creas que es una historia que ocurre en la actualidad! [Risas.]

Gaiman: Los dos soléis hacer flashbacks sin previo aviso, algo que en ocasiones me deja descolocado durante tres viñetas. De vez en cuando he seguido sin enterarme de lo que está sucediendo hasta que de repente me digo: "¡espera un momento!" [Risas.]
Gilbert: [Tal vez seamos] demasiados sutiles para nuestro bien.

Gaiman: ¿Lo sois?

Gilbert: Entiendo que sí, porque por ejemplo, si Kim Thompson empieza a editar la historia, puede que me diga: "Bueno, no he pillado que era un flashback hasta el final de la escena", y entonces cojo, reviso la historia e intento leerla desde un punto de vista diferente, y veo que tiene razón. Pero yo también la tengo. Entonces, ¿debería ponérselo más fácil al lector? En realidad he intentado que al lector le resulte más fácil leer lo que hago, tampoco quiero que disfrutar de nuestras cosas le suponga un esfuerzo tremendo.

Jaime: No todo debería ser como un gran misterio.

Gaiman: Me parece que en gran parte tiene que ver con la cantidad de esfuerzo que quieres que haga el lector a cambio de lo que va a obtener finalmente. A mí no me importa darle trabajo al lector, pero si lo hago me gustaría que de alguna forma obtenga algo a cambio. No me gusta hacer que se esfuercen para que consigan darse cuenta de que acabo de hacer un flashback, a no ser que me parezca importante, pero ya ni suelo hacerlo... porque me apiado de ellos.

Gilbert: Sí, ¿por qué tiene que resultarles difícil averiguar dónde se encuentra el personaje y lo que está haciendo en ese momento?

Gaiman: Exacto. Algo en plan: ¿en qué país está ahora mismo?

Gilbert: Claro, es algo que no debería resultar tan complejo, y creo que ahora soy más consciente e intento alumbrar mejor el camino.

(Continuará)