martes, 25 de septiembre de 2018

MÚSICA Y CÓMICS: PETER BAGGE -NO- FUE UN GRUNGE

Artículo escrito para facebook. Las fechas de los cómics referidos son de su edición en castellano.

Cualquier seguidor de Peter Bagge debería tener en cuenta toda la metralla política que ha ido soltando durante estos últimos catorce años en sus entrevistas, justo después de finiquitar su famoso "Odio", pues no deja de ser el monólogo personal con el que intentar contrarrestar a base de "razonamientos" las cuestiones de sus adversarios políticos, así como una forma de auto-convencerse de que lo que él maneja es lo correcto. Peter Bagge es otro adepto del objetivismo de Ayn Rand, lo más alejado de la tríada "sexo, drogas y rock n´roll" de la generación X a la que dio la puntilla con la ayuda de la añorada Lisa y compañía en ODIO para posteriormente abrazar una coyuntura bastante más conservadora, aunque no exenta de humor carnicero, nocivo, muy divertido. Como si estuviese utilizando uno de los "sigil" de Grant Morrison, el Buddy de Peter Bagge iba despojándose número a número de su actitud miserable pero alternativa y abrazando una forma de vida miserable pero convencional mientras igualmente el autor dejaba atrás la supuesta progresía que le atribuíamos a alguien que había militado en PUNK magazine, se había hecho con las riendas de WEIRDO por orden del propio Robert Crumb, y estaba incrustado en la escena alternativa musical y del cómic con su ODIO y todo lo que había venido antes, para revelar su lado de vecino de adosado residencial caro (mucho tuvo que ver su matrimonio con su mujer Joanne) al que todo buen norteamericano parece aspirar.

Cuánto habrá tenido que fingir este hombre para poder anunciar su creación en las revistas musicales de punk rock de los noventa, y cuánto se habrá reído el editor de Fantagraphics mientras vendía la serie poco menos que como la panacea grunge que nos iba a enseñar lo que valía un peine a todos los adictos que consumíamos cada entrega. ODIO era algo formidable, y sigue siéndolo aunque nos hayamos enterado a posteriori de que los gustos de su autor puede que no se correspondiesen del todo con lo que aparecía en sus páginas, que al fin y al cabo no eran sino una sátira sobre una supuesta peña anti-sistema que como mucho luchaba por sí mismos y su modo de vida. Un individualismo que tiene que ver en gran medida con la autora de "La Rebelión de Atlas". Por lo menos, Bagge también se aprovechó de su fama (ODIO vendía bastante, según confesaba Jaime Hernandez en una entrevista) y legó para la posteridad los dibujos de algunas magníficas portadas de discos alternativos y de garage punk (la sinergia era tal que se anunciaban en cada entrega de la serie "Hate" estadounidense.) Echa un vistazo a las cubiertas de "Sweetness" de Funland, al single "Down Right Blue" de los Hellacopters o al "Enough Ready Live!" de los brutales maromos neoyorquinos The Action Swingers. Pero Bagge prefiere el desvencijado pop que reinó sin que nadie le hiciera sombra durante los cincuenta y sesenta, tanto que formó parte de The Action Suits, un grupo que operaba bajo las premisas aducidas donde militó como batería en los noventa sustituyendo al mismísimo Al Columbia, y se encargó igualmente de los diseños de las carpetas de los singles. El grupo editó un puñado de saltarines 7" pulgadas llenos de frescura, y sus miembros se hicieron colegas de Gas Huffer, Mudhoney y los Posies. Alguna vez hasta tocaron en una de las ediciones de la San Diego Comic Con.

Después de esa época dorada de finales de los ochenta, todos los noventa, y principios de los dosmiles, parece como si Peter Bagge hubiese dejado de estar de moda, como si los críticos celebrasen un supuesto coma creativo del autor. Siento contradecir la nauseabunda falacia de que los viejos roqueros no deberían seguir molestándonos con su música, porque con sólo echar un vistazo a la última producción del de Seattle, se puede comprobar que este tipo es alguien con algo que decir, por muchos pinchazos como "Other Lives" (2010) y "Reset" (2013), contrarrestados por las maravillosas "La Mujer Rebelde" (2014) y "Fire" (2017), por mucho que no comulgue con su afiliación política. El mejor jardín donde meterse para comprobar esto último es "Todo el mundo es imbécil menos yo" (como casi toda su producción, editado por La Cúpula, 2011), la serie de historietas que funcionan como crónicas sobre la Norteamérica más perezosa y tonta para la revista Reason en las que Bagge se disfraza de reportero para machacar lo que no le encaja desde su perspectiva "libertarian". Eso por no hablar de la reveladora biografía de Margaret Sanger antes sugerida, una de las activistas menos recordadas que vivió y actuó bajo criterios propios que a veces la hicieron enfrentarse incluso a compañeros de trinchera. Si, a veces Peter Bagge flojea y entrega ficciones que no nos importan ni un pimiento, pero lo mismo -ejem- le ocurre a Beto Hernandez. Si, se habrá convertido en una marca personal y única, y por lo tanto no tiene rival en su estilo y en ocasiones se permite el lujo de mandar esa vis cómica especial que posee a tomar por saco, pero sobre todo se le puede notar el oficio y el talento: sus tebeos siempre braman a los cuatro vientos su amor por el medio.

Bagge explicaba en una entrevista de 1993 en The Comics Journal cómo veía ODIO a toro pasado:

"Bueno, tú misma has dicho que esa generación [X] parece estar relacionada de alguna forma con mi trabajo. Y todo tiene que ver con la edad de Buddy Bradley y sus amigos, y ese es el estilo de vida que a ellos les importa. Y supongo que la forma en que se relacionan entre sí, las situaciones que viven, el trabajo que tienen, sus intereses, sus actividades creativas... ciertamente todo eso son cosas con las que no creo que se relacionen todos los que han llegado al final de su adolescencia, sus 20 años. Pero por lo menos la gente que se molesta en pillar ODIO, que es un considerable porcentaje de la población, sí se ve reflejada en la revista. Cada generación tiene ese factor rebelde del 5%, que es un poco marginal. Precisamente por eso sintonizan con el estilo de vida que plasmo en estas páginas. Todas esas otras cosas, lo que pienso acerca de otros temas, como por ejemplo el aborto, tal vez las personas que, de nuevo, se identifican con Buddy Bradley y están viviendo un estilo de vida parecido, creo que hay muchas posibilidades de que estén de acuerdo conmigo en muchas de ellas. Pero incluso siendo así, hay un montón de gente de esa misma edad que no lo estará. Aunque sí que contará para ese pequeño porcentaje de la población del que estaba hablando antes, esos marginados que se sienten atraídos por algo como ODIO–y que ante todo, la única forma de que lo conozcan es entrando en una tienda como Fallout o The Beguiling o Quimby's en Chicago. Lugares donde sólo un bicho raro entraría por su propio pie sin largarse corriendo atemorizado."

1 comentario:

Carlos Campillo dijo...

Por lo que decía Bagge en una entrevista, sentía más aprecio por el hip hop que por el grunge. Consideraba que había sido la última gran revolución musical.