jueves, 29 de julio de 2010

LOBEZNO A LOS 30: ENTREVISTA CON CHRIS CLAREMONT Y JOHN BYRNE. PARTE 2 (DE 3)

LOBEZNO A LOS 30.
(Entrevista realizada por Peter Sanderson a Chris Claremont y John Byrne. Editada originalmente en BACKISSUE número 4, 2004. Traducción: Frog2000.) Parte 2 (de 3). Primera parte.

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LOBEZNO Y LAS PELICULAS

Sanderson: ¿De quién fue la idea de hacer esa escena al estilo de Harry el Sucio [X-Men nº 133], en la que Lobezno está charlando sobre lo que puede hacer con sus garras y el tipo del Club Fuego Infernal empieza a sufrir temblores y escalofríos?

Byrne: Creo que fue idea de Chris.

Sanderson: Chris, ¿crees que algunos conceptos sacados de diversas películas han podido llegar a influir en la personalidad de Lobezno? Alguna vez has mencionado a [el compositor Ennio] Morricone y también me he fijado en aquella escena que homenajeaba a Harry el Sucio durante la historia del Club Fuego Infernal [X-Men nº 133]. Así que se podría pensar que sí que existe cierta conexión con el cine de Clint Eastwood.
Claremont: Si, la conexión con Clint Eastwood... También me encontraba bastante cómodo intentando hacer un cruce entre el Wyatt Earp interpretado por Henry Fonda en “My darling Clementine” [Pasión de los fuertes, 1946] y el Ethan Edwards interpretado por John Wayne en "The Searchers" [Centauros del desierto, 1956], si es que queremos seguir buscando más analogías con el Western clásico. [Las dos películas están dirigidas por John Ford].

Sanderson: Para satisfacer el interés de aquellos que no han visto esas películas, podríamos comentar que puede que exista alguna diferencia entre el vigilantismo casi fuera de control [el de Edwards en “The Searchers”, mientras busca de forma obsesiva una venganza sangrienta] y el representante de la ley que ayuda a construir la Civilización.

Claremont: No creo que el personaje de Earp interpretado por Fonda sea uno de los fundadores de la Civilización.

Sanderson: Bueno, Earp está buscando venganza, pero se asegura de que haya paz mientras la gente del pueblo funda una comunidad. Aunque ambos [Edwards y Earp] terminan marchándose 
al final de las dos películas, porque no tienen cabida en ese pueblo que ya puede seguir adelante sin problemas.

Claremont: Creo que esa es la cuestión principal: en realidad facilita la creación de la Civilización, pero durante todo el tiempo que se encuentra colaborando con el grupo tienes la sensación de que es un forastero. Creo que es el tipo de elemento quintaesencial que puedes encontrar en las dos películas de [John] Ford y también en las de Howard Hawks: el hecho de que el héroe es un forastero. El héroe forma un equipo, resuelve el conflicto y luego abandona al grupo porque la verdadera naturaleza de su heroísmo le impide echar raíces. Aunque gracias a su sacrificio, finalmente recibirá su recompensa en el sentido más clásico.

Sanderson: La naturaleza de su heroísmo resulta posible gracias al uso de la violencia.

Claremont: La naturaleza del heroísmo es la de que tienes que estar dispuesto a enfrentarte al mal en sus propios términos. Eso es lo que está haciendo Eastwood en sus últimas películas. No puedes alejarte de algunas de las cosas que haces sin terminar contaminándote por ellas. Y lo mismo ocurre con muchos de los X-Men: bajo mi punto de vista, Charles Xavier está en ese grupo, y Logan también. Indudablemente, a algunos de ellos no les queda más remedio que acarrear con un montón de equipaje kármico, como Jean, que sería la tercera del grupo. Si alguna vez vuelvo a poner mis manos sobre Jean, hay muchas cosas que me gustaría hacer con ella en cuanto a construcción de personajes, intentaría que profundizase en todo lo que le ha ido ocurriendo a lo largo de su vida.

Sanderson: John, ¿crees que tu versión de Lobezno estaba influida por Clint Eastwood?

Byrne: No, la mía no. Sé que Frank [Miller] se basó mucho en Eastwood. Mi Lobezno es un actor del que no me acuerdo del nombre, que estuvo en pantalla durante cinco minutos en una película sobre hockey de Paul Newman llamada “Slap Shot” [El Castañazo, 1977], y en la que interpretaba al capitán y portero del equipo contrario. Paul Newman y él tienen un gran intercambio de palabras clasificado X [blasfeman uno contra el otro], y para mí ese era Lobezno. De hecho, mi ex y yo, Andy y yo, vimos esa película varios años después de casarnos, y tan pronto como el tipo apareció en pantalla, ella me dijo: “Oh, ese es Lobezno” [risas].
Sanderson: ¿Era bajito?

Byrne: No es que fuese terriblemente bajito, pero se parecía mucho a Lobezno. Tenía los ojos enloquecidos. Y eso es lo que necesita el personaje.

Sanderson: Ya hemos hablado sobre Clint Eastwood, ¿hay alguno de los rasgos de los personajes de Toshiro Mifune en Lobezno?

Claremont: Diría que hay una especie de mezcla entre Sanjuro y Yojimbo, algo cercano a [el director Akira] Kurosawa. [Realmente Mifune interpretaba a ambos personajes en las dos películas.]

Sanderson: Por supuesto, también existe cierta conexión con Eastwood. [Yojimbo fue la película que inspiró "A Fistful of Dollars" (Por un puñado de dólares, 1964), en donde Eastwood interpretaba a un personaje que se basaba en el de Mifune.]
Claremont: Lo sé. Pero creo que también hay parte de Zatoichi. Y si seguimos tirando del hilo, también de "Lone Wolf and Cub". Es una amalgama de influencias. No creo que haya ningún vínculo directo entre Kurosawa, el cine de samuráis y Logan. Tan sólo ocurre que es una "gestalt" gigantesca.
EL TRIANGULO AMOROSO

Sanderson: Chris, ¿cómo describirías la relación entre Lobezno y Jean [Grey, alias Marvel Girl y Fénix], sugerida levemente durante tus años en la colección junto a Byrne y que desarrollaste posteriormente?

Claremont: Creo que incluso la llegamos a desvelar y la comentamos de forma bastante amplia, porque él tenía guardada la fotografía donde aparecían Scott y ella y terminaba rompiéndola por la mitad.

Sanderson: Creo que durante esos años en los que estuviste colaborando con Byrne se convirtió más en una sub-trama que intentaba explicar la rivalidad entre Lobezno y Scott.

Claremont: Lo que le ocurría con Jean era química pura, cuando Lobezno y ella entraban en la misma habitación saltaban chispas, sin que tuviesen ni idea de por qué estaba pasando. Es como si se mirasen y dijeran “Oh, ¡¡Dios mío!?” Era pura química. Él miraba a Jean, Jean le miraba a él, las hormonas saltaban, la parte racional del cerebro se iba por la borda.

Sanderson: ¿Significa que Jean y Scott nunca van a terminar juntos?

Claremont: ¿En qué te basas, en los guiones actuales? [Recientemente, Scott y Jean se han separado y Scott mantiene una relación con la Reina Blanca].

Sanderson: No, me baso en el comportamiento que tenían cuando tú los estabas escribiendo.

Claremont: Creo que estuvo bien sacar a la palestra toda aquella polémica. También creo que estuvo bien incluir cierta rivalidad en la serie. Y también supuse que sería divertido añadir algo de suspense romántico entre personajes.
Sanderson: ¿Lo habías hablado con Byrne? ¿Te gustaría repetirlo ahora mismo?

Claremont: Creo que esos elementos los incluimos en los números protagonizados por Fénix Oscura. Y por eso, bastantes de las posibles consecuencias románticas que estábamos intentando añadir se murieron junto con Jean. Fin de la historia, sigamos hacia delante. Y lo hicimos. Fue entonces cuando apareció Mariko, porque Jean ya no estaba en escena. Entonces ella volvió de nuevo y las cosas se volvieron a complicar. Lo que me resulta más fascinante de la situación actual es que Scott y Emma [Frost, la Reina Blanca] han empezado una verdadera relación, así que si Jean llegase a resucitar, espero que añadiesen a la mezcla ese nuevo paso de su relación a tres bandas.

Sanderson: ¿Qué piensas de la rivalidad entre Lobezno y Cíclope, que parece haber sido muy bien recogida en las películas?

Byrne: Bueno... nunca me entusiasmó demasiado. El concepto de que puede enamorarse de forma instantánea de Jean funcionaba muy bien, porque yo me enamoré instantánemente de Jean cuando leí el primer número de los X-Men. Te enamoras de Jean, eso es lo que te suele ocurrir.
Sanderson: Me parece que cuando tú estabas en la serie la rivalidad entre Lobezno y Cíclope se centraba más en la posición y la jerarquía en el grupo, pero por otro lado Chris no había enfatizado demasiado la rivalidad de Scott y Logan por Jean hasta que empezó a hacer nuevo material para la reedición de "Classic X-Men".

Byrne: Claro. Se apasionó con Jean y además se pensó que Cíclope era alguien que no podía sentir afecto alguno por ella. Conmigo todas las historias trataban más sobre el entrenamiento de Lobezno y sobre cómo aprendía a responder a lo que se estaba enfrentando. Y Cíclope era alguien mucho más mojigato. Por supuesto, deberíamos recordar que cuando apareció el primer número de X-Men, Cíclope era la estrella rompedora del momento, porque era el tío más cool de todos. Supongo que eso dice mucho de dónde venimos.
Sanderson: John, cuando le he preguntado a Chris si creía que a pesar de la atracción que Lobezno siente por Jean, ella y Scott están hechos el uno para el otro, Chris me ha contestado que si él estuviese aún escribiendo el personaje de Jean, jugaría con todo ese trasfondo. Sospecho que tú opinarás diferente.

Byrne: Sí [risas]. Jean y Scott deberían acabar juntos; sería como un regalo. Pero hey, Peter Parker todavía debería acudir al Instituto.

LOBEZNO Y DIENTES DE SABLE

Sanderson: John, ¿y qué hay sobre Dientes de Sable?, ¿es cierto que fue creado realmente como el padre de Lobezno?

Byrne: Al principio no iba a tener dicha función, porque primero había aparecido en Iron Fist [número 14]. Pero cuando dibujé aquella historia había hecho un diseño del aspecto que yo creía que debería tener Lobezno sin la máscara y se lo envié a Chris. Dave ya había hecho otro, algo que yo no sabía en ese momento. Así que terminé usando aquel diseño para Dientes de Sable. 


Y ese detalle plantó algunas cositas en mi cabeza, y entonces empecé a pensar en ese argumento, en ese argumento desechado por Chris en el que aparecían los Centinelas [X-Men 98 a 100], en el que la máquina le decía [a Lobezno] que es un mutante y él le contestaba al Centinela que no lo era o algo así. Y empecé a pensar en el tema, y entonces sugerí que Dientes de Sable fuese su padre y que él fuese el verdadero mutante y que la mutación hubiese sido heredada por su hijo. Por lo que realmente Lobezno fue el primero de una nueva especie y por eso el Centinela se había quedado tan confundido en su presencia. Luego hicimos el argumento sobre los cincuenta años de Lobezno y los cien de Dientes de Sable.

Sanderson: Así que esas son el tipo de cosas que estaban empezando a desarrollarse mientras tú estabas en el título.

Byrne: Claro. Porque durante los tres años o lo que sea que yo estuve en la serie, utilicé toda mi energía y fui apilando cosas sobre Lobezno, una detrás de otra, porque estaba muy entusiasmado con mi chico.

Sanderson: ¿Crees que se debería haber desvelado que Dientes de Sable era el padre de Lobezno, o esa es una de las cosas que tan sólo deberían insinuarse?

Byrne: Para mí era una trama que debía quedarse en segundo plano. Todo lo que proponía para la serie solía quedarse en segundo plano y nunca llegábamos a desvelar las cosas que iba ideando. Cuando me pongo a guionizar una serie suelo actuar de la misma forma. Me gusta saber cada detalle de cada personaje, aunque nunca se llegue a revelar en las historias, es algo que me permite lanzar todo tipo de líneas argumentales encubiertas y pequeñas referencias, como por ejemplo la forma que tienen de hablar los personajes. Así puedes hacer referencia a algo que le ocurrió al protagonista hace seis años y que para el lector no significa nada hasta ese momento, y no necesitas escribir toda la historia sobre cómo llegó a ocurrir. Para mí, todo el asunto de Dientes de Sable era como una especie de vistazo a algo que solo conocía yo. Nunca estuve completamente seguro de si Lobezno descubriría que Dientes de Sable era su padre. Puede que Dientes de Sable lo supiese, pero tal vez Lobezno no se llegase a enterar nunca.
Sanderson: Chris, ¿cuál era vuestra intención original al crear a Dientes de Sable?, ¿teníais en mente tú y John que él fuese el padre de Lobezno?

Claremont: Claro.

Sanderson: ¿Subrayas la teoría de que lo que le pasa a Lobezno es algo genético, porque a su padre le ocurría lo mismo?

Claremont: Bueno, creo que no. Depende de cómo lo mires. Lobezno es el más humano, el más evolucionado, el siguiente escalón. Pero Dientes de Sable no lo ve de esa forma. Para él Lobezno es tiempo que ha perdido en una relación sexual. Bajo su punto de vista Lobezno está incapacitado por culpa de sus escrúpulos morales, por la moralidad que lo define. Para él Lobezno es un pobre idiota. No es nadie importante.


Dientes de Sable es exactamente lo que implica su nombre: es una enorme e imparable máquina de deseo insaciable y destrucción. Parafraseando a Richard Dreyfuss, él camina, come, hace bebés, y lo demás no le interesa. La diferencia es que tiene la capacidad de pensar racionalmente; el pensamiento racional está consagrado a satisfacer sus apetitos, que son enormes e insaciables. Y sin embargo, son extraordinariamente variados.

Sanderson: ¿Me equivocaría si te dijese que tanto Lobezno como Diente de Sable tienen una predisposición genética hacia la violencia descontrolada, pero como Lobezno es alguien más evolucionado ha aprendido mejor a combatirla?

Claremont: Lobezno dispone del anhelo y de la capacidad de decir que no. Dientes de Sable tiene la misma capacidad, pero no quiere hacerlo. 


Puedes preguntarte si “Lobezno tiene alma" o si "Dientes de Sable dispondrá de una”. Diría que la diferencia entre uno y otro es que Lobezno tiene un toque divino, esa chispa que le permite abrazar el concepto de moralidad, mientras que Dientes de Sable no lo tiene. Es capaz de comprender algo que se asemeja a la moralidad más allá de sus caprichos, pero no significará nada para él. Realmente es un sociópata.
CLAREMONT Y MILLER

Sanderson: Hablemos sobre la miniserie de Lobezno junto a Frank [Miller]. Ese fue tu intento de dar el siguiente paso en la evolución del personaje de Lobezno, donde podrías redefinir a Lobezno de verdad.

Claremont: Claro. En mi opinión, si alguna vez quise hacer una historia de origen o una historia que definiese a Lobezno de todos los modos posibles, esa sería la historia.

Sanderson: ¿Empezaste el proyecto sabiendo que precisamente era eso es lo que ibas hacer, o fue un concepto que fue evolucionando en cuanto empezaste a hablarlo con Frank? ¿En qué medida contribuyó Frank a los guiones?

Claremont: Oh, es una historia en la que colaboramos completamente. Ya lo he comentado al principio. Toda la génesis de esa historia... fue una de esas raras ocasiones en las que el guión se fue desarrollando mientras hablábamos sobre el personaje en vez de seguir un argumento a rajatabla. Básicamente llegamos hasta un entendimiento común, un acercamiento, una sinergia entre ambos, una sincronicidad, una visión compartida de lo que es Lobezno, lo que le hace funcionar, lo que queremos que haga, dónde queríamos tenerlo cuando acabase la historia. Y a partir de ahí fue cuando elegimos la secuenciación de escenas para poder llevarlo hasta ese final. Pero fue el propio personaje el que fue definiendo la trama.
Sanderson: Si tuvieses que resumir esa historia de Lobezno, ¿cómo crees que lo harías?

Claremont: De hombre a bestia y de bestia a hombre.

Sanderson: ¿Cuál sería la forma de contrastarla con el arco de la serie de Kitty [Pryde] y Lobezno? Me parece que la historia junto a Miller trataba sobre cómo aprender a superar a la bestia, mientras que en Kitty y Lobezno aparecía el personaje en unas circunstancias en las que podía permitir que la bestia surgiese de nuevo.


Claremont: “Kitty y Lobezno” trataba sobre cómo Lobezno enseñaba a Kitty todo lo que él ha aprendido, es la historia del maestro. Es una historia en la que él transmite todo lo que ha aprendido.

Sanderson: Estoy pensando en el número final, en donde a Lobezno le entraba una furia asesina para poder vencer a Ogun.

Claremont: Esa es la mecánica de la historia. Teníamos que hacer algo grande y a página completa. Para mí, lo más importante se puede encontrar en el cuarto número, en toda aquella escena de entrenamiento donde Kitty aprendía quién era su mentor. Ella tiene que abrazar lo que es él para poder convertirse en lo que es ella.
LOGAN, LA FIGURA PATERNAL

Sanderson: John, Chris lo ha elaborado mucho más después de tu marcha del título, pero se puede ver cómo todo el asunto empezaba en aquella saga del Club Fuego Infernal [número 131], y que ya existía cierta química entre Lobezno y Kitty. A lo largo de las décadas Lobezno se ha embarcado en un papel de figura paternal. ¿Crees que existía alguna química particular entre Kitty y Lobezno en aquel entonces?

Byrne: No, en realidad creo que no.

Sanderson: Chris, a lo largo de los años Lobezno ha actuado, sorprendentemente, como la figura paternal de varias chicas: tenemos a Kitty, a Júbilo y a su hija adoptada, cuyo nombre, dependiendo del número que hayas leído, es tanto Akiko como Amiko. ¿Por qué piensas que cuando el personaje ejerce de mentor de dichas chicas funciona tan bien?
Claremont: Realmente el único papel como mentor oficial que ha tenido el personaje es con Kitty. Su papel de mentor con ella formaba parte de un tapiz más amplio y panorámico que se terminó revelando en “True Friends” [historia en la que Kitty viajaba hacia atrás en el tiempo y en la que se encontraba con Logan en el Londres de 1930]. Aunque se supone que durante los ochenta o a principios de los noventa todo esto podía observarse desde un contexto más amplio. Toda la relación entre Kitty y Logan es mucho más compleja y tiene un alcance bastante mayor del que hemos sospechado hasta ahora.

Sanderson: ¿Por qué la relación entre Kitty y Lobezno es diferente de la que tiene con Júbilo o incluso con su hija adoptada?

Claremont: Con Akiko tenía una relación parecida a la que puede tener un chico que está en una escuela y le escribe una carta a su tío segundo. Se supone que la relación estaba concebida de una forma extraña. Porque él es el tío que vive al otro lado del Océano. Como si fuese más un producto de su imaginación que algo que pudiera palpar. En mi intentona original Júbilo, de nuevo, era la otra cara de la moneda. Kitty era alguien a la que Logan había acogido bajo su ala.

Sanderson: ¿Y por qué lo hizo?
Claremont: Porque sabe cosas sobre ella que ni ella misma conoce. Incluso entonces estaba jugando con la idea de que existía un vínculo anterior entre ambos que se remontaba a algún momento antes de su nacimiento. Si aceptas como parte del canon la línea de tiempo construida en “True Friends”, Logan ya conocía a Kitty desde 1930. Por eso te deberías preguntar si realmente fue accidental que los X-Men acudiesen a Deerfield [en el número 128]. ¿De quién fue la idea de ir hasta allí para encontrarse con Kitty? ¿Fue cosa de Charley después de usar a Cerebro, o fue Lobezno el que se lo susurró al oído? Cuando ella se metió en el equipo, ¿cómo llegó a suceder? ¿A dónde puede conducirnos todo esto?


Y es más, si incluyes todos estos factores en la mitología de “Días del Futuro Pasado”, podrían empezar a descubrirse todo tipo de implicaciones interesantes. De nuevo, esa es mi forma de construir un gran entramado con un personaje específico. 


La idea con Júbilo era darle la vuelta a la tortilla. Lo importante no es que Lobezno acoja a Júbilo bajo su ala, sino que ella sea quien se ponga bajo su protección, porque sin ella él estaría muerto y lo sabe bien. Realmente él es bastante despiadado con ella. Se junta con ella para poder sobrevivir. Y bajo mi punto de vista, la actitud de ella hacia él siempre ha sido la de “sin mí ni siquiera habrías tenido ni una oportunidad”. Y lo gracioso es que cada vez que se han relacionado, siempre han acabado en una situación en la que Lobezno la daba la razón. Quería que ella le salvase el culo muchas más veces de las que él se lo salvaba a ella. Pero de nuevo, los personajes siguieron caminos diferentes y fueron distribuidos entre varios guionistas y varias series, y las cosas que yo estaba intentando hacer se desvanecieron en la niebla.

Sanderson: ¿Estás de acuerdo con la opinión de que Lobezno parece funcionar mejor cuando forma equipo con esas chicas tan diferentes del personaje? No es una relación sexual, pero parece que funcionan bien en equipo, existe química entre ellos.

Byrne: Bueno, en mi opinión funciona bastante bien, porque no es que tengamos a todas estas jóvenes haciendo el vago por la serie. Y supongo que Batman y Flecha Verde también llegaron a reclutar a algún chico joven como "sidekick" en su lado del barrio.
MADRIPUR

Sanderson: Chris, ¿Cómo se te ocurrió la idea de llevar a Lobezno al entorno de Madripur? Obviamente pudiste darte el lujo de hacer unos cuántos homenajes a películas y cómics clásicos.

Claremont: Teníamos que hacer una serie con Lobezno, ¿cómo diferenciarla del resto de las series? Y me dije: ¿qué es lo que haría que fuese más divertida que las demás? Quería hacer rock´ n´roll clásico. Sin super-héroes, y aparentemente sin mutantes. Sólo historias de aventuras patea-culos al estilo de Indiana Jones en ese salvaje y rebelde escenario donde valía cualquier cosa.

Sanderson: Y con muchas influencias específicas. Se puede ver la de [Milton] Caniff.

Claremont: Claro.

Sanderson: "Tyger" Tigre tiene un estilo parecido al de "Dragon Lady".

Claremont: Se lo comenté a Buscema desde el principio. Básicamente quería conseguir la atmósfera del clásico de 1930, "Terry y los Piratas" de Milton Caniff, pero con el presupuesto de las películas de la época dorada del cine.

Sanderson: La barra del bar y el esmoquin blanco de Logan evocaban "Casablanca"...

Claremont: Claro.

Sanderson: [Peter] O´Donnell...

Claremont: Modesty Blaise. [O´Donnell, el co-propietario del bar que Logan regenta en Madripur, se llama así por Peter O´Donnell, el creador de Modesty Blaise.]

Sanderson: Incluso recordamos a 
Corrigan, el Agente Secreto. [Uno de los amigos de Lobezno en Madripur se llamaba Archie Corrigan en homenaje a la tira de prensa "Secret Agent Corrigan" y también por Archie Goodwin, guionista de la misma durante sus últimos años.]
Claremont: Claro. Era un pastiche de las tiras dominicales, porque la idea era la de que se suponía que ésta no iba a ser una serie demasiado cerebral. Se suponía que iba a ser muy divertida.

Sanderson: Pero eso me sugiere otra cosa más sobre el concepto que tenías sobre Lobezno, porque parece estar construido como un héroe en plan Caniff o en plan Bogart.

Claremont: Claro, tienes razón. Realmente es un héroe "a lo Hawks”, pero lo que dices tú es bastante similar.

Sanderson: ¿Cómo definirías a un héroe "a lo Hawks”? Bogart también trabajó para Hawks [Howard Hawks, director de cine]. Normalmente el héroe a lo "Hawks” evoca la imagen de alguien que es un absoluto profesional.

Claremont: Un absoluto profesional, un solitario auto-suficiente, alguien que es el mejor en lo que hace y que por otra parte respeta a las señoritas, porque las chicas que se encuentra en su camino son el tipo de chicas que le podrían ganar en su propio juego.
Sanderson: Exacto. Los hombres de Hawks tienden a sentirse atraídos por mujeres muy independientes. No sé si terminan convirtiéndose al final en solitarios absolutos, puede que incluso lo sean durante un tiempo, pero a menudo forman parte de la comunidad con la que han forjado una alianza.

Claremont: Son comunidades, pero muy especializadas, comunidades únicas. “Only Angels Have Wings” [Sólo los ángeles tienen alas, Howard Hawks, 1939], el ganadero de “Red River” [Río Rojo, Howard Hawks, 1948], hablamos de tipos que viven en una realidad compartida, que tienen una visión compartida de las cosas.

Sanderson: También he pensado en "Río Bravo". Supongo que John Wayne no quiere gastar todo su tiempo libre en compañía de otra gente, pero debido a la situación particular que está viviendo, no le queda más remedio que seguir junto a ese pequeño grupo de viejos amigos y nuevos aliados.

Claremont: Estoy bastante de acuerdo. Y de esa forma poder resolver ese problema específico que se le ha presentado.

Sanderson: Creo que tiene claros paralelismos con ese Lobezno que actúa como un solitario y a su vez también forma parte de un equipo.

Claremont: [Asintiendo]. Mm-hmm. Nunca lo había visto como una dualidad. De vez en cuando tiene que marcharse de viaje, vivir su propia vida y hacer sus cosas. Y cuando empecé a guionizar su serie, lo que quería era que Madripur fuese un entorno donde pudiesen existir templos en la jungla y ciencia-ficción y espionaje y La Mano y Dios sabe qué más en una parte del mundo en la que no tendría por qué interactuar con nadie al que conocía de antes. Y que fuese una colección muy divertida. Con super-héroes sin disfrazar.
Sanderson: ¿Qué influencia crees que ha tenido Lobezno en los cómics?

Claremont: Sólo Dios lo sabe. Si alguna vez he sido capaz de tener completamente definido el ritmo de la serie de los X-Men, creo que añadir a Lobezno en la mezcla ha hecho que se corrompan los cómics modernos, por lo que será otra cruz más con la que tendré que cargar.

Sanderson: Ah, bueno. Entonces se parece mucho a las acusaciones que hacen contra George Lucas por haber arruinado el cine.

Claremont: Eso es.

Sanderson: No es mala compañía.

Claremont: Claro.

Sanderson: John, [después de marcharte de la colección] no has vuelto a trabajar con Lobezno durante muchos, muchos años hasta que hiciste aquella serie mensual junto a Archie [Goodwin]. ¿Cuáles fueron los motivos para aceptar el trabajo?

Byrne: Me encantó hacerla. Hice aquellos números para poder trabajar con Archie. Dije que nunca volvería a acercarme a esos personajes de nuevo, y entonces me dijeron: “Archie va a escribir seis números de Lobezno, ¿te gustaría dibujarlos?”. Y yo dije: “Wow, ¡claro! ¿Trabajar con Archie Goodwin? Ya lo creo.”
Sanderson: Y para aquellos que acaban de llegar y que no saben quién fue Archie Goodwin, ¿podrías contar por qué te resultaba tan encantador trabajar con él?

Byrne: Porque probablemente Archie fuese el mejor guionista que haya existido nunca. Era alguien al que nombrabas de forma automática. Si alguien te decía: “¿Quién es el mejor guionista de cómics?”, tú contestabas: “Archie Goodwin”. Recuerdo que cuando cogí su primer guión me di cuenta de inmediato de que ya lo tenía todo. No había desperdicio ninguno, no estaba inflado de forma artificial. Algunos de los guionistas con los que he colaborado escribían argumentos que tan sólo eran como masturbaciones encima de la página: este soy yo haciendo lo que hace un “guionista”. Archie no era así: me había dado todo lo que necesitaba y además me ofrecía espacio para poder hacer todo lo que fuese artísticamente capaz de hacer, y me encantó. Y recuerdo que unos seis meses después, cuando salió nuestro primer número (ambos habíamos dejado la serie para entonces), cobramos nuestro cheque [se ríe] y nos dijimos: “¿Por qué nos fuimos de la serie?, ¿por qué hicimos sólo seis números?”
Sanderson: Y eso nos lleva hasta la época de los grandes royalties.

Byrne: ¡Sí!

Sanderson: C
uando volviste después de todos esos años, ¿sentías que la personalidad de Lobezno había cambiado?

Byrne: Claro. Fundamentalmente era otro personaje. Se encontraba en ese lugar que era como una especie de Hong Kong.

Sanderson: Madripur.

Byrne: Todo era muy diferente.

Sanderson: ¿Te gustaban alguno de los cambios que le habían hecho al personaje?

Byrne: Bueno, me divertí mucho con la saga porque la hice junto a Archie. Y por supuesto, hasta ese día no sabía si Archie estaba modificando a Lobezno en cada número que estaba escribiendo o si estaba guionizando al personaje de la forma habitual. Así que me resultó muy interesante.

Sanderson: Chris suele decir que Lobezno es alguien solitario, se encuentra más cómodo cuando está en plena Naturaleza, no cuando está junto a otras personas.

Byrne: Claro, así es como siempre solíamos visualizar al personaje.
Sanderson: Aunque Chris también dice que el tema básico de los X-Men es la búsqueda de la familia, pero aquí tenemos a este especie de solitario, que supongo que podría ser la oveja negra.

Byrne: [Asintiendo] Mm-mmh. Cuando mi ex [Andrea] y yo vimos la película de Greystoke y aparecía aquella escena en la que Tarzán se subía el carruaje frente a la casa mientras llovía a todo trapo y fustigaba a los caballos para gritar a continuación: “¡Familia!”, Andy me dijo: “Esa es una escena de Lobezno, ¿no te parece?”. Y le dije: “Claro, absolutamente.”
WOLVERINE, EL BERSERKER

Sanderson: Chris, ¿en qué dirección quería llevar John a Lobezno?

Claremont: Era mucho más empático con el lado berserker de las cosas. Sugirió que deberíamos hacer algo con Lobezno en su último número [nº 143], aquel en el que aparecía el demonio: quizá quería que el personaje estuviese totalmente calmado durante unos segundos y cuando lo mirabas de reojo las garras aparecían y te quedabas tirado en el suelo cortado en cinco pedazos. La idea es la de que Lobezno es alguien imprevisible, tan rápido, tan veloz y tan mortal que esa impulsividad puede traer trágicas consecuencias. Así que todo el mundo que se encuentra a su alrededor tiene que comportarse de la mejor forma en su presencia y estar alerta porque nunca se sabe cuando te podrías enfrentar a un Lobezno Oscuro.
Sanderson: La rabia berserker no aparecía explícitamente en las historias que había escrito Len. Obviamente Len lo retrató con un temperamento acalorado, pero no fue hasta que tú escribiste la serie que surgió el recurso de la rabia berserker y lo difícil que era controlar a Lobezno.

Claremont: Queríamos que su personalidad tuviese un elemento complicado. Scott no es capaz de controlar sus rayos ópticos. Todos los grandes héroes tienen algún handicap. Y parece lógico aplicar lo que hemos visto en otras series, por ejemplo, en la saga del origen de Hulk.
Sanderson: En los comentarios del DVD [en uno de los DVD´s de la serie de dibujos animados], decías que tuviste que buscar más allá de la idea de berserker imprevisible que le gustaba a John, porque sentías que cincuenta y algo números después era un recurso que podía llegar a cansar a los lectores, y que a la gente les podría asombrar el hecho de que Lobezno aún no hubiese matado a nadie.

Claremont: Claro. Se parece a la evolución del personaje de Magneto que lo cambió por completo. Probablemente te encontrarás con diferentes opiniones de otros creadores, tanto por parte de guionistas como de escritores, sobre lo válidas que pueden llegar a ser esas decisiones. A mucha gente no le gustó y fue porque pensaban que lo que había hecho con Magneto, de alguna forma castró lo que ellos veían como un gran villano. De igual modo, mucha gente se divierte mucho más escribiendo al Lobezno berserker que intentando darle algún tipo de sentido a lo que hace.


La otra cara de la moneda es que Frank [Miller] no estaba interesado en dibujar al Lobezno furioso, porque le parecía que tan sólo era otro super-héroe psicópata. Lo que quería era hacer algo en plan: “vete aquí y allá y haz esto y lo otro”. Sin embargo, cuando se nos ocurrió el esqueleto argumental [para la serie de Lobezno de Claremont y Miller], con un diagrama de personaje que explicaba quién es él, por qué es así y porque intenta hacer lo que hace, Frank se encontró con un personaje con el que podía llegar a empatizar. Alguien al que podía aceptar cuando se miraba desde el punto de vista heróico y Homérico. Y así, según iba avanzando la serie comenzó a surgir lo más interesante de la misma. Pudimos jugar con todas las facetas del personaje.
Sanderson: John, Chris ha sugerido que a Lobezno le entraba la rabia asesina porque es algo que se encuentra en su componente genético, y que lo mismo ocurre con Dientes de Sable.

Byrne: Siempre pensé que sencillamente se volvía loco. Recuerda, empezamos con un maníaco homicida, e introdujimos la furia asesina para poder engatusar a Jim Shooter, porque no le gustaba el hecho de que Lobezno fuese un maníaco y matase gente. Así que se nos ocurrió para poder decir que, bueno, que de forma ocasional le entraba esa furia asesina, que no era algo que le pudiera pasar a todas horas. Ya he dicho muchas veces en muchas entrevistas que la escena perfecta, la secuencia definitiva de Lobezno, es aquella en la que está sentado en el comedor, desayunando un tazón de cereales, y Kitty entra y dice: “¡Hola!” con el tono de voz equivocado, y Cíclope llega y ahí tenemos a Lobezno comiendo sus cereales del desayuno mientras se puede ver a Kitty destripada en el suelo. Esa es la escena definitiva de Lobezno.

Sanderson: ¿No se parece a la que hiciste en tu último número [el nº 143], en el que Lobezno casi le corta la cabeza a Rondador Nocturno?

Lobezno: No me acuerdo, podría ser.
Sanderson: Me recuerda un poco a la escena con Kitty.

Byrne: Claro. A menudo (es lo que suelo decir), la escena es mía cuando se sostiene visualmente por sí misma. [Risas.]

Sanderson: ¿Cuáles fueron las mayores desavenencias que surgieron con Chris a cuenta del personaje?

Byrne: Bueno, ya sabes, con Lobezno no tuvimos demasiadas discusiones, si exceptuamos que él quería deshacerse del personaje.
Sanderson: Así que cuando Chris decidió que la furia berserker era algo que ya no procedía
, probablemente fue después de que tú dejases la colección.

Byrne: Probablemente fue algo que ocurrió después, porque todo ese tema de convertirse en ninja y en samurái apareció cuando yo estaba emitiendo mi último aliento, por decirlo de alguna forma. Muchas de las cosas que Chris hizo en la serie se hicieron después de que los X-Men viajasen a Japón [en X-Men 118-119], cuando nos dimos cuenta de que Lobezno podía hablar japonés y otras cosas parecidas.

Sanderson: ¿Fue idea de Chris?

Byrne: Claro, fue idea de Chris.

Sanderson: Si actualmente guionizases a Lobezno, ¿volverías a hacer que tuviese ese temperamento imprevisible?

Byrne: ¡Por supuesto! Probablemente no me dejarían hacerlo en la actualidad, porque como ya sabes, intento someterme a las reglas. Y si los personajes se han alejado demasiado de la idea que tenía sobre ellos o de cómo deberían ser, tiendo a evitar el tener que trabajar con ellos. Así que como creo que Lobezno y el resto de X-Men realmente se han alejado muchísimo de aquellos personajes a los que yo conocía, probablemente ni siquiera los cogería, aunque tuviese la opción de hacerlo.

(Continuará)


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