martes, 6 de septiembre de 2016

UNA CONVERSACIÓN CON GILBERT HERNANDEZ Y CRAIG THOMPSON (1 de 3)

(Artículo aparecido en The Comics Journal número 258, 2004, traducido por Frog2000.)

Craig Thompson se basta por sí solo para refrendar la teoría de que no existe una brecha generacional de importancia entre la primera y la segunda oleada de creadores de cómic alternativos lo suficientemente importante como para no poder celebrar un debate en una Convención de cómics. Porque mientras charla con su colega historietista Gilbert Hernandez sobre las sucesivas generaciones del cómic, el trabajo y el esfuerzo, el arte de primera, algunos de sus compañeros y la asquerosidad que suponen los ordenadores y las Escuelas de Arte, no parece que exista dicha brecha generacional. Esta conversación se celebró el 17 de marzo de 2003 en el Olympia Comics Festival de Olympia, Washington. El Journal quiere agradecerle al señor Hussey que nos haya prestado sus grabaciones personales del evento. 

-Milo George.

(La charla fue transcrita a partir de audio y video por Ilse Driggs y Milo George. El Sr. George la copió y editó con la ayuda de los participantes.)

Frank Hussey: Cuando asistí a la Small Press Expo del año pasado me sorprendió un montón la cantidad de nuevos cómics (o cómics naif) que habían empezado a editarse. Individualmente conocía algunos (porque, por supuesto, forma parte del trabajo en la tienda), pero no estaba al tanto del movimiento que se ha ido generando, de cuánto material existe ya hasta el momento. Me hizo pensar que en el medio del cómic hay varios movimientos generacionales diferentes. Tengo enfrente a Gilbert Hernandez, que creo que es uno de los mejores ejemplos con los que podemos contar de la primera generación de cómic alternativo, y a Craig Thompson, que creo que es uno de los mejores ejemplos con los que podemos contar del último movimiento en los cómics. "Bueno, juntémoslos y veamos si se produce algún tipo de conversación fructífera". Me gustaría señalar (y podéis estar de acuerdo conmigo o no) que cuando hablo sobre esta nueva escuela de cómic naif, me refiero a artistas como Tom Hart, James Kochalka, etc.

Craig Thompson: ¿Como si formasen parte del arte-folk o algo así? ¿Naif? ¿A quién te refieres? ¿A Howard Finster y otros artistas del folk?

Gilbert Hernandez: ¿Tíos que realmente no saben dibujar bien y que quieren ocultarlo de algún modo?

Hussey: No, en realidad no, porque me parece que algunos de ellos son buenos dibujantes, pero otros no son buenos para nada. Tenemos cosas como Clumsy [Torpe, La Cúpula], de Jeffrey Brown, que me gusta un montón, pero su estilo de dibujo es muy rasposo. Y también está gente como Joel Priddy, que hizo Pulpatoon Pilgrimage, que me parece un material precioso, pero tampoco es que me haya puesto a buscar la recopilación. La cualidad que más parece mostrar esta generación es ese tono vacilón, a menudo de rasgos caprichosos, como si quisieran incrementar el tono cartoon. Y por ello dan esa especie de sensación naif.

Thompson: La verdad es que no sé si deberíamos englobar juntos todos estos estilos, pero creo que John Porcellino es todo un ejemplo para mi generación. Me refiero a esta generación de creadores de mini-cómics, ya que hay un montón de nosotros que empezamos a mostrar nuestras obras dentro de dicha comunidad, y creo que tendíamos a trabajar con un estilo más minimalista. Puede que "minimalista" sea un término más apropiado que "naif": en formato reducido, con dos viñetas por página...

Hussey: En una charla que se ha celebrado anteriormente, los ponentes fueron Kochalka y Woodring. "Currarse las cosas es el enemigo" fue una de las sentencias promulgadas por Kochalka. 

Hernandez: Solo un tío que no sabe dibujar es capaz de decir algo así. Aunque tampoco creo que él dibuje mal, su estilo me parece encantador.

Hussey: Y es cierto que improvisa muchísimo.
Hernandez: Claro, y tampoco espero que dibuje como Frank Frazetta. Mi hermano Jaime es alguien único porque es capaz de tender un puente entre el dibujo de primera, las habilidades naturales y los guiones adultos. Pero solo una persona que no es capaz de dibujar bien se atrevería a atacar de esa forma a la gente que puede hacerlo.

Hussey: Durante el debate yo estaba completamente a favor de Woodring [risas], pero creo que si leemos entre líneas, nos daremos cuenta de que Kochalka estaba intentando decir algo en plan: "Adelante con el cómic. Hay que seguir creando. Que no os detenga el hecho de que no seáis capaz de dibujar bien." 

Hernandez: Entonces debería haber dicho eso en lugar de lanzarse con una charla tediosamente larga...

Thompson: Es joven, estaba demandando atención.

Hussey: Claro, en gran medida ese puede ser el motivo.

Thompson: Me parece muy interesante que en los dos movimientos musicales contra-culturales de nuestras generaciones, el punk rock de finales de los setenta y el indy rock de los noventa, se promoviese la ética del hazlo tú mismo y se potenciase la actitud sobre el esfuerzo de currárselo, aunque el punk tenía una actitud más urgente y de hacerse de una vez por todas con el mundo, mientras que de alguna forma, el indy rock que surgió del grunge era más derrotista. Quizá ese sea el motivo de que los Hernandez tengan ese estilo tan evolucionado, mientras que a mi generación podríamos culparla de ser un poco gandules. 

Hernandez: Recuerdo que a finales de los setenta y principios de los ochenta me gustaban todas las bandas punk que iba a ver, me encantaban, me pillaba todos sus singles y el resto de cosas que hubiesen puesto a la venta. Pero cuando las escucho en la actualidad solo me gustan las bandas que son capaces de tocar como los Clash o X. Hay un montón de grupos que me gustaban y a los que solía escuchar que ahora ya no me dicen nada, porque musicalmente no me suponen ningún desafío. 

Hussey: Supongo que tu capacidad crítica se habrá ido incrementando con la edad y ya no te subes al carro solo porque la banda esté etiquetada como punk.

Hernandez: Si, tal y como me solía ocurrir antes.

Hussey: Me pregunto si no terminará ocurriendo lo mismo con un montón de estos cómics que están saliendo de las manos de esta generación de la fotocopiadora.

Hernandez: Es obvio que en esta generación también van a aparecer historietistas magníficos...

Hussey: Supongo que lo que los diferencia de la generación anterior es que ahora cualquiera puede tener acceso a una fotocopiadora. 

Thompson: También hay como un afán de intentar pertenecer a la Generación-X, de ser un poco vago y no querer levantar la vista más allá de tu entorno de los mini-cómics. Es como una especie de auto-rechazo con el que soy capaz de llegar a identificarme.

Kim Thompson: [Desde el público.] No creo, porque sé que ahora estás ocupado con una novela gráfica de 500 páginas. [Risas.]

Hernandez: Para mí sería mucho más fácil que cuando fuese a comprar una obra de Craig pudiera decirme: "Oh, oh, este es otro de esos tíos de los mini-cómics. La verdad es que no sé qué es lo que me quiere decir." Pero tu material es completamente maduro. Sabes dibujar. Sabes cómo guionizar. Sabes muy bien cómo hacer un cómic. Se puede ver perfectamente en tu obra.
GENERACIONES DE CÓMICS ARTÍSTICOS

Hussey: Se me ha ocurrido que podríamos echarle un vistazo a las generaciones anteriores de escuelas y cómics artísticos con la intención de investigar cuáles fueron sus influencias y si en su momento también reaccionaron contra la generación anterior. Por ejemplo, ahí tenemos a los habituales artistas del cómic underground, que conocían muy bien el material de la EC y que claramente dibujaron algunas obras que diferían bastante de sus influencias. Por su parte, la generación de historietistas alternativos de los ochenta habían leído esas obras underground anteriores, pero se dirigieron en una dirección completamente opuesta. E incluso entre los talentos con un estilo más artístico como los de Robert Crumb o Gilbert Shelton se pueden reconocer otro tipo de influencias. Tienen estilos parecidos al de Wolverton, un dibujo de grandes pies, pero cuando te pones a revisar los ochenta te das cuenta de que, por supuesto, estos tíos siguen estando entre los más vendidos, y que aunque también aparecieron una buena diversidad de estilos y técnicas de guión, casi todos los artistas poseen ese tipo de trazo perfecto y preciso: los Bros. Hernandez, Clowes, Ware, Burns. Hay muchos más. Ahora estamos presenciando la llegada de una generación muy diferente, tanto en la forma de guionizar como en la de dibujar. ¿Contra qué creéis que se están rebelando y cuáles son sus rasgos más característicos?

Thompson: Bueno, creo que mi generación sí que les rinde culto a los hermanos Hernandez, a Dan Clowes y a Chris Ware. Puede que Ware sea el autor más reverenciado de todos, en parte por su formalismo inventivo. Supongo que para muchos jóvenes historietistas, el Acme fue el recopilatorio que "los enganchó a los cómics." Aunque también he de confesar que yo me he posicionado un poco en contra de esa especie de frialdad y cinismo que suelo percibir en los cómics alternativos. Por lo que quiero producir deliberadamente obras más alegres para intentar alejarme un poco de tanta amargura.

Hussey: ¿Crees que ese es un rasgo que predomina mucho en la obra de la generación anterior?

Thompson: Hasta cierto punto creo que sí. Por supuesto, nadie que se lea todo Jimmy Corrigan va a etiquetarlo como una obra sombría y amarga. En realidad es humana y sincera, ¡y me parece maravilloso! Pero mi forma de ver las cosas ha cambiado. Creo que todos los grandes historietistas actuales se están empezando a centrar más en cosas honestas.

Hussey: Beto, tengo la sensación de que la generación más joven de historietistas actual suele ser bastante fan de la tuya. Han leído muchísimo vuestras obras, algo que me parece que no ha ocurrido al revés. ¿Qué crees que opina tu generación de esta otra generación más joven? ¿Crees que son aceptados o en realidad suelen ser descartados?

Hernandez: Resulta difícil decirlo, porque todavía no he hablado con ninguno. [Risas.] Tampoco es que yo sea un buen contertulio. La mayoría de este material lo conozco por el Comics Journal. Nunca había escuchado hablar de muchos de estos jóvenes artistas, porque la verdad es que no estoy al día. Suelo acudir a las Convenciones, por lo que he acumulado montones de mini-cómics que la gente me suele dar para que los eche un vistazo, algo que me parece estupendo. Pero a veces miro alguno y en realidad me parece que los dibujantes acaban de empezar su aprendizaje, aunque me doy cuenta de que tienen ganas de meterse en los cómics y eso me parece bien, ¿vale? Y luego cogen y me dicen: "Me gustaría que nos dieses tu opinión para meterla en la portada", porque quieren vender su obra. ¿Me estás vacilando? [Risas.] Como he dicho, cuando los miras al principio parece que se han divertido mucho al hacer y sacar los cómics. De acuerdo, me parece magnífico. Pero luego empiezan a decir que si esta es su gran obra y no sé qué. Así que supongo que durante un tiempo he estado guardando las distancias y todo eso, porque ibas conociendo gente y te terminaban pasando toneladas de material. Y como ya soy más anciano, un viejo historietista, cada vez me atrae más la forma antigua de hacer los cómics. Hablo del dibujo, no del guión. Aunque creo que ahora los chavales están intentando parecer más adultos, o al menos parece como si intentaran comunicarse con el público. Mi generación todavía se siente atraída por un montón del material que se leyeron cuando eran críos, como las cosas de Jimmy Olsen de las que nos estuvimos cachondeando el otro día [se refiere a las proyecciones que se hicieron al principio del festival, durante las que Hussey estuvo mofándose de viejos cómics de Superman.] Aunque me critiquen por decir algo así, no me importa confesar que me gustan mucho esos cómics.

(Continuará)