viernes, 31 de enero de 2014

jueves, 30 de enero de 2014

SECUELAS DE LUCASARTS


Si te ocurre como a mí, que no vuelves a cumplir ni los treinta ni tampoco los treinta y cinco, es muy posible que en su día jugases a los mejores juegos del mundo, todos ellos diseñados por la compañía de videojuegos creada por George Lucas: LucasArts. La saga de Monkey Island, Grim Fandango, Sam & Max o Day of the Tentacle (y voy a parar porque si no podría acabar nombrándolos todos) forman parte de los mejores recuerdos que tenemos los que tuvimos la ocasión de catarlos en su justo momento, entre los catorce y los veintipico años. Y ahí se han quedado, dentro de nosotros para siempre. Desgraciadamente, LucasArts fue desbaratada sibilinamente, primero a través de una de las herramientas más dañinas de las que dispone el capitalismo: la externalización, que dejó moribunda a la empresa con escasos, erráticos signos de vida (como el juego "Armed and Dangerous"), para intentar sobrevivir a continuación como pudo con lo único que parece saber hacer bien el autor de THX1138, la bostezante saga de Star Wars, hasta que finalmente la compañía terminó siendo adquirida por Disney como parte del enorme paquete que le ha vendido el amigo George. 


Mientras tanto, los diseñadores que hicieron posible que el género de "Aventura Gráfica" fuese de los más absorbentes (aún a pesar de ser uno en el que te pasas más tiempo mirando la pantalla y escuchando los chispeantes diálogos que se les ocurren a los guionistas que accionando el ratón y el teclado, o sea, con interacción cero), esto... como decía, los diseñadores de la antigua Lucas siguieron vivos y coleando, haciendo lo que mejor sabían hacer en otros lugares: Tim Schafer, el artífice principal de la saga Monkey Island (junto con Ron Gilbert y Dave Grossman), justo después de escapar del Titanic en el que se había convertido Lucas editó uno de los mejores juegos, en general, que podían disfrutarse en los dos miles: Psychonauts, un despliegue de aventura inteligente con los exuberantes diseños marca de la casa. También estuvo detrás de Brutal Legend, o su homenaje/ parodia personal del mundo del heavy metal. Un juego de rol en 3D repleto de energía y música infernal. Después de otro par de juegos de diseño exquisito, Stacking y Costume Quest, lo suficientemente diferentes como para destacar en al árido panorama actual de las secuelas infinitas, el autor unió de nuevo fuerzas con su ex-compa Ron Gilbert para producir The Cave, una aventura gráfica en la que se las arreglaron para hacer que tuviese un aspecto vistoso y moderno sin desechar hitos del pasado, con varias historias entrecruzadas que basculan entre lo tronchante y lo carcajeante. Porque por fortuna, el humor marca de las casa siempre está presente en las producciones de estos dos genios (¿nadie se acuerda del glorioso "concurso de escupitajos" del Monkey? Pues eso mismo.) 


Además de Ron Gilbert y Tim Schafer, muchos otros de los que hicieron posible que Lucas se convirtiese en LA EMPRESA de videojuegos por antonomasia fundaron Double Fine (el propio Tim Schafer, Jonathan Menzies y David Dixon) o terminaron recalando en ella. Y resulta meritorio que sea ésta una empresa que no ha terminado por convertirse en una segunda parte de la anterior LucasArts, sino que tiene sus miras puestas en el futuro: además de editar cómics, lanzan artículos exquisitos como "Middle Manager of Justice" (para dispositivos Android), donde el jugador controla una especie de ETT donde el objetivo es conseguirles trabajo a super-héroes en paro. 


Y eso por no nombrar los escarceos de antiguos currantes de Lucas en otros emplazamientos, a veces a medio gas con cosas como "Ghost Pirates of Vooju Island" y en otras ocasiones con genialidades del estilo de "A Vampyre Story". Otra compañía a tener muy en cuenta es Telltale Games, donde directamente se han producido más episodios de Monkey Island y Sam & Max o nuevos títulos que recuerdan poderosamente gloriosos tiempos pasados como "Hector: Badge of Carnage". Todos estos son buenos productos, joyas de la programación que directamente podrían incorporarse al canon de los juegos-que-la-clásica-LucasArts-habría-editado, pero todavía quedan algunos más por nombrar que rozan la magnificencia: por ejemplo, DeathSpank (y sus dos secuelas, aunque la última, The Baconing, sea un poco más floja por repetitiva), un RPG al estilo Diablo producido por el mismísimo Ron Gilbert en el que se te puede escapar la risa floja a la mínima ocasión (como cuando tienes que cargarte a un grupo de gallinas enloquecidas) mientras no dejas de explorar escenarios para ver qué increíbles y enloquecidos diseños y enemigos se le han ocurrido al diseñador del recordado Maniac Mansion. También resulta harto recomendable el anteriormente comentado "The Cave" (donde Ron y Tim unieron fuerzas), o Scurvy Scallywags, con el que Gilbert revisita el mundo de la piratería en un juego exclusivo para móviles. Por su parte, Schafer acaba de lanzar Broken Age (la primera aventura gráfica pura del autor en ¡16! años), que puede que disponga de los diseños más bonitos de entre todo a lo que he jugado durante estos últimos meses, y se encuentra ocupado en "Massive Chalice", un juego de rol táctico que también promete muchísimo. Por eso, aunque LucasArts-Disney acabe de anunciar un remake del "Día del Tentáculo", todos sabemos que si no han contado con sus hacedores originales, por muy bien hecho que esté nos resultará un poco decepcionante, ya que como no dejan de demostrar una y otra vez, y a diferencia de lo que ocurre en otras disciplinas, los viejos rockeros del video-juego son cada vez mejores en lo que hacen, artistas que pueden vanagloriarse de integridad (y lo que les queda) a lo largo de toda su carrera. 

martes, 28 de enero de 2014

THE NECESSARY EVILS SINGLES & MORE


Buzzsaw 7" (In The Red Recordings, 1996)
Thrill Pill 7" (Crypt Records, 1997)
Stay Away From Me ‎ 7" (In The Red Recordings, 1998)
Conspiracy 7" (Goodbye Boozy Records, 1999)
Bobby Conn / Necessary Evils - Split 7" (Extra Ball Records, 1999)
Live @ The Chemical Lounge Las Vegas 1997
* Shine On, Sweet Starlet Soundtrack (Song: Starlet D.O.A.)
The Las Vegas Shakedown! (Song: My War)
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Transmisiones interplanetarias y el sonido de la lujuria sangrienta: prepárate para la psicodelia extrema y los sonidos de otro mundo de The Necessary Evils. Su marca de fuzz rock inspirado por la Ciencia Ficción sigue sin batirse. Fundados en 1997 por Steve Pallow (anteriormente en The Beguiled) y James Arthur (anteriormente en Fireworks), y redondeando la formación con Kyle John Hall a la batería y Jimmy Hole al bajo, The Evils se han labrado un desagradable camino de destrucción durante los últimos años. Lo suyo es el sonido más oscuro, enfermizo y malicioso que existe, verdaderamente un producto de una mente perturbada. La voz de Steve Pallow emite amenazas y advertencias durante todo el derby de demolición del rock n 'roll mientras que James Arthur maltrata su apalizada guitarra Electra con sonidos que van desde el sonido del metal hasta el del metal pulido provocado por un platillo volante. Mientras, la rítmica de Jimmy y Kyle ofrece unos graves muy densos a esta fea bestia. También hacen guiños a la música psicodélica de los años 60 (ver las versiones de The Seeds, Black Rose, White Light y los reyes de la ineptitud, The Keggs). 

The Evils levantan un estruendo brutal, invasor y sin compromisos.

Mira lo que dicen las críticas: 

"Muy ruidoso, decadente, a veces casi resulta apocalíptico. Música magnífica para patear al perro." MICROMAG

"Más cerca de las herramientas del Power que del garage rock." MAGNET

"Empuja fuera del mapa el factor anti-social." CMJ

"Con todas las bandas de garage que existen y tienen un sonido espeluznante / obsesivo, realmente los Necessary Evils son los mejores. Simplementes suenan MALVADOS". POPWATCH

"Es muy posible que sea lo más cercano a lo demoníaco a lo que puede llegar el rock". SCRAM

"Probablemente estos tíos sean asesinos". DRAGSTRIP RIOT

"¡Genial! Suena como si lo hubiesen grabado disfrazados de gorila, cantado con máscaras de primate encima y tocado las guitarras con enormes guantes de mono". ROCTOBER

"Puedes oler el odio y la ira a kilómetros de distancia. Enfermo, mezquino y retorcido hasta tal punto que se alimenta de cualquier banda de death metal para desayunar". DRINK AND DRIVE

"Están muy, muy enfadados. ¿Creías que el death metal era malvado? Esto es lo más. Realmente la música me ha asustado por primera vez". SAVAGE

"Mierda, esto es aterrador". BAD TRIP

"Deberías tener miedo. Son sonidos verdaderamente deformados que derriten los oídos sin previo aviso. Si tienes una novia que significa algo para ti, ella NO debería escuchar esto. Hará que sus tetas se volatilicen". MOSHABLE

"Vomita tal maldad que acojonaría a cualquier persona sensata". ANOTHER FINE MESS

"Si creías que Marilyn Manson daba miedo, entonces será mejor que te mantengas alejado de esto". VICE

Texto promocional extraído de In The Red Records.

sábado, 25 de enero de 2014

jueves, 23 de enero de 2014

RUTA 66, NUMERO CIENTO DOS


RUTA 66, NUMERO CIENTO DOS (Enero, 1995)
AQUI.

"Salmon explicaba de esta manera sus intenciones musicales en 1990: "Captain Beefheart dice que abandonó por la frustración que supone ver cómo tus músicos se entrometen en la música. El problema es lograr que la música llegue intacta de tu mente al disco. Con los Scientists nunca sucedió así. En cierto modo, el grupo era más como un cerebro colectivo. Quiero hacer algo que sea tal y como yo lo he imaginado. Juntando los pedazos clásicos y comunicando lo que tengo que ofrecer y lo que sé. Transmitir un conocimiento, aunque este conocimiento sea oscuro, lo que pienso es mi caso."

Kim Salmon se explayaba en el artículo dedicado a su persona que firmaba Fred Mills en este Ruta 66 número ciento dos, en el que el líder de los Surrealists también protagonizaba la portada.

viernes, 17 de enero de 2014

WORKDOGS - A TRIBUTE TO SONNY BOY WILLIAMSON 7"


Workdogs - A Tribute To Sonny Boy Williamson 7"
(Sympathy For The Record Industry, 1994)

A-Workdogs With Mark Abramson - Too Young To Die
B-Workdogs With Jon Spencer And Marce Hall - Our Goodman

AQUI.

miércoles, 15 de enero de 2014

ENTREVISTA CON GRANT MORRISON EN BARBELITH (3 DE 6)

Entrevista con Grant Morrison en Barbelith, 3 de diciembre de 2002 (3 de 6). Traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2.

GM: Puede que las técnicas que utilizo parezcan desorientadoras, pero tampoco debería sorprender a nadie, y además estoy seguro de que la estructura de Los Invisibles es muy obvia, es como una espiral que se va desenrollando, las cosas se van reiterando...

HB: Todo está en el Primer Libro. (El primer volumen.)

GM: Si, todo está descrito de forma bastante sencilla, toda la cosmología de los Invisibles. La gente me sigue diciendo que les parece difícil entenderlo, pero quiero que la gente entienda la historia, que la encuentre lo suficientemente interesante como para hablar sobre ella o iluminar otros temas de la misma forma que me ocurrió a mí al leer a Robert Anton Wilson o al escuchar a The Streets o lo que sea en lo que me esté metiendo en ese momento y me inspire... es todo lo que quiero hacer... pasar la antorcha.

HB: Es una obra con un poder asombroso. Si te soy honesto, podría estar hablando de los Invisibles durante toda la noche...

GM: Yo lo estuve viviendo... creo que por eso son de esa forma... son la vida de alguien... hay un montón de elementos personales en esa obra, un montón de experimentación, muchos niveles diferentes. 


HB: Tal vez podríamos hablar sobre el tema, tomar un punto de vista arquitectónico o urbano del primer número de los Invisibles y ver cómo te fijas en su mundo mientras lo vas expandiendo, ¿podrías profundizar un poco en los aspectos arquitectónicos, sociales o sin tener que aplicarlo necesariamente a Glasgow, sino a toda la vida contemporánea, de qué forma, qué tendencias y creencias han compuesto el mundo que se puede ver en el primer número de Invisibles?

GM: ¿Te refieres al final del primer número, el de la cuenta atrás?

HB: Si.

GM: Tan sólo era un montón de cosas de mi interés. Obviamente, pensé que el espacio que habitamos estaba siendo colonizado cada vez más por la publicidad y la televisión, creo que la tecnología informática avanza a marchas forzadas, probablemente no tanto como hemos visto en Invisibles, donde a alguien se le ha ocurrido la idea de construir procesadores líquidos -que sólo es una idea- aunque sigo pensando que podría funcionar. Voy a tener la oportunidad de hablar con algunos científicos el próximo mes sobre el tema, así que les preguntaré. Una vez me dijeron que había un tipo que estaba haciendo experimentos para grabar datos en moléculas de agua, pero sencillamente desapareció del mapa -fue en los años ochenta-. Afirmaba que creía que el agua tenía memoria, y yo pensé que estaba bastante ligado a las ideas sobre la homeopatía, eso de que el agua recuerda la información, que podría ser un medio de grabación, lo que me dio la idea de la fabricación de ordenadores que registran datos en agua.

HB: ¿Información líquida que se puede beber?

GM: Supongo que algo así podría funcionar, aunque lo desconozco, pero me pareció una idea hermosa y poética.

HB: Si, recuerdo que estabas hablando sobre información líquida, y de repente pensé ¡esperma!, si, ¡por supuesto!

GM: Bueno, claro, me refería a que tiene que existir una base biológica. Hay más cosas por el estilo, todas esas ideas sobre la espacialidad. Si quieres hablamos sobre el espacio arquitectónico: el espacio en Los Invisibles, la idea reclamar el espacio se basa en las ideas Situacionistas. Me interesa la idea de volvernos a apoderarnos de la ciudad de forma imaginativa y hacer "detournements" a lo largo de sus espacios arquitectónicos. Mis amigos y yo solíamos hacerlo mucho. Y las cámaras... porque obviamente son las verdaderas colonizadoras de lo espacial ahora mismo, del espacio social, están manteniendo apartados a los sin techo de los centros comerciales y multicines, son cosas que "prevén" las "cosas malas" que podrían ocurrir, cada vez hay más y más.
HB: Pero muchos británicos se sienten bastante cómodos gracias a ellas, ¡creo que somos el país más vigilado del mundo!

GM: Fue otra de las ideas en las que estuve pensando cuando empecé a planear Los Invisibles, somos el país más vigilado del mundo, vigilan todo lo que hacemos, así que esperaba, y sigo esperando, (especialmente mientras la realidad televisiva se hace cargo cada vez más de los comportamientos populares más extravagantes, porque cuanto más cámaras le pongas a la gente, más caos estarás creando), que la gente empiece a actuar más frente a ellas. Porque la verdad es que todos estamos buscando que se nos vea en Police Camera Action 999, todos queremos aparecer en Supervivientes o en Gran Hermano, así que todas esas ideas sobre la futura espacialidad son cosas que tuve que meter en Los Invisibles. En realidad la gente actúa como si estuviese en una serie de televisión, como si estuviesen siendo constantemente filmados por el ojo de la cámara de alguien por encima de ellos, y se imaginan que ellos mismos son ese alguien que está ahí arriba al que las personas intentan engañar asumiendo múltiples identidades. Creo que en este momento es la mejor respuesta al entorno urbano actual: asumir identidades diferentes basándote en los espacios y situaciones diferentes en los que te encuentres (que podrían ser radicalmente diferentes unas de otras) durante el transcurso de un día normal en la ciudad. Así que esas son las ideas en las que estaba pensando específicamente que se podían llevar a cabo en cuanto al entorno urbano y la habitabilidad del mismo. Las predicciones más enloquecidas fueron esos pequeños helicópteros robóticos que patrullaban en busca de criminales y de... ¿quién sabe qué más? ¡Probablemente tú lo sepas mejor que yo!


HB: Estaba pensando que...

GM: ¡Todo el mundo será como Spiderman! (Risas.)


HB: Claro. Por cierto, estoy muy decepcionado con Spiderman.

GM: Oh -fue terrible- Me gustaron los efectos, estaban bien.

HB: Claro.


GM: Pero esa Gwen Stacey o quienquiera que fuese, ¡Mary Jane era terrible!

HB: Estoy de acuerdo.


GM: Totalmente poco convincente. ¡Y el Duende Verde era ridículo! Como personaje no tenía mucho sentido.

HB: Sí, era tan plano... lo había visto antes, ya sabes, lo de los globos flotantes y todo eso. Me dije: "Dios, ¿por qué habrán desempolvado todo esto?"

GM: ¡El Doctor Octopus habría sido mucho mejor!
HB: Claro, es un tarado. El último número de los Invisibles me hizo pensar que Reynard decía "ANULAR", y me gustaba mucho la idea de un comando virtual que básicamente se encuentre inscrito en la vida real y... ya sabes, ¿que pudiese llegar a tener efecto? Haces algo que no habías querido hacer y tecleas el comando ANULAR ¡y todo cambia! Una vez estuve trabajando con ordenadores durante una buena temporada, encerrado con algún estúpido programa de dibujo AutoCAD y al ir a coger un archivo de la estantería, cogí el equivocado y me dije "ANULAR" en alto.

GM: ¿Si?

HB: Y te juro que durante un segundo no me sentí demasiado bien. Me dije: ¡no me lo puedo creer, he dicho esa palabra en alto! Fue como una especie de invasión de lo virtual en la realidad. ¿Se podría convertir en una aplicación práctica? Con el advenimiento de la nanotecnología y el medio ambiente de plástico flexible, ¿terminaremos siendo capaces de ANULAR los acontecimientos?

GM: Si, creo que en algún punto, gracias a la tecnología podremos metamorfosearnos en cualquier momento. ¿Funciona? (Refiriéndose a la cinta.)

HB: Nop

[Damos la vuelta a la cinta]

GM: ¿De qué estábamos hablando? Si, de que todo el tiempo podremos metamorfosearnos gracias a la tecnología, el romanticismo del electro-magnetismo y las matraces (risas) -de ese tipo de experimentos, eso será todo. Supongo que el mundo virtual nos está invadiendo, especialmente mediante simulaciones que cada vez son más y más efectivas, con métodos de entretenimiento simulado que cada vez son más y más efectivos, los cruces entre todos ellos seguirán aumentando. Estoy muy interesado en ver cuál va a ser su impacto en el mundo real.

HB: Yo estoy interesado en la flexibilidad del mundo y en, básicamente, cómo podría hacerse más "blando"...

GM: Será como una respuesta al lenguaje, eso es lo que parece hacer la magia: entre la representación y la realidad, a falta de una expresión mejor, existe una especie de efecto holográfico.

HB: Claro. Dentro del campo de la arquitectura he intentado desarrollar algún tipo de discurso que aunque repose en lo terrenal, se centre en "la Forma Sigue a la Ficción". Sabemos que las cosas no volverán a funcionar de la misma forma para siempre, sino que responderán más a nuestros caprichos individuales. Cuando seas capaz de controlar el grupo inmediato de átomos que está a tu alrededor, también serás capaz de contar una historia en 3D.
GM: Si, claro... Parece que lo estamos intentando, todo parece estar comprimiéndose hacia un punto único. Estamos intentando llegar a los lugares de forma más rápida y hacer las cosas en menos tiempo, así que todo son actividades infinitamente comprimidas. Resulta cada vez más fácil llegar a Londres o a Tokio, por lo que estamos comprimiendo las cosas hasta un punto en que lograremos hacer cosas como las que has comentado. Ya han empezado a diseñar casas donde todo está conectado con Bang y Olufsen, con imágenes en las paredes, donde se puede cambiar la iluminación ambiental, donde se puede cambiar todo tipo de parámetros, así que todo se seguirá extendiendo hasta comprimir las cosas de forma infinita, al igual que hemos comprimido el desplazamiento y la velocidad mediante las comunicaciones.

HB: El medio-ambiente va a ser despedazado en trozos cada vez más pequeños, por lo que se terminará convirtiendo en una cosa maleable por el usuario, y el usuario, el hombre de la calle, se convertirá en Joe el esquizofrénico, que sustituirá a Joe el Fulano, por lo que junto con la adopción de personalidades cambiantes y esa visión de fractura, ¿no estaremos en peligro de desarrollar un paisaje similar al que se retrata en una de tus historias para Future Shocks, donde aparecían los grabados invisibles de Salvador Dali? ¿No sería ese avance rápido de la tecnología una ruta posible para completar el caos? Obviamente, disponemos de la metáfora de Matrix para empezar a pensar en el futuro, pero...

GM: Esa clase de procesos raramente nos llevan hacia el caos. Mi punto de vista es que todo es como un enorme proceso operativo, que la vida en la Tierra, o Biota, como me han enseñado a llamarla...


HB: ¿Biota?

GM: Es una nueva palabra para referirse a toda la vida de la Tierra, como un organismo único, por lo que... ¿qué estaba diciendo?

HB: Um........ ¡Necesito pensar en una pregunta decente!

GM: No, ¿cuál era la pregunta?

HB: No me acuerdo. (Risas.)

GM: ¡Era una larga!

HB: Trataba sobre las personalidades y los ambientes fracturados.

GM: Sí, estábamos hablando acerca de qué es lo que podría conducir a una meta-realidad infinitamente maleable, algo a lo que posiblemente podríamos llegar en algún momento... si eso es lo que la estructura de esa cosa a gran escala...

HB: ¿No es eso que quieres describir lo que llamabas el Supercontexto?

GM: Creo que el Supercontexto es donde naces cuando "falleces" (recuerda que en el fondo de todo esto tan sólo se encuentran mis metáforas personales para algo que podría ser bastante diferente). Esto es lo que yo supongo: he intentado desarrollar mis teorías a través de los Invisibles. Para mí el Supercontexto es una quinta dimensión de información continuada donde las cosas que no entiendo muy bien continúan desarrollándose hasta convertirse en procesos superiores, procesos adultos. Lo que sentí cuando pasé por lo que yo llamo la experiencia de Abducción Alienígena en Katmandú (que no creo que tuviese que ver con alienígenas o con una abducción, pero vamos a llamarlo así para facilitar su comprensión) fue como que estuve dentro de esa pureza (nada que ver con el misticismo o con la abstracción) esa pureza del mero hecho de la existencia de la vida física en la Tierra y de nuestra existencia, como si fuésemos procesos a través del tiempo y no estuviésemos viviendo en estos segmentos en el tiempo en los que estamos interactuando ahora mismo. Explicado de forma más sencilla: creo que pasamos por esos procesos al revés, por ejemplo, cuando entras por esa puerta, ambos desaparecemos por la puerta -si sales después de mí- tal y como se pudo ver en los Invisibles, es como un enorme gusano activo que se remonta hasta tu madre, que vuelve hasta tu madre. Quiero decir que todo esto es una estructura, es una cosa tangible. Lo que sentí en ese momento fue que estaba buscando dentro de una forma larvaria y lo que me dijeron fue que estaba llegando a través de una forma larvaria hasta una entidad que era un adulto de la quinta dimensión y que estas cosas estaban creciendo en planetas como la Tierra en forma de parcelas, como parcelas vegetales. Así que coges y lo metes en un planeta, el planeta lo alimenta, y la cosa se come el planeta para seguir creciendo hasta la edad adulta, y en ese momento se convierte en una forma de vida a gran escala completamente formada, se parece a la forma en que una mosca está completamente formada a partir de las larvas, eso es una entidad de la quinta dimensión. Así que ahora mismo estás tratando con alguien que se ha tomado todo esto como la estructura principal de sus creencias. Por eso es por lo que asumo que la mayoría de los procesos que ocurren en la Tierra están funcionando correctamente.

HB: Es un sistema de creencias auto-perfecto.
GM: Claro. Creo que lo que está haciendo es crecer y que sabe cómo hacerlo. Se parece a un bebé en el útero que sigue todos los pasos de la evolución, así que esta entidad está pasando por todos los pasos de crecimiento que nosotros vemos como procesos evolutivos. Es como un árbol que va creciendo y nosotros somos las ramas que le han empezado a salir, literalmente las ramas de un organismo vivo, como una extremidad. Ya sabes, estamos en la punta, sondeando, comunicando, enviándole señales y chispazos. También creo que cuantos más chispazos enviemos y cuantas más pequeñas frondas se conecten, y cuanto más se empiece a reconocerse a sí mismo como lo que es: como un organismo vivo formado por los demás organismos, mejor para todos. De nuevo, no es abstracción, no es como el sandwich budista de "hazme uno con todo", es la maldita y verdadera línea de fondo de la existencia física ejecutada a lo largo del tiempo. Así que supongo que deberíamos tenerlo en cuenta, y por eso puedo sonar un poco más evangélico cuando hablo del tema: sobre lo que somos, literalmente un único organismo que bien podría estar en camino de su madurez. 

HB: Me gustaría decir que tal vez hace 100 años, o quizá varias veces a lo largo de la Historia, la gente ha pensado: "sabes, hemos inventado todo lo que hay que inventar, estamos en la etapa más importante de la evolución humana". Alan Moore menciona cosas similares a lo que tú acabas de relatar, habla sobre las transiciones de fase y los puntos de ebullición. Todos estamos construyendo y caminando juntos hacia 2012, ¿no crees qué cada generación de creativos están en la vanguardia de la experiencia, en la cúspide? Básicamente, ¿no es la condición humana vivir en un perpetuo estado de Armagedón? ¿No es la idea habitual de la angustia milenaria como una condición humana esencial?

GM: ¿Y por qué debería ser de esa forma?

HB: Er... (Risas.)

GM: (Risas.) ¿Crees que es esencial?

HB: Básicamente es el miedo a la muerte, el apocalipsis individual de cada uno...

GM: Pero eso es más reciente, la idea individual de la muerte. Si asesinabas a un Hashisheen islámico, el creía que no iba a morir, sino que se levantaría de forma instantánea en el Paraíso.

HB: ¿Mohammed Atta?

GM: (Risas.) Los vikingos creían literalmente que se despertarían en el Valhalla, así que incluso el miedo a la muerte tan sólo es algo inculcado por la conciencia soberana individual que nos enseña a protegernos, como si fuese un tesoro oculto, aunque en realidad lo que sobrevive es el alma o lo que equivocadamente llamamos alma, tu ADN y las mitocondrias bacterianas siguen dividiéndose incluso después de morir. En el próximo número de The Filth aparecerá un gigantesco pedazo de información. Básicamente aseguro que el cuerpo humano posee 10 mil millones de células, que es lo que comprende un cuerpo humano básico, y por encima de eso tenemos 10 veces la cantidad de bacterias. (Risas.) ...más aún, probablemente tengamos cincuenta veces esa cantidad (se ríe). Entonces, ¿quién es el que realmente está conversando, quien está al cargo, cuál es la forma de vida inmortal que está haciendo todo el trabajo? ¿Y quiénes son estas cosas que simplemente charlan y se asustan y se preocupan por envejecer y se preocupan acerca de esto y de aquello, y que en realidad son irrelevantes excepto como vehículos que se pueden usar? ¿Que tan sólo son zarcillos de una cosa que no está muerta, que nunca ha muerto, porque las primeras bacterias siguen y siguen dividiéndose?
HB: Iba a preguntarte acerca de todo el concepto de escritura y magia y su influencia en el entorno. ¿Se podría decir que la magia está interactuando con los bloques del entramado más pequeño que no podemos llegar a comprender, y que de alguna forma es capaz de influir en el plano microscópico? Algo parecido a lo que ocurriría si las células blancas pudiesen trabar amistad con el cáncer o re-ordenar el carbón para obtener diamantes. ¿Cómo nos permitirá la ficción, la narrativa y las convicciones literales controlar la nano-esfera? Necesitarán trabajar a escalas más pequeñas... ¿podría la ficción tener alguna influencia concreta en ese terreno? 

GM: No estoy seguro. Sé que lo hace, tengo algunas ideas al respecto, pero alguien tendrá que ir un poco más allá de hasta donde yo he llegado, aunque parece que las cosas funcionan de esa forma. Lo mismo ocurre con el vudú o con cualquier otro tipo de magia simpática. Como decía, parece que se parece a hacer una representación de la realidad, provocando cambios mediante esa representación y luego observando a mayor escala los cambios que se producen en la realidad, lo que me hace pensar que hay un elemento holográfico en todo el universo. De nuevo, creo que todo está conectado. Si lo deseas, utilizaremos una idea puramente biológica basada en la "biota", el organismo vivo, y con su ayuda creo que se podrán explicar una serie de acontecimientos aparentemente normales: un pequeño zarcillo humano de la biota piensa en algo y la idea es tan interesante que se expande a lo largo del sistema y golpea a otro zarcillo y básicamente parece como si la telepatía estuviese teniendo lugar. Esa podría ser la razón de que las ideas surjan en diferentes cabezas al mismo tiempo. Si es cierto que formamos parte de un enorme cuerpo, las cosas se explican fácilmente. Piensa por un momento que eres Mickey Mantle, que estás a punto de salir a batear, porque de repente sientes que esa sensación ha emergido dentro de tu cuerpo, las conexiones se remontan al momento en el que Mickey Mantle estaba plantado para batear y siempre estará con un pie adelantado y en ese momento crees que te has reencarnado en Mickey Mantle. (Risas.)

HB: Claro... puedo ver la imagen que estás intentando conjurar.

GM: Así que sí, sigue siendo parecido. Implica la comprensión de nosotros mismos como elementos, como nano-máquinas. Una vez más, lo que voy a decir son mis reflexiones del otro día: he leído que si coges a un grupo de seres humanos, y estoy seguro de que lo entenderás si has estado viendo "The Celebrities", si tomas a un montón de seres humanos y los metes en cualquier situación en la que se formen de inmediato diferentes tipos de personalidades cliché, uno se convertirá en líder, otro será el comodín, otro un matón y otras 6 o 7 más, habrá muchos tipos de personalidades. Del mismo modo, si coges a todos los líderes y los arrojas en el mismo saco, uno será definitivamente el jefe, otro el matón... Si coges a todos los matones y los arrojas...

HB: Claro, se terminarán organizando.

GM: Es un sistema de ensamblado, y si lo que haces es obviar todas las nociones románticas de ti mismo como ser humano... puedes tomar cualquier cantidad de estas cosas, lanzarlas, organizarlas y se empezará a crear la Civilización. Eso es lo que harán. (Risas.) Para mí son como nano-máquinas, como sistemas emergentes, lo que me lleva a pensar que son sólo elementos de algo mucho mayor, y nosotros vivimos procesos a los que damos significado y una función, lo que para mí fue una vez ese punto de vista sobre la diabólica Iglesia Exterior de los Invisibles, pero ahora he empezado a pensar que es el modelo que más me atrae para explicar lo que está ocurriendo en este momento. 

HB: ¿Podría The Filth considerarse un Los Invisibles observados a través de la lente de la Iglesia Exterior?

GM: En cierta forma, no quiero que la gente piense que es demasiado similar a Los Invisibles, para que no empiecen a comentar: "y aquí, en esta esquina en particular deberías parecerte a..."

Un miembro del personal se acerca a nuestra mesa con grandes fotografías enmarcadas de las Bellezas Danzarinas y nos dice: "¡Más vientres!"

HB: Awww, ¡dejad a esa enfrente de todo!

GM: ¡Es como si estuvieran bailando! (Risas.) En cierto modo, es la cáscara de Los Invisibles, El Qlippoth de Los Invisibles, el sendero gusano, así que todo lo glamuroso que había en Los Invisibles ha sido simplemente expulsado ​​a través de The Filth, y se ha convertido en algo feo, y todo lo que era significativo, ya no lo es (risas), por lo que es como un viaje al revés. No quiero que la gente piense que este título va completamente sobre el mundo de Los Invisibles, sino que se lo tomen como algo con entidad propia.
HB: Creo que rápidamente desvela su propia estética.

GM: Bueno, todas las divisiones de la Mano se basan en diferentes grupos de células del cuerpo, todo es muy meticuloso, como un sistema inmunológico, por lo que me parece que está muy bien elaborado. Pero es el negativo de Los Invisibles, los restos, la mierda de Los Invisibles (risas.)

HB: Me gustó el avance rápido que repasaba toda la historia de Mason, no sé si este es el caso...

GM: Todo el material a gran escala, ese material grandioso al estilo Authority... me estaba intentando burlar de esa clase de cómics, esos conflictos enormes y realmente brillantes al estilo de Authority que aparecen y luego se desvanecen sin ningún sentido, porque la verdadera historia trata sobre Slade o sobre Greg Feely y lo que ocurre en su cabeza... y sobre su gato. Así que, sí, fue divertido hacerlo. Deshacerme de cosas. Son grandes cosas de las que me he deshecho que te hacen pensar: "¡Joder, bastardo, tienes que hacer algo contigo mismo, porque esto no marcha bien!

HB: Hasta ahora, lo que leído lo he encontrado muy gracioso, pero eso sí, en función de si estaba o no fumado, o de mi estado de ánimo, de hecho puede dejar un mal sabor de boca...

GM: No, claro, debería hacerlo. Quería que fuese sórdido. Ya sabes, ese tipo de sensación podrida que sientes cuando ves a alguien vomitar y la luz no está bien del todo y sabes que has tomado drogas en mal estado. (Risas.)

HB: Funciona.

GM: Quería hacerlo de esa forma... Era una terrible... Es como "Brasseye" (Espectáculo satírico británico ideado y presentado por Chris Morris), que me hace sentir muy mal. ¿Recuerdas uno en el que estaban sentados en la oficina y todos estaban tomando drogas? Las luces eran chocantes.

HB: ¿Fue en "Jam"? ¿El que hizo (Chris Morris) después de "Brasseye"? ¿El que en realidad era un material tan retorcido y oscuro que ni siquiera era divertido?

GM: No. Estoy seguro de que fue "Brasseye". "The Crime", en "Brasseye", donde todo el mundo se empezaba a disparar y esa mujer se ponía enferma y pálida y la luz era implacable y la enfermedad estaba perfectamente retratada, y siempre he pensado: "Tengo que capturar esta sensación", la sensación del mal porno. 

(Continuará)

martes, 14 de enero de 2014

lunes, 13 de enero de 2014

ALAN MOORE CHARLA SOBRE LA CONEXIÓN ENTRE CHARLTON Y WATCHMEN

Alan Moore charla sobre la conexión entre Charlton y Watchmen. Entrevista conducida por Jon B. Cooke y transcrita por Jon B. Knutson para Comic Book Artist nº 9, 2000, traducida por Frog2000.
  
Admitir que decididamente me sentía fuera de lugar mientras telefoneaba a uno de los mejores guionistas de cómic para charlar (¡agh! ¡de todos los tópicos este puede ser el...!) sobre personajes de comic book es una estimación bastante tajante, pero la pura frescura que suponía disfrutar de una animada entrevista con el señor Alan Moore alivió considerablemente la sensación. Está claro que el confeso anarquista es un buen chico, y nos pasamos más tiempo hablando sobre un personaje de la vida real (Steve Ditko) que de, por ejemplo, la relación entre Judomaster y Tyger [personajes de la Charlton]. Alan está gobernando actualmente el mercado con su línea de cómics America´s Best Comics, aclamada tanto por la crítica como por el público, mientras que su recopilación de From Hell, obra realizada junto con Eddie Campbell, se puede encontrar desde hace poco en las estanterías de las librerías, por lo que parece que la vida le está tratando bien al escritor británico. Y sí, amigo lector, de verdad que existe una conexión entre el escriba salvajemente popular y Charlton Comics. Esta entrevista se realizó por vía telefónica el 16 de junio de 2000. (Gracias especiales a JBK por la rápida transcripción.)

Comic Book Artist: ¿Leías cómics de la Charlton cuando eras niño?

Alan Moore: Si, lo hacía. Picoteaba de vez en cuando, porque la distribución de todos los cómics americanos era demasiado irregular en Inglaterra. Creo que al principio los trajeron como lastre en los barcos, lo que significaba que había veces que me perdía un número de un cómic en particular, o incluso un montón de ellos. Por lo que en consecuencia, me gustaba comprar mis favoritos a principios de mes, y luego un poco más tarde, probablemente me acercaba a comprar mis segundos favoritos [risas]... a final de mes estaba leyendo Casper, el fantasma amistoso, tan sólo para colmar mi hábito de lector de cómics. En algún punto de este trasiego me había puesto a leer algunos cómics de superhéroes de Archie/ MLJ/ Mighty, los cómics de la Tower que estaban a la venta en el momento...

CBA: ¿Estaban los de Charlton al final de la lista?

Alan: Todo variaba, dependía de muchas cosas. Puede que mis prioridades por la Charlton estuviesen algunos escalones por debajo, pero más tarde, como lector empecé a disfrutar de una etapa maravillosa en la que (me enteré hace poco) Dick Giordano había conseguido meter una buena dosis de creatividad en los títulos de la Charlton, fue entonces cuando subían más alto en mi lista personal. Todavía tengo algunos ejemplares cerca, como el Charlton Premiere (una especie de título en plan "Showcase"). Recuerdo que en el segundo o tercer número de esa colección aparecía una cosa asombrosa titulada "Children of Doom" realizada por Pat Boyette, que ha fallecido hace poco. Era como una especie de increíble historia de narrativa progresiva. Me imagino que él [Giordano] empezó a buscar artistas como Steranko que cogiesen y experimentasen con la forma del medio. Supongo que Pat decidió afrontar el desafío.

Previamente a la etapa dorada de Dick como editor, disfruté mucho con las cosas de Steve Ditko (“Captain Atom” y los títulos de monstruos de la Charlton), así que el principal motivo de que me gustase la Charlton probablemente fuese que Steve Ditko estuvo trabajando en la editorial. Eso no quiere decir que no hubiese otros grandes dibujantes y guionistas en ella, pero el mejor de todos era él. Ditko fue el único del que pude percatarme de su existencia hasta que llegó el período en el que Dick se hizo cargo de la línea editorial.

Recuerdo que pude leer una tira de escasa duración que supongo que estaba basada en el relato "Repent, Harlequin! Said the Tick-Tock Man" de Harlan Ellison, que trataba sobre una especie de personaje bufón futurista y que había dibujado Jim Aparo. Puede que incluso la hubiesen titulado El Arlequín o algo parecido, pero me acuerdo de que estaba dibujada por Jim Aparo y duró como un par de episodios, probablemente estaba guionizada por Steve Skeates o algún otro.

Había algunas series cortas muy buenas y además, por supuesto, empezó esa gran revampirización de los títulos de la Charlton, la editorial sacó a un nuevo Blue Beetle, un nuevo Capitán Atom y el resto, insuflando nueva energía a la editorial. Todo eso contribuyó a empujar más arriba a Charlton en mi lista de títulos de cómic que tenía que comprar los primeros. Nunca llegaron a amenazar la hegemonía impuesta por Marvel o DC, pero en esa etapa dorada la Charlton era capaz de codearse con los mejores.

CBA: ¿Recuerdas a The Question?

Alan: Si. Era otro personaje muy interesante, y gracias a su extraña apariencia casi era un personaje de Steve Ditko puro. "The Question" no se parecía al resto de superhéroes del mercado, y además parecía una especie de versión para el cómic mainstream del mucho más radical personaje “Mr. A” de Steve Ditko, que había aparecido en el "witzend". Recuerdo que en esa época (creo que había empezado a meterme en el mundillo del fandom del cómic británico), se podía encontrar un fanzine inglés que editaba un caballero que se llamaba Stan Nichols (desde entonces ha escrito un buen número de libros de fantasía). En el fanzine de Stan leí un artículo titulado "Propaganda, o Por Qué Blue Beetle Votó a George Wallace." [Risas.] Estábamos a finales de los sesenta y en las filas del fandom del cómic británico participaban elementos hippies bastante radicales. A pesar de que Steve Ditko fuese obviamente un héroe para los hippies por su psicodélico trabajo en el "Dr. Extraño" y también gracias a la angustia juvenil que se podía encontrar en su Spider-Man, obviamente el pensamiento político de Ditko era bastante diferente del de todos esos fans. Sus puntos de vista eran aparentemente los que aparecían retratados en Mr. A y en los manifestantes y beatniks que ocasionalmente subían a la superficie del resto de su material. Creo que ese artículo fue realmente el primero que apuntó que, sí, que el pensamiento de Steve Ditko estaba muy escorado hacia la derecha (a lo que, por supuesto, tenía todo el derecho), pero al mismo tiempo era un autor bastante interesante, y probablemente por eso fue por lo que retraté a Rorschach [el personaje de Watchmen] como un personaje de extrema derecha.
CBA: Cuando revisas algunas de las diatribas de Ditko en "The Question" y algunos de sus números de Blue Beetle, ¿te los lees con divertida sorpresa o con disgusto?

Alan: Bueno...

CBA: ¿O con una mezcla de ambos?

Alan: Bueno, en realidad no. Cuando observo la obra de Salvador Dalí me quedo maravillado, a pesar de que probablemente fuese un ser humano completamente asqueroso y que [risas] casi rozase el fascismo, pero eso no le quita genialidad a su obra artística. En cuanto a Steve Ditko, al menos creo que su pensamiento político era muy diferente del mío. Steve Ditko tenía unos objetivos políticos, y eso, en muchos sentidos, lo ponía por encima de sus contemporáneos. Durante los sesenta aprendí bastante rápido cuáles eran las fuentes de las ideas de Steve Ditko, y desde el principio pude darme cuenta de su afición a la obra escrita de Ayn Rand.

CBA: ¿Has explorado su filosofía?
Alan: Creo que eché un vistazo a “El Manantial”. He de decir que encuentro bastante risible la filosofía de Ayn Rand. Tenía esos "sueños de supremacía blanca como raza superior" que ya estaban quemados a principios del Siglo XX. Sus ideas no me resultan atractivas, pero parecen ser el tipo de ideas que la gente suele adorar, me refiero a gente que igual cree que secretamente... forma parte de una élite y no parte de la mayoría excluida. En lo más básico, estoy completamente en desacuerdo con todas las ideas de Ditko, pero hay que darle el crédito por haber querido expresar esas ideas políticas. Creo que algunas feministas consideran a Dave Sim de una forma parecida, porque aunque se pueda estar en desacuerdo con todo lo que dice, al menos hay algún tipo de debate político-sexual en marcha. Así que claro que respeto a Ditko.

Hace años estuve formando parte de una banda local de rock que se llamaba "The Emperors of Ice Cream," y uno de los temas que teníamos claro que siempre íbamos a interpretar en directo era una cosa titulada "Mr. A." El ritmo y la melodía los habíamos robado completamente del "Sister Ray" de Velvet Underground, pero toda la letra trataba sobre Steve Ditko.

CBA: ¿"Correcto/ equivocado, negro/ blanco"? [Risas.]

Alan: Uno de los versos era, "[Él] coge una carta y oscurece una de sus caras ocultándola entre las sombras, así te podrá demostrar sus argumentos/ Y dice, 'Hay algo que no es correcto y algo que es cierto, hay negro y hay blanco, y no hay nada, nada en medio.' Eso es lo que dice Mr. A." [Risas.] Y luego se podían escuchar los coros. Sí, lo habíamos mangado de la Velvet Underground, pero las letras trataban sobre la figura de Steve Ditko, al que le tenía mucha simpatía, porque me había enterado de que su vida era bastante anodina en ese momento, estaba viviendo en el YMCA o algo parecido. Creo que era la misma época en la que se estaba celebrando el aniversario de Spider-Man, lo que me parece criminal.

Steve Ditko está completamente en el extremo opuesto de mi espectro político. No me refiero a que mi espectro político de izquierdas sea el comunismo, porque me considero anarquista, que está a unos 180 grados con respecto a la posición donde se encuentra Steve Ditko. Pero tengo un gran respeto por ese hombre, y ciertamente también respeto mucho su obra y creo que en su actitud intransigente hay algo que me hace profesar una gran simpatía por él. Pero supongo que las cosas con las que yo me comprometería o con las que se comprometería él serían muy diferentes.

Aunque alguien tenga ideas moralistas con las que no estás de acuerdo, creo que en el mundo de hoy será una persona con un fuerte código moral que dispone de una buena ventaja.

CBA: En la introducción para la edición especial de Watchmen editada por Graphitti escribiste que cuando estabas haciendo Watchmen habías alcanzado un punto en el que habías sido capaz de purgarte a ti mismo de la nostalgia que sentías por los personajes super-heróicos en general, y que tu interés en los seres humanos reales había saltado a un primer plano. ¿Crees que la obra de Steve Ditko conserva algo más de sustancia cuando se compara con cualquier otra cosa que se estuviese produciendo en ese momento en la Charlton?
Alan: No quiero dar la idea de que haya algo parecido a cierto tipo de profundidad o densa y digna filosofía en esas series de la Charlton, pero siempre le he tenido un gran cariño a Ditko por su militancia, con independencia de lo que estuviese dibujando, y además no siempre estuvo dibujando superhéroes. Mi trabajo favorito de Steve Ditko es el material que hizo para la Warren, como "Collector´s Edition". Allí eligió tonos deslucidos y grisáceos que me parecen maravillosos. Pero sí, fuese lo que fuese lo que estaba dibujando Steve Ditko, un relato del monstruoso Gorgo o alguna especie de superhéroe de la Atlas, siempre lo hacía de una forma estupenda.

CBA: Siempre he tenido la sospecha de que los personajes de la MLJ (The Hangman, The Shield, etc) también aparecían en Watchmen, y después de haber leído recientemente tu introducción de la edición especial de Graffiti, me di cuenta de que mi presentimiento era cierto. ¿Aparecían los personajes de la MLJ como “The Mighty Crusaders”?

Alan: Claro. Era la idea inicial para Watchmen (que no se parecía en nada a lo que se terminó convirtiendo). Era un concepto muy simple: ¿no estaría bien poder coger una línea entera, un universo, una continuidad, un mundo lleno de superhéroes, preferiblemente alguna línea que haya sido interrumpida y que ya no se esté publicando, y encargarte de ella de una forma diferente? Tienes que recordar que esto fue mucho antes de que se hiciese material parecido, como por ejemplo lo que hicimos en Marvelman, donde utilicé a un personaje que ya existía y apliqué un punto de vista sobre el mundo más serio, tal vez más realista, sobre el personaje protagonista y el entorno en el que se movía. Así que empecé a utilizar a los personajes de la MLJ (los super-héroes de Archie), tan sólo porque no se estaban publicando en ese momento, y hasta donde sabía, me parecía como que podían dar mucho juego. En el concepto inicial, una versión tullida del The Shield de los años 60-70 aparecía asesinado en el puerto, y probablemente luego iban a hacer aparición varios personajes a lo largo de la trama, incluyendo al Private Strong de Jack Kirby con un nuevo diseño, todos involucrados de alguna forma en este misterioso asesinato. Supongo que en ese momento pensé: "sería una buena forma de empezar un comic book: encontrándote muerto a un superhéroe famoso." A medida que el misterio se iba desvelando nos iríamos metiendo cada vez más en el verdadero corazón de ese mundo super-heróico, y mostraríamos una realidad muy diferente a la de la imagen que tiene el público sobre los superhéroes. Esa era la idea original.
Cuando Dick Giordano compró el catálogo de la Charlton, Dave Gibbons y yo planeamos colaborar con alguna historia. Habíamos estado trabajando juntos en un par de historias para 2000 A. D. y nos lo habíamos pasado en grande, por lo que también queríamos hacer equipo en DC. (Estábamos entre la primera ola de expatriados británicos, siguiendo los pasos de Brian Bolland y Kevin O'Neill, y yo era el primer guionista de todos, por lo que queríamos trabajar juntos.) Una de nuestras primeras ideas fue para una mini-serie de Los Investigadores de lo Desconocido, y creo que por alguna parte tengo todavía una tosca portada a lápiz para una mini-serie del Detective Marciano, pero ocurrió lo que suele pasar en este medio: otros autores ya estaban desarrollando proyectos con esos personajes, así que DC no nos dejó utilizarlos. Por lo tanto, en ese punto se me ocurrió hacer alguna historia con los personajes de MLJ / Archie, y dimos con esa idea de la que he hablado antes, un concepto que sabíamos que se podría aplicar a cualquier grupo de superhéroes que hubiese existido en el pasado. Podríamos haber hecho lo mismo con los personajes de la Tower (los T. H. U. N. D. E. R. Agents), podríamos haber hecho algo similar. La historia trataba sobre superhéroes, y no importaba cuáles fueran, siempre y cuando los personajes provocasen cierta resonancia emocional que la gente fuese capaz de reconocer, por lo que ver la realidad de estos personajes además podría tener la cualidad de sorprender y sacudir al lector.

De todas formas, Dick había comprado los personajes de la Charlton para la DC, y estaba buscando alguna forma de utilizarlos, y Dave y yo le pusimos delante nuestra propuesta que inicialmente estaba diseñada para esos personajes. He olvidado hasta qué punto estaba desarrollada la idea en ese momento, pero me parece que el proyecto comenzaba con la escena del asesinato, y sabía muy bien quién iba a ser el culpable del mismo y tenía cierta idea sobre las motivaciones del responsable para llevarlo a cabo, así que supongo que las bases mínimas de la trama ya estaban planeadas (lo que en realidad ha terminado siendo lo menos importante de Watchmen). Los elementos más poderosos del último número estaban esbozados, y todas las cosas que podíamos encontrarnos por el medio, los trocitos del argumento. Estábamos planeando hacer un título de superhéroes extremo e inusual, y nos pareció que los personajes de la Charlton nos proporcionarían una buena alineación capaz de provocar una enorme respuesta emocional nostálgica, algo que tendría bastante resonancia y con lo que los lectores se podrían meter en la historia. Así que ese fue el motivo de que presentásemos esa propuesta remozada protagonizada por los personajes de la Charlton.  

CBA: ¿Se la enviásteis por correo a Dick?

Alan: Algo así, y aunque he olvidado los detalles (fue hace mucho tiempo), recuerdo que en algún momento escuché que Dick nos daba su aprobación, nos dijo que le gustaba la propuesta, pero que no quería usar a los personajes de la Charlton, porque lo que habíamos planeado los dejaba para el arrastre, y a no ser que minimizásemos la potencia de la historia, DC no los podría volver a usar.

Si hubiésemos utilizado a los personajes de la Charlton en Watchmen, después del doceavo número (incluso aunque el personaje del Capitán Atom siguiese con vida) DC no podría haber hecho ningún comic book protagonizado por él sin desechar todo lo que habíamos hecho nosotros. Pero para empezar, en ese momento yo no creía que pudiésemos hacer un título con personajes inventados, porque creía que se perdería toda la resonancia emocional que esos personajes podían producir en el lector, para mí era una parte integral de la obra. Con el tiempo me he dado cuenta de que si hubiese escrito los personajes sustitutos de forma bastante aceptable, haciendo que al lector le resultasen familiares a varios niveles, entonces algunos de sus elementos harían que el lector captase esa especie de resonancia o familiaridad super-heróica genérica, y entonces supongo que la historia habría funcionado de la misma forma.
Así que empezamos a remodelar el concepto, utilizando a los personajes de la Charlton como punto de partida, porque fue lo que habíamos acordado con Dick, y además es lo que implicaba seguir el argumento que habíamos planeado en un principio. Empezamos a hacer mutar a los personajes, y nos dimos cuenta de que los cambios nos permitían una mayor libertad. La idea del Capitán Atom como superhéroe nuclear (con la sombra de la bomba atómica cerniéndose en torno), que era una idea que formaba parte de la propuesta original, terminó convirtiendo al Dr. Manhattan en una especie de superhéroe cuántico e impulsó al proyecto hacia una nueva dimensión, porque ahora no sólo trataba sobre la amenaza de la bomba nuclear. Si hubiésemos seguido utilizando al Capitán Atom, no podríamos haber llevado a cabo las cosas que podíamos hacer con la conciencia del Dr. Manhattan y con la forma en la que veía el tiempo. Por lo tanto, apartar a Atom del proyecto fue una decisión muy satisfactoria, aunque en realidad me llevase un tiempo darme cuenta.

CBA: A medida que ibas escribiendo la serie, ¿te empezaste a dar cuenta de que tenías mucha más libertad? Me parece que fue repentinamente a la altura del cuarto número, ¿no?

Alan: Oh, fue incluso antes de ponerme con el primero, en cuanto empecé a escribir y me dije: “¡en realidad esto está muy bien!" En el mismo momento en el que empecé a escribir el primer número empecé a volcarme sobre la idea. Antes, mientras estábamos preparando la serie me habían surgido dudas. Pero cuando nos decidimos seguir adelante, y una vez que Dave y yo empezamos a comentar todos los elementos y a revissr sus bocetos e ideas... claro, en ese punto empecé a escribir el primer número donde había perfilado a todos los personajes, y en mi mente parecían sólidos y potentes. Fui capaz de ordenar el trabajo previo en forma de guión, y cuando estaba en la primera página del tercer número pude darme cuenta de que en realidad habíamos conseguido hacer más de lo que nos habían pedido en un primer momento. De repente me dije: “hey, aquí se podría incluir algo diferente, podría utilizar ese signo radiactivo atornillado en la pared del otro lado de la calle, y así podríamos subrayar algún tipo de amenaza nuclear, y también podría hacer que el tipo del quiosco siempre esté despotricando, al igual que suele hacer mucha gente cuando está en una esquina de la calle pasando el rato, y creo que puedo conseguir algo especial con la narrativa del cómic de piratas que se está leyendo el chaval, por lo que puedo tener a todos estos personajes rebotando unos contra otros y encajando todas estas cosas verdaderamente extrañas con las que se mencionan en la historia de los piratas, haciendo que tengan relación con las imágenes que aparecen en las viñetas, o con lo que está diciendo el quiosquero…" Y ahí fue cuando Watchmen despegó por completo, fue cuando me di cuenta de que había algo más importante en juego que un simple vistazo más oscuro a los superhéroes, lo que después de todo ya había hecho en Marvelman.
CBA: ¿No podría haber sido uno de los elementos importantes en la génesis de Watchmen la aparición de la Liga de la Justicia en La Cosa del Pantano, donde el lector nunca podía ver del todo las caras de los superhéroes y nunca se llamaban por su nombre, provocando una sensación extraña y ominosa?

Alan: Como he dicho antes, Marvelman (después Miracleman) había sido mi primer intento de reestructurar los superhéroes y de hacer algo que fuese adulto y bastante potente en alguno de sus tramos. Aunque admiraban Marvelman, y resultaba obvio que yo podía hacer una buena historia al estilo super-heróico, cuando DC contactó conmigo para pedirme que hiciese los guiones de La Cosa del Pantano, probablemente fue porque todavía eran bastante reticentes a darme rienda suelta con cualquiera de sus personajes más tradicionales, [risas] quizá por miedo a que acabasen como Marvelman, que empezase a utilizar un lenguaje ofensivo y que se pudiese ver cómo nacían bebés por todas partes. [Risas.]

CBA: ¡El horror! [Risas.]

Alan: DC sabía que iba a hacer un buen trabajo en La Cosa del Pantano, porque de todas formas era un título de terror y tenía un halo como más adulto. Cuando empecé con Swamp Thing se me ocurrió: "bueno, en realidad La Cosa del Pantano existe en el mismo Universo que todos estos otros personajes de DC, así que podría conseguir que no fuese una limitación, algo de lo que mantenerme alejado, supongo que simplemente debería encarar las cosas y ver si soy capaz de meter a un gran y colorido grupo de superhéroes como La Liga de la Justicia en una serie como La Cosa del Pantano y hacerlo funcionar sin modificar el tono del título." Así que, claro, nos propusimos no mostrar nunca sus rostros porque quería que los lectores pensaran: “¡Creo saber quién es!” [Risas.] Los personajes nunca se llamaban por sus nombres... creo que simplemente utilizamos los trucos habituales para guardar las distancias, porque nuestra intención era que los lectores echasen un vistazo diferente a los superhéroes. Con ese número me quedé bastante contento, y por supuesto, me demostró que era capaz de hacerme cargo de superhéroes establecidos y escribirlos de una forma que no violase su personalidad esencial, y sin embargo, otorgarles al mismo tiempo una especie de frescura. Pero no creo que sea una referencia para lo que después hicimos en Watchmen, donde recreamos a los personajes por completo, sino que más bien, ese número específico de La Cosa del Pantano hacía referencia a Marvelman.
CBA: Sólo por dejarlo claro: el prototipo de Rorshach era The Question, ¿no es cierto?

Alan: Claro, The Question era Rorschach. Obviamente, Dr. Manhattan y Capitán Atom son equivalentes. Búho Nocturno y el nuevo Blue Beetle... bueno, el Blue Beetle que era Ted Kord, también son equivalentes. Como antes había existido otro Blue Beetle en la cosmología de la Charlton, pensé que estaría bien meter en la serie al Búho Nocturno original. No creo que Nightshade fuese una gran inspiración. Pensaba que no era un personaje femenino particularmente interesante o poderoso. Sencillamente, Espectro de Seda se convirtió en el personaje femenino del grupo porque necesitaba a una heroína. Y como no íbamos hacer nada con los personajes de la Charlton, tampoco tenía ningún motivo para utilizar a Nightshade, así que de esa forma podría echar un vistazo diferente al concepto de "super-heroína", alguien que se pareciese a Phantom Lady, a Canario Negro, que por lo general y después de todo, de entre todas las heroínas disfrazadas estaban entre mis favoritas. Que Espectro de Seda fuese la chica del grupo era como el equivalente de haber incluido a Nightshade, pero tampoco creo que exista demasiada conexión entre las dos. El Comediante era The Peacemaker, y como teníamos un mayor grado de libertad, decidimos hacerlo un poco más de derechas, más patriótico, y mezclamos un poco a Nick Furia con el estilo de The Peacemaker, y probablemente metimos también un poco del héroe patriótico habitual en plan Capitán América. Así que sí, todos estos personajes empezaron de esa forma, los utilizamos para llenar los vacíos de la historia que habían dejado los héroes de la Charlton, pero no teníamos por qué atenernos estrictamente a la fórmula de la Charlton. En algunos momentos nos limitamos a fijarnos un poco más en ellos, y en otros decidimos no hacerlo.

Adrian Veidt era Peter Cannon, Thunderbolt. Siempre me había gustado el Thunderbolt de Pete Morisi... su estilo de dibujo tenía un toque que casi se parecía al de Alex Toth, aunque creo que no era tan bueno, pero a veces había cierta agradable sensibilidad y un buen sentido del diseño en su material que me llamaba mucho la atención. También me gustaba bastante la idea de este personaje que utilizaba el 100% de su cerebro y que tenía un completo control físico y mental. Adrian Veidt se generó directamente a partir del personaje de Peter Cannon, Thunderbolt.

CBA: De niño crecí en un ambiente más bien de izquierdas, y recuerdo que por alguna parte pude ver a The Peacemaker con el eslógan: "Es alguien que ama tanto la paz que está dispuesto a combatir por ella", y me dije: "Agh. Es demasiado reaccionario para mí", y entonces pasé de él.

Alan: Cuando leí sus aventuras me dije: "bueno, ¡menuda estupidez!" [Risas.] Tendría diez años o así, y no es que mi familia fuese de izquierdas (mi familia votó a los laboristas, y fue cuando el Partido Laborista era un partido socialista), pero era una familia de clase trabajadora que probablemente no estaba demasiado bien educada, y por eso sus opiniones políticas no eran demasiado profundas, pero aún así, claro, en esa idea de: "es alguien que ama tanto la paz que está dispuesto a combatir por ella" [risas], cualquiera puede ver de forma instantánea los agujeros de la argumentación.
CBA: Keith Giffen modificó la frase y se podía leer: "Ama tanto la paz que está dispuesto a matar por ella." [Risas.]

Alan: ¡Bombardear, matar, asesinar! Como nosotros no estábamos haciendo a The PeacemakerThe Question, podíamos ir más allá de donde habían llegado esos personajes. Probablemente no podríamos haber hecho que The Question viviese en una habitación que parecía un tugurio completamente hecho polvo y que estuviese perturbado mentalmente, o que tuviese un problema personal con su olor y que fuese un tipo pequeño y feo, tendríamos que haber lidiado con Vic Sage, un exitoso comentarista de televisión.

Cuando era adolescente me di cuenta de que Ditko tenía cierta fijación con la letra K, probablemente porque aparecía en su propio nombre. Es un poco como "Kafka", "Ditko", parecía que había un montón de personajes de Ditko con prominentes letras K en sus nombres... Ted Kord... Ditko parecía ser muy aficionado a ese tipo de sonido, por lo que en cierta manera esa observación me influyó para bautizar a Rorschach con el nombre real de Walter Kovacs.

Para diseñar a nuestro personaje al estilo de Peacemaker, Dave y yo nos dijimos: “este tío parece todo un comediante," creo que tomé el nombre del libro de Graham Greene titulado Los comediantes [1967]. En ese momento había estado investigando algunas cosas sobre diversos tíos que habían trabajado para la CIA y los trucos sucios que usaba la Inteligencia, por lo que Dave y yo lo veíamos como a una especie de personaje a lo Gordon Liddy, sólo que mucho más grande, un tipo duro. [Risas.]

CBA: [Risas.] ¿Gordon Liddy como alguien “más grande, un tipo duro”? [Risas.]

Alan: Claro, Gordon Liddy es un tipo duro, aunque no sea alguien enorme o sea capaz de imponer físicamente a nadie. Pero si Liddy tuviese músculos de comic book, entonces... y además, al utilizar a Liddy también abrazamos toda esa filosofía Nietchzeana y todo eso de tener los huevos de sostener la mano encima de la llama de una vela y no sentir el dolor, aunque te estés abrasando. Así que sí, había algunos pedazos de Liddy en la composición de El Comediante, parte de esa especie de aventureros de derechas enloquecidos y vociferantes.

CBA: ¿Alguna vez volverás a lidiar con los personajes de otros?

Alan: Si quieres que te diga la verdad, en realidad no me gustaría hacerlo. Eso sí, ya sabes, podría cambiar de opinión en cualquier momento.
CBA: Has empezado otra vez a escribir cómics de superhéroes...

Alan: Creo que mis cómics de superhéroes son muy diferentes. Después de acabar Watchmen, sentí que me había cansado un poco de los superhéroes, y que ya no tenía el mismo interés nostálgico por ellos, y hasta cierto punto esa era la verdad. Incluso aunque en realidad esté escribiendo para DC Comics de nuevo (y aunque solía leer Superman), pero ahora mismo no tengo ningún interés en Superman. Me interesaba mientras yo lo estuve escribiendo, pero ahora no funcionaría, porque los personajes parecen diferentes, todo el mundo se ha convertido en alguien diferente. [Risas.]

CBA: Pero supongo que serías capaz de purgarlo bastante rápido, ¿verdad? Tampoco has escrito demasiadas historias de Superman, ¿tal vez cuatro o cinco?

Alan: Y fueron suficientes. Fueron todas las que quería guionizar, pero desde entonces muchos de los personajes han cambiado tanto que ya no me producen las mismas sensaciones que los personajes que conocía. Así que ya no tengo esa especie de interés nostálgico por ese tipo de personajes. En ese punto me dije que no quería seguir recalcando ningún poderoso mensaje político en mis series, porque probablemente los cómics de superhéroes no son el mejor lugar para hacerlo. Por poner un ejemplo, si quiero escribir sobre el medio ambiente, no necesito a ningún monstruo del pantano de por medio. Ya sabes, no creo que “Brought to Light”, la historia sobre las actividades de la CIA durante la Segunda Guerra Mundial, hubiese mejorado por el simple hecho de meter a un tío con la ropa interior por encima de los pantalones. Por otro lado, me fijé en que el éxito de Watchmen había provocado una especie de erupción de cómics super-heróicos bastante densos, francamente deprimentes y abiertamente pretenciosos, y hasta cierto punto me sentía responsable de que esa Edad Oscura bastante morbosa se hubiese hecho realidad. Quizá había sobrecargado a los superhéroes haciéndoles acarrear mucho más significado del que tenían cuando fueron diseñados en un principio. Así que durante un tiempo me dediqué a hacer cosas que no eran demasiado super-heróicas, probando otras áreas de mi interés.

Los superhéroes que estoy haciendo ahora no acarrean ningún poderoso mensaje político con ellos, y es intencionado. Son puro entretenimiento, pero supongo que en realidad hay unos cuántos géneros además de los superhéroes que son entretenidos. Y el entretenimiento puede afectar de forma emocional e inteligente al lector, pero no quiero hacer la misma lectura del género que cuando era más joven. No quiero romper o trascender los límites de los cómics mainstream, porque ya se encuentran despedazados, ¿no?

CBA: Bueno, supongo que tú eres el único que sigue en pie. [Risas.]

Alan: Es que no tiene sentido intentar trascender los límites de algo que ya está hecho añicos, ¿no crees? [risas]. Lo que hay que intentar es conseguir que el cómic mainstream se fortalezca con ciertos elementos que en ocasiones sean trascendentales, pero que no sean en plan: "¡Hagamos algo con este envoltorio!" Tal vez mi enfoque actual sea más constructivo que destructivo.

CBA: ¿Crees que a raíz de esa "mórbida Edad Oscura" que has mencionado, tu trabajo actual en America's Best Comics es una especie de reacción contra Watchmen?

Alan: No creo que sea una reacción contra Watchmen, porque sigo teniendo el mayor de los respetos por esa obra (me parece magnífica), creo que Dave y yo hicimos un buen trabajo y estoy muy orgulloso.
CBA: Se sigue reeditando, ¿verdad?

Alan: Oh, claro, y el próximo año, en su 15º aniversario, van a editar una edición gigantesca. [Risas.] No sé por qué lo van a hacer en esa efeméride. Si lo comparamos con un matrimonio, supongo que sería el aniversario de papel maché o algo parecido. Va a ser como una especie de gran edición de souvenir, y a principios de esta semana me reuniré con el señor Gibbons en el pequeño y viejo Northampton, y grabaremos algún tipo de vídeo, porque no han podido conseguir que me marche de Northampton para aparecer en las Convenciones, así que ya veremos si consiguen que aparezca en esa filmación. [Risas.] Intentaremos que nos filmen a Dave y a mí juntos.

Watchmen es una obra a la que todavía la tengo mucho cariño, y me parece bastante innovadora, porque metimos una serie de técnicas que Dave y yo habíamos desarrollado específicamente para esa obra, pero en cuanto la acabamos, me empezó a parecer un cliché. ¿Sabes lo que quiero decir? En mis siguientes obras no quise seguir usando las mismas técnicas narrativas, así que por eso Big Numbers, Lost Girls y From Hell no tienen cuadros de texto y tampoco hay inteligentes y artificiales cambios entre escenas. Son sólo cortes abruptos, porque sentía como que era una forma más natural de hacerlos. Pero también me encantan las circunvalaciones que se pueden encontrar en Watchmen (es una hermosa pieza de reloj suizo, como un mecanismo, ¿sabes?).

CBA: ¿No te resultó agotador escribirla?

Alan: Si, fue absolutamente agotador. Hacer algo con ese nivel de complejidad (y en la que la complejidad se puede ver también en la superficie) me hizo pensar: "bueno, no quiero volver a hacer algo parecido." He hecho cosas que son igual de complejas, como From Hell, que lo es a su manera, tan compleja como Watchmen, pero su complejidad reside en la historia. No es tan llamativa, y no quería hacer algo tan llamativo como Watchmen de nuevo. Creo que el otro proyecto que hice durante la misma época, La Broma Asesina, se terminó resintiendo por ello. Los dibujos de Brian son hermosos, pero es una de las obras que menos me gustan, probablemente por el guión. Tiraba demasiado de las técnicas narrativas de Watchmen, y si la hubiese realizado dos años antes o dos años más tarde (cuando no estaba tan hechizado por lo que habíamos hecho en Watchmen), probablemente hubiese sido diferente y tal vez se habría convertido en una obra mucho mejor, al menos en cuanto al guión.

Por el momento, creo que el material de ABC no es una negación de Watchmen, tan sólo el reconocimiento de que, hey, Watchmen sucedió en 1986, y eso fue hace casi 15 años, y ahora estamos en una época completamente diferente. En ABC quiero escribir historias que den una sensación de euforia, una especie de frescura y efervescencia, el sentimiento de que la gente que se encarga de ellas les encanta hacerlas.

CBA: ¡Diversión!

Alan: Exactamente, y creo que se puede ver bastante bien en cualquiera de las series. El entusiasmo siempre marca una diferencia. La razón de que Watchmen fuese tan bueno fue porque a Dave y a mí nos encantó hacerlo, hicimos cosas que nunca habíamos hecho antes, y fue excitante. Siempre estábamos hablando y retro-alimentándonos, y lo mismo ocurre con la mayoría de títulos de ABC. En ese sentido me parecen muy similares a Watchmen, incluso aunque parezcan diferentes y se lean de una forma diferente. Son similares en cuanto al compromiso que conllevan y a la cantidad de diversión que nos han proporcionado mientras los estábamos haciendo.

CBA: Entonces me estás diciendo que los cómics de ABC son principalmente de entretenimiento. ¿Te ves volviendo a hacer obras con mayor sustancia?

Alan: ¡Oh, claro! La cosa es que los cómics no lo son todo. Hace un par de años escribí una novela, y cuando tenga tiempo escribiré otra. Tengo dos o tres CDs editados con performances de “spoken word” llenos de sustancia, pero sin superhéroes. En cuanto a mi obra en el cómic, en este momento estamos acabando Lost Girls, que creo que es una obra muy sustanciosa: es pornográfica [risas], pero es a mi estilo y al de Melinda, y creo que tiene sentido, peso social y valor político.

CBA: ¡Así que tú mismo te horneas tus pasteles y también te los comes!

Alan: Oh, ¡por completo! [Risas.] Claro, y también tengo eso otro en marcha, otro CD, acabo de estar en el estudio haciendo las mezclas finales del CD que creo que Dave Severin (el tío que solía tocar en Siouxie and the Banshees) editará a finales de año.

CBA: Ya sabes, tus títulos no se suelen catalogar como "cómics de superhéroes”, sino como “cómics de Alan Moore”. [Risas.] Me parece bastante “cool”.

Alan: Los cómics de Alan Moore, si, me gusta. Ya sabes, espero que en el futuro seamos capaces de hacer cosas más extrañas. Me gustaría hacer westerns y todos estos viejos géneros que se solían utilizar en los cómics y que de repente alguien decidió deshacerse de ellos por alguna razón. Recuerdo con cariño cuando solía haber cómics de guerra y cómics del Oeste y cómics para adolescentes y cómics con fantasmas amistosos y cosas por el estilo. O los de Herbie. Cuando era pequeño, Herbie fue una de mis pasiones de todos los tiempos, y en los cómics actuales no se puede ver nada parecido. Resultaría demasiado excéntrico, ¡es demasiado original! Por lo tanto, ese es el terreno de Jack B. Quick, que es como intentar rellenar el agujero que Herbie había dejado en la industria del cómic.

Supongo que los cómics de ABC son una especie de intento de construir un arca donde se puedan meter todos mis conceptos favoritos, las cosas sobre las que creo que deberían tratar los cómics, ya sabes, para que de esa forma sean capaces de sobrevivir al Diluvio.

NUEVA YORK EN EL DAREDEVIL DE FRANK MILLER

"Investigué mucho para hacer un buen trabajo. Si me pedían que dibujara una cascada, iba hasta una y la dibujaba. Esto es algo que a...