sábado, 31 de diciembre de 2016

EL PORNÓGRAFO LAUREADO, UNA ENTREVISTA CON ALAN MOORE (3 de 3)

Entrevista de Gary Groth en The Comics Journal número 143 (1991). Transcrita por Craig Maynard. Traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2.

GROTH: Bueno, también puede que sean más ignorantes de lo que están dando a entender.

MOORE: Claro, igual tienes razón. Pero es bastante obvio que toda esa ética puritana sigue alimentando la mayor parte de los problemas sexuales que se nos presentan. Y por eso la solución que tienen para todo es legislar cada vez más. Llega un punto en el que me cuesta creer que alguien pueda ser tan estúpido. Pero seguro que estás en lo cierto, es muy probable que solo sean unos putos estúpidos.

GROTH: Me gustaría preguntarte algo puramente hipotético. Supongamos que una mujer suele fantasear con el hecho de ser violada. Todos sabemos perfectamente que la violación es moral y políticamente reprobable, pero aunque cualquiera sea capaz de diferenciar perfectamente entre fantasía y realidad, ¿crees que hay un momento en el cual la fantasía empieza a formar parte de la realidad, y en el caso de esa mujer, fantasear de esa forma bien podría representar un fracaso de la conciencia?

MOORE: Necesariamente no tiene por qué. Creo que hasta cierto punto las fantasías sexuales pueden ser exploratorias, no necesitan estar conectadas con el mundo tangible y real en absoluto. Si alguien fantasea con la posibilidad de ser violado, sea un hombre o una mujer, lo que están haciendo es crear un teatrillo en su mente para el que han contratado a todos los actores del reparto, han escrito todos los diálogos, y toda la obra está bajo su perfecto control. No creo que estén buscando que les violen en el mundo real, ni tampoco están aprobando la violación física. Lo que me parece importante es que al fantasear de esa forma, la mujer sea capaz de hablar de ese tema, porque (si te soy completamente sincero) me parece que no podría hacerlo en un grupo feminista concienciado, y tampoco con la mayoría de hombres, por miedo a despertar el tipo equivocado de entusiasmo. Si una mujer quiere hablar sobre el tema, lo cierto es que no dispone de una zona de confort desde la que poder hacerlo. Por eso, uno de las características del erotismo es la de ser capaz de ofrecerle a la gente la oportunidad de romper ese silencio sexual.

GROTH: Parece como si la gente hubiese empezado a hablar cada vez más sobre sexo. Ya sabes, es algo que se puede ver en el programa de Phil Donahue, en el de Opra, pero en realidad no es que estén ayudando demasiado a aclarar las cosas. ¿Crees que esto ocurre porque suelen tratar el tema de una forma bastante banal?

MOORE: Nunca he visto esos programas, por lo que no estoy muy seguro. Pero he escuchado hablar a la Doctora Ruth. De alguna forma, es mejor que una enloquecida charlatana como la Doctora Ruth se ponga a hablar sobre sexo que el silencio absoluto. Pero al mismo tiempo, cuando la gente empieza a hablar sobre sexo en televisión lo hacen con un tono monocorde, y de esa forma me parece que no van a conseguir que la gente se interese más por el tema. [Risas.]

Es una forma de desmitificar el sexo tan banal como aséptica. Estoy de acuerdo en que tenemos que desmitificar el sexo (si eso es lo que quieres hacer), pero parte de su encanto reside en su potencial misterioso. Es posible que lo que se esté consiguiendo con estas charlas tan formales y llanas es cargarse el misterio y se termine por convertir el sexo en una cosa plana y aburrida. Esos programas se parecen a cualquier otro, traten acerca de cómo administrar una granja o sobre cómo fabricar coches. 

Por otro lado, siempre será mejor que se hable sobre sexo en público. Estoy seguro de que es algo que puede ayudar a mucha gente y que algunos se podrán sentir increíblemente aliviados. Supongo que eso es lo que todos queremos.

GROTH: ¿Puedes hablar un poco más sobre tu postura hacia el sexo?
MOORE: Bueno, resulta tan difícil hablar sobre mi postura hacia el sexo como hacerlo sobre mis gustos alimenticios. Si tengo alguna postura, esa es la de que tienes que afrontar las cosas de una forma honesta. La honestidad sexual es lo más importante. Más allá, no tengo otras actitudes u opiniones.

Creo que cualquier cosa que te reporte placer y que no lo haga bajo coerción es muy positiva. Y no solo me parece bien, sino que además es inevitable. Legislar en contra del sexo no tiene sentido. Es inútil legislar contra cosas que la gente puede hacer en la privacidad de sus propios hogares. No se puede detener, lo único que vas a conseguir es que la gente se sienta avergonzada y se crea que está haciendo algo clandestino. La sexualidad de cualquiera depende más de cierto número de intrincados factores como el género, la sociedad en la que vivimos, cómo y dónde has crecido, todas esas cosas. Todo el mundo desarrolla sus propias apetencias sexuales. Personalmente, considero que el sexo es potencialmente interesante en algún nivel u otro, incluso aunque solo lo observemos desde un punto de vista antropológico o sociológico. Nunca me atrevería a emitir juicios de valor contra ningún tipo de sexualidad excepto en el caso del sexo coercitivo.

Soy capaz de excitarme con un montón de cosas, pero esa no es una de ellas. Y eso que es una actitud persistente en el erotismo. Todo eso de: "Ponte de rodillas, guarra" o "Tómalo, pequeña zorra". Nunca diría algo en plan: "Tómalo, pequeña zorra", a menos que le estuviese dando dinero a un enano vagabundo. [Tramp se puede traducir como zorra, enano, etc.]

GROTH: ¿Crees que es una tendencia desafortunada? 

MOORE: Es que me parece un poco desconcertante. Puede que tenga que ver con el grupo social del que provengo, pero a la mayoría de tíos que conozco tampoco les gusta ese tipo de pornografía. No estoy seguro del tipo de valores que la industria del erotismo está intentando promover, pero sospecho que algunos ya no tienen ningún sentido. Es cierto que el público no suele opinar sobre la pornografía que consume, porque le parece un acto furtivo que es mejor ocultar. Más o menos la gente se traga lo que le echen. Creo que si no fuese tan condenadamente feo, el erotismo tendría un buen número de seguidores compuesto por gente inteligente que quizá no estuviese avergonzada de su sexualidad, tal y como lo han estado sus antepasados inmediatos.

GROTH: Si hubiese un mercado para vender rocas como animal doméstico, estoy seguro de que aparecería un empresario para empezar a venderlas. ¿Por qué crees que no hay mayor cantidad (o incluso ninguna), de material erótico para mujeres? Ciertamente parece que sí que exista un nicho de mercado para ellas. 

MOORE: En alguna ocasión se ha intentado producir material erótico para mujeres. He podido ver algunas recopilaciones en tomo. En su mayoría era un trabajo primerizo, pero es lo que te podías esperar. El erotismo para mujeres está dando sus primeros pasos de novato. Por supuesto, hay autoras como Angela Carter que suelen incorporar material erótico en sus tramas. Melinda acaba de pasarme un trozo de papel en el que me indica que Acid Temple Ball de Sharon Rudahl es un excelente libro hippie centrado en el sexo.

Creo que el mercado también está dando sus primeros pasos, pero se trata de algo mucho más delicado que vender rocas como mascota, ¿no crees? Tú o yo le podemos confesar a cualquiera que poseemos una roca sin problemas, y seguro que a la mayoría le resultará menos difícil hablar sobre rocas-mascota que sobre su vida sexual.
GROTH: ¿Existen leyes en Inglaterra que regulen la pornografía? ¿Son muy represivas?

MOORE: Me imagino que serán como las americanas, bastante incomprensibles. En realidad nadie puede definir qué es la obscenidad. No hay forma de describirla. Es como lo que decía William Burroughs en uno de sus libros: "Si no puedes ser justo, sé arbitrario". Creo que la mayoría de jueces de este país tienden a regirse bajo ese mandato.

GROTH: ¿De qué recursos disponéis para salvaguardar el material erótico? Me refiero a que en nuestro caso podemos echar mano de la Primera Enmienda, que sigue siendo bastante efectiva.

MOORE: Si alguna vez fuésemos a juicio, podríamos argumentar que lo que hacemos no es obsceno. Antes se podía conseguir que una serie de testigos expertos juraran que tu obra tiene un valor social redentor.

Cuando se editó el primer cómic de Melinda en solitario en tu país, lo confiscaron y llevaron a juicio. Lo encontraron obsceno y el juez ordenó que lo quemaran. Gracias a esa vieja y buena quema de libros, la recibimos en Gran Bretaña con los brazos abiertos. Es raro que te toque un juez que sea extrañamente progresista. Parece que las cosas pueden variar entre un juez y otro, pero todo dependerá de si esa mañana el que te ha tocado se ha tomado su medicación. 

En cuanto a las aduanas, no hay ningún sitio donde digan lo que puedes o no puedes traerte de importación. Lo que te dicen es: "bien. Esto funciona de esta forma. Intenta importar el material y ya veremos si te lo confiscamos o no." No quieren tener que afrontar la problemática de aprobar una ley coherente y viable. Mediante una amenaza tan vaga son capaces de desalentar a la gente de que trafiquen con cualquier forma de material erótico o sexual, porque muy bien podrían confiscarte todo el cargamento en los muelles. Creo que es una actitud bastante deshonesta. Lo único que puedo decir es que cualquiera debería tener la libertad de decir y publicar lo que le diese la gana. Creo que soy lo suficientemente responsable como para hacerlo. En mi caso no estoy intentando editar material capaz de hacer daño a la gente. Es el único criterio por el que me quiero regir. Yo no creo en la censura. Y la única forma de que podamos hacer uso de esa libertad es hacer este material y correr con todos los riesgos.

GROTH: ¿Has leído algún cómic erótico que te haya gustado?

MOORE: Seguramente ninguno que me haya entusiasmado. Pero hay ciertos elementos de la mayoría de los mejores cómics eróticos que me parecen muy disfrutables. Algunos de sus dibujos lo son. Me parece que el estilo de dibujo de Milo Manara es hasta cierto punto disfrutable. Pero en general, el contenido de las obras que se están haciendo en la actualidad suelen dejarme frío.
GROTH: ¿Qué te parece Crumb?

MOORE: Casi se podría asegurar que el underground americano se encuentra en una categoría aparte. Si hablamos de cómo han tratado la sexualidad en forma de cómic, para mí son los que más éxito han tenido.

En cuanto a la obra de Crumb, y al igual que ocurre con gran parte del underground, creo que tiene cierta apariencia humorística. Se pueden detectar ciertos rasgos humorísticos incluso en sus historietas más serias, y eso me parece magnífico. Pero si nos fijamos en su obra desde una perspectiva más amplia, me parece que hasta sus mejores descripciones sobre la sexualidad tienden a ser humorísticas o aterradoras.

GROTH: ¿Crees que es un artista huidizo?

MOORE: Hasta cierto punto. En realidad no quiero catalogarlo como huidizo, porque lo considero un autor muy honesto. Si yo hiciese lo mismo que él, también haría un material bastante esquivo, porque es de lo más normal. Como el Show de Benny Hill que se puede ver aquí. En otros casos el sexo se utiliza para dar ciertas connotaciones a una película de terror, como por ejemplo ocurría con Alien. La imaginería de Giger en esa película estaba plagada de un simbolismo sexual que realzaba el horror. Gran parte del mercado de libro de bolsillo de horror de segunda que se puede ver en este país mezcla el sexo y el sadismo.

Parece como en si en estos dos casos los autores no quisieran hablar sobre sexo. Por lo tanto, creo que en el erotismo se pueden encontrar algunos aspectos asombrosos y aterradores, aunque sean elementos que también forman parte de la sexualidad humana. Pero claro, no son todos los rasgos de la temática sexual que puedes utilizar, ni siquiera son una mayoría. Pero parece que los autores siempre se resisten a hablar solo sobre sexo.

GROTH: Crumb también suele afrontar la sexualidad desde un punto de vista antagónico.

MOORE: Yo no creo que su punto de vista sobre el sexo sea antagónico. Lo que intenta es hablar sobre las cualidades antagónicas de su propia sexualidad. Me parece que muchas de las revisiones del material de Crumb realizadas por algunas feministas le confieren la misma sutileza que la de un comediante de segunda categoría. A veces he escuchado opiniones sobre la sexista y escandalosa hostilidad hacia las mujeres de la que parece hacer gala Crumb y que sus historietas son sexistas y degradantes. Yo no lo veo así. Lo que veo es a alguien que está intentando ser honesto consigo mismo. ¿Cómo puede ser el sexismo efectivamente eliminado de la sociedad a menos que la gente lo empiece a entender? ¿Y cómo puede la gente entenderlo a menos que haya gente como Crumb que están listos para hablar honestamente acerca de sus sentimientos, sin miedo a parecer unos gilipollas en el proceso? Su actitud me parece increíblemente valiente. Yo nunca me he sentido ofendido por las interminables representaciones de esas gigantescas mujeres con grandes tetas y culos que hace Crumb. Creo que no está intentando decir nada sobre las mujeres, sino sobre sí mismo. 

GROTH: ¿Qué opinas de Black Kiss?

MOORE: Me hubiese gustado apoyarlo desde el principio, pero no tiene nada que ver con el erotismo que me gusta. Algunos elementos de la obra me resultaron incómodos, pero sigue siendo mejor que el noventa por ciento del cómic mainstream.

Uno de los motivos por los que me cabreé un poco con Black Kiss fue por la enorme cantidad de cinismo que desprendía, y que me pareció absolutamente hipócrita. Pero también empezó a ponerse de moda poner a caer de un burro a la obra aunque viniese enfundada en bolsas de plástico negro cerradas herméticamente.

Aplaudo a Howard por tener el valor de coger y hacer un cómic sexual. Hasta cierto punto, alguien tenía que poner la primera piedra. Black Kiss no tiene mucho que ver con Lost Girls, pero funciona como punto de referencia. Lo mismo ocurre, aunque de una forma diferente, con el Birland de Beto Hernandez, un tebeo que me gustó mucho. Tampoco creo que tenga el mismo enfoque serio que se podía ver en Diastrofismo Humano o Río Veneno. Pero al mismo tiempo, es una obra digna y me encanta que se haya editado, porque me ofrece otro punto de referencia a partir del que poder juzgar lo que estamos haciendo en Lost Girls.

GROTH: ¿Se te ocurren algunos otros cómics eróticos que merezca la pena mencionar?

MOORE: Omaha me gusta más en la teoría que en la práctica. No tengo nada que objetar sobre el dibujo, pero suelo pasar rápidamente las páginas para llegar hasta las escenas sexuales, lo que me parece imperdonable. Hay algo en la mezcla de este cómic que... puede que no me pueda sumergir todo lo que debería en una historia protagonizada por animales con una vida rutinaria. Tampoco es que esté sentenciando la obra, porque en cuanto a la motivación de los autores, aplaudo mucho más que lo que haya podido aplaudir el Black Kiss de Howard. Y sin embargo, estoy completamente desilusionado y admito que si comparamos Omaha con Black Kiss, este último me parece más interesante. Pero no estoy juzgando su valía como creadores. Es más una cuestión de que llevaba un tiempo dándole vueltas a si sería capaz de formular mi propio cómic erótico: "¿Por qué esto funciona y por qué no lo hace esto otro?" Todas estos intentos de hacer un cómic erótico tienen mucho valor. Otro con el que me lo he pasado bastante bien ha sido con Melody, de Sylvie Rancourt. Me parece encantador, aunque su temática no gire principalmente en torno al sexo.

En este Continente hay algunos autores que están haciendo cosas que como mínimo parecen interesantes. Hace poco he podido leer el Little Ego de Giardino. En la obra utiliza los hallazgos narrativos de Winsor McCay en un contexto erótico. Cuando me fijé por primera vez en el anuncio, me dije: "Magnífico, cómo me habría gustado que se me hubiese ocurrido a mí antes", pero cuando por fin conseguí el tomo lo encontré demasiado decepcionante. Básicamente está compuesto por una sucesión de sketches picantes que se van enlazando entre sí mediante unos cuantos trucos birlados del estilo narrativo de McCay. El autor no intenta utilizar los conceptos de McCay para crear nuevas herramientas para hacer las cosas o dirigirse hacia algún sitio novedoso y fresco. El material erótico que he podido ver hasta ahora me ha parecido muy decepcionante.

GROTH: ¿Qué hay de Crepax?

MOORE: Es obvio que dibuja muy bien, aunque sus figuras humanas siempre tienen un aspecto miserable, todas son mujeres cadavéricas al estilo Louise Brooks. Su forma de utilizar primeros planos de las manos, las caras, los labios o los ojos es muy interesante, son como pequeñas viñetas con forma de colmena. Es un recurso que en un momento dado se podría utilizar para realzar un episodio erótico, pero no parece tener el empaque suficiente como para que todas las viñetas queden organizadas de una forma coherente y el lector sepa cuál se tiene que leer en primer lugar. Mi principal objeción es en cuanto a los aspectos narrativos. Parece más un ilustrador que un narrador de cómic, prefiere utilizar las viñetas como un recurso estilístico para sus ilustraciones eróticas en lugar de intentar hacer historietas. No me gusta su trabajo. Y todo esto sin siquiera empezar a considerar sus guiones.

Hay algo en la tonalidad de un montón del material erótico que he podido ver que da la sensación de ser tan obsesivo como pegajoso. En su mayoría, a menos que esté bien hecho, parece que los autores estén sacando a la luz obsesiones privadas que no es que sean demasiado atractivas. Leyéndolas te sientes como si estuvieses encerrado en el armario del dormitorio o algo parecido. En la mayoría del material erótico no existe el espacio ni la distancia, y creo que son rasgos del arte muy importantes. Si quieres que el lector se sienta cómodo, tienes que ofrecerle espacio suficiente.

GROTH: ¿Has visto alguna vez la tira erótica de Jack Kirby?

MOORE: No, ¿cuál es? 

GROTH: Nah, estaba bromeando.

MOORE: [Risas.] ¡Ah, mamón! Es posible que formase parte de ese número de Young Romance que nunca se llegó a editar. Seguro que era magnífica, Gary.

jueves, 29 de diciembre de 2016

DOW JONES AND THE INDUSTRIALS / THE GIZMOS - HOOSIER HYSTERIA!


Dow Jones And The Industrials / The Gizmos ‎– Hoosier Hysteria!
(Gulcher Records, 1980)

A1-Dow Jones And The Industrials - What's The Difference?
A2-Dow Jones And The Industrials - It Ain't Good Enough
A3-Dow Jones And The Industrials - Set Yourself On Fire
A4-Dow Jones And The Industrials - Malfunction
A5-Dow Jones And The Industrials - Dude In The Direction Field
A6-Dow Jones And The Industrials - Rocking Farmers
A7-Dow Jones And The Industrials - Hold That Coed
A8-Dow Jones And The Industrials - USA
B1-The Gizmos - Progressive Rock
B2-The Gizmos - Pay
B3-The Gizmos - Dead Astronauts
B4-The Gizmos - Rock & Roll Dont Come From New York
B5-The Gizmos - Bible Belt Baby
B6-The Gizmos - Reggae Song
B7-The Gizmos - Take Me To The River

AQUI.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

EL PORNÓGRAFO LAUREADO, UNA ENTREVISTA CON ALAN MOORE (2 de 3)

Entrevista de Gary Groth en The Comics Journal número 143 (1991). Transcrita por Craig Maynard. Traducida por Frog2000. Parte 1.

GROTH: ¿Crees que en esta obra se respira una sensibilidad remarcadamente femenina?

MOORE: En términos generales, esta obra es capaz de expresar sensibilidades masculinas y femeninas. Supongo que si hay alguna que lo puede hacer debería ser una de este tipo. No me gustaría ser demasiado puntilloso con mis descripciones, porque sería de idiotas. Antes pensaba que el arte masculino se podía distinguir bastante bien del arte femenino. Y seguí creyéndolo hasta que me enteré de que M.K. Brown [se refiere a la historietista Mary K. Brown] no era un hombre y que sin embargo Mr. Bale [¿alguna idea de a quién se puede estar refiriendo?] sí que lo es.

GROTH: ¿Crees que fue culpa de motivos biológicos o culturales?

MOORE: Imagino que sería una mezcla de ambos. En realidad, hablar de imperativos biológicos u otras cosas parecidas no tiene ningún fundamento. Es cierto que si hablamos sobre los aspectos culturales, tradicionalmente la posición de la mujer ha sido muy diferente a la de los hombres, y resulta obvio que esa situación tiene que tener consecuencias.

Una de las cosas que ha degradado un montón el material pornográfico es que los hombres no tienen la sensibilidad suficiente como para captar algunas de sus situaciones como una amenaza espantosa de la misma forma que lo hacen la mayoría de mujeres. En nuestra obra Melinda y yo estamos intentado llegar a un punto medio. Eso no quiere decir que vayamos a obviar cualquier extremismo, porque esta es una obra extrema, aunque no esté dirigida hacia un género en concreto.

GROTH: En realidad, se puede encontrar muy poca pornografía orientada hacia mujeres, y además, hace poco he leído en algún sitio que hay evidencias que aseguran que las mujeres no se estimulan con ella de la misma forma que lo hacen los hombres.

MOORE: Eso me plantea algunas preguntas sobre los encuestados, o como sea el método que se ha utilizado para llegar a recoger esas evidencias. Supongo que la pornografía no estimulante a la que se suelen referir algunas mujeres es la que tradicionalmente ha sido realizada por y para hombres, porque en general es la única que se puede encontrar. Sin embargo, eso no quiere decir que sea la única que puede existir.

Algunas de las mujeres con las que he hablado sobre el tema me han comentado que normalmente la pornografía no les parece demasiado estimulante. Puede que algunas de ellas encuentren las obras de Collette eróticamente sugerentes. Por otro lado, algunas mujeres también se lo pasan bien con la pornografía hecha para hombres.

La reacciones ante la pornografía suelen estar gobernadas por diversos factores, como por ejemplo la presión grupal. Si eres una mujer a la que le gusta la pornografía, ¿estás traicionando los principios feministas que por lo demás te son tan queridos? Por otro lado, si eres un hombre que se siente próximo a los principios feministas y te gusta la pornografía, es posible que te asalte un sentimiento de culpa. La respuesta social ante la pornografía es muy compleja a varios niveles, tanto políticos como morales.
GROTH: ¿Hasta qué punto crees que la sexualidad puede estar politizada?

MOORE: Creo que la sexualidad ha sido innegablemente politizada. Mi definición de la política es bastante amplia: tiene mucho que ver con el ordenamiento de las interacciones y relaciones humanas, y eso incluye la sexualidad. Solemos intentar ordenar nuestra vida utilizando un conjunto de principios, y a menudo dichos principios tienen la política como base principal.

Lost Girls no se vanagloria de ser una obra pornográfica correcta y feminista, una a la que le hayamos extirpado todo lo que podría resultar ofensivo. Lo que hemos intentado es hacer pornografía a la que hayamos extirpado todo lo que nos resulte ofensivo a nosotros. Es una decisión personal. Como ocurre con el resto de mis obras, yo sigo poniendo mis límites.

GROTH: ¿Hasta qué punto crees que tu posición moral tiene en cuenta las objeciones feministas a la pornografía?

MOORE: Depende de cuáles sean esas objeciones. ¿Se oponen a la pornografía tal y como es en el presente, o como podría ser? Aunque pudiésemos afirmar rotundamente que sí, que el cien por ciento del material erótico creado hasta ahora en el mundo resulta injustificable y degradante (algo que niego por mi parte), eso no excluye la posibilidad de que se pueda crear una obra erótica valiosa en algún momento en el futuro.

En comparación, los cómics han sido reprimidos por presiones sociales relativamente moderadas y mantenidos en un gueto bastante juvenil durante décadas, pero hasta ahora, el conjunto de presiones sociales que trabajan contra la pornografía han ido aumentando y sus objeciones son cada vez más retrógradas. En realidad, la pornografía todavía no ha tenido la oportunidad de desarrollarse como un modo de expresión.

Creo que es más importante que nunca que hablemos sobre sexo con toda la honestidad que nos resulte posible, sea en la ficción o en la escuela. La convulsión sexual que se disfrutó en los sesenta fue en gran medida inconsciente. Durante la próxima década deberíamos poner las cartas sobre la mesa y llegar a un acuerdo sobre lo que significan el sexo y la sexualidad, y eso también incluye a las feministas.
GROTH: Se me ocurre que hasta cierto punto la politización de la sexualidad puede ser terriblemente inhibidora y contradictoria. Por ejemplo, los principios feministas de una mujer pueden impedirle someterse a los hombres, pero si le gusta ser sexualmente sumisa podría tener un verdadero problema. ¿Cómo se le podría hacer frente a algo así?

MOORE: Estoy seguro de que ninguno de los episodios de Lost Girls representa una situación parecida. Pero si uno de los personajes se diese cuenta de que disfruta con la sensación de sometimiento a los hombres, entonces lo que tendríamos que hacer es retratarla en un contexto que dejase claro que estamos hablando de esta mujer, no de todas las mujeres, y que es una cuestión de elección personal. Elegir ser sumiso es muy diferente a que alguien te lo imponga.

Hay una gran cantidad de personas en este mundo a las que les fascina la idea de la violación, pero no es mi caso. No la encuentro excitante en absoluto. Probablemente es mejor que las personas que la encuentren erótica se pillen otro material que no sea Lost Girls. Hay un montón por todos lados.

Tampoco creemos que este sea un libro de texto feminista. Al mismo tiempo, me parece que las mujeres que aparecen en la obra son retratadas dignamente. Esa es una cualidad de la que carece la mayoría del erotismo, donde terminan convirtiéndose en marionetas de carne. En Lost Girls estamos intentando hacer que todas sean personajes reales que no solo tienen una dimensión sexual. También disponen de una dimensión emocional, así como una dimensión intelectual. Y estamos intentando que no se interpongan en su forma de disfrutar del sexo.

GROTH: ¿Crees que el hecho de que la mayoría de la pornografía sea tan poco convincente responde a que los personajes son muy simplistas y sus comportamientos demasiado mecánicos, o al punto de vista masculino que viene de serie?

MOORE: Creo que en su mayor parte, el porno es tan poco gratificante porque está producido de una forma muy cínica. La mayoría de la gente que produce porno lo hace con el conocimiento de que lo que están haciendo va a ser consumido para hacerse una paja rápida, por lo que no tienen la intención de promover ningún tipo de valor artístico. Por eso, la pornografía es un género ignorado y devaluado que la mayoría de la gente suele evitar. Nunca ha tenido demasiado prestigio, así que es posible que la gente que se lo pudiese haber otorgado se haya buscado la vida en otros campos.

Además, la pornografía se fagocita a sí misma, porque para concebirla tienes que escribir sobre sexo. Y sin embargo, la sexualidad de la mayoría de la gente se basa en la pornografía. Hasta cierto punto, en el plano sexual la vida imita al arte.
GROTH: ¿Hasta qué punto crees que las fantasías sexuales se encuentran arraigadas en la realidad política?

MOORE: Lo que ocurre con las fantasías sexuales es que van más allá de cualquier moral que se nos quiera imponer en la realidad. Tienen lugar en la privacidad de nuestra mente, donde puedes hacer lo que te de la real gana. Nadie puede detenerte, es inútil intentarlo.

GROTH: Necesariamente eso no tiene por qué extenderse a su representación.

MOORE: La verdad es que no me gustaría que alguien se viese obligado a dejar de describir incluso sus más terribles fantasías sexuales. Aunque tal vez yo quisiera redactar un artículo diciendo por qué me parecen tan horribles. Creo que en una sociedad más abierta sexualmente, habría menos fantasías sexuales a las que tú o yo pudiésemos considerar aberrantes.

Si te fijas en sociedades en las que la pornografía y el erotismo han sido legalizados (y hasta cierto punto trivializados) como Suecia, puede que te encuentres con un montón de sex shops, pero lo que no tienen, tal y como ocurre en Inglaterra, es chicas de siete años a las que violan, estrangulan y arrojan al Canal. La cantidad de crímenes sexuales que tienen lugar en Inglaterra serían capaces de aterrorizar al sueco medio. Básicamente allí han conseguido desenroscar la tapa de la olla de presión sexual.

Sospecho que gran parte de la represión sexual que se puede ver (por ejemplo) en Gran Bretaña, tiene la intención de intensificar de alguna forma pervertida el disfrute sexual. Te aseguro que yo no creo que los presuntos moralistas que legislan en contra del sexo no sepan absolutamente que son ellos mismos la principal fuerza motivadora por la que la gente se ve empujada hacia diversos extremismos sexuales. Son ellos los que mantiene el sexo "sucio", y en realidad el sexo no lo es.

(Continuará)

martes, 27 de diciembre de 2016

KILLED BY DEATH #F.U.2


Killed By Death #F.U.2
(Redrum Records, 1998)

A1-F.U.2 - Playin' My Guitar
A2-Flirt - Don't Push Me
A3-Strychnine - C'est Pour Toi
A4-Ralph And The Ponytails - James Bond
A5-The Razors - Subway
A6-Edith Nylon - Waldorf
A7-The Scene - High Numbers
A8-Flyin' Spiderz - S.O.S.
B1-Flirt - De-Generator
B2-Trash - Priorities
B3-The Moondogs - Make Her Love Me
B4-Starshooter - Quelle Crise Baby
B5-The U-Boats - Break Out Tonight
B6-Strychnine - Lache Moi
B7-Lucy - Really Got Me Goin'
B8-Too Much - Photos Photo

AQUI.

lunes, 26 de diciembre de 2016

EL PORNÓGRAFO LAUREADO, UNA ENTREVISTA CON ALAN MOORE (1 de 3)

Entrevista de Gary Groth en The Comics Journal número 143 (1991). Transcrita por Craig Maynard. Traducida por Frog2000.

Hasta ahora, Alan Moore ha sido capaz de estirar los límites de géneros del cómic como el de las tiras de prensa (con Maxwell the Magic Cat), los superhéroes (con Miracleman, Watchmen), el terror (con La Cosa del Pantano), el cómic político (con Real War Stories, Brought to Light), los futuros distópicos (con V de Vendetta) y el de la geometría fractal y los centros comerciales (con Big Numbers). En esta ocasión, Moore y la historietista Melinda Gebbie están redefiniendo las convenciones de los cómics eróticos con Lost Girls, una historia atmosférica y surrealista ambientada en 1913 que examina las vidas y los deseos de sus tres mujeres protagonistas.

En la siguiente entrevista Moore charla sobre Lost Girls, sexo y psicología, sexo y política, sexo e Historia, sexo y religión, sexo y cómo se ven a sí mismas las mujeres y mucho más.

GARY GROTH: En la actualidad estás guionizando un cómic erótico titulado Lost Girls del que Melinda Gebbie se va a ocupar de los dibujos...

ALAN MOORE: Y en el próximo Taboo #5 van a aparecer los dos primeros episodios. Serán capítulos de ocho páginas que se irán editando en los siguientes Taboos a razón de bloques de uno, dos o tres episodios de la obra. Aparecerán como un suplemento a color de la revista. Los recopilaremos en tres tomos de varias páginas que terminarán conformando una novela de 240 páginas.

GROTH: Otra obra sin mucha ambición.

MOORE: Todas estas cosas suelen empezar de una forma más modesta para a continuación pasar a convertirse en algo absolutamente amenazador. En este caso, Melinda y yo habíamos empezado a planear una tira erótica de ocho páginas para una futura recopilación de cómics eróticos que nunca llegó a aparecer. En cuanto empezamos a darle vueltas al concepto, nos dimos cuenta rápidamente de que el proyecto era demasiado grande como para extenderse únicamente en ocho páginas. Después de pensarlo un poco más decidimos que sería mejor crear una novela gráfica para facilitarnos las cosas.

GROTH: ¿Qué cantidad del proyecto tenéis pensada y cuánta habéis realizado hasta ahora?

MOORE: Como siempre, el proyecto está pensado y trazado por completo. Acabo de terminar el guión de los cinco primeros capítulos, y Melinda ya ha empezado a trabajar en ellos. 

El enfoque de Melinda requiere un montón de trabajo. Antes ella trabajaba en el campo de la animación, así que hace cosas como currarse las hojas de personaje. Su enfoque del coloreado es muy artístico. El resultado es impresionante. Está intentando eliminar los trazos de negro. Todo el dibujo está construido basándose en el color.

En realidad he estado cerca de dos o tres años dándole vueltas a la idea de Lost Girls, pero no se me ocurría cómo llevarla a cabo. Es posible que haya tardado demasiado, porque me ha llevado mucho tiempo pensar en cuál podría ser la forma más adecuada de realizar una obra erótica. 

Supongo que hacer un cómic erótico no debería ser tan difícil. El erotismo es como el terror. Si describes cómo alguien le arranca un ojo a otra persona, todo el mundo sentirá repulsión. Si describes una mamada, todo el mundo debería sentir aunque sea una leve excitación. El caso es que resulta muy difícil hacerlo bien, en especial porque tampoco es que haya demasiados precedentes. Es como si estuvieses volando en solitario. En décadas y siglos pasados te podías encontrar con un montón de obras eróticas tan recomendables como dignas. Pero al mismo tiempo, cuando te fijas en ellas te das cuenta de que provienen de un clima social muy diferente, con una percepción diferente de la mujer y el sexo, independientemente de sus otros méritos, aunque en realidad puede que
escribir material erótico a finales del Siglo XX parezca poco apropiado.
GROTH: Supongo que con esta obra estáis intentando hacer algo más que suministrar material que le sirva de estímulo al lector. 

MOORE: Por supuesto. Lo ideal sería juzgar el erotismo con los mismos criterios con los que se juzgan el resto de las Artes. Y además debería conseguir ponerte cachondo. El tipo de erotismo que estoy intentando crear debería ser capaz de estimular a la gente a cualquiera de los niveles que tradicionalmente consiguen el resto de las Artes (con esto también me estoy refiriendo a los aspectos intelectuales y emocionales). Si la obra es lo suficientemente buena, debería ser capaz de abarcarlo todo.

GROTH: Parece bastante obvio que la obra haga hincapié en el erotismo, por lo que, ¿cómo se puede reconciliar este objetivo con los otros fines de las Artes?

MOORE: En la obra incluiremos una proporción de sexo tan brutal como instructiva para asegurarnos de que no se sobre-intelectualice. Estoy seguro de que al menos cada cuatro páginas habrá otras cuatro con material abiertamente sexual. Estamos intentando desarrollar una historia que incluya un montón de escenas sexuales, pero si te la lees de un tirón te darás cuenta de que principalmente trata sobre el tema del sexo. Trata acerca de nuestras vidas sexuales íntimas de fantasía y lo importantes que son. Trata sobre la importancia que tiene hablar sobre sexo y lo que la represión sexual ha sido y es capaz de hacerles a las personas y a las sociedades.

Por supuesto, en el plano artístico el sexo es un tópico digno de consideración. El sexo no es un tema menor. Si hablamos desde la perspectiva de la experiencia humana, me parece muy extraño y perverso que aunque muy pocos de nosotros seamos detectives, cowboys, superhéroes o zombies putrefactos que han regresado de la muerte (áreas relativamente raras de la experiencia humana), sin embargo existan géneros que se dedican a examinar esas áreas de actividad. Por otra parte, el sexo es algo que nos atañe a todos, incluso aunque seamos completamente asexuales, y ese es el motivo de que tanto la derecha como la izquierda hayan encerrado el sexo en un ghetto sucio, sórdido y secreto. 

GROTH: ¿Le atribuyes únicamente esa forma de actuar a la naturaleza puritana de nuestras respectivas culturas? 

MOORE: Eso es lo que pienso. El control y la supervisión del deseo es algo que se puede rastrear al menos hasta el Antiguo Testamento. Está tan arraigado en nuestra cultura que ya ni siguiera hablamos de ello como algo ajeno a nuestra cultura.
GROTH: ¿Cómo fue tu educación sexual mientras estabas creciendo en tu hogar?

MOORE: En casa jamás hablábamos sobre sexo. Crecí en una familia dominada por una matriarca victoriana muy estricta y de clase trabajadora, mi abuela.

En realidad, mi educación sexual fue un proceso bastante misterioso. La única educación sexual que recibí provenía de los chistes guarros que se contaban en el patio de colegio que tan solo comprendía vagamente y que, en primer lugar, estoy casi seguro de que nos los estábamos contando de una forma equivocada. Cuando tenía doce años me las arreglé para absorber una cantidad alucinante de desinformación sexual.

Me parece que solo llegamos a recibir un par de clases de educación sexual de catorce minutos durante todo el segundo curso de secundaria. Tenía trece años. Me acuerdo de entrar en clase de biología esperando para hacer algunas de las cosas divertidas habituales, como seccionar la cuenca de un ojo o diseccionar ratas, y el profesor de biología se dirigió hacia un chico que estaba en primera fila y le dijo: "Galsworthy, ¿qué sabes sobre las enfermedades venéreas?" Y sencillamente el chico se giró y empezó a vomitar por todo el suelo.

Nos contaron un montón de cosas horribles que eran completamente discutibles. Nos dijeron que la homosexualidad sencillamente era un fijación neurótica de la adolescencia que algunos no habían sido capaces de superar.

GROTH: ¿Qué has hecho para desengañarte de todas esas leyendas, de las que obviamente has conseguido librarte? 

MOORE: Bueno... sencillamente lo que tienes que hacer es salir de tu casa y practicar sexo. En realidad es la única forma de aprender sobre cualquier cosa. Según empiezas a disfrutar de diferentes encuentros románticos vas aprendiendo cada vez más cosas de primera mano, y también un montón sobre los demás. Probablemente puede ser la experiencia de aprendizaje más formidable que una persona joven puede recibir.

Pero a lo largo de tu vida te sigues encontrando con un montón de nuevas mitologías sobre el sexo, posturas que interiorizas y de las que algunas veces no eres capaz de deshacerte, varias fijaciones eróticas que, dependiendo de la década en la que hayas nacido y la cultura en la que hayas crecido, estoy seguro de que facilitan que algunas personas sigan teniendo un pensamiento encorsetado sobre el tema. Por fortuna, también puedes seguir tu propio camino para atravesar todas esas mitologías. Supongo que todos seguimos haciéndolo a lo largo de nuestras vidas sexuales. Todo forma parte del proceso de aprendizaje, o por lo menos así es como debería ser.
GROTH: ¿Qué crees que se puede aprender durante ese proceso?

MOORE: En realidad podemos aprender mucho sobre la mayoría de áreas fundamentales de la experiencia humana. Porque todo se puede resumir en que nacemos, practicamos sexo y morimos, ¿no es cierto? El sexo tiene el potencial de ser un momento humano tremendamente importante, aunque algunas veces pueda resultar demasiado trivial. Puedes aprender un montón sobre tu paisaje emocional interior, tus deseos, las cosas que te marcan, que algunas veces pueden ser sorprendentes y otras bastantes perturbadoras. 

En particular, los hombres padecen un montón de bloqueos emocionales. Sentimentalmente hablando, a veces se construyen prisiones de hierro personales, y luego se dan cuenta de que no son capaces de escapar de ellas. Pero a veces las relaciones emocionales o sexuales pueden abrir esas prisiones. 

El sexo no tiene nada que ver con la carne. Claro, el acto sexual (la fricción, las partes corporales) también forma una parte muy importante del sexo, pero solo es la punta del iceberg. En su mayoría es un proceso cerebral del que nadie suele hablar. El sexo trata acerca de las cosas que más nos gustan (las cosas que nos avergüenza contar, los secretos más lujuriosos), pero en su mayoría esas cosas solo ocurren en el interior de nuestro cráneo. Son esas cosas que únicamente has contado a tus amigos íntimos. Y en gran medida estos deseos motivan nuestro comportamiento. No quiero aferrarme demasiado a una hipótesis freudiana, pero hasta cierto punto, todo lo que hacemos, desde el acto humano más vil hasta el más benigno y noble, está relacionado con nuestros impulsos sexuales. Es obvio que a menudo la violencia es sexo sublimado. En cierto modo, la gente que logra un éxito atroz en su profesión, podría responder a sus propósitos de ser una persona atractiva.

Todos los sórdidos paisajes de fantasía que evocamos en nuestra imaginación son trascendentes. Son reales e influyen en los eventos humanos de una manera bastante importante.

GROTH: En este caso, entrecomillas lo de "sórdido", ¿verdad?

MOORE: A veces. A veces será "sórdido" sin las comillas. Dependerá del tipo de imaginación que poseas. Llega un punto en el que la fantasía se ha repetido tantas veces que se puede convertir en una cosa reflexiva y mortecina, puede que ya no tenga nada que ver con el espíritu del sexo, que es animado y está lleno de vida.

GROTH: Supongo que en Lost Girls intentas explorar el sexo desde cierto punto de vista filosófico. ¿Podrías hablar un poco más sobre el tema? 

MOORE: Para responderte debería hablarte un poco sobre la esencia real de Lost Girls.

La obra se ambienta en 1913. En aquella época estaban sucediendo interesantes eventos por toda Europa. Uno de ellos fue la performance de La Consagración de la Primavera ofrecida por Stravinsky, que también aparece en Lost Girls. Terminó provocando disturbios. En Europa se estaban produciendo tensiones sexuales y emocionales por todos lados, una buena cantidad de sexualidad, y ante la exhibición de esta obra estallaron con una ferocidad completamente injustificada. Un año después asesinaron a Franz Joseph en Sarajevo y mira todo lo que conllevó ese asesinato. Todas las tensiones que existían en ese entonces en Europa eran bastante únicas. Es un marco muy interesante en el que ambientar nuestra historia erótica.

En ella, tres mujeres se conocen en un hotel de Austria en un momento en el que más o menos las fronteras entre Austria, Suiza y Alemania han empezado a converger. Una de las mujeres es una anciana aristócrata inglesa que está casada, otra es una mujer de mediana edad y clase media inglesa que se encuentra allí con su marido en viaje de negocios. Y también tenemos a una joven del Medio Oeste americano. Las tres se acaban de conocer, pero llegan a la conclusión de que tienen mucho en común. Cada una de sus experiencias ha culminado con un despertar en sus vidas que parece el equivalente a una erupción masiva y tumultuosa y que las ha arrojado casi completamente hacia un nuevo mundo. Cada una de ellas también se ha construido una vida de fantasía que gira en torno a sus experiencias tempranas que nunca han compartido con nadie más.

Gradualmente, y puede que a regañadientes al principio, las tres mujeres empiezan a narrar su biografía sexual a las demás, al igual que las fantasías que han ido construyéndose alrededor de su vida sexual. Sus historias son muy diferentes, aunque existen varias similitudes. Gracias a las mismas tenemos la oportunidad de hablar sobre la sexualidad humana de una forma panorámica.
Las tres mujeres son, (respectivamente), Alice, Wendy y Dorothy, de Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan y El Mago de Oz. Las historias que refieren, y que suponen el grueso de Lost Girls, son versiones decodificadas sexualmente de los tres libros. Aparte de estas historias, en el hotel (una fabulosa y disparatada construcción art nouveau), van produciéndose varios sucesos más, al igual que en Europa. 

Lost Girls trata sobre la importancia de la ficción en nuestras vidas, la importancia de la fantasía, la importancia de nuestra vida interior. Con esto conseguimos que estos tres personajes en particular resulten completamente apropiados para el tipo de historia que queremos hacer. Además, a todo el mundo le sonará la imaginería de los tres libros. Creo que retorcer estas imágenes, conceptos e historias, y hacer que ellas descodifiquen sus historias sexuales le otorga un verdadero poder e impacto a la obra que podría ser difícil conseguir de otra forma.

Queríamos realizar una obra erótica que no estuviese completamente limitada por las habituales restricciones del erotismo heterosexual orientado hacia los hombres, tal y como ocurre con la mayor parte de la pornografía. No estoy de acuerdo con la actitud tradicional
hacia la pornografía enarbolada por algunas feministas que asegura que hay que quemarla. Pero también tenemos que dejar claro que la mayoría de la pornografía es fea y ofensiva para las mujeres. Queremos hacer algo que resulte atractivo para ambos sexos. Es una de las razones por las que colaborar con Melinda me llena de orgullo. Tengo la sensación de que el cómic no funcionaría tan bien si dos creadores masculinos se hubiesen encargado de él. Bajo esas circunstancias me parecería muy difícil que la obra no hubiese quedado impregnada con un ligero olor a vestuario, aunque fuese con las mejores intenciones.

Los dos hemos estado hablando largo y tendido sobre el cómic: lo que queríamos y no queríamos que apareciese en la obra. Estamos colaborando estrechamente en todos y cada uno de los pasos del proyecto. La forma en que la que nos estamos ocupando hasta ahora me parece perfecta, y creo que Melinda también está encantada de lo bien que esta funcionando el proceso. 

El estilo de dibujo de Melinda (no sé si es por el hecho de que es una mujer, o porque es Melinda), se suele centrar en cosas diferentes a las que quizá un artista masculino se habría fijado. La pornografía masculina tiende a ser muy mecánica: "esta pierna por aquí y esta otra por allá". Aunque la técnica de dibujo de Melinda es completamente competente tal y como ha sido hasta ahora, en Lost Girls se está centrando más en ambientar las emociones. Y su forma de utilizar el color ofrece en las viñetas cierta sensación de ensoñación y genera un paisaje emocionalmente cálido. La ausencia de trazos de negro consigue que el aspecto no tenga la aspereza y enfoque de una película pornográfica. Y eso por no hablar explícitamente de los detalles: porque se pueden encontrar un montón.

(Continuará)

viernes, 23 de diciembre de 2016

KILLED BY DEATH #999


Various - Killed By Death #999
(Redrum Records (KBD), 1999)

A1-Helen Keller - Surfing With Steve And Ed Amin
A2-Blackholes - Captain Payday
A3-Chronics - Test Tube Baby
A4-Ambulance - It's All Up To You
A5-Schematix - Second Story
A6-Realtors - Guilt By Association
A7-Gang Green + The Amputators - I Hate You
A8-Ivan + The Executioners - I Wanna Kill James Tailor
A9-Fensics - Full Time Job
B1-The Now - I'm Eating Off A Fashion Plate
B2-The Dogs - Rot 'N' Roll
B3-Accelerators - All Right
B4-Men In Black - Gypsy Lid
B5-Vectors - I Hate Myself
B6-Saucers - What We Do
B7-Arthur's Dilemma - Up To You
B8-Chain Gang - Born In Brazil
B9-The Macs - The Cowboy Song

AQUI.

jueves, 22 de diciembre de 2016

KILLED BY DEATH #69


Various ‎- Killed By Death #69
(Redrum Records (KBD), 1997)

A1-Mollesters - Plastic
A2-Mollesters - I Am
A3-Paraf - Rijeka
A4-Paraf - Moj Zivot Je Novi Val
A5-The Art Attacks - Punk Rock Stars
A6-The Art Attacks - Rat City
A7-The Innocent Vicars - Antimatter
A8-The Innocent Vicars - She's Here
B1-The Genral Foodz - (You Didn't Have To) Be So Funny
B2-The Genral Foodz - Love Potion #9
B3-The Features - City Scenes
B4-The Features - Do You Wanna Know A Secret?
B5-The Features - Police Wheels
B6-Massmedia - Das Jazz
B7-Massmedia - Jag Vill Ingenting
B8-Pack - Com'on
B9-Pack - Nobody Can Tell Us

AQUI.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

MATT GROENING, UNA ENTREVISTA DE GARY GROTH (PARTE 8 DE 8)

Matt Groening, una entrevista de Gary Groth. (The Comics Journal 141, abril de 1994. Parte 8 de 8.) Traducida por Frog2000. Parte 1parte 2parte 3parte 4parte 5parte 6parte 7.

Groth: ¿Cómo se podría definir esa situación de saturación de merchandising? ¿Crees que se puede cuantificar? ¿Cuáles pueden ser sus consecuencias?

Groening: Cundo el merchandising termina tapando el producto que intenta representar, entonces ya no importa lo ingenioso que sea su diseño, porque la porquería termina por cubrirlo todo. Igual no soy modesto, pero te aseguro que he intentado que todas las cosas relacionadas con los Simpsons que hemos licenciado tengan la máxima calidad. Porque no era cuestión de dejar que hiciesen lo que en este negocio se denomina como "etiqueta asociada", poner simplemente la imagen del producto en una tartera. De hecho, los licenciatarios se han vuelto locos por culpa de nuestras rigurosas exigencias de diseño, e incluso hemos llegado a prohibir la producción de una camiseta de baja calidad.

Groth: ¿Te ha acusado alguien de haberte vendido?

Groening: Casi nunca se han atrevido a decírmelo a la cara [risas]. Pero sí que he recibido algunas críticas. Hay muchas razones por las que el éxito puede ser muy gratificante, pero también existen ciertos elementos que te pueden dejar aislado. Muchas de mis sólidas amistades se han empezado a tambalear por el simple hecho de que me haya tocado la lotería de los dibujos animados, algo que me ha sorprendido un montón. Visto en retrospectiva, supongo que a pesar de todo no debería haberme sorprendido tanto.

La atención que había empezado a recibir mi tira de Life in Hell me puso mi contento, y sé que podría haber seguido haciéndola durante mucho tiempo. Supongo que si uno de mis amigos hubiese acertado con un programa de dibujos para la televisión, también me habría dejado descolocado. Esa es la única parte de todo este meollo que me ha disgustado. Ahora no puedo compartir mi buena suerte con gente con la que solía llevarme bien.

Groth: ¿Te has sentido herido?

Groening: Claro. Ya sabes, a la gente no le suele gustar escuchar que a los demás les va demasiado bien. Quiero decir... piensa en toda esa gente a la que no le gusta que Fantagraphics siga adelante.

Groth: Es una de las cosas que me hacen seguir adelante.

Groening: Eres víctima de parecidas circunstancias a las mías. Sabes bien que en el mismo momento en el que empiezas a llamar la atención, aparece alguien para decirte: "¿es que te crees mejor que yo?" En realidad no lo soy, pero lo que me diferencia del que me critica es que intento aportar algo.
GROENING Y LOS CÓMICS

Groth: Eres un conocido fan del cómic, ¿estás al día sobre lo que se está publicando? ¿Te siguen interesando los tebeos?

Groening: Claro, sigo estando al día y les presto toda mi atención.

Groth: ¿Cuál crees que es tu situación actual en el medio?

Groening: La verdad es que me siento muy afortunado. Llegué justo cuando la prensa underground estaba a punto de desaparecer y se habían dejado de imprimir comix underground, pero mi tira comenzó a conocerse con el advenimiento de los denominados semanarios alternativos que empezaron a aparecer por todo el país. En cuanto estas revistas y periódicos alcanzaron más y más éxito, pude hacerme con mi propio grupo de lectores.

Groth: Empezaste justo en los comienzos.

Groening: Pero desafortunadamente estos semanarios eran tan pequeños que no solían buscar a nuevos historietistas, aunque eso sí, Lynda Barry y yo éramos lo suficientemente buenos como para que no nos ignorasen. Lynda y yo solíamos hablar sobre los jóvenes novatos que llegarían a este medio en el futuro y se fijarían en nosotros, cuando fuésemos auténticos veteranos. Solía decirle: "yo no quiero ser uno de esos historietistas típicos de los ochenta". [Risas.]

De todas formas, creo que los autores más interesantes siguen trabajando en estos semanarios y periódicos. La obra de Lynda me parece increíble. Está tan cerca de la literatura como siempre suelen estarlo las tiras de periódico, pero me parece que está consiguiendo algo bastante novedoso.

En Chicago hay otra autora que se llama Heather McAdams... su material es muy suelto y libre, y es muy divertido. La mayoría de sus chistes son de una sola viñeta. Tiene mucho talento y debería ser más conocida. Lynda y ella han colaborado en un calendario para este año que se titula algo así como: "El Enormemente Disfuncional Calendario Mundial de 1991". Puede que Heather tenga una sensibilidad parecida a la de Lynda... si esta hubiese nacido en Marte.
Groth: ¿Qué opinas sobre el estado actual de las tiras de prensa?

Groening: Me parece bastante triste que las impriman en un formato tan pequeño, pero por lo menos el contenido sigue siendo inteligente. Ahora mismo estoy trabajando en una tira sindicada para los periódicos centrada en los Simpsons. Estoy intentando que en el futuro la produzca un equipo de varios artistas con la intención de que aparezca a diario. Si soy capaz de conseguir que tenga la calidad suficiente, por fin terminaremos viendo publicada una tira de los Simpons. Creo que lo que estamos haciendo en televisión es demasiado complejo como para pasarlo a papel, así que esperamos que el éxito del programa nos permita realizar una tira de cómic que vaya un poco más lejos de lo habitual.

Groth: ¿No crees que la tira de prensa es un medio incluso más conservador que la televisión?

Groening: Por supuesto, pero algunos autores están intentando traspasar los límites, como Berke Breathed y Garry Trudeau, aunque la mayoría de historietistas suelen ser bastante formales.

En cuanto al equipo que estamos juntado para la tira de los Simpsons, me imagino que la mayoría de lectores del The Comics Journal considerarán que los cómics son una expresión solitaria realizada por un individuo con una visión única, y que es él mismo quien debería guionizar y dibujar toda la tira.

Groth: Es obvio que tú no lo consideras necesario.

Groening: Supongo que cuando estás reuniendo a un equipo como lo estoy haciendo yo, no es que precisamente te parezca lo más importante. Pero yo también sigo haciendo mi tira en solitario, y tengo que limitar las horas que me quedo sin dormir. Me gustaría tener la oportunidad de expresar muchas más ideas en solitario, pero no tengo ni forma ni tiempo de hacerlo. Creo que lo mejor que me ha ocurrido en estos últimos años es que se me ha presentado la oportunidad de poder delegar las tareas más mecánicas y dejar la pelota creativa rodando para de esa forma ofrecer a otra gente la oportunidad de que se unan a la fiesta. El trabajo es un poco menos solitario y más divertido. Definitivamente era un obstáculo mental que he tenido que superar, pero una vez que lo he conseguido me ha hecho mucho más feliz.

Groth: ¿Sueles ir con frecuencia a las tiendas de cómics?

Groening: El enorme despliegue de títulos que se puede ver no me interesa demasiado. Suelo ir todas las semanas para hacerme con las re-ediciones de Polly and Her Pals, Krazy Kat y algún otro material igual de antiguo o incluso más, y difícilmente suelo comprar nada nuevo. Pero aún así, todas las semanas cuando entro en la tienda me dicen: "¿Has visto el nuevo de Spider-Man?" Un día terminé harto y les dije: "escucha, llevo viniendo aquí desde hace diez años, y creo que nunca me has visto comprando un tebeo de superhéroes. ¿Por qué lo sigues intentando?"

Groth: Quieren que te conviertas al culto.

Groening: ¿Sigue viva Tía May?

Groth: Me avergüenza admitir que no tengo ni idea.

Groening: Cuando dejé de comprar la serie su vida estaba colgando de un hilo.

Groth: Si, pero llevan 25 años con el mismo truco.

Groening: [Risas.] Es muy gracioso. Si quieres nombra unos cuántos autores y te voy comentado lo que opino de ellos.
Groth: ¿Harvey Pekar? ¿Has leído lo que hace?

Groening: Me encanta su material, cuando aparece un nuevo American Splendor se me alegra el día. Es un tesoro nacional. Por otro lado, sus columnas para el Journal no me parecen lo mismo. Me gusta leerlas, porque así escucho la voz de Harvey en mi mente, pero me parece que su rivalidad con Art Spiegelman responde a cierta intencionalidad.

Groth: Es más que una intención.

Groening: De todas formas, leerlo siempre es muy estimulante. Él mismo está de acuerdo con la máxima de que no tienes que estar de acuerdo con alguien para que lo que haga sea interesante.

Groth: Supongo que leerás el RAW.

Groening: Me parece un poco árido, pero le tengo mucho aprecio, y me encanta que Art Spiegelman y Francoise Mouly ofrezcan una oportunidad a los autores más raros para que muestren su obra más salvaje. Me gusta mucho Snake Eyes. La tira de Kaz es magnífica. Soy fan de Mark Newgarden, que ha hecho una salvaje parodia de Life in Hell en su tira semanal. Pero se la voy a devolver, porque estoy trabajando en unas cards de los Simpsons que va a editar Topps.

Groth: ¿Qué hay de Drew Friedman?

Groening: Drew Friedman es uno de mis placeres culpables. Me estremezco cuando me doy cuenta de cómo es: "espera un momento... yo soy más viejo y estoy más arrugado". Aquel tomo con la portada verrugosa me parece un regalo envenenado.

También me gusta ese otro tío, Doug Allen. Hace una tira titulada Steven. También aparece en Snake Eyes. Su estilo de dibujo es genial.

Y luego tenemos a Reid Fleming, World´s Toughest Milkman de David Boswell, del que también acaba de aparecer el último número de su épico "Rags to Riches". Me parece asombroso que haya sido capaz de enlazar todas las tramas, porque parecía que cada una de ellas estaba avanzando por caminos completamente diferentes. También me gusta mucho "Naughty Bits" de Roberta Gregory.

Groth: ¿Has leído Eightball?

Groening: Me encanta. Ahora mismo es mi cómic favorito. Llevo leyendo el Journal desde hace años. Pero sacar a la gente que sacáis en la portada ratifica lo que hacéis. Me refiero a que Aline Kominsky... es fantástica. Me parece que la gente no se ha dado cuenta todavía del servicio que el Comics Journal le está haciendo al medio.
Groth: ¿Has leído la recopilación de la obra de Aline Kominsky?

Groening: Es genial. Me había olvidado de lo perturbadora que puede ser. Y por supuesto, sigo leyendo a Robert Crumb, que siempre ha tenido la capacidad de dejarme asombrado, si es que no me deja completamente encantado.

Groth: Hace poco te reuniste con él, ¿no es cierto?

Groening: Vino a los estudios de la Fox y se quedó mirando la piñata pirata de Bart Simpson que tengo en mi despacho, la tabla de skate de los Simpsons clavada en la pared y el acondicionador de Bart que cuelga de la lámpara, y me dijo: "Bob, ¿qué es lo que estás haciendo con tu vida?" En ese momento me dio la sensación de que me había convertido en uno de esos horribles tipos con puro que aparecen en los cómics de Robert Crumb.

Groth: Me han dicho que estuvísteis comiendo en la cafetería de la Fox, ¿no es un poco deprimente?

Groening: Claro, pero también fue muy, muy divertido. Todos los guionistas de los Simpsons se acercaron a rendirle tributo, porque todos son fans de su obra. No se podían creer que ese dios estuviese delante suyo.

Groth: ¿Y cómo se lo tomó Robert?

Groening:  Agachó la cabeza y se puso a dibujar lentamente. Y también se empezó a retorcer un montón. Que me visitara mi héroe supuso toda una experiencia. Fue él el que vino a mi terreno, pero me sentía como si yo fuese el invasor, y además aprendí mucho acerca de qué hay que hacer para disimular las apariencias.

Groth: ¿Crees que Crumb ha encontrado un espacio propio en este medio a mitad de camino entre la pureza idílica y el mundo real? Supongo que sigue siendo tan puro como puede ser un historietista que vive de su trabajo, y además sigue logrando tener cierto impacto social, aunque por supuesto, no sea al mismo nivel que el de los Simpsons.

Groening: Excepto que parece ser profundamente infeliz. Puede que en su caso sea consecuencia de su punto de vista sobre la vida. Pero bueno, supongo que ha sido capaz de seguir su propio camino y está haciendo exáctamente lo que le gusta.

Groth: ¿Qué otros historietistas crees que se acercan a un estado Aristotélico con su obra?

Groening: Hay uno que me parece un modelo personal: Jules Feiffer. Trabaja en una tira semanal que le permite hacer todo tipo de cosas en su vida. Películas, obras de teatro y todo lo demás. Por cierto, ¿qué tal está vendiendo Crumb?

Groth: No es que esté arrasando, pero bastante bien.

Groening: ¿Hay cifras sobre las ventas de Zap? ¿Se acercan al millón de copias?

Groth: Algo parecido.

Groening: ¿Cómo podría alguien que se ha comprado Zap en su momento olvidarse por completo de esa época? Suelo conocer gente de mi edad que me dice: "¿Crumb? ¿Zap? Me suena de algo". Y pienso: "¿Cómo se te puede haber olvidado algo como eso?"

Groth: Claro, es icónicamente poderoso.

Groening: Una vez entré en una tienda de cómics que tenía una sección de underground, y se supone que nadie menor de 18 años podía entrar en ella. Veías a los chavales pasar por delante y ni siquiera se fijaban en las estanterías. Aunque no me los hubiese podido comprar, ¡por lo menos yo me habría fijado en los títulos! Es un material diferente, raro. Cuando era niño solía ir a las tiendas de discos hippies. Mis amigos y yo siempre estábamos buscando las cosas más raras que pudiésemos encontrar, y no nos importaba sobre qué podían tratar, queríamos explorar lo más extremo.

Groth: Me encanta que ese mismo impulso siga vivito y coleando. La cultura actual es mucho, mucho más comercial que hace diez años.

martes, 20 de diciembre de 2016

KILLED BY DEATH #41


Various ‎- Killed By Death Volume 41
(Redrum Records (KBD), 1998)

A1-Von Gam - Hasse Parasit
A2-Von Gam - Mode
A3-Lullabies - Cop In The Street
A4-Lullabies - Fashion Punx
A5-Rattlers - Meillä On Yhteinen Tuleveissus
A6-Sterke Svakheter - Trodde Vi Hadde Demokrati
A7-Magic De Spell - Sweating All Over
A8-Magic De Spell - Virgin Freedom
A9-Vonbrigdi - Börnin Pin
A10-Marie France - Dereglee
A11-Vipers - No Such Thing
A12-Lixomania - Fugitivo
A13-Lixomania - Violencia & Sobrevivencia
B1-The Stalin - サ ル
B2-The Stalin - 猟奇ハンター
B3-Aqui D’el Rock - Ha Que Violentar O Sistema
B4-Jack Rabbit Band - Revenge
B5-Los Nikis - Amenaza Amarilla
B6-Los Nikis - Gamma Globulina
B7-Electric Deads - Mind Bomb
B8-Electric Deads - Screwball
B9-Electric Deads - Crossroad
B10-Lullabies - Junk
B11-Lullabies - It Could Be You
B12-Skiantos - Io Sono Un Autonomo

AQUI.

lunes, 19 de diciembre de 2016

KILLED BY DEATH #40


Various ‎- Killed By Death Volume 40
(Redrum Records (KBD), 1998)

A1-Prljavo Kazaliste - Moj Je Otac Bio U Ratu
A2-Skams - Konfirmationen
A3-Skams - Södertull
A4-TNT - Gilmore 77
A5-Jo Squillo Eletrix - Skizzo, Skizzo
A6-Fraebbblarnir - No Friends
A7-Fraebbblarnir - Critical Bullshit
A8-Pleemobielz - Troep
A9-Pleemobielz - Dagenlang Balen
A10-Birthward 82 - The Greatest War
A11-Birthward 82 - Idiots Power
A12-Wild Youth - Wat 'Bout Me
A13-Wild Youth - Radio Youth
B1-Sleepy Sleepers - Anarkiaa Karjalassa
B2-Fort & Gaeli - NSB
B3-Fort & Gaeli - Enveiskommunikasjon
B4-UHF - Cacada
B5-Strychnine - Pas Facile
B6-Bucks - That Kind Of Ohohoh
B7-Remo Voor - Toilet Love
B8-Tollwut - Seuchen
B9-Pöbel- Es Lebe Hoch Die Perversion
B10-Pöbel - Scheiβ Auf's Bundesheer
B11-Los Violadores - Mirando La Guerra Por TV
B12-Los Violadores - Represion

AQUI.

viernes, 16 de diciembre de 2016

MATT GROENING, UNA ENTREVISTA DE GARY GROTH (PARTE 7 DE 8)

Matt Groening, una entrevista de Gary Groth. (The Comics Journal 141, abril de 1994. Parte 7 de 8.) Traducido por Frog2000. Parte 1parte 2parte 3parte 4parte 5, parte 6.

Groth: Que parezca la verdadera América... Supongo que después de poner suficientes ideas sobre la mesa, las repartirás entre varios guionistas.

Groening: Claro, en ese momento empiezan a desarrollar una idea más general o primer esquema. Luego se redactan los guiones, que se revisan una y otra vez en varias reuniones, donde la gente va añadiendo o quitando cosas. Todos contribuimos en la escritura de los guiones. Luego los leemos en una reunión grupal (literal). Nos reunimos todo el elenco que graba el programa alrededor de una mesa y leemos el guión en voz alta, mientras nos quedamos sentados tomando notas, fijándonos en qué es lo que funciona y lo que no. Revisamos el guión durante otro par de días más, y luego empezamos a grabar el capítulo. Ese día nos sentamos juntos una vez más para charlar sobre el guión, y basándonos en esa conversación, re-escribimos lo que haga falta en sesiones de entre 15 minutos y medio día. Es entonces cuando ideamos múltiples tomas de cada escena e incorporamos el doblaje de los actores y editamos la pista de sonido, que luego enviamos de nuevo a los animadores, que se ponen a elaborar los storyboards, los diseños de personajes, los fondos y todo lo demás. A esta altura del proceso también vamos añadiendo más material o borrando el que no nos conviene.

Creo que uno de los motivos por el que los Simpsons funcionan tan bien es porque cuidamos tanto los guiones como lo hacen en una comedia de imagen real, en contraposición al típico dibujo animado de televisión, que suele estar escrito por un solo tipo. Hablando de trabajos miserables... ¿Te imaginas tener que trabajar para los dibujos de los sábados por la mañana? Jesús...

Groening: ¿Cómo participas tú en el proceso? Supongo que serás el que lo revisa todo...

Groening: Todo el mundo lo revisa todo, así que se ejerce un escrutinio continuo y muy intenso que va modificando las cosas. Según el programa ha ido haciéndose más grande y hemos ido incorporando más gente con talento, he podido sentarme un poco para coger aire.

Por ejemplo, mientras estoy hablando contigo, tengo a unos cien metros de mí a una orquesta de 35 músicos intentando grabar la banda sonora del capítulo de la semana siguiente. Allí están sentados un par de productores que han empezado a decir: "Me parece que los violines deberían sonar de forma más agresiva para la ambientación determinada que estamos intentando conseguir", y eso ha hecho que al compositor le den ganas de arrancarles el corazón.

En cuanto termine de hablar por teléfono, iré a toda velocidad a ver cómo graban esas escenas. Es mi parte favorita de todo el proceso, porque es como si pudieses acudir gratis a un concierto.
LA INUNDACIÓN

Groth: ¿Cómo te sientes al estar trabajando para uno de los conglomerados mediáticos más gigantescos del planeta?

Groening: Tengo sentimientos encontrados. Me divierte mucho que este programa llegue a un público tan enorme. Me hace gracia pensar que mi estilo de dibujo está siendo asimilado por niños de tres y cuatro años. A veces he recibido por correo dibujos de los personajes realizados por esos chavales, y es todo un placer. Me gusta imaginar que en los próximos años, esos chicos que están viendo la serie por primera vez, seguirán viendo las reposiciones para poder pillar todas las bromas que aparecen en segundo plano. Creo que el programa aguantará mucho tiempo en antena. Estoy seguro de que seguirá durante unos cuántos años más.

Otra cosa magnífica es que el programa ha logrado tanto éxito que supongo que podré desarrollar más proyectos, y espero poder llevarlos a cabo exactamente como yo quiero. No sé qué podrá ser, es posible que podamos convertir Life in Hell en una serie de animación, situación que te aseguro que hace unos años habría resultado imposible. 

Groth: ¿Y cuál es la parte negativa de esos sentimientos encontrados?

Groening: Bueno, yo me pongo camisas hawaiianas y pantalones cortos, pero estoy trabajando con gente que viste con un dos piezas de 500 dólares. Para alguien que es un viejo hippie resulta muy poco atractivo.

Groth: ¿Tienes escrúpulos por estar enriquenciendo aún más a Rupert Murdoch? 

Groening: Da para pensar, sí: "la propiedad es un robo" y todo lo demás. En cualquier momento, cualquier corporación en la que estés trabajando va a hacer algo que te puede provocar ciertas dudas. Me refiero a que el Village Voice también era propiedad de Rupert Murdoch. Es una contradicción que me gustaría resolver de algún modo. 

Groth: ¿Qué opinas de que los Simpsons se utilicen como anuncios publicitarios?

Groening: Cuando estaban emitiéndose en el Tracey Ullman Show, una de mis metas era que los Simpsons consiguieran su propia serie. Sabía que Fox tenía bastantes dudas, así que accedí a hacer los anuncios de Butterfinger para poder convencer a la cadena de que tenían una fuente de dinero entre manos. Incluso fue divertido, porque mi intención también era intentar entrar en publicidad. En un mundo perfecto, los Simpsons serían un show puro sin anuncios comerciales añadidos. Pero no soy el propietario de la serie, lo es la Fox. Es posible que sí que sea el propietario de mi próximo proyecto, por lo que intentaré hacerlo de una forma ligeramente diferente. 

Groth: Comentas que estabas de acuerdo en hacer los anuncios de Butterfinter, pero, ¿podrías haberte negado? ¿Tenías el control de lo que se podía hacer o no en la serie?

Groening: No estoy seguro. Supongo que si hubiese presionado podríamos haber detenido las cosas, pero no quería hacerlo, quería seguir adelante.

Quería lograr algunas cosas que tenía pensadas de antemano, así que hice algunas concesiones de las que no me siento orgulloso. Queríamos conseguir que diseñaran el pinball de los Simpsons, así que tuvimos que crear una extravagancia que le viniese bien a ese tipo de licencia. Pero estoy contento de esa máquina de pinball, y lo mejor es que es la que más está vendiendo en todo el mundo.

Groth: Dios mío.
Groening: Además, me parece una buena máquina. También hemos estado ocupados con el juego de Nintendo de los Simpsons para la Gameboy, y en el arcade para las salas recreativas, que sé que le va a entusiasmar a la gente.

Aquí tienes otra reflexión más sobre los historietistas: nuestro medio tiene la tecnología más escueta posible. Tinta, papel y ya está. Creo que es capaz de resistir perfectamente el embate de otras formas de tecnología, pero las historietas también pueden ser un trampolín hacia otros medios de entretenimiento. Me alegro mucho de no haberme resistido a hacer otras cosas. 

Groth: ¿Hasta qué punto la decisión que tomó Fox de hacer un programa de animación de media hora de los Simpsons tuvo que ver con la posibilidad de vender merchandising?

Groening: Estoy seguro de que influyó muchísimo. En cuanto al merchandising, no tengo nada que ver, y me parece que para ellos está siendo algo nuevo y excitante. Creo que incluso ellos se han sorprendido un montón de la mina de oro en la que se ha terminado convirtiendo la serie. 

Hay personas de todo tipo que me han hecho llegar sus impresiones sobre el merchandising de los Simpsons. No solo han parodiado mi tira, sino también a los propios Simpsons. Hasta se han cachondeado de mí. Tengo amigos que también han sido el blanco de parodias que han hecho que se enfaden un montón, aunque en mi caso siempre me ha parecido muy gracioso.

Creo que gran parte del problema de los Simpsons reside en que han alcanzado un éxito tan atroz, mucho más allá de lo que cualquiera podría haber soñado, que la ubicuidad de la cara de Bart Simpson está empezando a molestar a los más picajosos. Volvamos sobre aquella época en la que Gary Panter y yo nos sentábamos en el Astroburger. Gary creció en Tejas en una localidad en la que su padre regentaba una tienda de todo a cien, y recuerdo que solía decirme: "Me gustaría muchísimo diseñar mi propia línea de juguetes", que es lo que acabó haciendo con el proyecto "Pee Wee´s Playhouse". Siempre pensé que era una buena idea. Yo mismo he ayudado a diseñar algunas figuras articuladas de los Simpsons y la máquina de pinball, además de otro tipo de cosas tan fascinantes como divertidas.

Groth: Pero no tienes control sobre el merchandising, ¿no?

Groening: Aunque quisiera no podría parar esta inundación, aunque soy capaz de surfear sobre las olas.

Groth: Es una buena forma de expresarlo.
Groening:  Respeto mucho cómo se ha resistido Bill Watterson a todas las ofertas que le han hecho para intentar explotar Calvin & Hobbes, pero si él accediese alguna vez, supongo que tampoco podría comprometerse personalmente como es mi caso, y mucho menos en el aspecto financiero. Sé que la gente ama tanto su tira que le gustaría hacer partícipe a todo el mundo de la misma de alguna otra forma. Y en nuestra cultura eso significa que debes tener la oportunidad de vestir con la camiseta de tus dibujos favoritos. De todas formas, para mí una tira de cómic ya es merchandising en sí misma.

Groth: ¿Por el simple hecho de que se vende y se paga?

Groening: Claro. No creo que la tira sea superior a la camiseta.

Groth: ¿Crees que es posible que el merchandising de un producto sea capaz de saturar el mercado?

Groening: [Pausa.] Por supuesto. Los Simpons parecen estar haciéndolo ahora mismo, pero creo que lo hacen con el merchandising apropiado, o al menos están consiguiendo el objetivo de que su calidad sea la mayor calidad posible, pero sí, su bestial éxito se nos ha ido de las manos. Me parece que su abundancia también está siendo promovida para poder hacer frente a la tremenda cantidad de objetos piratas de la serie que hemos podido ver, algo sin precedentes. Seguro que se pueden encontrar más camisetas piratas que oficiales. Es una de las cosas más extrañas de toda la experiencia Simpsons.

(Continuará)

jueves, 15 de diciembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (12/12): ABATTOIR - ORIGINAL ABATTOIR


Abattoir - Original Abattoir
(Not On Label, 1983)

Nota 1: Al parecer, esta demo en cassette no incluía portada, por lo que he optado por acompañar el post con una foto de grupo de la época.
Nota 2: Esta maqueta fue grabada por Abattoir en dos ocasiones con dos cantantes diferentes. Esta es la primera toma con Raul Preston al frente, la otra sería grabada por John Cyriis. Otros cantantes de los futuros Abattoir serían Steve Gaines y Mike Towers.

1-Vicious Attack (Maniac)
2-Screams from the Grave

Para beneficio del grupo, Abattoir se formaron en Los Ángeles justo en el momento adecuado, segundos antes de que Metallica y otros monstruos sagrados estuviesen a punto de dar a conocer sus poderes a nivel mundial. Esta cuadrilla de ataque speed-metal supone el mejor manual de cómo cualquiera puede aprovechar el punk y el hardcore como sólida base con la que generar un estilo propio que siga atesorando cierto atractivo justamente por los presupuestos del que ha partido. Según la banda fue creciendo y encerrándose voluntariamente en el estrecho mundo del metal de los ochenta, los Abattoir perdieron ese toque especial en favor de la técnica, el aburrimiento, la machacona actitud de intentar prevalecer según presupuestos equivocados (la supuesta conexión del heavy con la música clásica), cuando no se es más que otro producto "pop" en la representación más mercantil de la palabra.

AQUI.