viernes, 23 de febrero de 2018

MICKY MAUS, las películas de Disney en la Alemania de Hitler (1 de 2)

Artículo de Carsten Laqua para The Comics Journal 135 (1990). Traducido por Frog2000.

"Soy el demonio encarnado, y también soy un ser humano que se rió con Mickey Mouse, igual que tú".

-Goebbels citado en "Our Hitler: A Film From Germany" [Hitler, ein Film aus Deutschland, 1977] de Hans-Jurgen Syberberg.

MICKY MAUS, las películas de Disney en la Alemania de Hitler.

Los personajes creados por Walt Disney y sus ayudantes son quizás más populares que cualquier estrella de cine, y el más popular de todos es Mickey Mouse. Pero los que siguen creyendo que este producto típicamente estadounidense llegó a la tierra de Goethe y Beethoven después de la Segunda Guerra Mundial junto con la Coca-Cola y el rock'n'roll están bastante equivocados.

En una fecha tan temprana como el 12 de julio de 1927, la primera película de Disney fue aprobada por el Filmprufstelle Berlin (una junta de censura del gobierno). Era "Oswald und die Strassenbahn" ("Trolley Troubles"), un cortometraje protagonizado por Oswald el conejo afortunado que fue adquirido por Matador Filmverlih, de Berlín. En 1928 Sudfilm AG (Berlín) llevó a su país la serie de Disney "Alice in Cartoonland", que combina animación y acción en vivo. Sudfilm también le compró a Ideal Films (de Inglaterra) los derechos para proyectar en el mercado alemán 11 películas de Mickey Mouse, aunque solo 10 de ellas se llegaron a ver en los cines. Filmprufstelle prohibió "Micky Maus im Schutzengraben" ("The Barnyard Battle") porque los gatos que luchaban contra los ratones en el corral llevaban cascos alemanes. Los censores pensaron que sería negativo para la imagen de su país. Sin embargo, dicha censura fue una excepción. A lo largo de los siguientes seis años, no se volvió a censurar oficialmente ninguna otra película de Disney. En una época en la que no había televisión que influyese en los espectadores, las divertidas y dinámicas películas de Mickey Mouse, con sus salvajes ritmos de jazz, tuvieron que tener un impacto explosivo.
Por lo que Mickey Mouse se convirtió en un éxito en Alemania. En junio de 1930, el famoso piloto de carreras Caracciola había adoptado a Mickey como su mascota. En 1931, Micky Maus Haus, un cine dedicado exclusivamente a las películas de Mickey, abrió sus puertas en el parque de atracciones LunaPark de Haalensee (Berlín). Incluso llegó a inspirar un disco, "Micky Maus im Luna Park", publicado por el sello Odeon. La popular actriz alemana Anni Ondra interpretó a Mickey Mouse en la película con actores reales "Die vom Rummelplatz" [1930]. Los productos de Mickey Mouse se podían encontrar por todas partes, la mayoría sin licencia. Actuando en nombre de Walt Disney Productions, en 1931 la compañía de juguetes George Borgfeldt llevó al tribunal de Nuremberg a todos los fabricantes sin licencia. Desde entonces, "Micky Maus" se convirtió en Alemania en una marca registrada. Mickey apareció como accesorio dibujado de cigarrillos, postales, broches, figuritas, chicles, libros, aguardientes, etc. La compañía Rosenthal incluso modeló a Mickey Mouse para venderlo en China. Las ganancias fueron enormes. No es de extrañar que Mickey se ganase sus primeras críticas. El periódico progresista Querschnitt analizó a Mickey bajo el titular "Micky Maus ist geisteskrank" ("Mickey Mouse está loco"):

La ubicua imagen del cinematográfico Mickey Mouse revela síntomas de locura paranoica en su autor. Nuestro diagnóstico de un Mickey Mouse hidrocefálico, astigmático, neurasténico y de patas delgadas, se basa principalmente en la problemática percepción de su cara y orejas. Si profundizamos más en nuestro análisis, podríamos pensar si no estaremos ante un cuadro maníaco o paranoide.

Pero solo unas pocas personas estaban listas para este tipo de propaganda negativa. Incluso los nazis reconocieron la importancia del entretenimiento, por lo que Mickey Mouse siguió correteando por los cines incluso después de que Hitler se hiciese con el poder en 1933. Todos (desde los soldados de las SS hasta los sindicalistas) se siguieron riendo con Mickey.

En 1934, Walter Jonigkeit diseñó un programa completamente protagonizado por obras de la Disney para su cine Kamera unter den Linden. Y la gente acudió en masa: los 300 asientos del Kamera se llenaron durante seis semanas, tres veces al día. Los que más amaron este tipo de humor animado fueron los estudiantes de la cercana Universidad Friedrich Wilhelm. A menudo se tuvo que proyectar una sesión extra al mediodía.

Los productos de Disney también consiguieron un reconocimiento oficial. A principios de 1934, el Kammer fur Filmwertung, un jurado que colaboraba con el departamento de censura, elogió tres "Silly Simphonies" por sus valores artísticos. Este obsequio fue muy popular entre los distribuidores, porque las películas distinguidas de esta forma facilitaban cotizar menos impuestos.
El 12 de septiembre de 1934 Bavaria Film AG firmó un contrato con United Artists para la distribución de películas de Disney en Alemania. Pero antes de la firma, el gobierno alemán censuró la segunda película de Disney. El cartoon de Mickey Mouse "The Mad Doctor" tuvo que ser reemplazado por "Playful Pluto" porque la historia (sobre un científico loco que intenta cruzar a Pluto con una gallina) podría haber sido malentendida como una parodia de las políticas raciales de Hitler.

Según el contrato, cada mes Bavaria estrenaría tres cartoons de Mickey Mouse y tres Silly Simphonies. Se planificó un programa oficial similar a la compilación del Kamera denominado "Lustige Palette". Consistía en cuatro Silly Simphonies, dos animaciones de Mickey, un cortometraje cultural y un noticiario. Cuando se estrenaba uno de los cartoons de Disney antes del largometraje principal, la United Artists obtenía el 70 por ciento de recaudación y Bavaria el 30%, la cantidad final dependía del éxito de la película. Fue uno de los motivos por los que United Artists eligió a Bavaria Films, que en ese momento disfrutaba de los servicios de Hans Albers, junto a Anni Ondra uno de los más famosos actores alemanes. Como resultado de este esfuerzo cooperativo, las películas de Disney disfrutaron de un auge en Alemania inigualable hasta el día de hoy.

(Continuará)

No hay comentarios: