miércoles, 3 de agosto de 2016

LOS SECRETOS DEL CULTO AL DESNUDO: ALAN MOORE RESPONDE A THE BEAT (PARTE 7 DE 8)

Entrevista en The Beat, 2016. Por Ann M. Kletcha. Traducida por Frog2000. Parte 1parte 2parte 3parte 4parte 5, parte 6.

Pregunta #8: Gracias a esta entrevista hemos descubierto que tienes una colección bastante buena de viejos discos de punk rock. Por lo tanto queremos preguntarte cuál era tu banda favorita, y cómo te explicas el continuo atractivo de un período musical que parecía estar destinado a ser un gruñido temporal en el stablishment cultural?

Alan Moore: Puesto que ya he mencionado que no soy capaz de tener un favorito significativo por mucho que me presionen, me temo que probablemente vas a tener que aguantar toda una lista inconexa y amnésica de las bandas y los discos que recuerdo con más cariño. También tendrás que aceptar que nunca me he molestado en hacer distinciones entre punk y new wave: si una banda o un artista concretos aparecieron en un momento determinado, yo me preocupaba por los mismos, independientemente de cómo los hubiesen etiquetado. Lo que más me preocupaba era que me resultaran de provecho, por lo que en realidad no me molestaba mucho cómo los hubiesen llamado. Así que si algunos creéis que mi inclusión del "Alone Again, Naturally (In The U.K.)" de Gilbert O'Sullivan resulta una elección discutible, me temo que váis a tener que vivir con ella. Obviamente, los Sex Pistols tienen reservado un lugar especial, ya que "God Save the Queen" fue el primer single a 45" de punk que conseguí, mientras que una semana o dos más tarde (creo que) me hice con la versión francesa de "Anarchy (In The U.K.)". "Never Mind The Bollocks" me pareció un disco fenomenal, y hablo como antiguo admirador de los Monkees al que le gustaba mucho "Stepping Stone". El primer álbum de los Clash fue igualmente maravilloso, destacando sobre las demás la canción "Janie Jones". Entre el material estadounidense que pude conseguir en aquel momento estaba "Little Johnny Jewel", que creo que fue el primer single de Television, y "Love Goes To Building On Fire", que fue el primero de los Talking Heads. De alguna forma creo que debería listar "Horses" de Patti Smith, a pesar de que lo consiguiera en 1975, pero me parece un precursor del punk tan definitivo como monumental. Recuerdo comprarme "Rip Her To Shreds" de Blondie y un montón de discos de bandas que quizá no sean tan bien recordadas hoy en día, como "Spanish Stroll" de Mink DeVille, o los excelentes discos de Handsome Dick Manitoba y The Dictators, con los que me hice para poder escuchar la inquietante cara B "Sleeping With The TV On" que aparecía en un single donde hacían una versión del "Search and Destroy" de Iggy Pop. "Lovers of Today" de los Only Ones fue otro descubrimiento que sigo atesorando, y también consumía con avidez todo lo que sacaba Stiff Records: el primer single de Elvis Costello, "Alison / My Aim Is True", era capaz de abrirte las orejas, y lo mismo ocurría con sus compañeros del sello Stiff: el más famoso era Ian Dury con su "Sex & Drugs & rock 'n' roll" y su álbum "New Boots and Panties", pero siempre fui un gran fan de Wreckless Eric y sus "Whole Wide World” y “Semaphore Signals”, e igualmente me apasionaba Larry Wallis y su antropomórficamente amenazante "Police Car". Por supuesto, estaba muy pillado con (creo) el primer EP de John Cooper Clarke en Beggars’ Banquets, "Psycle Sluts". Por lo general me gustaban cosas que estaban en el extremo más extravagante del espectro punk, por lo que celebré un montón el "Jocko Homo" de Devo, y especialmente el "Duck Stab" EP de los Residents, que me hizo descubrir otros discos suyos igualmente sorprendentes como "Meet The Residents" y "Third Reich and Roll". Si te soy honesto es muy probable que pudiese seguir aumentando esta lista para siempre, y ni siquiera he mencionado aún a The Adverts, X-Ray Spex, Ramones, Public Image, Ltd., Metal Urbain o Patrick… he olvidado su apellido... es el autor de "Safety Pin Stuck in My Heart" [Patrik Fitzgerald - Nota del Entrevistador], o a Wire, The Gang of Four, Slits, Penetration, Teenage Jesus and the Jerks o... o también...

Supongo que lo mejor será concluir con el orgullo de mi colección de singles de finales de los 70, que es el legendario Stiff nº 9, compuesto por “England’s Glory” y con “Dream Tobacco” en la otra cara del auténtico genio Max Wall, que aquí fue ayudado por Ian Dury y varios de los Blockheads. "England´s Glory" es una de las buenas. Recuerdo que estuve hablando con Billy Bragg cuando estaba buscando la forma de articular cuál podría ser la identidad inglesa, y le sugerí "Nice bit of kipper, and Jack the Ripper, and Upton Park/ Gracie and Cilla and Maxie Miller; Petula Clarke!” [un pedacito de arenque, Jack el Destripador, Upton Park / Gracie y Cilla, y Maxie Miller; ¡y Petula Clark!"] Bill estuvo de acuerdo en que "England´s Glory" era sin duda un buen comienzo para definir cuál era la identidad nacional, aunque creo que los dos sabemos bien que todos los manifiestos probablemente acaban sin rimar ni ser tan encantadoramente divertidos. En cuanto a tu pregunta acerca del continuo atractivo del punk, diría que claro que podemos darnos el lujo de pensar en los movimientos juveniles como fenómenos temporales, efímeros y de usar y tirar, dándoles la espalda cuando todavía pensábamos que podrían seguir funcionando un año o dos. La última vez que esto sucedió (en serio, creo que realmente deberías leerte el libro de John Higgs "KLF: Caos y Magia, la banda que quemó un millón de libras", y no sólo porque en él aparezca una foto mía de gran atractivo sexual, algo que por supuesto, nunca duele) fue al final del movimiento rave que se produjo alrededor de 1990, tras lo cual tuvo lugar un extraño interregno en el que parecía que no estaba ocurriendo nada en la cultura musical y juvenil hasta que llegó 1995, cuando apareció el heraldo de Tony Blair y el Nuevo Laborismo, el movimiento Britpop, que no era un verdadero movimiento surgido desde la calle, sino un pseudo-movimiento apolítico y sin actitud amenazante impuesto desde arriba, un alimento cultural procesado y reconstruido a partir de los despojos y las sobras de los treinta años anteriores de bandas inglesas de guitarras. (Por supuesto, deberíamos eximir a Jarvis Cocker y Pulp de todo lo anterior.) Para responder a tu pregunta, creo que realmente no nos hemos podido dar cuenta de lo afortunados que hemos sido hasta que hemos dejado atrás todas nuestras contra-culturas, y supongo que estaría bien seguir indagando en la música punk, psicodélica, mod, el folk político y el resto de movimientos con un anhelo y una continua fascinación por lo que muy posiblemente fue la última auténtica cultura musical británica de nuestro tiempo, antes de que esa tradición le fuese aparentemente subcontratada a Simon Cowell.