lunes, 29 de mayo de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 7

Various - Teenage Treats Vol. 7
(Xerox, 1999)

A1-The Daleks - Rejected
A2-Numbers - Rock Stars
A3-Fraebbblarnir - False Death
A4-Bodies - Art Nouveau
A5-The News - 50% Reduction
A6-Shish - Snake's Song
B1-Dave Bishop - Respectable Men
B2-The Buzz - Insanity
B3-Trainspotters - Hiring The Hall
B4-Y Trwynau Coch - Merched Dan 15
B5-Da Biz - On The Beach
B6-Autographs - While I'm Still Youngt

AQUI.

jueves, 25 de mayo de 2017

BRAINPOWERED 12: ALTERNITY, por Warren Ellis.

ALTERNITY

Las fotografías antiguas, las primeras fotografías, se han convertido en objetos fetichistas. A menudo revelan un tiempo en que la represión compartía espacio con la decadencia salvaje, aunque con férreas líneas de demarcación. De pinta restrictiva y decorativa, la ropa evoca la esclavitud (conocida una vez como The English Vice) sin nunca tener por qué nombrarla.

En ALTERNITY, Steve Cook fetichiza el fetiche. La cuidadosa manipulación digital emplaza a estas damas y caballeros en un mundo paralelo. Una interzona de hiperrealidad fabricada de caucho, piercings y tatuajes.

Desde hace algunos años, la carrera de Steve Cook ha sido tangencial a los cómics. El año que viene regresa al medio para diseñar la portada de VERTIGO X, una revista especial en plan objeto que quiere celebrar diez años de la ficción para adultos editada por DC, existente en una especie de mundo alternativo en el que las grandes editoriales comerciales producen algo distinto que ficción para críos y secuelas de películas.

BIBLIOTECAS

Hace seis o siete años, mi serie LAZARUS CHURCHYARD se podía encontrar casi exclusivamente en la biblioteca local. Hoy en día, el librero inteligente que vende novelas gráficas (pienso de inmediato en Amanda Fisher en Montana, Rory Root en Berkeley, Gib Bickel en Columbus, Ohio) le vende regularmente a la red de bibliotecas un monto de novelas gráficas que cuesta montones de dólares. Forma parte de una misión permanente que tiene el objetivo de encontrar lectores del medio en lugar de coleccionistas. En Artbomb estamos descubriendo que las bibliotecas quieren una versión en papel del ensayo sobre novelas gráficas que hizo Jessica Abel para nosotros (llevo intentando trabajar con ella desde que la conocí en un aeropuerto en 1997, la primera vez que leí su trabajo), para utilizarlo como una puerta de entrada para los lectores que se quieren adentrar en sus nacientes secciones de novela gráfica.

Si no te puedes permitir las cosas que sueles ver en Artbomb, por lo menos puedes entrar en tu biblioteca local y pedirlas. Esas son las cosas que necesitan leerse ahora. Intenta acceder a ellas como puedas.

ACCIÓN DE GRACIAS

Hoy celebro la existencia de Gran Bretaña pasando de todo un puñado de fanáticos religiosos de un continente muy grande y lejano. Lo hago porque estoy en Alemania bebiéndome un Red Bull en el Hotel Vier Jahrezeiten, al borde del lago Inner Alster de Hamburgo. Mi vientre rebosa de tortas de patata, salchichas y vasos de vino caliente.

Ha sido un viaje familiar, así que no he tenido demasiado tiempo para salir y realizar mi investigación cultural habitual. Para ser honesto, me ha resultado agradable rondar por los mercados de Navidad salpicados aquí y allá por el centro de Hamburgo: el humo aromático de los hornos de leña horneando panes frescos, los olores del bratwurst y el vino y el café. Champán y nueces tostadas por las noches.

En Los Ángeles vi a un hombre que llevaba una camiseta donde se podía leer DEFEND COMICS. Esta misma tarde, en Alemania, he decidido decir: que le jodan a los cómics. Incluso aunque sólo sea por un día. Es un mundo grande y todo tiene un lugar y un momento.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004. NoCal: Northern California.)

martes, 23 de mayo de 2017

CÓMO CREAR UNA TIRA DE CÓMIC, por Charles Schulz (1 DE 2)

El Journal está orgulloso de presentar este raro ensayo de uno de los más grandes historietistas del S. XX. Fue publicado originalmente en 1959 por Art Instruction, Inc. y ha sido recuperado por Milo George para The Comics Journal nº 250 (2003). Traducido por Frog2000

Sencillamente, lo que más difícil les resulta hacer a los que comienzan en el medio del cómic es dibujar su primer puñado de historietas. Parece extraño que la mayoría de las personas con ambiciones artísticas que quieren trabajar en el medio no estén dispuestas a encarar la gran cantidad de esfuerzo que mucha otra gente puede afrontar en medios comparables. La mayoría de personas ambiciosas que quieren trabajar en el cómic tan solo quieren dibujar dos o tres semanas de material y luego empezar a comercializarlo. No están preparados para emplear varios años aprendiendo. Eso sí, con esto no quiero decir que no estén dispuestos a trabajar en los así llamados "puestos menores" de los dibujos animados, aunque no tengan ni idea de las muchas, muchas caricaturas que son necesarias dibujar incluso antes de que uno pueda acercarse a esos sitios.

Resulta extraño que la gente de otros campos artísticos esté dispuesta a pintar y dibujar como forma de diversión y experimentación, pero muy pocos autores estén dispuestos a dibujar una serie de tiras de cómic sólo para adquirir experiencia. Parece que la creencia habitual es que todo lo que tenemos que hacer es perfeccionar nuestra rotulado, nuestro dibujo de la figura y el tipo de movimiento, y que de esa forma ya estaremos completamente listos para empezar. Nada mas lejos de la realidad. Primero debemos entrenar la mente para pensar de una forma determinada. Creo que el principiante debería interiorizar el hecho de que probablemente va a gastar entre cinco y diez años de su vida hasta poder desarrollar lo suficiente su capacidad de observación y su sentido del humor como para ser capaz de aventurarse en el lado profesional del negocio.

Por supuesto, estoy hablando de las tiras de periódico humorísticas en particular. Sin embargo, lo mismo se podría decir de las de aventuras. Los autores que trabajan en las tiras de aventuras son narradores entrenados, y no han logrado conseguir esa capacidad de un día para otro. Entonces, ¿qué podemos hacer para empezar?

Lo más importante que deberíamos hacer es intentar evitar abarcar demasiado sin tener en cuenta lo que conocemos. Casi todos tenemos ideas generales que creemos que podrían ser geniales para una serie de cómic, pero cuando intentamos desglosarlas en episodios dosificados diariamente, nos resulta extremadamente difícil hacerlo. Es en este punto donde creo que deberíamos comenzar. Inténtalo. Intenta pensar en cómo harías tus episodios diarios sin concentrarte demasiado en las características generales de la tira. Mientras te estás concentrando en esas entregas diarias, intentando que se te ocurra la idea más chistosa que puedas para cada una de las jornadas, también deberías intentar desarrollar las personalidades de tus personajes. Te darás cuenta de que las ideas se te irán ocurriendo teniendo en cuenta dichas personalidades.

A medida que tus ideas desarrollan las personalidades de los personajes y las personalidades hacen que se te ocurran más ideas, el conjunto general de la tira empezará a tomar forma. Realmente, esta es la única forma práctica de desarrollar una buena y sólida tira de cómic.

Si lo haces al revés, tus ocurrencias parecerán débiles. Si piensas demasiado en la temática general de la tira, tus ideas se acabarán diluyendo.

El sistema que te he recomendado también te asegura que puedes enfilar cualquier dirección que tus pensamientos puedan tomar. Durante estos primeros días de trabajo y práctica de tu tira, no te puedes limitar a una sola idea en particular. Deberías estar buscando constantemente personajes e ideas que finalmente te hagan darte cuenta de cuáles son tus puntos fuertes para trabajar en el medio.

(Continuará)

jueves, 18 de mayo de 2017

LOST IN TRANSLATION: EL HUMOR NO TIENE POR QUÉ SER "KAWAII" (3 DE 3)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 273 (2006). Parte 1, parte 2. Traducido por Frog2000. 

Por supuesto, gran parte de cualquier obra suele depender del contexto social, porque Gaki-Deka, con Yamagami justo detrás dirigiendo sus acciones, se alegra de cruzar los límites tanto como resulte posible. Literalmente baila encima suyo, porque sus aventuras ejemplifican al niño que siempre está intentando forzar las cosas e indagando. Leyéndole se tiene la sensación de que si dejaran a su autor hacer lo que quisiera, no haría algo demasiado diferente. De hecho, supongo que si hubiese crecido en la Europa progresista, se habría convertido en escenógrafo. Mejor aún, sería abogado. Porque no necesita códigos sociales estrictos para trabajar en absoluto. Por eso, sus cómics son capaces de desafiar y celebrar la censura simultáneamente. La desafían porque siguen todas las leyes a rajatabla con gran júbilo legalista, por ejemplo, nunca se muestran los genitales adultos. Sin embargo, las damas se esconden detrás de conejitos mientras los hombres sin pantalones se quedan alegremente de pie frente a sus estúpidos familiares cubriéndose con bates de béisbol de la marca Louisville Sluggers, a menos que, dependiendo de la necesidad, un cañón gigantesco ocupe su lugar. También celebran la censura, porque ella misma ha facilitado que ocurran estas cosas en las páginas del título. Sin los estrictos códigos de la censura de posguerra japonesa, los artistas nunca habrían tenido el impulso de elevar su obra creativa hasta niveles tan absurdos. ¿Por qué iban a crear y elaborar todo ese sistema de engañosos elementos sustitutos si hubiesen podido mostrar los genitales, el sexo, la obscenidad, tal cual? ¿Por qué ofrecer al intelecto de cualquier lector los complejos placeres de la decodificación, reflejando el placer del propio autor mientras concibe esos códigos? Sencillamente los autores habrían dibujado los penes. Pero es más aburrido. En su lugar, paradójicamente surge un moralismo inverso capaz de hostigar a la censura como el mal absoluto. Es una de las mayores paradojas del arte, si no de la vida. Sólo los límites son capaces de generar posibilidades, mientras que la infinidad de posibilidades que existen tan sólo son una masa informe. No me malinterpretéis, la censura me parece negativa, pero también lo son las transgresiones aburridas. El terreno intermedio es mucho más fértil.
"CINÉ-MANGA par TAKESHI KITANO"
CAHIERS DU CINÉMA #600, Avril 2005
5,40 Euros

El cineasta Takeshi Kitano sí que es capaz de entender las paradojas. Cuando la revista francesa de la nueva ola del cine le preguntó a este vanguardista qué significaba la Nueva Nueva Ola japonesa del cómic, él les entregó algo desafiante que incluyeron en el libreto especial de su número 600 donde se definía claramente lo que era. Aunque bautizaron el resultado final como "ciné-manga", en realidad los cómics son cómics, y este fumetti con textos que acompañan una selección de nuevos tebeos de esta New New New Wave estaba lleno de viejos trucos con algo que decir. Algunos de los peores intentos eran propios de holgazanes, mientras que los mejores eran sencillas tiras de chistes.

La verdad es que era un extraño emplazamiento donde encontrar manga con gag final, pero a decir verdad, en sus comienzos "Beat" Takeshi se estuvo ganando la vida en Osaka con un estilo de stand-up comedy antes de empezar a hacer películas de arte (o "arties"). Sus primeras experiencias en el mundo de los manzai brillan a lo largo de los "ciné-mangas" de 14" que dibuja, cada uno de entre tres y cinco viñetas, cómicos en su forma, y a menudo también en el efecto que producen. Están directamente inspirados en el movimiento de cómic OuBaPo: para ello Kitano elige entre 69 fotografías diferentes, elucubra una narrativa con ellas, y luego desafía a trece de sus compañeros del cine para que hagan lo mismo. Siempre es divertido ver sumergirse en el cómic a artistas de otros medios de comunicación, especialmente a aquellos que parecen despreciar la forma (me refiero a usted, Gus Van Sant). A veces los resultados no son comprensibles en absoluto.

Por suerte, el propio Kitano entiende bien el medio. Sus ciné-mangas están compuestos principalmente de imágenes, y solo los recubre con un escaso texto en su parte inferior que permite que el vacío entre unas y otras se vaya desplegando. Comparado con Van Sant, que ahoga las imágenes como si estuviese escribiendo un guión para un director en el que particularmente no confía, Kitano solo inserta un montón de palabras en un puñado de imágenes, aunque carezca de la rapidez que hace que este medio caracterizado por textos cortos resulte tan interesante.

De hecho, muchos de los cómics de los directores incluidos en esta antología comparten el mismo problema. Tal vez utilizar un formato diferente mitigue sus instintos artísticos, o tal vez querían hacer bande-dessinée más "sofisticada", pero muchos sufren la tendencia de querer ahogar las imágenes a base de texto, a menudo relacionando unos y otros de forma confusa. Esta tendencia es más evidente en los directores franceses. Quizá la BD favorezca la exposición, o es que les impregna la tradición filosófica francófona, o quizá es que todos tenían un mal día. Por otro lado, las mejores obras de esta antología brillan por su contención verbal. 

Seguramente uno de los grandes efectos del manga en los cómics estadounidenses ha sido el de liberarlos un poco de la exposición redundante, ayudando a favorecer la narrativa visual sobre la sobre-explicación. Estaría bien que la mayoría de los creadores de estos "ciné-manga" hubiesen entendido este rasgo positivo de la forma.

De entre el resto de directores, seguramente mis dos historias favoritas sean las de Apichatpong Weerasethakul y Rithy Pahn. El primero, un director tailandés responsable de festivales visuales de primera como Tropical Malady y Mysterious Object at Noon, se encarga de una típica tira de cuatro viñetas con diálogos, pero en ella repite una imagen mientras que otras dos viñetas son imágenes de lo que parecen lugares completamente diferentes, consiguiendo un efecto muy remarcado. Al principio parece una historia continua, pero tal vez será más convincente y valiente si no lo es. Las viñetas se podían escoger de diferentes momentos temporales o lugares diferentes. Incluso el diálogo podría no estar relacionado con las imágenes. Son estrategias que socavan totalmente lo que solemos esperar de cualquier montaje. Dados los audaces experimentos formales de Weerasethakul, como en su película Blissfully Yours, donde los créditos iniciales aparecen transcurridos cuarenta minutos de la historia, no sería demasiado sorprendente. Tal y como es el resultado, esta pequeña tira cómica puede ser interpretada de muchas formas contradictorias, y subraya la fuerza que pueden tener los vacíos entre viñetas propios del medio. También ilustra que el autor debería hacer más cómics. ¿Podría traducir esta tira en una película? Sí, pero sólo forzando las cosas, por lo que no creo que tuviese demasiado éxito: los cortes entre escenas serían demasiado abruptos, mientras que aquí son tan delicados como dejar caer una pluma encima de una tela de seda.
El último director, un documentalista camboyano de educación francesa cuyas películas no he visto aún, utiliza la forma de una forma inusual: como una sola tira cartoon. Aunque incluye un título, en lugar de una sola imagen utiliza cinco. El resultado final no es una historia, pero se va abriendo de forma expansiva a medida que empiezas a entenderla, al igual que ocurre con los vacíos entre viñetas de la tira de Weerasethakul. Supongo que como también parece formarse una especie de intervalo, el trabajo del lector es rellenarlo.

Lo mejor de todo el proyecto es que algunos autores de medios culturales muy diferentes son capaces de utilizar los mismos materiales para crear obras notablemente diversas. Es OuLiPian sin hechuras francesas. Al menos no siempre lo son. A veces son japonesas, a veces griegas. De acuerdo, por lo general se utilizan formas francesas, porque cerca de un tercio de los directores son franceses. Pero por lo menos algunos no lo son, y por ello el ejercicio tiene más valor. En el mundo del cine es bastante raro ver algo parecido, aunque a medida que las obras de varios cineastas de diferentes nacionalidades están cada vez más a disposición del gran público a través del DVD, se está volviendo más común. Sin embargo, los cómics carecen del elemento etnológico que suele alimentar la internacionalización del cine. Después de todo, por lo general los cómics no suelen utilizar fotografía documental. Si todo esto suena como que estoy haciendo demasiado hincapié sobre una pequeña selección de obras menores de estos directores, estaría contradiciendo un poco la idea de que estas cuatro viñetas en realidad no son capaces de  revelar diferentes formas de enfocar el medio. Las limitaciones estrictas hacen que estos directores adopten enfoques radicalmente diferentes para acometer su obra. Es como una de esas películas antológicas de temáticas heterogéneas tan populares en los sesenta, cuando Cahiers estaba en su apogeo, salvo que a veces los cómics son verdaderamente divertidos.

LA CLAVE

En última instancia, la cuestión acerca de la tira de humor planteada en estas tres formas tan diferentes de enfocar el cómic apunta hacia territorios similares. La tira funciona mejor a través de los vacíos, sea entre las viñetas, la cultura, o el lector y la tira. Por citar a Billy Wilder, "si les dejas sumar dos y dos, te amarán para siempre". Lamentablemente, el trabajo de los críticos es decir "cuatro", e incluso a veces "cinco". Así que os ofrezco un montón de (huecas) disculpas por intentar ser didáctico con el material más divertido. Pero después de todo, ¿es que alguien ama a los críticos?

martes, 16 de mayo de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 6

Various - Teenage Treats Vol. 6
(Xerox, 1999)

A1-Flying Colours - Abstract Art
A2-Shadowfax - The Russians Are Coming
A3-The Dodos - Blind To Fiction
A4-Regal Zone - Factory Girl
A5-Masterswitch - Action Replay
A6-The Plague - Out With Me All Night
B1-The Sleepers - Angel In A Raincoat
B2-Three Party Split - Dubious Parentage
B3-Steroid Kiddies - Accidents
B4-The Whips - Nationwide
B5-The Alsatians - Teen Romance
B6-Tony Jacksun - Come Again

AQUI.

jueves, 11 de mayo de 2017

LOST IN TRANSLATION: EL HUMOR NO TIENE POR QUÉ SER "KAWAII" (2 DE 3)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 273 (2006). Parte 1. Traducido por Frog2000.  

Basta con mirar las tiras actuales de periódicos estadounidenses, más o menos un terreno yermo desde el final de las series serializadas. En ese sentido, las tiras americanas difieren un montón de sus homólogos japoneses, porque las más importantes, desde Thimble Theatre hasta Peanuts, hasta cierto punto se basaban en la serialización. Curiosamente, el formato de chiste alcanzó su pináculo en las viñetas individuales realizadas por los mejores autores del New Yorker. Así que Charles Addams y Peter Arno bien podrían ser las mejores piedras de toque con las que comparar a Kojima y Aki, aunque a veces mi estima por los cómics de estos últimos pueda decaer, tanto por compararlos con los gigantes nombrados anteriormente como por la dificultad inherente del formato para resultar efectivo.
Por otro lado, parece injusto comparar a alguien del escenario mundial con Peter Arno, en especial por su inmaduro estilo sorprendentemente maduro a la hora de afrontar la sexualidad. Ciertamente, los temas más adultos no le resultan ajenos al manga, y a menudo el sexo está considerado de una forma completamente adulta. Sin embargo, aunque en este tomo algunos autores como Isao Kojima tienen la intención de hacer cómics "adultos", terminan acometiendo bromas ligeras llenas de sexo, mujeres de pechos grandes y hombres tomando baños de burbujas y en diferentes estados de desnudez. A menudo Kojima retoma las escenas de samuráis ligando con cortesanas y otras por el estilo. Más que su humor, lo importante es su encantador y suelto estilo de dibujo, apacible en lugar de sexy, con trazos que se contonean burlonamente de una forma elaborada. Aunque su trabajo me deja frío, en realidad es uno de los dibujantes más populares.
Menos conocido pero mucho mejor artista para mi gusto, Sadao Shouji suele trabajar las debilidades de la vida de clase media, hurgando apacible, aunque mordazmente, en las peculiaridades de los ciudadanos que la engrosan. Para ello suele utilizar páginas compuestas por cuatro tiras de entre seis y ocho viñetas. En su caso su dibujo no está simplemente esbozado como el de muchos otros autores, sino que utiliza un estilo limpio que sugiere que podría encajar perfectamente en un libro infantil. El autor es capaz de demostrar una comprensión irónica de sus personajes, compuestos principalmente por amas de casa y oficinistas, y de sus verdaderas intenciones, motivo por el que sufren las ligeras desintegraciones del contrato social que comprensiblemente acechan justo por debajo de la superficie de la mayoría de sus vidas. Lo mejor de todo es que Shouji nunca exagera los gags, confiando en que el lector será capaz de hacer las conexiones pertinentes. 
En el otro extremo se encuentran las tiras de cuatro viñetas de Takashi Yanase, que parecen terminar antes de comenzar. Con títulos que adelantan sus aburridos chistes, estos cómics confían en insípidos retruécanos visuales para conseguir todo su efecto. También se apoyan en los juegos de palabras. Supongo que este cómic será históricamente importante, o puede que cuando apareció por primera vez pareciese mucho más importante de lo que es, pero ahora no soy capaz de entender exactamente por qué aparece en esta antología. Su único rasgo redentor es su lindo dibujo, pero precisamente, en el manga no es que no abunden estilos parecidos.
Por su parte, Ryuuzan Aki supone una variación interesante de la forma. En Oh, Jyareezu! las páginas están repartidas en tiras de tres a cinco viñetas con finales sorpresivos en una viñeta tan grande que por lo general consume la mitad de la página. Me esperaba que sus bromas terminaran por fracasar al resultar demasiado evidentes, sobre todo porque el autor confía tanto en unos gags bien construidos y sutiles que una mirada superficial ni siquiera podría ser capaz de detectar algo inusualmente divertido. Pero lo son, algunos de sus chistes están entre los más divertidos del tomo.
Finalmente, empujando el medio hacia su extremo más simple, nos encontramos con otros dos artistas que elaboran chistes de una viñeta, aunque con resultados drásticamente diferentes. La serie de Kunihiko Hisa, My Ufo, repite chiste insípido tras chiste insípido, y todos sus juegos de palabras visuales tienen la forma de un platillo volante. El estilo artístico, agradablemente suelto, no es capaz de salvar lo que por otra parte ni tiene encanto ni interés formal. Por su parte, las bromas sobre sexo estúpido gobiernan la serie de Masahiro Nikaido titulada Paradise People. En ella aparecen creyentes que adoran un vendaje en forma de cruz prendido de la espalda de Cristo o un hombre que ordeña una vaca mientras una monja lo ordeña a él. De nuevo, son juegos de palabras visuales, pero esta vez corporales y sobre sexo. El autor también ataca a la Iglesia, lo que puede resultar un poco extraño para un no cristiano que está en un país no occidental bastante poco religioso. Sin embargo, Nikaido es un autor consistente y también satiriza las instituciones sociales que establecen (o mantienen) los estándares morales, como cuando unos adoradores del Sol notan súbitamente que el astro está a punto de caerse dentro de un culo. De alguna forma, este gag podría ser político, porque el sol nacionalista de Japón siempre termina por levantarse. Pero el juego visual, menos por la parte de los adoradores, era exactamente el mismo que dibujó un chico llamado Jeremy en la pizarra de mi clase de Ciencias de octavo curso. También se traía porno a clase, y creo que incluso era capaz de conducir. No sé si debería elogiarlo por crear una obra al mismo nivel de Nikaido o viceversa.
Dejando a un lado cuestiones como la pobre ejecución, todas estas obras sólo son capaces de empujar un poquito los límites. Cuando una forma de humor carece de un núcleo de indignación moral como el extraño puritanismo que caracterizó a Lenny Bruce cuando no sólo era un profano, sólo puede ir tan lejos como los tabúes que intenta romper. Y una vez que se rompen el humor corre el peligro de deslizarse hacia la derecha del mainstream para terminar siendo absorbido por la cultura contra la que intentó pelear en un principio. Esta es una de las rarezas del género, y el motivo principal por el que el humor suele caducar tan rápido. En estos tomos se pueden ver algunos gags tan cerca del límite de la corrección que pueden resultar demasiado obvios, mientras que sencillamente otros terminan volviéndose aburridos con el tiempo. Eso sí, algunos nunca pierden su mordida en absoluto.
BEST OF GAKI-DEKA!
Por Tatsuhiko Yamagami
Takarajimasha, 2003

El policía que protagoniza este manga seminal de los setenta, generalmente repleto de esa ruidosa escatología que tanto amaron una vez los que ahora se encuentran cómodamente en sus cuarenta años, ofrece de todo en este título: desde improvisados drag shows con ciervos bailando hasta cómo utilizar partes de un pescado para cubrirse las partes bajas. Al igual que las transgresiones de Go Nagai, lo que alguna vez torturó las conciencias de madres preocupadas se ha terminado convirtiendo en mainstream, sin importar que esas conciencias sigan sin calmarse. Me complace bastante saber que los gilipollas burocráticos que tanto han hecho para joder Japón, y que sin duda tuvieron una tremenda ojeriza contra este joven investigador cuando estaba en su apogeo, siguen sintiéndose repelidos y disgustados por cosas como el infame "testículo paracaídas", y no por otro motivo que por no saber cómo reaccionar ante esta obra. Porque no forma parte de la programación social. Y nunca lo hará.
Por supuesto, a menudo el humor también puede ser improductivo, pero la brillantez de Tatsuhiko Yamagami reside en su equilibrio entre explosiones de violencia absoluta, bondad social y la represión igualmente violenta de las normas morales. Por ejemplo, en la historia titulada "¿Le perturba el olor de la medicina?" Gaki-Deka ve a una enfermera bonita e inmediatamente la acorrala en un rincón para intentar bailar con ella. Saijo-kun interviene en su defensa, a lo que Gaki-Deka responde engañando al mocoso, aunque sólo por un momento, por lo que comienza una batalla que se intensifica y atrae a todo el mundo en el hospital, incluido a un médico. Después de golpearlo en la cabeza con un rábano gigante daikon, el doctor pincha a Gaki-Deka en la parte posterior del cráneo con una hipodérmica llena de sedante. Las últimas viñetas muestran al protagonista encerrado en una habitación donde también hay animales que son sujetos de pruebas. Ni corto ni perezoso les empieza a enseñar a bailar como hace él en caso de que alguna vez necesiten acorralar a una enfermera. Por su parte, el médico termina diciéndose que después de todo le parece bien, porque los animales no parecen estar haciendo suficiente ejercicio. Sin embargo, el orden social se restablece brevemente, aunque gracias al tipo de violaciones de la ley que usualmente solo estarían justificadas en tiempos de guerra.
Esta obra resiste alegre y afortunadamente cualquier crítica, de la misma forma que Gaki-Deka se suele resistir a las figuras de autoridad, sean maestros, parientes o compañeros. En otras palabras, puede que sedes a alguien durante diez segundos, pero después ten por seguro que volverá el caos. Por lo tanto, no esperes que una obra como esta sea capaz de sostener crítica de ningún tipo, aunque Gaki-Deka podría decir un par de cosas sobre los cambios en las costumbres sociales o los disparates sociológicos. También es cierto que no lo hace de forma intencionada, y menos aún con coherencia. Es más, este cómic permanece como una expresión de la identificación con nuestro lado infantil, un poco atemperado porque sabemos bien que dichos estallidos infantiles se pueden acabar en cualquier momento. Pero eso sí, volverán a aparecer, y cuando lo hagan serán tan extraños como para volver a desconcertar a las autoridades, y de esa forma el ciclo podrá comenzar de nuevo una y otra vez.
Toda esa energía se derrama por la página. Una de las principales alegrías que ofrece la lectura de la obra de Yamagami es que su dibujo rebosa de energía cinética de una forma que solo se puede demostrar en un cómic en contraposición con cualquier otro medio. En un momento dado, la trama empuja a Gaki-Deka contra unos melones aerotransportados contra los que no tiene más protección que su duro culo. Los escorzos potentes y los trazos enloquecidos añaden otra capa más de absurdo. Los personajes de este mundo van desde los duros estereotipos del manga de los setenta hasta otros específicos más extraños, como la ocasional bestia embutida en un traje. Paradójicamente, el mundo consistente y creíble en el que viven sus personajes logra hacer creíbles las violaciones ocasionales de la física o la anatomía, como cuando un novelista que sufre un bloqueo de escritor intenta probar todo tipo de posiciones para que los jugos fluyan de nuevo (gracias a un conveniente plátano la historia es capaz de no escandalizarnos en ningún momento, pero esa es otra historia.) Gaki-Deka se parece a un perverso Neanderthal o a una pera mutante del Pac-Man. Su diseño se me antoja realista, yo mismo he escapado de niños pequeños no demasiado diferentes, todos ellos muy bestias, pero se aleja lo suficiente del "realismo" como para hacer que el culo cincelado del protagonista parezca una parte natural de todo lo demás. Como ocurre con todo lo que cae bajo el punto de vista de Yamagami, desde el diseño de los personajes hasta el estilo de dibujo, las historias no solo necesitan una tira de cuatro viñetas, sino cuatro grandes viñetas, splashes de media página capaces de celebrar el poder explosivo del dibujo, e incluso a veces requieren todo el largo y ancho de la página, funcionando en conjunto como parte de una gloriosamente caótica y perversa celebración del lado infantil todavía presente en cada adulto y lector. En el dibujo de este tipo el estilo me parece sustancial, por eso resulta imposible separar el contenido de las historias de su ejecución.

(Continuará) 

martes, 9 de mayo de 2017

DECHE DANS FACE - KIDS ROCKIN´

Deche Dans Face - Kids Rockin'
(Vicious Circle, 1997)

A1-Yellow Jello
A2-Des Quiches N°1
A3-Mystery Train
A4-Kids Rockin'
A5-Honolulu For Lovers
A6-You Got It (So Cool)
B1-Shaken Not Stirred
B2-Des Quiches N°2
B3-I Try But I Can't
B4-The Spliff
B5-Draggin' America
B6-Texas Rodeo
B7-It Sucks!

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viernes, 5 de mayo de 2017

NO ONE LEFT TO BLAME

No One Left To Blame (2001)

A1-DV8 - Guns On The Right
A2-Art Object - USANRK
A3-The Prosecutors - Prosecution Rests
A4-Manikenz - I Don't Want Romance
A5-Antler Joe And The Accidents - Dogshit
A6-Brats - Psychotic
A7-Commandos - Suburb Rock
A8-Victims - Victims Of Society
A9-Jackie Shark And The Beach Butchers - Mary Lou
A10-The Fems - Go To A Party
B1-Critical Mass - Silver Screen
B2-Sinatras - Teddy Crashes, Blonde Dies
B3-The Fingers - Isolation
B4-Result - Suburban Addicts
B5-Wreck'N Crew - Give 'Em A Fight
B6-Death - Keep On Knockin'
B7-The Press - Hacker
B8-Strychnine - Jack The Ripper
B9-The Onlys - Brigham Young
B10-Identity Crisis - Born To Be A Bozo

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miércoles, 3 de mayo de 2017

BRAINPOWERED 11: NOCAL, por Warren Ellis

En San Francisco la gente está haciendo cosas. Todos los caminos conducen a esta ciudad. Andrew, un chico muy agradable que es buen amigo de amigos y conocidos míos, y un fotógrafo amigo mutuo me conducen hasta la Costa para tomar fotos. Tengo en mente otro libro de prosa/ fotos.

En Dan Das Mann Studios se dedican al arte industrial, arte con metal, llámalo como quieras. Cortan el metal con fuego hasta que se convierte en algo bonito. Una niña con el pelo teñido de naranja y un cigarrillo a medio consumir está dando de hostias a un pedazo de acero. La fotógrafa cambia su ropa por unos pantalones de cuero y comenta en voz baja: "Las chicas que sueldan suelen estar calientes".

Andrew también está publicando ahora mismo. Está intentando hacer un juego de cartas coleccionable más rico e interesante, moldeando su forma con sus propias manos desnudas hasta que se convierta en un objeto que le llene.

Antes vivía en este estudio. Nos conduce por el lugar para mostrarnos la versión de acero a gran escala del juego "Mouse Trap" que un grupo de monstruos martillaron y soldaron juntos hace un tiempo mientras se encontraban en apuros por culpa de una psicosis anfetamínica. Al final, cuando lo terminaron, dejaron de tomar speed para poder admirarlo, pero todo se fue a tomar por saco antes de poder cargarlo y transportarlo a la playa para el Burning Man.

Días más tarde estoy de nuevo haciendo fotografías para la fiesta de lanzamiento de la revista de Kitchen Sink. Kitchen Sink es una editorial jodidamente buena. Me he pasado toda la semana esperando esto. La galería Ego Park en Oakland está hasta los topes. Unos cuantos cientos de personas se derraman hacia el callejón en la parte de atrás donde tocan las bandas. Me entretengo bastante con los Young People, que tocan una buena cantidad de pequeñas bombas artísticas al estilo Velvet Underground. Auténticos chillidos de cuerda en plan Cale. Alguien viola una guitarra con su muslo. Han venido desde Los Ángeles para actuar con los Erase Errata. Sólo tocan a cambio de algo de gasolina y comida. Todo lo que querían era hacer ruido en el mismo lugar que Erase Errata.

Jen Loy, editora de Kitchen Sink, va a vender la revista aquí y en la cafetería de la esquina, en pleno proceso de compra. El lugar se convertirá en un verdadero centro de creatividad y energía. Donde hacer cosas.

La noche siguiente acudo a Isotope Comics, una tienda de cómics en Noriega, a un tiro de piedra del Océano. Empiezo a charlar con Tristan Crane, uno de los guionistas más prometedores de este año, co-creador de HOW LOATHSOME (que NBM editará en tomo el próximo año). Esta ciudad, abastecida por varios almacenes excelentes, tiene una forma especial de atraer nuevas personas con voces propias, únicas e intactas. Como la de Tristan, como la de Judd Winick (que está aquí con su esposa Pam y me hace sonreír cuando me dice que le encantó el final de TRANSMETROPOLITAN), como la de Lawrence Marvit (con nueva historia dándole vueltas en su interior, parece estar construyendo una nueva Novela gráfica aquí mismo, ensamblando todas las piezas desde nuevos ángulos a cada minuto), como la de todo el mundo en toda esta escena crepitante de mini-cómics sostenida por Isotope y Comic Relief en Berkeley y todo lo demás.

Haciendo cosas. Mientras empuja hacia el mundo la sensatez, el salvajismo y la belleza, este lugar se enciende constantemente como una calurosa tarde inglesa de verano, y lo plasma sobre la página para que otras personas puedan leerlo y descubrirlo todo con nuevos ojos.

Todos los caminos conducen hasta este lugar. No me quiero marchar.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004. NoCal: Northern California.)

jueves, 27 de abril de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 5

Various ‎ - Teenage Treats Vol. 5
(Xerox, 1999)

A1-Satyr - Problem In The City
A2-Devil's Hole - Isn't It
A3-Johnnie & The Lubes - Terror In The Parking Lot
A4-Tone Deaf & The Idiots - Politics
A5-Exits - Glandular Angela
A6-Morris & The Minors - Emily
B1-Exhibit A - Distance
B2-IQ Zero - She's So Rare
B3-Delusion - Pessimist's Paradise
B4-The Cause - Metro Police
B5-The Bleach Boys - You've Got Nothing
B6-The Surprises - Little Sir Echo

AQUI.

martes, 25 de abril de 2017

LOST IN TRANSLATION: EL HUMOR NO TIENE POR QUÉ SER "KAWAII" (1 DE 3)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 273 (2006). Traducido por Frog2000.  

Hace tiempo que no escribo una crítica. Por el momento tengo un par de artículos en proceso sobre los mangas de humor, el presente, un tríptico o algo parecido sobre cierta tendencia actual, sirve de puente mientras vadeo las contradicciones inherentes que se pueden presentar al escribir sobre Enomoto, posiblemente uno de los tres Historietistas Más Atrozmente Escatológicos del Mundo. En su artículo estoy intentando bordear el límite entre el elogio y la repugnancia. Pero eso será en una próxima ocasión. Hasta que termine de repasar su estilo maestro, me gustaría revisar las profundas raíces del manga de humor y sus derivaciones, empezando por...

The State of Manga in the Showa Era
Osamu Tezuka, editor
Jistugyo no Nihon Sha, 2004

El período transcurrido entre 1926 y 1989 se denomina como la Era Showa. Más o menos finaliza con la muerte de Osamu Tezuka, el editor de algunas de las series originales incluidas en esta recopilación (o si lo prefieres, con el fallecimiento del Emperador Hirohito). Hasta cierto punto fue una época bastante infernal, quizá la más interesante de la historia de Japón, tanto por la oscilación económica pendular que se produjo, por no mencionar que el país pasó de ser el mayor enemigo de América a convertirse en su probable futuro propietario. Por supuesto, dicha posibilidad no contempla la burbuja económica de principios de los noventa, pero nada de lo que sucede a gran escala suele ser lo suficientemente interesante a menos que la gente real tenga la oportunidad de meter mano y cagarla por completo. 
Por lo menos estos cómics son capaces de reflejar lo que estaba ocurriendo en el momento a través de historias que retratan necesidades humanas, desde aventuras de adolescentes hasta representaciones de la pobreza o fantasías románticas que preceden a los mangas llenos de gags del volumen "Fire" de esta serie. (Por alguna razón que desconozco, los volúmenes se titulan "Fire", "Water" y "Earth".) "Fire" clasifica de forma un tanto extraña las historias de fantasía de Keiko Takemiya, porque creo que encajarían mucho mejor en la segunda parte del tomo, el punto en el que las cosas empiezan a mejorar. En realidad, "mejorar" es todo un eufemismo, especialmente porque desde el primer cómic lleno de chistes que aparece, los autores son capaces de arrasar con todo lo anterior. Si en la primera mitad se responde a la cuestión de "qué ocurriría si las cosas bonitas ocurriesen de verdad", Gag Guerrilla se ríe en tu propia cara del tema. Este episodio del cómic de Fujio Akatsuka retrata a un artista enfrentado a su modelo, un elemento muy fértil mediante el que intentar construir un ideal. Pero mientras los dos bobos protagonistas intentan crear una obra maestra semi-cubista, todo lo que consiguen es fastidiarla a lo grande, incluyendo al comerciante de arte que intenta tratar con ellos. La única fantasía que se permite Akatsuka es invertir el cuento de hadas habitual utilizando términos deliciosamente humanos. 
La mayoría de las otras series del tomo se deleitan sumergiéndose en el reino alternativo de la especulación: "¿qué ocurriría si dijese o hiciese lo que quisiera en cada momento?" Es una de las mejores excusas humorísticas (o satíricas) de todas, y una cultura tan reglamentada solo consigue que la cosa mejore. En ambientes estrictos como el colegio, la respuesta a esta pregunta hace posible que las reglas se conviertan en algo tan placentero como un sueño. Go Nagai se hace esta pregunta en su serie Harenchi Gakuen. Conocido en Occidente como la "Shamesless School", nunca llegó a convertirse en una serie tan popular como su Mazinger Z o Cutey Honey, pero su mayor logro fue que el lector pudo darse cuenta de que Nagai era uno de los mangakas más provocadores de su generación. La historia en particular recogida en este volumen, "Operation: Toilet", retrata todo el odio reprimido y la violencia que hierve justo debajo de la superficie de una escuela cuya disciplina se ha alejado del ideal educacional. A lo largo de la serie, el dibujo va exhibiendo poderosos diseños de los personajes y una sólida representación de la escatología y la violencia de la que hacen gala. En su día, Nagai se ganó el desprecio de las amas de casa y las asociaciones de padres y alumnos de todo Japón, y esta historia ofrece una clara explicación de cuál fue el motivo.
Nagai utiliza personajes habituales en historias relativamente extensas consiguiendo dar forma a fantasías subversivas específicas arraigadas en un mundo creíble y consistente. De entre los otros veinte artistas que aparecen en la recopilación, tan solo Yukio Sugiura, Fujiko F. Fujio y Haruko Tachiiri han trabajado en historias largas como Nagai, aunque ninguno con la misma energía transgresora. Entre ellos, el Doraemon de Fujio y la aproximación de Sugiura en Journety to the West parecen haberse escapado de una antología de manga para niños. Aunque tienen momentos muy graciosos, se centran más en los personajes y en el argumento. Por otro lado, Tachiiri contribuye con algunas historias de cuatro y cinco páginas con un sentido del diseño directa y perfectamente inspirado en Carl Barks y John Stanley. Su rígido diseño de página consigue que las transiciones entre las historias de chistes privados y las tiras cortas de cuatro a ocho viñetas de extensión presentadas en el resto del tomo resulten muy agradables. Estos tres autores representan una de las direcciones en las que se han ido ramificando las tiras de gags, aunque no te puedo asegurar que hayan conseguido un trabajo demasiado interesante usando ese formato.
Más cercano en espíritu y próximo al efecto que pueden provocar los chistes de prensa, los cómics de Yasuji Tanioka y Shigehisa Sunagawa demuestran bastante claramente lo despojados que pueden ser los cómics. La tira de Tanioka, Agyagya Man, encaja inmediatamente en estos parámetros gracias a su estilo inconfundible. Su trabajo, bastante familiar para el público occidental, pone el acento en el cómic de estilo fuertemente minimalista, aunque no hace falta añadir nada más para mejorar estos cómics. Los dibujos absolutamente primitivos de Tanioka comparten un montón de rasgos con los de Sunagawa. Suele dividir la página en cuatro viñetas, aunque también suele utilizar cinco. Sus historias de samuráis comparten el mismo idioma visual que sus tiras de chistes actuales. Los dibujos de los dos artistas tienen similitudes con los garabatos que se pueden encontrar en las paredes de los servicios públicos, aunque la obra de Tanioka posee un sentido del diseño mucho mayor que la de Sunagawa. Los dos artistas contrastan el dibujo con los típicos guiones ásperos y un refinado sentido del absurdo. La suma de todos estos elementos consigue que su trabajo haya envejecido mucho mejor que el de sus colegas.
Los restantes artistas del tomo trabajan en un formato básico de tira de una a ocho viñetas. Son un buen recordatorio de que la cultura de los cómics en Japón no se limita a las sagas épicas de miles de páginas. De hecho, el yon-koma o tira de "cuatro viñetas" es de lo más frecuente y suele aparecer por todos lados, desde las antologías del tamaño de una guía telefónica hasta en los periódicos. A pesar de que se podría considerar que el resto de tiras no son yon-koma ortodoxo, muchas lo son, y todas se aferran a las mismas convenciones básicas. 

Una de esas convenciones evita las historias largas en favor de los episodios autónomos. A pesar de que algunos de los cómics son históricos, no hay ninguno serializado por capítulos. Los personajes solo son recurrentes para poder ser humillados y que el lector se ría de ellos, y siempre son clichés más que personajes específicos. Oficinistas, policías, amas de casa y mocosos, todos hacen aparición en estas historias, pudiendo ser una representación de la vida de cualquiera. 
Se suelen favorecer los dibujos más sencillos e icónicos, y las historias necesitan estar comprimidas y ser inmediatas. No hay espacio para la equivocación. Este formato corto me interesa más que las tiras de chistes, a pesar de mi afecto incondicional por Harenchi Gakuen y Gaki-Deka. El humor necesita que la viñeta esté despojada de elementos confusos, dejando tan sólo el material suficiente como para que los espectadores puedan reconstruir las cosas por sí mismos. Sencillamente, mediante la utilización de unas pocas viñetas el autor es capaz de llegar bastante lejos, ya sea para bien como para mal.

(Continuará)

viernes, 21 de abril de 2017

BRAINPOWERED 10: LA TIERRA DE LOS COMEDORES DE LOTO, por Warren Ellis

Así es como Laurenn McCubbin llama a San Francisco. Y ahí estoy, con un expreso doble y un cigarrillo en la puerta del Boudin´s en O'Farrell, viendo pasar el mundo. Un desfile interminable de chicas bonitas y locos escolares. En alguna parte del mercado de abajo se puede ver a Frank Chu, que todavía proclama que esos bastardos alienígenas de Bill y Hillary Clinton se lo han follado a él y a otras veintiséis galaxias. En la parte trasera de su tarjeta ha insertado anuncios publicitarios. El chaval que está sentado a mi lado se proclama a voz en grito "el Lex Luthor del sexo". No veo cómo algo así puede ser bueno.

El Museo de Arte de los dibujos animados no está muy lejos de aquí. Me gustaría encontrar tiempo para visitarlo. Shaenon Garrity lleva hablando conmigo desde lo que parece ser para siempre. Pero es que en este sitio el tiempo transcurre de forma muy extraña. Todo se ralentiza, y sin embargo el día se acaba demasiado rápido. He perdido todo el día de ayer sacando fotografías para un nuevo proyecto de serie concebido a medias con otro autor. Para ello tuve que caminar por patios abandonados de la Ejército y estudios de arte construidos en chatarrerías. Una muchacha con el pelo anaranjado y un cigarrillo atrapado firmemente entre sus dientes estaba soldando piezas al sol. Había vías de tren hacia ninguna parte tiradas por todos lados. Un televisor que exponía sus tripas desde el interior de un bosque de botellas de cerveza. Por primera vez en lo que parecen meses estoy totalmente relajado.

Una niña que monta una escopeta en el cochecito de bebé de su hermano me sonríe mientras sigue empujando. Se puede escuchar el cercano canto de alguien. El cielo está perfecto.

Me reúno con Larry Young para comer. Larry y su esposa y guardiana Mimi Rosenheim son los editores de AiT/PlanetLar. Si, es el peor nombre de editorial de la historia. Posiblemente también sean los editores más enérgicos del negocio de la novela gráfica en blanco y negro. Comenzaron con una marca personal: ciencia ficción de varios estilos, aposentándose con la serie del propio Larry ASTRONAUTS IN TROUBLE y la reedición del CHANNEL ZERO de Brian Wood, rompieron los límites establecidos con la serie de comedia SKY APE y el meneo de terror y espionaje de NOBODY. Terminaron rompiendo filas publicando la edición de mi columna sobre la industria en 52 partes COME IN ALONE, y luego decidieron convertirse en una editorial de perfiles más variados.

Han sacado un libro para niños titulado ELECTRIC GIRL. También una historia alternativa de América para jóvenes adultos titulada COLONIA y la angustiosamente Steinbeckiana ABEL. Incluso el magnífico libro sobre la conspiración alrededor del asesinato de Kennedy BADLANDS. Han pasado de pensar en: "¿qué queda por publicar?" a considerar "¿qué es lo que nos gusta?" Para cualquier editor resulta un paso importante, e ilustra perfectamente la forma en la que el negocio de la novela gráfica está avanzando hacia una madurez general. Me refiero a lo siguiente: ¿quién demonios suele pensar: "creo que me voy a comprar un libro de HarperCollins ahora mismo"? Cualquier editor que quiera seguir con vida el año que viene necesitará producir una buena variedad de libros para una variedad de personas. Personalmente, no me importan muchos de los libros que publica HarperCollins. Tampoco algunos de los libros de AiT son para mí. Y así es como debería ser. Es un signo de que el editor tiene el ojo puesto en el mercado.

Y además ellos me van a pagar la comida.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004).

miércoles, 19 de abril de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 4

Various - Teenage Treats Vol. 4
(Xerox, 1999)

A1-The Vacants - Television Viewer
A2-White Heat - Nervous Breakdown
A3-The Tunnelrunners - Plastic Land
A4-The Favourites - Cold
A5-The Visitors - Take It Or Leave It
A6-The Singles - Send For Sorrow
B1-The DC10s - I Can See Thru Walls
B2-Zipper - The Life Of Riley
B3-The Heartbeats - Go
B4-The Hobbs - You've Got Me In A Whirl Girl
B5-Voice Of The Puppets -You're All I Wanted And A Car
B6-The Wasps - Can't Wait For '78

lunes, 17 de abril de 2017

X-MEN: EL SECRETO DETRÁS DEL ATRACTIVO DE LA X (PARTE 4 DE 4)

Por Peter Sanderson para The Comics Journal nº 74 (1982). Traducido por Frog2000. Parte 1parte 2, parte 3.

Seguramente, los Hombres-X deben gran parte de su éxito al hecho de que es la única serie de superhéroes de Marvel que ha sufrido una revitalización a mediados de los setenta. Los únicos miembros de la formación original que Len Wein y Dave Cockrum mantuvieron fueron Xavier y Cíclope, creando unos cuántos componente nuevos más. En lugar de intentar duplicar simplemente los X-Men de una docena de años antes, estos personajes de nuevo cuño, junto con las personalidades y argumentos desarrollados para ellos por Chris Claremont, John Byrne y Cockrum, reflejaban los intereses de los lectores de cómic de la segunda mitad de los setenta, así como las tendencias estilísticas del medio en esa época. Por eso, al final de la década anterior los X-Men muy bien podrían ser descritos como los perfectos representantes de "lo último" en cómic de superhéroes. Aunque estos personajes y su saga poco tenían que ver con los números realizados por Stan Lee y Jack Kirby, seguían estando basados en el poderoso concepto central que estos autores habían diseñado: la familia juvenil sustituta formada por mutantes que, aunque temerosa de la humanidad, seguía luchando por salvarla de los mutantes diabólicos y otros enemigos. Cuando una serie simplemente se dedica a reciclar viejos conceptos una y otra vez a lo largo de los años, o incluso de las décadas, se pierde la sensación de que se esté dirigiendo hacia algún sitio, y también en este caso, la energía creativa. Los X-Men siguen adelante de una forma triunfante porque han sido capaces de evitar todas esas trampas.
De hecho, este artículo aparece en uno de los momentos más significativos de la serie. La "nueva" serie acaba de relatar el clímax de la saga de Fénix Oscura, y es ahora, siete años después del debut de los "nuevos" X-Men, cuando puede que el proceso de revitalización de los mutantes se lleve a cabo de nuevo. Porque los autores han empezado a crear todo un nuevo grupo de Hombres-X para la nueva serie hermana de la serie principal. Esta serie secundaria está mucho más cercana a los conceptos que podían verse en los primeros números de los sesenta, pues también presentará a unos jóvenes mutantes que son entrenados en el uso de sus poderes. De nuevo, se encara la idea del posicionamiento que han de adoptar los jóvenes mutantes frente a la sociedad humana. ¿Deberían unirse a los Hombres-X? ¿Deberían volverse en contra de la humanidad? ¿O deberían seguir su propio camino, ignorar a los humanos y a los X-Men, e incluso a los mutantes diabólicos? La introducción de Kitty Pryde al final del serial de Fénix Oscura anuncia esta nueva fase de la historia de la colección, y tenemos la esperanza de que este grupo de personajes novedosos ofrezca todo un nuevo "subcosmos de los X-Men" con un renovado enfoque vital válido para los siguientes siete años. 
Es más, mientras que muchas series suelen caer en la rutina al ofrecer siempre el mismo tipo de historias, desde su revival los X-Men les han ofrecido a sus lectores una gran variedad. La serie fluye sin problemas entre los conflictos contra villanos disfrazados en medio de la ciudad de Nueva York hasta los combates contra seres alienígenas de otra galaxia. Desde las historias de auténtico terror centradas en la posesión de la mente (números 125 a 128) hasta historias de fantasía contadas por Kitty en donde Rondador Nocturno parece un pitufo y Lobezno un cruce entre Yosemite Sam y el Diablo de Tasmania (número 153). Desde las aventuras que involucran a todos los X-Men, nuevos y antiguos, hasta historias que se centran únicamente en uno o dos de ellos. De los flashbacks al pasado de Xavier (nº 117, nº 160) a los vistazos de un futuro alternativo (números 141-142). En sus mejores momentos, los X-Men son capaces de dejar al lector en un estado en el que no saben qué esperar.

Además, los "nuevos" X-Men también representan una tendencia en particular que ha ido apareciendo en los cómics Marvel durante principios y mediados de los setenta. En la década anterior, ahora etiquetada como "la Edad de Plata de los cómics" por varios aficionados al medio (que nunca suelen tener en cuenta las tiras de prensa cuando idean términos para los diferentes períodos de la historia de los cómics), la actividad de Marvel era notable no solo por la fuerte continuidad que enlazaba todos sus títulos, sino por la gran calidad que poseía el "estilo propio de la casa". El estilo de escritura de Stan Lee había alcanzado su punto álgido, y cuando dejó las series de las que se encargaba, los lectores sabían que Roy Thomas se ocuparía de ellas y sería capaz de mantener sus elevados estándares. Sin embargo, tal y como se pudo observar, y más según avanzaban los setenta, las historias escritas imitando los clásicos de Lee en los sesenta eran cada vez más flojas. Pero Marvel seguía siendo una editorial excitante gracias al influjo de los nuevos guionistas, jóvenes que habían crecido admirando las series Marvel de los sesenta, y que se trajeron nuevas ideas y perspectivas a las colecciones aún en funcionamiento (Steve Englehart se hizo cargo de los Vengadores, Capitán América y Doctor Extraño, Jim Starlin de Capitán Marvel y Warlock), o bien crearon series en un primer período de gestación (Steve Gerber en el Hombre Cosa y Howard, El Pato, Marv Wolfman en La Tumba de Drácula, Don McGregor en Killraven y Pantera Negra, Doug Moench en Master of Kung Fu.) Esta experimentación en los guiones intentaba hacerse cargo de la forma de contar historias de aventuras y acción para los comic books perfeccionada por Stan Lee en los sesenta y tranformarla en una forma de expresión personal que no se olvidase del entretenimiento. Los mejores cómics de Marvel ya no intentaban recrear los de la década anterior, sino que combianban lo que habían esbozado Lee y Thomas con un fuerte visión autoral propia. Los X-Men de Chris Claremont, que combinaban emocionantes aventuras de superhéroes con temáticas que se preocupaban de la división entre el bien y el mal y los motivos para caer en la villanía, además de ocuparse de las relaciones entre hombres y mujeres, era el producto más moderno de toda esta experimentación. El Daredevil de Miller, influenciado por cómics no superheróicos de los cuarenta y cincuenta, puede ser uno de los primeros resultados de esta tendencia omnipresente en los setenta. Por otra parte, el término acuñado por un crítico "La Era Plástica de los Cómics" reina a lo largo y ancho de los títulos actuales de Marvel y DC. 
Definitivamente, cualquier análisis para descubrir el atractivo de los X-Men debe ocuparse de la caracterización. Si el lector no es capaz de preocuparse por los personajes de una obra de ficción, entonces su destino no significará nada para él. Si los personajes no tienen profundidad, entonces no podrán enseñarle al lector nada sobre sí mismos. Por eso, sin una buena caracterización las aventuras de un cómic no son más que un desfile de personajes desprovisto de significado. La serie de los X-Men ha triunfado gracias a la habilidad de sus autores para hacer que sus personajes parezcan reales. Stan Lee y Jack Kirby los proveyeron de su atractivo básico, Roy Thomas intentó desarrollarlos durante la siguiente fase, y Chris Claremont, John Byrne y Dave Cockrum profundizaron en el concepto. Si, los X-Men son mutantes con super-poderes, pero su dicotomía esencial es que además de sus extrañas apariencias y habilidades, son seres humanos muy parecidos al lector. 

Desde el principio, en sus Cuatro Fantásticos Stan Lee intentó romper con la tradicional unidimensionalidad de los cómics de los héroes de la DC, pero veinte años después, los Cuatro Fantásticos tienen un aspecto estereotipado. En manos un poco menos talentosas, los rasgos de personalidad tan frescos y a la última de Spider-Man han degenerado en un cliché rutinario. Por su parte, los miembros de los "nuevos" X-Men han desarrollado personalidades atractivas con muchas aristas. Por ejemplo, Tormenta posee un estilo parecido al de una diosa o un componente de la realeza, pero tambien es una cálida sustituta de una hermana mayor para el grupo. La personalidad de Cíclope todavía sigue siendo algo taciturna, pero también ha ido descubriendo cuáles son sus sentimientos hacia los demás, y como líder es más confiado y ha desarrollado una especie de sentido del humor. Lobezno es una creación magnífica que hace gala de un temperamento volcánico y un ardoroso comportamiento en el combate. Pero sus estallidos de rabia no están interpretados de una forma cómica como los de La Cosa, y tampoco es un violento y torpe (aunque inocente) monstruo como Hulk, ni un noble salvaje como Conan. Es más complejo que cualquiera de estos tres personajes. Lobezno se ve atraído por la violencia, y por eso teme perder su raciocinio y abandonarse del todo. De alguna forma, su potencial para el salvajismo es capaz de lograr que sus deseos de ser amado, de amistad y de paz de espíritu sean más afectuosos por contraste. Incluso Xavier, que una vez fue un mentor severo, se ha convertido en un padre sustituto emocionalmente vulnerable para los X-Men y en el amor de Lilandra
Todas estas aristas de personalidad consiguen que los X-Men conquisten a sus lectores. Puede que no sepamos lo que es sentirse un dios encerrado en el cuerpo de un humano, o qué significa ser un psicótico o un demonio teleportador, pero en los X-Men observamos trazas de las personas que conocemos y de las propias. Finalmente, los X-Men no son demasiado diferentes de nuestros allegados. A pesar de sus poderes sobrehumanos, los Hombres-X son algunos de los personajes realistas más concienzudamente retratados en los cómics mainstream actuales, y definitivamente se encuentran entre los más agradables. Por eso, lo que mejor distingue a los X-Men es que son una pandilla de superhéroes a la que cualquiera de sus lectores le gustaría conocer.  

miércoles, 12 de abril de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 3

Various - Teenage Treats Vol. 3
(Xerox, 1998)

A1 - The Surgeons - Sid Never Did It
A2 - The Dregs - Schoolgirls In Bondage
A3 - Intravein - Speed Of The City
A4 - Vom - Electrocute Your Cock
A5 - Klips 1988 - Ultimatium
A6 - Blitzkrieg Bop - Bugger Off
B1 - The Friction - Murder
B2 - The Exile - Facist DJ
B3 - Para-Noia - Money = Time
B4 - The Exits - Apathy
B5 - The Dregs - Dregs Of Humanity
B6 - The Surgeons - Breaking Rocks On Rikers Island

AQUI.

lunes, 10 de abril de 2017

BRAINPOWERED 9: CINCO MIL MILLAS, por Warren Ellis

Odio Los Ángeles.

Odio Los Ángeles porque es una ciudad que no ha sido diseñada para humanos. Está diseñada para automóviles. No necesita seres humanos. Un día llegará a estar poblada de nada, excepto de coches robot haciendo cabriolas por las carreteras de una ciudad donde los seres humanos nunca estuvieron destinados a estar.

Mientras me fumo un cigarrillo después de cenar en alguna parte de L.A., veo a un Loquísimo Vagabundo con un megáfono. Lo levanta hasta sus labios para ponerse a hablar, a anunciar algo, a hacer una Proclamación, pero luego se lo piensa mejor y vuelve a bajarlo. Lo levanta de nuevo. Pero nada. No es el momento. Se sube al autobús decepcionado. Algo marcha mal. Su megáfono cuelga de su mano. Tal vez no había ningún tímpano de policía cerca.

También odio Los Ángeles porque no es una ciudad. Son seis o siete ciudades atrapadas por ciento veintiún mil kilómetros de carretera. Estoy escribiendo esto en Burbank. Burbank parece una de esas ciudades medio vivas, como Canberra, donde la gente conduce por la mañana y deja de hacerlo completamente por la noche. Este hotel es como una colonia en mitad de Marte. No hay ninguna cosa viva a la vista. Y en la distancia, los coches gritan y empiezan a tramar algo en la oscuridad.

Los muy bastardos.

BAILE DE SEGURIDAD

Acudo a la emisora de televisión por cable que está alojada en el edificio de la Big Media Corporation. Me dicen que como hay unos estudios de televisión, aquí tienen dos niveles de alta seguridad. El nivel uno es un aburrido drone de Pinkerton que se pega debajo de nuestro coche para barrerlo con la intención de comprobar si Osama Bin Laden se ha aferrado al chasis. El nivel dos es un tipo deprimido con un contador que me pide el nombre y después lo escribe en una etiqueta engomada que me pega a la solapa. Presumiblemente, esta etiqueta engomada me hace invulnerable a violentos bombardeos, duchas de ántrax y bolsas de gas sarin.

Los Ángeles está disgustada con todo el mundo. No entiende por qué los terroristas no la han atacado todavía. Porque es una ciudad importante. Porque es Hollywood. Seguramente los viles y malvados Al Queda querrán destruir Hollywood, ¿no es cierto? Entonces, ¿dónde están? ¿Es que la han dejado relegada? L.A. mira fijamente a su teléfono móvil, desesperada porque la validen con destrucción masiva sin sentido.

ACCIÓN

Me he reunido con mis amigos Productores y el Guionista. El guionista llega pálido y nervioso. Está en pleno proceso de la decimoquinta reescritura de una adaptación. Lleva mucho tiempo en el negocio y ha tenido mucho éxito. Pero a pesar de ser un guionista profesional, sigue siendo humano. Le han preguntado si puede hacer que el segundo tramo del guión sea más verde. Y más galés. Y que salga un perro. No aguanta más. Hace un ruido terrible como cuando apuñalan a un perro. Sus oídos sangran. Se rasga los pantalones y se caga en el suelo.

El camarero pasa por allí, mira al suelo y dice, "¿Quién ha derramado esta estupenda comida americana?"

Pronto la limpiarán con agua del grifo, la volverán a pasar por la sartén y me la venderán como desayuno por 20,99 dólares más impuestos.

RUIDO

Me encanta el nuevo sampler en CD de de la Wasp Factory. Si te gustan cosas como VNV Nation, entonces Goteki y el resto de la escudería Wasp Factory es para ti. Entra en su página para echar un vistazo. Diles que yo te he enviado. El mánager de la compañía, Mark Eris, también escribe una columna de vez en cuando: www.opi8.com.

EL RUGIDO DEL MAQUILLAJE

Estaré firmando en la famosa tienda de novelas gráficas Isotope Comics de San Francisco el 16 de noviembre. También harán una fiesta por la noche. Los datos de contacto se pueden conseguir en su página. Pégales un toque.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002-2004.)

viernes, 7 de abril de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 2

Various ‎- Teenage Treats Vol. 2
(Xerox, 1997)

A1-The Wasps - Teenage Treats
A2-Tours - Language School
A3-The Dole - New Wave Love Doll
A4-Screams - Paper Dolls
A5-Warm Jets - Big City Boys
A6-Red Rage - Total Control
B1-Jimmy Edwards & The Profile - Nora's Diary
B2-Strike - Teenage Rebel
B3-The Flys - Saturday Sunrise
B4-The Dyaks - Gutter Kids
B5-The Exile - Real People
B6-Neon Hearts - Answers

AQUI.

miércoles, 5 de abril de 2017

X-MEN: EL SECRETO DETRÁS DEL ATRACTIVO DE LA X (PARTE 3 DE 4)

Por Peter Sanderson para The Comics Journal nº 74 (1982). Traducido por Frog2000. Parte 1, parte 2.

Pero todavía no hemos señalado los motivos por el que X-Men logra ser diferente del resto de series. Uno de los aspectos más significativos que la distingue incluso más que a la Legión o a los Titanes es que sus personajes son mutantes. No solo son humanos ordinarios que simplemente han conseguido super-poderes, o incluso alienígenas super-poderosos que se mezclan bastante bien en una sociedad "normal y corriente". (Por cierto, ¿cuántos "Legionarios" se parecen a un alienígena en la actualidad?) Los X-Men se definen por el hecho de que son diferentes del resto de la Humanidad. Viven apartados de la Sociedad en su mansión, sus contactos con el resto de humanos parecen ser limitados, sus poderes sirven como un recordatorio constante de que son diferentes, especialmente en el caso de los incontrolables haces oculares de Cíclope. En algunos casos, incluso la apariencia de los X-Men es diferente de la de los humanos ordinarios: El Ángel y sus alas, la Bestia y su pelambrera, sus orejas puntiagudas, su dentadura y su bulbo raquídeo como el de un simio, y sobre todo, Rondador y su piel azul, colmillos, manos de tres dedos, pies de dos y cola. Se podría decir que desde cualquier punto de vista, la Bestia y Rondador padecen por culpa de sus deformidades. Un puñado de Hombres-X son extranjeros que recientemente han empezado a vivir en los Estados Unidos, una tierra extraña. Rondador es alemán, Coloso de la Unión Soviética, y aunque nacida en América, Tormenta se ha pasado toda su vida en África. Algunos de ellos pertenecen a minorías: Tormenta es una mujer negra, Espíritu es judía. En X-Men nº 150 se puede observar el paralelismo entre mutantes y minorías perseguidas, donde se revela que cuando era niño, Magneto fue prisionero de Auschwitz, y que hasta donde él sabe, a lo largo de los años toda su familia ha sido exterminada. Todas estas distinciones refuerzan la impresión de que la identidad básica de los X-Men es la de ser mutantes. Para el lector, la palabra "mutante" puede simbolizar cualquier razón que le haga sentirse excluido de la Sociedad, sea por su sexo, raza, creencia, apariencia física, talento especial que sea malentendido o capaz de provocar celos, o cualquier motivo personal del propio lector. El poder que conlleva el concepto mutante consigue que X-Men sea una serie única. 
Además, los X-Men están más auto-contenidos en su propio mundo que la mayoría de series de Marvel. Incluso disponen de un concepto organizativo propio: los X-Men son mutantes que combaten contra mutantes malvados como Magneto, villanos que intentan aprovecharse de los mutantes como Saurón, o enemigos que intentan aprisionarlos o asesinarlos como los Centinelas. Por lo tanto, aparte de otros villanos que han pasado por el título, como el Doctor Muerte (nºs 145-147) o incluso Drácula (nº 159), las amenazas de los X-Men son conocidas primordialmente por "pertenecer" a su propio mundo. Es una situación bastante diferente de la de los Vengadores, los Cuatro Fantásticos, Hulk y demás, porque cada uno de ellos están continuamente combatiendo contra unos adversarios que ya han aparecido en las otras series. Lo que una vez, y hasta cierto punto sigue siendo uno de los puntos fuertes de Marvel, el hecho de que la mayoría de las series estaban inter-conectadas, hoy en día ha llevado hasta una creciente homogeneización: casi todas parecen la misma. A lo largo de los años, los X-Men también han ido acumulando un gran elenco de personajes secundarios, extendiéndose por todo el mundo, e incluso por el Espacio. Por lo tanto, sería posible asegurar que en la Patrulla-X se puede encontrar un cosmos mutante propio dentro de un Universo Marvel mayor. Todo esto le da a la serie mayor cohesión y una personalidad distintiva que también logra que se distinga del resto de colecciones de Marvel, ciertamente mucho más que cualquier otra serie de superhéroes actual exceptuando a Daredevil, que actualmente está evolucionando en una mezcla de cómic de superhéroes y cine negro en lugar de seguir siendo una serie de superhéroes "puros" como los X-Men.
Muchas de las series de superhéroes actuales importantes se resienten de su longevidad. Después de veinte años de historias, resulta asombroso que Spiderman siga conservando vitalidad alguna. Si después de cierto punto se someten a revisiones que las devuelven a sus raíces y las envían en nuevas direcciones, las series de larga vida son capaces de conseguir mantener su poderío creativo. Las revisiones más radicales fueron las de Flash, Green Lantern, Hawkman, Atom y la Sociedad de la Justicia a finales de los cincuenta y principios de los sesenta. Los nuevos personajes asumieron los roles de aquellos personajes de la Golden Age. Se les vistió con nuevos uniformes, se les otorgaron nuevos personajes secundarios, nuevos y más dramáticos antecedentes, y en el caso de Atom, incluso nuevos super-poderes. La Sociedad de la Justicia fue renombrada como La Liga de la Justicia, con una composición casi totalmente nueva. Al convertirse en editor de Batman a principios de los sesenta, Julius Schwartz, que fue quien había transformado todas las series de la Golden Age antes comentadas, revitalizó una serie completamente moribunda despojándola de toda la basura que había ido acumulando a lo largo de veinte años: Batwoman, Bat-sabueso, Bat-Mite, los argumentos de ridícula seudo-ciencia ficción, e incluso de la mayoría de villanos disfrazados de saldo. De nuevo, Batman era un detective en un mundo comparativamente realista. Después de que Batman nuevamente se volviese obsoleto después de la ofensiva "camp" de finales de los sesenta, la serie sufrió otra revisión que la acercó aún más a su idea primordial. La atmósfera oscura de las historias del Batman de los treinta y cuarenta hizo de nuevo aparición, así como la cacería obsesiva de los sanguinarios criminales. Con cada cambio, el estilo de dibujo y escritura de la serie también fue sofisticándose cada vez más, encontrando un tono decididamente más contemporáneo. 
De modo significativo, este proceso ha continuado hasta la fecha actual en las series que han generado una respuesta más entusiasta por parte de los aficionados. Los Nuevos Titanes no son una simple continuación de la vieja serie de los Titanes. Los creadores del nuevo título solo han aprovechado su nombre, su premisa básica (un grupo de superhéroes adolescentes que actúan por su cuenta) y a unos cuántos de los miembros originales. En el caso de uno de ellos, Wonder Girl, transformando considerablemente su personalidad. Todo lo que aparece en los Nuevos Titanes es nuevo, y hasta el momento rebosa vitalidad. Parece tan contemporáneo que es imposible confundir a los "Nuevos" Titanes con una serie creada antes de los ochenta. El caso del Daredevil de Frank Miller es bastante similar. Daredevil llevaba atravesando toda una década de mediocridad rebosante de aventuras de pésima ciencia ficción, historias de terror estúpidas, imitaciones saltarinas de James Bond, y los enésimos combates habituales con antiguos enemigos. Miller volvió a la caracterización y los argumentos de los primeros números, y luego los empujó en una nueva dirección, hacia un mundo realista de crímenes urbanos totalmente diferente de todo lo que se suele ver en las series de Marvel.

(Continuará)