martes, 23 de agosto de 2016

LOST IN TRANSLATION: MOTO HAGIO (4 DE 5)


Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 252 (2003). Traducido por Frog2000. Parte 1parte 2, parte 3.

TOMA NO SHINZO
(THE HEART OF THOMAS)

The Heart of Thomas, la obra maestra de Hagio, transciende las ataduras de género aunque también sea capaz de dejarlas asentadas. En 1974 Hagio expandió su "The November Gymnasium" en este relato maestro, una historia recogida en un tomo shonen ai de 450 páginas a la que no le asusta dejar en primer plano las intensas emociones propias de la adolescencia. Situada en un internado alemán, la historia presenta al lector a dos jóvenes chicos, Yuri y Oscar, que han perdido a uno de sus compañeros de cuarto, Thomas Werner. Thomas estaba enamorado de Yuri, pero cuando Yuri lo rechazó Thomas se suicidó arrojándose a las vías del tren. A diferencia de Anna Karenina, que se lanzó desde el andén de la estación, Thomas saltó desde un puente. La adolescencia no suele ser sutil.

Días más tarde Yuri se encuentra mirando más allá de las vallas de la institución y le parece ver a Thomas. Probablemente será una alucinación, ya que Yuri ha soñado más veces con él y posee una extremada sensibilidad que irá acrecentándose según la historia vaya progresando. Pero no es Thomas, sino Erich, el nuevo chico recién llegado a la ciudad que se parece tanto a Thomas que algunos compañeros que se encuentran jugando al fútbol dejan de jugar mientras se le quedan mirando totalmente embobados. A partir de ese momento, Hagio irá retorciendo ampliamente la sensual historia, recorriendo toda la gama de emociones adolescentes y sin miedo a mezclar comedia y tragedia, examinando inquebrantablemente el a veces confuso y otras doloroso mundo de la sexualidad adolescente. 

El argumento trata tanto sobre la violencia sexual como la amorosa. Como si fuesen chicos de verdad, la primera vez que aparecen los tres personajes principales se revelan demasiado sencillos, tan solo para ir creciendo en complejidad en cada escena. Como les ocurre a muchos chavales, también ellos llegarán a sentir una creciente tristeza de juventud. De igual forma, su inocencia ante la vida también les hará sufrir. Los padres de Erich y Oscar están distanciados de sus hijos, mientras que Yuri rechaza tener incluso el menor atisbo de intimidad con sus compañeros, en su lugar parece querer seguir castigándose por algún motivo que finalmente terminará revelándose. El suicidio de Thomas tiñe toda la obra desde la primera página. La historia remarca las vivencias de estos tres (¿cuatro?) personajes mientras sus relaciones van entrelazándose y evolucionando. Oscar intentará vigilar a Yuri, que se encuentra completamente afligido, aunque por lo que parece no es por Thomas. Mientras tanto, las reacciones enfurecidas de Erich ante las constantes comparaciones con Thomas funcionarán como catalizador de las confrontaciones emocionales del clímax de la obra. El argumento se apoya en Dickens, pero no por su complejidad sino por la utilización del melodrama: abundan los personajes parecidos entre sí, los amores ocultos y las coincidencias tan afortunadas como trágicas. Melodrama podría ser una palabra bastante sucia para describir la obra, pero yo nunca utilizo la censura. La cuestión principal es si Hagio consigue realizar una obra certera. Lo hace, con toda la energía y franqueza que demanda la adolescencia. 

Las emociones tan complejas como a menudo ampulosas de la adolescencia sufren el tratamiento completo propio del shojo en cada página. Al hacerlo, hasta cierto punto la autora inventa un nuevo idioma para un campo inexplorado. Además, Hagio decide dejar de utilizar los bocetos y dibujos tradicionales. En su lugar permite que las imágenes, palabras y símbolos fluyan entre ellos. Uno de los rasgos más gloriosos de este nuevo idioma que llevan a cabo los mejores practicantes del género es su alegre desprecio por el orden.

(Continuará)