viernes, 29 de abril de 2016

EL CONTINUO DE MAD MAX, por Warren Ellis

Reflexión publicada originalmente en Morning, Computer, 2015. Traducida por Frog2000.

Mi hija y yo fuimos a ver ayer MAD MAX: FURIA EN LA CARRETERA y nos lo pasamos estupendamente. Por la noche hicimos la cena, abrimos una botella de vino y vimos otra película después de zapear un poco por los canales de televisión. Nos detuvimos en una cadena donde estaban emitiendo la original de MAD MAX. Aterrizamos justo durante la primera parte de la película, cuando Max todavía no estaba loco. En ese momento la esposa de Max estaba pateando las pelotas de un tío. Mi hija no había visto esta película de MAX antes de ver Furia en la Carretera, y de repente chilló: "¡espera! Esta no parece una película apocalíptica ni de coña! "

Se le olvidaba que las películas de Mad Max tienen una continuidad narrativa propia desde el momento en el que colapsa la Sociedad hasta que se llega al culto en torno a la gasolina -y el agua-, una vez que el fin del mundo ya ha tenido lugar. El propio Max pasa de ser un policía con nervio al hombre completamente hecho polvo de Furia en la Carretera que, durante la primera mitad de la película, más o menos se ha convertido en un animal que parece aullar mientras se queda reposando sobre sus patas traseras y que más tarde quedará reducido a un saco ensangrentado. De ser esposo y padre pasa a convetirse en un objeto médico.

Alguien me objetó un día que MAD MAX es “su Star Wars.” Su mito moderno. Un mito de la época del acero y el petróleo que terminó cayendo en una Era mucho más oscura. Si lo vemos como un continuo, el ciclo de películas casi se puede interpretar como una advertencia que se nos hace llegar desde 1980. Una cápsula de tiempo que sigue contándonos historias desde su propio compartimento interior. Furia en la Carretera no parece una película moderna. Es un regreso a la cinematografía clásica y su forma de contar las cosas. Como una llamada de atención de las pesadillas por las que atravesamos a finales del Siglo pasado.

jueves, 28 de abril de 2016

KILLED BY DEATH 007


Various - Killed By Death Vol #007
(Redrum Records (KBD)

A1-Electrochoc - Trois Minutes
A2-Rondos - Wanna Go Home, Gigolo
A3-Malcolm Tent - Oh Yeah
A4-Fulham Furies - These Boots Are Made For Walking
A5-Cleavers - Commie Symph
A6-Features - Job Satisfaction
A7-Horrorcomic - I Don't Mind
A8-Remo Voor - Frogrammer
A9-Stalag - Date Limite De Vente
A10-Aqui D’el Rock - Dedicata (A Quem Nos Rouba)
B1-ABKK - Ronny
B2-Funboy Five - Life After Death
B3-Those Intrinsic Intellectuals - Radio Iceland
B4-Shag Nasty  - Looking For Love
B5-Nasty Media - Winter
B6-Les Olivensteins - Fier De Ne Rien Faire
B7-Flack Off - Cocktails At Six
B8-Le Fracas - Nous En Avons Marre
B9-Cardiac Kidz - Find Yourself A Way
B10-Brats - Fuel

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miércoles, 27 de abril de 2016

RUTA 66 NÚMERO CIENTO CUARENTA Y NUEVE

RUTA 66 NÚMERO CIENTO CUARENTA Y NUEVE (Abril, 1999).
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"Se ha aprendido todas las frases/ Ahora no tartamudea al hablar/ ¡Y es cierto!/Ha pillado un ritmo de jazz muy enrollado cuando camina/ Dios mío, si incluso se ha peinado". Así le describía Rickie Lee Jones hace veinte años en "Chuck E.´s in love", canción que abría excelsa el primer elepé de las cantautora californiana. Se trataba de una auto-declaración de amor en la que ella aseguraba ser la responsable del diametral cambio sufrido por Chuck, aunque al parecer este se encontraba en paradero desconocido y no podía confirmar tal extremo. Con los años, la canción perduró en la memoria personal de este cronista a través de muchas madrugadas ebrias, y más fiables informaciones identificaron al enigmático Chuck E. no ya como una preciada amistad de la pareja entonces formada por la Jones y Tom Waits, sino tal que una de las influencias primordiales del beatnik-lounge de autor californiano que ambos idealizaban. Pues bien, con un bagaje tan misterioso y un influjo histórico similar al de otro desaparecido como Fred Neil, han sido precisas dos décadas para saber qué tenía de especial Chuck E. Weiss. Su padrino, naturalmente, ha sido Waits, con el que lleva compartidos tantos escenarios como bacanales dipsómanas, co-productor, co-autor de dos canciones y guitarrista de "Extremely Cool", primer trabajo de Weiss en 18 años, según parece. Piropeado hasta por Willie Dixon, judío como Dylan y con pinta de no haber acabado en el trullo por puro milagro, Weiss es básicamente un bluesman blanco urbano del que efectivamente cuesta creer que se pueda peinar alguna vez. Delincuente juvenil entrado en años, carnes y ojeras, irradia aureola de pecador y esgrime voz tabernaria, factores muy capaces de hacer pasar por alto a gacetilleros irresponsables que Weiss y su disco no serían nada sin aquello de lo que se nutren, el legado afroamericano. La prensa se deshace en elogios porque Weiss es un blanco haciendo (bien) un trabajo de negros, y entre uno y otros descubren la pólvora. Pólvora que si bien quema en una clasicista exhibición de oficio condimentada con sabrosas raciones de blues, boogie pantanoso, jazz y R&B, no es otra cosa que placebo. Después de todo, puede que lo verdaderamente enigmático y pertinente de este asunto sea averiguar si la paternidad de esa garganta escamosa y de las extravagantes historias que relata pertenecen a Waits o a Weiss."

Expeditivo, en su reseña para este Ruta 66 número ciento cuarenta y nueve Jaime Gonzalo se ocupaba del legado (algunos dirían expolio) negro que podía encontrarse en la magistral obra de Chuck E. Weiss.

martes, 26 de abril de 2016

KILLED BY DEATH 8½


Various ‎- Killed By Death #8½
(Redrum Records (KBD), 1995)

A1-Toxin III - I Rock I Ran
A2-Seizure - Frontline
A3-Cosmetics - Twinkie Madness
A4-Reactors - L.A. Sleaze
A5-Haskels - Taking The City By Storm
A6-Dow Jones And The Industrials - Can't Stand The Midwest
A7-Crucified - Let The Kids Play
A8-Uncalled 4 - Grind Her Up
A9-Snuky Tate - Stage Speech
B1-Public Disturbance - S&M
B2-Vast Majority - I Wanna Be A Number
B3-Styphnoids - Mom's A Fake
B4-Turnbuckles - Super Destroyer Mark II
B5-Shitdogs - Killer Cain
B6-John Vomit And The Leatherscabs - Punk Rock Star
B7-Latin Dogs - Killed In Jail
B8-Insults - Population Zero
B9-Matchheads - Pearl Harbor
B10-Matchheads - Fat Bitch

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lunes, 25 de abril de 2016

LOST IN TRANSLATION: ALCANZANDO LA DIVINIDAD A TRAVÉS DE LA TINTA Y EL PINCEL, por Bill Randall (PARTE 2 de 4)

Alcanzando la divinidad a través de la tinta y el pincel, por Bill Randall. Artículo aparecido en The Comics Journal nº 246 (2002). Traducido por Frog2000. Parte 1.


Un artículo sobre Fénix (obra publicada por Planeta DeAgostini en 12 tomos.)

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Cuando el Arte empieza a hacerse las mismas preguntas que la religión, suele ser habitual comparar al artista con Dios, el Creador. Incluso aunque en ningún momento Tezuka llegara a compararse voluntariamente con Dios, a la chita callando compartió dicha perspectiva cuando empezó a profundizar en su propio Universo. Si alguien tuviera que resumir Fénix en una palabra, esa sería "amplitud". En sus páginas Tezuka oscila entre los pequeños dramas humanos y los sucesos de enorme amplitud geográfica, navegando en sus historias mediante el uso de viñetas enormes y planos generales donde podemos observar el derrumbamiento de cordilleras o la evolución de una raza de babosas sentientes. Algunas de sus maniobras narrativas más sobrecogedoras están formadas por las vivencias de unos personajes definidos de forma escrupulosa y de los procesos que conforman el mundo a su alrededor en tan solo unas pocas páginas. En "Historia del Futuro" intercala la vida demasiado longeva de Masato con páginas en las que se describe el paso del tiempo geológico. Más tarde en el mismo tomo, después de que la forma física de Masato se disuelva, se puede leer una secuencia de doce páginas donde no aparece ningún personaje, sino que en su lugar asistimos al proceso de la Evolución. Tezuka nunca narra sus historias utilizando páginas de diseño convencional ni tampoco parece que su propósito sea hacerlo usando la narrativa y los personajes tradicionales. Lo que hace es ir más allá. 

LO MEJOR ESTÁ POR VENIR

Anteriormente el lector inglés que quisiera leer el Fénix de Tezuka tan sólo tenía disponible una corta historieta traducida en uno de los apéndices del libro "Manga! Manga!" de Frederik Schodt, o en un ensayo sobre la serie que aparecía en otro libro. Pero ahora tenemos un volumen de 300 páginas de la segunda entrega de Hi no Tori titulado "Phoenix: A Tale of the Future". Traducido por Dadakai, alias de Frederik Schodt y Jared Cook, esta edición en inglés replica perfectamente el tamaño y el diseño de la edición japonesa. Por lo general el rotulado y los retoques resultan imperceptibles, tal y como debería ser. Solo algunas veces los tonos de reproducción evidencian patrones ligeramente muarés, aunque la impresión está realizada sobre un agradable y grueso papel que luce vistosamente. La edición de Viz para lo que podríamos llamar otro escalón superior en la traducción de mangas posee la atención y el cuidado necesarios que requería la obra. No creo que próximamente volvamos a ver nada parecido y si me equivocase sería muy feliz.

Esta historia de Tezuka que ya puede leerse en idioma inglés es buena, pero lo que está por venir es incluso mejor. Las series televisivas de Astro Boy y Kimba, the White Lion siempre han sido tremendamente apreciadas en Estados Unidos, pero los cómics llevaban mucho tiempo sin ser traducidos hasta que se ha hecho en fecha reciente. El primer proyecto a gran escala de Tezuka traducido al inglés fue "Adolf: A Tale of the Twentieth Century". Dicha obra siempre ha ocupado un espacio único en su producción en lo que se refiere a pretensiones literarias "serias". La edición en inglés emula las trampas de la "ficción" y puede funcionar como una competente introducción para aquellos que no se sientan plenamente cómodos con la apariencia de producto para niños del resto de la producción del autor y busquen cierta estética en los cómics. El resto de traducciones, además de las que hacían aparición en la sección del autor insertada en "Manga! Manga!" y en la edición inglesa editada por Japan Times de Crimen y Castigo, consisten en un par de tomos de Black Jack, y en la nueva edición de Astro Boy de Dark Horse. No es mucho, pero parece un buen comienzo. 

Como ocurre con Los Cuentos de Canterbury, Fénix es bastante desigual. Sin embargo, quejarse de irregularidades en obras de esta escala parece improcedente, especialmente cuando la mayor parte de la obra es tan buena. Viz ha elegido el segundo volumen de la serie como punto de partida, y supongo que a continuación elegirá el resto de primeros volúmenes, ya que son recordados como uno de los grandes logros de Tezuka. También asumo que no es un experimento de un solo tomo. Los mejores momentos de la serie aún están por llegar, por mucho que Una Historia del Futuro sea un estupendo primer volumen. 

Este volumen de la serie ejemplifica perfectamente los objetivos de toda la obra y funciona como un gran primer escalón para los nuevos lectores. Más aún, en un movimiento muy astuto por parte de Viz este es uno de los tomos donde se desarrolla una historia que supura ciencia ficción por los cuatro costados. La ciencia ficción es el género preferido por el fan habitual del anime y el manga, y los láseres y coches voladores abundan en el mundo futurista de Tezuka. Además, esta obra enlaza muy bien con la floja adaptación cinematográfica, absolutamente despreciable pero muy popular, de la versión de Metrópolis de Fritz Lang realizada por Tezuka. En cuanto a paisajes urbanos y personajes las dos obras comparten diseños similares, y creo que ya va siendo hora de que se produzca una versión cinematográfica de la obra de Tezuka que esté a la altura de su genio. Afortunadamente en Estados Unidos existen los suficientes consumidores habituales de manga y anime como para asegurarnos de que la publicación de la serie de forma continuada sea todo un éxito. Finalizar dicha edición sería el equivalente a la traducción de la obra completa de Tintin al inglés, aunque si alguien me preguntase le contestaría que Fénix me parece un trabajo superior. Excepto por Tintin en el Tibet, claro. Y sí, Shakespeare también es capaz de hacer morder el polvo a Li Po.

(Continuará)

viernes, 22 de abril de 2016

BLOODSTAINS ACROSS THE U.K. 3


Various ‎- Bloodstains Across The U.K. 3
(Bloodstains, 1998)

A1-Negatives - Love Is Not Real
A2-Tinopeners - I'm Not Your Type
A3-Future Bodies - Terrorist
A4-Silent Noise - Heart To Heart
A5-Lip Moves - Guest
A6-Henry Essence - 14 Year Old Lover
A7-Media - Getting High
A8-Mental - Kill The Bill
B1-Lenny &The Lawbreakers - Me And Bobby McGee
B2-Nightrider - Stay Clean
B3-Slowguns - T.V. Movie
B4-Negatives - Stake Out
B5-Rats - First Mistake
B6-Speedball - No Survivors
B7-What - East Coast Kids
B8-Steroid Kiddies -  Dumb Dumb

AQUI.

jueves, 21 de abril de 2016

LOST IN TRANSLATION: ALCANZANDO LA DIVINIDAD A TRAVÉS DE LA TINTA Y EL PINCEL, por Bill Randall (PARTE 1 de 4)

Alcanzando la divinidad a través de la tinta y el pincel, por Bill Randall. Artículo aparecido en The Comics Journal nº 246 (2002). Traducido por Frog2000.

Un artículo sobre Fénix (obra publicada por Planeta DeAgostini en 12 tomos.)

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Incluso aunque en la actualidad Osamu Tezuka esté considerado un teológicamente puro Dios de los Cómics, la verdad es que empezó siendo un mero hombre, por lo que en algún momento tuvo que trascender y abandonar el mundo de las cosas perecederas. Por lo que intentaremos comprobar si dicha apoteosis tuvo lugar cuando empezó a dibujar sus primeras páginas de Fénix.

ASCENSIÓN.

Fénix se va ampliando según vas leyéndolo. Con un recorrido de unas 3000 páginas, Fénix es un compendio de diferentes historias interconectadas entre sí a través de personajes, situaciones y reverberaciones comunes. Aún así es una obra tan incompleta como Los Cuentos de Canterbury [Geoffrey Chaucer, 1475], quizá porque en realidad era una historia que no se podía completar a pesar de que Tezuka tuviese todo el tiempo del mundo para hacerlo. Aunque sus historias entrelazadas se relacionan entre sí temática y temporalmente, sus fragmentos tienen completa entidad por sí mismos y es sencillo adivinar cuál era el propósito de la historia y cómo podría haber sido su desenlace. Y además lo completado brilla ardientemente por sí mismo. En Fénix, Tezuka aborda la caída de la Humanidad, la dialéctica de la Historia, e incluso habla sobre la posibilidad de que las personas puedan reencarnarse, además de referirse a sus imperfecciones. 

Fénix representa el final de la obra de Tezuka, no tanto su "último escalón" como su "meta artística" definitiva. Cuando empezó a idear sus primeros personajes como Astro Boy, dotó a sus amadas historias para la infancia de un profundo sentimiento humanista, dando como resultado un híbrido único completamente diferente a cualquier otra cosa que pudiera encontrarse en la literatura infantil . Sin embargo, cuando creó Fénix fue incluso más allá. En la que está considerada la obra de su vida abrazó completamente las contradicciones y dificultades morales de la existencia y de alguna forma las enlazó unas con otras a través de lo que en esencia es un medio que estaba dirigido a la infancia. Nunca se apartó de su propio Universo Tezuficikado: en la obra hace aparición el "star system" habitual compuesto por personajes de obras anteriores, sus extravagantes chistes y también algunos de sus recursos historietísticos más estrambóticos. En lugar de decidir que estos Temas tan Importantes necesitaban de una Ejecución Épica, siguió manteniendo su propio estilo. En lugar de crear un híbrido extraño con elementos que no casaban bien entre sí, creó algo único, aterrador y duradero.
Además, esta obra de Tezuka representa la apoteosis del manga como medio de entretenimiento para los jóvenes de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Sus fantasías hacen gala de ambigüedad moral. Sus personajes de cómics sufren. Tezuka no resuelve jamás la tensión entre la grave temática tratada y las acciones decididamente vitales que tienen lugar a lo largo de la obra, y dudo que él creyera que existía tensión alguna. Pero claro que se puede encontrar, quizá de forma más evidente en su Black Jack, cuya divina ayudante es una niña con aspecto de muñequita compuesta de forma improvisada por las partes corporales de recambio encontradas dentro de un cistoma teratógeno. El trazo clínico con el que dibuja los cuerpos abiertos con bisturí se aposenta inquietantemente en las formas historietísticas disneyanas, y el propio Black Jack da la impresión de oscilar entre el cuidador más compasivo y el empresario más insensible. Los personajes que aparecen en Fénix no son menos ambiguos y varias veces muestran falta de visión y fracasan al intentar cambiar y transformarse en otra versión de sí mismos. La historia presentada en este primer volumen de Fénix (publicado en EEUU con el título de Una historia del futuro, en España está recogido en el segundo tomo de la edición de Planeta DeAgostini) se ocupa de un solo personaje a lo largo de su vida de infinita duración: Masato. En un momento dado el Fénix hace aparición y lo convierte en un inmortal. Como consecuencia Masato sufrirá no solo por la pérdida de todos a los que ama, sino por la desaparición de todas las especies conocidas y aún otras desconocidas. Su inmortalidad desvela sus limitaciones como ser humano, pero al final le hará desarrollar una nueva perspectiva: reveladoramente, deberá deshacerse de su ego con el fin de trascender su propia condición humana y poder abrazar su destino.

En todas las religiones mayoritarias del mundo figuran actos más o menos similares, y Tezuka es completamente consciente de dicha universalidad. Después de que Masato trascienda su yo, en el coda final del tomo volverá a revisar de forma conmovedora su antigua condición humana y sus eternos dilemas haciendo uso de esa nueva perspectiva. Los ecos finales de la historia rememoran el concepto Hindú conocido como Mukti, la liberación definitiva de las cosas mundanas; el concepto budista primario de nirvana, que según Huston Smith literalmente significa "extinción", refiriéndose a la extinción de "las limitaciones de la mente, pensamientos, emociones y deseos"; o según las palabras de Cristo: "si alguno quiere seguirme, tiene que negarse a si mismo y tomar su propia cruz." A pesar de los matices que los diferencian, todos estos principios tienen como núcleo el deseo de negar el yo egoísta y por lo tanto trascenderlo para convertirse en algo más, ya sea a través de la unión espiritual con el Universo, la fusión con la Nada, o a través del amor. Tezuka no se refiere a una fe específica en ningún momento, pero su obra comparte inquietudes similares.

(Continuará)