
LOBEZNO A LOS 30.
(Entrevista realizada por Peter Sanderson a Chris Claremont y John Byrne. En BACKISSUE número 4, 2004. Traducción: Frog2000.)
Parte 1 (de 3).
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Ningún equipo formado por un guionista y un dibujante ha llegado a igualar la brillantez creativa de Stan Lee y Jack Kirby, con la posible excepción del equipo que formaron Stan Lee y Steve Ditko. Pero la asociación entre Chris Claremont y John Byrne es la que más se ha acercado. Desde Uncanny X-Men número 108 hasta el número 143, revolucionaron las series formadas por un equipo de super-héroes, creando historias que aún siguen resonando un cuarto de siglo después; y también desarrollaron de una forma memorable las personalidades de los personajes tanto antiguos como nuevos.
Byrne y Claremont no crearon a Lobezno, pero fue durante su asociación cuando el personaje adquirió su verdadera personalidad. Construyendo a partir de las considerables contribuciones de su co-creador Len Wein y del dibujante Dave Cockrum, Claremont y Byrne revelaron a partir de un enérgico personaje secundario algo cómico, no sólo a un Lobezno convertido en un personaje estrella, sino a un nuevo tipo de super-héroe: más violento, más inestable psicológicamente, y provisto de una nobleza genuina.
Byrne y Claremont tuvieron, y tienen, visiones creativas muy diferentes, y por eso era inevitable que su asociación se deshiciese, siguiendo cada uno con su propio recorrido exitoso y extraordinario. De hecho, los lectores se sentirán sorprendidos al observar en esta entrevista “entre profesionales” las diferentes ideas que sobre Lobezno tienen Claremont y Byrne.
En la actualidad, Byrne y Claremont se han reunido de nuevo para un proyecto, JLA números 94 a 99. Pero en este caso, Claremont simplemente escribe los diálogos sobre el argumento de Byrne; no es la cercana colaboración que tuvieron en X-Men, en la que existía un braistorming conjunto a la hora de realizar las historias. Esa forma de asociación creativa no va a volver a existir, ambos hombres han cambiado y han tirado hacia adelante.
Pero durante ese corto período de tiempo en el que trabajaron juntos en X-Men, algo menos de tres años, sus diferentes visiones creativas eclosionaron en un conjunto artístico coherente. Lobezno, tal como lo conocemos hoy en día, es uno de los resultados de esa breve e innovadora colaboración entre dos de los más importantes creadores de cómics de su generación.
Idealmente, una entrevista “entre profesionales” debería haberse realizado con todos los participantes en el mismo sitio y al mismo tiempo. En este caso, sin embargo, terminé realizando las entrevistas con Chris y John por separado a través del teléfono. He editado las transcripciones, así que la respuesta a una pregunta de uno de ellos continúa con la del otro. Será el próximo bombazo.
-Peter Sanderson.

Peter Sanderson: Vámonos hacia atrás del todo, al comienzo. Volviendo a los setenta, ¿en qué difiere tu concepción de Lobezno de la de Len [Wein]?
Chris Claremont: Bueno, Len pensaba que tenía unos 19 años [ver los números de “Greatest Stories Never Told” para ver la historia completa.] La idea original de Len era que las garras estuviesen en los guantes.
Sanderson: ¿Es algo que te contó cuando te hiciste cargo de la serie, o te diste cuenta más tarde?
Claremont: Bueno, realmente nos dimos cuenta más tarde. Dave [Cockrum] y yo hablamos sobre ello. Dave dijo que Len opinaba que las garras se encontraban en los guantes y tanto Dave como yo no estábamos de acuerdo, ¿por qué?, porque si estaban en los guantes, entonces cualquiera podría llevarlos.
Sanderson: Eso pone en relieve la pregunta de qué es lo que le hizo ser un mutante a Lobezno en las historias originales, ya que ni se contemplaba el factor curativo.
Claremont: Bueno, el factor curativo siempre fue parte de él. Dave y yo pensábamos que podía ser mucho más divertido si las garras también fuesen parte de él.
Sanderson: No sé si el factor curativo siempre fue parte de él, a menos que fuese algo que ya hubiesen hablado Dave y Len, pero en realidad no estaba indicado en sus historias. No creo que se mencionase en las historias de Len [las primeras apariciones de Lobezno fueron en Hulk y en Giant Size X-Men 1].

Claremont: A propósito de su lucha contra Hulk, ¿que otra cosa haría que fuese un mutante?
Sanderson: Claro.
Claremont: Necesitábamos algo que lo hiciese mutante, algo que lo hiciese único. Obviamente, las garras eran algo artificial, y si las garras eran parte de los guantes, ¿qué es lo que le hacía ser mutante? La respuesta a esa ecuación fue el factor de curación. Pero si tenía un factor de curación, ¿qué pasaba con las garras? Bueno, déjanos hacerlas parte de él. El factor de curación le permite sobrevivir al hecho de llevar garras. Dave y yo pensamos, esto es cool, hagámoslo.
Sanderson: ¿Tuviste diferencias con Dave respecto a cómo debía ser Lobezno? Algunas personas piensan que Dave trataba a Lobezno como si fuera un personaje cómico, alguien que sería el blanco de las bromas.
Claremont: Dave estaba más interesado en otros personajes. Ciertamente, durante su primera estancia en la serie de X-Men [en la que Cockrum estuvo dibujando], durante su primera estancia, estábamos muy ocupados estableciendo la personalidad de todos. Le interesaba más Rondador Nocturno, me parece, y Fénix y Tormenta. John [Byrne] era el dibujante al que le interesaba más el personaje de Lobezno. Floreció bajo el pincel de John.

Sanderson: ¿Y por qué pasó eso? ¿John quería usarlo más que al resto o es que lo dibujaba de forma diferente?
Claremont: Lo más interesante es que en realidad fue Dave quien le dió su aspecto, la forma de su peinado.
Sanderson: Dave le dió el aspecto que tenía sin máscara y su peinado, y supongo que también fue quien le dió su vestimenta al estilo vaquero.
Claremont: Más o menos. Porque era consistente con la idea de que venía del Oeste de Canadá, de que había salido de los montes de Alberta, así que debía parecer un vaquero. A John simplemente le encantó. El personaje favorito de Dave era Rondador Nocturno. Lobezno se convirtió en el de John. Te agarras a algún personaje determinado.

Sanderson: John, ¿por qué cogiste a Lobezno como personaje favorito cuando empezaste en La Patrulla-X?
John Byrne: Porque es canadiense. [Byrne nació en Inglaterra, pasó mucho tiempo de su vida en Canadá, y ahora vive en EE.UU.]. Chris y Dave [Cockrum] siempre habían dicho abiertamente que no sabían qué hacer con él. Claramente, el personaje favorito de Dave era Rondador Nocturno. Cuando empecé, Chris aún ideaba los argumentos junto a Dave, y realmente yo tan sólo estaba como dibujante robótico, durante dos o tres números, hasta que finalmente protesté y dije, perdóname [risas], no soy Dave de ninguna manera. Y en ese momento Chris me dijo: “Vamos a dejar fuera a Lobezno, porque no sabemos qué hacer con él.”
Sanderson: ¡De verdad!

Byrne: Sip. Y planté mi pequeño pie y dije que de ninguna manera quitaría al único personaje canadiense. Y así es como me lo apropié. Cuando voy a una serie de grupo me hago con un personaje y lo focalizo, analizando así el resto de la serie. Me lo quedé para mí y supongo que ahora puedo entonar un gran mea culpa, ¿cierto? [risas]
Sanderson: ¿Crees que es cierto eso de que mientras estuvo Dave en la serie, Lobezno era un personaje más orientado hacia la comedia?
Byrne: Lo era. Pienso que hacía la función de alivio cómico. Lo golpearon hasta sacarlo de la atmósfera. En realidad, eso ocurrió en mi primer número, pero era una de las ideas sobrantes de Dave.
Sanderson: La cara descubierta de Lobezno es mucho más reconocible que la de muchos otros super-héroes.
Byrne: Claro, esa idea fue de Dave.
Sanderson: ¿Era difícil dibujarlo de una manera reconocible?
Byrne: Era difícil conseguir un peinado que funcionase. Durante toda mi etapa nunca me quedé satisfecho de cómo dibujaba su pelo cuando está sin la máscara. Era algo que hacía referencia a cómo quedaba la parte de su lado frontal en contraposición con las dos columnas de sus lados. Por supuesto, hice trampa; no quedaba tan salvaje como ahora. Probablemente sea mucho más fácil dibujarlo hoy en día, dejándolo con un aspecto tan desaliñado.

Sanderson: ¿Se podría decir que según cogías más interés en el personaje de Lobezno, el de Chris también despertó?
Byrne: Hasta cierto punto. Chris le contó a Jim [el editor al cargo, Jim Shooter]que estaba algo preocupado, que había perdido el control de los personajes en alguna parte del camino porque cada vez más y más cosas eran mías. Especialmente en la época en la que Roger [Stern] estaba editando la serie, cuando él y yo fuimos acusados de conspiración.
Sanderson: Desde que adoptaste a Lobezno, ¿en qué momento te vino la idea de hacer que fuese ese tipo duro de aspecto militar?
Byrne: Eso es lo que me parecía que era. Cuando apareció la primera vez en Hulk y cuando fue alistado por Xavier en el Giant-Size [X-Men] 1, era un agente militar. Probablemente era un Montada. Muchas de las cosas que hacen la CIA y el Servicio Secreto y algunas otras más que se hacen en los Estados Unidos, en Canadá las llevan a cabo la Policia Montada.

Sanderson: Lobezno vestido con el uniforme de la Policia Montada es algo que no hemos visto y que inmediatamente me gustaría ver.
Byrne: Podría ser algo espantoso, ¿no crees? Probablemente sea alguien demasiado bajito y probablemente también le asustarían los caballos. [Risas] Tan sólo me pareció una progresión natural de lo que habíamos visto del personaje, de su pasado como militar encubierto.
Sanderson: ¿Quién es el que ideó el nombre de “Logan”?
Byrne: Chris. O por lo menos me lo arrebató. Podría haber sido Dave, no sé. Chris no lo sabía, pero yo había señalado que Mount Logan era la montaña más alta de Canadá. No es un nombre que suene muy canadiense. Pienso en un cowboy cuando oigo que alguien se llama Logan. Es una especie de cowboy.
Sanderson: Chris, ¿de dónde viene el nombre de “Logan”?
Claremont: De Mount Logan, una montaña de Canadá.
Sanderson: ¿Fue idea tuya o de John?
Claremont: Pienso que fue de John. No lo sé, podría haber sido mía. O de Dave. Tendría que volver atrás y echar un vistazo. Pero la idea era que el personaje más bajo llevase el nombre de la montaña más alta.

Sanderson: Y eso nos lleva a otra pregunta. ¿Por qué es tan importante que Lobezno sea tan bajo?
Claremont: ¿Por qué tienen que medir todos los personajes metro ochenta?
Sanderson: Bueno, podrías decírselo a los que han hecho las películas de los X-Men.
Claremont: Bueno, Hugh Jackman mide metro ocheta y es un verdadero cachas. Para mí, la imagen que solía tener de Lobezno cuando escribía la serie años atrás era la de Bob Hoskins. Alguien no muy alto, pero increíble, dinámicamente amenazador en el mismo momento en que se pone furioso. La cuestión con Logan es que la gente siempre tiende a subestimarlo debido a su tamaño, en vez de mirar su conducta. Entonces éste estalla activamente y nadie queda en pie. Con Coloso te lo esperas pero no con Lobezno, no lo harías.

Sanderson: John, ¿por qué es tan importante que Lobezno sea tan pequeño? ¿Por qué Hugh Jackman es demasiado alto para interpretarlo?
Byrne: No es algo tan importante. Tan sólo es así.

Sanderson: ¿Añade algo al personaje?
Byrne: Probablemente tenga mucho que ver con quién es y con su mentalidad. Estoy seguro de que podríamos haber hecho lo mismo con un tipo que midiese uno noventa si lo hubiésemos escrito correctamente. Pero ciertamente, ser así le recubre con una dimensión extra. No hay demasiados super-héroes que anden por ahí midiendo metro y medio o lo que se suponga que mide.
No es absolutamente vital que mida metro y medio. Pero creo que si esa es la forma como se le ha estado representando, debería seguir teniendo esa imagen. Es una de mis pequeñas preocupaciones cuando realizan una adaptación. Es como ese personaje que representa a una amazona pelirroja de dos metros, no debería estar interpretada por Whoopi Goldberg. No es lo mismo que adaptar una novela. Sabemos cómo son estos personajes. Creo que el casting de los X-Men estuvo muy mal elegido, a excepción de Halle Berry, que parecía exáctamente la Tormenta que yo dibujaba, con la única excepción de su peinado.
Sanderson: No sé. No me importó Patrick Stewart.
Byrne: No es el Profesor-X que tenía en mi cabeza. Obtuvo el trabajo porque es un tipo calvo. Y si hubiésemos hecho esta película hace veinte años, habríamos tenido a Telly Savalas, y si la hubiésemos hecho hace cuarenta, habríamos tenido a Yul brynner. Así funciona Hollywood.
Sanderson: Aparte de la altura, ¿qué opinas del Lobezno de las películas?
Claremont: Creo que está bien. Hugh Jackman hizo una interpretación espectacular. Era todo lo que me esperaba. Esperaba más minutos de pantalla y luchas coreografiadas, y me esperaba que el beso con Jean se hubiese convertido en algo más importante, pero creo que realmente pateaba culos. No tengo ningún problema con que Hugh Jackman interprete a Lobezno. Creo que si alguna vez hacen una película de Lobezno, él es el tipo que debería hacerla.

LA EDAD DE WOLVERINE
Sanderson: Chris, ¿cuándo decidiste hacer que Lobezno tuviese más de 19 años?
Claremont: Así es como Dave lo dibujó: parecía más viejo. Cuanto más lo escribía, más mayor se hacía. No sabíamos nada de que tuviese 19 años. Eso es algo que Len mencionó muchos años después.
Sanderson: Según transcurrió el tiempo decidiste que, de hecho, Lobezno era mayor de lo que parecía.
Claremont: Si tiene un factor de curación, ¿por qué no?
Sanderson: ¿Y cuándo se te ocurrió lo de que probablemente Lobezno tenga más de cien años?
Claremont: Eso se decidió después. Pero es algo con lo que jugábamos según se iba desarrollando el personaje. A través de la participación de John en la serie y de la mini-serie junto a Frank [Lobezno de Claremont y Miller]. Es como todo, cuanto más conoces el personaje, mayor es tu capacidad de responder a las preguntas de quién, qué, dónde, cuándo, por qué y cómo. Y también te preocupas más por diferenciarlo de otros personajes que lo rodean. Una respuesta conduce a otra pregunta que conduce a una nueva respuesta y así construyes gradualmente la estructura del personaje.

Sanderson: John, ¿de dónde vino la idea de que Lobezno tenía unos cien años de edad?
Byrne: Simplemente se me ocurrió que encajaba bien con el personaje, la noción de que llevaba por ahí mucho tiempo. Tenemos un tipo que parece que ha estado haciendo un montón de cosas durante mucho tiempo. El concepto del factor de curación no estaba entonces tan claramente definido. Sabíamos que, obviamente, había sobrevivido a ser arrojado a la estratosfera y cosas parecidas. Pero me puse a pensar que parecía bastante maltratado y apaleado para alguien que tiene un factor curativo. Tal vez ha estado por ahí fuera durante mucho tiempo. O igual su factor curativo ha tenido mucho trabajo que hacer. Y esa es mi mayor objeción sobre la desafortunada elección de Hugh Jackman, pienso que es demasiado guapo para el papel, no parece como si hubiera hecho un montón de cosas las suficientes veces.

Sanderson: Me pregunto si Lobezno debería haber tenido las sienes blancas en “Days of Future Past” [X-Men 141 y 142], porque no fue tan lejos en el futuro, para alguien por el que los años pasan de forma tan lenta.
Byrne: No se fue a un futuro tan lejano. La razón principal para representarlo así fue para distinguirle de su versión actual. Fue una de las pequeñas cosas que me lancé a realizar, para que pudiésemos tener un click visual instantáneo: este es el de ahora, este es el de entonces.

EL CIERVO Y LOS HUDSONS
Sanderson: Quiero preguntarte acerca de algunos de los episodios significativos de Lobezno durante tu colaboración con John. Por ejemplo, está esa escena en la que Lobezno acecha a un venado, no para matarlo sino sólo para poder tocarlo, y Tormenta se queda sorprendida. [X-Men 109] ¿Cómo se os ocurrió?
Claremont: Queríamos hacer algo que juguetease con la idea preconcebida. Queríamos usarlo para enseñar a los lectores que ellos no son los únicos que tienen un concepto erróneo sobre el personaje, que tiene varias capas, que no sólo es una máquina asesina unidimensional. Por otra parte, ¿cómo podría ni siquiera haber empezado el romance completamente imposible entre Mariko y él, e incluso haber progresado? Si no hubiésemos sentado la base de todo eso en esos números, Frank y yo no tendríamos nada sobre lo que trabajar en la miniserie.
Sanderson: ¿Y qué hay sobre la secuencia en la que Lobezno acecha a un ciervo en el número de Arma Alpha [109], persiguiéndolo tan sólo para poder tocarlo?
Byrne: Eso fue cosa de Chris, porque fue tan al principio que yo aún no hacía ninguna contribución al guión.

Sanderson: Me sorprende, porque es el número en el que se muestra por primera vez a James Hudson.
Byrne: Claro. Lo de James Hudson en ese número es todo mío, porque es alguien que se me ocurrió cuando aún era fan. Todo lo que tenga que ver directamente con él, como desvanecerse al pararse, sincronizándose con la rotación del planeta, ese tipo de cosas son todas mías. Pero en ese momento estaba como intentando encontrar mi estilo y tratando de averigüar la forma [risas] de influenciar, de trabajar con Chris [risas].

Sanderson: Pero obviamente, cuando Hudson regresó junto a Alpha Flight [X-Men 120 y 121], ya era tu creación.
Byrne: En su mayor parte. Con Alpha Flight ya pude aportar un punto de vista profesional.
Sanderson: En las dos partes con El Wendigo [X-Men 139-140] es donde podemos ver por primera vez a Heather Hudson, y James Hudson no sólo se muestra como el enemigo de Lobezno; me parece que ahí es donde empezaste a imaginar el tipo de relación que tenía Lobezno con ellos dos.
Byrne: Claro. De nuevo, esa es la historia entre líneas. Tenía elaborado con mucho detalle cómo habían tropezado con él durante un viejo por el monte, y él salía con una expresión totalmente salvaje de entre los árboles, y observábamos cómo lo domesticaban y sacaban su parte amable, devolviéndole su humanidad y todo lo demás.
Sanderson: Eso es interesante, porque no llegaste a contar toda la historia de fondo en los cómics, pero [el guionista] Bill Mantlo sí lo hizo, narrando bastante más de lo que tú habías contado.
Byrne: Oh, oh.
Sanderson: ¿Te habló sobre ello, o guionizó sin preguntar cómo se encontraban?
Byrne: No recuerdo hablarlo directamente con él, pero me gusta pensar que en Alpha Flight había puesto sutilmente muchos de los detalles, así que si ponías atención los pillarías. Nunca lo expresé con muchas palabras, lo cuál es la forma ideal de hacerlo, en mi opinión.

LA PRIMERA MUERTE
Sanderson: Y luego tenemos la escena en la Tierra Salvaje donde Lobezno mata a un guardia fuera de viñeta [X-Men 116, la primera vez que Lobezno mata a alguien en un cómic]. ¿Cuál es la idea racional detrás, Chris, y de quién fue, tuya o de John, o de ambos?
Claremont: Sí, fue mía, de John o de ambos. De nuevo, la idea es que el personaje no es como los otros. Cuando llega la necesidad se convierte en un asesino gélido. Rondador Nocturno no lo es. Tormenta tampoco: ella ya mató y está arrepentida desde entonces. Lobezno, si es necesario, puede salir y matar a alguien. Fin de la historia. No se lo pensaría dos veces. Esto fue una manzana de la discordia para Jim [Shooter, editor de Marvel]. El pensaba, los X-Men no matan, y quería obligarnos a dejar claro que los guardias del Club Fuego Infernal y los tipos de la Tierra Salvaje seguían vivos en algún sitio. Que los había machacado pero que no los había matado. Mientras que John y yo sentíamos que era muy importante dejar claro que era esa capacidad de ser letal lo que hacía a Lobezno diferente del resto de los X-Men.

Sanderson: Me parece que en la época, fue un gran cambio para el cómic de Super-héroes. Que Lobezno fuese un asesino moldeó la caracterización de muchos super-héroes que llegaron después. ¿Erais conscientes de que tendría ese tipo de influencia?
Claremont: No, porque no éramos conscientes de que los X-Men fuesen a ser influyentes. Tan sólo estábamos contando buenas historias.
Sanderson: John, ¿cómo se os ocurrió la famosa escena de Lobezno en la Tierra Salvaje?
Byrne: Eso es algo que se nos ocurrió juntos a Chris y a mí. Nos dijimos que este era un tipo totalmente despiadado. Si tiene que ir del punto A al punto B, y hay alguien en su camino al que considere un enemigo, tan sólo va a resolverlo de la forma más rápida que conoce. Después de todo, este chico es un militar canadiense: no ha sido entrenado para hacer las cosas de una forma sutil, sino para resolver los problemas rápida y limpiamente. Así que simplemente acude y ¡estás muerto!
Sanderson: ¿Cuando lo hicísteis, os dísteis cuenta de que iba a ser un punto de inflexión en el cómic de super-héroes?
Byrne: No, no mucho. Para mí, y creo que también para Chris, tan sólo encajaba con el personaje. Antes de que Shooter empezara a meterse con todo, tan sólo era como se comportaba el personaje. Pasó lo mismo cuando entró furtivamente en el Club Fuego Infernal y fue matando gente de forma indiscriminada [Uncanny X-Men 133]. Porque eso es lo que hace.

Sanderson: Pero sospecho que uno de los factores de esto es que pensábais en Lobezno como parte de un equipo y no como alguien que podía llegar a tener su propio título.
Byrne: Claro, bueno, así era. La noción completa que tengo de Lobezno en mi cabeza era que la única razón por la que estaba en los X-Men, era porque así podía auto-controlarse. Xavier se lo había traído más o menos para tener un ojo puesto en él.
Sanderson: ¿Te sorprendió el hecho de que Lobezno se convirtiese en un personaje tan popular y consiguiese su propia serie, y que matase mucho más rápido de lo que a cualquiera le daría tiempo a parpadear?
Byrne: [risas] No me sorprendió que alcanzase tanta popularidad porque realmente es alguien cool. Desearía que no hubiese tenido su propio título. Creo que es alguien parecido a muchos otros personajes de Marvel –siempre me acuerdo de La Visión, que es otro personaje realmente cool, pero lo es porque está en un grupo de gente que no son igual que él. Y con Lobezno ocurre lo mismo: está con un grupo de gente que no son como él, y por lo tanto es alguien muy cool. Pero si lo sacas de ese entorno, y no tienes con quién compararlo o contrapesarlo, a nadie con quien confrontar personalidades, entonces tan sólo te queda un homicida maníaco que va asesinando gente por ahí. Es un poco difícil dejar que eche raíces, a pesar de que a los fans, gente que piensa que Superman es un enorme boy scout idiota, les encante Lobezno.

Sanderson: Después de la miniserie de Lobezno de Chris y Frank [Miller], Lobezno nunca ha vuelto a ser tratado como un maníaco homicida. Está bajo control, pero aún mata gente de forma indiscriminada.
Byrne: Claro, bien, la influencia de Shooter empezó a hacerse efectiva en ese punto. Shooter era alguien que insistía para que cualquiera de los que hubiese matado Lobezno siguiese vivo, posiblemente con partes biónicas.
Sanderson: Y que Xavier pagase sus facturas médicas.
Byrne: Sip.
Sanderson: ¿Por qué Shooter era tan inflexible con todo esto? ¿Pensaba que los super-héroes nunca tendrían que matar?
Byrne: [imitando la voz de Shooter] “Los héroes no deberían matar”. Y dije, bueno, Lobezno no es un verdadero super-héroe, ¿no es así? De todos modos, no lo es en el sentido tradicional. Eso es todo. No tengo ningún problema con un personaje que mata como Lobezno, porque no debería representar a todo un género, aunque sí lo esté haciendo.

MARIKO.
Sanderson: ¿Y qué hay sobre Mariko?
Byrne: Mariko es algo mío. Acababa de leer Shogun, que Chris aún no había leído. Sólo quería robar de una forma absoluta aquel personaje, apropiármelo sin vergüenza alguna. Y como probablemente ya sabrás, la creé para que muriese.
Claremont: Estuvimos dando vueltas a la idea de que haríamos una boda, lo comentamos. Y aparecería Dientes de Sable, mataría a Mariko en el altar y escaparía. Eso es lo que ibamos a hacer.
Sanderson: Entonces, cuando te referieres a “nosotros”, ¿significa que esto pasó cuando aún estaba Byrne?
Claremont: Claro, siempre trabajábamos en común.
Sanderson: Chris dice que ambos habíais planeado que la matase Dientes de Sable.
Byrne: No, obviamente se ha olvidado. Dientes de Sable la atacaría, pero no iba a morir en sus manos. Básicamente llegaría al hospital con el cerebro clínicamente muerto y Lobezno no se creería que ya no estuviese. Entonces Jean interconectaba sus mentes y él se da cuenta de que ya no hay nadie allí y desconecta el enchufe que la mantiene con vida.
Sanderson: Wow.
Byrne: Esa era la escena que queríamos hacer.
Sanderson: Por extraño que parezca, la forma en la que muere Mariko finalmente era muy parecida: un enemigo la envenena y Lobezno la mata para evitarla el sufrimiento [Wolverine 57] ¿Cómo se os ocurrió poner sacar este personaje [X-Men 118]?

Claremont: Es igual que antes: queríamos jugar con el cliché. Todo el mundo tenía su visión de Lobezno. ¿Qué tipo de novia tendría? Puedes barajar una lista de posibilidades, y con Mariko básicamente quisimos que todo lo preconcebido fallase para poder decir: “Ja, ja. Esta es la chica de la que elige enamorarse: la absoluta, imposiblemente inalcanzable visión de la pureza.”
Sanderson: Porque eso es lo que no es él y que se esfuerza por alcanzar.
Claremont: Correcto. Absolutamente. Está condenado desde el principio.
Sanderson: ¿Recuerdas si primero decidísteis llevar a Lobezno a Japón y que se interesase por la cultura japonesa y conociese a su novia o por el contrario, que ya conociese esa cultura antes de llevarlo a él y a los X-Men a Japón?
Claremont: Creo que todo fue una cuestión de sinergia continuada. Estuvimos hablando mucho sobre todos los personajes, sobre lo que queríamos hacer con ellos. Mi interés por la cultura japonesa viene de más atrás, en parte por toda la investigación que tuve que hacer cuando estuve haciendo Iron Fist [Puño de Hierro] y para los artículos e historias que escribí para Deadly Hands of Kunf Fu. John también estaba empapado de cine japonés, cultura japonesa, samurai. Y para mí siempre fue la conexión más lógica, especialmente debido a la fascinación que tienen los japoneses con la cultura occidental.
Coges lo más norteamericano de los X-men, lo más desatado y caótico, y lo mezclas con la sociedad moderna más estructurada y ritualista de la Tierra. Y entonces, de nuevo, le das ese premio inalcanzable: una dulce e inocente princesa. Y esencialmente, eso es La Bella y la Bestia.
Sanderson: ¿Cuál es el elemento básico en la relación entre Lobezno y Mariko?, ¿qué es lo que les atrae?
Byrne: Es el típico ying-yang, lo áspero y lo suave. Ella no es exáctamente lo que a él le gustaría que fuera [risas]. Y sé que ella se ha endurecido un poco después de que yo dejase la serie. Pero se supone que ella es la flor delicada, la muñeca de porcelana de la que simplemente él se enamora totalmente porque es todo lo que él no es.
Sanderson: Sí, eso es lo que comentaba Chris, y también que existe un elemento cercano a la Bella y la Bestia.
Byrne: Claro, hasta cierto punto.
(Continuará)

Más Lobezno en Frog2000. Los mejores cómics del personaje: Parte 1 y parte 2.

1 comentario:
Muy buena la entrevista.Por cierto que Byrne vuelve con los Next Men.
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