viernes, 9 de septiembre de 2016

UNA CONVERSACIÓN CON GILBERT HERNANDEZ Y CRAIG THOMPSON (3 de 3)

(Artículo aparecido en The Comics Journal número 258, 2004, traducido por Frog2000.) Parte 1, parte 2.

Hernandez: Antes Dan dibujaba material humorístico, pero en cuanto un historietista gracioso se convierte en uno más serio, a partir de entonces seguirá haciendo material serio, y su arte tenderá a ofrecer un aspecto más rígido. Me he fijado en que sus hombres parecen blandos y sus mujeres son como espaghettis con labios sobresaliendo. Todos sus personajes parecen de la misma guisa, porque ahora su trabajo es más serio.

Thompson: La anatomía que dibuja ahora me parece asombrosa. Comparado con sus primeros Bolas Ocho, donde las figuras parecían abstractas, casi torponas, es como si se estuviera basando en la observación activa del cuerpo humano.

Hernandez: Pero todas parecen tener la misma construcción, las mismas expresiones faciales. Antes solía hacer dibujos terriblemente feos, gente muy graciosa, y eso se podía insertar a continuación en historias más serias. Se pueden mezclar los dibujos estúpidos con las historias serias sin problemas. Pero parece que cuando alguien gracioso se vuelve más serio, como le ha ocurrido a Woody Allen, todo empieza a tener un aspecto más saneado y contenido.

Thompson: Will Eisner.

Hernandez: ¿Will Eisner?

Thompson: Se ha vuelto más serio.

Hernandez: Se ha vuelto más serio, y para alguien que ha cumplido ochenta le ha sentado realmente bien. Sigue sacando buen material, pero prefiero The Spirit.

Hussey: En la SPX fue obvio que había varias facciones enfrentadas: por un lado teníamos el cliché Fantagraphics/ D&Q, que suelen estar siempre comunicados entre ellos, por otro está la peña de Top Shelf/ Alternative Press, que suelen estar siempre comunicados entre ellos (por supuesto, con algunas excepciones). Me gustaría acordarme de la frase exacta... (creo que fue Kim Thompson quien intentó definir cuál era la diferencia principal entre ambas facciones.) Creo que era por la actitud, porque mientras la panda de Top Shelf son muy optimistas y parecen siempre felices, los tíos de Fantagraphics/ D&Q suelen estar más apagados, son muy pesimistas y parecen estar orgullosos de ello. [Risas.]

Gary Groth [desde el público]: Creo que ahora deberíais hablar sobre Scott McCloud.
LOS DOS MINUTOS DE ODIO HACIA SCOTT MCCLOUD

Thompson: Si, puede que nosotros seamos la generación de Understanding Comics [Entender el Cómic, Astiberri]. 

Groth [desde el público]: Me pregunto si habrá alguna verdad en ese título. Me refiero a que de algún modo, McCloud ha presionado mucho al mundillo haciendo alarde de una especie de indiscriminada actitud de "amo los cómics". Además, parece que la generación más joven suele teorizar mucho más que la anterior. Cuando Gilbert u otro historietista de su generación y yo nos ponemos a charlar, lo hacemos sobre obras o dibujantes específicos, mientras que esta última generación está virando hacia la teorización de elementos más abstractos. No me gustaría elevar el papel de McCloud hacia alturas más significantes de lo que se merece, pero da la sensación de que ahora es como un personaje básico.

Miembro del público: además, me gustaría apuntar que muchos artistas de la nueva generación del cómic se están deshaciendo de bastantes ideas que ya estaban asentadas acerca de la narrativa y la representación realista de la vida.

Dirk Deppey [desde el público]: Pero uno de mis períodos favoritos de la obra de Gilbert, por poner un ejemplo, es el material de New Love, que era salvajemente experimental y poco realista.

Hernandez: Eso es porque intento seguir en la onda con los más jóvenes. [Risas.] 

Hussey: Gilbert, ¿qué opinas de Entender el Cómic?

Hernandez: Es el primer libro de mi biblioteca del que me he deshecho. Normalmente los guardo todos. Para empezar, creo que era bastante interesante. En él se mencionaba mi nombre, bien. Utilizaba algunas viñetas mías, perfecto. Perfecto, claramente él le ha estado dando muchas vueltas. Y luego me he fijado que cuando rotula deja un rabillo con su Rapidograph. Si te ocurre eso con el Rapidograph, deshazte del aparato. Sé que es una cosa extraña en la que no he podido evitar fijarme. Luego empecé a darle vueltas y me dije: "Que le den a este libro, ni siquiera me importa si él está en lo cierto." [Risas.] Así que tenga razón o no, no me importa mucho.

Hussey: Pero, ¿por qué no tragas con este libro? Es porque tiene un mal dibujo, o porque...

Hernandez: Ni siquiera lo sé, será porque no suelo leer cómics como ese. Cuando lo hago, no los leo con prejuicios ni nada así.

Thompson: Tampoco es que sea un cómic para el converso, ¿no es cierto? Creo que yo lo descubrí en el momento perfecto, porque llevaba sin leer cómics desde que era niño, ¡y Entender el Cómic expandió un montón mi ideas sobre el potencial del medio!

Hernandez: Si, claro, probablemente para eso sea perfecto. "O sea, ¿que no entiendes el cómic? Pues espera y verás". [Risas.] Pero es como un pequeño Ayn Rand, es muy controlador. Y yo no soy una persona fácil de controlar: no soy ni capaz de decirte las pulgadas que miden mis viñetas, por lo que... Las miro, pero no las mido. Así que no creo que yo sea un buen ejemplo. Entender el Cómic me parece muy envarado. Diría que en esa obra se miden las cosas con demasiado entusiasmo. Es como si todo fuese bastante moderado.

Hussey: Muy científico.

Hernandez: Si, y McCloud se dibuja a sí mismo como un tipo sonriente, como si estuviese diciendo: "soy muy majo y amigable, y sé más de ordenadores que tú, pero..." Siempre he pensado que si amas los cómics, entonces ¿por qué intentas destruirlos con un ordenador?

Thompson: Es que los está reinventando. [Risas.] 

Hernandez: ¡Lo sé! Alguna vez nos hemos puesto a charlar sobre cómics y ordenadores, y yo le he dicho: "Yo utilizo un pincel. Creo que nunca voy a ponerme a usar el ordenador." Y él me ha respondido: "Claro, pero sabes bien que los ordenadores serán la nueva forma de hacer cómics". Y yo le he contestado: "Bueno, parece como que me estés diciendo que ya no voy a poder seguir trabajando en este medio." Puede que por eso no me guste Entender el Cómic.

Hussey: Es como si te hubiese dicho: "Bueno, ahora que existe la guitarra eléctrica, deshazte de ese trombón, porque no entiendo para qué lo quieres." 

Hernandez: Claro. Yo ya sé dibujar. Sé como funciona el cómic. Lo que tengo que hacer es mejorar desde este punto, no gracias a cualquier avance tecnológico.

Hussey: Craig, ¿qué elementos del libro te atrajeron más?
Thompson: Un montón. La variedad de formas que hay de innovar en un medio único, esa "magia entre viñetas", incluso la idea de que el tapiz de Bayeux es un cómic. Y ciertamente todos los "McCloudismos" que van apareciendo, como el cómic en 24 horas, que fue todo un hito para la gente de mi edad. Recuerdo que a veces celebrábamos fiestas donde los participantes nos pasábamos toda la noche dibujando. Estaba muy bien para pasar el rato dibujando, intentando ser espontáneos, y después de 20 horas empezaban a aparecer algunas revelaciones, empezabas a alucinar. 

Creo que Entender el Cómic y Reinventing Comics [Reinventar el Cómic, Planeta] son diferentes, porque el segundo rechaza a toda una generación de historietistas. Recuerdo que cuando me lo leí, no me gustó nada. Me deshice de él, como hizo Gilbert con Inventar el Cómic, porque no estaba listo para toda esa propaganda sobre ordenadores e internet. Sé que la gente más joven que yo cree que Reinventar el Cómic es muy revelador, pero a mí no me van los e-cómics.

Hussey: ¿Qué es lo que podemos ver en los cómics de esta joven generación? ¿Qué fortalezas y debilidades crees que tiene su forma de hacer cómics?

Hernandez: Bueno, como he dicho antes, creo que están intentando encontrar un público que no sea el de Marvel o DC, que es algo muy positivo. Su estilo de dibujo es un poco más abstracto. Básicamente, yo dibujo como en 1955. Ese es mi estilo. Estos tíos están dispuestos a seguir desarrollando su estilo de dibujo, mientras que yo estoy contento con mi estilo actual. Así que respeto su actitud, que su trabajo sea más abstracto y que estén dispuestos a seguir elaborando su estilo. Nunca van a dar marcha atrás. Tengan o no éxito, creo que sigue siendo una buena meta. También me gustan los cómics que no se parecen a los míos, a diferencia de otros historietistas, que maldicen a los demás porque las cosas no son como les gustaría a ellos. Seth es el ejemplo perfecto. "Oh, la gente dibuja de tal forma, ¡pero deberían dibujar de esta otra! Deberían dibujar hojas que caen en cada viñeta, y luego las hojas deberían aterrizar en la quinta página." [Risas.] El mainstream me ha hecho mucho daño. De alguna forma la obra de Seth me echó un cable para sanarme, pero... creo que sigo algo dañado. 

Thompson: Supongo que la siguiente generación ya no va a trabajar con papel.

Hernandez: Es muy probable.

Hussey: Craig, ¿crees que internet está teniendo algún tipo de efecto en el contenido o estilo de los historietistas más jóvenes?

Thompson: No lo sé. Como no leo cómics online, tan sólo he visto ese material cuando lo reimprimen en forma de "mini-cómics". Y hasta donde he podido ver, el material y el estilo no me parecen tan diferentes del resto. De todas formas no me gusta leer material online, me fastidia los ojos. Y como ocurre con la mayoría de historietistas, comparto cierto fetichismo por el producto impreso,  ¡me gusta mucho husmear los aromas tóxicos de la tinta recién impresa!

Hussey: Creo que vamos a llegar a un punto en el que la gente no va a querer comprar la obra de nadie. Aunque me parece que tener el cómic almacenado en el ordenador no es lo mismo que cuando está en la estantería.

Hernandez: Yo no suelo mirar cómics en el ordenador, porque no sé ni cómo funciona ese aparato, pero mi mujer me compró una recopilación de los Mad Magazine en CD-Rom. Cuando nos pusimos a leerlos terminamos pasando, no fuimos capaces.
PREGUNTAS DEL PÚBLICO

Miembro del público: Tengo curiosidad por saber cuál creéis que es la función de las autobiografías en la industria del cómic indie. ¿Cómo se sabe cuándo es una obra artística en lugar de tan solo un diario personal?

Hernandez: Lo único que tienes que hacer es cambiar el nombre de los personajes y su apariencia. [Risas.] De esa forma ya puedes mentir todo lo que quieras, porque de todas formas, la mayoría de cómics autobiográficos son mentira. Da igual que los artistas parezcan malos o buenos en ellos, al final su vida se convierte en ficción... una ficción que está basada parcialmente en ciertos aspectos de la realidad. Aunque luego digan: "¡soy yo! ¡me ha ocurrido a mí!", pero en realidad no es así, porque sigue siendo una historia planificada. Durante una época me molestó bastante que hubiera tantos, y por eso hice algunas parodias.

Thompson: Estoy de acuerdo. Blankets no es una autobiografía. Tuve que ir falseando algunos recuerdos. Mientras estaba escribiendo el guión, había veces en las que me preguntaba: "¿qué demonios estoy haciendo?" Tuve que editar algunos detalles bastante fascinantes, o bien para proteger a alguna persona, o bien para hacer que las cosas resultaran más creíbles. Sabía que nadie iba a creerse que eso me hubiese ocurrido en la realidad. Así que terminé desechando un montón de anécdotas interesantes. Pero en cuanto al guión de mi vida ficcionalizado, creo que escribirlo me ayudó mucho para conocer algunas partes de mi personalidad bastante débiles. 

Miembro del público: ¿Creéis que esta generación tiene menos interés en el aspecto técnico del oficio? ¿Podría ser una reacción contra la anterior generación?

Hernandez: Bueno, a veces la gente intenta distanciarse.

Thompson: ¿Qué hay de Gary Panter?

Hernandez: Es muy bueno, pero nunca he visto un dibujo suyo bien hecho, así que en realidad no sé si sabe dibujar o no. Sé que ha influido a muchos. Su antigua esposa incluso ha llegado a rechazar su obra y a decirme que es un impostor. Por supuesto, creo que intenta perjudicarlo todo lo que pueda. [Risas.] A veces me ha dicho: "Si quieres te lo enseño, vente a mi casa para ver sus dibujos y ya verás." Nunca lo he hecho, así que no sé que decir. Pero sospecho que aunque no tenga mucho que ver con su cabreo con él, puede tener algo de razón. Aunque en el mundo del cómic alternativo Gary Panter es  muy querido.

Hussey: ¡Es una frase para recordar! [Risas.] 

Miembro del público: También me gustaría comentar que hay un montón de historietistas que han llegado al medio del cómic de forma casual, gente como Megan Kelso y Joe Sacco. ¿Qué te parece?

Thompson: Por seguir mofándome de las Escuelas de Arte: allí todo suele centrarse en el "arte". Por otro lado, supongo que los estudiantes universitarios disponen de un conocimiento mucho más amplio acerca de una gran variedad de temas, y eso mejora sus obras un montón. ¡Los cómics necesitan más Megan Kelsos y Joe Saccos!

En cuanto a mí, la verdad es que terminé largándome de la universidad y de la Escuela de Arte. Y ahora que lo pienso, también del instituto...

Hussey: Gilbert, Craig, muchísimas gracias. [Aplausos.]

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Frank Hussey lleva trabajando para Danger Room Comics (en Olympia, Washington) desde 1996. Además, durante estos últimos años ha estado dirigiendo la compañía. En 1997 creó el evento Comics Appreciation Day, que forma parte del Festival del Cómic de Olympia. También es el autor del acto "Fantagraphics For Sale", que fue interpretado durante el último festival y que accidentalmente presagió los recientes apuros financieros de la editorial.