lunes, 1 de agosto de 2016

LOS SECRETOS DEL CULTO AL DESNUDO: ALAN MOORE RESPONDE A THE BEAT (PARTE 6 DE 8)


Entrevista en The Beat, 2016. Por Ann M. Kletcha. Traducida por Frog2000. Parte 1parte 2parte 3parte 4, parte 5.

Pregunta #7: Entre el grupo de preguntas a las que te has referido antes, comentabas que te habían encantado algunas de las obras de Kieron Gillen. Como fan de Gillen, ¿qué es lo que te parece que aporta al medio que resulta tan vigorizante?

Alan Moore: Hablando puramente sobre mis propios gustos, mientras que he disfrutado enormemente de la compañía de Kieron en esas poquísimas ocasiones en las que hemos sido capaces de reunirnos (es una de las únicas personas que he conocido cuya conversación contiene -resultando necesarias- sus propias notas al pie de página), y al mismo tiempo tengo evidente predilección por la clase trabajadora que se busca la vida y que probablemente es demasiado inteligente para su propio bien, en cuanto a su trabajo creo que sus rasgos más característicos son su incesante impulso progresivo y la sensación que comunica de efervescente colorido (que probablemente sea el rosa eléctrico) que Kieron extrae de sus antecedentes en el periodismo musical y los videojuegos. En la mayor parte de los guiones de Kieron se puede observar una complejidad engañosamente ligera. Principalmente pienso en sus colaboraciones extrañamente simbióticas y fusionadas con el excelente Jamie McKelvie, cosas como PHONOGRAM y THE WICKED + THE DIVINE, donde se puede ver una sensibilidad similar a la danza o cercana a lo musical en la narración, una especie de fluorescencia que se ha traído del mundo de la cultura de baile con el que ha crecido y con la que estoy muy poco familiarizado de primera mano. Recuerdo que una vez Brian Eno estuvo hablando acerca de cómo a pesar de utilizarla, no le gustaba la tecnología informática, ya que (en sus propias palabras) no había "suficiente africanismo"en dicha tecnología, y creo que lo que quería decir es que no poseía el suficiente ritmo físico o balanceo enfervorizado, algo a lo que creo que aspiran los mejores guiones de Kieron, y que a veces alcanzan. También posee una admirable variedad de sensibilidades narrativas, y suele evitar usar sin mucho esfuerzo el mismo efecto especial o el golpeo continuo de una sola nota de piano, como por ejemplo hace Frank Miller. Hablando del cual, la amplitud de Kieron es tal que puede pasar de hacer una réplica detallada de la estúpida 300 en su espléndido "3", a el perfectamente agudo material cósmico de los Jóvenes Vengadores o guionizar efectos estroboscópicos bien conjuntados en PHONOGRAM, hasta la notable escritura (probablemente influida por las complejidades de los videojuegos) de Über, que actualmente es uno de mis cómics preferidos, una serie a la que espero haber hecho una contribución pequeña pero significativa que se pondrá de manifiesto en el siguiente y largamente esperado arco argumental. De todos modos será mejor que me detenga aquí: Kieron tiene una personalidad tan reservada, retraída y modesta que estoy seguro de que sobre todo va a sentirse incómodo al recibir este merecido elogio. En serio, si le dices que su calzado es de buen gusto, es más que probable que se ruborice, se ría con disimulo y salga corriendo a esconderse en el baño hasta que todo el mundo se haya marchado. Tan sólo deseo que pueda tener más confianza en sí mismo y sea más extrovertido. Y también que adelgaze un poco.