lunes, 30 de enero de 2017

CALVIN Y HOBBES, UNA TIRA DE CUALIDADES MONSTRUOSAS (PARTE 3 DE 3)

Por Richard Marschall para The Comics Journal nº 127 (1989). Traducido por Frog2000. Parte 1, parte 2.

Incluso la fantasía con la que Watterson impregna la tira, que aparece de forma bastante asidua, tiene repercusiones en aquello a lo que se enfrenta. La relación de Calvin con Hobbes es magia pura, y creo que deberían promulgar una ley contra las habladurías que a menudo han surgido en su contra. Dejadlo estar: sospecho que la planificación de Watterson es tan tenue como la del supuesto punto de vista freudiano que McCay imprimió en los sueños de Little Nemo, o las motivaciones de Herriman detrás del género cambiante de Krazy Kat. Estos historietistas se encogían de hombros y expresaban verdadera perplejidad tras ser preguntados para a continuación seguir pasándoselo pipa mientras dibujaban sus tiras de cómics. Por otro lado, los interludios del Capitán Spiff, las referencias a las películas de terror, las exploraciones liliputienses de Calvin haciendo uso de los electrodomésticos, todas nos cuentan algo sobre el niño protagonista, pero también sobre la América contemporánea. Aunque también deberíamos dejarlas pasar: Calvin y Hobbes es una de las pocas tiras que tienen varios niveles de lectura (o en la que se puede escoger uno solo de ellos), y en raras ocasiones nos trae ecos melancólicos de lo que les ocurrió a Pogo y Abner, cuando cercanas a sus respectivos finales empezaron a demandar de sus lectores que se las leyesen teniendo un solo nivel en cuenta (el estruendosamente político), lo que supuso un abrupto cambio en las intenciones de sus creadores y en lo que su público esperaba de ellas.

Es evidente que Calvin & Hobbes se puede tomar como una reflexión de nuestra época, para poder ver los árboles que forman el bosque. Los agoreros ya han empezado a etiquetar esta época como la Era de Reagan, cacareando sin control sobre yuppies, codicia y música New Age. De nuevo, todos son elementos que parecen estar más apropiadamente representados en Garfield. En su lugar, Calvin y Hobbes documenta nuestra forma de vivir, nuestra forma de expresarnos, cómo interactuamos entre nosotros, de formas tan frescas como desinteresadas. Es una tira que está al día y es consciente de sí misma.
El niño que actúa como un adulto es una transmogrificación social que ha dejado su marca justo en mitad del Siglo XX. Estos niños se han hecho ahora reales, no son ni un sueño ni una imposición. Su profeta fue Charles Schulz y su discípulo es Bill Watterson. Sin embargo, (de nuevo aquí tenemos todos esos diferentes niveles de los que hablamos), Calvin (maduro, cínico, enrollado, sarcástico, locuaz, quizá demasiado inteligente) no pierde su condición quintaesencial de niño. Sigue siendo un niño. Frecuentemente actúa como uno, aunque no caiga en la infantilidad. 

La temática del adulto que actúa como un niño resulta mucho más fácil de planificar (o al menos se puede ver de forma más frecuente en la cultura), y ahí tenemos todo un muestrario compuesto por Laurel y Hardy, Lucy y al compungido Ralph Kramden, entre otros. Pero en los cómics también hemos podido disfrutar de forma bastante habitual de la premisa del niño que actúa como un niño. Por banal que suene, si se considera la veta humorística que se ha podido encontrar en las escenas de niños haciéndose cargo de otros a lo largo de todo este tiempo, y bajo la premisa de que hasta ahora nuestros hijos han sido la obsesión central de los historietistas de las tiras de cómics, hay unos cuántos autores que han sabido hacer las cosas perfectamente. El Skippy de Percy Crosby era un misántropo con el alma de un filósofo adulto en el cuerpo de un niño. Y solo en el momento en el que la Little Orphan Annie de Harold Grey perdió su vulnerabilidad original y se convirtió en indestructible fue cuando la tira empezó a resquebrajarse; Annie ya no era ninguna niña. Sin embargo, entre los niños que parecen reales más genuinos del cómic se pueden encontrar a los gamines rurales de Dwig (School Days, Huck Finn), los niños del Just-Kids de Ad Carter, los chicos que aparecen en Reg´lar Fellers, y (quizá el más cercano de todos a la personalidad de Calvin) Desp´rate Ambrose del S´Matter, Pop? de Charlie Payne.
En estas tiras reinaban las preocupaciones propias de la infancia (la ontología de la vida del niño), y los historietistas con más talento eran capaces de capturar, o de simular, lo que de verdad les preocupaba a sus pequeños protagonistas. Cualquiera puede etiquetarse como autor satírico si lo que suele hacer es describir a los adultos de una forma infantil. Para ello podemos aprovecharnos de las cosas "importantes" y ridiculizarlas. Pero solo los auténticos genios son capaces de recordar (aunque todos hayamos pasado por la misma experiencia) lo importantes que parecen las cosas sin importancia cuando eres un niño, y entonces mostrarnos al resto de nosotros esa perspectiva. Bill Watterson nunca se olvidó de ella, y tiene una forma mágica de recordárnosla sin ser condescendiente con nosotros o con los propios niños. Tampoco la edulcora. Sus breves guiones son mucho más que simples soportes del gag. Son placas de Petri donde se puede reconocer la niñez, compartir respuestas a algunas preguntas y mostrarles nuevas formas de reaccionar a las personas que nos importan. 

El estilo de dibujo de Watterson también es muy especial. Tan salvaje como me parecen su temática y sus antecedentes, en su trazo soy capaz de ver el elemento definitivo que me hace dejar de ser un pesimista cada vez que observo las tiras de periódico modernas para transformarme en un prudente optimista. Calvin & Hobbes ha sido capaz de reafirmar el valor del dibujo, el talento como algo sagrado, la importancia de la composición, el resultado que es capaz de producir el artista competente. La esterilidad gráfica no es algo que necesariamente abunde en muchas de las tiras de periódico, pero en esta línea, el propio syndicate de Watterson (Universal Press Syndicate) ha sido un reincidente habitual, firmando contratos con amateurs sin habilidad alguna para el dibujo. Watterson ha sido capaz de resucitar las sensaciones del artista dotado, haciéndonos recordar que las mejores tiras de cómic deberían estar dibujadas de forma grandiosa. 

¿Podría esto ser revolucionario? ¿El hecho de que un historietista sea capaz de dibujar tan bien? En 1989 eso es lo que parece, porque Bill Watterson puede dibujar maravillosamente bien. Utiliza su pincel como un maestro. Sus personajes exhiben una miriada de expresiones, pero además demuestran personalidad, incluso antes de que lo hagan a través de sus diálogos. Sus composiciones son tan admirables que resultan inspiradoras, los negros están colocados en su sitio justo, su sombreado es juicioso, la perspectiva y anatomía están deliciosamente distorsionadas. Es evidente que Watterson conoce a Walt Kelly, y que recientemente ha descubierto a George Herriman. Diseños, motivos, patrones, su propio toque personal, todo puede verse en Calvin and Hobbes en un momento en el que los historietistas están empezando a descubrir formas de eliminar detalles de lo que evidentemente consideran una labor penosa. 

Lo más impresionante es la forma en la que Watterson emplea ángulos y puntos de vista. Hace veinte años, Pat Oliphant empezó a adoptar composiciones poco ortodoxas (primeros planos, vistas desde el suelo) en sus tiras políticas, vistas panorámicas, efectos dramáticos de gran alcance, cielos tormentosos, etcétera, y Watterson está haciendo cosas parecidas en su tira. Extraño en el caso de los historietistas políticos que han ido apareciendo últimamente en el terreno de las tiras, Watterson es el primer artista que ha dejado atrás la tira política en adoptar estas llamativas pautas. De esa forma, mirar su tira, incluso antes de leer el diálogo, antes de fijarse en el argumento, antes de echar un vistazo a las irresistibles expresiones, resulta interesante de inmediato. 

Es probable que la breve permanencia de Watterson entre el grupo de historietistas políticos fuese un buen período de entrenamiento, pero seguro que la frustración que supuso su esfuerzo por evolucionar en la profesión sería a la larga una mejor enseñanza: aunque atemperado, Bill Watterson parece haber adoptado un sentido de la perspectiva sobre sí mismo, su creación, y la profesión que resulta admirable. 
 (Por supuesto, a veces también se puede ir demasiado lejos con todo ese rollo de la grandeza-ante-la-adversidad-y-el artista-hambriento-en-su-buhardilla. Recuerdo la anécdota de Churchill durante el bombardeo, mientras las bombas llovían sobre Londres. Alguien le dijo: "Puede que esto sea una bendición disfrazada" . Churchill carraspeó: "en parte bendición, en parte disfraz".)

Durante años, la única concesión consistente en la obra de Watterson ha aparecido en las páginas de las publicaciones de Richard Samuel West. Algunas revistas como Target suelen incluir trabajos y entrevistas de los historietistas políticos más importantes, y en ella también se han podido ver portadas y anuncios de "Watterson" o "W".  Por lo general, todo hay que decirlo, su trabajo era mejor que cualquiera de los que aparecían en la revista. Mucho antes de que llegase Calvin y Hobbes, fue en este magazine donde empezó a surgir un culto occidental leal y perceptivo de devotos de la obra de Watterson. 

Finalmente, resulta importante hablar sobre la faceta de los temas más recurrentes de la tira. Hay chistes que surgen de la premisa básica de la "vida real" de Hobbes, y las relaciones entre Calvin y el tigre. Hay rutinas habituales formadas por los paseos del Capitán Spiff, que liberan al chico de Hobbes y le permiten volar solo. También están las ocurrencias ocasionales co-protagonizadas por Susie. O las situaciones donde se enumeran los resultados de las encuestas sobre la efectividad como padre del padre de Calvin (Charles Schulz, fan de la obra de Watterson, me dijo una vez que al final estas escenas podrían ser capaces por sí mismas de suplantar la relación del protagonista con el tigre.) Otra de las cosas que en primera instancia deberíamos apreciar de Calvin y Hobbes es que parece oponerse a cómo deberían ser las cosas: lo que impresiona de la tira no sólo es la calidad de sus temas sino su variedad.
Cuando las cosas son frescas, variadas e impredecibles para el lector de una tira de calidad, sabes que lo mismo está ocurriendo con el historietista que se sienta todos los días frente a su mesa de dibujo y se enfrenta a la hoja de papel en blanco. Bill Wattterson no solo crea felizmente, además es todo un retador. Nos reta a ver el mundo de igual forma a como lo ve su niño, y se reta a sí mismo para presentárnoslo de las diversas formas que el niño lo vive mágicamente en el interior de la tira, y lo hace de formas que ningún otro historietista actual es capaz de mostrar.

En algún sitio existe una especie de Pequeño Salón de la Fama de los cómics que (de hecho) es bastante honorable. Una vez estuvo lleno de pequeñajos, los Brownies, los Kewpies, los Teenie Weenies. Luego llegaron los niños, Yellow Kid, The Katzenjammer Kids, Charlie Brown y compañía. Más tarde, Calvin se ha aupado hasta lo alto del pedestal y todavía nadie ha sido capaz de echarle de allí. Ni nadie va a poder hacerlo. 

Pero no le des la espalda mucho tiempo. A veces, este niño lanza cosas muy raras con su cerbatana.

viernes, 27 de enero de 2017

RARE PUNQUE FRANCAIS ´77-´83


Various ‎- Rare Punque Francais '77-'83
(Redrum Records (KBD), 1997)

A1-Bulldozer - J'suis Punk
A2-La Came Aux Damelias - La 5e Roue Du Carosse
A3-Les Spurts - Je Suis Fier De Mon Grand-Père
A4-Les Ablettes - Spontaneité
A5-Ox - Drugs
A6-Gloires Locales - Les Catalogues
A7-Checkmates - Weekend
A8-Calcinator - Billard
A9-Edith Nylon - Tank
A10-Vermines - Rock In Belfond
A11-Gasoline - Radio Flic
B1-Strychnine - Ex-Bx
B2-Betonvibre - Ne Me Bassine Pas...
B3-Warm Gun - Broken Windows
B4-Extraballe - Haute Tension
B5-Bijou - Ton N° De Téléphone
B6-Les Felés - Mon Lycée
B7-84 Fless - D-Section
B8-Les Electrodes - Black Flag
B9-Factory - Flesh
B10-Brigades - Riot And Dance

AQUI.

miércoles, 25 de enero de 2017

BRAINPOWERED 2: EL HOMBRE HISTORIA, por Warren Ellis

Ya sabes, tampoco ha pasado tanto tiempo desde que era imposible encontrar novelas gráficas en las librerías. Demonios, no hace tanto que no podías encontrar ninguna en absoluto. En los setenta, la gente se fijaba con envidia en los mercados europeo y japonés, donde las novelas gráficas se serializaban en revistas y se recogían en ediciones permanentes o (principalmente en el mercado japonés) se editaban directamente en forma de tomo.

Una vez, mientras estábamos charlando sobre cómo traernos ese concepto al mercado anglófono, acuñé un término que parece que ha pasado a ser moneda corriente: OGN, de Novela Gráfica Original, en lugar de TPB, de Trade Paperback, el término aceptado generalmente para las recopilaciones de una serie en forma de tomo.


A finales de los setenta, después de algunos ajustes y pruebas, las OGN empezaron a aparecer en el mercado norteamericano. Los tomos como SABRE, DETECTIVES INC y COYOTE eran delgados y de gran tamaño, pero eran obras originales de edición permanente. El Contrato con Dios de Eisner fue la primera novela gráfica que recuerdo que pesara un poco más, a pesar de que en realidad fuese más un tomo de relatos que una novela gráfica.


A mediados de los ochenta, las grandes obras de ficción superheróica de autores como Alan Moore y Frank Miller se convirtieron en los primeros tomos de gran éxito comercial. Y fue suficiente para crear una moda que sirvió como locomotora para el resto. Ese tren puso a la novela gráfica en el mapa. Y entonces alguien decidió que cualquier cosa de cuarenta y ocho páginas y grandes dibujos constituía una novela gráfica. A medida que las monstruosas recopilaciones de los 300 episodios de la serie de fantasía CEREBUS empezaron a captar más público, y MAUS se convertía en la primera novela gráfica seria en ganarse la atención de todo el mundo, cualquiera que fuese a buscar estos títulos a las tiendas era asaltado por un montón de estúpidos cómics realizados por quiero-y-no-puedos con la palabra NOVELA GRÁFICA cincelada en sus escuálidos lomos. Era como descubrir que había unas cosas llamadas DVDs, pasarte por la tienda donde los vendían y afrontar que no había nada más que ediciones sencillas de SANTA BARBARA.


Las novelas gráficas y los recopilatorios terminaron por desaparecer por un tiempo. Sólo unas pocas editoriales siguieron manteniendo una agenda de lanzamientos de tomos, y tendían a ser depresivos y estaban dirigidos a un público coleccionista de autores de culto.


Ha sido estos últimos años cuando el potencial del cambio de paradigma económico ha hecho que la gente empiece a darse cuenta de lo que tiene entre manos.


En gran medida, son los tomos como los que me voy a ocupar en artbomb los que han logrado el cambio. Son tomos de autor que han estado presionando para conseguir que vuelva la la novela gráfica, los recopilatorios de SANDMAN y PREACHER que han vendido tanto como los números de las series. Mi propia TRANSMETROPOLITAN se ha vendido mejor en forma de novela gráfica que como números sueltos, lo que ilustra bastante bien lo que otros y yo llevábamos diciendo desde hacía bastante tiempo: en términos comerciales, así como en términos artísticos, la edición permanente es la mejor apuesta de todas. Muy pronto, el editor con el mejor catálogo se va a convertir en el editor más exitoso, lo cuál supone un cambio radical en un negocio que llevaba décadas basado en un difícil rango de ventas de concretamente una semana (la cantidad de tiempo que un ejemplar se encontraba a la vista antes de ser sustituido y colocado en las cubetas de atrasados.)


Básicamente, las ventas mensuales de cómics llevaban congeladas desde hacía mucho tiempo. Pero lo que ha ido aumentando su volumen de venta un año tras otro ha sido la novela gráfica.


Las tiendas de cómics y las librerías todavía las miran con recelo. En concreto, las librerías se encuentran en plena curva de duro aprendizaje mientras la oposición a la novela gráfica por parte de los editores se ha ido desvaneciendo durante las últimas décadas, porque finalmente han visto las posibilidades comerciales de rescatar los atrasados del catálogo apilados en los archivos.


Y ese es el motivo por el que estamos haciendo artbomb.


TRANSMISIÓN

Durante el último año, los blogs, diarios online o diarios publicados en internet, han sido la nueva ola de los contenidos web. Demonios, incluso Fraction y yo tenemos nuestros propios blogs, diepunyhumans www.mattfraction.com respectivamente.

Pero antes de lanzar diepunyhumans, también estuve diseñando un grupo de blogs para OPi8 Forum, la comunidad online para la nueva cultura oscura y lugar de escritores dependiente de OPi8.com. Dos veces por semana, un interesante grupo de personas sube nuevos contenidos a la sección bautizada como "Transmitir" del foro.

En este momento, el equipo está compuesto por:

La modelo alternativa de Seattle y actriz Josie Nutter, quien recientemente ha estado escribiendo sobre su papel en la película indie TAMMYTOWN.

El autor seminal de cyberpunk y artista alternativo Richard Kadrey, que está publicando la mejor ficción de la red en Infinite Matrix.

El canadiense expatriado en Japón, Jean Snow, quien se ocupa de un asombroso blog fotográfico sobre su vida en Tokio.

El escritor pagano Alistair Pulling, que produce obras maravillosamente pensadas sobre el movimiento de la vieja religión y la psico-geografía rural en Gran Bretaña.

Sabina Ex Machina, la mutante corporal y aspirante a chica-robot, que alterna los documentales fotográficos con otras cosas donde la modificación del cuerpo se acerca al transhumanismo.

El guionista y cineasta Adi Tantimedh, que es capaz de conducir a su público a través del purgatorio con su muestrario sobre cómo se hace una película en la ciudad de Nueva York.

Jonathan Vankin, novelista gráfico y experto teórico de la conspiración, que ha estado ocupándose de un blog complementario sobre su nueva serie VERTIGO POP! TOKIO.

Son blogs generados con el impacto de una recortada. Ve y léelos.

-Warren (2002-2004)

lunes, 23 de enero de 2017

KILLED BY DEATH BRITISH DIY, VOLUME 1


Various ‎- Killed By Death British DIY Volume 1
(Redrum Records (KBD), 1998)

A1-London PX - Orders
A2-Hornsey At War - Hornsey At War
A3-Hornsey At War - U.C.2. Much 4 Me
A4-Petticoats - Normal
A5-Mud Hutters - Water Torture
A6-Puritan Guitars - 100£ In 15 Minutes
A7-Disco Zombies - Drums Over London
A8-Sods - No Pictures
B1-Fun 4 - Singin In The Shower
B2-Spelling Missteaks - Pop Star
B3-One Gang Logic - Who Killed Sex?
B4-The Atoms - Beetlejacket
B5-012 - Fish From Tahiti
B6-Shoes This High - The Nose One

AQUI.

miércoles, 18 de enero de 2017

CALVIN Y HOBBES, UNA TIRA DE CUALIDADES MONSTRUOSAS (PARTE 2 DE 3)



Por Richard Marschall para The Comics Journal nº 127 (1989). Traducido por Frog2000. Parte 1.

Los Katzenjammers hacían gala de un anárquico abandono (y su castigo partía de tensiones autoritarias), actitud que a principios de siglo pulsaba ciertos acordes. Terry Lee, con o sin los Piratas, atesoraba un elevado sentido de la fantasía y era capaz de hacer que el lector se transfiriese hacia su mundo en los días más duros de la Depresión. Caniff suministraba humor, pero también pequeñas dosis de acción, peligro y encanto para aquellos nuevos tiempos. Cuando el tarugo de Charlie Brown empezó a caminar por primera vez por la acera de su barrio residencial, su creador también era el representante perfecto de los tiempos que corrían. América ha ido evolucionando hasta llegar a una época de estados de ánimo aparentemente contradictorios: inseguridad, creciente sofisticación, cinismo, optimismo, y los Peanuts estaban allí para acompañarla. Añadamos la consonancia creativa aportada por Schulz a la ecuación, además del hecho de que era (es) un maestro absoluto de la construcción de una tira secuenciada en viñetas, y obtendremos una tira de cómic clásica, una magnífica tira protagonizada por niños.

Calvin y Hobbes es su heredera. En realidad, su brillo actual y repentino no eclipsa el de Carlitos y los suyos, porque creo que una de las cosas más admirables de Schulz es que a lo largo de los años ha sido capaz de mantener una constante sensación de diversión e innovación, mientras que otras tiras (algunas mucho más jóvenes) se han vuelto rancias. Y por supuesto, el surgimiento de al menos una gran tira no implica que los días del resto no estén contados. Por otro lado, puede que sea demasiado pronto para intentar abordar la grandeza de Calvin y Hobbes y examinar el papel de Bill Watterson en la mentalidad de la época actual (aunque de todas formas, más o menos estemos intentándolo), pero creo que no es demasiado pronto como para empezar a reclamar que esta es una de las mejores tiras de toda la historia de los cómics.

Desde la aparición de Peanuts han surgido otras tiras de primera (aunque para evitar divagaciones, renunciaremos a entregar una lista), algunas de ellas magníficas, pero Calvin y Hobbes pertenece a las grandes tiras de cualquier época, y ciertamente podemos afirmar sin miedo que cuando se escriba la historia de los cómics dentro de muchos años, se podrá comprobar fácilmente que en la categoría de tiras protagonizadas por niños más importantes, Charlie Brown está conectado directamente con Calvin.

¿Cuáles son los orígenes de Calvin y Hobbes? ¿Cuáles han sido las fuentes de las que ha bebido Watterson? El autor ha comentado que hasta hace poco no era consciente de la existencia de Barnaby, una tira cuyas preocupaciones temáticas y "asuntos" (el padrino de unas hadas, un sabio mundano, que sólo es visto como un héroe por un niño y, por supuesto, por los lectores) parecen cercanas a la relación entre los personajes que protagonizan Calvin y Hobbes. Esto favorece que las cosas increíbles de las que es capaz Watterson resulten aún más increíbles.

Intentemos por un momento apreciar el valor de la sincronía de Calvin y Hobbes con los tiempos actuales, y la comprensión instintiva de Watterson de las corrientes contemporáneas. Cuando las futuras generaciones miren hacia atrás para revisar Garfield, comprenderán mejor el perfil de actividad empresarial de los años ochenta, la mentalidad de marketing y la astuta explotación comercial. Cuando revisen Calvin y Hobbes verán (además de un cómic magníficamente elaborado) un perfil de las actitudes americanas en todas sus formas. Los "complejos" intercambios de pareceres entre Calvin y sus padres dicen mucho de las relaciones actuales: una nueva franqueza, un cariño lleno de sarcasmo, los mismos perros con distinto collar que caracterizan el enfrentamiento generacional en estos días. (El retrato de las costumbres americanas que Watterson presenta de manera humorística pero fiel es más real que en cualquier otra historieta, en tira o en cómic, y ciertamente más auténtica que (Dios nos ayude) el de cualquier familia de sitcom televisiva.) Los diálogos de Watterson siempre son realistas, y a menudo muy reales.

(Continuará)

lunes, 16 de enero de 2017

BRAINPOWERED 1: ARRANCANDO, por Warren Ellis

1-ARRANCANDO

La primera siempre es la más difícil.

Me llamo Warren Ellis. Soy uno de los co-fundadores de Artbomb y también he creado orderingcomics.com. Llevo escribiendo novelas gráficas de forma profesional desde hace más de diez años. No me gusta mucho pensar en ello. Parece que llevo toda la vida. Llevo escribiendo columnas sobre el negocio desde hace cerca de ocho años, mucho antes de que se pusiera de moda tener una página online profesional sobre crítica de cómics. Al principio estuve colaborando con la revista impresa británica COMIC WORLD, pero se me conoce más por mis colaboraciones para Comic Book Resources. El año que pasé allí generó un libro, COME IN ALONE. Desde que se editó han pasado otro par de años. COME IN ALONE profundizaba bastante en las pequeñas y extrañas mecánicas propias del negocio de los cómics. Si estás interesado en las minucias que rodean la elaboración de una novela gráfica, échale un vistazo. Pero con BRAINPOWERED mi intención no es la misma.

Artbomb está diseñada para los no-aficionados, los que no suelen acudir todos los miércoles a su tienda de cómics, la gente que lee en lugar de acumular, los que no hacen un seguimiento del negocio como si fuese la bolsa o los resultados deportivos. Personas que todavía no saben que les gustan las novelas gráficas. De ahí, esto. BRAINPOWERED es una sesión semanal acerca de lo que más me interese ese día. Las novelas gráficas y los creadores que están haciendo cosas interesantes, o algo que me parezca que no se está cubriendo adecuadamente en ninguna otra parte. Lo que me esté leyendo en ese momento. Lo que esté escuchando. Cosas de las que vale la pena tomar nota. Lo que sea que esté alimentando mi cerebro el día que me siente a escribir esta columna.

No sólo va a tratar sobre novelas gráficas porque no solo se trata de eso. Forman parte del paisaje creativo, un elemento intrínseco de una conversación cultural más amplia. No es que todos los músicos y escritores y actores que leen no se lean novelas gráficas, porque en realidad sí que lo hacen. Y no es que además tú no suelas leer libros, revistas o páginas online, ni veas películas o escuches música. Porque lo haces ¿no?

Siéntate. Tengo algunas cosas que contarte.

XXXLIVENUDEGIRLS

XXXLIVENUDEGIRLS, de Laurenn McCubbin y Nikki Coffman, es una serie de libros repletos de historias sobre chicas perdidas en vidas condenadas. Pequeñas anécdotas y momentos de personas que viven en lugares nocturnos dolorosamente reales. Trata sobre odiar a la gente que amas y amar a la gente que odias. Es mi nuevo cómic favorito de este verano.

Laurenn McCubbin es su guionista y también la co-creadora de los elementos visuales de alguna forma extraña y complicada que no soy capaz de entender porque sólo soy un hombre. Así que le he preguntado qué es lo que más potencia su cerebro:

¿Qué te impulsa a hacer cómics? ¿Por qué trabajar en este medio en lugar de escribir prosa o crear cualquier otro arte narrativo visual?

Me gustan las fotos y me gustan las palabras. Además me gusta el formato de libro, y me encanta el diseño. Me encanta hacer cosas con mis propias manos. No sé si podría hacer películas, si quisiera ganar dinero tendría que plegarme a demasiadas reglas que nunca podría seguir, y si siguiese mi propio camino terminaría siendo un pasatiempo demasiado caro. En los cómics me puedo permitir hacer exactamente lo que quiero. Mi amiga Kelli Nelson tiene un buen nombre para su pub: Cheap Paper Art [Arte en Papel Barato]. ¡Guau, arte en papel barato!

Acabas de presentar algunas exposiciones. ¿Qué tipo de personas se leen tus cosas?

Un montón de chicas tremendamente lindas. Chicos "indies" con gafas cuadradas. Drag Queens. Super-modelos estrellas del rock. Chicos tórridos llenos de tatuajes. Tú mismo.

Fíjate bien y verás que ni soy lindo, ni tórrido, ni una rockstar.

¿Qué haces cuando no haces cómics? ¿Cuáles son tus otros trabajos / proyectos?

(Entre otras cosas) soy la directora creativa de Kitchen Sink Magazine, profesora en el Centro de Arte Yerba Buena, ilustradora y diseñadora freelance, y oh, hago fotos para un sitio porno que ha empezado el 20 de agosto: www. Mythingie.com. A veces también duermo, pero tampoco demasiado a menudo.

¿Qué novelas gráficas conservas de las que nunca te vas a deshacer?

"La muerte de Speedy" de Jaime Hernández, "Moonshadow" de DeMatteis y Muth, "Twisted Sisters" y "Dori Stories", que son recopilaciones de Dori Seda. Todas han viajado  a lo largo del país un montón de kilómetros, y se han quedado bastante andrajosas. Son como alimento que me hace sentir cómoda. Cuando estoy triste o atascada me gusta masticarlos.

¿Qué estás escuchando actualmente, en particular mientras estás trabajando?

Le Tigre, Neutral Milk Hotel, Hank Williams III, y muchas recopilaciones de power pop de finales de los 70 y principios de los 80. (Me encanta Nick Lowe). Escucho la suficiente radio pública como para estar siempre ansiosa, y soy conocida por verme los programas de talk show diarios. Tan sólo para mantenerme informada de lo que pasa, entiéndeme.

El número uno de XXXLNG está agotado. El número 2, un tomo cuadrado de 65 páginas con una sección a color, está ahora mismo disponible por 6.95 $. El #3 está programado para diciembre. Visita nuestro sitio web. 

Laurenn McCubbin vive en Berkeley con un perro, un gato y un marido verdaderamente grande.
SOLDIER GIRL

Todo el mundo que me conoce está harto de que le hable de este disco, pero no me importa. También te quiero castigar a ti.

The Polyphonic Spree está formado por cerca de veintitrés o veintiocho personas (según los informes) de Dallas. Su primer single es "Soldier Girl". Cuando escuchas la canción por primera vez sabes que es uno de esos momentos en los que todo ha cambiado. Para mí el último fue escuchar "Svefn-G-Englar" de Sigur Rós. Al igual que esa canción, este es un tema capaz de remarcar un estilo por el que para bien o para mal siempre van a ser juzgados. Por otro lado, ¿cuántas bandas pueden atrapar un pedazo de brillo de esta forma? Veinte personas que apenas se conocen entre sí y que se han combinado para acometer lo más grande que he escuchado en siglos: es demasiado grande como para mantenerlo en mi interior. Nik Cohn observó una vez que la música pop más grandiosa era "una explosión gloriosa de ruido incoherente". "Soldier Girl" solo tiene cuatro frases.

I've found my soldier girl 
She's so far away 
She makes my head 
Spin around

Pero no importa mucho. Porque después la banda empieza a soltar un inmenso y demoledor sonido que logra hacer que tu corazón te duela, explote y se rompa con el puro gozo de la escucha.

No es este un disco con el que puedas ser ambivalente. Necesitas encontrarlo.

Warren, 2002

viernes, 13 de enero de 2017

DIG DAT HOLE - KNEEJERK


Dig Dat Hole ‎- Kneejerk
(Ruthless Records, 1987)

A1-Alone
A2-Cooler Than Thou
A3-Down
A4-Infected Again
B1-Six Good Reasons
B2-A Similar End
B3-I Exist
B4-Spiritus Monday

AQUI.

lunes, 9 de enero de 2017

CALVIN Y HOBBES, UNA TIRA DE CUALIDADES MONSTRUOSAS (PARTE 1 DE 3)

Por Richard Marschall para The Comics Journal nº 127 (1989). Traducido por Frog2000.

Se puede afirmar sin ninguna duda que los niños están presentes desde el mismísimo nacimiento de los cómics. The Yellow Kid (1895) fue la primera estrella de la sección de cómics a color de los periódicos de los domingos, y también la más prominente de toda una chusma formada por chavales que pululaban por la barriada del Hogan´s Alley de la exitosa serie de cómics de R. F. Outcalt. En los comienzos, el suplemento de cómics a color estaba orientado para lectores adultos, porque aunque también estuviese compuesto por chistes sencillos, tiras y puzzles para los más pequeños, la mayoría del material de las "sundays" de los diarios de Hearst y Pulitzer estaban dirigidos a los lectores más adultos. Pero de alguna forma, en 1905 se empezó a asumir que los tebeos a color eran para los niños, y aunque aquellas secciones pioneras no siempre lo habían sido, a menudo sí que estaban protagonizadas por ellos. 

Se suele afirmar a menudo que The Yellow Kid es la primera tira de cómic que incluyó por primera vez a un joven personaje protagonista secundado por un elenco de habituales igualmente precoces, además de tener el honor de ser el primer cómic a color en los periódicos y otros tantos hallazgos, pero en realidad la tira no es pionera en ninguna de todas estas cosas. ¿Cuál fue la primera tira de cómic? Bueno, antes existía una tira que ya tenía muchos los rasgos que se le atribuyen al Yellow Kid de Outcalt, aunque haya sido olvidada con el paso del tiempo: The Ting-Ling Kids (1893-1897) de Charles Saalburg. De nuevo, también estaba repleta de niños.

Pero la primera tira, o al menos la más exitosa, con todos los elementos descritos un poco más arriba es The Katzenjammer Kids, que se sustentaba en personajes habituales e historias semanales formuladas a través de una sucesión de viñetas. Otra vez, más niños.
¡Y qué niños! Los Katzies, creados por Rudolph Dirks en 1897, no solo representan cualquier encarnación de niños díscolos de las tiras de cómics, sino que posiblemente, los propios The Katzenjammer Kids se pueden considerar la más representativa de todas. También es cierto que hasta ahora, la tira ha sido la más duradera y aparentemente la más universal. Primos ilegítimos de Max und Moritz, los traviesos niños que protagonizaban las famosas bilderbogen de Wilhelm Busch en 1865, Hans y Fritz Katzenjammer engendraron imitadores incontables en América (en donde en algún momento hubo hasta cinco versiones diferentes editándose de forma simultánea) y en el extranjero (donde además de las recopilaciones de Dirks y sus sucesores y sicofantes, empezaron a aparecer como setas versiones caseras en Inglaterra, Francia, Italia, Escandinavia y más tarde, incluso en Israel.) Los Katzenjammer Kids siguen editándose después de 91 años y es la tira de cómics más longeva de todas. ¿Cuál es su atractivo? Indudablemente se podrían ofrecer muchas respuestas a esta pregunta, pero una de ellas es que es una tira de cómic protagonizada por niños.
Durante el período en el que los cómics se estaban estableciendo como medio popular aparecieron muchas más tiras protagonizadas por niños: Foxy Grandpa y sus peleas con sus dos nietos; Poor Li´l Mose, protagonizada por un niño negro, que además fue el cómic más importante de Outcalt después de The Yellow Kid, o Buster Brown, otro chico esbozado en el portafolio de Outcalt. Por su parte, Jimmy Swinnerton creó a Little Jimmy, una tira centrada en los errantes paseos de un chaval. Más típica era The Kid, creada por F. M. Follett (titulada a veces como The See-See Kid), sobre un nene que era el calmado centro de las huracanadas locuras que iniciaba involuntariamente con toda su inocencia. 
The Newlyweds de George McManus alcanzó una gran popularidad cuando la chiflada pareja engendró a Snookums, su niño malcriado. Billy Marriner se encargó de un puñado de tiras protagonizadas por niños para el McClure syndicate (aunque se hizo famoso por sus dibujos para muchas publicaciones semanales de humor), y por supuesto, Little Nemo relataba la crónica del ensoñador viaje de un niño por Slumberland que fácilmente Winsor McCay podría haber elaborado como una estrella para lectores adultos, aunque no lo hizo. 

En aquellos primeros años aparecieron muchas otras tiras con niños, y casi parecía como si los historietistas utilizasen el desinhibido mundo de la infancia para reflejar sensaciones personales de abandono y la exploración y excitación inherentes a los más pequeños durante unos años en los que los cómics todavía eran algo novedoso, cuando los artistas aún disponían todas las semanas de páginas completas para rellenar con sus creaciones sin sufrir prácticamente restricciones, y ciertamente sin precedentes con los que poder compararse.
Pero las tiras protagonizadas por niños continuaron apareciendo. Centradas en la adolescencia, se podían encontrar Just Boy (más tarde retitulada Elmer) y Our Friends Mush (más tarde Just-Kids), o Wide-Awake Willie (que se convertiría en Reg´lar Fellers.) En los años 20, mientras Perry Winkle y su Rinkeydink Club se enseñoreaban de la página de la "sunday" Winnie Winkle, terminaron por convertirse en una categoría más del medio. Smitty era un botones, Annie una pequeña huérfana, Skippy un niño filósofo.

The Gumps
siempre fueron los favoritos de los lectores, ya que estaba repleta de situaciones vodevilescas, disputas domésticas y "soap opera", pero también fue muy celebrado que una de las tramas de la tira estuviese asentada en las pequeñas aventuras dominicales de Chester en el Oeste y su búsqueda de la Ciudad del Oro Perdida. Igual de celebradas eran las estremecedoras hazañas de los adultos que aparecían en Dick Tracy, pero en sus comienzos, "Dick Tracy Junior" tenía un enorme peso en la serie, llegando a ejercer algunas veces de protagonista principal de varias líneas argumentales. Y por su parte, Terry y los Piratas, la mejor tira de aventuras de todos los tiempos, originalmente estaba protagonizada por un crío cabezón.
Muchas tiras de aventuras de los años veinte y treinta como Tim Tyler´s Luck, Little Annie RooneyBobby Thatcher y Phil Hardy giraban en torno a los niños o eran tiras indudablemente para adultos donde aparecían niños como secundarios de peso. En la última categoría se podrían incluir tanto la tira de Buck Rogers como la violenta Red Barry, donde los "Tres Terribles" proporcionaban un elemento de interés juvenil. Incluso las tiras de cómic de aventuras más adultas y violentamente maduras se negaban a suprimir la ración de niños de sus guiones. Puede que el subgénero hubiese dejado de ser dominante, pero estaba bastante lejos de desaparecer en el olvido.

Y en los cincuenta las tiras protagonizadas por niños empezaron a reafirmarse. Puede que Barnaby, que empezó en los cuarenta, fuese la primera en vislumbrar un nuevo camino. Era una tira de fantasía muy especial guionizada y dibujada con irreprochable brillantez, especialmente atractiva para los intelectuales.
Daniel, el Travieso era un retroceso hacia la época de los cómics de niños traviesos, donde los Katzies eran ubicados en un escenario suburbial de la Era Eisenhower. Y entonces apareció una tira que es posible que no solo sea la mejor de todas las tiras de este estilo, sino la mejor de todas las tiras de la historia.

Se podría discutir (y se hizo, Al Capp se apresuró a elaborar una parodia, al igual que algunos otros autores) si Peanuts era una tira sobre la infancia o sobre unos pedantes plagados de variadas neurosis declamando párrafos psicológicos. Un despropósito. 

Yo aún era un crío cuando Peanuts hizo aparición, y esos niños me parecían muy reales. Cuando hablaban de forma ligeramente abstracta o utilizaban una sintaxis sesuda, no me daba por vencido, sino que me volcaba sobre el estilo humorístico de Schulz, o incluso sobre su punto de vista sobre la vida y su forma personal de desarrollar los gags. De igual manera, miles de lectores han absorbido la obra de Schulz sin rendirse, y por supuesto, también lo ha hecho toda una generación de historietistas.

El genio de Schulz era tan abrumador que su brillantez y su enfoque atragantó a toda la generación de dibujantes que se crió con su dieta diaria de Peanuts. Algunos han adaptado muy bien los modismos de Schulz (sigo manteniendo que Doonesbury es tremendamente diferente a Peanuts, pero en muchos sentidos (estructura, desarrollo de personajes y de los gags, todo ello, estoy seguro, que de forma inconsciente, parece una fotocopia de Peanuts), pero el impacto de Schulz también impidió la aparición en esa generación de cualquier otra tira de primera categoría protagonizada por niños.)
Los grandes dibujantes lo son a menudo porque están determinados a serlo. Trabajan muy duro para crear un producto de calidad, puramente por la alegría de la creación y porque se lo pide el cuerpo. Por eso, frecuentemente las tiras de cómic son mejores cuando los creadores al menos son conscientes de lo que están haciendo: pensando en su papel en la historia del medio, observando de reojo a sus competidores, imitando el estilo de alguno de ellos o robando sus premisas, pero también todo esto son cosas que pueden volverle loco a cualquiera, o más predecible aún, empujarle a crear una tira de baja calidad. Y ocurre muy a menudo en este negocio, a lo largo de varias décadas hemos sido testigos del exceso de gatos simplones manufacturados bajo receta.

Otra de las cosas que hace que los grandes historietistas sean magníficos es que sus creaciones hablen para (y desde) su propia época. A menudo se hace de una forma subconsciente, sin estar completamente calculado. Por lo tanto, vamos a tener que fijarnos al azar en algunas tiras protagonizadas por niños.

(Continuará)

jueves, 5 de enero de 2017

ERADICATE VS. SUPERHELICOPTER LTD.


Eradicate vs. Superhelicopter Ltd.‎– Eradicate vs. Superhelicopter Ltd.
(Manuel Wastl, 2001)

A1-Eradicate - Der Pfad Des Drachen
A2-Eradicate - Burn
A3-Eradicate - Retaliation
A4-Eradicate - Alles Nicht So Leicht
A5-Eradicate - Nullpunkt
A6-Eradicate - Kreuz Oder Pfahl
A7-Eradicate - Crucified Heart
A8-Eradicate - Valentina
A9-Eradicate - Altars Of Lust And Fun
A10-Eradicate - Staying Alive
A11-Eradicate - Everybody Gets Hurt
B1-Superhelicopter - Der Sieg Kommt Am Ende
B2-Superhelicopter - Weg Von Dir
B3-Superhelicopter - Du Bist Draussen
B4-Superhelicopter - Social Homo
B5-Superhelicopter - Harras
B6-Superhelicopter - Stop Me
B7-Superhelicopter - Heroin Für Alle
B8-Superhelicopter - Boogie Baby
B9-Superhelicopter - Schlecht Blondierte Blondienen
B10-Superhelicopter - Mach Mir Platz
B11-Superhelicopter - Das Schaukelpferd Hochholen
B12-Superhelicopter - Es Ist Vorbei

AQUI.

martes, 3 de enero de 2017

MIS DOCE TEBEOS DE 2016, por su seguro servidor Frog2000.

Doce cómics que he disfrutado mucho más que el resto de los ingeridos el pasado año.
1-Sunny, 6 números, ECC. Autor: Taiyô Matsumoto.

Os aseguro que este cómic sería capaz de hacer llorar a Harry el Sucio. Es tan emotivo como divertido y está protagonizado por chavales y chavalas que provienen de matrimonios rotos, familias que no han funcionado, etécetera y que independientemente de cómo te caigan, cada uno tiene una interesante historia personal que contar. Ah, y uno de los personajes es un coche. Pero lo mejor son las nuevas relaciones que se crean entre ellos. El dibujo es completamente diferente a cualquier manga del pasado, presente o futuro. Cuando me leí el sexto tomo me alegré un montón, porque ya tenía la colección completa y ni un huracán me la podría arrebatar, pero también me cabreé mucho, porque ya no iba a haber más dosis... mierda, quizá sería mejor que me las hubiese racionado... Me ocurrió lo mismo con Calvin & Hobbes. Esto es mejor que lo que hace Inio Asano.
2-Doctor Extraño, 11 grapas por ahora. Panini. Autores: Jason Aaron al guión, Chris Bachalo y puntualmente otros colegas al dibujo.

"Es que no me gustan los superhéroes porque [introduzca aquí su objeción.]" Cualquier adicto a los bicharracos de la Marvel sabe que en cuanto te infectan estos virus con poderes, te quedarás enganchado para toda la vida, y puede que tiritando con el síndrome de abstinencia si las sucesivas entregas no colman el pantagruélico apetito del que solemos hacer gala los lectores de superhéroes. La serie del Doc lo hace: Aaron y Bachalo han inventado una forma de hacer "pijamas" que se apoya en el pasado pero que es capaz de divertir hasta al lector más postmoderno, ese que asegura que la Marvel solo produce basura, justamente porque esta serie no tiene más pretensión que hacértelo pasar de cine mientras estás leyéndola en tu sofa favorito. Y Stephen no me caía tan bien desde los tiempos de Roger Stern, y eso es una laaarga temporada.
3-Natacha. 6 tomos integrales hasta la fecha (puede que terminen siendo ocho en total). Dolmen. Autores: principalmente Walthery, con una ayudita de Gos y otros colegas.

El dibujo: en los setenta Neal Adams alabó la tremenda habilidad de Walthery desde el otro lado del charco. Y eso que estamos hablando de un pavo que era uno de los mejores diez dibujantes norteamericanos del momento. El guión: perfecto para olvidarte de problemas, inspirador si tienes veleidades artísticas, adecuado para enganchar a un niño a la lectura y puede que la mejor forma de conseguir que un adulto recuerde lo que es emocionarse con historias de gozo puro.
4-Perramus. Integral. 001 Ediciones. Autores: Guión Juan Sasturain. Dibujo: Alberto Breccia.

No estaría de más que esos que opinan que la política es aburrida o incomprensible (cuando lo está impregnando todo, hasta su postura apolítica) se leyeran este tochaco abrumador repleto de aventuras que gravitan en torno al discurso político de izquierdas más combativo y sincero que recuerdo, difuminándolo, eso sí, con las trepidantes peripecias y persecuciones que sufren los "protas".
5-Basura. Un solo tomo. Astiberri. Guión y dibujos: Derf Backderf.

¡Cuánto malnacido hay en el mundo! Imagino que si estás trabajando en la rué y viene un elemento para vacilarte con falsa superioridad de clase, lo mínimo que debería llevarse es una buena hostia. En Basura los protagonistas sufren bastante la mala educación de sus congéneres, pero también son capaces de reírse del brete que les ha tocado sufrir: trabajar como basureros. El tebeo se lee de un tirón y vas descojonándote sin control durante casi toda la experiencia. Por poner un ejemplo, una de las anécdotas repletas de humor vitriólico del cómic es la siguiente (pero hay más): ahí tenemos al agarrado que va tirando su coche en pedazos a la basura para ahorrarse un buen dinero mientras no le importa destruir las espaldas de los basureros que tienen que soportar tamaña injusticia. Un día saca una puerta, al siguiente parte del chasis, el culmen es cuando saca el motor al completo...
6-Button Man, 3 "prestigios". ECC. Guión: John Wagner. Dibujo: Arthur Ransom.

El guión es de un incombustible de la altura de John Wagner, el dibujante es un ARTISTA con letras mayúsculas que se lleva las técnicas del mejor Steranko a su mundo personal. El tebeo una gozada que apareció por entregas en 2000AD. Tiene aires de thriller setentero y es descarnado, violento y está repleto de ricachones haciendo lo que saben hacer, joder al prójimo, y asesinos desesperados que saben que irremediablemente están condenados.
7-Paciencia. Un tomazo. Guión y dibujos: Daniel Clowes. Fulgencio Pimentel.

Soy seguidor de Daniel Clowes desde que leí por primera vez su majarada titulada "Como un guante de seda forjado en hierro". Me chifla casi todo lo que pude conseguir durante los noventa de su pluma y dibujo, obras importantes como "David Boring" o especialmente "Caricatura", donde nos mostraba el patetismo sincero que podía suponer la vida de cualquier artista poco importante. Pero en los dos-miles el autor se enfrascó en una carrera por demostrar la agriedad descarnada y nada más, y se olvidó de ese humor esquivo que salvaba al lector de quedar arrasado. Ni "Wilson" ni mucho menos "Ice Haven" me parecieron obras dignas de un autor tan importante, sino pataletas existenciales, meros ejercicios de estilo. En "Paciencia" Clowes por fin entrega un tomo que da sopas con onda al resto de sus competidores. Es "mainstream" repleto de mal café, tiene el punto justo de ciencia ficción hortera y molona y es una de las historias de amor más alambicadas y bonitas que se pueden leer esta temporada.
8-El día de Julio. Un tomillo. Guión y dibujos: Beto Hernández. La Cúpula.

Beto, quién te ha visto y quién te ve. A todos tus seguidores nos gustan a medias tus historias imaginarias (supuestas películas) protagonizadas por una de las hijas de Luba, por no decir que no nos gustan, y las nuevas penurias de Luba nos importan mucho menos que las "vintage". Pero cabronazo, nos has dejado enganchados al personaje (estoy enamorado de ella lo mismo que de Julie Cafritz. Dos personajes de ficción que siempre suelen disputarse mi alma.) La verdad es que nos da igual que cada vez más sus apariciones resulten tan desangeladas, te lo perdonamos todo, te damos nuestro dinero, pero ¿no podrías utilizar con ella la maestría que sigues demostrando en tebeos como "El día de Julio" o "Tiempo de canicas" ? ¿Por qué nos condenas a los esclavos de tus creaciones, tus esclavos, a sufrir por el bajo nivel que tienen las historias de Luba en lugar de por lo que están sufriendo los personajes en ellas, como antaño?
9-Barbarroja. Ocho tomos integrales hasta la fecha. Guión: Jean-Michel Charlier, dibujo: Victor Hubinon y otros genios. Ponent Mon.

Empecemos por Hubinon y su placentera evolución desde sus primeras tímidas entregas hasta que termina alcanzando el nivel de maestro. Los piratas de la saga urdida junto al gran Charlier lucen estupendos y fieros, como debe ser. Charlier es más conocido por Blueberry, pero la otra gran historia de aventuras donde volcó su ingenio y sus miles de lecturas de sólida literatura de evasión como la que hacía Julio Verne o Jack London es Barbarroja. Es un cómic clásico que ofrece un ritmo trepidante, tramas agudas llenas de giros y recovecos que logran que tu mente se quede tan absorbida por lo que está pasando en las viñetas que no puedo dejar de recomendárselo a los que están hartos de las historias medidas al milímetro actuales que van desangrándose hasta quedar en nada al llegar al final, pura filfa. En contraposición, Barbarroja te deja lleno, pero esperando con ganas la siguiente ración.
10-Estela Plateada. 4 tomos. Guión: Dan Slott. Dibujo: Mike Allred. Panini.

Otra de superhéroes. Mi casa está lleno de ellos y parafraseando a mi crítico de cómics favorito, José María Méndez, eso no dice nada bueno de mí. En su Estela Plateada, Dan Slott no podría hacer lo mismo sin el dibujo diferente y de aspecto "cartoon" de Allred. Entre los dos regurgitan las historias de ciencia ficción más amables donde el héroe sin tacha lograba salvar el día, y nos ofrecen un tebeo donde la imaginación y el talento rebosan en cada minuto, pero tampoco es que esto marque una diferencia respecto a las decenas de cómics anteriores de la historia de Marvel y DC que ofrecen lo mismo. Aquí lo hace la preciosa Dawn Greenwood, nuestro nuevo amor, un personaje pizpireto que me temo que en el futuro, en manos de otro, terminará convirtiéndose en carne lista para la montaña de secundarios sin propósito. Pero es ahora mismo cuando está funcionando y cuando tenemos que disfrutarlo. Ojalá los autores tuviesen una cláusula en sus contratos que les asegurara que no iban a volver a tocar sus creaciones, porque a los editores siempre se les puede ocurrir cualquier chorrada, tal y como ha pasado con la Elektra de Frank Miller, convertida en un guiñapo.
11-Safari Honeymoon. Un "prestigio". Guión y dibujos: Jesse Jacobs. Dehavilland.

Es empezar a leer "Safari Honeymoon" y meterte casi sin darte cuenta en un entorno alienígena que aunque no se explique, se entiende desde el primer momento. También es la extraña historia de una pareja que quiere disfrutar de una aberrante luna de miel en un lugar supuestamente paradisíaco que puede convertirse en un infierno verde o en un cielo mutante. La minuciosa portada anticipa el talento de Jesse Jacobs para dibujar mundos raros pero próximos, bichejos e infecciones asquerosas pero llenas de encanto, tramas prendidas con pinzas que llegan a buen puerto. Y encima el guión se sostiene en un humor también alienígena. Al igual que su anterior "Por sus obras le conoceréis" esto es medicina de la buena si necesitas una obra que sugiera hasta dónde puede llegar el cómic, que en pleno 2017 sigue siendo un medio joven y lustroso repleto de futuro.
12-Howard, el Pato. Dos Tomos. Guión: Steve Gerber. Dibujos: autores que se encuentran entre los mejores que haya tenido nunca la Marvel. Panini.

Howard el Pato es un personaje desagradable y lleno de contradicciones. A diferencia de lo que ocurre con otros animales antropomórficos es arisco, fuma puros y se pasa la moralidad Disneyana por las plumas de atrás. Howard el Pato es un superhéroe atípico, porque en realidad no quiere salvar a nadie excepto a sí mismo, y como mucho, a su novia humana Beverly. Steve Gerber es el creador de este palpímedo humanizado con mala uva y nadie ha logrado escribirlo mejor (ni peor, como ocurría en aquella serie revival donde lo convertía en una rata). Y en 2016 se hizo el milagro y por primera vez podemos disfrutar de la primera parte de la saga del tirón, hasta atragantarnos con una forma de escribir descriptiva y cargada de crítica que en la aséptica Marvel actual solo está siendo replicada por uno de los tres guionistas que le quedan a la editorial que no se encargan de sus series con el piloto automático: Nick Spencer. Los otros dos os los dejo a vuestra elección.