jueves, 17 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (2º PARTE)

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ.
(2º parte. Traducida del Comics Journal 126 (1988/89) por Frog2000). 1º PARTE.

SOBRE TODO, MUSICA
Fiore: Así que fue Mario el que se trajo el primer tebeo de Zap. ¿Y quién fue el del primer disco de los Sex Pistols?

Gilbert: En realidad, eso se remonta a cuando éramos muy chicos. Creo que mi madre estaba esperando a que llegara Jaime al Mundo [se ríe] –es una historia real- y a su lado había una quinceañera esperando a un chaval mientras escuchaba la radio todo el rato. Al principio puede que enloqueciese a mi madre con la música, pero después de un tiempo ella empezó a escuchar las canciones. Era 1959. Después de ese día mi madre empezó a sintonizar la radio en una de las cadenas de radio más importantes que había en ese momento, que en esa época era la KRLA, y durante todo el día nos pasábamos escuchando música rock y pop. Esa es otra. Así como lo de los cómics nos parecía algo natural, también lo era escuchar esa música de fondo. Luego puede que mi padre llegase del trabajo y pusiera una emisora con música mejicana. Así que escuchábamos tanto rock n´roll como música mejicana.

GROTH: Serían finales de los cincuenta o principios de los sesenta, ¿verdad?.

Gilbert: Bueno, Jaime nació en 1959, así que creo que sería a principios de los sesenta, con las Shirelles y los otros grupos de chicas.

Groth: ¿Y los Beatles?

Gilbert: Los Beatles nos golpearon igual que si fuesen una tonelada de ladrillos.

Groth: Tú debías tener unos seis años.

Gilbert: Sí, pero por alguna razón me atraían mucho. Supongo que el truco estaba en su corte de pelo, en sus botas y en el resto de su vestimenta. Recuerdo que me gustaba tanto su música que no podía soportarlo, tenía que salir a la calle a gritar porque me gustaban demasiado. Muchos chicos daban fiestas “Beatle” y hacían otras cosas parecidas. De niño me di cuenta de que esa música estaba hecha para mí, que me hablaba directamente (tanto como pudiese sentirlo con nueve años.) Luego perdí el interés en la música que aparecía en el Top 40 porque me parecía repetitiva y se estaba empezando a convertir en formuláica. Supongo que serían finales de los sesenta. No estaba muy al día de lo que estaba ocurriendo en la escena underground, con músicos como Jimi Hendrix. Mario era adolescente, así que él sí que lo escuchaba y se leía la vieja Rolling Stone, que yo pensaba que era una revista escandalosa. Suponía que estaba bien que la gente se volviese tarumba con la música, pero al mismo tiempo me decía: “Eso no es para mí. ¿qué le voy a hacer?, tan sólo tengo doce años.”

Fiore: ¿Así que todo eso es lo que pudísteis asimilar durante vuestra juventud?

Gilbert: Era lo que se podía respirar a nuestro alrededor.

Jaime: Y todo eran cosas muy normales.
Fiore: Entonces, ¿también fuisteis unos "freaks" de la música?

Gilbert: No, lo de la música fue algo distinto.

Jaime: La verdad es que renuncié a la música a finales de los sesenta porque me metí a practicar deporte.

Fiore: Gilbert y Mario me contaron que nunca se metieron en el deporte, pero que sin embargo tú sí que lo hiciste.

Jaime: Bueno, lo hice porque me parecía divertido. Me gustaba jugar al béisbol como "catcher". Creía que no era demasiado competitivo, pero cuando llegué a las Ligas Menores los chavales jugaban tan en serio que no pude seguir practicándolo. Así que estuve un tiempo sin los cómics ni la música. O eso es lo que creo. Retomé ambos a principios de los setenta, cuando Mario y Gilbert empezaron a conocer la música glitter: Iggy, Roxy Music, T. Rex, Mott the Hoople, New York Dolls. Podía escucharla a través de la puerta de Mario, porque ellos eran los mayores y yo sólo era el pequeño, así que no podía pasar el tiempo con ellos. [Risas]. Tenían el pelo mucho más largo que el mío.

Gilbert: Es algo muy raro, el hecho de por qué nos metiésemos a escuchar ese material glitter punk, ya que antes estábamos escuchando discos de Jethro Tull, y además me compré el primero de Paul Simon.

Mario: Nos gustaba la diversidad.
Gilbert: Sin embargo, lo que nos cambio de verdad fue el "Slider" de T. Rex. Cuando lo escuchamos, pensamos que era el disco más estúpido del mundo, pero seguimos escuchándolo y nuestros gustos quedaron arruinados para siempre. [Se ríe.]

Jaime: Naturalmente, cuando llegó el punk a finales de los setenta encajamos muy bien en él.

Gilbert: Era el mismo estilo de música, excepto que esta sí que iba rápida de verdad.

Mario: Supuso una bocanada de aire fresco.

Gilbert: Por alguna razón siempre pensé que el rock n´roll, los cómics, el wrestling y las películas de terror estaban mezclados de alguna forma, y cuando llegó la explosión punk metí en el mismo saco todas esas cosas que pensaba que se encontraban tan próximas entre ellas.

Fiore: Antes de la explosión punk, ¿os habíais involucrado en algún tipo de proyecto musical? ¿Ibais a conciertos?.

Mario: Sí, íbamos a conciertos, pudimos ver en directo a Blue Oyster Cult, íbamos al menos una vez por semana al [Hollywood] Palladium.

Jaime: Y dejamos de ir en cuanto empezó la moda de la música disco. Y casi, casi me meto en ella antes de que llegase el punk. [Se ríe.]

Gilbert: Las dos primeras bandas que pude ver en directo eran geniales: T. Rex y Mott the Hopple. Así que empecé muy bien, y de repente caí en picado al empezar a escuchar a Deep Purple y Queen, que realmente son una mierda de bandas. Aquellos primeros conciertos fueron más o menos en 1973.

Jaime: Mi primer concierto fue uno de Roxy Music.

Gilbert: En realidad nos metimos en el punk con un año de tardanza. Los Sex Pistols ya habían aparecido antes de que me comprase su disco.

Fiore: No pasó tanto tiempo entre la salida del álbum y la separación del grupo... [riendo.]

Gilbert: Eso es verdad, pero el mismo día que salió su primer single
 mi esposa Carol ya los conocía. Pero en esa época ella tenía cerca de catorce años y a ella le importaban muchísimo más. Porque nosotros ya habíamos vivido el glitter y toda esa mierda, incluso Kiss, y toda esa superficialidad nos hacía reflexionar: “Cuando llegue el punk creo que será algo que directamente rechazaremos”, porque habíamos pasado ya por tantas fases diferentes de la música que seguro que esta era simplemente otra moda más, y ya no me importaba tanto. Creo que estaba al final de mi adolescencia o a principios de cumplir los veinte. Entonces creo que vimos algún especial en la televisión –la nueva movida en Inglaterra o algo así- y me quedé bastante impresionado, me dejó flipado. Y en vez de hacer que lo rehuyese, me asustó mucho, porque me hizo darme cuenta que ya no sería joven de nuevo, que las cosas estaban cambiando y que yo era alguien de la Era post-hippie, así que formaba parte de la generación vacía de la que ellos se burlaban. Así que eso me hizo sentarme y pensar: “espera un minuto, ¿ya nunca más voy a molar?” 
Fiore: Recuerdo escuchar contar una anécdota a Tito Larriva, que estaba en los Plugz, de una vez que se metió en el Masque [uno de los primeros clubes punks de L.A.] mientras los Bags estaban tocando, y su primera impresión fue la de que estaba viendo la Caída de la Civilización Occidental [se ríe] y un mes más tarde ya había formado su propia banda punk.

Gilbert: El punk me hizo sentarme a escucharlo y darme cuenta de que tenía todos los elementos que me gustaban del rock n´ roll, pero arrojados contra una pared de cemento. Contenía todas las partes "trash" del rock que siempre me habían gustado. Pero muchas de las bandas se lo tomaban de una forma más seria, como The Clash y X. Tenían conciencia política.

Groth: ¿Fue el fenómeno punk una especie de fuerza liberadora, o hizo que tuvieses las ideas más claras?

Gilbert: Probablemente me confundió más porque era una escena tan fragmentada que nadie estaba de acuerdo con nada, esa fue otra de las razones por las que duró tan poco tiempo.

Groth: Pero obviamente tuvo efectos benéficos.

Gilbert: Porque fue muy físico. Yo leía cómics, veía películas, no era un tío deportista. Pero el rock n´roll era algo físico. Tú botabas y sudabas y corrías por ahí haciendo cosas. Y el punk iba todavía más lejos, llevabas ese tipo de ropa tan particular y la gente o bien te temía o te machacaba. No había término medio. Así que para mí fue algo muy grande.

Groth: ¿Durante cuánto tiempo estuviste viviéndolo?

Gilbert: Para mí todo ocurrió entre 1978 y 1980.
Groth: ¿Había violencia?, ¿te metías en peleas?

Gilbert: Verás, al principio no la había. La escena original de punk de Los Angeles era más divertida, simplemente estaba formada por mucha gente que quería pasarlo bien, escuchar a los grupos, deambular por ahí, bailar. Creo que se parecía más a una escena artística, era más parecido a una muchedumbre pretenciosa. Lo que pasó es que la gente de otras áreas de la música rock empezó a interesarse por el fenómeno y muchos de ellos eran deportistas imbéciles que empezaron a tomar parte en los bolos punk como ellos pensaban que había que hacerlo. Pensaban que se encontraban en un pequeño partido de fútbol, cuando en realidad incluso la gente que estaba bailando de forma más tosca era educada con todo el mundo, y si te caías te volvían a levantar y cosas así. Entonces llegaron esos tipos y si te caías te pateaban las costillas, por lo que forzaron a los antiguos punks a largarse porque no estaban demasiado en forma.

Groth: ¿Quiénes eran ese nuevo grupo de gente?

Gilbert: Principalmente eran un atajo de chavales de Huntington Beach, de la costa, surferos...

Groth: ¿Blancos, de clase media?

Gilbert: Sí, en su mayoría. Les gustaba el lado agresivo del punk. Hay partes del punk que son experimentales, cerebrales, ambiciosas. Pero a esos tíos les gustaba lo más básico, lo cuál supuso la extinción del fenómeno. Montaron sus propias bandas y modificaron la escena por completo. Y desde que se convirtió en algo más físico, desde que todo se volvió más intenso, la escena simplemente estalló con la violencia y atrajo otros rasgos mucho peores. Directamente se convirtió en algo racista y sexista. Mira en lo que se han convertido muchos de ellos en la actualidad: se trajeron el movimiento skinhead, por todos los Estados Unidos hay adolescentes siguiendo esa mierda de supremacía blanca. Y por algunos fragmentos de noticias puedes darte cuenta de que se parecen mucho a los chavales que yo solía ver en la escena. Simplemente todo se pervirtió y se retorció. Incluso aunque el punk nunca subió hasta un nivel mainstream por ser demasiado exótico y salvaje, todas las compañías de TV y discos lograron convertirlo en "New Wave", algo demasiado afectado. ¿Así que hacia dónde podía ir el punk? Pues sólo podía evolucionar hacia algo cada vez más violento. Probablemente el concierto más intenso y violento que haya visto nunca fue el de Public Image en el Olympic Auditorium de Los Angeles. El líder de Public Image es John Lydon, que solía llamarse Johnny Rotten cuando estaba en los Sex Pistols; así que estos chavales llegaron de todos lados para poder ver a Johnny Roten por primera vez en Los Angeles. Y Lydon había evolucionado de otra forma diferente a ellos, hacia algo más experimental, su música era más bailable, pero ellos no querían eso, querían el material de 1977: “God Save The Queen”, “Anarchy in the U.K.”. Al final del concierto, los escupitajos cubrían el escenario hasta sus rodillas. Simplemente fue ridículo. Entonces fue cuando comprendí que esto ya no era lo mío. Aún así fue uno de los mejores conciertos que he visto nunca.

Groth: ¿Te gustaban los Sex Pistols?

Gilbert: Por supuesto. Como ya he dicho, tenían todos los rasgos que me gustan del rock n´roll. No sé por qué, pero siempre me gustó la música ruidosa, cuanto más ruidosa, mejor. Supongo que era por la vieja idea adolescente de que esa era mi música, mi forma de comunicarme, así pensaba yo. Así que ahora soy un viejo tonto y ya no escucho música ruidosa nunca, a no ser que sea en pequeñas dosis y normalmente suele ser algo que solía escuchar cuando era joven. Por lo general no la escucho demasiado. Una vez que has puesto “Louie Louie” dieciséis veces...

Groth: Cuando has vuelto a escuchar esa música, ¿sigues pensando que es buena música?, ¿se sigue manteniendo igual o ahora la ves como algo que pertenece a tu pasado?

Gilbert: Para mí sigue siendo buena y creo que también es buena para la gente joven, pero no sé si será buena de una forma general. Cuando la escucho todavía me siento como si tuviese 16 años.
Groth: Quería preguntarte si hubo algún cantante o grupo en concreto que te volviese loco.

Gilbert: Al principio estaba al día de todo lo que sonaba, cosas como los Ramones, Talking Heads, Blondie, pero no me llegaban tanto como las bandas inglesas. Los “Big Kahunas” de todo esto probablemente fuesen los Sex Pistols. Pero sólo tenían un disco y unos cuántos singles, y tampoco se puede escuchar tanto un solo disco. Considero que los Clash son lo mejor, porque eran muy poderosos y jóvenes y tenían conciencia y utilizaban muchos estilos de música que me gustaban, y continuaron sacando un álbum tras otro. Luego, como la mayoría de las cosas buenas, como le pasó a Camelot, se derrumbaron. Los grupos empezaron a hacerse pedazos, la música empezó a convertirse en una mierda, puede que los músicos tuviesen problemas de ego o lo que fuese. Parecía que todo estaba ocurriendo muy rápido porque yo era más viejo y el tiempo pasa más rápido para un adulto que para un niño. Cuando eres un chaval parece que las cosas van a ser iguales para siempre. Parecía que los Beatles iban a existir para siempre, cuando realmente sólo estuvieron funcionando durante seis años. Así que cuando los Clash se separaron después de cuatro años pensé: “mira, eso sí que ha sido rápido”. Me parece que ahora el punk tendrá cerca de diez años, pero de vez en cuando sigo pensando en él como si aún fuese algo novedoso.

Thom Powers: ¿Cuál fue el primer concierto punk al que acudiste?

Gilbert: El primer concierto punk de verdad al que fui se celebró en el Centro Cívico de Santa Monica, en un show en el que tocaban los Ramones como cabezas de cartel. Las Runaways eran sus teloneras. Luego decidí empezar a ir a los clubs. Vi a The Jam en el Starwood y los Eyes y los Dickies eran sus teloneros. Los Eyes tenían a Charlotte Caffey al bajo, que más tarde se convertiría en una gran cantante en The Go-Go´s, y creo que los Dickies siguen siendo un grupo bastante bufonesco.

Jaime: El batería de los Eyes era Don Bonebrake, qué más tarde estuvo en X.

Powers: ¿En qué año se celebró ese concierto?

Gilbert: Fue en 1978, sobre febrero o marzo. Y me lo pasé tan bien que decidí seguir yendo a más conciertos.

Powers: En esa época, ¿con qué regularidad acudías a los conciertos?

Gilbert: Como vivía a unas sesenta millas de L.A., supongo que iba una vez cada dos semanas a partir del primero al que fui. Fue la época en la que empecé a conocer a grupos como X, los Germs, los viejos Alley Cats, las Go-Go´s originales, The Plugz, que ahora son Los Cruzados, los Bags originales.

Powers: ¿Podía un grupo como X tocar cada fin de semana?

Gilbert: Claro, podías ver a X en los lugares más extraños, en pequeños antros, en institutos. Si tenían suerte el Whiskey-a-Go-Go los contrataba.

Jaime: Cuando empecé a ir a los conciertos de X, siempre los cancelaban. Tenían problemas todo el tiempo. No les podían dejar tocar, pues X eran una banda realmente peligrosa.

Powers: Antes me has ofrecido una cronología por épocas, me has contado que este ambiente fue evolucionando de ser una escena estrictamente divertida hacia algo más peligroso. Pero cuando lo conociste por primera vez a principios del ´78, ¿no era ya algo muy salvaje?

Gilbert: Claro. Se podían encontrar muchas más cosas que la simple diversión en la escena. La gente bailaba a tu alrededor como salvajes, pero sin violencia. Y así fueron evolucionando las cosas durante una buena temporada hasta que tuvo lugar la "gran masacre" de Elks Lodge, en la que sin ningún motivo, la policía entró a mitad de un concierto, en una maratón de grupos donde participaban las Go-Go´s, los Zeros originales, X, The Plugz, the Alley Cats...

Jaime: Un concierto muy importante.

Gilbert: ...con todas las bandas punk más prometedoras. Y sin motivo alguno, la "poli" entró y empezó a golpear a los chavales que estaban allí, literalmente se dirigieron hacia la pista y empezaron a arrojar a los chicos escaleras abajo. Las escaleras donde estaban los chicos contemplando el espectáculo y que eran bastante empinadas.
Powers: ¿Estábais en ellas?

Gilbert: Claro. Jaime puede contártelo con más detalle porque mientras los policías empezaron a entrar yo estaba saliendo con dos chicas para irme al coche a emborracharme. Cuando volvimos del coche el lugar ya estaba tomado por la policía y la gente estaba arrojándoles objetos.

Jaime: Bajaron hacia la planta baja agitando sus porras y los chavales iban cayéndose por las escaleras. Uno de ellos, Jeff de los Middle Class, vio cómo golpeaban a su novia y cuando la intentó ayudar también le pegaron.

Gilbert: Pero no fue en absoluto como respuesta a una provocación. Fue una cuestión civil. Los chavales se comportaron de forma mucho más civilizada que la "poli". Puede que hubiesen tomado drogas, pero no había ningún elemento de tensión previo. Y así es como empezó la tensión y el recelo entre los punks y la "poli". Siempre que podían, los "polis" empezaban grescas como aquella de nuevo.
Powers: ¿Cuándo ocurrió todo eso?

Gilbert: Fue en marzo de 1979, el día de San Patricio.

Gilbert: Puedes verlo en el calendario de Love & Rockets. Los "polis" intentaron limpiar algo que realmente no necesitaba limpiarse. Luego Jaime, mi primo y yo fuimos a un bolo a Huntington Beach, que se encuentra muy al sur. Fuimos a ver a los Dickies y a los Weirdos, y el público estaba compuesto en su mayoría por surfers borrachos listos para la acción. Todo el mundo quería bailar, pero supongo que nadie hubiese sido capaz de hacerlo en ese sitio. Cuando salieron los Weirdos la gente seguía manteniendo la compostura. Luego salieron los Dickies y empezaron a tocar sus singles de chiste, como esa versión de la canción de Black Sabbath titulada “Paranoid”. Su punto fuerte era tocar esas canciones de música bubblegum hiper-rápida. La audiencia enloqueció. Nunca había visto nada parecido. La mesas y las sillas volaron, todo el mundo se lo pasó bien, todo el mundo sonreía. Los puertas estaban acojonados. Me puse un poco nervioso porque te tenías que proteger los ojos, pero al mismo tiempo era una situación graciosísima. Fue violenta, pero todo el mundo se volvió a su casa contento y nadie resultó herido excepto un par de porteros que de todas formas se lo merecían.

Powers: ¿Os gustaban todos los grupos a los que ibais a ver, o algunas veces ibais para estar en un sitio en el quedaros para bailar y beber?

Gilbert: Muchas veces fuimos para poder ver a una banda en concreto, pero había otras cinco tocando. Algunas veces teníamos suerte y nos gustaban aquellos grupos que nunca habíamos escuchado antes. Íbamos para poder escuchar la música, porque era lo único en nuestra vida que en ese entonces nos hacía felices.
Powers: ¿Qué opinas de las bandas que aglutinaron en la así llamada "New Wave" que tenían un toque más pop?

Gilbert: Algunas eran muy buenas, pero no me gustaban tanto como las bandas más endurecidas. Para nosotros no eran tan importantes. No me acuerdo de ningún ejemplo ahora.... Blondie.

Jaime: Antes del “Heart of Glass”.

Powers: ¿Y Talking Heads?

Gilbert: Claro. Todos esos a los que se consideraba como bandas “New Wave” y que escuchaban todos los gilipollas del Instituto.

Jaime: Muchas de las bandas eran como los Talking Heads, pero no nos gustaban. Se les consideraba grupos “inteligentes”, y yo no quería ese tipo de inteligencia en mi rock n´roll. Para mí eran un poco “snob”. Aunque no lo eran todos.

Powers: ¿Y qué hay de alguien como Elvis Costello?

Gilbert: Oh, los tres primeros discos son unos clásicos. Fíjate que yo era más mayor, que no era tan intransigente como los chavales punks más jóvenes que sólo querían puro ruido.

Jaime: Llegaste a Costello al mismo tiempo que descubríamos a los Pistols y los Clash. Había escalones.

Gilbert: La gente no le da mucho crédito a los escalones y clasificaciones, estereotipan el punk. Había música diferente y algunas veces actitudes diferentes, pero todo formaba parte del mismo guiso.
Powers: Bueno, ¿por qué no os doy un listado con algunos nombres de grupos y me decís la experiencia que habéis tenido con cada uno, como por ejemplo, con Black Flag?

Gilbert: Nunca me importaron demasiado hasta que sacaron un disco... bueno, no me disgustaban... llegaron después de que surgiese la escena punk original de Hollywood, y trataban de seguir haciendo esa música verdaderamente agresiva, rápida y endurecida mientras el resto de bandas empezaban a ser más experimentales. Pero después de un tiempo, cuando empezaron a sacar discos, ya empezaron a gustarme. Sacaron su primer álbum, "Damaged", algunos años después, y me gustó bastante. Fueron la última de las bandas con un estilo realmente diabólico y ruidoso de la hostia e inspiraron a muchos otros grupos. Si escuchas a los primeros Replacements, verás que tienen muchísima influencia de Black Flag. Pero Jaime era más...

Jaime: Black Flag fue una de las bandas que venían de las ciudades costeras del sur de L.A., de Hermosa Beach, Huntington Beach. Y al principio sólo eran una más, sonaban como el resto, o así me lo parecía a mí. Pero según iban evolucionando, iban dejando atrás al resto de bandas.

Powers: ¿Puedes explicar qué hizo que las dejaran atrás?

Jaime: Escribían mejores canciones. Y también eran famosos por las broncas que se organizaban en sus conciertos. Hubo una época en la que literalmente podías encontrar un concierto de Black Flag si te las arreglabas para perseguir al helicóptero de la policía. Eso sería en 1980. Durante un tiempo no los presté demasiada atención. Cuando Dez empezó a cantar con ellos comenzó su auge, y además empezaron a componer grandes canciones. Creo que incluso grupos como los Circle Jerks en su mejor momento, ni siquiera eran capaces de igualar a Black Flag. Cuando Henry Rollins se les unió y sacaron el álbum se consolidaron. Muy pronto 
determinados críticos consideraron a Greg Ginn el mejor guitarrista de todos. Y de sus últimos discos me gustaron la mitad. Cada disco tiene al menos dos o tres canciones excelentes.

Gilbert: Un montón de grupos empiezan sonando de forma muy rudimentaria y entonces aprenden a escribir canciones y las mantienen dentro del límite de los cuatro minutos, las más largas, y dos las más cortas. Y creo que así es como se crea el mejor el rock n´roll. Lo que ocurrió con Black Flag es que se convirtió en una banda de garage que hacía solos de guitarra infinitos y canciones repetitivas de nueve minutos, y es entonces cuando un grupo pierde el toque, creo yo.

Jaime: Sin embargo fue entonces cuando empezaron a atraer a seguidores del heavy-metal. La cuestión es que los Ramones sabían que son unos simios y por eso tocan lo que tocan, y son los mejores en lo que hacen.

Powers: ¿Tocaban mucho por Los Angeles?

Gilbert: Sí, pude verlos tres o cuatro veces. Mucha gente los considera una banda prehistórica, algo que por supuesto me parece ridículo. Cada single que sacan es realmente bueno. No puedo escuchar un disco entero de los Ramones, pero sus singles siguen siendo realmente grandes.
Powers: ¿Qué me decís de las Go-Go´s? ¿Es difícil concebirlas como parte de la escena?

Gilbert: Sí, una vez se celebró un concierto de las Go-Go´s y Black Flag compartiendo cartel [se ríe]. Había una época en que esas cosas podían suceder, pero duró poco tiempo.

Powers: ¿Os gusta su música?

Gilbert: Me encantaban. Cuando salieron eran grandes, tan inocentes...

Jaime: Casi ni sabían tocar.

Gilbert: Pero tenían agallas y estaban genuinamente contentas. Ese tipo de música me llega de verdad. Incluso me gustaban sus discos. No era el mejor grupo del mundo pero tenían algo.

Powers: O sea, que visteis a una banda como las Go-Go´s antes de que sacaran su primer disco.

Gilbert: Sí, las vimos cuando sólo llevaban un mes funcionando.
Jaime: De los grupos más importantes vimos a X y a las Go-Go´s cuando estaban empezando. A X los veíamos una vez al mes.

Powers: ¿Qué piensas de su carrera en conjunto?

Gilbert: Bueno, mi punto de vista está sesgado. Pude verlos cuando estaban arrancando en 1978 o 1979. Los únicos que les prestaban atención eran sus fans. Los chavales que iban a verlos a ellos en concreto.

Powers: ¿Crees que fueron perdiendo algo por el camino?

Gilbert: Un poco. Creo que el primer disco era bastante duro. El segundo, “Wild Gift”, me parece mejor. De hecho, es uno de los mejores discos de rock de todos.

Powers: Para vosotros, ¿son los Replacements el único grupo bueno que ha salido en los últimos cinco años?

Gilbert: Y aún te quedas corto. Para mí los Replacements son el mejor grupo desde los Clash, y los Clash significaban bastante para mí cuando eran buenos. Creo que incluso son sobresalientes. Aún no me puedo creer que una banda tan joven y tan...

Jaime: ...y tan borracha. [Ríe]. Diría que es el único grupo que me ha tocado la fibra en los últimos cinco años.
Powers: ¿Hay alguna cosa que se pueda decir de ellos aparte de que son rápidos y divertidos?

Gilbert: Son todo lo que me ha gustado del rock n´roll desde que tenía cinco años. Escriben buenas canciones, sus letras son divertidas... Simplemente eso, el mejor rock n´roll no se puede argumentar. No puedes argumentar por qué Elvis era tan divertido en su primera época. El otro día le oí a Peter Bagge decir que a Robert Crumb le gustaba el primer Elvis -¡a ti también te pilló, Robert! Pero no puedes decir que Elvis es bueno por esto o por lo otro. No funciona así. O te engancha o no lo hace. Tienes que escucharlo, tienes que sentirlo.

Jaime: Un grupo puede escribir cualquier clase de canción, pero en el momento en el que hace salir al adolescente que llevo dentro, la juventud que hay en mí, en el momento que aflora la adrenalina, me parece algo maravilloso. Y los Replacements han sido la primera banda que ha conseguido hacerlo en mucho tiempo.

Gilbert: Y el resultado es asombroso. Hacen un puñado de canciones rápidas rockeras que te joderán los altavoces y luego hacen unas cuantas canciones lentas que a veces pienso que son incluso mejores que las canciones más duras, y luego escriben una canción alegre como “Waitress in the Sky” y también es buena. Paul Westerberg es de primera. Al igual que el resto del grupo.
Powers: Probablemente de vuestra lista de quince discos favoritos que aparece en Love & Rockets número 23, el que más dejará descolocada a la gente es el de Dolly Parton.

Gilbert: Sí, lo entiendo. La gente se pensaba que era una broma, pero va absolutamente en serio. Si te fijas en las listas, todos los discos que están ahí representan lo que me gusta del pop o del rock, cosas que creo que me identifican. Y todo es bastante agresivo, todo es una música muy de chicos, incluso los Beach Boys, y eso que son una banda para chicas. ¿Entiendes el concepto de música para chicos y música para chicas?

Jaime: Es que a las chicas no les gustaba Black Flag... o se suponía que no debía gustarles.

Gilbert: A los chicos les gusta los Sex Pistols y las chicas Siouxsie and the Banshees. A los chicos les gusta Deep Purple y a las chicas Fleetwood Mac. Y supongo que el disco de Dolly Parton le gusta a mi parte femenina, porque aunque Dolly Parton se haya convertido en una absoluta imbécil en los últimos años, había una época en la que su música era sincera y cálida. Aparentemente las canciones son muy cursis, pero al mismo tiempo, si las escuchas con más atención, te das cuenta de que su voz es muy delicada. Desde luego, no ha hecho un disco bueno en diez años.

Powers: ¿Y qué me dices de Johnny Cash, Jaime?

Jaime: Es mi hombre. Crecí viendo su programa de televisión, que era un programa de variedades country, pero sí que me gustaba. Luego me olvidé de él y cuando nos empezamos a meter en el punk, tíos como él fueron rescatados, porque Johnny Cash tenía algo de punk. Y me gusta el country tanto como el rock, porque habla de las mismas cosas.

Powers: ¿Qué otros músicos country os gustan?

Gilbert: Bueno, los grandes como Hank Williams, por supuesto.

Jaime: He empezado a profundizar más en el género, a escuchar a Jimmy Rogers y otros así. No me refiero a “Honeycomb” de Jimmy Rogers, sino al Jimmy Rogers de los años ´20, “The Singing Brakeman”.

Gilbert: No me vuelven loco los bluffs como Dwight Yoakum. [Ríe.]

Powers: Supongo que Bob Dylan es lo más novedoso de tu lista...

Jaime: Sí, siempre me gustaron sus singles cuando era un chaval, pero no me lo tomé en serio hasta hace pocos años. Empecé a comprarme sus primeros discos porque costaban 4.99 en Tower Records [se ríe]. Es uno de esos tíos de los que no puedes prescindir.

Gilbert: El motivo por el que no nos metimos a escuchar en serio a gente como Bob Dylan hasta muy tarde, porque siempre nos gustó pero nunca compramos sus discos, es porque... Escuchamos a Bob Dylan desde el principio, pero ha sido ahora cuando hemos empezado a comprar sus discos, porque podemos permitirnos unos equipos decentes [se ríe]. Pero en parte la culpa la tuvieron esos malditos hippies y su maldita actitud. Lo único que podías hacer era odiar todo lo que a ellos les gustaba.
Powers: ¿Qué pensasteis cuando visteis la "peli" de Sid y Nancy?

Gilbert: Está bien. Adoptaron un punto de vista más o menos superficial, pero conociendo la historia que había detrás... creo que la pifiaron. Pero finalmente me parece buena. Llega al suficiente, aunque no se fijaron lo que implicaba ser Sid Vicious. [Se ríe.]

Powers: ¿Habéis visto "Repo Man"?

Gilbert: Sí, y no puedo decir mucho sobre ella. Creo que Alex Cox perdió dinero con Sid & Nancy, aunque sé que hizo Repo Man antes. No creo que tenga tanto talento. Debería hacer más películas, porque tiene mucho sentido del humor, pero no es tan bueno, y Joe Strummer debería salir en mejores películas.

Fiore: ¿Así que el punk rock ha condicionado vuestra visión del mundo?

Gilbert: Claro, me lo tomé un poco demasiado en serio. Fui un fervoroso entusiasta de los Clash, era como, “¡sí, sí, sí, vamos a conquistar el mundo!”. Tiempo después me di cuenta de que esto es sólo música. Era la actitud macarra de Johnny Rotten. Yo nunca había sido un verdadero matón, bueno, supongo que lo era, pero no tenía forma de saberlo. Estos tíos eran macarras y tenían como algo que decir, y eso me molaba. Wow, ¡podía ser macarra y listo al mismo tiempo!
Fiore: ¿Cómo encajabais en la escena?

Gilbert: En realidad sólo lo hacíamos como público. Nunca tuvimos demasiado pelo (bueno, Jaime llevaba una cresta mohicana y todo eso), pero nunca fastidiamos a nuestra madre. Yo quería a mi madre. Esa es la parte que nunca entendí de la rebeldía del rock n´roll, que tienes que odiar a tus padres.

Fiore: Pero eso es algo más común en el rock de los sesenta, ¿no?

Gilbert: Sí, pero un montón de chavales también lo adoptaron. Muchos chavales decían “Bah, odio a los hippies”, pero eran exactamente igual que ellos. Simplemente llevaban ropa diferente.

Fiore: Sin embargo, el punk rock condicionó vuestros puntos de vista respecto a otros temas que no eran musicales.

Gilbert: Sí, es difícil de explicar. Adopté una mala actitud con respecto a todo.

Mario: Tenías una opinión sobre todo.

Jaime: Además, nos hizo darnos cuenta de que podías conseguir lo que querías.

Gilbert: Claro, me hizo ser lo suficientemente chulo como para pensar que podía hacer un comic book, algo que estuvo de puta madre, porque me sentía intimidado por los tíos de Marvel. Tan malos como eran... aunque al menos eran capaces de dibujar edificios. Y yo pensaba que yo no podría dibujar edificios a menos que primero los construyese en maqueta, y eso me intimidaba mucho. Y gracia al punk, adapté su anarquía musical al cómic.

(Continuará)

1 comentario:

David dijo...

Una entrevista muy maja. Yo tengo una en un Comics Journal posterior.
Por cierto... Lo que dice Gilbert sobre los Beatles.

Te habrá costado dolores transcribirlo. Qué horror. Cómo puede ser.. No, tú, no, Gilbert!! (ja,ja,ja)

Un saludo.

NUEVA YORK EN EL DAREDEVIL DE FRANK MILLER

"Investigué mucho para hacer un buen trabajo. Si me pedían que dibujara una cascada, iba hasta una y la dibujaba. Esto es algo que a...