viernes, 13 de abril de 2018

ENTREVISTA CON ZACK CARLSON (DESTROY ALL MOVIES) EN SALAD DAYS MAGAZINE

Entrevista de Marco Capelli (2010), traducida por Frog2000.

Si tuviese que escribir un libro, ¡me encantaría que fuese exactamente igual a Destroy All Movies! Muchas páginas y un montón de información, gran formato, un manual fantástico para deglutir referencias rápidamente. Dos escritores heroicos se pusieron a enumerar enciclopédicamente cada película donde apareciese un personaje punk. Para ello limitaron el período de investigación (entre 1974 y 1999), y decidieron ver solo películas subtituladas en inglés o habladas en el mismo idioma (por eso, por ejemplo, no encontrarás en él la italiana La Guerra degli Antò). Después de imponerse algunas reglas, empezaron el trabajo sucio. En el libro aparece casi de todo: documentales, éxitos de taquilla, películas exploitation, cine de Serie B, películas para televisión. Encontrarás a Tinto Brass y a la Troma, Monica Bellucci y Charles Bronson. Todo se revisa ​​con mucho detalle, tanto los carteles como cada fotograma, y también hay tiempo para clásicos como "The Decline of Western Civilization", "Another State of Mind", "Repo Man", "Rock 'n' Roll High School"... las reseñas se combinan con entrevistas con algunos directores y actores. Dario Argento metió a un par de punks en los fondos de Tenebre. En la improbable The Day My Kid Went Punk la familia tiene que afrontar las decisiones que tema el pequeño Terry, que se convierte en un punk para ligar con chicas. En Star Trek IV el Capitán Kirk tiene que tragarse el dedo medio de un punk de cresta naranja que Spock pone fuera de combate de inmediato... Zack Carlson es un entusiasta del cine, así como blogger, que trabajó en la Mejor Peor Película de todos los tiempos, Troll 2, y es uno de los chicos que aparecen en la portada de Destroy All Movies!!!
SD: Comencemos por el principio. ¿Cuál es tu fondo musical / punk rock personal? Los Big Boys, Dicks, Butthole Surfers, eran oriundos de Austin, y allí todavía se sigue celebrando el SXSW, así como el "Trail of Dead". Tampoco parece un mal sitio donde vivir...

ZC: Me enteré de lo que era el punk a la edad de 12 o 13 años. Fue a finales de los ochenta. La verdad es que estoy más viejo que la leche. Antes seguro que vi alguna vez un punk en el K-Mart o donde fuese, pero no entendía que era un estilo de vida y que detrás existía todo un movimiento musical asociado. No tenía ningún concepto de lo que era eso. Cuando era un chaval, sencillamente asumí que eran enfermos mentales que se vestían así para aterrorizarnos a mi abuela y a mí. De todos modos, di mis primeras muestras de rebelión en sexto curso y empecé a comprarme cintas de cassette y a disfrutar con las cosas más rápidas y algo percutantes. Empecé con algunas bandas como Devo u Oingo Boingo, y eso me llevó a descubrir el estilo de punk estúpido como el de los Dickies, de ahí salté a los Dead Kennedys y los Ramones, y luego ya me quedé enganchado para siempre. Cuando estaba en el instituto, mis amigos y yo empezamos a montar bandas terribles de punk y nos gastábamos todo el salario mínimo que ganábamos en discos. Al cumplir los veinte, monté mi propio sello discográfico -"Thin the Herd"- y terminé dirigiendo una tienda de discos llamada Phantom City en Olympia, Washington. Sigue abierta.
SD: Supongo que fue algún día de 2004 cuando se te ocurrió la idea de DAM. No me puedo creer que nadie intentase deteneros, chicos. Novias, familias, buenos amigos, ¿no había nadie sensato? Además del trasfondo musical, ¿cuál era tu experiencia con el cine? He visto tu nombre en algunos blogs, así que supongo que sabías lo que te esperaba...

ZC: ¡La idea era destruir todas las películas! pero todo empezó de forma accidental. Bryan y yo estábamos trabajando juntos en una pequeña sala de cine de Seattle llamada "The Grand Illusion", y casualmente habíamos programado dos increíbles películas de punk en el mismo mes: SUBURBIA de Penélope Spheeris y la enloquecida JOYSTICKS. La primera era un drama y la segunda una novedosa comedia idiota de sabor new wave, por lo que no podrían haber sido más diferentes. Pero ambas me recordaron que cuando era una novedad, aunque fuese estéticamente, el punk logró tener un gran impacto entre la gente. Entonces Bryan y yo empezamos a buscar material para el libro, y conseguimos que algunos de nuestros amigos nos echasen una mano. Pensamos que nos llevaría un año, tal vez dos como máximo, y luego habríamos terminado. Éramos unos imbéciles. El proyecto nos llevó más de siete años completos de trabajo casi constante. Incluso acabó con varias de nuestras relaciones de noviazgo, en serio. Solíamos regresar a casa con bolsas de basura llenas de las peores películas de los 80 y 90, y básicamente, en ese momento la persona con quien estábamos saliendo se iba acercando discretamente hacia la puerta para largarse. Fue brutal. Ver las películas tampoco es que supusiera un placer para mí o para Bryan. Y eso que llevamos obsesionados con el cine toda nuestra vida. Pero tuvimos que hacer frente a lo más grandioso y también a lo peor de todo lo que pudimos encontrar entre 1975 y 1999 que sospechásemos que incluyese UNA SOLA escena con un punk. He de decir que probablemente ha sido el proyecto de investigación cinematográfica más tortuoso que se nos ha ocurrido emprender de todos. Por eso, creo que le debo a todos los que me rodean una disculpa.
SD: Entonces, digamos que igual fue un 14 de julio de 2007 cuando os sumergísteis por primera vez en este gigantesco proyecto que era DAM. ¿Cómo transcurrió ese día? ¿Cuántas películas fuisteis a buscar? ¿Lograste mantener un enfoque sistemático de todo el trabajo?

ZC: Ja, ja. Es la primera vez que alguien me pregunta algo así. Sí, la verdad es que fuimos muy organizados, pero a nuestra ridícula manera. De acuerdo, esta era nuestra forma de trabajar: Bryan y yo nos quedábamos cada uno en nuestras respectivas casas, y los dos nos llevábamos dos bolsas de basura negras grandes y pesadas llenas de cintas alquiladas de VHS y de DVDs. A la derecha del televisor había docenas de películas apiladas y a la izquierda una pequeña montaña de películas que aún no había visto que se habían derramado de las bolsas abiertas a la izquierda. Así que sencillamente cogíamos y agarrábamos la siguiente película y la poníamos en el reproductor. Si la película tenía lugar en un instituto o en la ciudad de Nueva York, tendía a verla a velocidad normal. Pero si solo era una película al azar situada, por ejemplo, en Kansas City o Madrid, optaba por avanzar rápido con el mando y buscar algún punk. Si había una escena con mucho público, o si uno de los personajes de la película entraba en un bar que estuviese repleto, revisábamos la escena y nos deteníamos en cada esquina para ver si encontrábamos punks. Si aparecía aunque fuese solo uno, incluso aunque pasara caminando por el fondo durante un milisegundo al final de la película, teníamos que rebobinar la película completa y ver correctamente todo el metraje para poder escribir una buena reseña. No importa lo mierdosa que fuese. Mientras la estaba viendo tomaba notas minuciosas en una libreta y después de ver el lote de películas entero empezábamos a escribir nuestras reseñas. Luego, cuando se nos agotaban las películas de la bolsa, las empaquetábamos y conducíamos durante una hora hasta Scarecrow Video, la tienda de vídeo más grande del mundo, y cogíamos otras cuatro bolsas llenas de vídeos. Era algo que hacíamos cada dos semanas. Además, constantemente estábamos comprando cintas VHS y DVD piratas online, así que no nos perdíamos nada. Lo más doloroso fue que tal vez una de cada 15 a 20 películas que veíamos tenía un punk o un new waver. Así que básicamente teníamos una tasa de éxito del 5%. Lo que significa que nos pasamos seis años haciendo una investigación viendo cine todo el tiempo, principalmente viendo películas que odiábamos, y solo tres meses de ese tiempo nos sirvieron para el libro. Jesús. Parece bastante deprimente. Acababa de cumplir los treinta.
SD: Y finalmente, cuando en 2010 tienes todas las páginas de prueba en tu poder y el libro está listo para imprimirse, ¿cuál fue tu última preocupación? ¿Surgió algún problema de último minuto? ¿Celebrásteis una fiesta?

ZC: Estábamos tan emocionados de haber terminado con todo esto que no podíamos pensar en otra cosa. El libro había consumido nuestras vidas, y también las vidas de otros colaboradores como Spenser Hoyt y Kier-la Janisse y muchos de los escritores que figuran en el libro. Por supuesto, nos molestaba mucho el hecho de que fuésemos a extrañar a un par de punks cinematográficos aquí y allá, pero no había forma de que pudiésemos pillarlos a todos. Quiero decir, imagina que te pones a escribir una guía para cada película donde haya salido un coche azul. Sería realmente difícil, créeme. Bryan y yo celebramos juntos que habíamos acabado el libro de una forma increíblemente nerd. Nos encantan las películas de todas las épocas, pero especialmente las de los años 40 a los 80. Como el libro cubre las películas existentes desde los comienzos de la era punk, no habíamos podido ver nada anterior a 1975. Bryan es un gran admirador de las comedias clásicas, y ambos amamos a los directores de la "Edad de Oro de Hollywood" como Preston Sturges y Douglas Sirk, y también a los cineastas de los sesenta como Robert Downey Sr. y Timothy Carey. Nos vuelven locos, pero nos habíamos quedado atrapados entre mediados de los 70 hasta los decadentes 90 durante casi toda una década. Estábamos hambrientos de ver algo de los Hermanos Marx o CUALQUIER OTRA COSA parecida. Así que dejamos de lado todo por un día y nos pusimos a ver los cortometrajes de The Three Stooges y Ernie Kovacs y los episodios de los Munsters, etc. Fue más satisfactorio de lo que jamás hubiese creído, aunque supongo que parece bastante patético. La mayoría de la gente hubiese salido a emborracharse, volverse loco, y tirar la casa hasta los cimientos, pero nosotros nos quedamos viendo a Laurel & amp; Hardy. ¡¡¡Muy punk!!!
SD: Respóndeme algo para todos los novatos, ¿cuáles son las 3 o 4 películas esenciales del libro que deberían ver sí o sí?

ZC: Supongo que ya he mencionado mis dos favoritas, pero siempre estoy feliz de hablar de ellas un poco más. SUBURBIA de Penelope Spheeris es la mejor película que he visto nunca, sea punk o no. Lo que ocurre es que trata sobre punks que viven en Los Ángeles. Se filmó con la participación de auténticos chicos punk y arroja una luz inteligentemente comprensiva sobre sus esfuerzos vitales. Me parece increíble. No se debe confundir con la película de mierda de los noventa que también se llamó SUBURBIA. Esa era una basura de primera. JOYSTICKS también es increíble, pero es la película menos seria que te vas a encontrar en tu vida. Es solo una estúpida comedia sobre una sala de máquinas arcade, pero uno de los principales villanos es un maníaco de la new wave llamado "King Vidiot". Tiene una legión de seguidoras que se llaman "Vidiotas", que son mujeres chillonas de la new wave que actúan como robots, y todo el grupo está enganchado a juegos arcade de la misma forma que algunos están enganchados a las drogas. La actuación de "King Vidiot" es una de las cosas ridículas y bufonas más hipnóticas que jamás se haya visto en el cine. Tienes que verla. Bryan me patearía las bolas si no mencionase la película MADAME WANG'S, que de lejos fue su descubrimiento favorito mientras estaba investigando para el libro. La filmó Paul Morrissey, quien anteriormente había estado trabajando con Andy Warhol, pero es una comedia sin humor sobre un espía alemán que se infiltra en el underground punk de San Francisco. Podría mencionar un montón. ¡La portada del libro habla sobre 1.100 películas! Me refiero a que cualquier persona interesada en las películas de punk definitivamente necesita comenzar por CLASS OF 1984 [Curso del 84, 1982], RETURN OF THE LIVING DEAD [El regreso de los muertos vivientes, 1985], LADIES AND GENTLEMEN - THE FABULOUS STAINS [1982], REPO MAN [El Recuperador, 1984], TIMES SQUARE [1980], THE DECLINE OF WESTERN CIVILIZATION [1981]... esos son los títulos más obvios. Pero hay infinitas cosas menos conocidas que te podrían destruir el cerebro. SURF II [Locura de playa, 1984], TCHAO PANTIN [1983], BORED TEENAGERS [1979], la película filipina HOT SHOTS [???], NEVER TOO YOUNG TO DIE [Nunca es pronto para morir, 1986]. Ningún punk puede ver la película mejicana INTREPIDOS PUNKS [1980] sin perder la cabeza. Y eso solo es la punta del iceberg.
SD: Lo que más me ha gustado es descubrir documentales perdidos y las entrevistas del libro, pero en tu caso, ¿cuál fue la mejor parte del proceso?

ZC: Las entrevistas fueron divertidas, y estuvo muy bien conocer y / o hablar con algunas personas a las que llevo respetando desde hace tantos años. Pero he de decir que la mejor parte de todo el proceso fueron los constantes descubrimientos que hicimos. Encontramos muchas películas que ahora nos siguen encantando. Y fue una búsqueda del tesoro que nunca se detenía. Siempre estaba buscando vídeos, entrevistas, carteles de películas para las imágenes del libro. Nunca nos parábamos.

SD: ¿Hay algún proyecto para poner online todos vuestros recursos para DAM? ¿Algo que se podría actualizar con lo que posiblemente se quedó atrás, o incluso con los títulos de la última década?
ZC: La verdad es que lo estuvimos pensando, pero nos gusta mucho la tactilidad de los libros. Ninguno de nosotros es fanático de internet o de la tecnología en absoluto. Estamos demasiado arruinados como para tener teléfonos u ordenadores sofisticados, y somos bastante parecidos a una especie de hombres de las cavernas como para tocar un Ipod o algo así. Toda esa mierda nos aburre. Así que decidimos dejar el proyecto como un libro, que de todos modos tiene un aspecto tremendo. Tampoco es que hayan aparecido tantos títulos perdidos, pero si encontrásemos los suficientes, creemos que podríamos publicar una versión actualizada dentro de 30 años, cuando el libro ya no estuviese disponible. Si es que por entonces la gente todavía sabe leer, claro.

SD: Como nota al margen, me he leído tu rápida diatriba sobre las películas del siglo XXI, pero me gustaría que te tomaras un poco de tiempo para hablar sobre esta última década. La película The Edge of Quarrel es la primera que se me ocurre, pero en los últimos años se han estrenado un montón de documentales, ¿qué crees que valdría la pena probar?

ZC: Yo formé parte de la escena punk de Seattle, pero la verdad es que no me interesa demasiado THE EDGE OF QUARREL. Se parece extrañamente a una fraternidad machista y a los personajes femeninos únicamente los retratan como si fuesen carne, lo cual siempre es una estupidez. Eso sí, en la última época han aparecido algunas buenas películas relacionadas con el punk. Como has dicho, principalmente algunos documentales bastante sólidos. Creo que la película sobre los Ramones era genial, y me encantó el documental de los Minutemen titulado WE JAM ECONO. Supongo que FRIENDS FOREVER definitivamente entra en la categoría de punk. Pero francamente, a medida que el punk se volvía más familiar para todo el mundo, su representación también se fue volviendo cada vez más deprimente. Es una época en la que llega al Top 40, la basura Warped Tour estaba en pleno apogeo y los chavales se empezaron a comprar sudaderas de Rancid en el centro comercial, por lo que ya no es un "movimiento" tan grande, y por eso nos parece menos importante documentar las cosas que estaban sucediendo en ese momento. Me refiero que hasta los grandes documentales del siglo XXI de los que acabamos de hablar suelen cubrir cosas de los 70 y principios de los 80, y eso dice mucho.

SD: También podríamos debatir acerca de que en el siglo XXI, cuando surgieron todas las webs de porno alternativo, la imagen a veces clásica del punk se hizo más popular. ¿Encontraste algo así investigando para DAM o en este caso era algo que dejásteis apartado de forma intencionada?
ZC: Al diablo con esa mierda. Nada podría deprimirnos más. El punk se quedó mortalmente dañado tan pronto como se convirtió en una imagen que se comercializó para que los padres que vivían en zonas residenciales tuviesen "algo nuevo" que mirar mientras se acariciaban sus suaves partes. Cualquiera que esté metido o incluso que simplemente se mire la basura estilo Suicide Girls debería recibir un disparo en la cara.

SD: ¿Caíste en la cuenta de si, por lo general, las películas europeas / asiáticas tienden a lidiar con el tema punk de una forma diferente a la de los estadounidenses?

ZC: No es algo que se pueda afirmar siempre, pero sería justo decir que las diferentes culturas reaccionaron al punk de manera diferente, y encontraron formas únicas de describirlo. Algunas de las primeras películas de punk asiáticas como CRAZY THUNDER ROAD trataban a los punks de la misma forma que ROAD WARRIOR, gente post-apocalíptica que casualmente vive en un mundo pre-apocalíptico. Es algo que me pareció encantador. También hay muchas películas europeas en las que los punks no tienen ese tono tan animalesco. Sencillamente se muestran como personas. En cuanto a la pinta con la que se representaban los punks en las películas de consumo, con mucho fueron los grandes estudios de Hollywood los más estúpidos de todos. En su mayoría los utilizaban como relleno de colores brillantes.

SD: ¿Encontrásteis a lo largo de vuestra investigación cinematográfica algo extraño o bastante desconocido que se pudiese incluir en la categoría de "libros punk" o "punk en la publicidad"? Conozco un montón de libros, pero en cuanto a la publicidad no es tan sencillo...
ZC: Intentamos mantenernos pegados a lo que estábamos haciendo, porque ya teníamos las manos lo suficientemente ocupadas, pero terminamos tropezando con algunas locuras que se salían del ámbito cinematográfico. Por ejemplo, la compañía de chicles Bubble Yum tiene una mascota que es un ganso punk rock. O tal vez sea un pato, no estoy seguro. Pero lleva un collar de pinchos, un aro en la nariz y una cresta punk puntiaguda. Y tiene todo eso por ninguna maldita razón. En 2011, su envoltorio para el chicle sigue teniendo al mismo personaje. También me encontré un número de los ochenta de Archie Comics, donde Jughead altera su imagen por completo y se vuelve punk. Entonces decide que su nombre ya no será Jughead, sino "Thrash". Archie se queda muy deprimido. El producto punk más loco que descubrí fue un juego de petaco del '83 que se llamaba 'PUNK'. Es un tablero totalmente punk, con dibujos de tíos con cresta y chicas de la new wave, y un "RAMONES" pintado con spray en medio. Es absurdo y totalmente increíble. El fabricante solo hizo unos cientos. Nadie lo quería. Me quedé tan fascinado por su estupidez que tuve que pillarme uno. Me llevó más de tres años ahorrar lo que costaba, pero finalmente ahí lo tengo en casa. Llegó dos meses después de imprimir el libro, lo que me dio buen rollo.

SD: Has hecho un libro sobre el punk rock, pero ¿hay alguna cultura diferente que merezca un tratamiento similar? ¿Algo que encontrases durante la investigación que podría tener tantas referencias como el tema del punk rock?

ZC: A ninguno de nosotros nos gustaría volver a hacer algo así en toda nuestra vida.
SD: Por lo que veo, también eres uno de los guionistas de una película que se va a estrenar en breve titulada Destroy! [Todavía sin estrenar.] ¿Nos puedes dar algunos detalles? Y, por supuesto, también te lo tengo que preguntar, ¿hay algo de punk en la trama?

ZC: Esa película está escrita por Bryan y por mí. Y no, no aparece nada de punk en ella. Hay un par de góticos, pero solo para que podamos burlarnos de ellos. En realidad, todo transcurre en la Baviera rural y la mayoría de los personajes son viejos alemanes a los que están asesinando de una forma horrible. Es una comedia.

SD: Entiendo por qué para el proyecto DAM escogiste una imaginería / estética del punk bastante clásica. De hecho, a los punks que hoy en día siguen eligiendo la misma estética casi los describís de forma más o menos irónica en la mayoría de las películas de las que habláis. ¿No te parece todo un poco irónico?

ZC: Por supuesto. ¡Me parece hilarante! Pero de alguna forma, también tiene sentido. Hollywood creó irresponsablemente estas escandalosas caricaturas visuales de lo que ellos se imaginaban que era el punk, casi como si fuesen dibujos animados. Pero luego los chavales más impresionables, muchos de ellos de pequeñas ciudades, vieron las películas y se quedaron impresionados con esa estética, por lo que la adoptaron a su manera. Luego otros se fijaron a su vez en ellos y también la adoptaron, pero deformándola más, y así sucesivamente. La vida imita al arte. Incluso al arte estúpido y pazguato. Me refiero a que, demonios, yo mismo llevaba el pelo teñido de rosa en el instituto, y por eso sufrí acoso, así que puede que sea tan estúpido como cualquiera.

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