martes, 5 de julio de 2016

LOS SECRETOS DEL CULTO AL DESNUDO: ALAN MOORE RESPONDE A THE BEAT (PARTE 4 DE 8)

Entrevista en The Beat, 2016. Por Ann M. Kletcha. Traducida por Frog2000. Parte 1parte 2, parte 3.

Pregunta #5: Para tu actual serie, Providence, has elegido a un protagonista llamado Robert Black con el que resulta muy difícil simpatizar, ¿por qué?

Alan Moore: He de confesar que tu pregunta me ha desconcertado un poco. Es posible que hayas confundido tus reacciones perfectamente legítimas sobre un personaje específico con mis intenciones al escribir a dicho personaje, pero te aseguro que cuando estuve diseñando a Robert Black no me había propuesto escribir una figura antipática, y que hasta que he leído tu pregunta nunca había pensado sobre él de esa manera. Puede ser que al intentar escribir un carácter tan realista y creíble como el trabajado telón de fondo que le rodea, haya evitado escribir a un personaje que se pueda etiquetar convencionalmente como simpático (porque se me ocurrió que hacerlo de esa forma sería gratuito y manipulador, completamente contrario al espíritu que anima una historia como Providence), y eso es lo que ha facilitado que el personaje no te caiga bien. O puede ser que no te gusten algunos de los rasgos de la personalidad de Robert ... su negativa a compartir abiertamente su homosexualidad o incluso su identidad judía. Robert abandona a su amante cuando empieza a sentir que su trabajo podría estar en peligro, un abandono que conduce al suicidio de su amante; incluso su aceptación informal de la palabra "negro" sin protestar o ni siquiera indicar que ha reparado en su utilización puede resultarte problemático. Puede que si juzgamos la postura de Robert bajo las normas de principios del Siglo XXI parezca una persona cobarde y poco ética, pero yo creo que su postura es muy creíble y realista en una persona que estaba viviendo en aquellos tiempos, y por supuesto, no podemos esperar que comparta los beneficios de nuestra moderna percepción. Si nosotros mismos hubiésemos estado viviendo en aquel momento y hubiésemos sido homosexuales, y esta vez solo hablo en mi caso, si la alternativa fuese una especie de auto-inmolación y el desempleo, supongo que me habría comportado casi exactamente como lo hace Robert, con todas sus debilidades y defectos. Aparte de estos (creo que) comprensibles defectos, el mayor crimen de Robert parece ser que se complace en echarse la culpa del suicidio de su amante, hasta el punto en que se encuentra tan absorto en sí mismo y en su propia miseria que no parece prestar atención a las sugerentes figuras y circunstancias que parecen estar coagulándose a su alrededor. La mayor parte de las reacciones que me han llegado por parte de los lectores hasta este momento parecen ser de comprensible ansiedad por la actitud de Robert, y la sensación de que simplemente no se está dando cuenta o comprendiendo los ominosos presagios que lo están rodeando por todos lados, lo que es bastante más de lo que me esperaba que el público fuese a sentir en este punto. Sin embargo, al igual que suele ocurrir con las personas en la vida real, no todos nosotros solemos encontrarnos con la misma gente simpática, y supongo que esto también se puede aplicar a los personajes de la ficción. Por otro lado, como lector que encuentras a Robert antipático, probablemente serás uno de los pocos lectores que vas a disfrutar leyendo los próximos cinco o seis números de la serie, cuando este culpable bastardo pelirrojo de cuatro ojos que se odia a sí mismo y quiere mantener a salvo su reputación finalmente consiga lo que se merece.

(Continuará)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Akí el recopilatorio de verano del twitter de Mick Collins:
http://www46.zippyshare.com/v/m9FxVxR7/file.html
Sería posible ke volvieras a colgar el The Land Beyond The Mountains de Don Howland?
Gracias!