miércoles, 21 de diciembre de 2016

MATT GROENING, UNA ENTREVISTA DE GARY GROTH (PARTE 8 DE 8)

Matt Groening, una entrevista de Gary Groth.
(The Comics Journal 141, abril de 1994. Parte 8 de 8.) Parte 1parte 2parte 3parte 4parte 5parte 6parte 7.

Groth: ¿Cómo se podría definir esa situación de saturación de merchandising? ¿Crees que se puede cuantificar? ¿Cuáles pueden ser sus consecuencias?

Groening: Cundo el merchandising termina tapando el producto que intenta representar, entonces ya no importa lo ingenioso que sea su diseño, porque la porquería terminará por cubrirlo todo. Igual no soy muy modesto, pero te aseguro que he intentado que todas las cosas relacionadas con los Simpsons que hemos licenciado tengan la máxima calidad. Porque no era cuestión de dejar que hiciesen lo que en este negocio se denomina como "etiqueta asociada", poner simplemente la imagen del producto en una tartera. De hecho, los licenciatarios se han vuelto locos por culpa de nuestras rigurosas exigencias de diseño, e incluso hemos llegado a prohibir la producción de una camiseta de baja calidad.

Groth: ¿Te ha acusado alguien de haberte vendido?

Groening: Casi nunca se han atrevido a decírmelo a la cara [risas]. Pero sí que he recibido algunas críticas. Hay muchas razones por las que el éxito puede ser muy gratificante, pero también existen ciertos elementos que te terminan aislando. Muchas de mis sólidas amistades se han empezado a tambalear por el simple hecho de que me haya tocado la lotería de los dibujos animados, algo que me ha sorprendido un montón. Visto en retrospectiva, supongo que a pesar de todo no debería haberme sorprendido tanto.

Estaba muy contento por toda la atención que había empezado a recibir mi tira de Life in Hell y podría haber seguido haciéndola durante mucho tiempo. Supongo que si uno de mis amigos hubiese acertado con un programa de dibujos para la televisión, también yo me habría quedado descolocado. Esa es la única parte de todo este meollo que me ha disgustado. Ahora no puedo compartir mi buena suerte con gente con la que solía llevarme bien.

Groth: ¿Te has llegado a sentir herido?

Groening: Claro. Ya sabes, a la gente no le suele gustar escuchar que a los demás les va demasiado bien. Quiero decir... piensa en toda esa gente a la que no le gusta que Fantagraphics siga existiendo.

Groth: Es una de las cosas que me hacen seguir adelante.

Groening: Eres víctima de parecidas circunstancias a las mías. Sabes bien que en el mismo momento en el que empiezas a llamar la atención, aparece alguien para decirte: "¿es que te crees que eres mejor que yo?" En realidad no lo soy, pero lo que me diferencia del que me critica es que intento aportar algo.
GROENING Y LOS CÓMICS

Groth: Eres un conocido fan del cómic, ¿estás al día sobre lo que se está publicando? ¿Te siguen interesando los tebeos?

Groening: Claro, sigo estando al día y les presto toda mi atención.

Groth: ¿Cuál crees que es tu situación actual en el medio?

Groening: La verdad es que me siento muy afortunado. Yo llegué justo cuando la prensa underground estaba a punto de desaparecer y se habían dejado de imprimir comix underground, pero mi tira comenzó a conocerse con el advenimiento de los denominados semanarios alternativos que empezaron a aparecer por todo el país. En cuanto estas revistas y periódicos alcanzaron más y más éxito, pude hacerme con mi propio grupo de lectores.

Groth: Empezaste justo desde los comienzos.

Groening: Pero desafortunadamente estos semanarios eran tan pequeños que no solían buscar a nuevos historietistas, aunque Lynda Barry y yo éramos lo suficientemente buenos como para que no nos ignorasen. Lynda y yo solíamos hablar sobre los jóvenes novatos que llegarían a este medio en el futuro y se fijarían en nosotros, cuando ya fuésemos auténticos veteranos. Solía decirle: "yo no quiero ser uno de esos historietistas típicos de los ochenta". [Risas.]

De todas formas, creo que los autores más interesantes siguen trabajando en estos semanarios y periódicos. La obra de Lynda me parece increíble. Está tan cerca de la literatura como siempre suelen estarlo las tiras de periódico, pero me parece que está consiguiendo algo bastante novedoso.

En Chicago hay otra autora que se llama Heather McAdams... su material es muy suelto y libre, y es muy divertido. La mayoría de sus chistes son de una sola viñeta. Tiene mucho talento y debería ser más conocida. Lynda y ella han colaborado en un calendario para este año que se titula algo en plan: "El Enormemente Disfuncional Calendario Mundial de 1991". Heather tendría una sensibilidad parecida a la de Lynda... si esta hubiese nacido en Marte.
Groth: ¿Qué opinas sobre el estado actual de las tiras de prensa?

Groening: Me parece bastante triste que las impriman en un formato tan pequeño, pero por lo menos el contenido sigue siendo inteligente. Ahora mismo estoy trabajando en una tira sindicada para los periódicos centrada en los Simpsons. Estoy intentando que en el futuro sea producida por un equipo de varios artistas con la intención de que aparezca a diario. Si soy capaz de conseguir que tenga la calidad suficiente, por fin terminaremos viendo publicada una tira de los Simpons. Creo que lo que estamos haciendo en televisión es demasiado complejo como para transformarlo en papel, así que esperamos que el éxito del programa nos permita realizar una tira de cómic que vaya un poco más lejos de lo habitual.

Groth: ¿No crees que la tira de prensa es un medio incluso más conservador que la televisión?

Groening: Por supuesto, pero algunos autores están intentando traspasar los límites, como Berke Breathed y Garry Trudeau, aunque la mayoría de historietistas suelen ser bastante formales.

En cuanto al equipo que estamos juntado para la tira de los Simpsons, me imagino que la mayoría de lectores del Comics Journal considerarán que los cómics son una expresión solitaria realizada por un individuo con una visión única, y que es él mismo quien debería guionizar y dibujar toda la tira.

Groth: Es obvio que tú no lo consideras necesario.

Groening: Supongo que cuando estás reuniendo a un equipo como lo estoy haciendo yo, no es que precisamente te parezca lo más importante. Pero yo también sigo haciendo mi tira en solitario, y tengo que limitar las horas que me quedo sin dormir. Me gustaría tener la oportunidad de expresar muchas más ideas en solitario, pero no tengo ni forma ni tiempo de hacerlo. Creo que lo mejor que me ha ocurrido en estos últimos años es que se me haya presentado la oportunidad de poder delegar las tareas más mecánicas y dejar la pelota creativa rodando para de esa forma ofrecer a otra gente la oportunidad de que se unan a la fiesta. El trabajo es un poco menos solitario y más divertido. Definitivamente era un obstáculo mental que he tenido que superar, pero una vez que lo he conseguido me ha hecho mucho más feliz.

Groth: ¿Sueles ir con frecuencia a las tiendas de cómics?

Groening: El enorme despliegue de títulos que se puede ver allí no me interesa demasiado. Suelo ir todas las semanas para hacerme con las re-ediciones de Polly and Her Pals, Krazy Kat y algún otro material igual de antiguo o incluso más, y difícilmente suelo comprar nada nuevo. Pero aún así, todas las semanas cuando entro en la tienda me dicen: "¿Has visto el nuevo número de Spider-Man?" Un día terminé harto y les dije: "escucha, llevo viniendo aquí desde hace diez años, y creo que nunca me has visto comprando un tebeo de superhéroes. ¿Por qué lo sigues intentando?"

Groth: Quieren que te conviertas al culto.

Groening: ¿Sigue viva Tía May?

Groth: Me avergüenza admitir que no tengo ni idea.

Groening: Cuando dejé de comprar la serie su vida estaba colgando de un hilo.

Groth: Si, pero llevan 25 años con el mismo truco.

Groening: [Risas.] Es muy gracioso. Si quieres vete nombrando autores y te voy comentado lo que opino de ellos.
Groth: ¿Harvey Pekar? ¿Has leído lo que hace?

Groening: Me encanta su material, y cuando aparece un nuevo número de American Splendor se me alegra el día. Es un tesoro nacional. Por otro lado, sus columnas para el Journal no me parecen lo mismo. Me gusta leerlas, porque así escucho la voz de Harvey en mi mente, pero me parece que su rivalidad con Art Spiegelman responde a cierta intencionalidad.

Groth: Es más que una intención.

Groening: De todas formas, leerlo siempre es muy estimulante. Él mismo está de acuerdo con la máxima de que no tienes que estar de acuerdo con alguien para que lo que haga te resulte interesante.

Groth: Supongo que leerás el RAW.

Groening: Me parece un poco árido, pero le tengo mucho aprecio, y me encanta que Art Spiegelman y Francoise Mouly ofrezcan una oportunidad a los autores más raros para que muestren su obra más salvaje. Me gusta mucho Snake Eyes. La tira de Kaz es magnífica. Soy fan de Mark Newgarden, que ha hecho una salvaje parodia de Life in Hell en su tira semanal. Pero se la voy a devolver, porque estoy trabajando en unas cards de los Simpsons que van a ser editadas por Topps.

Groth: ¿Qué hay de Drew Friedman?

Groening: Drew Friedman es uno de mis placeres culpables. Me estremezco cuando me doy cuenta de cómo es: "espera un momento... yo soy más viejo y estoy más arrugado". Aquel tomo con la portada verrugosa me parece un regalo envenenado.

También me gusta ese otro tío, Doug Allen. Hace una tira titulada Steven. También aparece en Snake Eyes. Su estilo de dibujo es genial.

Y luego tenemos a Reid Fleming, World´s Toughest Milkman de David Boswell, del que también acaba de aparecer el último número de su épico "Rags to Riches". Me parece asombroso que haya sido capaz de enlazar todas las tramas, porque parecía que cada una de ellas se estaba dirigiendo por caminos completamente diferentes. También me gusta mucho "Naughty Bits" de Roberta Gregory.

Groth: ¿Has leído Eightball?

Groening: Me encanta. Ahora mismo es mi cómic favorito. Llevo leyendo el Journal desde hace años. Pero sacar a la gente que sacáis en la portada ratifica lo que hacéis. Me refiero a que Aline Kominsky... es fantástica. Me parece que la gente no se ha dado cuenta todavía del servicio que el Comics Journal le está haciendo al medio.
Groth: ¿Has leído la recopilación de la obra de Aline Kominsky?

Groening: Es genial. Me había olvidado de lo perturbadora que puede ser. Y por supuesto, sigo leyendo a Robert Crumb, que siempre ha sido alguien con la capacidad de dejarme asombrado, si es que no me deja completamente encantado.

Groth: Hace poco estuviste reunido con él, ¿no es cierto?

Groening: Vino a los estudios de la Fox y se quedó mirando la piñata pirata de Bart Simpson que tengo en mi despacho, la tabla de skate de los Simpsons clavada en la pared y el acondicionador de Bart que cuelga de la lámpara, y me dijo: "Bob, ¿qué es lo que estás haciendo con tu vida?" En ese momento me dio la sensación de que me había convertido en uno de esos horribles tipos con puro que aparecen en los cómics de Robert Crumb.

Groth: Me han dicho que estuvísteis comiendo en la cafetería de la Fox, ¿no es un poco deprimente?

Groening: Claro, pero también fue muy, muy divertido. Todos los guionistas de los Simpsons se acercaron a rendirle tributo, porque todos son fans de su obra. No se podían creer que ese dios estuviese delante suyo.

Groth: ¿Y cómo se lo tomó Robert?

Groening:  Agachó la cabeza y se puso a dibujar lentamente. Y también se empezó a retorcer un montón. Que me visitara mi héroe supuso toda una experiencia. Fue él el que vino a mi terreno, pero me sentía como si yo fuese el invasor, y además aprendí mucho acerca de qué hay que hacer para disimular las apariencias.

Groth: ¿Crees que Crumb ha encontrado un espacio propio en este medio a mitad de camino entre la pureza idílica y el mundo real? Supongo que sigue siendo tan puro como puede ser un historietista que vive de su trabajo, y además sigue teniendo cierto impacto social, aunque por supuesto, no sea al mismo nivel que el de los Simpsons.

Groening: Excepto que parece ser profundamente infeliz. Puede que en su caso sea consecuencia de su punto de vista sobre la vida. Pero bueno, supongo que ha sido capaz de seguir su propio camino y está haciendo exáctamente lo que le gusta.

Groth: ¿Qué otros historietistas crees que se acercan a un estado Aristotélico con su obra?

Groening: Hay alguien que me parece un modelo personal: Jules Feiffer. Trabaja en una tira semanal que le permite hacer todo tipo de cosas en su vida. Películas, obras de teatro y todo lo demás. Por cierto, ¿qué tal está vendiendo Crumb?

Groth: No es que esté arrasando, pero bastante bien.

Groening: ¿Hay cifras sobre las ventas de Zap? ¿Se acercan al millón de copias?

Groth: Algo parecido.

Groening: ¿Cómo podría alguien que se ha comprado Zap en su momento olvidarse por completo de aquella época? Suelo conocer gente de mi edad que me dice: "¿Crumb? ¿Zap? Me suena de algo". Y pienso: "¿Cómo se te puede olvidar haber leído algo como eso?"

Groth: Claro, es icónicamente poderoso.

Groening: Una vez entré en una tienda de cómics que tenía una sección de underground, y se supone que nadie menor de 18 años podía entrar en ella. Veías a los chavales pasar por delante y ni siquiera se fijaban en las estanterías. Aunque no me los hubiese podido comprar, ¡por lo menos yo me habría fijado en los títulos! Es un material diferente, raro. Cuando era niño solía ir a las tiendas de discos hippies. Mis amigos y yo siempre estábamos buscando las cosas más raras que pudiésemos encontrar, y no nos importaba sobre qué trataran, queríamos explorar lo más extremo.

Groth: Me encanta que ese mismo impulso siga vivito y coleando. La cultura actual es mucho, mucho más comercial que hace diez años.