lunes, 20 de noviembre de 2017

LOST IN TRANSLATION: MÁS ALLÁ DE LA SIMPLE ACCIÓN, LA LEYENDA DE KAMUI, por Bill Randall (2 de 3)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 227 (2000). Parte 1. Traducción: Frog2000.

Las huelgas alcanzaron su punto de ebullición en enero de 1969. Aunque los estudiantes habían asumido más o menos el control de las universidades a lo largo y ancho de Japón, la Universidad de Tokio se convirtió en el foco simbólico del conflicto. La policía anti-disturbios se desparramó por todo el campus para la confrontación final. El conflicto resultante, con armas que iban desde rocas hasta explosivos, continuó sin parar durante dos días, y terminó cuando la policía destrozó el último muro de defensa de los estudiantes en el Anfiteatro Yasuda. A pesar de esa derrota, las protestas continuaron durante todo el año, con solo un poco menos de intensidad, clausurando los exámenes y dando como resultado que ese año no se graduase nadie. Para finales de 1969, los disturbios contra la policía habían hecho erupción en 873 ocasiones en las 152 universidades en huelga. La policía arrestó a un total de 10.000 estudiantes. Se confiscaron gran cantidad de armas, entre otras 12.000 bastones, 4.000 barras de hierro e incluso 4.000 cócteles Molotov. La Universidad de Tokio sufrió daños valorados en 136 millones de yenes (380.000 millones de dólares).

En medio de toda esta violencia, una oscura revista de manga titulada Garo empezó a publicar algunas series centradas en relatos sobre ninjas del autor Sanpei Shirato. Dos de ellas fueron de especial importancia: Ninja Bugeicho y Kamui-den (La leyenda de Kamui). Los cómics gozaron de gran popularidad entre los estudiantes de la época, marcando el primer momento en la historia del manga donde los adultos disfrutaron abiertamente de los cómics. La revolución anterior, comandada por Osamu Tezuka, se había centrado en los cómics infantiles. Estas nuevas historias presentaban series extensas protagonizadas por ninjas y samuráis ambientadas en el Japón feudal, y consiguieron una profunda resonancia entre los frustrados estudiantes universitarios: tal y como señaló el sociólogo Robert Lifton, "a los estudiantes, el mundo 'feudal'... les parecía más cercano, no solo por las referencias al Japón rural, sino por las formas "japonesas" sobre las relaciones humanas en general".
Como los estudiantes se sentían constreñidos por las antiguas reglas sociales, vieron en los cómics de Shirato un modelo ideal de nuevas ideas radicales que subvertían el contexto tradicional donde hacían aparición. Claramente, Garo alimentó esa hirviente mezcla en la mente de los estudiantes. De hecho, muchos críticos ingleses han establecido una fuerte conexión entre los disturbios y la popularidad de Kamui. Frederik Schodt afirma que en realidad, los cómics de Shirato "se convirtieron en un sustituto de las lecturas de Marx", y Kevin Quigley señala que "en mucho más que un puñado de campus universitarios los estudiantes desplegaron por las ventanas de los edificios ocupados pancartas estampadas con el personaje de Kamui.". Muchos fans ingleses han interpretado estos comentarios como una prueba de que el manga jugó un papel principal al incitar a los estudiantes para que provocasen los disturbios.

Sin embargo, el manga solo jugó un papel aledaño. Prácticamente todos los grupos de estudiantes marxistas solían hacer fuerte hincapié en sus grupos de lectura, pero Kamui era poco más que un suplemento de las lecturas habituales. De hecho, muchos de los primeros traductores y editores de textos teóricos marxistas eran estudiantes, y la demanda estudiantil de literatura de izquierdas en realidad creó y llegó a sostener una pequeña industria editorial comercial. Como escribía Henry Smith en 1972: "como antes de la guerra, los estudios siguen siendo la actividad central del movimiento estudiantil". Revisar los cómics ninja de Garo como si fuesen guías de estudio comunistas es ignorar el ferviente interés de los universitarios en la densa teoría marxista. En el mejor de los casos, en estos cómics los estudiantes encontraron una validación y amplificación a la última de sus bien arraigados ideales izquierdistas previos.

Esto no quiere decir que Kamui no siguiese la línea del partido: a Shirato no le resultaba ajeno Marx. Su padre era el pintor izquierdista Toki Okamoto, y Shirato había sido miembro del Partido Comunista de Japón. Antes de comenzar a dibujar manga para el mercado de las bibliotecas de alquiler en 1957, estuvo trabajando para artistas kami-shibai, dibujando las tarjetas ilustradas que estos raconteurs utilizaban en sus espectáculos. Más tarde combinó dichas habilidades en su obra en 18 volúmenes Ninja Bugeicho. Las siguientes series Kamui-den y Kamui Gaiden (la última presenta historias paralelas a la primera), donde se describía de forma vibrante la lucha de la clase oprimida contra la élite. Al leer los dos volúmenes que Viz Communications ha traducido al inglés, uno puede ver por qué los estudiantes los tomaron tan rápidamente como propios: son capaces de retomar un género universalmente familiar de la cultura japonesa y actualizarlo con estilos e inquietudes contemporáneos. Marxista o no, este manga estaba destinado a ser popular. Shirato no fue el único artista que se esforzó en ese momento en llevar a cabo un movimiento tan estilístico. Kazuo Koike y Goseki Kojima colaboraron de forma similar en el Lobo Solitario y el Cachorro (cuya traducción al inglés está volviendo a ser publicada por Dark Horse).
Ambos manga usan estilos de dibujo similares, pinceladas expresionistas de fuerte base figurativa. Los diseños de los personajes emplean la taquigrafía estilística típica del manga. Sin embargo, el Kamui de Shirato es bastante diferente de la caricatura claramente influenciada por Tezuka de Ninja Bugeicho. La co-propiedad de "Ayame Productions" ciertamente tendrá algo que ver con este salto en complejidad y realismo. De hecho, Kojima, el autor de El Lobo Solitario, formó parte de este equipo de producción. Este estilo de línea suelta pero realista se convirtió más tarde en la escuela de realismo rápido cosechada entre otros por Ryoichi Ikegama. Los dibujos de Kamui sirven perfectamente a las secuencias de acción dinámica de la historia, pero también dispone de la suficiente base realista como para representar los detalles del período del viejo Japón de forma convincente. Gran parte de los rostros evocan los diseños del arte tradicional. En particular Fudo, que parece un personaje surgido de las impresiones ukiyo-e de Kuniyoshi. Kamui contrasta muy bien con el manga tan estilizado que normalmente se suele traducir para el mercado estadounidense, incluyendo la mayor parte de lo que publica la editorial Viz.

(Continuará)

Notas: "Manga! Manga! The World of Japanese Comics", de Frederik Schodt. "Comics Underground Japan" (Blast Books, 1996). "A History of Manga, part 4: Historical Manga and its Best-Known Artists: The Coming of Shirato Shanpei", de Go Tchiei. 

viernes, 17 de noviembre de 2017

HISTORIETISTAS ALCOHÓLICOS, por Monte Beauchamp y John Petrie (1 DE 2)

Historietistas, ¿un grupo jovial? ¡Bah! ¡Mejor ni creerlo! Aquí tenemos algunos casos recuperados de nuestros archivos...

HISTORIETISTAS ALCOHOLICOS

Por Monte Beauchamp y John Petrie para Blab! nº 6, 1991. Traducción: Frog2000.

Ilustraciones de Daniel Gillespie Clowes.

"Como he dicho, lo tenía claro. Cada pensamiento me llevaba al hogar. Cada pensamiento, en su pequeña jaula, se había agachado y estaba vestido listo para largarse como prisioneros a medianoche, esperando la fuga. Y cada pensamiento era una visión, refulgente... nítida, inconfundible. Mi cerebro estaba iluminado por la blanca y clara luz del alcohol. John Barleycorn era un verdadero fanático de la verdad ... y yo era su portavoz."

-Jack London, de "John Barleycorn, las memorias alcohólicas"

Los tipos creativos llevamos empleando el alcohol para convocar a esa vieja musa ilusoria desde antes de la época de Baco. Mientras los místicos, los genios y el resto de variados cowboys cósmicos abusan de sustancias simplemente para ver a Dios, a nosotros también nos gustaría que este nos contase una historia, o nos hiciese un dibujo... preferiblemente a tiempo para cumplir con los plazos que llevamos meses ignorando.

Los desagües de la historia de las artes y las letras están repletos de los cadáveres causados por las casualidades artísticas, muerte cerebral, hígados hinchados del tamaño de balones medicinales, suicidio... y todo porque la poderosa musa finalmente encuentra a un baboso y balbuceante borracho meado como pobre compañero de juerga.

De hecho, el propio compañerismo puede ser uno de los problemas. La mayoría de los artistas trabajan en dolorosa reclusión, arrojando sus neuróticas confesiones sobre el lienzo. En santuarios tan húmedos y silenciosos, a menudo Jack Daniels puede ser mejor compañía que ninguna compañía en absoluto.

En el campo de los cómics las cosas todavía son peores. Hay que acatar reglas fascistas de cadena de montaje. Y para la mayoría de los artistas, la paga no es que sea precisamente principesca. Así que te puedes encontrar a un brillante talento como Wally Wood, reconocido internacionalmente, desbordado por los fanboys pero incapaz de pagar el alquiler.

Lo que sigue se podría llamar "Un retrato del artista como un degenerado borrachín". O si lo prefieres, "indigentes en Marvel y E.C."

Y dado que amamos algo la uva (y consideramos que los programas de 12 pasos simplemente son otra adicción), no deberías interpretar esto como una fábula moral, sino tan sólo como una nota al pie de la historia de los cómics.

PRIMER CASO DE ESTUDIO: BOB WOOD

No es que Bob Wood fuese un artista de talento excepcional. De hecho, si lo comparamos con un artista comercial de habilidades moderadas, es probable que lo pudiésemos considerar un mercenario, uno de los muchos que encontraron refugio de la tormenta en la cursi industria del cómic de la década de los cuarenta. Era una industria donde los sueldos eran míseros, se echaban muchas horas, el ambiente de trabajo era deprimente, y en el mejor de los casos la mayoría del producto generado era de mala calidad.

Sin embargo, aún con todas esas malas cartas en su contra, Wood logró hacerse un nombre en este rincón de las publicaciones estadounidenses. Sin embargo, hay que recordar que producía su obra para un medio editado a cuatro colores, aunque el que le dio más fama fue el color rojo sangre, resultado de un homicidio particularmente espeluznante.

Wood estaba considerado un dibujante poco talentoso incluso por sus propios compañeros. En 1942 abandonó sabiamente ese papel en favor de un puesto editorial como asistente del dibujante y guionista Charles Biro en "Crime Does Not Pay", el primer cómic mensual centrado principalmente en casos de crímenes auténticos.

Según el informe, fue en un bar de Broadway donde Biro, con gran energía, le habló a Wood sobre sus planes para realizar este innovador proyecto. La sinergia creativa de los dos neoyorquinos les llevó a ser partícipes de una asociación que duró más de una década y le hizo ganar un buen fajo de billetes a su editor, Lev Gleason.

La idea original de Biro se convirtió en un éxito inmediato al tocar alguna oscura y receptiva nota en el público estadounidense (además de ofrecer una refrescante alternativa a los cómics de superhéroes que entonces saturaban los quioscos.) Tal vez el embriagador y dulce aroma del éxito se convirtiese en intoxicante para el por lo general tímido Wood (que ya poseía una intensa pasión por el alcohol, aunque ahora empezaba a ser de importancia. De mucha importancia.)

Por supuesto, el éxito de "Crime Does Not Pay" engendró una avalancha de imitaciones. Con cada editor tratando de superar a la competencia, sus excesos crearon títulos cada vez más espeluznantes y gráficos. El resultado fue una investigación en 1954 de un subcomité del Senado que intentó vincular los comic books (en particular los crueles títulos sobre crímenes) con el aumento de la delincuencia juvenil en la posguerra. Pronto unos cuántos paquetes de cómics empezaron a ser rechazados por los quioscos. Los distribuidores finalmente se olvidaron de repartir los cómics más populares del género. Sin acceso al mercado, los cómics sobre crímenes empezaron a fracasar y luego desaparecieron. Sin trabajo (y sin suerte), la vida de Wood cayó en barrena.

Su único medio de vida en 1958 era como sórdido dibujante para revistas de trazo grueso. ¡La ingesta de uva de Wood tuvo que dispararse justo entonces! Su vida dio un giro decisivo a peor. A finales del verano de ese año, Wood entró en un taxi de sopetón y le dijo al conductor: "Me he metido en un problema terrible. Voy a dormir un par de horas y luego me voy a tirar al río".

Asumiendo que era la habitual conversación casual en el taxi, el conductor le respondió: "¿Ah, sí? ¿Qué ha pasado? ¿Es que has matado a alguien?" A lo que Wood replicó: "Sí, he matado a una mujer que me estaba haciendo pasar un mal momento en la habitación 91 del Hotel Irving. ¿Por qué no llamas a alguien de un periódico y te ganas unos dólares?" Después de dejar a Wood en el Regina Residence Hotel de Greenwich Village, el taxista fue directamente a la policía (que fue directamente al hotel donde estaba alojado Wood). Allí se encontraron con que un hombre que se ajustaba a la descripción de Wood se había registrado bajo el nombre de Roger Turner. La policía entró en la habitación y encontró a Wood en calzoncillos, con la ropa cubierta con tanta sangre que el gerente del hotel tuvo que pedir prestado un par de pantalones para él. Los policías entraron en la habitación 91 del Hotel Irving y encontraron el cadáver sin vida de la mujer, maltratado y ensangrentado, entre un mar de botellas de whisky vacías. Mientras tanto, en la Central de Polícia Wood daba todo tipo de detalles. "Perdí la cabeza", dijo como alucinado. "¡Me lo estaba haciendo pasar realmente mal!" Más tarde, el Juez estableció que el espeluznante crimen de Wood se cometió después de una borrachera de once días. Wood se volvió completamente loco y luego golpeó a su amante con una plancha eléctrica hasta matarla. Después de ver las fotografías de la policía de un Wood de 41 años completamente borracho, un reportero del Daily News escribió que parecía "un dibujo de un delincuente enjaulado de los que se publicaban en la revista "Crime Does Not Pay" que el delincuente editó una vez". Extrañamente, Wood solo fue sentenciado a cuatro o cinco años en Sing Sing acusado de homicidio en primer grado. Tal y como el juez le explicó a Wood: "me parece que por su forma de beber, usted y la fallecida son personas mentalmente enfermas, y el informe de libertad condicional me indica que este episodio fue un estallido de alcoholismo e intoxicación". Wood fue liberado de la trena después de apenas tres años, pero nunca fue capaz de encontrar el trabajo suficiente como para llegar de forma desahogada a fin de mes. Aproximadamente un año más tarde, aparantemente por culpa de una disputa por unos préstamos no pagados que solicitó mientras estaba en la cárcel, Wood fue asesinado y su cuerpo sin vida arrojado sin miramientos en la autopista Turnpike de New Jersey. ¡Por lo que es cierto, el crimen nunca beneficia a nadie!

SEGUNDO CASO DE ESTUDIO: BILL EVERETT 

El dibujante de cómics de la Golden Age, Bill Everett, se encontraba en una posición mucho mejor que Bob Wood. Era al menos tan creativo y talentoso como el resto de sus compañeros. Desafortunadamente, compartió la obsesión de Wood por el alcohol, un mono subido en su espalda que nunca podría sacudir por completo. A lo largo de los años arrasó lentamente su cuerpo y finalmente terminó por consumirle: espiritual, emocional y físicamente. 

Nacido en 1917, Everett abandonó el instituto y la Escuela de Arte, y comenzó su carrera en la industria del cómic por accidente. Después de dejar el mundo de la publicidad en Chicago se trasladó a Nueva York, donde el joven Everett estaba listo para agarrar a la ciudad por los tobillos y sacudirla para que cayesen todos los shekels de sus bolsillos. En cambio, terminó en las oficinas del paro, buscando desesperado un trabajo de cualquier tipo. A instancias de un amigo, decidió intentar dibujar cómics. Everett se desempeñó bastante bien en lo que entonces era una incipiente industria. Creó una variedad de coloridos personajes como Amazing Man, The Fin, Hydroman, y -el más notorio- el Príncipe Namor, The Submariner, cuyas aventuras todavía siguen apareciendo bajo el sello Marvel unos 50 años después de su creación. A diferencia de la mayoría de los trabajadores habituales del cómic, que simplemente sirven como engranajes en la maquinaria de la gigantesca cadena de ensamblaje editorial, Everett era un extraña ave, un talento verdaderamente versátil cuya capacidad llegaba mucho más allá de cumplir un solo papel. Al mismo tiempo, era un narrador imaginativo y un gran entintador con un estilo afilado y reconocible. Y a pesar de que sobresalía y se las arreglaba para hipnotizar a sus lectores, Everett nunca se tomó en serio el medio. "En realidad, no me interesaba en absoluto", proclamó una vez sin rodeos. "Me convencieron de que estaría bien trabajar en él". Al reflexionar sobre el momento en que conoció a esta leyenda de los cómics, el autor de la revista Raw, Kim Deitch, recuerda: "Everett era un tipo muy agradable. Era extremadamente servicial y se desvivía por animarte y hablar contigo sobre el negocio. Es otro de los casos de un tío con un grave problema con la bebida, tanto que se interpuso en su camino para poder convertirse en uno de los mejores artistas y guionistas del negocio. Everett era un alcohólico y eso es lo que terminó con él. Una vez casi consiguió salvarse, pero volvió al vicio y eso le terminó debilitando". El 27 de febrero de 1973, Bill Everett se jugó la última mano y murió sobre la mesa de operaciones. Su muerte no fue tan dramática como la de Bob Wood (Everett murió por complicaciones que surgieron durante una cirugía a corazón abierto), pero no fue menos definitiva.

(Finalizará)

jueves, 16 de noviembre de 2017

LOST IN TRANSLATION: MÁS ALLÁ DE LA SIMPLE ACCIÓN, LA LEYENDA DE KAMUI, por Bill Randall (1 de 3)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 227 (2000). Traducción: Frog2000.

Tanto el cowboy como el samurái tienen mucho que decir sobre las culturas que los han engendrado. Los dos provienen de géneros literarios que revelan profundas tendencias subyacentes sobre cómo estas culturas son capaces de reflexionar sobre lo que son. En los Estados Unidos, artistas como John Ford y Cormac McCarthy han utilizado tiroteos y ladrones de ganado para descubrir el individualismo feroz prioritario en la imagen que tienen los estadounidenses de sí mismos. En Japón no es muy diferente: las historias de samuráis y ninjas aprovechan los rudimentos feudales residentes en las infraestructuras de la sociedad para configurar un punto de referencia universal para los ciudadanos que forman parte de la cultura, siendo capaz de absorberlos mucho más que los referentes de los occidentales estadounidenses. El Bushido, el código de honor del samurái, se ha adaptado para todo, desde la Segunda Guerra Mundial hasta las prácticas empresariales actuales. Esto ha proporcionado una base fecunda para los artistas del género. De entre todas las épocas, la más conocida son los cincuenta, cuando Akira Kurosawa estuvo rodando películas de forma habitual sobre el tema. Una década después, otro artista de primera fila empezó a utilizar el medio de una forma bastante diferente. En las páginas del legendario y avantgarde magazine manga GARO, el autor Sanpei Shirato creó una historieta que no solo revitalizó el género, sino que añadió gasolina al entonces incendiario movimiento estudiantil.

Era la época más adecuada para el renacimiento del género, porque los sesenta en Japón supusieron una era de grandes cambios en las estructuras de poder y culturales, mucho más que en los Estados Unidos. En el país oriental gran parte de la contienda fue resultado del activismo marxista. El marxismo impregnó la vida intelectual japonesa durante los sesenta, y aún sigue figurando en el pensamiento y la política nacionales. Incluso hoy, el Partido Comunista de Japón (JCP) tiene sitio en la Dieta Nacional. Para comprender la extensión del pensamiento marxista en Japón, basta con mirar al actual rey indiscutido de su mundo cinematográfico, Hayao Miyazaki. Más conocido como el director de la película japonesa más exitosa desde el punto de vista financiero, Mononoke Hime (La Princesa Mononoke), de 1997, Miyazaki desempeñó un papel fundamental en la unión de animadores del estudio de cine Toei Doga durante los cincuenta y sesenta. Además, alguna vez ha comentado que su trabajo en "Nausicaä del valle del viento" (disponible en seis tomos por Planeta) narra su desilusión y su total desaprobación de la ideología marxista. El manga llegó a su finalización en 1994.

Para alguien de la estatura cultural de Miyazaki (en 1993 incluso fue presentado junto a Kurosawa en un programa especial de entrevistas en Nihon TV), mantener públicamente durante mucho tiempo las creencias marxistas demuestra claramente su grado de aceptación en Japón. Quizás la mejor analogía con un estadounidense podría ser imaginarse a Stephen Spielberg deshaciéndose de su copia de Das Kapital.
Claramente, Japón no sufrió ni a Joseph McCarthy ni el Temor Rojo. De hecho, durante la Segunda Guerra Mundial muchos marxistas fueron héroes. El PCJ fue uno de los pocos que denunció públicamente las agresiones imperiales de Japón, una postura que llevó a muchos de ellos a la cárcel. Después de la devastación de la guerra, la posición del PCJ atrajo a jóvenes estudiantes idealistas que se oponían al imperialismo y el nacionalismo. Además, el PCJ llevaba asociado desde hacía tiempo con movimientos estudiantiles como el Shinjinkai o "New Man Society", un grupo que empezó en 1918, muchos de cuyos miembros ascendieron a posiciones influyentes en el PCJ. Por lo tanto, los movimientos estudiantiles se centraron en las reformas sociales, a menudo relacionadas con el trabajo. De hecho, la inquietud estudiantil a lo largo de los años 1920 y 1930 principalmente residía en las preocupaciones laborales: un graduado universitario en 1930 tenía menos del 50 por ciento de posibilidades de encontrar trabajo en comparación con el 81% de 1923. Los estudiantes se fijaron en las promesas realizadas por el sistema universitario sobre el estilo de vida seguro, y se rebelaron cuando dichas promesas fracasaron. Las perspectivas en la situación de posguerra eran peores. El sistema universitario se había vuelto obsoleto y corrupto, plagado de profesores incompetentes y dificultades financieras. Los grupos marxistas de largo recorrido proporcionaron una salida para las crecientes frustraciones. El erudito Henry DeWitt Smith señala que las actuaciones de estos grupos entre los años 20 y los 60 mantuvieron una consistencia asombrosa. Por lo tanto, la mezcla de rebelión juvenil y las teorías contra el sistema establecido fueron fermentado largamente a lo largo de los sesenta.

Esta mezcla pronto se volvió volátil. La primera gran revuelta estudiantil contra las autoridades estalló en 1960, cuando la Zengakuren (Federación de estudiantes de todo Japón) encabezó una protesta contra la renovación del Tratado de San Francisco o Tratado de Paz de San Francisco entre las Fuerzas Aliadas y Japón de 1951. La protesta evolucionó en batallas callejeras contra la policía. Esta tensión continuó durante los sesenta hasta que finalmente detonó en el año lectivo de 1968-1969. En junio de 1968, una huelga por las reformas en el sistema interno de la Facultad de Medicina cerró la universidad y los estudiantes se atrincheraron en los edificios. Pronto empezaron las huelgas por todo el país: de las 110 Universidades en huelga, 65 no lograron una resolución hasta finales de año.

(Continuará)

Notas de: "University upheavals of 1968-69", Henry DeWitt II Smith, de "Kodansha Encyclopedia of Japan", "Japan´s First Student Radicals" (Harvard University Press), de Henry DeWitt II Smith.

martes, 14 de noviembre de 2017

BRAINPOWERED (y 36): COSAS ONLINE QUE ME PONEN ENFERMO, por Warren Ellis

Hoy, las cosas de las que estoy harto:

RSS. Ese super-poder geek de ser capaz de recopilar en una sola ventana las entradas más recientes de docenas de blogs, todas con los mismos gags recocinados sobre el peso de Michael Moore. Cantemos un salve, la próxima iteración del sistema operativo Apple va a contener una cosa para RSS. Mira, cuando Bill Gates dijo algo sobre comenzar un blog, todos asumieron que los blogs debían estar empezando a desfallecer. Pero cuando una corporación que se asocia con la repugnante Pepsi para hacer que la gente se trague lo último de Britney Spears asegura que está trabajando en una especie de habilitador de RSS, de repente los cánticos angélicales se pueden escuchar por todas partes. ¿Cuándo empezó a ser tan difícil entrar en un sitio web?

Blogs con el sufijo -pundit [experto] en el título. Deberían cambiarlo cuanto antes por wankerinbasement [pajero en el sótano]. No solo se trata de una palabra horrible que insinúa que alguien es un idiota con opiniones desinformadas sobre todo, sino que francamente, si tuviesen algún tipo de opinión útil sobre algo, tendrían un verdadero trabajo de mierda donde ofrecerla.

Blogs como herramienta de "democracia emergente". Funcionó bien para la campaña de Dean en Estados Unidos, ¿no? Aparentemente, la democracia emergente significa que siete mujeres con enormes anteojos y vestidas con estampados florales de nailon de 1974 harán aparición allí donde quiera que tengas tu próximo compromiso para dar una charla. Significa pagar por un ordenador y una conexión a la red, y a menudo una web, y llamarlo libertad de expresión. Escucha, la libertad de expresión es ese lugar de Westminster que se llama Speaker's Corner donde la gente se puede parar un rato para despotricar sobre cualquier cosa que les guste. Recibir una factura por transmitir lo que se te pasa por la cabeza amortiguada por tu televisor se llama dinero tirado a la basura. Usar tu dinero para decirle a cualquiera que los hospitales deberían empezar a competir por su trozo del pastel y que las escuelas no necesitan calefacción se llama Mira A Ese Puto Loco De La Esquina.

"Cultura libre". O personas con trabajos asalariados que me dicen que no debería tener el derecho de poseer y controlar mis ideas y propiedades creativas, y que tampoco puedo decidir que se transmitan de la forma que a mí me parezca. Coge y gánate la vida únicamente con tu propia imaginación durante diez años y luego vuelves y hablas conmigo. Y quítate las legañas. O ve y diseña tu propia casa y hazte responsable de ella con tu dinero y el sudor de tu frente, y yo cogeré y me iré a vivir en ella. ¿Lo pillas? Lárgate bien lejos.

El personal de los bares suele quejarse de que el tabaquismo pasivo representa un riesgo para su salud. Así que tu trabajo es engatusar a los clientes para que consuman sabrosos venenos, disolver disputas, embotellar líquidos, limpiar el veneno derramado, inhalar las enfermedades de los viejos mientras gritan que les administres más cerveza sin receta, lidiar con una docena de diferentes tipos de agresiones físicas, ¿pero es el tabaquismo pasivo una amenaza para tu salud? No necesitas nuevas leyes, necesitas nuevo curro. (No, esto no tiene nada que ver con la red. A callar.)

Hippies. (También tenía que decir algo que contentase a todo el mundo.)

-Warren (en algún momento de 2002-2004)

lunes, 13 de noviembre de 2017

BRAINPOWERED 35: UNA SUCIA COLECCIÓN DE COSAS, por Warren Ellis

Tareas pendientes: aplastar un insignificante humano

Llevo tiempo sin actualizar la columna. Muy mal. El motivo es que estoy intentando planificar para el próximo año una serie de novelas gráficas de 48 páginas. Por lo que mis pensamientos son poco coherentes. Como un escasamente elaborado bukkake del córtex.

He podido escuchar la mitad de una grabación pirata de uno de los conciertos de regreso de los Pixies. Me complace informar que estos viejos mamones todavía lo tienen. Es tan crudo y hermoso como el EP "Come On Pilgrim". Incluso aunque toquen "U-Mass", que me sigue pareciendo horrible. Pero escuchar nuevamente "Wave Of Mutilation" y "Levitate Me" es maravilloso. Deberían poner "Levitate Me" en mi funeral. Eso significa que soy oficialmente del grupo demográfico VH-1. Puede que mi funeral se celebre antes de lo que pensáis.

La relación amorosa con la música islandesa ha continuado con el nuevo single de Mum titulado "Nightly Cares". Frágil y encantador, un regreso al tono del primer álbum. ¿Todavía los llamamos álbumes? ¿O solo lo hacen los usuarios de VH-1? Si los llamo álbumes, ¿tendré entonces que llamar a las canciones "pistas" o "cortes"? ¿Debería denominar "fraseos" a los acordes de guitarra? Parece un tanto confuso. La verdad es que no soy capaz de funcionar bien con los 36 cumplidos. El nuevo de Mum lo he pillado gracias a Scott Booker, mánager de los Flaming Lips. También me ha enviado algo de ellos. (¿Has escuchado lo último de los Chemical Brothers?) Y lo nuevo de Devendra Banhart. Necesito ponerme con todo este fin de semana. En el periódico de la mañana, Momus le daba a Banhart una irónica patada en la entrepierna. He donado cinco dólares para poder descargarme un montón de cosas de Momus. Anoche me escuché su premezcla de "Spooky Kabuki" y luego tuve un sueño en el que aparecía en un programa musical con temática de Mishima y el ALL THAT JAZZ de Bob Fosse entre medias. Si, es posible que se me esté yendo la olla.

¿Se le podría denominar álbum si solo son un montón de mp3 descargados?

El libro de Paul DiFilippo, A MOUTHFUL OF TONGUES, me parece absolutamente deforme. Es como un compendio de sexo grupal entre George Batailles, Samuel Delany y HP Lovecraft. Y encima se las arregla para sacarles el jugo a todos y convertirlo en algo crónico. Es extremadamente sucio. Te gustará.

Si las autoridades sanitarias de California se salen con la suya, el semen se terminará convirtiendo en una sustancia controlada. Me parece muy divertido. Fijémonos cómo Florida se convierte en el Valle del Porno. En ese sentido ya es han empezado a montar exitosas operaciones de "porno realidad". El tráfico de mi blog, diepunyhumans.com, aumentó considerablemente en cuanto empecé a recopilar información sobre el brote del virus de la inmunodeficiencia humana. Miles de fanáticos de la pornografía fueron arrastrados hasta mi web por Google, solo para encontrarse con la noticia sobre un tipo que se le fue la cabeza después de consumir butano, se cortó los dedos de los pies y empezó a freírlos para hacerse un sándwich caliente. Luego ofreció las sobras a la policía y a los médicos que habían acudido. Tal como era de esperar, afirmó que sabían a pollo.

Eso es lo que se dice.

-Warren (en algún momento de 2002-2004)

viernes, 10 de noviembre de 2017

BRAINPOWERED 34: MONETIZANDO LOS MÁRGENES, por Warren Ellis

Por lo que... micro-radiodifusión. Testar a las tribus. ¿Qué hay después?

Conozco a mucha gente que regala su material con la esperanza de que el público que lo quiera se lo compre más tarde como un objeto, un CD de datos. Por supuesto, si tienes un grabador de CD, un contrato discográfico, un editor, lo que sea, podría funcionar bastante bien. Pero vender bits, mp3, un PDF, un archivo Flash, una secuencia GIF, es diferente.

Cuando se utiliza una tarjeta de crédito en la web siempre se llega a un vacilante punto crucial. No es un clic y ya está, es dinero real, sugiere una compra significativa y configurar un perfil puede ser un verdadero dolor en el culo, incluso a pesar de intermediarios como CCBill. Esta es la razón por la cual Nicholas Negroponte gastase la década de los noventa hablando sobre micropagos y el motivo de que Scott McCloud retomase el estandarte. Gastar rápidamente pequeñas cantidades de dinero te hace dudar mucho menos. PayPal fue un paso en esa dirección: un banco de internet rápido y sencillo. Si no vives en Estados Unidos es una cerdada, pero resulta factible, y probablemente sea más fácil que pagar con tu tarjeta de crédito. eBay ha hecho mucho para popularizar PayPal. LiveJournal, siempre muy consciente de su demografía masiva de menos de treinta años, hizo que su sistema de pago amistoso con el sistema de PayPal fuese veloz.

Magnatune es una discográfica que utiliza PayPal. Desde su web se puede descargar música. ¿Te gusta algo de su catálogo? Compra uno de sus álbumes en mp3 con PayPal. Es un sistema que puede llevar a lo obvio: que la gente se lo descargue y lo meta en KaZaA, o lo comprima y lo comparta por Bit Torrent. ¿Pero sabes qué? Son bandas de las que nadie había oído hablar antes. No creo que las puedas encontrar en un servicio P2P a no ser que sea de forma accidental. Tampoco es que te vayas a poner a buscarlas, ya que ni siquiera te sabes sus malditos nombres. Joder, incluso aunque decidas que te gustan, pero que no quieres pagar por escucharlas, no va a haber gente suficiente compartiéndolas en P2P para que puedas bajar sus discos cuando te plazca (si es que lo haces). Para Magnatune es un riesgo calculado, y hasta parece probable que funcione como un letrero de neón sobre sus productos.

PayPal nos lleva a BitPass, que podría ser el camino que tenemos que enfilar en el futuro. BitPass permite comprar un token con un sistema PayPal de un único paso, y ese token permite fraccionar el valor total de algo en micropagos. De nuevo, los procedimientos para hacerlos son veloces. Haces clic y le das a Patrick Farley veinticinco centavos para poder leer el último capítulo de su enloquecido anime bíblico APOCAMON, the book of revelations.

Veinticinco centavos. En este momento, en Gran Bretaña eso supone trece peniques.

Si Patrick Farley tuviese una comunidad online bien administrada detrás, todos conocerían ya su nombre. Porque creo que (actualmente) ese es el siguiente paso. No creo que ninguna de estas cosas se empiece a conocer por el boca a boca, o como se llame la versión de internet. No sé, igual es palabra de clickeo. Con esto volvemos a aquello de las "tribus del gusto" de Josh. No son grupos de fans: simplemente es la capacidad de la red para permitir que las personas con estéticas compartidas puedan ponerse en contacto y cruzar datos. Este es el uso de las redes de amigos de amigos que me hizo enamorarme de Tribe.net: la capacidad de las personas para encontrar gustos comunes con otros usuarios y crear una cantidad ilimitada de pequeños foros de mensajes útiles donde conectarse.

La moneda de la web es la conversación. Es de lo que viven los bloggers acérrimos (contando entradas obsesivamente, escaneando estadísticas y revisando las visitas en cada entrada en Technorati.) En las artes comerciales, conversar supone dinero. Si nadie habla de algo, nadie lo compra. Y si nadie habla de lo tuyo, nunca nadie lo va a comprar. Pero si la gente empieza a hablar sobre ello, cada vez más gente empezará a comprarlo. Es de lo más sencillo. Lo difícil es conseguir que suceda.

Cuando apareció BitPass, mucha gente se puso agresivamente en contra. Algunos fueron ciegamente positivos. Tampoco es que hubiese muchas personas que afirmasen la única característica relevante: perfecto o no, FUNCIONA. Funciona y puede ayudar a la población creativa que utiliza internet. Funciona, y lo puedo usar para pagar productos artísticos muy fácilmente, en pequeños pagos. Y quiero poder pagar cómodamente por los productos artísticos porque eso significa que las personas van a poder seguir creando más arte.

-Warren (en algún momento entre 2002-2004)

miércoles, 8 de noviembre de 2017

BRAINPOWERED 33: CÁMARA EN MOVIMIENTO, por Warren Ellis

Moblog = weblog desde el móvil, un diario online creado mediante dispositivos móviles. Durante estos últimos años he llevado un diario electrónico llamado BAD SIGNAL (en su versión anterior era FROM THE DESK OF), al que iba enviando nuevas entradas desde todo el mundo. De hecho, esto lo estoy escribiendo en un Handspring Visor PDA habilitado para dispositivos móviles y equipado con un teclado plegable. Todavía no he encontrado un término viable para un moblog generado a partir de fotografías enviadas por correo electrónico y enviadas desde el teléfono móvil. Alguien lo intentó con el término fly mopho, he escuchado eso de mophoblog, incluso se puede hacer un flog de fotolog a través de fotolog.net. Algunos amigos y yo solemos utilizar futurephoneblog para divertirnos. Pero parece que el término que va a quedarse es Moblog.

Hay muchas formas de hacerlo. Yo utilizo dos sistemas. Para las fotos que funcionan mejor a tamaño completo utilizo un sistema gratuito que se llama Mfop2. Solo hay que renovar el archivo de la foto y enviarlo por correo electrónico al sistema Mfop2 con mi contraseña del correo electrónico. Mfop2 lee la contraseña, verifica mi configuración, vuelca la foto en un directorio seleccionado en mi web y hace que la foto se publique como una imagen online en mi blog, diepunyhumans.com. Funciona muy bien, pero por mi parte requiere un tutorial webmonkey certero (en el caso de mi DPH es la artista Charity Larrison) para que todos los widgets de código funcionen a la perfección. Mi cerebro es minúsculo y ya está lleno de basura inútil. No puedo embutirlo de cosas técnicas.

Hasta hace poco he estado utilizando para las fotos que se ven mejor en tamaño pequeño una segunda opción mucho más fácil. Textamerica, también gratis, te permite enviar fotos de correo electrónico o MMS a una dirección de correo electrónico seleccionada desde tu teléfono. La configuración de su web es rápida y sencilla, no necesitas cambiar el nombre de tus fotos y te puedes desconectar al instante. Textamerica cuenta con Google Ads discretos, por lo que me parece una excelente opción para empezar. También te suministra un poco de código que puedes pegar en tu sitio web para mostrar la imagen que acabas de enviar a tu página de Textamerica. Es una solución brillante y fácil.

El único problema de Textamerica es su acuerdo en el que se arroga ser el usuario final. Lo cual hace que cedas todos los derechos de tus fotografías a Textamerica, pero después de las quejas que han recibido, parecen haber modificado su postura:

"Textamerica.com y cualquier imagen y comentario de este sitio web están destinados únicamente al uso personal y no se pueden utilizar excepto por Textamerica.com con fines comerciales".

(Aparte de ese apartado de ya-sabes-jódete de: "Textamerica.com puede usar, vender y / o compartir con sus afiliados cualquier información que hayas provisto en este sitio web, incluyendo tu nombre, dirección de correo electrónico, pautas de utilización e imágenes y texto subidos. ")

El lenguaje titubeante me sigue pareciendo un problema. Quiero decir, es probable que a la mayoría de usuarios el acuerdo anterior de usuario final ("Todas las imágenes y comentarios publicados en Textamerica.com, independientemente de la fuente o el contenido, pasarán de inmediato a ser propiedad exclusiva de Liberation Management LLC") no les haya supuesto ningún problema. Pero después de haber hecho un libro de fotografía de bajo coste, y de, quizás, querer hacer otro algún día, para mí significa que cada foto que almaceno en Textamerica me resulta inútil.

La mayoría no se leen los acuerdos de usuario final. Todavía estoy probando los límites operativos de mi teléfono con cámara, por lo que la mayoría de las imágenes que estoy tomando no son muy útiles. Pero la idea es que me han quitado la opción de poder utilizarlas. Y en cuanto al libro, soy uno de los artistas invitados de la presentación de la próxima cámara SENT en Los Ángeles. Sigue sin gustarme el acuerdo: la ubicación de ese "excepto por Textamerica.com" es discutible, porque significa que solo Textamerica puede usar fotos almacenadas en su web con fines comerciales. La escritura legal debería ser quirúrgicamente precisa, y este me parece un lenguaje inexacto.

Sinceramente, no creo que Textamerica esté siendo malvada. Pero podrían haberlo pensado un poco más, especialmente después de que su EULA anterior fuese sometida a la autopsia de toda la web. (Lo que puede explicar por qué un fotógrafo de verdad como Steve Diet Goedde está enseñando sus imágenes realizadas con un teléfono en un LiveJournal).

Esta semana he cambiado a moblogUK, que se ejecuta bajo una licencia general Creative Commons basada en una ideología a veces conocida como copyleft. Básicamente, significa que puedo reproducir las fotos de la forma que prefiera, y todos los demás también pueden reproducirlas sin fines de lucro. Me parece una solución mucho, muchísimo mejor. Además, la funcionalidad y facilidad de uso es bastante similar a lo que ofrece Textamerica, con elementos adicionales como RSS (que solo es para los bastardos perezosos, pero a la gente parece gustarle).

Odiaría ver desaparecer Textamerica, porque creo que brindan un servicio excelente. Pero necesitan replantearse la forma en que llevan sus negocios. Y mientras tanto, como alguien que reside en Gran Bretaña, tengo ganas de quedarme en moblogUK. Una tontería, la verdad.

Me pregunto si habrá alguien que ya haya fotografiado modelos con un camphone.

- Warren (en algún momento de 2002-2004)

lunes, 6 de noviembre de 2017

BRAINPOWERED 32: MICRO-RADIODIFUSIÓN, por Warren Ellis

Los grandes medios americanos acaban de anunciar la última y oscura pequeña joya de su triple corona de la fatalidad para 2003. Para empezar, la industria de la música ha registrado una importante recesión. Luego, el negocio del cine ha informado sobre las reducidas cifras de visionado obtenidas a pesar del aumento de los precios de las entradas y algunos de los lanzamientos más costosos de la historia. Y ahora la cadena de televisión estadounidense ha revelado cierta reducción en las cifras de audiencia. Al parecer, esto último es lo suficientemente significativo como para que los anunciantes se reúnan para negociar una reducción en el coste de la publicidad. Dado que la televisión por cable es poco más que un sistema de distribución de publicidad, la gente está empezando a tener miedo. Hasta llegar a un punto en el que Jeff Zucker de la NBC ha sugerido lo que antes era tabú: tal vez haya demasiados trajeados involucrados en el proceso creativo enviando demasiadas órdenes conflictivas y en general orinándose en el agua potable.

Por un lado, la respuesta al problema de los grandes media parece deslumbrantemente obvio. El año 2003 fue espantoso para las artes populares mainstream. Incluso si siguiésemos el viejo y malhumorado dictamen de Theodore Sturgeon de que el noventa por ciento de todo es una basura, 2003 fue un año inusualmente malo.

Por otro, es muy posible que los medios no se hayan puesto al día con una realidad concreta de la condición humana: dos personas pueden no estar de acuerdo en qué constituye exactamente ese noventa por ciento de inutilidad. Ciertamente, algunas obras generarán un consenso más amplio que otras. Pero cuando gente por otra parte inteligente como el editor de Oni Press, Jamie Rich, escribe sobre el placer que obtuvo al escuchar el nuevo álbum de Britney Spears, sabes que tiene que haber más cosas en juego que mensajes subliminales o tumores inoperables.

(Por el momento, estamos ignorando el hecho de que aunque Jamie tenga un gusto musical deplorable, en un abrir y cerrar de ojos puede ser capaz de disfrazarse con las orejas de gato y el lápiz de labios de Laurenn McCubbin.)

(Hola, Jamie.)

El arte no tiene un valor absoluto intrínseco. El arte es una experiencia puramente subjetiva. Que un año se pueda caracterizar como malo para las artes populares, por lo tanto, podría parecer formar parte de mi estupidez intolerante habitual. Pero también ha sido un año sin un consenso popular masivo.

Últimamente, los comentaristas y críticos están planteando muchas alabanzas a "los buenos viejos tiempos". Aquellos días en los que la mayoría compartíamos la experiencia de ver un solo programa de televisión o escuchar una sola canción. Los días en los que, esencialmente, existía una cultura popular homogénea. Es cierto que en Gran Bretaña fueron los días de dos, tres o cuatro canales de televisión. De cuatro emisoras de radio. De cines con solo una o dos pantallas. Y por supuesto, los días previos a Internet.

Después de la explosión digital en los medios (y también, aquí, hay que hablar sobre la desregulación de la radio), no necesariamente tienes que, por ejemplo, encender la radio a las 10 de la mañana para escuchar la música que te gusta. De hecho, si por lo general la enciendes para escuchar a John Peel a las 10, puedes ponerte a hacer cualquier otra cosa, porque podrás acceder al día siguiente al mismo programa mediante la página web de la BBC. Además, durante la mayor parte del tiempo podrás encontrar programas completos de lo que más te gusta en cualquier medio. Mientras estoy escribiendo este texto en el pub, ¡mi novia está justo enfrente, en el hogar, escuchando la emisora del Kerrang! Hace quince años tenías que esperar hasta el sábado por la noche para poder tragarte dos horas de esa mierda en el programa de Tommy Vance de Radio 1.

Sucesivamente, esto se denomina búsqueda de audiencia, difusión selectiva y micro-radiodifusión. Es una forma de arreglárselas para evitar las tácticas habituales de difusión u transmitir una única forma de contenido. Es lo que se está cargando a los grandes medios. La multiplicidad de canales y pantallas significa que, en teoría, puedes encontrar lo que te apetece, no lo que te ofrecen. Los errores de los grandes medios subyacen en que siguen incidiendo en los viejos valores que argumentan que el público acepta lo que le ofrecen y no le queda más remedio que le guste o no.

Ya no es así. Y por eso estamos enfilando un millón de direcciones diferentes, siguiendo los dictados de nuestro propio conjunto único de intereses. El antiguo bloque consensuado se está dividiendo y ha empezado a compartir un centenar de canales, dos docenas de emisoras de radio, una docena de películas que el multiplex sirve cada semana, por no hablar de la amplia gama de productos distribuidos por Internet.

Y no necesariamente estoy hablando de descargas que violen los derechos de autor. No me convencen las cifras de pérdida de ganancias por descargas ilegales enarboladas por los grandes medios. Anoche entré en el KaZa en plan experimento, y me informó que había conectadas tres millones de personas. Pero francamente, a menos que cada uno de ellos descargue PAYCHECK o lo que sea, los números no se sostienen. Y de hecho, la naturaleza humana dicta que no es así. Echa un vistazo a BitTorrent: yo pago mi tarifa de conexión, así que he pagado por la programación de la BBC, por lo que no me siento mal por pillar episodios de SPOOKS u otras cosas que me haya perdido en BBC1 o BBC2. En el mejor de los casos, las descargas más populares arrojan cifras de 200 personas descargando en un momento dado, y los archivos BitTorrent suelen desaparecer después de una semana porque la gente deja de alimentarlos.

La audiencia masiva se está dividiendo en conjuntos más pequeños, y más allá de eso, se está subdividiendo en lo que el Dr. Joshua Ellis (sin relación) denomina "tribus del gusto": personas cuyo estatus grupal se define por su particular aprehensión cultural. Donde uno dice: yo soy e interactúo con esta persona sobre la base de que compartimos gustos. No es que todos intercambiemos notas sobre Star Trek en plan fan, sino que compartimos una esfera cultural. Estas actitudes generan y definen una comunidad libre propia rematada por la comunicación cultural. Y gracias a la red, las tribus del gusto no tienen fronteras. Como TiVO y RSS nos permiten construir canales de contenido personalizados, y las tribus de gustos emergentes comienzan a utilizarlos para pasarse contenido mientras siguen ampliando la capacidad de sus microprocesadores, es posible ver cómo se empiezan a formar los componentes básicos de un sistema de transferencia. A finales de año estuve un rato escribiendo una biblia para un pequeño sello discográfico que les permitiría construir una comunidad activa online como soporte de su música, impulsada por los primeros lanzamientos en mp3 y la transmisión de audio online. Hablaba directamente sobre la nueva condición de los medios: una audiencia que puede y seleccionará su cultura a partir de muchos cientos de flujos diferentes y que se convertirá en tribal. Incluso si 2003 no hubiese sido el año en que se desplomaron los grandes medios, ciertamente fue el año en que su tenaza se empezó a aflojar. Incluso aunque no seas productor de contenido, tienes disponibles online las herramientas para sacar la verdad a la luz, y no están mejor representadas que en uno de los principios de un documento de 1980 que he estado leyendo últimamente, The Rozz-Tox Manifesto: "Si quieres mejores medios, coge y empieza a hacerlos". 

-Warren (en algún momento entre 2002-2004.)

viernes, 3 de noviembre de 2017

BRAINPOWERED 31: LO ÚNICO QUE NECESITAS ES ODIO, por Warren Ellis

Algunas notas sobre las respuestas que he recibido a columnas anteriores. 

Anita de Australia cree que el uso de la talidomida como metáfora en los cómics de Kieron Gillen era extremadamente ofensivo, y decidió decírmelo a mí en lugar de a Kieron. Déjame asegurarte que ninguno de nosotros hemos querido dar a entender que las víctimas de la talidomida sean fanáticos de [John] Vines. Espero que esté claro. Y para las varias criaturas que se quejaron porque de alguna forma percibieron que la semana pasada había intentado equiparar a los neo-conservadores estadounidenses con los nazis, sencillamente me parecéis unos retrasados. Sois animales intelectualmente enfermos que representan todo lo que la raza humana tiene que vencer. Incluso los yonquis como Limbaugh Rush se ríen de vosotros. Ah, y de forma preventiva: cada vez que uso la palabra "retardado" sé que recibiré correo de alguna universidad. Conseguíos un jodido trabajo.

Con calma.

Sin embargo, esta semana voy a ser lo suficientemente comprensivo con los que todavía están estudiando en la universidad. Porque por fin el gobierno británico ha encontrado una forma de confundir a las pocas personas que seguían pensando que habían votado a un gobierno laborista.

Un resumen muy breve y torpe de cómo se supone que funcionan las cosas: pagamos impuestos. El gobierno participa en las actividades económicas. Los impuestos y emolumentos se pagan y acumulan en un fondo común llamado el Tesoro. El Tesoro se utiliza para pagar lo que la gente necesita. Me imagino que la mayoría de las personas son como yo y quieren seguir pagando, porque saben que las carreteras no aparecen de la nada y que los parques de bomberos no funcionan a base de insertar monedas en una máquina. Seguro que la mayoría que ha dejado de escuchar hasta aquí serán los libertarians americanos que piensan que lo único que se interpone entre ellos y la posesión de un cohete es que su gobierno les obliga a pagar impuestos, por no hablar de los pesados ​​anarquistas que piensan que el futuro es de las personas que practican la inedia. O los serios tribalistas que pretenden intercambiar comida por cestos de mimbre que han fabricado ellos mismos. Seguro que las personas a las que les gusta la electricidad, en general, me siguen escuchando.

Ahora me iré al otro lado. Soy un socialista inglés. Esto significa que creo en las telepantallas, el crimental y otras cosas doblemásnobueno. La seguridad social desde la cuna a la tumba. Una economía mixta. Y un sistema educativo gratuito y de calidad. No creo que tengamos que dar una educación sobre una base transaccional.

Sin embargo, este fin de semana pasado nuestro canciller Gordon Brown ha interpretado el viejo estereotipo de un escocés de puños apretados con un puño blanco en el bolsillo. Ha afirmado literalmente que la educación universitaria no debería ser gratuita y que si les estamos ofreciendo educación de calidad a los estudiantes, entonces deberían devolver el dinero. Esto se conoce como "tarifas de recarga". Varios miles de libras por estudiante.

Dado que todavía pagamos una tasa de impuesto sobre la renta que podría hacer palidecer a los estadounidenses, de alguna manera no creo que el Tesoro se haya convertido en una gran caja llena de aire sin nada más.

Me encanta pagar impuestos. Me gustaría pagar menos, porque algunos meses es difícil encontrar efectivo para pagar nuevas cubas de aceite hirviendo que verter sobre los campesinos desde mis almenas. Pero me gusta pagar impuestos. Porque significa que los bomberos vendrán cuando los necesite, significa que recibiré tratamiento cuando esté enfermo, y porque nuestros hijos recibirán la educación necesaria, esperamos, para que cuando sean adultos tomen mejores decisiones que nosotros.

Una tarifa de varios miles es la diferencia entre las personas de origen pobre que reciben educación para conocer el mundo en general a que se les enseñe a decir: "¿quieres patatas fritas con tu menú?"

No fui a la universidad. No soy especialmente inteligente. Pero estoy contento de seguir pagando impuestos para que la gente más inteligente que yo pueda continuar actualizando sus dones. Como escritor profesional y hombre que lleva mucho tiempo en este mundo, me permito recordarte que el Tesoro es una riqueza común, no una especie de bandidaje, existe para que se gaste en el bien común.

¿O te gusta la idea de toda una generación que cuando mira al cielo nocturno, lo único que ve es el apagado brillo aséptico de los logos de McDonalds?

(Puede que mis lectores estadounidenses probablemente no hayan entendido ni una palabra de lo anterior, excepto lo que hayan pillado los libertarians. No me importa, porque de todos modos me pagan por lo escribo. Y sé que voy a gastar el dinero en comunismo.)

-Warren Ellis (escrito en algún momento de 2002-2004.)

lunes, 30 de octubre de 2017

BRAINPOWERED 30: NO HA PASADO NADA, por Warren Ellis

No ha pasado nada. Después de mudarnos al siglo XXI, el mundo ha seguido adelante. Toda la tensión del milenio se ha evaporado, el 2001 pasó de la ciencia ficción a convertirse en un artefacto histórico, y la mayoría de la gente miró a su alrededor y vio que las cosas a este lado de la barrera eran más o menos las mismas que en el otro. Y eso fue todo.

Hoy (lunes), he leído una entrevista con Marilyn Manson, donde explicaba su evocación del CABARET en su última obra como reacción a los tiempos actuales, el vodevil de los treinta como un refugio de la política. Sin embargo, me parece notable que Manson se describa como ampliamente apolítico, lo que hace que te preguntes exactamente para qué se habrá inventado ese refugio. Es un lío interesante. El himno a la decadencia de CABARET solo puede ser poderosamente duradero en su contexto: cuando tienes el conocimiento de que el Tercer Reich espera dos calles más allá, lo que le otorga el final auténtico de todas las verdaderas leyendas, como el último combate en el Ragnarok y la flecha que indica la tumba de Robin Hood. Usar la ropa de la época no ayuda a reiterar las lecciones de su época o de su recreación cinematográfica: que no te puedes esconder del mal, que la maquinaria de las sociedades conservadoras siempre encontrará la forma de aplastar al Too Much Fun Club. Pero la emulación se las arregla para producir otros significantes, quizá bastante graves.

Los artistas populares suelen generar un discurso ambivalente. Son capaces de producir un sentido de colusión en los que de todas formas estaban de acuerdo con ellos: mediante el CD, el libro, la novela gráfica, te digo que somos tú y yo contra el mundo, soy tu amigo / aliado / líder, te entiendo, e inevitablemente también le dicen a la mente receptiva qué pensar y con qué hay que identificarse. Mediante su obra aseguran que este es un momento apolítico, que votar no importa, y que podemos seguir visitando el Kitty Kat Keller mientras podamos.

Relajación post-milenio. No ha pasado nada, nada ha cambiado, y tú y yo no podemos cambiar las cosas.

Estos días he escuchado mucho a Marilyn Manson. La mayoría de su música no me llama, pero disfruto de su personaje, él mismo como arte. Es un hombre inteligente, y sospecho que sus disculpas no solo son artificiosas. Ahora tiene treinta y cuatro años, es un artista experimentado y un manipulador de los medios experimentado, y conoce bien a su público. Y en la actualidad, Estados Unidos y Gran Bretaña son una zona política muerta. George W. Bush no tiene una oposición creíble, y a quien sea que se intente enfrentar a él en 2004 probablemente lo conseguirán anular durante el proceso de candidatura. En Gran Bretaña es lo mismo: el líder de la oposición, Michael Howard, es un monstruo elocuente con tendencias criminales que hasta hace poco había sido rechazado y vilipendiado por su propio partido como un mutante moral.

Frente a esto, es comprensible que se transmita este tipo de mensaje: mejor encuentra un espacio lo bastante alejado de la política, porque estamos un momento en el que votar ya no importa. Estamos todos jodidos. La apatía no es nada de lo que avergonzarse. La ira no tiene sentido.

Y ciertamente vivimos una época en la que en su mayoría, la ira en el arte se ha desvanecido. No hablo del desapego genial del posmodernismo, sino de un giro hacia el interior. El tipo de sacudida emo de los últimos años es un buen ejemplo: la completa eliminación de prácticamente cualquier definición de punk al servicio de lloriqueos acerca de que no tienes una jodida novia. "Punk emocional" = Lloriqueante Música Feúcha para Críos. Deberían poner carteles en las tiendas de guitarras: "Nos reservamos el derecho de no vender a personas que quieran escribir canciones sobre el uso de anteojos y que les hayan dado calabazas chavalas que de todos modos no se sabían ni su nombre".

Parece razonable, pero desde luego, a Manson no le hace daño reforzar la auto-percepción de "persona independiente" de su público.

Pero no obstante, me parece molesto. ¿De verdad que las respuestas de "no ha pasado nada" y "no va a pasar nada y no puedes hacer nada al respecto" son una reacción creativa? ¿No hará que el público alienado se empiece a preparar para una vida condenada a morir con el pelo del color con el que nació e intente conseguir un trabajo en una compañía de seguros? ¿Es ahí donde vamos a acabar? ¿Todo lo que tiene que decir la cultura popular es: "bueno, a la mierda"? ¿Incluso aunque sea una pose de transición?

La lección de la década de los treinta es que en un momento de conservadurismo invasivo y represión progresiva, la mejor respuesta es no tirar por el inodoro tu maldita espina dorsal.

-Warren (en algún momento entre 2002-2004)

viernes, 27 de octubre de 2017

BRAINPOWERED 29: NUEVO DEPORTE CON ESPECTADORES, por Warren Ellis

Este es el nuevo deporte con espectadores: observar la absoluta y horrible desesperación del negocio de la música. Mientras los sellos estadounidenses intentan llamar a sus artistas al orden para que incluyan menos canciones en CD (que como alguien me señaló, es una excelente forma de reducir los pagos de royalties), el negocio musical británico ha empezado a proclamar una nueva Next Big Thing cada semana. Esta vez le ha tocado a Razorlight, un grupo de pálidas e insípidas canciones que sonarían como la peor canción de Strokes que has escuchado, si los Strokes hubiesen olvidado lo poco que aprendieron sobre cómo hacer una canción en las colecciones de discos de sus ricos papis. "Rip It Up" es una absolutamente vergonzosa sacudida de dos minutos de cuatro pub kids borrachos que suenan como si se hubiesen olvidado de tocarla a la mitad. Depurada hasta el límite por Steve Lillywhite, parece música de guitarras segura y confortable para la generación Pop Idol. Podría ser un perfecto y jodido tono de llamada.

Las ventas de discos continúan disminuyendo tanto en Gran Bretaña como en los Estados Unidos, y estoy empezando a creer que la culpa la tienen KaZaA y todo lo que tenga que ver con estos horribles años musicales que estamos viviendo. En cuanto a lo que ocurre aquí, las responsabilidades no pueden recaer en otros que no sean Pop Idol, Pop Academy y lo que sea que sean las otras cosas. Programas de televisión diseñados específicamente para fabricar el producto pop absolutamente menos ofensivo utilizando una estructura de concurso y aplicando la democracia telefónica. Si eres lo suficientemente tonto como para sentarte ante estos espectáculos sin que la parte frontal de tu cabeza se te llene de tumores, tienes la oportunidad de votar por el actor que sea lo suficientemente retrasado como para que te sirva de consuelo.
Son tan risueños sus protagonistas, que incluso las Spice Girls parecen de verdad. Recuerdo al novelista y crítico Nik Cohn asegurando que si hubiese sabido que Bruce Springsteen estaba a la vuelta de la esquina, nunca habría sido tan duro con Bob Dylan. La gente criticaba a las Spice Girls por ser una banda prefabricada, pero ¿quién podría saber que había todo un criadero de vainas a la vuelta de la esquina?

Y por Dios, fíjate en las"alternativas" que te ofrece la máquina. Travis y Coldplay. Los debiluchos inmóviles que usan calcetines como sombreros y se morirían de miedo si alguien les hiciese interpretar algo tan grosero y vulgar como una melodía. Lo suyo son los informes y sensibles rasgueos de guitarra invisibles para el recuerdo, y la creencia de que sus cacareadas "composiciones" no necesitan más que del murmullo de un montón de palabras que no dicen nada en absoluto. Si las sometiesen a un pensamiento honesto, estas personas se terminarían evaporando. ¿Cuándo dejamos de querer que nuestra música y nuestras bandas estuviesen vivas?

Kieron Gillen, mi amigo el compositor de música / escritor de juegos / guionista de cómics tiene algo que decir sobre The Vines que encaja perfectamente:

"Si una niña pobre se compra los Vines, terminará casi sin recordar lo buena que que puede ser la música pop, así que la descartará como algo irrelevante. Ha desperdiciado su primer impulso en Vines, que es como la esposa hogareña que envejece sin creer que el sexo sea grandioso, porque solo ha experimentado un espasmo prematuro intentando alcanzar su cuello uterino mediante empujones espasmódicos y desesperados. Si The Vines es tu primera banda favorita, estás jodido nada más empezar. Es el equivalente pop de un bebé con talidomida".

La percepción que tengo sobre la industria musical estadounidense desde Gran Bretaña es que parece haberse hundido en una extraña obsesión pedófila. Britney Spears ha pasado del atuendo de colegiala a una mirada de hentai profundamente extraña, con una cabeza de niña pegada sobre grandes telas de plástico brillante, cantando con la voz de Minnie Mouse. No es de extrañar que la persiguiera un tipo japonés de mediana edad de aspecto furtivo. Probablemente acarreaba una maleta llena de tentáculos para usarlos con ella. Christina Aguilera nos oferta la visión de una niña de doce años con charreteras de cuero y un sujetador de goma. Justin Timberlake, que parece viajar siempre con un grupo de personas negras cuyo trabajo consiste en presentarlo en el escenario y proclamar lo "real" y "callejero" que es, parece tener quince años si se le ilumina desde el ángulo adecuado, pero tiene la sonrisa perlada y los ojos vacíos de un viejo actor de variedades. Dale diez años más e interpretará el papel de Dean Jones en las versiones de "Herbie The Love Bug". Tal vez su voz se habrá estropeado para entonces. Tal vez Timbaland y sus delgadas y nimias producciones habrán escapado de la ciudad en tren.

No, en realidad estos horrores no son el completo fin de la industria de la música. Pero los podemos percibir como los motores que lo impulsan, capaces de llenar las arcas de las compañía discográficas y mantener el negocio. Es un hecho, la música mainstream casi siempre es pésima. Pero, por Dios, ¿puedes recordar un momento en que el mainstream estuviese tan vacío? Se parece a ese horrible período antes del punk, cuando la gente compraba discos de Dean Friedman solo por comprar algo, y las compañías de pósters imprimían imágenes de seis pies de alto de Nana Mouskouri y Demis Roussos solo para tener algo que vender. O esa época en los ochenta antes de la desaparición del acid house (al mismo tiempo hacían aparición algunas de las mejores bandas de guitarras de la historia), cuando la música pop perdió el bajo y se convirtió en un sonido horrible y hambriento. Vivir estos tiempos muertos me pone malo.

Entonces, ¿qué hay de nuevo y bueno? En realidad tienes que fijarte en los recovecos. Al menos es lo que suelo hacer yo. Uno de mis últimos vicios es comprar singles. Hay una tienda de música independiente en Manchester llamada Piccadilly Records que dispone de un impecable servicio de venta por correo. En los últimos meses he estado escuchando:

"White Russian Galaxy" de Crimea es la cosa más jodidamente fanfarrona de todo el año. De entre todos, han sido los Wannadies los que han lanzado un single titulado "Skin" que debe provenir de un mundo paralelo donde los Pixies acaban de aparecer y todos se convirtieron en supermodelos ganadores del Premio Nobel. Además de en unos borrachos. The Kills elevó la sordidez hasta convertirla en el arte perfecto con el cáustico "Black Rooster (Fuck And Fight)" y el trascendental y sucio "Fried My Little Brains". Es probable que Yeah Yeah Yeahs sea la banda más famosa que voy a mencionar, han grabado "Maps" y "Date With The Night" y ahora ya se pueden morir tranquilos. Secret Machines encabezó un sólido EP con un instrumental titulado "Marconi's Radio" que simplemente es capaz de reconectar la parte frontal de tu cerebro. Es como volver a descubrir la alegría. Seguramente, "I Did not Say" de Fiel Garvie sea lo más hermoso que he escuchado este año (y si no es así, entonces lo será "Anthems For A Seventeen Year Old Girl", de YOU FORGOT IT IN PEOPLE, el álbum de Broken Social Scene), completamente repleto de malvado sexo lánguido y perezoso. Ambulance ha editado un EP con dos grandes momentos de emocionante psico-mantra: "I Am A Star I Am An Angel" y el enloquecedor ataque cerebral tecno: "Hey! Beat Takeshi", donde se puede escuchar el verso del año, con el que ya te dejo:

"Hey! Beat Takeshi 
I'm sitting in an English garden 
The flowers are black 
And the sun has been attacked 
And that baby's never gonna sing..."

-Warren (en algún momento de 2002-2004).

lunes, 23 de octubre de 2017

INTENTEMOS CAPTAR SU MENTE: UNA ENTREVISTA CON RICHARD CASE (3 DE 3)

Por Joseph Torres para Amazing Heroes nº 190 (1991). Traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2.

AH: Guau. ¿Te ayudaron esos encuentros a sacar a la luz una personalidad como la de Jane?

CASE: Supongo que tienen que estar ahí. No, tampoco es que hiciese ningún esfuerzo consciente. Ya sabes, desde que he visto algo así en persona, visualmente sé que no es algo en plan "Jekyll y Hyde". Si yo hubiese escrito las escenas, habrían sido diferentes.

AH: ¿Le has contado alguna de esas experiencias a Grant?

CASE: He tenido la intención de hablarle sobre ellas, pero cuando lo intentas, la conversación discurre por tantos caminos que sueles olvidarte de algunas cosas.

AH: Bueno, la próxima vez que lo llames, pregúntale si podría traerse de vuelta algunos de los personajes desechados, como los del Culto del Libro No Escrito.

CASE: En ese guión hay muchos personajes maravillosos como Winken, Blinken y Nod, contra los que a Grant le hubiese gustado que se enfrentase la Doom Patrol. Me refiero a esos pequeños enanos con máscaras de gas que subían por el techo con sus triciclos. Esas historias se escribieron para llenarlas de personajes sin que la historia transcurriera durante muchos números. Pero habría estado bien ver un poco más de los Solteros Secos o la Policía Pálida.

AH: Has comentado que te gusta ese tipo de relación colaborativa que se suele formar con el guionista. ¿También ha surgido con Grant en esta serie?

CASE: No, en realidad dejo que él haga todo el trabajo. [Risas]. Sabe hacerlo mucho mejor.

AH: Supongo que habréis celebrado bastantes llamadas a larga distancia de y hacia Glasgow.

CASE: Sí, ha sido caro, pero a veces tenemos que hacerlo.

AH: Siempre se las puedes cargar a DC, ¿no?

CASE: Creo que sí que puedo hacerlo [risas], aunque no lo he hecho.
AH: ¿En qué ocasiones has llamado a Grant?

CASE: Por ejemplo, para el número 38 de "Kaleidoscape", no era capaz de captar ciertos conceptos. En el guión describía cosas como "no son cosas concretas, intentas asirlas con los dedos y se te van acercando", así que tuve que preguntarle a qué se refería. También tuve que llamarlo para que me quedasen claras las relaciones entre las tres razas alienígenas de la historia de la Red Insecto. Además, a veces en el guión hace alusión a algunas referencias británicas realmente oscuras y no tengo ni idea de lo que está hablando. En ocasiones suelo llamar a mi editor Art Young para ese tipo de cosas, para que me de una respuesta satisfactoria.

Por supuesto, es bastante divertido ir a la biblioteca a buscar referencias. Vivo pegado a una Universidad con una gran biblioteca en la que puedo entrar y mirar en sus ordenadores lo que estoy buscando. En realidad es toda una fuente de inspiración, porque a veces me doy de bruces con esos grandes libros llenos de cosas maravillosas y extrañas. Como la información que encontré para los títeres del número 33, para la que tuve que revisar un montón de libros sobre el tema. Encontré cosas increíbles que me dejaron perplejo.

AH: Parece que Grant te deja llevar a cabo un montón de investigación.

CASE: Sí, y en parte me la suele enviar. Pero lleva un tiempo sin hacerlo, porque se ha acostumbrado a la idea de que se convierta en uno de mis disfrutes de la serie, eso sí, siempre que tenga tiempo.

AH: ¿Sientes que te ha dado más libertad ahora que cuando empezaste?

CASE: Ah, claro, seguramente porque estoy teniendo más en cuenta sus puntos de vista. La serie ha empezado a formar parte de mí según íbamos avanzando. Ha ido creciendo para formar parte de mí. Me parece que muchos de los detalles extraños que se pueden ver en los fondos son mucho más "yo" de lo que solían ser. Antes, la mayoría de las veces dibujaba lo que ponía en el guión, pero ahora me puedo explayar.
AH: ¿De qué tipo de cosas se ha llegado a quejar Grant?

CASE: Antes tenía algunos problemas con mi dibujo de la anatomía. Estoy de acuerdo con él. Algunos de mis dibujos de las figuras eran un poco rígidos. Todavía no están tan animados como me gustaría, aunque siempre intento resolverlo y avanzar en cada número. En cuanto a los Hombres Tijera, se quejó de que eran demasiado simples. Tampoco le gustó el corte de pelo de Flex Mentallo, tenía un estilo ligeramente diferente en mente.

AH: ¿Sigues su trabajo fuera de vuestra colaboración?

CASE: Sí, he leído la mayor parte de lo que ha escrito porque creo que en la actualidad es uno de los mejores guionistas del medio. He leído Zenith, y también toda su etapa de Animal Man, la disfruté mucho. También me gustaron sus dos números de Hellblazer. Me encantó Arkham [Asylum], aunque mucha gente se haya quejado de la historia.

AH: Grant ha sido acusado de escribir finales "anti-climáticos", de no seguir la fórmula "conflicto-clímax-desenlace".

CASE: Sí, y a mí me parece positivo. Mientras no lo convierta en un cliché. Nadie debería ser tan formulista. Siempre debes intentar distanciarte de lo habitual.

AH: Me parece que es un recurso "algo británico". Creo que la mayoría de los lectores de historieta norteamericanos están demasiado acostumbrados a las "resoluciones" en plan felices para siempre...

CASE: Exactamente. Creo que la mayoría de las historias parecen funcionar mejor cuando no se deja todo resuelto. Como en los cómics de la Marvel, donde al final de la historia, o en algún lugar en el medio, el villano explica exactamente qué ha hecho y cómo se las ha arreglado para hacerlo, y cuáles son sus motivos para hacer lo que está haciendo. La vida no suele estar tan "programada" y los cómics tampoco tienen por qué estarlo. 

AH: ¿Sientes que estás haciendo algo innovador en el campo de los cómics de superhéroes? 

CASE: Sí, claro. 

AH: ¿Qué pasa con ese argumento de que los cómics de superhéroes son lo que está fastidiando esta forma de arte? 

CASE: Creo que en parte es cierto, pero tampoco hay que descartarlos por completo. También me gustaría hacer una obra sin superhéroes. La mayoría de lo que leo no es de superhéroes. Me gustan mucho las series de terror (Sandman, Hellblazer), aunque se están haciendo otro tipo de trabajos interesantes que van más allá del terror. Tenemos cosas como Shade, el Hombre Cambiante. El concepto básico es algo así como un superhéroe, pero Peter Milligan se las arregla para extenderlo hacia extremismos maravillosos y salvajes. 

AH: Supongo que te gusta trabajar dentro del sistema DC, haciendo series regulares y...

CASE: Creo que preferiría trabajar en un proyecto como una serie limitada o una novela gráfica, para poder volcarme más en las páginas. Pero lo estoy superando.
AH: ¿Ha habido momentos en los que te hayan metido prisa? 

CASE: Claro, porque soy lento. A veces me gustaría ponerme a pintar o dibujar mi propio trabajo, pero sencillamente no tengo tiempo. 

AH: ¿Dejaste voluntariamente de hacer portadas o es que te quitaron? 

CASE: Fue cosa de Mark Waid, el editor. En esta serie he tenido tres editores

AH: ¿Crees que ha sido positivo o negativo? 

CASE: Todos los editores han sido bastante buenos. Art es un poco más estricto con los plazos y... digámoslo de esta forma, Mark Waid no era demasiado estricto. 

AH: DC lo dejó marchar, ¿no? 

CASE: Sí, pero no quiero hablar sobre el tema. Supongo que tomó algunas decisiones con las que yo no estaba de acuerdo. 

AH: ¿Como...? 

CASE: Tomó la decisión de contratar a John Nyberg como entintador en lugar de a Scott Hanna, justo en el momento en el que pensaba que Scott y yo estábamos empezando a trabajar bien juntos. No me hizo muy feliz, la verdad. Aunque John y yo también hemos empezado a hacer un trabajo realmente bueno. 

AH: ¿Fue Mark el que se trajo a Simon Bisley? 

CASE: Sí, y en parte lo hizo porque estaba teniendo problemas para cumplir con los plazos. 

AH: No fue como si sintieras que alguien te estaba quitando el trabajo. 

CASE: Puede que en parte, pero ese sentimiento desapareció poco después. Me refiero a que de todos modos, Simon hace unas portadas maravillosas. Creo que son geniales. 

AH: ¿Alguna vez te han dicho que la portada y el interior no coinciden? 

CASE: Supongo que algunas personas se han quejado. Simon suele pintar unas cubiertas salvajes, se vuelve loco con el aspecto de los personajes. Claro, los dos estilos no coinciden, pero a quién le importa. A mí no. Sé que algunas personas están molestas. A veces mi esposa incluso me lo dice: "¡Eso ni siquiera se parece a ese personaje!" Y le suelo contestar: "Sí, a Simon se la ha ido la cabeza esta vez, pero creo que es genial". Me encanta su trabajo. 

AH: A mí también. Creo que incorporarlo ha sido una buena decisión. Sin ánimo de ofender. 

CASE: [Risas]: Sin problemas.
AH: ¿Temes que te etiqueten con la palabra que empieza por "c", dibujante por contrato? 

CASE: Sí, a veces me preocupa. Algunas veces, cuando las facturas del mes son abultadas, pienso en llamar a alguien más y hacer un trabajo adicional aquí y allá para estar preparado para poder dejarlo. Trato de no pensarlo mucho y no preocuparme por el dinero. Doom Patrol no solo lo hago por dinero. En realidad me encanta trabajar en la serie. Pero ocasionalmente me canso de ponerme con la rutina mensual. Las historias de Grant bastan para mantenerme en marcha, pero hay momentos en los que tengo ganas de tomarme tiempo libre para hacer otras cosas. Pero no es un trabajo de alquiler. Siento que estoy avanzando y contribuyendo al medio. 

AH: ¿Alguna vez te han criticado con el argumento de que tal vez tus dibujos no estén a al altura de los guiones de Grant? 

CASE: Es algo que sentí en el pasado. En parte fue como un jarro de agua fría. Tal vez algunas de mis cosas anteriores no eran tan imaginativas. No me sentía cómodo del todo. Pero cuando Grant y yo nos hemos juntado en San Diego y le he mostrado algunos de los últimos lápices y esas cosas, parece que le han gustado mucho. Creo que hemos llegado al punto en el que hemos empezado a conectar. 

AH: Estás trabajando con uno de los escritores de cómics más conocidos. ¿Alguna vez te has sentido intimidado? 

CASE: ¡Cuando empezamos no sabía que Grant era tan bueno! [Risas]. Inicialmente no lo sentía, pero ahora sí. Ya sabes: "Grant Morrison es dios, bla, bla, bla". Ahora me siento cómodo. Siento que también es mi serie. Él es el responsable de la mayor parte de la nueva Doom Patrol, pero en gran parte yo también. 

AH: ¿Qué se siente al escuchar siempre esa etiqueta de "la Doom Patrol de Grant Morrison"? 

CASE: Claro, también me gustaría ver mi nombre en los neones: "Doom Patrol 19, el primer número de Grant Morriosn / Richard Case". [Risas]. Pero fue él el que comenzó esto de la nada. 

AH: Bueno, Doom Patrol es uno de mis títulos favoritos, y creo que formáis un gran equipo creativo. Gracias por la entrevista.

CASE: Gracias, Jay, ha sido un placer. 

AH: ¡Ahora hazme un dibujo!

jueves, 19 de octubre de 2017

BRAINPOWERED 28: MIENTRAS ESTOY FUERA, por Warren Ellis

Ha pasado un tiempo desde que escribí uno de estos: en parte porque el trabajo amenaza con desbordarme, en parte porque no tengo mucho que decir sobre novelas gráficas. En realidad esto último no ha cambiado, así que excepto de pasada, tampoco esperes encontrar demasiada información sobre el medio por un tiempo.

En cuanto al trabajo, hace poco he vendido una novela en prosa a HarperCollins [es posible que se refiera a "Camino Tortuoso", 2007], y también la opción de mi serie de cómics GLOBAL FREQUENCY a The WB para televisionland. El primero, que todavía no tiene título, se va a publicar a principios de 2005, y este último proyecto, con el compromiso de que escribiese el script para WB, nunca verá la luz, porque así funcionan las cosas. Incluso los pilotos acabados no siempre se llegan a filtrar. Solo este año, Steven Bochco produjo un piloto completo de su maldito programa de ciencia ficción policial NYPD 2069 (o como se llamase), y lo consideraron tan atroz, (recuerda, este es el tío que hizo CANCIÓN TRISTE DE HILL STREET y POLICÍAS DE NUEVA YORK) que nunca se llegó a emitir y fue cancelado.

De vez en cuando he estado trabajando en la periferia del desarrollo de programas para televisión, así que tiendo a poner un ojo en la evolución del medio en Estados Unidos y Gran Bretaña, donde resido. Sinceramente, si me pusiera a recordar un momento en que la televisión haya sido tan inútilmente inútil como en la actualidad, estaría en problemas. Me suelen llegar muchas cosas a través de la magia de las interwebs, así que he podido ver la cosa esa de Bochco, y muchos otros programas para la televisión de Estados Unidos antes de que se lleguen a emitir. Por lo tanto, esta temporada he intentado convencer a un grupo de amigos para que apaguen sus televisores y se pongan a hacer algo mucho más interesante en su lugar. No pude evitar reírme al ver que David Caruso, de CSI MIAMI, aparentemente ha tomado prestados los servicios del guionista habitual de Arnold Schwartzenegger, porque ahora parece hablar exclusivamente a base de frases contundente y con gancho (mientras que Sofía Milos se gana su merecido cheque mirándolo arrobada mientras lanza hacia el frente a su Carusobot Command Lines). También es evidente que el elenco original de CSI ha exigido ponerse más guapos, Marg Helgenberger se ha vestido con corpiño y Jorja Fox se ha maquillado, mientras que William Petersen recupera su leve barba de la Era MANHUNTER y se las ha arreglado para conseguir un nuevo guardarropa que potencie su personaje.

No, no estoy del todo seguro de cuán larga ha sido esa última frase. Para mí es temprano, así que cállate. (Una vez, mientras Tom Baker estaba interpretando al DOCTOR, pronunció un texto que había escrito para él e hizo una pausa en medio del guión, hojeó el papel y luego se rió al micrófono: ¡Warren, eres un bastardo! ¡Esta oración tiene sesenta y cinco palabras largas!")

(Por otro lado: los agentes de Tom Baker, dos ancianas de Primrose Hill, no se quedaron demasiado cómodas con el guión. "A Thomas no le gustan los juramentos. En este guión hay muchos". Después de perderme en BBC Broadcasting House, llegué tarde a la sesión de grabación. Cuando entré por la puerta, Julian, el productor, que había estado haciendo café, le acababa de decir a Tom: "¿Hay algo que pueda hacer por usted, Tom?". Abrí la puerta justo para poder escuchar al héroe de mi infancia, Doctor Who, gritar: "¡Qué cojones pasa! ¿Qué hostias me estás proponiendo, pequeño bastardo?" No podría haber sido más feliz.)

De todas formas. Sí. He estado ocupado. Seguiré produciendo textos esta semana, aunque lo más probable es que no tengan interés para nadie. Hay más cosas en mi vida diaria que las novelas gráficas, como también imagino que las habrá en la tuya. En cuanto a cómics, todo lo que he leído esta semana son algunos de los números de la antología de ciencia ficción anglo-francesa METAL HURLANT. También estoy con el nuevo libro de Steven Shaviro, CONNECTED, que analiza la sociedad de redes habilitada para internet en términos de ciencia ficción. Es una obra sumamente interesante sobre la que quiero volver en una columna posterior, y no solo porque haga referencia a mi novela gráfica TRANSMETROPOLITAN varias veces. En realidad se trata de mi propia visión de Wells de la ciencia ficción como herramienta mediante la que explorar y considerar nuestro tránsito en el mundo. Puede que esa conversación me lleve de vuelta a los cómics, porque he de hablar un poco sobre METAL HURLANT y el lugar que creo que podría / debería tener en la corriente cultural actual. (Lo que también me puede llevar a hablar sobre los cómics franceses de los setenta, no sé. Por ahora no quiero ni planearlo.) En mi bolsillo sigue a buen recaudo la memorable y grotesca historia de James Young de gira con Nico enganchada a la heroína en los ochenta, CANCIONES QUE NUNCA HAN PUESTO EN LA RADIO: "¿Sabes por qué nunca tienes ropa interior limpia? Porque te cagas cuando alguien te mira a los ojos". Este fin de semana también espero ansiosamente la nueva colección de ciencia ficción pervertida y omnisexual THE BACHELOR MACHINE, de M. Christian.

Mientras tanto, tengo la poco común labor de pensar en qué serie de fotografías tomadas con cámaras de teléfono exponer en una exhibición de una galería de Los Ángeles.

De cualquier manera. La próxima semana meteré algo de contenido real. Tal vez.

-Warren (en algún momento de 2002-2004).