lunes, 5 de abril de 2021

PROFUNDIZANDO EN PALOMAR, UNA ENTREVISTA CON BETO HERNANDEZ (5 DE 5)

Gilbert Hernandez charla sobre su trabajo en Luba y Love & Rockets. Entrevista realizada por Chris Knowles y transcrita por Jon B. Knutson para Comic Book Artist nº 15 (2001). Traducción: Frog2000. Parte 1parte 2parte 3, parte 4.

CHRIS: Love and Rockets llegó a estar muy de moda, ¿recibiste alguna llamada de gente como Jenette Kahn o Jim Shooter para hacer alguna obra?

GILBERT: La verdad es que nunca nos preguntaron directamente, pero bueno... la historia de Love and Rockets tiene bastante que ver con Gary Groth, porque cada vez que el título ha suscitado el interés de alguien, él siempre ha estado al quite. En aquel momento, Gary Groth, editor de Love and Rockets y The Comics Journal, era bastante protector con nosotros y [risas], fuese intencional o no, siempre parecía incomodar al otro lado.

CHRIS: Bueno, en ese momento era como si actuase de pararrayos.

GILBERT: Cierto, a mucha gente le parecía mejor evitarlo y puentearlo para llegar a nosotros, pero de alguna forma, él siempre estaba en medio. Como he dicho, no sé si era intencional, o si tenía más que ver con su personalidad [risas].

CHRIS: Supongo que también os tenéis que haber sentido obligados a seguir con él, porque os lo facilitó todo al principio.

GILBERT: Claro. Siempre nos estuvo respaldando, y siempre nos promovió y nos apoyó ferozmente.

CHRIS: Tenéis que haber sentido cierta lealtad hacia él.

GILBERT: Sí, pero tampoco era una obligación. Lo nuestro era más una asociación natural, en serio. Trabajamos muy bien juntos. Pero al mismo tiempo, la personalidad de Gary es de tal forma que siempre la lía.

CHRIS: Si repasamos aquella época de nuevo (que parece que fue hace mucho tiempo), era como si hubiese una especie de cruzada. "Intentemos que los cómics sean algo más que simple forraje geek de usar y tirar". Seguro que a vosotros también os apasionaba la idea. Pero a medida que avanzaba la década, parece como si todos esos sentimientos se hubiesen evaporado. ¿Cómo os ha afectado? Se puede comprobar que buena parte del material alternativo más interesante estaba desapareciendo, y que el mainstream se estaba volviendo cada vez más grosero, vulgar y montaba cada vez más estrépito. Era más una parodia de sí mismo que nunca. ¿Afectó vuestra forma de pensar en vuestra obra? ¿Os llegásteis a sentir algo así como los republicanos españoles?

GILBERT: [Risas]. Jaime y yo nos ensimismamos bastante con nuestra obra. El problema era que nuestras ventas no terminaban de mejorar, de hecho llegaron a bajar por culpa de los trucos de marketing del resto de editoriales, así que el espacio en las estanterías de las tiendas era cada vez más reducido, y la distribución era de lo peor. Claro que nos amargó un poco, en plan: "Espera, ¡pero fíjate! Durante un tiempo han estado hablando de nosotros y de los nuevos cómics, pero ¿no será que solo era un montón de palabrería y lo que querían en realidad era vender más tomos mainstream?" [Risas.] No sé, fue un poco decepcionante.

CHRIS: ¿Quieres decir que aunque fue descorazonador, en realidad no afectó mucho a tu ritmo de trabajo?

GILBERT: No, los problemas que sufrí con mi trabajo tuvieron más que ver con mi propia personalidad. [Risas]. Empezamos a perder lectores a la altura del número 30 de Love and Rockets

CHRIS: Hablamos de finales de los 80.

GILBERT: Sí, a finales de los 80, cuando nuestra estrella se empezó a apagar. Alrededor del número 29, después de hacer "Human Catastrophism", y luego "Río Veneno", empecé a perder multitud de lectores, supongo que porque estaba haciendo una serie realmente compleja.

CHRIS: Bueno, recuerdo que me frustraba bastante [risas], porque esa historia tan larga y extensa seguía adelante, y en ese momento, la serie solo aparecía dos o tres veces al año. ¿También te resultaba frustrante?

GILBERT: Claro, porque además de cualquier conflicto de personalidad que estuviese sufriendo, solía sentarme frente al tablero de dibujo y me estrujaba la cabeza para intentar terminar la historia, y luego tiraba la página a la basura y empezaba de nuevo. Luego recortaba alguna página y la pegaba, un trabajo de reparación que me consumía demasiado tiempo y que para empezar, en realidad ni siquiera funcionaba.

CHRIS: ¿Se podría decir que estabas intentando empujar el título en alguna nueva dirección?

GILBERT: Siempre lo enfocaba desde el punto de vista del lector. Alguien me contó una conversación que había escuchado en una tienda de cómics: "Oh, ha salido el nuevo de "Love and Rockets", y otro le contestó: "¿En serio? No sabía ni que seguía". "Sí, pero no es tan bueno" [risas]. Me llevó medio año hacer ese número, y luego alguien lo descartó en dos segundos. Tuve que revisar las cosas más seriamente: "Tengo que hacer algo, tengo que acabar la historia de una vez". Y cuanto más me esforzaba, más se me complicaba.

CHRIS: ¿No estabas haciendo la historia de "Love and Rockets X" al mismo tiempo? Primero "Poison River" y...

GILBERT: La de "Love and Rockets X", sí, así que necesitaba descansar.

CHRIS: Lo más interesante de "Río Veneno" es que se fue volviendo cada vez más oscura, casi nihilista. Negro sobre negro. En esa historia había bastante violencia extrema. ¿Era un reflejo de tu estado mental del momento?

GILBERT: Es la única respuesta que se me ocurre, aunque no recuerdo por qué.

CHRIS: Así que hiciste la historia de "Love and Rockets X", un verdadero punto de partida para ti, porque se ubicaba en Los Ángeles en la actualidad.

GILBERT: Mi propia versión de una historia de Maggie y Hopey. Me dije: "Bueno, yo también vengo del punk rock´n´ roll, aunque nunca lo he usado en un cómic". Pero terminó por volverse oscura y retorcida. [Risas.] Algo estaba pasando conmigo, aunque no sé lo que era.

CHRIS: Sin embargo, se le puede atribuir al temperamento de la época, ¡porque en ese momento todo era un poco oscuro y retorcido!

GILBERT: Puede que tengas razón.

CHRIS: Se editaban todos esos títulos de Vertigo enfermizos del estilo de The Extremist, y Hellraiser y todo ese tipo de cosas. Parece que lo retorcido hubiese impregnado todos los ámbitos de la cultura popular, una especie de ansiedad por volverse muy oscuro, nihilista y extremo, y tal vez tú también lo estuvieras reflejando.

GILBERT: No lo sé. Después hice Birdland, algo más ligero. Pero se volvió realmente retorcido... ¡no oscuro, sino realmente retorcido! [risas] Todo empezó como un jugueteo sobre el sexo "light" y sin violencia. Ese era el plan, hacer un cómic sexual realmente divertido y sin violencia, porque por alguna razón, cuando le pides a los dibujantes que hagan un cómic sexual, la violencia aparece en primer plano.

CHRIS: Si, me molesta mucho. Siempre he dicho que me gusta el sexo y me gusta la violencia, pero no la violencia sexual.

GILBERT: Cierto, a menos que realmente tengan algo que decir al respecto, pero por lo general no es el caso.

CHRIS: Sí, siempre es atroz.

GILBERT: Sí, porque les gusta la violencia. Por alguna razón, cuando algunas personas reflexionan sobre el sexo, se les empiezan a ocurrir pensamientos violentos.

CHRIS: Seguro que dice mucho sobre la mentalidad en el mundo del cómic. En ese momento casi era como si vosotros fueseis viejos rockeros punk, y luego apareció un nuevo movimiento hardcore, con gente como Julie Doucet y Chester Brown.

GILBERT: Por lo que tengo entendido, a muchos de esos dibujantes posteriores, que, por supuesto, ahora son veteranos, a finales de los 80, o principios de los 90, eran la novedad, y no les gustaba mucho Love and Rockets, porque les parecía demasiado flojo.

CHRIS: Yummy Fur me recordaba mucho a los primeros Love and Rockets, y la obra de Joe Matt era realmente divertida y confesional, se parecía a las historias de Crumb. La obra de Julie Doucet era tan obviamente chiflada que era muy divertido leerla. Pero de repente, parecía como si todas sus historias solo tratasen sobre la masturbación, ¡una buena metáfora de lo que estaban haciendo con su trabajo!

GILBERT: Es una buena forma de decirlo.

CHRIS: Es gracioso, como si vosotros fueseis The Clash y ellos Agnostic Front o algo así, [risas], pero ahora han desaparecido y parece que ya no hacen nada.

GILBERT: Sí.

CHRIS: Vosotros seguís en el ajo.

GILBERT: Eso es lo más importante, seguir adelante y... igual no les gusta, pero, ¡que les den! ¿sabes?

CHRIS: ¿Sentíais algún tipo de rivalidad?

GILBERT: "¿Sabes qué? Esto son cómics, no rock and roll. Puedo llegar a 80 años y seguir siendo capaz de darte una patada en el culo".

CHRIS: Sí.

GILBERT: Will Eisner tiene alrededor de 80 años, ¡y sigue pateando culos!

CHRIS: ¡Sí! [Risas].

GILBERT: El rock and roll es diferente, y el boxeo, o el baloncesto, pero esto son cómics.

CHRIS: Mientras te puedas seguir valiendo.

GILBERT: Si mi cerebro y mi mano van bien, seguiré pateándote el culo, ¿me entiendes? Y no es arrogancia ni ego, se trata de espíritu competitivo.

CHRIS: Sin embargo, me gustaría señalar que cuando dejasteis Love and Rockets en barbecho, te pusiste con New Love, en realidad un retroceso a los primeros y divertidos tiempos de Love and Rockets.

GILBERT: Sí, era divertida. Pero elegí el peor nombre de todos. Descubrí que ese nombre no era lo suficientemente poderoso como para vender una serie, los lectores querían más Love and Rockets.

CHRIS: Como con cualquier otra cosa, la mayoría responde a las marcas.

GILBERT: Desafortunadamente, Love and Rockets es un nombre con tanta fuerza que cinco años después, la gente todavía nos lo sigue pidiendo. "Entonces, ¿qué estáis haciendo ahora? ¿Por qué has dejado de hacer Love and Rockets?" Pero lo entiendo, porque Love and Rockets era donde se conseguían nuestras cosas. Siempre que querías leernos, te podías pillar la revista. Así que aunque saquemos el resto de títulos, la gente ni los prueba, y además, los lectores han envejecido.

CHRIS: Así que tu material posterior a Love and Rockets -Girl Crazy, Luba y New Love, todos en la misma línea de Love and Rockets- no tuvieron tanto éxito como la serie original. Diría que lo más probable es que la culpa sea de la gran implosión de principios de los 90, ¡todos vuestros lectores del underground y los menos ortodoxos abandonaron el cómic! ¡Los del underground se rindieron! Era muy difícil encontrar Big Baby o Love and Rockets, o lo que fuese, en las tiendas, tenías que enfrentarte a un océano de basura con portadas cromadas.

GILBERT: Cierto.

CHRIS: Hace años nos conocimos en San Diego, y recuerdo que te dije lo mucho que me había gustado New Love, porque me parece que empezaste a abordar los problemas que habías tenido mientras estabas haciendo Love and Rockets. De repente, otra vez era divertido leer tu material. Seguro que también fue divertido dibujarlo.

GILBERT: Sí.

CHRIS: Entonces, ¿qué hay en este momento? ¿Qué ves en el futuro?

GILBERT: ¿Me preguntas sobre mi obra o sobre los cómics en general?

CHRIS: Elige. De hecho, me gustaría escuchar tus comentarios sobre ambos.

GILBERT: Continuaré haciendo el cómic de Luba, y probablemente una serie de Vertigo para DC, una miniserie, me centraré en estas obras un tiempo... de hecho, son dos títulos de Luba: Comic and stories, y Luba. Además, empezaré lo que probablemente sea la nueva tendencia de los dibujantes de cómic alternativo, novelas gráficas cortas. Ese parece ser el futuro.

CHRIS: Si te fijas en los gráficos de ventas, te das cuenta de que los formatos de continuará han empezado a fallar.

GILBERT: Sacar esas series y que solo las lean dos lectores es muy agotador ¿verdad? [risas]. Sí, parece como si los títulos alternativos se estuvieran marchitando.

CHRIS: Quizá sea saludable a largo plazo. Tener que hacer todo eso... me refiero a que yo solo he hecho un par de miniseries, y casi me vuelvo loco, no me imagino haciendo una serie de continuará, me parece agotador. ¡Es mucho trabajo! ¡Ni siquiera me imagino haciendo Love and Rockets, que ha durado 10 años! Ni de broma. Cuando pienso en vosotros y en gente como Dave Sim, simplemente no sé cómo lo hacéis.

GILBERT: Recuerdo cuando mi hermano mayor Mario llegó a casa con el primer número de Los Cuatro Fantásticos. Eso se me quedó arraigado, la periodicidad. Robert Crumb necesita tener un cómic que dibujar. No puede hacer novelas gráficas, tiene que ser un cómic. Puede que sólo salga cada cinco años, [risas] pero tiene que ser cómic. Tiene que ser capaz de sostenerlo, tiene que parecer un cómic, eso es lo que quiere. Yo voy a intentar hacer la transición, pero dentro de uno o dos años, y creo que serán un par de obras al año, eso es todo. Serán autónomas y completas. No tendrás que preocuparte por nada. Nada de "¿qué es lo que ocurría en el último número?"

CHRIS: Sí, antes has mencionado la problemática que tuviste que afrontar en "Río Veneno", esa larga y extensa historia que se empezó a descontrolar... Estuviste trabajando sin parar durante casi tres años, tuvo que ser... Tal vez, cuando transcurra un tiempo te apetezca contar otra historia compleja, y te empieces a decir otra vez: "¿En qué estaría pensando el mes anterior cuando estaba trabajando en esto?" [risas].

GILBERT: Mi único temor, y es uno pequeño, es que me ponga con la historia larga, y no me de cuenta a tiempo de los errores, ¿sabes? En las publicaciones periódicas o en una serie, puedo ver hacia dónde van las cosas y cambiar de ruta. Pero en cuanto se edita la novela: "¡Ups!" [risas]. "No era esa la idea, ¿verdad?"

CHRIS: Ahora Hollywood os ha empezado a rondar otra vez.

GILBERT: [Risas.] En realidad no. Bueno, siempre están husmeando para adaptar Love and Rockets o algo así.

CHRIS: Es porque lo "latino" está de moda, ¿verdad?

GILBERT: Si finalmente se llegase a hacer algún día, me da igual que sea como consecuencia de la moda del mes u otra tendencia. Pero te vienen con mucha palabrería, desperdician mucho tiempo y energía y muchas esperanzas, y luego, o bien lo destilan y hacen la mierda más absoluta [risas] o bien no se llega a hacer nunca, y todos se encogen de hombros.

CHRIS: Pero son muy seductores, todo un problema.

GILBERT: ¡Oh, claro! Una pequeña parte de nosotros nos decimos: "Sabes... ¿y qué pasa si esto funciona?" [risas]. Podría pasar.

CHRIS: ¿Crees que el cómic se va a poder redimir? Mi idea sobre el cómic de los 90 es que retrocedió de una manera tan radical que se estrelló sin remedio. Fue casi como una puestón de cocaína. Ahora toda la industria del cómic está encerrada en la Clínica Betty Ford. ¿Ves algún futuro en el medio?

GILBERT: ¿Te refieres a la industria? Siempre se podrá restaurar, porque se han visto cosas más raras. Las cosas se van al garete, se desmoronan, y solo quedan dos tipos con un par de palos en lugar de pistolas para defender el fuerte, y de repente: "¡Boom!" A la semana siguiente las cosas se recuperan y se vuelven más grandes que nunca. Así que no lo descarto. Parece que vienen días muy turbios, pero no descarto que todo se recupere por fin, porque por lo que sea, a veces se han visto cosas más raras.

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