jueves, 23 de abril de 2015

TINTA INVISIBLE, LOS INVISIBLES NÚMERO 2, VOLUMEN 1.


TINTA INVISIBLE, Nº 2 DE THE INVISIBLES
(Por Grant Morrison, traducido por Frog2000)

"Señoras y caballeros, por abrumadora demanda empezamos con el favorito de todo el mundo... el Sandwich de Chocolate."

OH BUDDHA! UP YOURS!
[Referencia a la canción "Oh, Bondage Up Yours!" de X-Ray Spex.]

Me encuentro escribiendo este espacio de relleno mensual en el jardín de la terraza del hotel Vajra en Katmandú, mirando hacia la gran estupa budista de Shwyanbunath. El sol se está poniendo como si fuese un gran cuadro pintado con acuarelas de bronce pálido y antiguo marfil y no hay nada que hacer más que rellenar mi portátil con lo que me viene a la mente. Este hotel está construido sobre un antiguo campo de ejecución al oeste del río Bishnumati, y dicen que los fantasmas hambrientos todavía merodean por sus riberas contaminadas, asustando a los cerdos que hurgan en las basuras, aterrando a las personas que viven en casuchas construidas de forma improvisada y viven de la basura. Esto es suelo maldito, pero no he visto nada que de más miedo que un niño medio desnudo en cuclillas sobre un charco de agua infectada jugando con el cadáver de una enorme rata negra.

Mi colega Ulric y yo hemos estado paseando por las saturadas calles, dejado atrás santuarios de dioses hindúes y tibetanos embadurnados de sindur, a lo largo de estrechos callejones con apestosas alcantarillas destapadas y floridas estatuas. Más allá del penetrante humo a la deriva de los ghats funerarios, a través del interminable ruido de los rickshaws y los chisporroteantes coches y buses pintados. Por todas partes huele a orines y especias y polvo tostado por el sol con siglos de antigüedad que impregnan las maderas de las desmoronadas casas. En el momento en el que llegamos a la Plaza Durbar, el corazón medieval de Katmandú, nuestros pies están muertos; nos quejamos débilmente de la resaca producida por el monóxido de carbono y la marea incesante de mendigos lisiados y revendedores que más que un choque cultural se han convertido en una especie de terapia electro-convulsiva cultural. Volver al hotel armados con un trozo de hachís afgano fue todo un alivio, y sencillamente me acosté hecho polvo e intenté dar sentido a todo este pandemónium.

Ahora las nubes de oro se acumulan como las cabezas de imponentes aristócratas con peluca a lo Luis XIV, concentrados como una bola masiva en presencia del viejo Rey Sol. Los perros ladran sin parar por toda la ciudad. Las cabras que pastan allá abajo en la maleza, en un pedazo de tierra yermo que pasa por ser una pradera, están murmurando y gimiendo conscientes de que todos los martes y sábados son ritualmente sacrificadas a la Madre Oscura.

"Viva la Anarquia", grita la cabra mientras los sonrientes devotos de Kali la rajan la garganta y vacían su sangre en un recipiente de piedra.

Más o menos son cuatrocientos los pasos que conducen hasta Shwyanbunath, y al parecer, si los subes sin parar ni una sola vez, tendrás garantizada la iluminación en esta vida. Bueno, lo intenté hacer si eso me aseguraba la ruta hacia la iluminación por la vía rápida, y cuatrocientos pasos, incluso con esta altura y este calor, resultaron ser mucho más fáciles de lo que parecía. Prácticamente corrimos por las escaleras, demostrando tan sólo una ligera falta de aliento cuando por fin llegamos a la cima. y ahora, la iluminación ¿dónde está mi iluminación?

Allá arriba, bajo los ojos pintados de Buda, se palpa cierto olor a carbón, aguas residuales y humo de velas. Los perros raídos y los patos están luchando con las familias de monos por los restos de comida podrida. Los comerciantes han instalado puestos y están vendiendo postales y baratijas religiosas, y casi resulta demasiado obvio la colisión que se produce entre lo sagrado y lo profano como para que sea digno de algún comentario.

Sacamos algunas fotografías y nos vamos. Un antiguo monje vestido de azafrán descolorido me ha mirado y sonreído. Fue como recibir la sonrisa de un alienígena al final de "Encuentros en la Tercera Fase".

Otra noche en el bar beatnik "Blue Note" en Thamel. Ulric y yo, libertinos infames, estamos completamente comprometidos con emborracharnos hasta volvernos locos. Más tarde él enciende una vela y la apoya sobre el teléfono de la habitación que compartimos. Nos quedamos un tiempo a la deriva, profundamente soñolientos, y el teléfono se prende fuego y comienza a derretirse. Se parece a un cuadro de Salvador Dalí. Los dos tenemos diarrea.

Y mientras estoy escribiendo esto pedazo a pedazo, frase a frase, se me están ocurriendo ideas para LOS INVISIBLES (acabo de elaborar la mayor parte del número once, donde aparece el chamán haitiano llamado Jim Crow. Debería explicar que los arcos de la serie más largos contarán con los personajes principales que están vivos, mientras que los números excepcionales y en dos partes pueden ser, y serán, sobre cualquier cosa vagamente relacionada con el concepto a mayor escala de los Invisibles), y además estoy leyendo "The Shaman´s body" de Arnold Mindell, que sugiere que deberíamos escuchar más lo que están intentando decirnos nuestros cuerpos sobre nuestra salud psicológica. Empiezo a escucharlo y mi cuerpo me dice: "Por favor, en el nombre de Buda, ¡encuentra un lugar donde acostarte!" Se oye a la gente animar ahí fuera, donde está jugando el equipo de fútbol de Katmandú con el Bhaktapur en el descampado de abajo y alguien ha marcado un gol.

Imagínate los vítores cada vez más fuertes y deformándose hasta convertirse en ruido blanco y luego convirtiéndose de nuevo en nada, volviendo como el sonido de una orquesta afinando, desvaneciéndose en la distancia, y el canto de los pájaros y el estampido de los coches. Entre el último párrafo y éste he tenido una de las más profundas y fascinantes experiencias "espirituales" de mi vida. Sea la estructura del Universo o el sentido de la vida y de la muerte lo que en realidad me han explicado durante estas últimas horas unas entidades dimensionales superiores hechas de cromo líquido, es algo que permanecerá abierto a discusión, pero ahora sé exactamente sobre qué tratan Los Invisibles y cómo van a finalizar. Nadie me cree cuando le digo que los trozos que algunos llaman más "extraños" de mis cómics en realidad son los más autobiográficos. Y por supuesto, las fantasías más extrañas, por alguna alquimia maravillosa, pueden ser fácilmente transformadas en dólares que luego pagan la factura de la luz y me sirven para comprar alimentos. Al igual que Dane McGowan en la historia de este mes, algunos de vosotros podéis comenzar a ver exactamente lo que es la "magia" y cómo funciona.

Sin embargo, no hace falta ni decir que todavía tengo diarrea.

¡SALUDOS! ¡SAAAAAAAAAAAAAAAAAAALLLLLLLLLUUUDOS!

Este número presenta a Sean Phillips como artista regular de las portadas. No conozco lo suficientemente bien a Sean como para decir mentiras sobre él. Es posible que hayas podido ver su brillante trabajo en la lamentablemente fallecida serie de Kid Eternity, que también dibujó. Ha hecho un montón de cosas en Gran Bretaña y se está forjando su propio lugar en América con proyectos como el antes mencionado KE, El Corazón de la Bestia y la nueva encarnación con guión de Eddie Campbell de Hellblazer. Incluso hará el dibujo interior de algún número de LOS INVISIBLES si puedo convencerlo, ¡Cristo! Sé que me estoy poniendo aburrido, pero como decía, si describo a Sean como un cojitranco delincuente sexual o un notorio asesino travestí probablemente me llevará a los tribunales.

Y mientras nosotros seguimos aquí, estaría bien que presentáramos a los otros incondicionales del Equipo Invisibles, pero apenas sé nada de ellos, por lo que dejaré esta sección a Stuart o Julie...

Hola, soy Stuart, estamos acercándonos a la parte inferior de la página, así que ésto lo voy a hacer rápido. Daniel Vozzo es uno de los mejores coloristas del planeta Tierra, su trabajo también puede verse en Sandman y Shade, el Hombre Cambiante, así como en las viejas y amarillentas copias de Kid Eternity, Brujería y muchos otros cómics de la mejor calidad. Electric Crayon son un par de chicos, Marc Siry y Steve Buccellato, que han comenzando a establecer todo un mundo del fuego multicolor, busca su trabajo de separación de colores en varios de los nuevos títulos de DC que aparecerán los próximos meses. Y Clem Robins es un rotulista fabuloso cuyos créditos recientes incluyen Orquídea Negra, Hellblazer, Vamps, Kid Eternity y (sólo para variar un poco) La Liga de la Justicia de América. Creo que eso es todo, así que ahora cerraré los ojos y volveré con Grant a la tierra mágica de Katmandú...

Estoy demasiado cansado como para escribir más. He sido asaltado por ET y sus amigos y felizmente estaré descansando pronto. Os dejo con una súplica: por el amor de Dios, haced que lleguen esas cartas o tendré que hacer esto en cada número.

Próximo mes: la mierda golpea al fan, el fan choca contra las palas del rotor y el helicóptero golpea el petrolero. La vida de Dane McGowan da otro giro hacia lo inusual mientras aprende de dónde vienen las ciudades, se entera de cómo volar y se enfrenta al terror sobrenatural del Vacío. Estarás aquí o allá, donde sea, pero compra, compra, cómprate LOS INVISIBLES Nº 3.

Grant Morrison
Nepal, mayo de 1994

miércoles, 22 de abril de 2015

BAD MUTHAS: CYPRESS HILL - CYPRESS HILL (1991)



"Si ya resulta bastante difícil transformar un género musical entero, el álbum de debut homónimo de Cypress Hill [1991] fue capaz de revolucionar el hip-hop en muchos aspectos. Aunque no fueron los primeros raperos latinos, ni tampoco los primeros en mezclar español e inglés, sí que fueron los primeros en conseguir un seguimiento considerable gracias a su sonido completamente diferente. Junto con Beastie Boys y Public Enemy, Cypress Hill también fue uno de los primeros grupos de rap en tender puentes entre los fans del hard rock y el rock alternativo. Y más importante aún, crearon un modelo de sonido propio que sería ampliamente imitado en el hip-hop. En consonancia con su postura pro-marihuana, Cypress Hill elaboraron intencionadamente su música para que tuviese un toque drogado, con un montón de ritmos lentos y perezosos, bajos densos, ruidos extraños y espeluznantes samples de sonidos distantes. Las historias de letras surrealistas eran casi exclusivamente narradas por B Real con un tono nasal y monótono, una pronunciación instantáneamente reconocible que se sumaba a la atmósfera nebulosa y evocadora de la música. Como "frontman" podía ser divertido, aterrador o simplemente estrafalario (de nuevo, cercano a la experiencia de estar fumado). Ya sea provocando a la policía o cantando coros parecidos a canciones infantiles sobre agujeros de bala en cuerpos humanos provocados por escopetas, la pomposa pose de gangsta de B Real casi siempre está respaldada por una humorística sensación de dibujo animado. Nunca queda clara la gravedad de las amenazas, pero en realidad las hace parecer mucho más serias. El sonido y estilo de Cypress Hill fue tremendamente influyente, particularmente en "The Chronic", el aplastante blockbuster rompe-fronteras de 1992 de Dr Dre; pero a pesar de la legión de imitadores, Cypress Hill siguen sonando frescos y originales en la actualidad, sencillamente porque pocos de los artistas de hip-hop son capaces de sonar con una personalidad o imaginación similar."

-Steve Huey para AllMusic, traducido por Félix Frog2000 en facebook.



martes, 21 de abril de 2015

EXITOSO EN TODOS LAS DISCIPLINAS, ENTREVISTA CON CLIVE BARKER (PARTE 3 DE 5)


Entrevista realizada por S. C. Ringgenberg para The Comics Journal 171 (1994). Traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2.

----------------------


RINGGENBERG: ¿Qué autores que se encuentren entre tus favoritos te han influido más?

BARKER: Permíteme ser tan ecléctico como me sea posible con la siguiente lista en lugar de decir los más obvios. Podría enumerar un listado de autores de fantasía y terror, y obviamente nombraría a Bradbury, Poe, Tolkien, C. S. Lewis, etcétera, pero también a Genet, Cocteau, Gunter Grass, Mishima y William Burroughs –intento hacer la lista por rangos- y también William Blake. Hay un montón de poetas, así como de escritores de teatro, Lorcq, Marlowe, Webster (El Diablo Blanco es una de mis obras favoritas.) Debería nombrar a Boccacio, suelo releerme Las Mil y Una Noches, La Isla del Tesoro, Baudelaire (¡La Isla del Tesoro y Baudelaire en la misma frase!) Hay un gran número de autores que me gustan mucho: Melville, Whitman, gente que cuenta buenas historias, que tienen la grandeza de compartir una visión propia, gente que quiere introducir a todo el mundo dentro de sus libros. Me gustan los escritores que tienen ambición y apetito. Me gustan los guionistas que dicen palabras que pueden incluirlo todo. Las palabras pueden ser usadas para dar forma y clarificar el mundo. La palabra, en cierta forma, es algo sagrado.

RINGGENBERG: ¿Kafka también fue una influencia?

BARKER: Realmente no… no llegué a Kafka hasta probablemente más tarde que a cualquiera de los que he mencionado antes. Y en realidad sólo tiene dos historias que me gustan: El Penal y La Metamorfosis. Por otro lado me parece un poco deprimente. [Ringgenberg se ríe.] Me refiero a que lo admiro más de lo que me gusta leerlo.

RINGENBBERG: Si, lo entiendo.

BARKER: Una de las cosas que se pueden notar en mi ficción escrita es mi creciente deseo de dirigirme hacia los extremos de las emociones, desde las experiencias en las que se entra en éxtasis hasta las más oscuras y francamente depresivas. Un libro como Imajica, Weaveworld… durante el trayecto, esos libros te llevan por varios escalafones, desde el éxtasis hasta lo diabólico pasando por lo estéril. Ese tipo de ambición a la hora de hablar sobre ángeles y diablos y todas las posiciones intermedias es algo que supongo que aprendí de todo ese amplio plantel de escritores que me gustan, pero no lo aprendí de aquel que podamos pensar que es el tipo de novelista inglés quinta-esencial, un novelista que habla de sus propias experiencias y sus propias relaciones fallidas, que habla sobre su propio círculo. Me refiero a que eso nunca me ha interesado demasiado, sino que me interesa mucho más escribir sobre ángeles, diablos y todo lo que se encuentra en medio.

RINGGENBERG: Hablemos sobre cómics, ya que parece que te has metido en dicho medio a lo grande. ¿Te interesaban cuando eras joven?

BARKER: Si, aunque en el Liverpool de los cincuenta no tenía demasiado acceso a una oferta muy amplia. Obviamente estaban los cómics ingleses, pero no había mucho más. No fue probablemente hasta los sesenta cuando los cómics de Marvel empezaron a estar disponibles, aunque en cantidades limitadas, y no tenían una cadencia regular. No puedo asegurar que en esa época los Cuatro Fantásticos o Spider-man estuviesen disponibles. Así que supongo que tener acceso a ellos, en mi caso fue una cuestión de suerte.


RINGGENBERG: ¿Recuerdas los cómics que te gustaban?

BARKER: Diría que casi todos eran cómics de Marvel. Los Cuatro Fantásticos fueron mi primer vistazo a los cómics americanos. No encontré los cómics de la EC hasta mucho más tarde, a finales de mi adolescencia.

RINGGENBERG: ¿Supusieron una influencia en tu trayectoria?

BARKER: No del todo. En parte porque no los conocí hasta mucho más tarde. No, los Cuatro Fantásticos sí que me encantaban y yo era un gran fan de ellos. Si ponía mis manos sobre un cómic Marvel, me lo compraba. Nunca estuve tan interesado en DC. No sé por qué. Hablé con Stan Lee sobre esto [risas] y supongo que algunas de las cosas que Stan estaba haciendo en Spider-man en cuanto a aquellos guiones desde el punto de vista de un adolescente de 17 años con problemas, o lo que sea Peter Parker, tenían bastante sentido para el Clive Barker de 13 años.

RINGGENBERG: ¿Fuiste luego fan de los cómics de EC como “Tales From the Crypts” y el resto de ese material?

BARKER: No diría que era un fan, creo que no. Me parecía que eran pequeñas fábulas morales que me cansaban un poco. Incluso cuando los descubrí, creo, supuse que tenían cierto atractivo lascivo por el hecho de que fuesen extremadamente violentos, y no creo que hubiese visto algo tan violento en un cómic antes, pero no supusieron una influencia tan grande para mí como lo fueron para Steve [King], por ejemplo. He hablado con Steve sobre ello, y sé que los cómics de la EC fueron una gran influencia en su caso. En “Creepshow”, por ejemplo, puedes ver cómo se inclinan por los cómics de la EC. Pero realmente a mí nunca me llegaron tanto. El material de terror que me influenció fue el de Poe, y hasta cierto punto el de Lovecraft, M. R. James, Arthur Machen y Ray Bradbury. Todos ellos eran esencialmente escritores de relatos. Pero las cosas de la EC no me llegaban, me dejaban frío. Igual tiene algo que ver con que soy inglés, no lo sé.


RINGGENBERG: ¿Cuáles son los guionistas y dibujantes de cómics que te gustan en la actualidad?

BARKER: ¡Me temo que es una lista terriblemente aburrida y predecible! Compro un montón de cómics y me gusta un montón de material diferente. Me encanta un buen número de cómics. Actualmente estoy comprando prácticamente todo lo que saca Vertigo, aunque algunas obras me gustan más que otras. Me encanta Enigma. Creo que era tremendo, valiente y muy bien hecho. Y todo lo que hace Neil [Gaiman] siempre me parece interesante. Creo que lo que están haciendo Eddie Campbell y Alan [Moore], From Hell, es increíble. Me encanta. En cuanto a material del mainstream, me leo un montón de títulos de Marvel, aún sigo leyendo Cuatro Fantásticos. Lo que está haciendo Dan Chichester con Daredevil es muy interesante. Love & Rockets siempre me gusta. Tengo que volver sobre Alan Moore y su Cosa del Pantano, que creo que es tremenda. Hellblazer ha sido interesante de forma muy consistente, así como oscura, a lo largo de todos estos últimos años. Nancy Collins hizo un buen trabajo en la Cosa del Pantano cuando escribió su etapa. Bueno, es una buena lista con la que empezar.

RINGGENBERG: Si, parece ser una selección de gustos bastante variopinta.

BARKER: Si, me encantan los cómics de super-héroes, de verdad. A la madura edad de 41 años sigo interesado en pillarme un buen cómic de super-héroes y divertirme con él. No soy un gran fan del material que tiene buena apariencia pero sin una historia detrás. Provengo de una época en la que la historia que se contaba era lo más importante. Creo que Stan es un condenado buen narrador. Creo que Frank Miller es un condenado buen narrador. Creo que Neil es un condenado gran narrador. ¡Alan es muy bueno! Estos tíos escribían historias porque tenían algo que contar. Realmente querían que te involucrases en su mundo, hacer que vivieses allí con sus personajes, hacerte sentir algo por ellos. Y al final del camino encontrabas algo que te hacía sentir que había merecido la pena leer el cómic. Y ahora hay toda una nueva raza de guionistas de cómics que tienen tendencia a hacer varias cosas, son dibujantes que se han convertido en guionistas. Y francamente, como narradores flojean un poco. Sin embargo son buenos haciendo “splash pages”, no tienen eso que te provoca simpatía por los personajes, que hacen que te involucres en la historia como un participante más. Lo que quieren es que admires sus dibujos y aplaudas la escalada de violencia, pero en ningún momento, me parece, te invitan a que sus personajes te resulten simpáticos, a que sientas algo por ellos. Si los cómics no son más que una excusa para vender papel de colores, entonces deberían hablar sobre algo más. No me interesa demasiado ese tipo de película que es una excusa para ver a dos tipos musculosos pateando el trasero a otros, no me interesa su equivalente en los cómics. 

RINGGENBERG: Parece como si hubiese creadores que alcanzan un éxito enorme antes de que su talento haya madurado.

BARKER: Creo que ese es el peligro que existe en el comic book. Siempre ha existido. Piensa en toda la gente que ha aparecido y desaparecido en los cómics porque se han quemado por culpa del tremendo éxito que han conseguido en muy poco tiempo. Creo que ahora es mucho peor, porque la maquinaria del hype está funcionando a tope, y es muy peligrosa para los novatos con talento. Por algún motivo, el novato con talento acaba por creerse toda esa publicidad, y eso es lo peor que le puede pasar a cualquier artista.


RINGGENBERG: En una antigua entrevista Frank Miller comentaba algo sobre la Hollywoodización de los cómics, y creía que era un gran error precipitarse e intentar convertir el medio en algo más Hollywoodiense, que los cómics deberían quedarse en el negocio de los cómics.

BARKER: Creo que tiene mucha razón. Desafortunadamente, los cómics se han convertido en una especie de… Todo el mundo aspira a que tengan el mismo glamour que el que tiene Hollywood. También ocurre con la literatura. Progresivamente se puede ver el concepto de “autor como estrella mediática”. 

RINGGENBERG: ¿Encuentras perturbadora la homogeneización de la cultura?

BARKER: Creo que es horrible. Creo que es terrible ver lo que hacen todos esos enormes monopolios devoradores. También tengo que decir que varios de ellos me pagan. Trabajo para Marvel, que ciertamente posee un buen pedazo del mercado. Harper Collins pertenece a Rupert Murdoch, que posee la mitad de los medios en el mundo, y cuando he conseguido que se hagan mis películas, ellos las han editado por medio de TriStar o UA, o alguna de esas otras enormes compañías. El problema es que si tienes instinto para producir entretenimiento popular y quieres que tu material llegue al mayor número de personas, entonces de alguna forma tienes que jugar en el mismo tablero que el Diablo. La pregunta necesariamente es: ¿puedo jugar al mismo juego del Diablo sin perder mis alas de ángel? Es algo difícil de llevar a cabo. Sencillamente, no creo que funcione bien que permanezcas siendo alguien pequeño y precioso, porque creo que lo pequeño y precioso desafortunadamente suele ser pasado por alto.

RINGGENBERG: Esa es una gran verdad.

BARKER: Si eres un artista y crees que tienes algo que decir, y sientes que estás sobre el planeta para poder decir algunas cosas y compartir tu visión, entonces lo que tienes que hacer, creo yo, es encontrar el megáfono más jodidamente grande que puedas. No creo que sea positivo quedarte susurrando entre las paredes. Tienes que decir: “De acuerdo, yo creo en lo que estoy diciendo… ¡y voy a encontrar la forma de pregonarlo!”. Y eso significa que voy a tener que tratar con algunas personas con cuyo punto de vista sobre el mundo no estaré de acuerdo, pero a pesar de todo, si me ofrecen una plataforma, un fórum desde el cuál hablar sobre lo que tengo dentro y compartir mis visiones, voy a hacerlo. No voy a preocuparme por lindezas morales. Cogeré la oportunidad y la aprovecharé.


RINGGENBERG: Cuando se adaptó por primera vez tu material a los cómics, ¿cómo se llevó a cabo? ¿Se te acercaron las compañías a ti o fue al revés?

BARKER: Fueron ellas las que se acercaron. Steve Niles y Fred Burke y la gente de Eclipse hablaron conmigo, y supongo que fue mi primera experiencia. Había hablado con Archie Goodwin y Dan Chichester antes, ambos trabajaban para Marvel, y Archie era fan de lo que yo hacía y me dijo que estaría bien editar algo relacionado con Hellraiser. Era una buena forma de expandir la mitología, si quieres, y además encontré nuevo público que puede que no hubiese visto todavía las películas y leído los libros, y quizá lo hicieron gracias a que se toparon con esos conceptos en forma de cómic. Los cómics tienen un montón de cualidades que me gustan. Son relativamente baratos, aparecen de forma regular, hay algo en ellos que de alguna forma los hace parecer disponibles que también me gusta. Se editan de una forma constante. De alguna forma son algo que forma parte de la cultura pero pasan desapercibidos. Pero al final, debido a que los dibujos son tan coloridos e inmediatos, creo que funcionan de forma poderosa a nivel psíquico. Estas cosas maravillosas están presentes de la misma forma que las películas mejicanas de wrestling y los graffiti. Son algo que forma parte de la cultura y que ha aparecido como la expresión de un sentimiento, pero no de una forma demasiado auto-consciente. Creo que a la larga el encanto de todo esto podría perderse si se quedara ahogado porque se vuelve demasiado consciente de sí mismo. Y creo que estamos muy cerca de que ocurra algo así. Muy cerca.

RINGGENBERG: Estoy de acuerdo. Continuemos hablando sobre tu obra en Marvel. ¿Por qué elegiste trabajar con esta editorial? Son los únicos que están produciendo cómics tuyos ahora mismo, ¿no es cierto?

BARKER: De nuevo, ellos me eligieron a mí. Me hicieron algunas ofertas. Hablé con DC, pero ellos no parecían estar interesados. Y Marvel sí lo estuvo, y me gustaba mucho como trabajaban. No siento mayor proximidad por una compañía en concreto. Siento proximidad por las personas que trabajan allí. Trabajo para HarperCollins, pero la compañía es un conjunto de individuos. Es un conjunto de personas que me cae bien, o que no me cae bien. Tal vez des un paso atrás y te des cuenta de que Rupert Murdoch es el propietario de HarperColiins, y entonces te digas: “¡Chico, esta es una organización que está haciendo todo tipo de cosas horribles al mundo!” Pero cuando finalmente te fijas en los detalles, son una panda de buenos tíos a los que les gusta su trabajo y que desean colaborar contigo. Siento lo mismo en Marvel. Creo que hay un grupo de buena gente allí. Tienen entusiasmo y son afectuosos, y eso me gusta. Sé que hay un montón de gente que los critica de forma legítima, pero también creo que las críticas se las llevan cualquiera de las grandes corporaciones. Marvel no es impecable de ninguna de las maneras, pero demonios, ¿qué compañía lo es?

RINGGENBERG: ¿Cómo surgió la línea Razorline?

BARKER: Surgió porque yo quería hacer una línea de super-héroes. Pensé: “Bueno, ha sido bastante divertido hacer el material de Hellraiser, pero los super-héroes son lo que más me atrajo de los cómics al principio, y me encantaría poder añadir algo más a ese panteón de personajes. Creo que dimos con una buena idea en el momento equivocado. En algún momento, a finales del verano pasado, me acerqué a la tienda de cómics más cercana y me pareció que había el doble de cómics que un mes antes. Me di una palmada en la frente y me dije: “No es el mejor momento.” Así que hemos tenido que reagrupar y volver a pensar algunos títulos y expandir algunos otros. Vamos a presentar cuatro nuevos títulos a finales de este año, y alguno de ellos pasará a formar parte del Universo Marvel. 


RINGGENBERG: ¿Cómo han ido las ventas?

BARKER: De ninguna de las maneras han sido tan buenas como me hubiese gustado. Realmente no sé cuáles son las cifras, o qué es lo que estábamos buscando. Así que alegremente me dije: “Bueno, sigamos adelante, pasémoslo bien y hagamos algunos buenos tebeos.” Marvel es una empresa que se mueve por las cifras de venta. ¿Y cómo podría no ser así? Existe para ello, como todo buen sistema capitalista. [Risa sofocada.] Así que me dijeron: “Bueno, las cifras no son las que esperábamos.” Y les contesté: “Bien, de acuerdo, ¿qué es lo que necesitáis?” Los cómics ocupan una porción de mi tiempo más pequeña que la pintura, la escritura o las películas. Tiene que ser de esa forma. En parte porque no es algo a lo que esté contribuyendo directamente. Simplemente suministro una mitología que luego los guionistas y dibujantes pueden desarrollar libremente. Y en parte porque, francamente, no son muy lucrativos. Hago películas y escribo libros, y con eso gano bastante dinero, y los cómics son como un hobby, y es uno con el que me divierto y espero que algún día pueda encontrar algo que capture la imaginación del público de la misma forma que lo hizo Pinhead en el cine.

RINGGENBERG: Personalmente, siempre he creído que la gente que consigue tener una gran idea en su vida es muy afortunada. 

BARKER: Es completamente cierto. Y si dicha idea es Moby Dick, entonces es algo magnífico. Me refiero a que, ¡mierda! [Risas.] ¿No deberíamos tener todos un Moby Dick en nuestra vida?

RINGGENBER: ¡Eso espero!

BARKER: Creo que estoy intentando expresar lo que imagino de muchas formas diferentes. Definitivamente hay un tejido que conecta todas estas variadas actividades, incluso aunque su manifestación tenga aspectos tan diversos. Las preocupaciones que subyacen en Ectokid o Hyperkind son algo que puede encontrarse profundamente enterrado en mis novelas, ideas sobre héroes y sobre la vida después de la muerte, sobre la responsabilidad, la transformación, y sobre la fuerza de la narrativa, etcétera Son preocupaciones que los críticos pueden desgajar si quieren, o no hacerlo, como parece ser el caso, pero esto lo hago como entretenimiento personal. Por lo que creo que estas cosas surgen del mismo lugar, que es el deseo que tengo de contar historias y crear mundos. Puede que suene extraño, pero no me preocupan demasiado las cifras de venta. Me parece que si actúas de esa forma estás jugando al juego equivocado. Hay grandes películas, películas que adoro, que de ninguna forma fueron un buen negocio en su momento. Hay muchas, muchas películas horribles que han roto la taquilla. ¿Preferirías ser el responsable de una obra del Señor Cronenberg o de una del Señor Spielberg? Por supuesto, mi respuesta es el Señor Cronenberg. ¿Prefieres ser el responsable de “Sólo en casa” o de “Eraserhead”? ¿Me entiendes? [Risa sofocada.] ¿Cuál era la pregunta? No puedes preocuparte tanto por cómo está funcionado algo en el mercado. Hay un montón de contables con ábaco que, por supuesto, se preocupan de ello. Pero uno de los motivos de que no me compre Hollywood Reporter o el Variety es porque no quiero estar mirando todo el día lo bien que funcionó El Piano frente a Señora Doubtfire. El hecho es que El Piano es una película asombrosa, y por muy bien que la haya tratado la Academia, sigue siendo una buena película. Nadie debería ser manipulado por ese tipo de revistas. Porque puedes acabar enloqueciendo. Puedes acabar preocupándote por las cosas equivocadas. Me refiero a que la elección debería ser tuya. Deberías ver lo bien que te lo pasaste la última vez y lo bien que te lo pasarás la siguiente. Lo importante no debería ser medirte con tus colegas creadores para ver quién ha hecho más dinero. 

RINGGENBERG: Cuando estuviste trabajando en los títulos de la línea Razorline, ¿cuánto material creaste personalmente?

BARKER: Ideé las mitologías subyacentes de cada serie y a los personajes, y hablé con muchos de los creadores, al igual que Malcolm, porque Malcolm y yo trabajamos juntos a lo largo de todo el proceso, para ayudar a darlo forma junto con ellos. Junto con Marcus McLaurin, que editó las series, y con Carl Potts, e intentamos que la línea supusiera un esfuerzo colaborativo. Respecto a esta línea, pienso en mi labor como si hubiese sido el impulsor inicial y que luego las cosas han seguido a partir de ahí. Y una vez que las cosas han empezado a marchar han seguido su propio camino. Me encanta observar a la gente mientras está creando. Hay algo muy placentero en ver a alguien pintando un cuadro, ver a alguien rodando, o ver a un buen actor trabajando. Quiero decir, a mí me encanta hacerlo. Y ver a los creadores, dibujantes, entintadores y guionistas hacer su trabajo y encontrar algún sitio desde el que empezar en la mitología que he puesto a su disposición supone todo un placer. Es algo que te levanta el ánimo. Los dibujantes tienen mucho glamour, aunque estén poco valorados. Es una combinación terrible. En nuestra cultura se piensa en el arte como si fuese un medio para conseguir riqueza sin fin, o algo que te hará alcanzar un nirvana visionario, raramente en ambos casos a la vez. Creo que es una profesión con mucho glamour. La gente dice, “Dios, eres escritor, tiene que ser algo magnífico.” Y yo les contesto: “Si, es algo verdaderamente magnífico, pero pásate 14 horas todos los días sentado frente al escritorio.”  


(Continuará)

lunes, 20 de abril de 2015

TENGO PREVISTO INVERTIR EN SEGURIDAD CONTRA ROBOTS CARNÍVOROS, por Warren Ellis.


Por Warren Ellis para Wired, mayo de 2009, traducido por Frog2000.

-----------------------------------

Estoy observando una imagen que espero que de verdad sea obra del Photoshop. Representa un urinario para hombres que tiene conectados sendos brazos robóticos a cada lado. Las “manos” del robot, negras y con aspecto de atenazadoras mandíbulas, están desplegadas en un gesto de bienvenida. La mente humana tiene tendencia a pensar de forma antropomórfica, y no me lleva mucho tiempo identificar cosas que podrían ser ojos, así que ya ves, con esos brazos parece como una pequeña cabeza de Mr. Potato  y, oh, por Dios, esa grieta en la porcelana se asemeja a unas fauces, por lo que antes de que te des cuenta habrás dejado de dormir y empezado a orinar únicamente en botellas de agua mineral vacías.

Lo peor es la frase que acompaña a la imagen, que explica que este amigable inodoro es el mejor robo-amigo posible que puede existir para tus necesidades. Los brazos son para sostener tu pene mientras miccionas, dejando libre tus manos para otras cosas esenciales como usar el teléfono móvil, rascar una tarjeta de lotería o agitarlas frenéticamente para que alguien te rescate o te de pasaporte.

Así que, sí, espero que esto no sea un prototipo funcional preparado para el futuro de los Eloi, donde los hombres son tan mierdosos como para no querer fatigarse sosteniendo su viejo hueso mientras echan una meada. Además, mucha gente sabe que hay monos que han tenido conectados brazos robóticos a sus cerebros. Yo no voy a poner mi dispensador de pasta de “papi” en cualquier lugar que se encuentre cerca de un conjunto de brazos robóticos que podrían estar conectados neurológicamente a algún chimpancé sarnoso completamente desquiciado por el mal funcionamiento de su botón de comida y que fantasea con evocar a Roddy McDowall en señal de protesta.

Mientras estoy escribiendo esto el EATR se encuentra en pleno desarrollo. El “Energetically Autonomous Tactical Robot” financiado por Darpa es un robot diseñado para comer todo lo que tenga enfrente suyo como combustible. Combustible que utilizará para deambular por ahí con sus compañeros y matar a seres humanos. Incluso mejor aún, una vez que los cadáveres humanos se hayan secado un poco, el EATR podría comérselos también para alimentarse y continuar vagando, rondando por ahí en enjambres y siguiendo matando seres humanos. Claro, su constructor e instructor afirma que este sucio asunto es en “beneficio de la humanidad”. Pero si Darpa pudiese encontrar una forma de adaptar un rayo mortal para Internet... bueno, probablemente la mayoría de nosotros no estaríamos aquí leyendo esto. No es que tengan la intención de que el EATR (¡lo han llamado EATR! ) ruede hasta una granja y se coma babosas para seguir funcionando, como ocurría con ese lindo agro-bot que apareció en la BBC hace unos años. El EATR se comerá troncos, animales atropellados y arbustos, y básicamente todo lo que está o ha estado vivo, y todos los humanos que pueda cazar a tiros, hacer explotar y probablemente destripar.

Recuerdo leerme el guión de los hermanos Wachowski para Matrix en 1997 o así, que me había enviado mi agente del mundo del cine en aquella época, y pensar que era una bonita pieza de ciencia ficción para todo el mundo. Sus influencias eran claras y evidentes, pero se necesitan mentes interesantes para ahondar en la idea de cuántas unidades térmicas británicas es capaz de producir el cuerpo humano. En realidad, averiguar cuántas calorías gasta el cuerpo humano no resultaría demasiado útil para el argumento de la película. Pero esa omisión puede llegar a ser uno de los errores famosos de la ciencia ficción como herramienta especulativa, al igual que lo es la ausencia de teléfonos móviles en la ficción cyberpunk. Lo último que alguien quiere escuchar sobre ti, amigo lector, es el sonido de tu persona siendo arrastrada dentro de una zanja por un enjambre de EATRS, al igual que le ocurría a Charlton Heston al final de Soylent Green, chillando: “¡No nos quieren usar como baterías, nos quieren como barritas de energía!”

Los Wachowski se irán a la tumba (en realidad a los estómagos de los robots) sabiendo que serán recordados por los supervivientes del Robochompcalypso como las únicas personas que fallaron al vaticinar lo que se avecinaba.

Todo lo cuál ilustra una cosa muy peculiar de la ciencia ficción: la gente se espera que sea capaz de predecir el futuro. Todo lo que H.G. Wells fue capaz de decir es: “todo se va a ir a la mierda en 1940”, y todo el mundo se pensaba que se estaba follando a Nostradamus. El género tiene pegada esa etiqueta: la ciencia ficción va sobre predecir el futuro.

Sólo que no es así. No puede ser. El futuro es un blanco móvil. No es igual de previsible que el tiempo que va a hacer, e incluso los que predicen el tiempo fallan con esos extraños huracanes devastadores. La ciencia ficción nunca te va a decir lo que vas a tener que hacer el año que viene. Lo que realmente hace bien es utilizar la especulación para examinar el estado de las cosas en la actualidad, aunque sin embargo sea capaz de advertir sobre los posibles futuros.

Por lo tanto, si te quieres ahorrar dinero, haz como yo e invierte en seguridad contra robots carnívoros. Y ten mucho cuidado con los aseos públicos.

viernes, 17 de abril de 2015

TINTA INVISIBLE, LOS INVISIBLES NÚMERO 1, VOLUMEN 1.


TINTA INVISIBLE, LOS INVISIBLES NÚMERO 1, VOLUMEN 1.

(El siguiente texto está copiado de aquí, donde alguno de los colaboradores de dicha casilla en la net lo tradujo estupendamente. También he incluido la introducción porque explica bien qué era exactamente "Tinta Invisible". En las sucesivas semanas iré posteando la traducción del Correo de los Lectores de los siguientes números de LOS INVISIBLES que he ido traduciendo en facebook.)

--------------------

Desde el primer número de LOS INVISIBLES, la página de correo, titulada Tinta Invisible, fue algo más que un espacio para imprimir y contestar cartas de los lectores. Grant Morrison la convirtió en su propio foro personal, estableciendo un ejemplo que luego seguirían Garth Ennis con Gone to Texas, el estupendo, retorcido y sincero correo de PREACHER, y Warren Ellis, que dispensó sabiduría y mala leche a partes iguales desde Subway, el correo de TRANSMETROPOLITAN. La comunicación que se estableció entre autor y lectores en Tinta Invisible fue realmente intensa y personal. Se hablaba de música, drogas, cine, literatura, ciencia, psicoterapia, gatos o Magia del Caos prácticamente con tanta frecuencia como de la propia trama de LOS INVISIBLES o del morbo que tenían King Mob o Lord Fanny.

Tinta Invisible se convirtió en un complemento de la historia y en ocasiones arrojó luz sobre ella. Por ejemplo, cuando Morrison relató a los lectores con pelos y señales los pormenores de la grave enfermedad que casi le cuesta la vida. Para que podáis entender por qué los que leyeron LOS INVISIBLES aún siguen hablando de Tinta Invisible, en estas páginas os ofreceremos unas muestras. Para completar su obra más querida, Grant Morrison se abrió casi literalmente las venas, pero de ellas no salió sangre.

Salió tinta...


---------------------

TINTA INVISIBLE: Invisibles nº1 USA

Hasta que Vertigo suprimió a finales de 1998 las páginas dedicadas al correo de sus colecciones, Grant Morrison contestó religiosamente las cartas dirigidas a Tinta Invisible mes tras mes, excepto en las contadas ocasiones en que, por causas de fuerza mayor, su amigo Mark Millar o el dibujante Phil Jiménez tomaron el relevo. En LOS INVISIBLES todo fue excepcional, hasta el correo. Solamente los ejemplos valen para transmitir la vibración de Tinta Invisible. Transcribimos en primer lugar la bienvenida que Grant Morrison ofreció al incauto lector del número 1 de LOS INVISIBLES, allá en el verano de 1994. Maestro...



-----------------------------

"Has llegado en el momento oportuno. Vamos a celebrar una pequeña fiesta. ¿Te gusta... ya sabes qué?"

DESTRUYE ESTE TEBEO

Ese es mi consejo. Cuando hayas acabado de leer el número 1 de LOS INVISIBLES, rómpelo, quémalo, dáselo a tus lagartos para que se lo coman, escóndelo en el maletero de un coche robado y empújalo desde lo alto de un puente. Te sentirás bien, créeme. Es sólo un tebeo, después de todo. ¿Necesitas más cosas de éstas embarullándote la vida? ¿Realmente necesitas vivir encadenado a una montaña de peso muerto en forma de papel? El mes que viene habrá otro, al fin y al cabo, y es muy posible que tus recuerdos de éste tebeo sean mucho mejores que el tebeo en sí. Así que adelante. Hazlo. Y cuando lo hayas hecho, ve a por el resto de tus tebeos. "¡Muerte a los "especuladores!"

EXCÉDETE EN LA DOSIS

Como de costumbre, al no tener cartas para rellenar las páginas de texto del primer número, me veo obligado a divagar un rato, ofreciendo algo de información en torno a la creación del artículo que sostienes en tus manos en estos momentos y presentando al equipo creativo. Siempre consciente de la obligación del escritor de proyectar al menos una ilusión de glamour y sofisticación, estoy escribiendo estas notas en el Boulevard Pomare, en la parte baja de Papeete, vientos cambiantes agitando las hojas de las palmeras, un fresco rocío de lluvia cálida, olas blancas en el agua verde, nubes difuminando el dentado horizonte volcánico de la isla de Moorea allá en la lontananza. Un domingo perezoso en el paraíso. Bebiendo espressos con la mano izquierda, "destornilladores" con la derecha, en un intento de desconectar los hemisferios de mi cerebro. El vodka con naranja no parece que combine muy bien. Sabe raro y huele como si algo se hubiera cagado en mi vaso. Lo único que se puede hacer, supongo, es seguir bebiendo hasta que pierda el sentido del olfato completamente. Lo mejor de escribir es que lo puedes hacer en cualquier lugar, y cualquier lugar es, por supuesto, mi lugar favorito.

Desde que acabé DOOM PATROL en el 92, he pasado mucho tiempo viajando y recargando mis baterías con nuevos paisajes, nuevos sonidos, nuevos problemas gástricos. (Y ahora está lloviendo de verdad, cayendo en espesos velos ondulantes, gotas tan grandes como pasas golpeando contra la madera. Diez minutos después las nubes han pasado y aparece el sol. El aire ionizado huele a polvo quemado, saturado de oxígeno. Empapado y refrescado, el follaje es ahora de un verde vívido y grandes yates toman el sol en la bahía, esperando a ser infiltrados por James Bond en cualquier momento). Estos viajes en lo que es generalmente reconocido como el mundo "real", fueron equilibrados y enriquecidos mediante extensivos... um, viajes interiores, diseñados para generar lo que Rimbaud tan apropiadamente dio en llamar "la sistemática alteración de los sentidos". Durante este periodo, también me sentí, para ser brutalmente franco, afectado por la respuesta a DOOM PATROL, a la cual quise como un padre quiere a un hijo dotado e incomprendido, pero que fue o bien implacablemente fustigada por los críticos, o bien completamente ignorada. Así pues, sentí la necesidad de alejarme de los tebeos durante un tiempo, un tiempo para recuperarme y replantearme mi forma de enfocar el trabajo. Emergí de este crisol alquímico con varias pequeñas libretas negras llenas de ideas -el inminente one-shot de FLEX MENTALLO, por ejemplo- y también LOS INVISIBLES, que ya tienes aquí mismo. Vagabundear locamente a lo largo y ancho del globo en estados de delirio puede ser altamente instructivo en muchos aspectos, pero me acabé dando cuenta de que echaba de menos la sencilla disciplina de escribir un tebeo mensual, así como la excitación de la reacción de los lectores.

Lo cual nos lleva hasta donde estamos ahora.

LOS INVISIBLES es en lo que me voy a concentrar durante el futuro inmediato, y creo que al fin he encontrado un concepto lo suficientemente amplio como para dar cabida a todas las ideas que he tenido y que de otra forma acabarían esparcidas en una sucesión de one-shots y especiales. Aunque tenemos un grupo central de personajes, cualquiera puede pertenecer u oponerse a los Invisibles, lo cual me da la oportunidad de contar historias ubicadas a lo largo del tiempo y de los géneros, historias que eventualmente acabarán unificándose, y que se revelarán como un trémulo tapiz holográfico a gran escala.

Generalmente, las historias más largas presentaran las actividades de nuestros protagonistas principales, mientras que las unitarias explorarán las vidas de varios individuos, ordinarios y extraordinarios, atrapados en la red de conspiraciones que se extiende desde los callejones de tu ciudad hasta el oscuro planeta verdeazul que orbita Alpha Centauri y más allá, traspasando el horizonte de la superesfera del espaciotiempo. Éste es el tebeo que he querido escribir toda mi vida -un tebeo sobre "todo": acción, filosofía, paranoia, sexo, magia, biografía, viaje, drogas, religión, OVNIs... puedes hacer tu propia lista. Y cuando alcance su conclusión, en algún punto del camino, prometo revelar quién domina el mundo, por qué nuestras vidas son como son, y qué pasa exactamente cuando nos morimos. Entretanto, envíanos tus comentarios, tus sueños, tus recetas, tus cartas de amor, correo chiflado, o lo que sea. Lo leeré todo y responderé a tantos como pueda aquí, en Tinta Invisible.

DELIRIO HOMICIDA

Tengo un sueño: En algún lugar ahí fuera, niños de catorce años están comenzando a recelar, comenzando a comportarse de forma rara y cabreada y salvaje. Pronto estarán cortándose el pelo con escalpelos sin afilar, tomando drogas que aún no han sido sintetizadas, haciendo música que aterrará a cualquiera mayor de veintiuno. Tengo un sueño. Y me gustaría ser el primero en saludar a les enfants du siècle.

"¡NO!, ¡YO SOY ESPARTACO!"

Grant Morrison mide algo más de uno ochenta y tiene el pelo de color marrón oscuro y ojos de color avellana. Su color favorito es el turquesa. Sus alimentos favoritos son el chocolate, las patatas fritas con sal y vinagre, las ensaladas y el estiércol picante de importación. Tiene una cicatriz de apendicetomía. Su mamá se llama Agnes, su papá se llama Walter y su hermana se llama Leigh. Su animal favorito es un gato y su chica favorita se llama Magdalena. Está soltero, es heterosexual(con posibles tendencias homosexuales latentes), y actualmente se encuentra bastante saludable. Su trabajo ha sido descrito como "incoherente". Eso es todo lo que hay que saber de él.

Steve Yeowell es uno de los mayores artistas de la historieta y un amigo personal del autor. Es un enamorado del mundo moderno y vive con su novia Jill en un mundo de interminables fiestas a la luz de los neones. Aparte de eso, no hay mucho que decir sobre Steve.

Rian Hugues, ilustrador de la primera portada y diseñador del logo de LOS INVISIBLES, es el tipo de joven educado y típicamente británico al que confiarías la virtud de tu hija adolescente, ¡pero te estarías equivocando, Profesor! ¡Terriblemente!¡Porque Rian es un loco por el sexo! ¡Es un maníaco del sexo! Este Don Juan venera el sexo en todas sus variantes. Los priápicos apetitos de este Casanova, este lujurioso Lothario, rendirían exhaustas incluso a las más entusiastas diosas del amor tántrico. La hija de ningún hombre está a salvo con Romeo Rian Hugues. ¡Oíd mi aviso!

Grant Morrison
Tahití, marzo 1994

jueves, 16 de abril de 2015

BAD MUTHAS: ICE-T - POWER (1988)



"Aunque fascinante, en "Rhime Pays" Ice-T se frenó un poco y evitó ser demasiado consistente socio-políticamente hablando. Pero en el excepcional "Power" [1988] se quitó los guantes y Ice no dudó en decir lo que pensaba sobre las duras realidades de la vida del interior de la ciudad. En "Drama", "Soul on Ice" (un homenaje a su ídolo Iceberg Slim), "High Rollers" y otras gemas de gansta-rap, Ice se decantó por una actitud en primera persona y rapeó con brutal honestidad acerca de los miembros de las bandas, los jugadores y los buscavidas. Los detractores de Ice sacaron las canciones fuera de contexto, bajo el argumento de que el artista estaba glorificando el crimen. Pero él respondió que, de hecho, estaba enviando un mensaje en contra del crimen de una forma subliminal, y subrayó que los criminales que retrataba acababan como cadáveres o en prisión. Otra canción que fue malinterpretada fue "I´m Your Pusher", una reinterpretación del "Pusherman" de Curtis Mayfield que no promovía el uso de drogas, sino que utilizaba los dobles sentidos para hacer una declaración en contra de ellas (Ice siempre ha estado fuertemente posicionado en su contra.) Durante los años siguientes el gansta rap degeneraría hasta convertirse en una explotación barata llena de clichés vacíos, pero en las manos de Ice fue tan útil como cautivador." 

-Por Alex Henderson para AllMusic. Traducido por Frog2000.