lunes, 17 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: EL PAISAJE: HE AQUÍ UN RESUMEN (2 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 259 (2004). Traducido por Frog2000. Parte 1.

Por una parte, la obra (ambientada en el Japón primordial de la Reina Himiko) se puede interpretar como una lección de historia para jóvenes japoneses, y por la otra como una rauda narración repleta de pesar por las oportunidades y la juventud perdidas. De nuevo el trabajo de Tezuka parece estar desarrollándose como una historia de hadas para niños que le echa un pulso a las realidades de la vida, esforzándose desesperadamente por ofrecer una explicación. Y de nuevo, el visceral calado de la obra parece intentar ponerse a la altura de otro manga para niños magnífico: "Barefoot Gen" [Pies Descalzos]. Si te fijas bien, estos personajes redondeados y trazados como si fuesen dibujos animados encaran su vida con una honestidad que trasciende la irónica utilización de la infancia por parte de los dibujantes underground occidentales a partir de los sesenta. Estos últimos utilizaban el nihilismo y la condescendencia, pero para el artista japonés su utilización es una cuestión brutalmente seria. Por lo general, este elemento suele utilizarse en obras que resuenan con la mala poesía adolescente, pero las manos de maestros como Tezuka lo convierten en algo sublime. Se podría comparar de forma bastante apropiada con "Boulevard of Broken Dreams" [El bulevar de los sueños rotos] de Kim Deitch, pero la tonalidad imbuida de nostalgia por el pasado de Deitch no tiene mucho que ver con la obra de Tezuka. Los personajes no llevan viviendo tanto tiempo.

Este tomo de Fénix presenta el trabajo de un Tezuka más primerizo, con historias algo menos brillantes. Una de las escenas que acontecen retrata la animadversión de Himiko contra su hermano Susano que tiene lugar en sus aposentos, y está representada con un fondo estático que no funciona demasiado bien como escenario de fondo. Otras escenas gráficamente llamativas incluyen una línea de antorchas que señalan la llegada de los enemigos por mar, y la aguda ocurrencia de aislar a algunos de los personajes en el interior de un volcán inactivo. Cada una de estas escenas ofrecen un sentido del drama que las siguientes obras del autor heredarán plenamente, aunque en sus primeras historias también tenga cierto peso. Al igual que ocurría con "Una historia del futuro", este tomo nos presenta a un artista que sigue evolucionando y cuyos mejores trabajos todavía están por llegar, incluso aunque ya demuestre aquí y allá retazos de su brillante futuro.

No se puede decir lo mismo de Metrópolis, obra que ha sido publicada por Dark Horse casi pisándole los talones a su anterior edición de los tomos de Astro Boy. Este Tezuka es alguien más joven que el responsable de Fénix y se esfuerza muchísimo más por realizar una obra de entretenimiento para niños. La propia historia, que se apoya ostensiblemente en los hallazgos de Fritz Lang, tiene poco que ver con la película del mismo nombre de Taro Rin y Katsuhiro Otomo, que va apilando sin ton ni son cualquier estereotipo y cliché occidental sobre el anime en un baldío esfuerzo por conquistar los lucrativos mercados del otro lado del charco. Y eso con la estúpida guía de Columbia Tristar, nada menos. Que el cómic de Tezuka tenga un dibujo, una historia y unos personajes más simples que sus últimas obras, además de unos gags un poco más absurdos, podría resultar decepcionante dependiendo de si las expectativas de grandeza del lector son muy altas. No es mi caso, y aunque esta obra no sea Fénix, sigue siendo un agradable tebeo para niños de honorable trasfondo.
Story Of The Tao
Ding Kin Lau y Andy Seto

Storm Riders
Wing Shing Ma

The Legendary Couple
Tony Wong y Louis Cha

Heaven Sword And Dragon Sabre
Wing Shing Ma y Louis Cha

Weapons Of The Gods
Tony Wong

[Nota: algunas de estas obras fueron publicadas a principios de los noventa por Planeta DeAgostini en las series "Tigre Wong" y "Drunken Fist".]

Por otra parte, también poseo una gruesa pila de cómics de kung-fu. ¿Alguien recuerda a la editorial Jademan? Tengo algunos cómics de la misma que fueron traducidos y editados en su momento. No recuerdo si los conseguí por correo. Lo único que me viene a la mente es la foto de su creador, el supervisor de una enorme fábrica de explotación de dibujantes contratados, que aparece posando con su lujoso coche deportivo con el skyline de Hong Kong al fondo como si fuese un naciente Stan Lee. ¡Jademan!

Como estos cómics provienen de Hong Kong y están publicados por Jademan, supongo que técnicamente no serán manga, pero se pueden meter en el mismo saco sin problemas. Me encantan las películas de kung-fu tanto como me gustan las de Gene Kelly y Buster Keaton, porque son traslaciones gloriosas al cine de las sorprendentes hazañas que son capaces de realizar atletas de primera fila con sus propios cuerpos. Sea jolgorio o dolor lo que se esté representando en pantalla, soy capaz de sentirlo con mi cuerpo de forma visceral, por lo que la experiencia de su visionado me deja complacido. 

Pero aquí estamos hablando sobre cómics.

Al igual que ocurre cuando veo dibujos animados de kung-fu, leer cómics de kung-fu me deja frío. Es muy raro que el dibujante sea capaz de esbozar con unos trazos en el papel lo que genios como Bruce Lee o Jackie Chan son capaces de lograr con sus cuerpos en pantalla.

(Continuará)

1 comentario:

JMC Joaquin dijo...

Ei, Yo tengo los cómics de Jademan que se publicaron aquí, eran diferentes, por eso los compré