miércoles, 7 de septiembre de 2016

UNA CONVERSACIÓN CON GILBERT HERNANDEZ Y CRAIG THOMPSON (2 de 3)


(Artículo aparecido en The Comics Journal número 258, 2004, traducido por Frog2000.) Parte 1.

Thompson: ¿Qué hay de Chester Brown?

Hernandez: Creo que Chester es un dibujante de verdad, pero en los últimos diez años también parece estar algo pagado de sí mismo. Probablemente El Playboy (La Cúpula) y Nunca me has gustado (Astiberri) sean dos de las mejores novelas gráficas que existen después de Maus (Mondadori) y Espera... (Astiberri) de Jason. Son todo un acierto. Underwater es una gilipollez. En su momento llegó a comentar: "Oh, ¡en diez años verás como se convierte en algo grandioso!" Bueno, ya han pasado diez años y sigo sin creerme que sea algo grandioso. No tengo mucho más que decir, porque no me he leído Louis Riel, estoy esperándome a la recopilación. Empecé a comprar la edición en papel de pañuelo y... mejor me espero al tomo. Como decía, creo que es un dibujante magnífico, pero es uno de esos tíos que cuando empieza a pensar que es grande, de repente se pone a vaguear y tan solo se curra una viñeta al mes, igual que Joe Matt. Joe Matt se muestra como un mierda en todos y cada uno de sus números, pero lo hace porque le encanta aparecer de esa forma: "¡Soy alguien tan controvertido...!" Su cómic debería titularse Joe Matt. [Risas.] Pero de nuevo, creo que estos tíos son los suficientemente buenos como para que siga interesándome su trabajo... El Señor Contradicción vuelve a cubrirse el culo. [Risas.] 

Hussey: He escuchado que hasta cierto punto Crumb se siente de la misma forma, como que él era el maestro para el resto, el único, y aquí tenemos a todos estos jóvenes idiotas consiguiendo un montón de alabanzas y aplausos por parte de la crítica. ¿Habéis sentido algo similar Jaime y tú? 

Hernandez: Cuando he podido charlar con Crumb me pareció que se encontraba algo distante. De todas formas, creo que Crumb no es un llorón en plan "oh, pobre de mí". Pero a Jaime le estuvo fastidiando y picando un poco.

Thompson: ¿Cómo llegó a ocurrir?

Hernandez: Bueno, empezó a mirar a Jaime y...

Thompson: ¿...y empezó a empujarlo o algo parecido? [Risas.]

Hernandez: Lo que hizo fue no hablar demasiado con él, tan solo se quedó ahí plantado mientras se estaba riendo. Fue un poco raro. "Tienes la mitad de mis años y eres capaz de dibujar realmente bien. Eres ese tío del que están hablando todo el tiempo." En cierta forma, Crumb es muy competitivo, algo que hace que sea muy fuerte para algunas cosas, pero en ese momento pude sentir la tensión, aunque también puede ser porque su mujer estuvo coqueteando un poco con nosotros. [Risas.] Él hacía como que no le importaba, pero...

Thompson: Tienen un rollo de pareja abierto...

Hernandez: Claro, pero se podía sentir la tensión. Crumb empezó: "Si, lo que digáis." Pero Aline estaba flirteando bastante con nosotros. Creo que es una mujer muy agradable, y a mí me encanta su obra. De todas formas, en cuanto a tu pregunta sobre si nos ocurre lo mismo a nosotros con los artistas más jóvenes, no sé si se parece a lo que le pasa a él. Puede que haya algo, que tengamos algo de envidia o la sensación de que están invadiendo nuestro territorio, pero no te lo puedo asegurar. Solo un psicólogo podría decirlo. Yo no. A veces me digo: "Esta es una obra bastante mediocre, ¿por qué no son capaces de dibujar como Mike Sekowsky?" o "Esta persona todavía no está preparada." La verdad es que no soy capaz de saberlo. Pero todo el tiempo me estoy preguntando: "¿estaré acabado?"
Hussey: Craig, déjame formular la cuestión anterior. ¿Cómo crees que trata tu obra la generación anterior, te sientes aceptado o más bien rechazado por ella?

Thompson: Para ser honesto, no creo que exista una brecha tan grande entre generaciones como para justificar toda una charla. [Grandes risotadas.] De acuerdo, puede que exista algo de rechazo, no lo sé, aunque solo hay unos diez años de diferencia. Y aparentemente, la generación más antigua parece estar apoyándonos. Recuerdo cuando me reuní con Chris Ware la primera vez, yo estaba muy nervioso, era un fan inseguro con un único mini-cómic editado, y sin embargo él me animó un montón.

Hussey: Tampoco me esperaba que hubiese actuado con acritud.

Thompson: No, pero más bien creo que la generación más joven mantiene una especie de distancia respetuosa de fan. Cuando conocen a alguien al que respetan mucho, te das cuenta de que los historietistas alternativos se quedan estupefactos como fans. Por supuesto, es una tontería, pero les sigue intimidando un montón hablar con Dan Clowes. A Clowes lo he visto un par de veces y no he sido capaz de hablar con él.

Hernandez: Bueno, puedes sentirte a salvo la próxima vez, porque tu trabajo no se parece nada al de él. Si fuese más parecido, creo que se terminaría propasando contigo un montón. [Risas.] Creo que se está convirtiendo en el mejor historietista que existe.

Thompson: Jordan Crane y yo estuvimos charlando hace poco y me comentó: "Ya sabes, Craig, resulta muy extraño. Nosotros nos hemos convertido ya en "la vieja escuela" para todos estos nuevos chavales de los mini-comics". Me pareció hilarante.

Hussey: Craig, ¿te causa algún problema la forma en que obras como Love and Rockets han terminado siendo definitivamente influidas por los cómics comerciales según se iban desarrollando a lo largo de los años? Me estoy refiriendo a cosas como la continuidad de los mismos personajes en la serie. Por lo general los cómics se suelen centrar más en el número de grapa que en la recopilación. Son rasgos que Love and Rockets también comparte. ¿Qué opinas?

Thompson: Bueno, por culpa de su rasgo de serial continuado, resulta imposible que haya nuevos lectores que se pillen un número suelto y puedan meterse en este Universo, o incluso llegar a comprenderlo. Por eso creo que las novelas gráficas auto-conclusivas disponen de una ventaja. Y a veces, por culpa de la limitación de páginas, el ritmo narrativo del serial puede ser extremadamente denso, incluso llegar a dar sensación como de congestión. Los nuevos cómics tienden hacia un ritmo más espacioso y casual que les ofrece la flexibilidad de la novela gráfica... ¡aunque a menudo también pueda causar errores! Algunas novelas gráficas se pueden leer en media hora. Los árboles que habrán tenido que morir...

Hussey: Parece que ahora los lectores tienen como más decisión. Sé que hay un montón de ellos que rechazan por completo las historietas que aparezcan en Top Shelf y punto. También he escuchado decir que "Dan Clowes es terrible. Antes solía gustarme. Pero ahora es horrible, solo me gustan James Kochalka y Jordan Crane", o cualquier otro de la lista. No quiero ni pensar hacia dónde nos pueden llevar pensamientos tan reaccionarios. Pero me gustaría escucharlo.

Thompson: Bueno, creo que los historietistas europeos están realizando una revisión mucho más dramática de los enfoques más tradicionales del medio, como el de esperar todo un año para sacar un álbum de 48 páginas meticulosamente dibujado. Un buen ejemplo puede ser la revolución propugnada por Trondheim y su producción de 500 páginas al año. Obviamente es una reacción contra ese estilo "lento" anterior.
Hussey: ¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades que puede tener la generación de Gilbert y Dan Clowes?

Thompson: Creo que saber abocetar y dibujar es vital, es el esqueleto de este arte, lo que hace que tenga valor. Pero el estilo de historieta "clásico" también puede convertirse en algo aburrido y rígido, demasiado trabajado. Lo ideal sería dibujar composiciones con mucha solidez y un entintado más suelto. Eso es lo que intentan hacer un montón de historietistas más jóvenes. Desafortunadamente, algunos sólo escogen la parte del entintado más suelto. [Risas.] Es como la gente que intenta copiar al último Picasso antes de aprender a dibujar. 

Kim Thompson: [Desde el público.] O como Frank Miller intentando ser Hugo Pratt.

Hernandez: Es gracioso, porque Frank Miller ha ido mucho más allá al elaborar su actual dibujo abstracto que la mayoría de estos jóvenes chavales.

Thompson: Creo que es un elemento compartido por muchos artistas de la generación anterior, aunque tampoco se pueda aplicar a Love and Rockets. Me refiero a que los primeros trabajos de Chester Brown (que me encanta y es mi historietista favorito) y Dan Clowes, a veces son perturbadores e inquietantes por el placer de serlo. Es muy similar a los primeros underground. Y creo que ahora esos son los límites que tenemos que superar, porque no hace falta ser perturbador (ya que se puede convertir en todo un aburrimiento), con todos esos personajes comiéndose los mocos y esa imaginería bizarra y freak...

(Continuará)