viernes, 31 de octubre de 2014

UNA ENTREVISTA CON MIKE "TOMMY GUNN" METOFF (PAGANS)


Una entrevista con Mike "Tommy Gunn" Metoff (Pagans)
(Aparecida en Capinch Zine en abril de 2004, traducida por Frog2000.)

¿Cuándo empezaste a tocar la guitarra? ¿Has tocado algún otro instrumento durante tu carrera musical?

Cuando era un crío toqué el trombón en la orquesta de la Escuela. No era muy bueno haciéndolo, y después de cinco años dejé la música y en su lugar empecé a jugar al béisbol. Mi primo Nick Knox me volvió a convertir en un creyente del rock and roll y me pasó varios de sus viejos discos de 45 rpm de los años 60. Cuando compré mi primer guitarra tendría unos diecisiete años (sería entre 1974-1975) y me uní a una banda del barrio. Tocamos en algunas fiestas en garajes e hicimos una prueba para un baile del Instituto. No nos dejaron tocar ese concierto y creo que mi pobre guitarra tuvo la culpa. Me echaron de la banda, ya que no podía tocar con ellos el material mainstream del Top 40. En este momento mi primo Nick estaba tocando en una banda llamada los Electric Eels. Cuando escuché su cinta pude darme cuenta, "no tienes que ser muy bueno para tocar este tipo de cosas". Así que empecé con mi propia banda, llamada Transducerz. Tocábamos un montón de pre-punk, cosas de Iggy, Lou Reed, Patti Smith, New York Dolls, y canciones de los comienzos de Ramones y Dictators junto con algunas versiones de garage de los sesenta. Entre 1976 y 1977 tocamos en una pista de patinaje sobre ruedas, en un baile de Halloween en el Centro Comunitario Judío y en la "Batalla de Bandas" del Instituto. Titch Erod era el bajista de aquella banda. Pronto hice una audición para otra banda llamada Wild Giraffes. Tampoco ellos se quedaron demasiado impresionados con mis habilidades para tocar la guitarra, pero me dijeron que conocían a una banda en la que podría encajar. Unos días más tarde me presentaron a los Pagans. La noche siguiente yo estaba tocando encima de un escenario con los Pagans en Youngstown, Ohio, teloneando a los Dead Boys. Esa fue la noche en la que nació Tommy Gunn.

¿Cómo era el ambiente musical de Cleveland en ese momento?
Bandas de versiones. Parecidas a la primera banda de la que fui expulsado. Estaban satisfechos tocando simplemente canciones de éxito y haciendo dinero dando conciertos en los grandes clubes. La radio local de rock FM había llegado a ser muy consciente de la idea de la música rock como industria corporativa. Todos los músicos y disc jockeys querían convertirse en millonarios. Pero también había una fresca escena subterránea. Nick formaba parte de ella con los Electric Eels. También estaban Pere Ubu y los Dead Boys, los Styrenes, Peter Laughner y bandas de Akron como Devo y The Bizarros. Luego estaba la tienda de discos Drome, donde se cocinó el primer disco de los Pagans y la revista Cle. Allí podías encontrar todo tipo de discos y fanzines cool de New York o Londres, y al infierno con todas esas asquerosas estrellas de rock millonarias. Era como nuestra propia forma de revolución. Hasta donde recuerdo fue una gran época.


Cuéntanos algo acerca de si los Pagans te hicieron mostrar tus habilidades en alguna audición para contratarte. ¿Te pidieron que tocases variaciones cromáticas de las escalas de Bach o cosas de Charlie Parker?
¡Ja, ja! No, para nada. De hecho, no estoy muy seguro de si en realidad llegaría a tocar alguna cosa. Me parece recordar que nos pasamos el rato sentados cerca de la casa de Mike Hudson durante unas horas, bebiendo cerveza y fumando cigarrillos. Y entonces ellos se me acercaron y me dijeron: "Está bien, nos vemos mañana". Tenían la desesperada necesidad de contratar a alguien para el concierto de Youngstown. Así que finalmente, cuando llegaron a escucharme tocar fue unas 24 horas después encima de un escenario y delante de 1.000 personas. Oh, sonaba horrible. Realmente estaba jodiéndola. Lo asombroso es que me llamaron de nuevo dos semanas más tarde para tocar otro concierto en Ann Arbor, Michigan, con Destroy All Monsters. Como he dicho antes, estaban realmente desesperados. Después de otra mala actuación más decidimos que podría ser una buena idea ensayar de vez en cuando. Entonces, de repente, estábamos en un gran estudio de grabación con Johnny Dromette. En aquellos días las cosas sucedían a toda velocidad.

¿Estás hablando sobre las sesiones de grabación de What’s this shit called love/ Street Where Nobody Lives en los Suma Studios? ¿Sabías si se llegaron a grabar más canciones en aquel momento? ¿Y es cierto que el lugar estaba muy oscuro y que vestíais con tonos oscuros, por lo que no podíais ni encontrar la puerta de salida?
Sí, nos parecía muy cool chocar contra las paredes. Estábamos en la oscuridad en más de un sentido. Nos encontrábamos en un estudio donde se grababan canciones exitosas y sin embargo no podíamos afinar adecuadamente nuestras guitarras. Volvimos allí varios meses después y grabamos cuatro canciones más con David "Crocus" Thomas de Pere Ubu como productor. La primera vez no tuvimos productor alguno.

¿Cómo eran los hermanos Hudson? ¿Qué te parecieron la primera vez que los viste?
Unos chicos enloquecidos. Eran realmente intensos. Solían beber y pelearse mucho, pero todos nos llevábamos entre nosotros de forma muy familiar. Existía un montón de lealtad. Brian murió hace mucho tiempo, pero Mike y yo hemos seguido siendo muy buenos amigos hasta hoy.


Cuéntanos cómo era un concierto de los Pagans en aquella época. ¿Qué pasaba con el público? ¿Hubo algún concierto que te gustaría recordar?
La mayoría de las veces no había hostilidad. Las personas lanzaban botellas de cerveza y otras cosas. No había demasiada audiencia para el punk en aquellos días. A veces nos gustaba talonear a un grupo establecido como los Ramones o los B52 y por lo general todo marchaba bien. Otras veces tocamos en bares de moteros y tuvimos la suerte de salir con vida.

¿Cómo componíais las canciones de los Pagans? 
Mike Hudson y Tim Allee escribieron la mayor parte del primer material. Dennis Carlton, otro de los primeros miembros, escribió “Boy Can I Dance Good”. Mi primera co-composición fue la música para la canción “Real World”. Yo no me involucré demasiado en la composición de las canciones hasta el álbum “Pink”, de 1982.

¿Cuánto tiempo dedicaban los Pagans a grabar en el estudio?
 No había mucho tiempo. No teníamos mucho dinero y lo que teníamos a menudo lo malgastábamos.

¿Qué pasa con ese álbum de los Pagans que nunca se publicó?
Bueno, como he dicho, malgastamos todo nuestro dinero y nunca terminamos las sesiones del álbum que comenzaron a finales de 1979. Fuimos a tocar algunos conciertos a New York y cuando regresamos la banda se separó. En ese momento había mucha tensión entre los miembros de la banda y con nuestro mánager. Muchas peleas… y drogas. Las grabaciones inacabadas han aparecido en gran parte de nuestra discografía posterior. Eran mezclas ásperas con voces que parecen un rasguño, sin la guitarra solista. Todo fue un verdadero desastre.

¿Qué hay de aquellos días en N. Y.? ¿Tienes algo que comentar sobre la escena de punk y rock n´roll de allí?
No la conozco demasiado. No tocamos allí hasta finales de 1979. Hicimos una audición nocturna en el CBGB, donde nos encontramos con Lenny Kaye. Unas noches más tarde tocamos en el Max Kansas City y nos encontramos con Jerry Nolan. John Cale también estaba allí. Nuestros primeros conciertos en New York no marcharon bien. La escena de New York era del tipo más 'arty' y nosotros no éramos nada nuevo para ellos. Después de tocar en New York queríamos separarnos. No ofrecimos un buen concierto en esa ciudad hasta 1987, cuando tocamos durante una gira de reunión. Por entonces éramos como un acto nostálgico.


¿Sentías que podías llegar a ser tan famoso como los Ramones o los Dead Boys en ese momento?
Al principio pensamos que tendríamos una oportunidad. Entonces llegamos a New York, y eso nos despertó del sueño rápidamente.

¿Qué pasó con la situación vivida con Johhny Dromette? ¿Era de amistad o de negocios?
Ambos. Tuvimos nuestros buenos momentos con Johnny. Él es muy creativo y una persona divertida con la cuál estar. Por desgracia, a veces los negocios se interponen en el camino de la amistad. No éramos el público más fácil del mundo con el que trabajar.

¿Habéis tenido mucho predicamento en Cleveland? He leído que cuando cualquier banda grande del negocio de la música rock tocaba en la ciudad y vosotros lo hacíais en la tienda Drome en el mismo día, las personas se apiñaban en la calle para veros a vosotros...
Una vez estuvimos en Drome con el Patti Smith Group. Estoy seguro de que la gente estaba allí para verlos a ellos, no a nosotros. Una vez más ahí tienes las comparaciones. Ellos llegaron en una limusina. Y nosotros en un viejo y destartalado Plymouth Fury.

¿Y qué pasaba con la guerra abierta con Scene Magazine? ¿Fue todo por diversión o realmente os encontrábais enojados con ellos?
La gente de los medios de Cleveland nos odiaban, así que nosotros los odiábamos a ellos. Fin de la historia.

¿Qué sentiste la noche que se separó el grupo?
En realidad la banda se separó tres veces. No sucedió todo en una noche. Dejamos de llamarnos y de ir a ensayar. A menudo estar en los Pagans podía ser una situación intensa y finalmente necesitaba descansar de todo ello.

Bien… ¿Nacieron Les Raving mientras los Pagans se estaban separando o ya eran un proyecto paralelo? Cuéntanos algo acerca de esa banda... ¿cómo era su música, sus canciones y los miembros que la componían?

L.R.S. era un proyecto paralelo mientras yo estaba en The Clocks. A un amigo se le ocurrió el nombre, que hacía referencia al título de un disco de rockabilly francés llamado Ravin' Sound. Yo me había cambiado de nombre artístico después de enterarme de que “Tommy Gunn” también había sido utilizado por otro guitarrista de rock, un productor, un evangelista, un boxeador profesional y una estrella del porno. Así que por un breve momento me convertí en Les Raving. Mike Hudson y yo habíamos hecho una jam sesión de un día con algunos amigos y parientes. Estábamos fumados, alguien echó a andar la cinta y tocamos un par de canciones. Más tarde empezamos con lo del sello Terminal y empezamos a sacar los discos de otras bandas, así que pensamos: "Oye, también podríamos editar este material... ¿Y por qué lo vamos a hacer? ¡Porque podemos!" Parecía una buena idea en ese momento. ¿He mencionado que estábamos fumados?


Por lo tanto The Clocks fue la primera banda después de la separación de los Pagans... ¿Cómo nació el grupo?
The Clock nacieron muy rápidamente. Fue a finales de 1979. Titch Erod y yo éramos compañeros de cuarto en un parque de caravanas del lado este. Habíamos empezado a hacer jams con Dave DeLuca de los Chronics. Estábamos escuchando un montón de discos antiguos, garage, surf, rockabilly, R&B. La idea era hacer un proyecto que fuese más allá del sonido garage. Tal vez estaba un poco cansado de que me golpeasen con botellas de cerveza en los conciertos de punk. Nosotros tres reservamos una sesión en un estudio abuhardillado de unos amigos, un palomar. Un batería temporal, Lonnie Pavis, se unió para la sesión. Hicimos cuatro canciones, Ticktockman, Confidentially Renee, Alone in Flat B y Bust Out. Después de un concierto Lonnie fue reemplazado por Arne Klein. Sacamos el single Ticktockman / Confidencial Renee en la recién formada Terminal con la ayuda de Mike Hudson. El single obtuvo muy buenas críticas. Empezamos a tocar mucho fuera de la ciudad. A finales de 1980 habíamos añadido a Chas Smith a los teclados. El órgano Farfisa sonaba muy bien en las versiones de garage que tocábamos. Sin embargo, en las canciones originales utilizábamos más y más sintetizadores. En general, el sonido de las bandas se estaba haciendo menos "garage" y más "new wave". Probablemente fuese a debido a eso, pero nos convertimos en uno de los mejores shows de los clubes locales durante el verano de 1981. Ese fue un gran momento. Nos sacaron una foto en la revista Rock Scene y dimos uno de nuestros mejores conciertos como teloneros de Iggy Pop en el Agora de Cleveland. Pero, por supuesto, los buenos tiempos duraron poco.

¿Cómo era la atmósfera del público durante los conciertos de los Clocks? ¿Bailaban?
Oh, sí. Y esta vez había muchas más chicas entre el público. Con los Pagans el público estaba compuesto en su mayoría por chicos enfadados que lanzaban cosas contra la banda.

¿Cómo se deshizo la banda?
Fue muy parecido a como ocurrió con los Pagans. Estábamos en el estudio de grabación tratando de terminar un álbum, nos quedamos sin dinero, y después de dos años enfermábamos cuando estábamos en compañía de los otros. Alrededor de un año después de la ruptura, un gerente de la tienda de discos local invirtió algo de dinero para mezclar las cintas. Las sesiones posteriores se combinaron con las grabaciones anteriores para poder completar un álbum. Los temas retro de 1980 y los que sonaban más tecno del 81 hicieron que el disco pareciese muy desarticulado. Fue lanzado en 1983 bajo el nombre de Radio Alarm Clocks, ya que otro grupo importante inglés había utilizado el nombre de “Clocks”. A pesar de que el sonido era extraño, el disco recibió menciones favorables en algunas de las revistas comerciales de la industria de la música y se ha emitido una buena cantidad de veces en las radios universitarias. Después de aproximadamente un año, me reuní con Titch Erod y Chas Smith para un proyecto de corta vida llamada Venus Envy que era básicamente un spin-off de los Clocks con un toque más Glam y un sonido de garage psicodélico. Tocamos en directo en el Agora.

¿Qué opinas sobre el álbum de los Clocks? ¿Sólo es algo raro o...?
Es inconsistente. Como he dicho, las pistas realmente no encajan del todo entre sí. En los cortes posteriores de synth-pop se hacía un poco pesado. También había excesivo material de relleno. Los temas en directo de un programa de radio de la Universidad sonaban como una mierda. El cambio de nombre también puede confundir. No creo que los Clocks tuviesen suficiente material como para sacar un álbum decente. Quizás deberíamos haber hecho un E.P. en su lugar.


¿Qué hiciste después de que se separaran The Clocks?
Volver a los Pagans. En 1982 Hudson y yo reformamos la banda con Chas Smith, Robert Conn y Bob Richey. Hicimos algunos shows teloneando a los Ramones y a The Lords of the New Church, regresamos a New York y al CBGB, luego hicimos algunas grabaciones en un sótano que se ensamblaron en lo que sería el álbum Pink. Todo ello en unos ocho meses. Fue justo después de que nos separásemos de nuevo en el verano de 1983 cuando me llamaron desde Los Ángeles para unirme a los Cramps.

Antes de hablar de ello me gustaría preguntarte un poco más acerca de ese breve -pero importante- interludio pagano. Pink Album es uno de mis discos favoritos de siempre... una obra maestra...
Gracias. Pink Album es el único disco donde yo escribí la mayor parte de la música. Mike Hudson escribió todas las letras. El disco resume bastante bien todo el material que escribimos juntos a principios de los años ochenta. “Cry 816” y “Angela” fueron compuestas originalmente para Les Raving Sounds. “Give Til It Hurts” es una re-escritura de una canción de los Clocks. También rehicimos algunas canciones anteriores, y al igual que con el LP de The Clocks, agregamos material de relleno en directo. También al igual que con el disco de los Clocks, el álbum fue reconstruido casi como una ocurrencia tardía. El inmortal Jim Jones masterizó todo el álbum. Lo grabamos en varios sótanos utilizando equipo que era menos que sofisticado. Esta vez no podíamos quedarnos sin dinero, ¡ya que no teníamos nada! La reedición de Crypt del disco añade más material en vivo que suena más de mala muerte junto con algunas de las pistas sin terminar del abortado disco de 1979. Maldita sea, ¿por qué no pensamos en eso en ese momento!? Sorprendentemente, casi 20 años después de que lo grabáramos, el álbum Pink... Plus llegó al número 18 en la revista Rolling Stone, en su lista “On the Edge”. A veces me gustaría haber invertido más tiempo y dinero en él y ser más cuidadosos con la grabación, pero, de nuevo, esa no era la forma en que hacíamos las cosas.

Por lo tanto te mudaste a Los Ángeles para tocar con Lux Interior & Co. ¿Por qué te llamaron?
Bueno, Kid Congo había dejado la banda después de que “Smell of Female” apareciese y necesitaban a alguien para ir de gira. Mi primo y mentor en el rock and roll, Nick Knox, era su batería desde hacía mucho tiempo. Tanto los Pagans como los Clocks habíamos taloneado a los Cramps, así que nos conocíamos un poco. De todos modos, recibí la llamada y durante un breve periodo de tiempo me convertí en Ike Knox. Llegué a Los Ángeles el mismo día que los Three Stooges consiguieron su estrella en el Hollywood Boulevard. Tal vez fuese una especie de presagio. La gira fue salvaje, muy de estrella del rock, especialmente en Europa. Entrevistas en medios importantes, programas de televisión, hoteles de cuatro estrellas y grandes salas de conciertos. Ni antes ni después he hecho algo parecido. Por supuesto, no duró mucho. Aquella era una época difícil para comprometerse... ¿sabes? Mirando hacia atrás, no estoy tan seguro de que encajase bien del todo con lo que estaban haciendo, su estilo de vida y todo eso. Después de todo, más o menos yo sólo soy un tonto patán guitarrista de Ohio. La prensa británica estaba definitivamente convencida de que no pertenecía a ese grupo. Oh, bueno, vive y aprende.

¡Al diablo con cualquier prensa del negocio de la música! ¿No estabas a la altura o simplemente te encontrabas agotado?
Sí, ¡al diablo con todos esos malditos entrevistadores! Ja, ja... No se les puede complacer a todos. Tal vez yo fuese algo perezoso. En ese entonces no era muy bueno gestionando mi vida personal.


¿Qué hiciste al volver a Cleveland? ¿Formaste alguna nueva banda?
Tío, después de todo eso yo ya no sabía qué hacer conmigo mismo. Quiero decir, ¿qué haces después de haber vivido algo así? Así que seguí dándole al rock. A mediados de los años ochenta hice alguna grabación en Memphis con Tav Falco, toqué encima de un escenario con Gun Club, hice alguna audición en New York para un grupo llamado Backbones y toqué el bajo con un trío de surfabilly de Detroit llamado Snake Out con el que hice dos tours por el Sur. También me presenté, junto con Bryan Gregory, como uno de los zombies extra para la película de George Romero "El Día de los Muertos", que recibía un disparo en Pittsburgh. Por último al aterrizar de vuelta en Cleveland contacté con el guitarrista de Dead Boys, Cheetah Chrome. Vivía a pocas calles de mí y bebíamos en el mismo bar del centro. Terminamos montando una banda llamada los Ghetto Dogs. Nos las arreglamos para ofrecer un puñado de conciertos y grabar un EP mientras que hacíamos las giras de reunión de finales de los años ochenta de los Pagans y los Dead Boys. Los Pagans se reunieron y volvieron a entrar en el estudio para grabar un par de singles, y también grabamos un álbum en directo en Minneapolis. Además, cogí un trabajo en una tienda de discos y otro trabajo como DJ en un club de striptease del barrio. Tenía que pagar el alquiler de alguna manera.

¿Y qué pasa con ese último período de los Pagans? ¿Fue sólo un acto de nostalgia? Los singles que grabásteis entonces son discos muy interesantes. ¿Qué opinas sobre ellos?
Después de la recopilación de Buried Alive conseguimos una buena cantidad de cobertura en la prensa nacional. Ahora, al tocar, éramos el grupo principal en las principales ciudades de todo el Este y el Medio Oeste. La contratación siempre era como “punk clásico de los años 70”. Bandas como los Meatmen, Angry Samoans y los Creamers hacían versiones de nuestras canciones. Jóvenes y prometedora bandas como The Lemonheads y Soul Asylum estaban teloneándonos en la carretera. Musicalmente todos teníamos nuestras tablas como resultado de haber tocado en varias bandas durante tantos años. Por esta vez supimos hacer bien las cosas en un estudio, por lo que los singles salieron bastante bien. Sin embargo, nuestros shows en directo eran impredecibles. Una noche éramos lo más, la siguiente podía ser una debacle debido a nuestro estado de embriaguez. Después de unos años decidimos que ya habíamos tenido suficiente. Nuestro sello discográfico, con sede en Minneapolis, parecía más interesado en promocionar a sus bandas locales que a nosotros. A continuación comenzaron a editarse discos no autorizados. En noviembre de 1989 tocamos nuestro último show, como teloneros de los Buzzcocks. En trece años habíamos llegado al punto de partida de nuevo, abriendo los conciertos como cabezas de cartel y de vuelta al estado de teloneros. Era la hora de otra ruptura. Supongo que en realidad quería decir que era el momento de estar separados durante otros catorce años.

¿Montásteis alguna otra reunión después de esta última ruptura?
No. Hace un par de años Mike Hudson y yo aparecimos en un show benéfico local con Chas Smith y Al McGinty, el batería de Wild Giraffes. Nos catalogaron como los Pagans, pero en realidad no lo éramos. La verdadera banda con Tim Allee y Bobby Richey se reunirá el 9 de agosto de 2003 sobre el escenario principal del Rock Hall. Será algo interesante, si todos vivimos tanto tiempo como para verlo. Ja, ja.


¿Qué piensa sobre los Pagans después de todos estos años? ¿Ha sido la banda más importante de tu vida?
Absolutamente. He estado involucrado con la banda de manera intermitente durante más de 25 años. Todas las otras bandas, con la excepción de The Clocks, sólo duraron unos meses. A veces creo que si hubiese dejado de tocar en bandas durante los ´80, no existiría demasiada diferencia.

Volviendo sobre nuestra historia... creo que nunca dejaste tu actividad musical después de que los Pagans finalmente lo dejaran a finales de los 80. Lo primero que se me viene a la mente es tu colaboración con Jeff Dahl a principios de los noventa con Mothefucker 666. ¿Qué pasó con ellos? ¿Cómo empezaron?
Cheetah me presentó a Jeff Dahl en 1990, cuando todos tocamos en el memorial benéfico de Stiv Bators. Dos años más tarde Jeff me invitó a irme al oeste para formar un proyecto. Formó una banda con Alan Clark y Keith Teligman, de Lazy Cowgirls, e hicimos algunos conciertos por California y sacamos un single. En 1995 Get Hip Recordings nos ofreció un contrato discográfico. Las fechas de grabación de los LPs ‘MF666’ y ‘Live, the Godlike Power of the Pagans’ han sido las únicas veces que me propuse hacer un álbum y lo grabamos todo de una sola toma. Todos los otros álbumes fueron reconstruidos a partir de lo que hicimos en varias sesiones, mucho tiempo después y con un montón de relleno. Sin embargo, no se me debe dar demasiado crédito por MF666. Jeff lo organizó, lo bautizó y escribió la mayor parte del material. Es alguien de los buenos, y tiene una increíble cantidad de energía y entusiasmo por todas estas cosas. Por otro lado, yo no he tocado mucho desde entonces.

Seguramente seguiste escuchando música... ¿Cómo ha ido cambiando tu gusto musical desde los primeros tiempos hasta ahora? ¿Qué es lo que escuchas actualmente?
No me mantengo al día acerca de las bandas actuales desde la temporada que pasé en la tienda de discos en los ochenta. A veces escucho punk del principio. También me intereso por los sonidos vintage del garage de los sesenta, el blues del delta y el jazz y hard bop. Durante los años 90 visité Jamaica y estuve un tiempo escuchando reggae... hasta que dejé de fumar marihuana. Je, je.

¿Pensaste en algún momento que te convertirías en el guitarrista de una de las mejores bandas de punk? Qué estas haciendo ahora?
No, nunca planeé nada de todo esto. Principalmente lo que hice fue coger la guitarra para impresionar a las chicas. Cuando finalmente me casé hace doce años, más o menos dejé de tocar la guitarra. Se acabaron los ensayos y arrastrar el equipo. No más malos discos. Ahora trabajo en una imprenta y en todo lo que pienso es en renunciar a mi trabajo y volver a la carretera. Ja, ja, ja... no, en realidad, no.

¿Ha estado en contacto con los otros chicos durante todos estos años?
Sólo con los que aún viven.


No sé por qué ... pero Dead End America sonaba de forma rotunda en mi mente durante el 11-S. ¿Cómo te sentiste ese terrible día? ¿Con miedo o rabia? ¿Cuál es tu opinión sobre cómo es la sociedad actual de Estados Unidos y las políticas del gobierno?
No estoy seguro de cómo se podrían tomar una canción que glorifica a los terroristas de la década de 70 en estos días. El 9/11 cambió el mundo de la misma manera en que lo hizo Hiroshima. Es una nueva era de pánico. Sobre la política, Mike Hudson suele decirme que soy uno de los chicos más "apolíticos" que conoce. Elvis Presley lo expresó mejor cuando le preguntaron su opinión sobre la guerra de Vietnam, "Tíooo, sólo soy un artista."

¿Cuáles son los discos de todos los tiempos sin los que no podrías estar?
Bueno, por nombrar sólo unos pocos, 'Funhouse' de los Stooges, 'Exile on Main Street´ de los Rolling Stones o el ´Out of Our Heads', los primeros de los Ramones y los Clash, 'Kick Out the Jams´ de MC5, los Nuggets originales de Lenny Kaye, cualquiera de Velvet Underground, ´So Alone' de Johnny Thunders, 'Teenage Head' de Flamin Groovies, ´The Slider´ de T-Rex, 'The Harder They Come' de Jimmy Cliff, ´Freedom Suite´ de Sonny Rollins, ´Ventures in Space', cualquier colección de rockabilly de la Sun, y todo otro tipo de cosas, desde Hendrix a John Lee Hooker o Link Wray.

¿Alguna última palabra sobre el punk y el R'n'R a nuestros lectores?
¿Punk? Ellos decían que nunca duraría, pero todavía está por aquí... es algo casi respetable. ¿Es eso algo bueno? No lo sé, tal vez no. Hace veinticinco años no podíamos tocar ni un concierto en esta ciudad. Ahora tienen una exposición temporal en el Salón de la Fama del Rock and Roll llamada "La Música de Ohio". Mi guitarra está dentro de una caja de cristal, colgando justo enfrente del cuero rojo vestido por Chrissie Hynde. ¿Es respeto con un largo retraso o simplemente otro dinosaurio en un museo? Sin embargo sí que te puedo decir que es una sensación increíble saber que todos los días cientos de personas caminan por la exposición y se preguntan, "¿Quién coño era Tommy Gunn?"

jueves, 30 de octubre de 2014

LOS CAZADORES, por Bruce Jones y Barry Windsor-Smith


En "Stalking" (traducido como "Los Cazadores" para su aparición en la revista Zona 84 nº 22), Bruce Jones, un guionista excepcional que dio lo mejor de su talento en los magazines y pro-zines en blanco y negro que hicieron aparición en las décadas de los setenta y los ochenta, unió fuerzas con Barry Windsor-Smith, otro autor importantísimo que sobre todo centró su carrera en Marvel, aunque afortunadamente también realizó incursiones en proyectos de la competencia. Los Cazadores es un relato de supervivencia que se editó originalmente en el primer (y único) número de la revista Pathways to Fantasy, editada por Pacific Comics en 1984. 

En este artículo de Tebeosfera se amplía información sobre Bruce Jones y esta historia en concreto.

Mil gracias al C.R.G.









miércoles, 29 de octubre de 2014

BLACK TIME & HUSBANDS - TOUR SPLIT


Black Time & Husbands - Tour Split
(Show And Tell Recordings, 2007)

A1 - Black Time - Downtown
A2 - Black Time - ESP Medium Discord
A3 - Black Time - Charm Offensive
B1 - Husbands - Monster Party
B2 - Husbands - I Idolize You

AQUI.

BLACK TIME - BEAT OF THE TRAPS 7"


Black Time – Beat Of The Traps 7"
(Yakisakana Records, 2005)

A-Beat Of The Traps
B-Crawlin'

AQUI.


*** Entrevista en Terminal Boredom.

martes, 28 de octubre de 2014

RUTA 66, NÚMERO CIENTO TRECE


RUTA 66, NÚMERO CIENTO TRECE (Enero, 1995)
AQUI.

"Los años 70. Cuando ahora pienso en ellos pienso en una gran película en la que yo tuve un papel. Un pequeño papel. Pero un papel que no obstante nunca volveré a interpretar." Así de tajante es la poetisa visionaria en el prólogo de su antología "Early Work", publicada por Norton en 1994, donde se recogen canciones y poemas de la época en que se publicaban cuadernillos como "Seventh Heaven", "Ha Ha Houdini!", "Kodak" y "Witt", y fragmentos de su más conocida obra, "Babel", publicada originalmente en 1978 y con edición española en Anagrama. Es un excelente recordatorio, junto con sus flamantes elepés de los 70, de cuales eran sus poderes, sus debilidades, y de como transformaba las unas en los otros gracias al catártico poder de la guitarra eléctrica.

En 1992 se publicó "Wool Gathering", en una de esas diminutas ediciones de Hanumah Books. Y en 1995 aparecía "Wild Leaves", su último libro hasta la fecha, una colección de poemas que celebran el legado de artistas recientemente desaparecidos como Mapplethorpe, Audrey Hepburn o River Phoenix. "The Coral Sea", una colección de textos exclusivamente sobre Mapplethorpe, será publicada próximamente. En todos estos libros, y en una plétora de grabaciones piratas que documentan sus incandescentes, desbordados conciertos, se disfruta de una mente que fluye en plena libertad, sin excusar sus visiones ni agachar la mirada.

Quizás Jesús no murió por sus pecados, pero ella supo cargar con los de su generación. "Un artista lleva sus obras como si fueran heridas", escribió. "Aquí tenéis un fugaz repaso a las llagas de mi generación. A menudo crudo, irreverente, pero hecho, os lo puedo asegurar, con un fiero corazón."

Ignacio Juliá completaba la entrevista con Lenny Kaye con un repaso a la obra literaria de la poetisa punk, Patti Smith, en este Ruta 66 número ciento trece.

lunes, 27 de octubre de 2014

LA REVOLUCIÓN ES AHORA, por Grant Morrison (2002)


LA REVOLUCIÓN ES AHORA, por Grant Morrison.
(Columna para la sección "Micro Abierto" de Newsarama, (6/6/2000). Traducido por Frog2000 para su casilla en facebook.) 

En esta primera entrega de la sección “Micro Abierto” de Newsarama Comics le pedimos a Grant Morrison que nos hable sobre la Revolución que está a punto de producirse en la popularidad que tienen los cómics. Como siempre, Grant nos respondió... y cómo...

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Cómics. 

Justo cuando crees que has conseguido dejarlos atrás, ahí están, echando humo como Saigón bajo una neblina podrida de agrio “smog” de tinta. Esas calles atestadas de freaks y extraños hombres del tebeo con ojos aniñados inventando rumores, susurrando cosas en voz baja acerca de la "calidad-precio." Los proxenetas de la imaginación con sus barbas de drogadicto y sus cabezas afeitadas y sus voces graciosas, y sus estúpidas y engreídas opiniones que rebuznan en el oído de cualquier bobo. Esta ciudad ha terminado del revés, obsesionada por lo brillante, lo dañado y lo desquiciado, un lugar donde la palabra "genio" ha sido pintarrajeada en cada saco de basura sin tener en cuenta lo que puede haber dentro. 

La nauseabunda y estática densidad del "mainstream", la pomposa y lloriqueante Generación-X de lo "alternativo". Y todos los pequeños peces cansados con sus rostros extraños devorándose unos a otros en piscinas de barro y malas hierbas. Ni siquiera queda alguien mirándolo mientras la frenética extinción evoluciona hasta un repugnante batiburrillo de recreaciones nostálgicas y regurgitaciones febriles. El agua se espuma con colores rojo, azul y amarillo hasta enfermarte, tan sólo para añadir más confusión a la mezcla. 

Cómics. 

Aquí están de nuevo, como una perniciosa fantasía sexual contada a tu médico en toda confianza, aunque haya llamado a la policía a continuación.

Afróntalo, todos nos hemos despertado en un momento u otro sintiéndonos raros por culpa de los cómics, ¿no es cierto? Sudando como posesos por la noche, ¿hmmm? Pensamientos esqueléticos a las tres de la mañana. Rumores húmedos del subconsciente: ¿realmente es todo lo que nos importa al final? ¿Realmente somos tan raros como para no mostrar nuestras caras en público? ¿Por qué siempre estamos acarreando una bolsa de plástico?

De hecho, ¿por qué estoy intentando escribir "algo positivo" sobre la viabilidad del negocio del cómic cuando todo el mundo sabe que las ventas están cayendo cada vez más rápido, más que Lucifer desde las almenas del Cielo? ¿Qué queda por decir sobre el decadente y horrible lecho de muerte de la pequeña y gateante Edad de Oro, tan valiente una vez, que terminó convirtiéndose en el niño con los ojos como platos de la Edad de Plata y en el hosco adolescente brillante y frustrado de la "Edad Oscura" que acaba de quedarse atrás? Es muy fácil no cuestionar la sabiduría aprendida acerca de que somos grotescos marginados culturales que frecuentan los límites de la realidad. Todo el mundo sabe que los cómics son para retardados, ¿no es así? 



Pero imagíname vestido a la luz del día con mi máscara de Anthony Robbins. Desnudo, desvergonzado, y no precisamente enterrando los cómics sino alabándolos hasta que chillen como lo hacen los cerdos. Observa el escalofriante rictus Neuro-Lingüístico que se extiende a lo largo de mi rostro cuando te mire a los ojos y te diga que no ocurre NADA MALO con la "industria del cómic." Que de hecho, podemos tener nuestro nuevo boom del cómic AQUÍ Y AHORA MISMO, lo queramos o no.

Aquí tienes mi sabiduría milenaria: el negocio del comic book, al igual que muchos otros, ha estado preso en las garras de enormes procesos cíclicos desde la década de los ´30. Si lo miras a largo plazo, los altibajos van y vienen como las manadas de caribúes, tan fáciles de predecir y de estar preparados para ellos como ocurre con el cambio entre estaciones o las fases de la luna. Estamos atravesando el típico glaciar de ansiedad de fin de siglo, durante el que el confortable retiro hacia los estilos y actitudes del pasado se ha puesto brevemente de moda. Seis meses después de marchar en la misma línea, y con el siglo pasado huyendo hacia los abismos de la memoria, dicha solución a corto plazo para resolver el problema de mantener a flote los cómics por encima de su reciente caída se ha desvelado como algo agotado y cínico, como un viejo Don de la Mafia que hojea de nuevo el álbum de la Familia y se da cuenta de que ha matado a todos los que aparecían en las fotos. 

En este deprimente futuro de circuito cerrado, “El Mercado” es descrito como un corrillo de obstinados solteros calvos que lo consienten todo como si fuesen toscos bebés adultos, mientras se meriendan la última de una serie de buenas emociones pasadas de moda en cuatricomía diseñadas para hacer que se sientan normales. Empuja este sombrío escenario hasta sus límites y todas las esperanzas estarán perdidas; los dinosaurios del medio harán factibles todos sus deseos caníbales y monstruosos hasta que finalmente cada idea reciclada sea molida hasta obtener una pasta entrópica mientras cae el último de los titanes, muerto de puro sinsentido.

Es un panorama desolador, pero afortunadamente existen muchos caminos en el sinuoso Jardín del Destino y probablemente aún tengamos tiempo de evitar este camino en particular si dejamos de comportarnos de forma tan miserable.

La verdad es que a la mayoría de la gente le GUSTA los comic books y estará contenta de leérselos si se la ofrece material que se adapte a sus gustos. He intentado hacer esta prueba tan simple con peluqueros, contables, artistas marciales, fumetas, anarquistas, profesores, doctores, dentistas y algunos más escogidos entre un amplio abanico de personas. 

Incluso los cómics de superhéroes más humildes son a menudo más inteligentes, adultos y sofisticados que los programas “soap opera” habituales, los discos dance o los shows de preguntas y respuestas de la TV. Si los cómics estuviesen tan libremente disponibles y fuesen tan agresivamente promocionados como los CDs, DVDs, las revistas de estilo y los juegos de ordenador, serían consumidos en las mismas cantidades, créeme. 

Los videojuegos no están matando a los cómics más de lo que la televisión podría estar matando a las películas en las salas de cine (y cada vez que alguien saca a relucir el argumento de que la pantalla de ordenador está sustituyendo a la página impresa, diles que tampoco se puede detectar el cáncer estando sentado demasiado tiempo delante de un comic book). En este sobrealimentado e hipercinético mundo donde todo se mezcla, la gente quiere que la entretengan constantemente y consumirán entretenimiento de cualquier forma en que se lo encuentren disponible, incluyendo los cómics (son portátiles, fáciles de leer, brillantes, pop, y al menos tan divertidos como la mayoría de novelas, programas de televisión o películas). El profundo fondo de archivo de los últimos 60 años ya es lo suficientemente vasto, ecléctico e inspirador: desde ganadores de un Pulitzer que colman cualquier expectativa hasta los obvios éxitos de taquilla, con todos las tonalidades posibles entre ambos extremos, y el potencial para el futuro es aún mayor. Sencillamente aquí hay algo con lo que cualquiera es capaz de disfrutar.

Lo que significa que es hora de que la "industria" y el fandom deseche la tímida vergüenza adolescente que aún se cierne en torno a la idea de disfrutar de los cómics. No tengo nada en contra del mercado final de coleccionistas, después de todo, nadie condenaría a la industria deportiva y a la discográfica como paraísos de eterna mercadería “geek” basados en las obsesiones de los pocos entusiastas hardcore que cuidadosamente sellan y catalogan sus programas de fútbol y sus raros vinilos, pero haríamos bien en dejar de confundir a los coleccionistas con "el mercado".



Lo que significa que... ¿por qué centrarse deliberadamente en un grupo cada vez menor de consumidores cuando el "mercado" real es más grande que como lo FUE anteriormente? Nos encontramos en una época en la que los efectos especiales de las películas y una generación de directores amamantados por Marvel y DC han recogido las ideas que en otras ocasiones sólo estuvieron disponibles para los empollones de los cómics o de la de ciencia ficción y las han colocado en el barbotante y derretido centro del horno de la cultura de masas: Buffy, Angel, Matrix, Expediente-X, Playstation, Pokemon, comic books. Todo se convierte en Uno en el fosforescente pringue del zumbante y sobrecalentado PopMedia. Así que, ¿por qué no estamos reclamando nuestro lugar en la mesa global, ondeando con orgullo nuestros cómics favoritos, nuestras obras, nuestras pulsiones adolescentes, nuestras brillantes historias, nuestras obscenidades, nuestros tratados filosóficos y nuestros dibujos gloriosos? ¿Por qué estamos ocultándonos en la sombra o ignorando deliberadamente a todas esas caras que pasan hambre en la calle y en el tren? Hay millones de ellas. Naciones enteras de consumidores ansiosos.

ESO DE AHÍ MISMO ES EL MERCADO. Los buenos tiempos están a la vuelta de la esquina... si somos capaces de molestarnos en caminar esa distancia.

Nuestro problema no es el talento. Nuestro problema no es el mercado. El problema radica únicamente en el área de marketing. Si se les puede hacer creer a las personas que los productos Pokemon son cool, se puede hacer que coleccionen Linterna Verde. Si la gente puede tomarse en serio Harry Potter, se puede hacer que se tomen en serio a Warren Ellis. Necesitamos personas que puedan vender cómics al público. Necesitamos nuevas personas en posiciones editoriales y de gestión, personas que sepan manejar un poco las cosas, con un montón de dinero y con la misión de colocar de nuevo estos títulos en el terreno de la cultura popular dirigida hacia las masas.

Confía en mí: gracias a las leyes de la progresión cíclica los cómics están a punto de llegar a ser "cool" de nuevo. Únete y ayuda a acelerar dicho proceso descubriendo más formas de promover los cómics que nos gustan a todos y llevarlos hasta las manos de las personas que quieren leerlos. Pronto podrás ver cada vez más artículos y relatos sobre los cómics y sus creadores en la prensa generalista. Habrá un mayor interés por parte del público en los superhéroes, mutantes, monstruos y parias. Los comic books atraerán a un nuevo público curioso y comenzarán a venderse en cantidades inesperadas. Esta próxima ola de interés mainstream y ventas altas será algo generalizado, incluso más de lo que lo estuvo a mediados de los años 80 y principios de los 90, pero no será una propuesta que funcione a largo plazo como la de la última vez, a menos que pensemos en formas de cultivar y mantener a la nueva audiencia.

Esto ocurrirá con o sin tu apoyo, pero ¿no estaría bien que cuando el mundo llegue de nuevo a llamar a nuestras puertas, se encuentre con una industria del cómic en la que puedan confiar, diversa e innovadora, con la vista puesta en el futuro, en lugar de observar a una multitud de lloriqueantes empollones creando disensiones y que no pueden esperar a retirarse hacia las sombras y empezar a pelearse entre sí de nuevo cuando el punto de mira ya no los esté enfocando? ¿No sería agradable que esta vez pudiésemos utilizar ese “boom” para crear un nuevo contexto que resultase en una mayor comprensión de TODO tipo de comic books? En una cultura en la que la imagen cada vez domina más terreno no debería ser tan difícil de llevar a cabo.

Yo tengo mis propios planes, ¿qué hay sobre los tuyos? 

Es simple: si realmente odias tanto los cómics que quieres verlos morir, entonces deberías seguir llenando los foros con bilis frustrada e ignorante (he estado leyendo algunas de estas cosas y realmente hay un montón de chavales que necesitan un descanso y ponerse a meditar). Por otra parte, mejor celebremos un momentáneo alto el fuego para averiguar la forma de reconstruir el perfil de todo el medio del cómic.



La responsabilidad la tenemos nosotros. Todos nos sabemos ya todo eso de lo desagradables y horribles que pueden ser los cómics. Todos hemos oído esa gastada y vieja canción de auto-desprecio el tiempo suficiente como para que se haya terminado por transformar en una verdadera molestia. Si piensas que no hay esperanza, por favor, vete a la mierda, muérete en silencio y así me demuestras que de verdad mantienes esa postura. 

Por mi parte quiero que los creadores de historietas sean tan grandes como las estrellas de rock. Quiero cómics que sean reseñados por el mainstream. Quiero que a todos los fans de los cómics inteligentes y molones que respetan el medio del cómic a los que que conozco se les trate con el respeto que se merecen. Quiero que los cómics se unan de nuevo a la raza humana después haber estado mucho tiempo fingiendo ser el tonto del pueblo global. 

Me habéis escuchado, hermanos y hermanas en la desesperación. ¿Recordáis lo jodida, honesta y personalmente que pensásteis que Stan os estaba hablando, y que no sólo parecía una venta de unos estúpidos 12 centavos que perdíais a cambio de poder leer el origen de Spider-Man? Pensad en el poder, pensad en la responsabilidad y sobre todo daos cuenta si queremos o no un medio de los cómics próspero y rebosante de trabajo creativo para todos los cómics de género y los de no-género, si no os gustaría ser los representantes de un campo cuyos talentos e imaginativo curro afortunado supongan la envidia de todos los humanos sanos y civilizados. Si es así, entonces somos nosotros quienes tenemos que poner los primeros escalones en nuestro camino hacia el Paraíso. 

Y afrontemos la verdad con una cara más valiente que la del hombre de Neanderthal: puede que de un modo u otro seamos realmente los últimos cientos de miles a los que nos preocupa ser todo lo que se interpone entre los cómics y su extinción profetizada, por lo que mejor empecemos a hacer uso de nuestras poderosas imaginaciones para pensar cómo resolver el problema más rápidamente. 

Junto con un número creciente de otros creadores y fans, y si estamos realmente preocupados por las implicaciones de la caída de las ventas, creo que es hora de empezar a militar en el medio. Creo que es hora de deshacerse de las viejas imágenes negativas y de las limitaciones auto-impuestas que han ido dejando detrás de sí los cómics mientras arrastraban los pies por las esquinas culturales, como la tímida fea del baile que no se da cuenta de lo hermosa y deseable que estaría con que tan sólo se irguiese, se quitase las gafas y sonriese a la gente por una vez. 

¿No son los gerentes de cuentas y los adolescentes que vegetan frente a Ally McBeal o el último estreno en DVD ni más ni menos "geek" que el fan de los cómics que arrastra su perversión de camino a casa en una bolsa de consumismo culpable y lo esconde detrás de puertas cerradas? ¿Tienen los fans con acné de Britney Spears menos acné que los aficionados con acné a los Vengadores? ¿Por qué la gente se toma en serio a Lara Croft pero no a Superman? 

No me siento un “geek” o un estúpido desde que tenía 17 años. No me siento marginado o alguien pasado de moda (y tampoco nadie debería sentirse de esa forma) en esta sociedad floreciente y múltiple. ¿Cuando empezará la gente inteligente, creativa y exitosa a dejar de pensar en sí misma como marginados infantiles y pasará a relacionarse con el mundo real de riesgos auténticos? 

Despierta, fanboy. Despierta, fangirl.

¿No queréis gobernar el mundo?

domingo, 26 de octubre de 2014

BAD MUTHAS: WILSON PICKETT - THE WICKED PICKETT (1966)



"Un álbum fabuloso, grabado cuando Pickett se encontraba inmerso en su mejor periodo en Atlantic. Lo tiene todo: grandes canciones y producción, arreglos maravillosos, y un hambriento y galvanizado Wilson Pickett aullando, gritando y chillando, encumbrando cualquiera de las canciones que interpreta, desde las baladas hasta los enérgicos temas suplicantes y los medios tiempos." 

-Ron Wynn para AllMusicGuide. Traducido originalmente para la casilla correspondiente de facebook por Frog2000.