viernes, 24 de octubre de 2014

NEGRO ES NEGRO, por Philippe Vuillemin y Jackie Berroyer (1984)


Colaborador habitual de Hara-Kiri, L'Écho des savanes o Charlie Mensuel, Philippe Vuillemin (más conocido por su apellido) es uno de los dibujantes europeos más vitriólicos que se pueden encontrar, quizá tan sólo superado por Jean-Marc Reiser. Sus chistes gráficos, que muchos podrán reconocer por haberlos escuchado en la intimidad de la barra de un bar mientras se los contaba un amigo entre risas haciendo uso del anonimato de la amistad, son escatológicos y más brutos que un arado. Pero cuando realmente brilla el autor es cuando une sus fuerzas con un guionista que dirija la capacidad de impacto que maneja el humorista. Una muestra de esa capacidad de creación que tiene lugar cuando se juntan dos talentos es la obra Hitler SS, realizada al alimón junto a Jean-Marie Gourio, que fue recibida con incomprensión allá donde fue publicada. Otro buen ejemplo es "Raoul Teigneux Contre Les Druzes", guionizada por el escritor, guionista y actor Jackie Berroyer y serializada en Hara-Kiri en un principio para ser publicada en álbum poco tiempo después por L´Echo Des Savannes /Albin Michels. Raúl el Tiñoso contra los Drusos, traducida como "Negro es Negro" en su serialización en los números 65 al 68 de la revista Totem, retrata la vida del mangui Raúl en los suburbios de una capital cualquiera de forma salvaje, ácida, y sí, hilarante.

Nota: agradecimientos al C.R.G.

jueves, 23 de octubre de 2014

BLACK TIME - MORE SONGS ABOUT MOTORCYCLES & DEATH


Black Time ‎- More Songs About Motorcycles & Death
(Wrench Records, 2010)

A1-Fast Motorbike In The Kitchen
A2-Lions Vs. Hunters
A3-The Living Dead
B1-Cycles
B2-Mallory Park
B3-Harley Davidson

AQUI.

miércoles, 22 de octubre de 2014

BAD MUTHAS: SIR JOE QUATERMAN & FREE SOUL LP (1973)



"Joe Quarterman fue un cantante de soul y funk injustamente pasado por alto que estaba influido por James Brown (aunque no fuese imitativo). Con un estilo vocal perfeccionado en coros eclesiásticos y en varios grupos locales, Quarterman se ganó el apodo de "Sir" en el Instituto mientras cantaba en una banda llamada los "Knights", uniéndose a continuación a un cuarteto vocal femenino con el nombre de "Sir Joe & the Maidens" y editando algunos discos durante los primeros Sesenta. Quarterman aprendió a tocar la trompeta en El Corols (alias los "Magnificent Seven"), cuya amplia repercusión como grupo de directo provenía del hecho de ser la banda de acompañamiento de Garnet Mimms. En 1970, después de haber estado tocando jazz con el Orlando Smith Quintet, el músico formó un grupo de acompañamiento llamado Free Soul, en el que se podían encontrar al guitarrista George "Jackie" Lee, el guitarrista entrenado en el jazz Willie Parker, el bajista sin trastes Gregory Hammonds, la teclista Karissa Freeman, el batería Charles Steptoe y al trompetista Leon Rogers. Su primer single, "(I Got) So Much Trouble in My Mind," también fue su mayor éxito, alcanzando el puesto 30 del top R&B a principios de 1973. El único LP de Quarterman, Sir Joe Quarterman & Free Soul, fue editado más tarde durante ese año en el pequeño sello GSF, y mostraba a Quarterman como avatar del endurecido funk socialmente concienciado que James Brown grabó a menudo a principios de los Setenta. Al disco le sucedieron algunos singles, incluyendo "This Girl of Mine (She's Good to Me)," "I'm Gonna Get You" y "Thanks Dad," antes de que Quarterman se marchara a Mercury en 1974. Desafortunadamente, el sello tan sólo prensó dos singles más, el espléndido "Get Down Baby" y "I'm a Young Man," antes de dejar que Quarterman se marchara. Los problemas financieros acabaron con la banda, y Quarterman dejó el negocio para regresar a la Universidad y sacarse el título de arquitecto. Durante los Noventa, Collectables reeditó el único disco de Quarterman en CD añadiendo varios singles como bonus tracks que no estaban incluidos en el LP."

-Por Steve Huey para AllMusicGuide. 
Originalmente traducido por Frog2000 para facebook. 

Nota: la cuenta de facebook donde se encontraba el álbum completo ha sido cancelada, por lo que he optado por incrustar una de las canciones más exitosas y representativas del grupo.


martes, 21 de octubre de 2014

PUSSY GALORE: EXILIADOS DEL EAST SIDE


Artículo aparecido en la revista Sounds (23 de enero de 1988). Capturado en Pop Catastrophe y traducido por Frog2000.

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El Trash R&B de guitarras de Pussy Galore ha sido descrito como "rock como idea descorporeizado", aunque no por el propio grupo. Para ver de qué van en realidad, se le forzó a Robin Gibson a que escuchase al grupo en sus cascos hasta que sus oídos empezaron a sangrar. Greg Freeman permaneció en la oscuridad.

Mientras voy de camino a mi entrevista con Pussy Galore, me escucho su inimitable versión de "Exile On Main Street" (sip, el disco entero) en mi walkman.

Como todo empieza a ser un poco demasiado espeluznante, me quito los cascos. Entonces me doy cuenta de que un pequeño hilillo de pus me gotea por la oreja derecha... "¡Claro!", se carcajea el batería Bob Bert cuando le cuento más tarde el incidente. "Hicimos que cada uno de los cassettes produjera ese efecto secundario." Quizá sea una coincidencia, pero que realmente mi oído se fastidiara por culpa de las vibraciones de los Pussy ya lo diría todo...

Pussy Galore acaban de patearse un tour Europeo con un concierto en el Mean Fiddler de Londres, donde parecían bastante cansados, aunque unas ocho horas después de mi reunión con ellos tenían que coger el ferry para Europa en mitad de la noche para seguir haciendo unas cuántas fechas en el Continente antes de regresar aquí para tocar el concierto de despedida en febrero.

Pero de hecho, ellos se comportan igual que cualquier otra banda de rock n´roll normal...

Aunque... ¿suenan como tal? La creación de los dos oriundos de Washington, DC, (Jon Spencer y Julia "Juicy" Cafritz) lleva machacando una combinación única de thrash noise de guitarras con formato compacto de R&B desde hace dos años.

Han sido capaces de atraer todo un guiso de elogios por parte de la crítica a ambos lados del Atlántico con discos como "Groovy Hate Fuck" y "Feel Good Your Body" (aquí ambos se encuentran disponibles en un sólo disco de vinilo del sello Vinyl Drip), la cinta de cassette limitada del "Exile On Main Street" y el esencial último disco para Product Inc, "Right Now!".
En los States, este LP ha desencadenado varias discusiones intelectuales en la prensa, incluyendo un largo artículo escrito por el celebrado crítico de rock americano Greil Marcus y un análisis notablemente influenciado por las drogas en el Village Voice de New York. ¿"Rock como idea descorporeizado"? Prefiero nuestra propia y astuta evaluación de "Right Now!" por parte de Grahame Bent: "Asombroso... un montón de garage rock que parece una caja de herramientas lista para realizar una carnicería..."

Pussy Galore no son intelectuales. La cantidad de atención que están recibiendo no los sorprende mucho (la modestia no es su punto fuerte), pero la naturaleza de algunas de las críticas ciertamente les hace gracia, especialmente los artículos que inyectan al grupo dentro de las teorías del articulista. "Sí", asiente Jon, "sencillamente somos algo, eh, conveniente."

¿Tienes alguna teoría sobre el grupo?
"Ninguna".

¿Crees que vuestra música merece ser analizada?
"No creo que merezca un análisis profundo", dice Julia arrastrando las palabras, "me refiero a que, ah... nos elogian, sí. Pero resulta difícil articular las cosas que son dífiles de articular." 
Nunca se ha dicho una verdad mayor.
"Y luego... ya sabes, otras cosas son tan condenadamente obvias..."

¿Qué resulta tan obvio? Pussy Galore no es capaz de tocar de forma apropiada, tal y como suele comentar el oyente, (Julia nunca había tocado una guitarra hasta el día que empezó con el grupo.)

El estruendo que montan es una tartamudeante serie de números sónicos compuestos por aullidos viscerales, guitarras súper-estropeadas, baterías hechas con cubos de basura y muchas interjecciones sonoras al azar tales como siseos de cassettes y conversaciones voceadas, por lo que al escuchar la cinta de "Exile On Main Street", no te importaría demasiado borrar accidentalmente una porción de la misma y reemplazarla con interferencias de la radio.
Por otra parte, sus canciones están fuertemente estructuradas (con una duración de unos noventa segundos cada una de ellas, claramente tienen que estarlo.)

Sus temas contienen una ira manifiesta -con títulos como "Fuck You Man", "Really Suck", "Die Bitch", "Teen Pussy Power"-, y un amor implícito por el rock n´roll. Puede que "Exile On Main Street" presente algunas canciones tocadas de forma particularmente inepta, pero también es todo un tributo a las originales en lugar de una repulsa. "Right Now!" está a punto de ser editado en CD, lo que supone la perfecta encarnación de su perversa actitud.

¿Sois melómanos?
"Bueno, no todos nosotros", grazna Jon, "pero algunos..."
"Yo sí lo soy", dice el nuevo guitarrista Kurt Lewis Wolf. "Y también me encanta el ruido, el ruido puro. El placer de... eh, la electricidad."
"No soy ninguna melómana", enfatiza Julia.

¿Y por qué estás en el grupo?
"Oh, porque me aburría. Y porque no me gusta la música."
Kurt: "Así que la ataca desde dentro..."
"¡Sí! ¡Me he infiltrado! ¡Ja!"

Una broma subversiva, ¿eh? Pero Jon Spencer no ve a Pussy Galore como a una especie de renegados.
"No, no creo que la música... eh, nos diferencie. Creo que encaja bastante bien con cosas que se están haciendo hoy en día..."

¿Te preocupa que nadie sea capaz de descifrar lo que cantas?
"No."

¿Es importante lo que cantas?
"A veces lo es para mí, y supongo que eso es todo lo que tiene que importar. En su mayoría va de cabreo..."

¿Expulsas toda tu ira a través de Pussy Galore?
"Umm... no", exclama ante las risas de todo el mundo.
"No", masculla Kurt, abriendo sus brazos hasta las dimensiones que tendrían "el pez capturado del mes". "Tiene una mala leche así de grande."

¿Qué otras formas tenéis de desahogaros?
"Oh, no tenemos un método especial. Me refiero a que no es que tengamos pequeñas muñecas a las que golpeamos ni..."
Kurt: "Oh esos bates de espuma. Mi madre tenía uno de esos."
Julia: "Eran esos bates acolchados para parejas casadas con los que se pegaban entre ellos, para deshacerse de toda la agresividad. ¡Ja, ja, ja! Psicología barata..."

¿Y puede que Pussy Galore suponga algún tipo de terapia primitiva? ¿Lo pasásteis mal cuando érais críos?
Julia: "Yo..., ah, yo..."
Kurt: "Cuando era una niña, los solos de guitarra de Jimmi Hendrix la aterrorizaban..."
"No", dice Jon, "creo que todos hemos vivido... ya sabes, bastante cómodamente... somos blancos..."

Ciertamente lo son.
"De clase media de los suburbios."
Julia: "Quizá lo fueses tú, yo no..."
"Bueno," sisea Jon, "si tú eras urbana, yo debo ser alguien rural..."

Hayan sido habitantes urbanos, de los suburbios o rurales durante sus años de colegio, los Pussies han tenido su base en Manhattan durante este último año o algo así, y han estado viviendo en el Lower East Side. Pero Jon no ve al grupo como un producto de su entorno, negando esa noción "romántica" sobre el área de New York idealizada por los ingleses, lo único que comenta es lo caro que resulta vivir allí.

¿Sonarían igual Pussy Galore si proviniesen de los suburbios londinenses?
"Ah... no", decide. "Supongo que seríamos diferentes. Pero realmente no nos veo como un producto neoyorquino. Me refiero a que... Bob lo es, pero sólo es un cuarto del grupo..."
Además de ser un cuarto, Bob admite que si viviese aquí, probablemente hubiese tocado en un disco de Debbie Gibson (pasará en breve... estáis avisados), en lugar de en uno de los Pussies. Ellos saben bien cuáles son sus limitaciones.

Jon: "Si, conocemos nuestras limitaciones, y sabemos qué hacer con ellas y por qué hacerlo. No estamos buscando ganar dinero en el sentido más comercial, pero queremos obtener beneficios gracias a la música, o gracias a la pasión, o... bueno, cada uno de nosotros nos liberamos a través de ella..."

Como se suele decir, nunca entraréis en el mainstream, ¿verdad?
"Eh... probablemente no."
Definitivamente no.
"Oh, de acuerdo. Muchas gracias. Um, sí, no..."

Pussy Galore es un grupo repleto de contradicciones, pero aunque no es probable que se conviertan en algo tan legendario e influyente como los Stooges (con quienes han sido comparados a menudo), en 1988 resultan ser una catársis tan importante como lo fueron Teenage Jesus and The Jerks diez años antes, o los tristemente subestimados Turkey Bones And The Wild Dogs hace tres o cuatro años. Sospecho que si hubiesen operado por Middlesbrough en lugar de por Manhattan, habrían sido obviados por parte de la crítica, pero no estamos aquí para discutir la suerte geográfica.

¿A qué tipo de gente le llamáis la atención?
Kurt: "A los raros".

Perfecto. Me siento aludido. Ahora, todos los demás raros, salid de aquí y pilladlos antes de que se evaporen.

lunes, 20 de octubre de 2014

12 SAGAS DE LOS 4 FANTÁSTICOS IMPORTANTES, por Félix Frog2000

Ahora que Marvel-Disney se los carga por problemas de derechos cinematográficos (así no le da publicidad a cualquier producto para la gran pantalla que surja de otros estudios que no sean los suyos), aquí van: 

12 SAGAS DE LOS 4 FANTÁSTICOS IMPORTANTES
por Félix Frog2000



1-Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby. 

La joya de la corona, uno de los tebeos más importantes de la historia, hay que leerlo antes de morir, etcétera. En mi humilde opinión esta etapa supone la mejor colección de super-héroes en general, y creo que aún no ha sido superada.

(Disponible en tres tomos editados por Panini: La edad dorada, A través del Universo, El largo camino a casa, aunque Panini aún nos debe un par de Marvel Gold con los primeros 43 números, algún crossover y un par de anuales para tener toda el periplo de Lee & Kirby en una edición digna.)



2-Los Cuatro Fantásticos de John Byrne.

El antiguo genio del mainstream recogió la primera versión del equipo y la actualizó con la sensibilidad artística absorbida durante los veinte años transcurridos desde que apareció el primer número, produciendo el tebeo de supergrupos en el que se fijaba todo el mundo, tanto en la competencia como en el interior de la propia Marvel, mientras además llevaba a cabo uno de los mejores homenajes que un ser humano enamorado del Arte -artístico, conceptual- de Jack Kirby puede hacer dentro del medio.

(Agotada en todos lados la edición de Forum en veinticinco endebles entregas coleccionables, puede que el próximo año disfrutemos por fin de esa "edición para guardar para siempre" que merecemos todos los sufridos coleccionistas de Marvel.)



3-Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee, Archie Goodwin, Roy Thomas, John Buscema y John Romita.

Kirby se marchó con su inconmesurable talento a otra parte mientras Stan Lee hacía frente a una de sus colecciones favoritas rodeándose de los mejores artistas de los que disponía la editorial tras la marcha del Rey. Roy Thomas siguió la estela de Lee sin mucho esfuerzo, echando mano de hallazgos anteriores con alguna capa de maquillaje para ocultar la repetición de conceptos e inventándose novedosas situaciones que extrañamente parecían más vetustas que las que habían aparecido en los ciento y pico ejemplares anteriores.

(El final de la etapa de Lee y el principio de la de Thomas se encuentra disponible en el tomo "¿Quién detendrá a Mente Suprema?" editado por Panini.)



4-Los Cuatro Fantásticos de Walter Simonson. 

Cualquier cosa que caía en las manos de Simonson en los ochenta se convertía en un éxito. Y no sólo por las dinámicas promocionales del cómic "mainstream" de la época, que también, sino que todo el mundo que estuviese a la última en el medio era capaz de reconocer el talento del autor de Star Slammers, talento que convirtió a la colección del cuarteto en una epopeya de Ciencia Ficción (Simonson es un gran fan de la misma) que trascendía algunas de las anteriores etapas más lúdicas y convertía a los personajes en super-aventureros científicos metidos en super-problemas tales como viajes en el tiempo, ucronías o choques espléndidos entre el actual (el de la época) ejército de los Estados Unidos y un rebaño de feroces dinosaurios (otra de las pasiones del autor.)

(Etapa reeditada por completo en un solo tomo por Panini.)



5-Los Cuatro Fantásticos de Jonathan Hickman y un montón de dibujantes.

Le llamaron el arquitecto de Marvel, y no sin razón. Hickman convirtió la colección en un camino denso y lleno de aristas (algunos dicen que plúmbeo, no es mi caso) hacia su triunfo personal. Antes de sus CF, Hickman aún no era nadie, después fue aupado a la comercialísima colección de los Vengadores justo cuando la estaba abandonando el autor más comercial y exitoso de la Casa de las Ideas: Brian Michael Bendis. En los 4F Hickman se acordó del noventa por ciento de los conceptos que más molaban de la añeja serie y los colocó en su justo lugar como si estuviese resolviendo un puzzle, e hizo que nos gustasen a todos de nuevo. Algunos, como Nathaniel Richards, habían sido infrautilizados, otros, como el Doc Muerte, estaban demasiado quemados. Después de Hickman y exceptuando a los fans más cínicos, todos adoramos sin remedio a esos niños tan plastas que ahora conforman la Fundación Futuro. Eso sí, Hickman se fue pero no pudo dejar suelto a su personaje más fascinante: Reed Richards.

(La mejor forma de conseguir esta etapa es comprando los números 29 a 65 del séptimo volúmen de los Cuatro Fantásticos más los dos nºs de "Los Cuatro Fantásticos: Reinado Oscuro" editados por Panini, o esperar a que la reediten en cómodos tomos.)



6-Los Cuatro Fantásticos de Rafael Marín, Carlos Pacheco y Jesús Merino.

A pesar de la fallida intentona de los autores por convertir una colección genérica-y-mainstream en una de autor-aunque-mainstream (Marvel cercenó sus esfuerzos cuando les impuso que cierto autor americano revisara sus argumentos y diálogos), los Cuatro Fantásticos urdidos a cuatro manos entre el bregado escritor Rafa Marín y el cogolludo dibujante Carlos Pacheco (con importante labor en el dibujo de Jesús Merino) es una de las encarnaciones más vitales del grupo de la Marvel. Imbricada completamente en la continuidad de los FF gracias al conocimiento experto por parte de dichos autores del discurrir de la editorial, su saga es tan corta como amplio el deleite que produce, y eso a pesar de las políticas editoriales comentadas al principio. ¿Cómo habría sido esto sin cortapisas? Los guiones originales que corren por la red nos sugieren un producto aún superior.

(Panini editó la etapa completa en tres tomos -ya agotados- en su serie Best of Marvel Essentials, aunque se olvidó de la novela gráfica complementaria "Los Inhumanos" editada por Fórum, con guiones de Rafael Marín y dibujos de José Ladronn.)



7-Los Cuatro Fantásticos de Mark Millar.

Bien puede decirse que la etapa en los Cuatro Fantásticos de Mark Millar con dibujos de Brian Hitch, que además forma parte de una vigorosa trilogía junto con “Old Man Logan” y “1985”, supuso el canto del cisne del guionista escocés como escritor capaz de producir con sus comic books altas dosis (colmadas la mayoría de las veces) de expectación. A partir de aquí la repetición, los finales endebles, los guiones de anécdota mínima y el excesivo apoyo en el dibujante hype de turno han sido las señas de identidad de Mark Millar. Sus Cuatro Fantásticos, por otra parte, suponen un excelente ejercicio de “ultimatización” del concepto de la Primera Familia, redundante en cuanto a que ya había jugado brevemente con ellos de forma muy parecida durante su etapa en el Universo Ultimate. Tan divertidos y espectaculares como cualquier otra cosa de la época “clásica” del autor (Ultimates, Authority), las desventuras contra los zombies de sus 4F “definitivos” o el enfrentamiento con el monstruo al estilo Cthulhu de sus 4F “auténticos” son etapas que han de aparecer necesariamente en cualquier catálogo que presuma de atesorar lo mejor de la colección.

(Los Cuatro Fantásticos “normales” de Millar y Hitch fueron recopilados en los Marvel Gold, “Los Mejores del Mundo” y “El Maestro de Muerte” editados por Panini. La aventura de los Cuatro Fantásticos ”Ultimate” de la que hablo se puede encontrar en Marvel Deluxe ULTIMATE FANTASTIC FOUR: el Cruce (Panini.)



8-Los Cuatro Fantásticos de Grant Morrison y Jae Lee.

"Mi familia es una ecuación: altera una parte de esa ecuación y ya no dirá la verdad. Fallaste desde el principio. No puedes cambiar nuestra naturaleza esencial, como no puedes cambiar la fórmula E=MC2." Reed Richards le escupe al Doctor Muerte frases parecidas en un tebeo sobrecargado de conceptos peculiares y diferentes que no termina de funcionar del todo debido a que Grant Morrison esboza todas sus reflexiones acerca de la Primera Familia de forma apresurada y en menos espacio del que razonablemente debería haber tenido disponible. De todas formas, este análisis de Reed, Sue, Johnny y Ben embellecido por el dibujo de Jae Lee merece la pena gracias a ciertos elementos que conocíamos de antaño pero que nunca se habían mostrado tan elegantes, como la batalla intelectual entre los enemigos más encarnizados que haya dado jamás el cómic de superhéroes, la sin par belleza del combate entre la Antorcha Humana y las criaturas surgidas de las entrañas terrestres, el beso cinematográfico que disfrutan Namor y la Mujer Invisible, cargado de electricidad, o la representación paradójica de La Cosa, que en esta ocasión solapa dureza y debilidad de forma equilibrada.

(Recopilado en el tomo “Los Cuatro Fantásticos: 4, 3, 2, 1” (Forum.)



9-Los Cuatro Fantásticos de Chris Claremont y Jon Bogdanove.

No sé si fue en la revista Urich, pero una de las teorías más certeras sobre la serie de los 4F que he podido leer alguna vez formulaba aquello de que la serie se tambaleaba peligrosamente en los momentos en los que Reed Richards intentaba curar a Ben Grim de su maldición. ¿Cuántas veces ha estado el científico a punto de resolver el problema de La Cosa, el alma de la serie, para terminar fracasando miserablemente? ¿Pero no era éste el tipo más inteligente caminando sobre la faz de la Tierra? (No, según Dan Slott, ese es Hank Pym.) Si llevamos un paso más allá dicha amenaza para la estabilidad de la colección, tal y como hizo Chris Claremont, entonces obtendremos una estupenda serie limitada en la que los Cuatro Fantásticos se lían a tortazos con la Patrulla X, y donde los amigos de Richards descubren que ni siquiera pueden confiar en su adorado “pater familias”. Por si fuera poco, la aventura se beneficia del dibujo del que fue uno de los grandes dibujantes de la Casa de las Ideas de los Ochenta, Jon Bogdnove (no te pierdas su versión de Franklin Richards, que por primera vez aparentaba ser el niño que los guionistas intentaban hacernos creer y que los trazos de otros torpes dibujantes nos escatimaron.)

(Saga recopilada en el tomo Cuatro Fantásticos Vs. X-Men y Vengadores, Panini.)



10-Los Cuatro Fantásticos de Mark Waid.

Mark Waid es un guionista que siempre ha sido bastante comedido. Sus pretendidamente ingeniosas ideas son propias de un escritor con oficio que nunca se ha atrevido a dar el siguiente paso y convertirse en un avatar de lo cool como su amigo Grant Morrison o Warren Ellis, quedándose en una confortable barrera desde la que poder aportar una de cal y otra de arena sin sacrificar su reputación de guionista consolidado. Dejando aparte aspectos estrafalarios de cualquier jaez, Waid es muy capaz de construir guiones sólidos que sustenten una colección durante varios números que bascularán indefectiblemente entre lo trepidante y lo plomizo. En sus Cuatro Fantásticos continúa con el patrón que idearon férreamente anteriores equipos creativos, y sin moverse un ápice del mismo (Doctor Muerte, Zona Negativa, Lo Cósmico, algún nuevo enemigo, -para que no se diga- que recuerda anteriores hallazgos) construye aventuras para todos los públicos justificando lo de siempre con una idea que parece tan novedosa como obvia: sus Cuatro Fantásticos no son superhéroes sino Imaginautas, una suerte de científicos que utilizan como motor de búsqueda la curiosidad innata de los seres humanos. Unos buscadores de lo imposible que lo que necesitan, como cualquiera, es escapar de la rutina diaria y adentrarse en los retos desconocidos que se pueden encontrar ahí fuera.

(La etapa completa apareció en los 34 ejemplares de Los Cuatro Fantásticos, vol. V, editado por Planeta DeAgostini en su sello Comics Forum.)



11-Los Cuatro Fantásticos de Roberto Aguirre-Sacasa.

Ahora ya lo han hecho más veces, e incluso en 2004 no era algo tan fresco como me supuse al leerlo en aquel momento. Un concepto similar había aparecido hacía tiempo en Daredevil Born Again: el superhéroe que lo pierde todo y empieza desde abajo. Importantes en la Marvel experimental de principios de Siglo, los Cuatro Fantásticos de Roberto Aguirre Sacasa y el Steve McNiven pre-fama y fortuna (muchos de los dibujantes posteriores de la serie rozaron lo deleznable) entraban en bancarrota, perdiendo su estatus vital como superhéroes ricos y famosos y no quedándoles más remedio que mudarse a un apartamento infecto, buscar trabajo y afrontar un desesperanzado futuro tan sólo –que no es poco- con la fuerza que puede aportar el núcleo familiar. Estos Cuatro Fantásticos son mucho más underground de lo habitual, sobre todo porque en la serie aparecen situaciones extraídas de nuestra realidad, como ladrones que roban bolsos porque hace tiempo que no tienen ni para comer o padres que se olvidan de los hijos debido a que se han convertido en unos “workalcoholics”. Por si esto no fuera suficiente, el humor sutil y las situaciones heroicas resueltas a toda prisa, como si fueran poco importantes frente a las excelentes escenas de diálogo que jalonan cada ejemplar (al estilo de lo que hizo Ann Nocenti en su Daredevil), consiguen que tengas que suspender la credulidad un poco menos de lo habitual.

(Panini editó los primeros números de la colección en “Marvel Knights: 4”, serie compuesta por 6 números, y el resto aparecieron como complemento del ¿sexto? volumen de los Cuatro Fantásticos de Panini.) 



12-Los Cuatro Fantásticos de James Sturm y Guy Duvis.

Otro de los ejemplos perfectos para callarle la boca a aquellos que pregonan que la editorial de cómics más importante de New York edita con plantilla. En la tradición de los tebeos, generalmente en forma de series limitadas, que expanden las ideas añejas de la editorial en nuevas direcciones (Hombre Cosa, Spiderman de Peter Bagge, Morlocks), en Moléculas Inestables tenemos a dos popes del tebeo alternativo, James Sturm y Guy Davis (con una ayudita de Robert Sikoryak en las escenas de Vapor Girl), reimaginando el “mes-menos-uno” de los Sturm, un trasunto de los componentes humanos de los Cuatro Fantásticos que puede que lleguen a transformarse en algo más. O puede que no. Radiografía de los primeros Sesenta, en estas páginas no aparece ninguna super-pelea de papel cuché sino una historia realista sobre las emociones y tensiones de nuestro comportamiento en sociedad que bien podría etiquetarse como “slice of fake life”.

(Forum/ Planeta editó la serie limitada en el tomo “Moléculas Inestables”.)

viernes, 17 de octubre de 2014

jueves, 16 de octubre de 2014

BAD MUTHAS: OHIO PLAYERS - PAIN (1972)



"Creativa, comercial y conceptualmente, "Pain" supuso un gran paso adelante para los Ohio Players. Este álbum de 1971 fue toda una desviación en comparación con su anterior trabajo; a finales de los años 60 el punto fuerte de los del Medio Oeste había sido un soul crudo al estilo sureño en consonancia con lo que hacían Sam & Dave, Rufus Thomas y Wilson Pickett. Pero con "Pain", se convirtieron en algo mucho más experimental, dando a conocer un interesante estilo distintivo de funk que incorporaba tanto elementos de jazz y de blues así como de rock. La influencia del jazz es especialmente fuerte en "Never had a dream", "Singing in the morning" y en la exitosa canción que da título al disco, mientras que "The Reds" es un número de blues progresivo que se inspira en el jazz, así como en el rock psicodélico. Fue con "Pain", el primer álbum de los Ohio Players para Westbound, donde dieron a conocer el bobo personaje de "Granny", con el que los artistas del funk siguieron divirtiéndose en sus posteriores entregas para la discográfica, aunque lo dejaran en barbecho cuando se mudaron a Mercuy para editar su "Skin Tight" en 1974. Y fue con "Pain" con el que se volvieron famosos (algunos dirían que tristemente célebres) por sus portadas eróticas para sus vinilos. El empleo de imágenes de S&M y esclavitud en la portada de "Pain" fue considerado algo escandaloso en 1971, a pesar de que la Velvet Underground había escrito canciones acerca del sadomasoquismo y que en la serie-thriller de espionaje británico The Avengers se insinuara el sexo escabroso con frecuencia (a menudo el personaje de Emma Peel interpretado por Diana Rigg vestía como una dominatrix), pero el S&M y el fetichismo eran temas demasiado tabú para el americano medio en 1971, y como era de esperar algunos vendedores se negaron a distribuir "Pain". Pero el álbum, aunque no fuese un super-ventas, vendió decentemente. Con "Pain", el periodo de Ohio Players en Westbound fue tan impresionante como enormemente creativo."

-Por Alex Henderson para AllMusicGuide. Traducido originalmente por Frog2000 para la casilla de facebook.