miércoles, 14 de octubre de 2015

TINTA INVISIBLE, LOS INVISIBLES NÚMERO 23, VOLUMEN 1

Tinta Invisible, correo de LOS INVISIBLES nº 23, por Grant Morrison, traducido por Frog2000.

Cuando leas esto, Grant estará vivo y sano, y bronceándose frente a una bombilla de 150 vatios en su lujoso dormitorio, pero ahora mismo está hecho una mierda. Soy Mark (LA COSA DEL PANTANO) Millar, el tipo que se encargó de Tinta Invisible el mes pasado cuando pensábamos que lo único que sufría Grant era de agotamiento nervioso. Desde entonces, los médicos han descubierto un colapso pulmonar, una neumonía crónica y una especie de parásito fúngico que se había quedado adherido al pulmón dañado. Mientras escribo estas mismas palabras, esperamos una llamada del hospital que nos informe si el daño se ha extendido hasta su corazón. Sólo hay un veinte por ciento de probabilidades de que haya sucedido, pero todos estamos muy preocupados, porque significaría que tendrían que hacerle una cirugía a corazón abierto. Crucemos los dedos, todo podría salir bien y que volviese a casa en cualquier momento de la próxima semana. Os mantendré informados. Lo último que voy a decir sobre el tema es para agradecerles a Mike Sperlinger, a Emily (el bonito pájaro de Mike) y a su colega de trece años de edad, Tim Pollock, que fueron los primeros en darme regalos y tarjetas en una reciente Convención para que se las pasara a Grant. Los mensajes que han enviado los aficionados y profesionales por igual también son muy apreciados. Dichas amables palabras, junto con el WildC.ATs nº 26 de Alan Moore, han sido el único alivio del sufrimiento que ha padecido Grant durante las últimas semanas. Nuestro amigo Jim Hamilton le pasó el otro día WildC.A.T.S. y él abrió los ojos y con ronca voz dijo: "es... ¿está dibujado por Charest?"

¿Crees que estoy bromeando?

Vale, silencio por favor, es el turno de Jon Strongbow...

--------------------

Jon Strongbow

Querido Kirk:

me gustó la última trilogía. ¡Esta vez lo has dado todo! Aparecen el Sueño y la Wandjina y el horrible vómito insectoide, ¡y su apéndice femenino! ¡Menuda escena! Archon, como gnóstico Archon... veamos, eran como ángeles o como una especie de seres de orden superior, ¿no? ¿O simplemente eran gilipollas angelicales? He cepillado mis alas y quitado el polvo de mis tomos. Te lo pedimos, Kirk, ¿o debería llamarte Casper el Amistoso Adulto? En serio, por "Entropía en el Reino Unido" valió la pena la espera. Tres meses, ¡o fueron tres eones! Dejaste que se acumulara en el alambique, ¿eh? ¡Considera esta parte de la carta como un trozo de la inundación bíblica que mencionaste, pero me gustaría alabar al inmaculado equipo formado por Jiménez y Stokes! ¡También fue genial ver a Jim Crow de nuevo! Espero más apariciones y lo que sea que tengas preparado para el resto del equipo. Eso sí, me gusta que se hagan cargo de la serie dibujantes diferentes. En general, creo que le añade una ambientación esquizofrénica a la serie. En cuanto al tema siempre popular de la paranoia sobre la cancelación, te diré lo siguiente: "¡Prestad atención a lo que ocurre entre bambalinas!" ¡Los Invisibles son demasiado "kool" como para caer víctimas de la castración corporativa!

En cuanto a la "vulva" que Kimble te sugería que pusieras como anzuelo, no lo entiendo. ¿Es que no estaba prestando atención? Página 7, segunda viñeta de la segunda parte: ¡el gatito ["pussy" en el original] en la chaqueta de vuelo! ¡Todo el mundo sabe perfectamente que eres un amante de los gatos en llamas! ¡Joder! ¿Qué les ocurre a algunos? ¡Todo lo que se puede ver en la serie es genial! ¡Tú, enfermizo cachorrito! ¡Sería la leche que apareciesen más cosas de Jill Thompson!

PD: ¿Alguna vez te llegó el chocolate negro que te envié hace unos años, cuando te quejaste del chocolate americano? Lo mandé a las oficinas de DC en Nueva York, pero siempre he sospechado que el editor era un adicto y se le olvidó enviártelo.

------------------------

Mark Millar

Quizá habría que dar una advertencia a cualquier otra persona que planee enviar chocolate a las oficinas de DC. Conozco a algunos de esos tipos. He cenado con ellos. Pueden oler el chocolate sin importar cuán hábilmente se intente esconder en el paquete. Los editores son gente muy hambrienta. No, bajo ninguna circunstancia deberías intentar darles de comer o meter tus manos a través de los barrotes.

------------------

Geoffrey Sirc.

Oh, Grant Grant Grant Grant: 

Estoy sentado aquí llorando, y tengo conmigo mi portátil en esta fea y estúpida cama y ponen dibujos animados y mi esposa y un niño de tres años están arriba en la otra habitación, y justo acaba de empezar Scooby Doo. Estoy solo, pero me parece como si te estuviese sosteniendo. Me atrevería a abrazarte muy, muy suavemente, Grant. Es nuestra maravillosa cita, y oh, me siento vivo. Te abrazo y te ahogo y te sedo, y empiezo a sonreír mientras me inundo de lágrimas. (Te conozco, vete a la mierda, sé que te gustaría conocer a mi yo de quince años vestido
de Julio César-drag queen: sigo necesitando esos cordones que llegan hasta a las piernas y me atan. Él los buscará: además de esa cosa que parece un medallón de oro que llevaba César en un pecho, nos dará algo de tiempo).

Pero que lo follen, porque nosotros estamos solos aquí, juntos, y eso es lo que cuenta, y me siento impulsado a decirte todo esto y te acaricio la cabeza y los brazos y te llamo mi chulo. (Está bien, puedo oír a Shaggy, y también puedo escuchar a mi esposa ahí arriba gritando: "¡Salve, César!", con voz cursi mientras sonríe al crecido chaval).

Diosa, ¿cómo es que estoy llorando? Acabo de terminar el número 19, y me doy cuenta de toda la completa, dulce y triste historia, cada pedazo de maravillosa película de mierda, cada niña que ha desestimado seguir trabajando como arquitecto, cada pésimo comentario racista, ¡cada -oh Cristo- brutal asesinato! ¿Cómo lo haces, Grant? ¿Como lo consigues? Sacar toda esa estúpida basura...

Grant, mi querido, querido Grant ¿Quién no podría darte las gracias? ¿Quién no podría dártelas? ¿Qué dones, qué preciosos preciosos dones nos regalarás, nuestro mesías?

Quiero decir, en realidad eres un pequeño estafador de poca monta. ¡Qué concepto tan cursi y desvergonzado! Casi dejé de leerte por un tiempo, por la aburrida política, supongo. Las sociedades secretas, Cristo ¿y me tengo que creer que todo este lío opresivo se explicará con unos extraños extraterrestres? Pero no te preocupes, nuestra maravillosa banda de contra-místicos salvará el día. ¡Como también lo harás tú, viejo fraude! 

Madura.

Oh Dios, no crezcas nunca. Por favor. Por favor, no dejes de escribir. No te escribía desde hacía tiempo, amor mío, mi amor, mi asesino. Perdóname, por favor. Cristo, parece que fuese hace una vida. O ayer mismo.

Cuando Walker emitió el show de Duchamp el año pasado, me quedé completamente extasiado con su vídeo. El Señor Nadie: él es el mayor invisible de todos. Volverá en el especial de los (Ultra) Orígenes Secretos, ¿no? Mierda, se traerá desnuda a la señorita Dwyer para jugar al ajedrez y se pondrá un sombrero que no sirve para nada autografiado.

Lo siento. Por nuestro bien he intentado no perder la cabeza, pero de nuevo me estoy derrumbando. Y mierda, ahora que Scooby se ha acabado y mi pequeño Robin está aquí mismo preguntando por qué tengo mi "vordenador" en la cama, y he terminado con la mascarada romana del piso de arriba, en el gélido frío de... ¿qué? ¿la realidad? ¿las ventas? ¿en serio? ¿las ventas?

Grant, eres maravilloso. Eres tan maravilloso... ¡Menuda historia barata de mierda...! Estoy tan avergonzado de mí mismo... soy demasiado viejo para esto, excepto que por qué coño me salen las estúpidas emociones cuando Mob me patea el culo (hey, vamos escorpios. Mi esposa y yo somos escorpios. Se supone que permaneciendo juntos desafiaremos todos los pronósticos. Se supone que debes desafiar todos los pronósticos y mantener este cómic hasta el final). ¿Y por qué mis lágrimas fluyen cuando el arte nos conquista a todos y Gideon y su hermana marchan hacia el límite en el caos? Sabía que finalmente se darían cuenta de la sinrazón.

En aquel vídeo, Duchamp, con toda frialdad (oh, tan elegantemente... quiero decir, mucho más que Gideon) explicó a este lamentable y bienintencionado entrevistador gilipollas que, por supuesto, no esperaba que la gente actual lo entendiese, que su verdadero público era el de cincuenta años en el futuro. Tú serás Champs en 2046 ¿Es o no la hostia?

Mantente fuerte, amor. La bomba.

--------------

Mark Millar.

¿Alguien ha visto "El Silencio de los Corderos"?

--------------

Charles J. Sperling

Querido Grant:

¿ULISES como un cómic de superhéroes? Hmm. El Señor Leopold Bloom también es Henry Flower... Stephen Dedalus es Kinch, y Molly Bloom es la Señorita Marion Tweedy, por no decir nada de Penélope...

Hmm... de hecho... (sólo James Joyce utiliza la palabra con "c" para referirse a los genitales de la mujer, pero tú no lo haces.)

De todas formas, hola. Es la noche del domingo y James Keelaghan está cantando "My Skies" y ha llegado la hora de compartir mis reflexiones sobre Invisibles nº 19. Dadas las excelentes ilustraciones de Phil Jiménez y John Stokes, estaría encantado de verlos "un bolo más", pero no voy a insistir. Como ocurre con Sandman, en los Invisibles el dibujo también ha alcanzado altas cotas de calidad, a pesar de estar realizado por diversas manos (parece que la época de los dibujantes continuados se ha acabado... nadie volverá a hacer lo que Curt Swan consiguió en Superman.) Definitivamente, lo único que se necesita, por supuesto, es constancia (lo que no significa que esté menospreciando la labor de Daniel Vozzo, cuyos colores en "Assassin" eran prístinos, por no hablar de Clem Robins, cuya rotulación suele ser generalmente espléndida). Pero se necesita constancia, y sé que tú no te vas a marchar. 

¿Por qué lo sé? Porque juegas con las expectativas de forma muy hábil. La llegada de Jim Crow al final del número 18 fue sencillamente emocionante: ha llegado un nuevo jugador a la ciudad y el próximo mes nos pateará el culo a todos. Bueno, claro que nos lo patearon, pero no fue Jim. Jim sólo aparecía en cuatro páginas, y su conversación más significativa era con un cuervo. Ragged Robin rastreó a King Mob y Lord Fanny, pero se liberaron por sí solos, sin ayuda de sus amigos. Podemos ver a Jim, Boy y a Robin formando equipo (si Power Girl hubiese aficionado a Robin a las "bebidas inteligentes", ¿habría llegado a nacer Equinox alguna vez?), y comprendemos de forma mucho más profunda la magia de Fanny y las estructuras mentales multi-capa de King Mob. Los amigos pueden echarte una mano, a veces incluso salvarte, pero sin embargo, a veces tienes que hacerlo tú solo. Cuando King Mob se despide de Sir Miles, lo hace con una famosa frase de El Prisionero: "nos vemos", y no es que se refiera a los que esperan fuera, sino que su énfasis recae sobre "los presos y los guardias". Evidentemente, no te gusta Sir Miles, al igual que a Garth Ennis no le gustaba Sir Peter Marston en el primer arco argumental de Hellblazer que leí hace cuatro años. De todos modos, tampoco nos lo muestras como una figura de autoridad, sino como un siervo de una figura de autoridad. Sabemos en lo que él creía. Citaba a Orwell, profundizó en su obra, pero su postura termina por no prevalecer, y de ahí la caída. Y mientras empezamos a alegrarnos, también sentimos un poco la difícil situación que se le presenta. Después de todo, por encima suyo se encuentran los Miss Dwyers, y parecen mucho peores que cualquier O´Briens de vía estrecha que levante los dedos para que Winston Smith le cuente su experiencia en la Habitación 101 [referencia a la novela de George Orwell "1984"]. Además, no era su terreno de juego: "La masa de gente es libre, libre para vivir, y trabajar y morir" ¿no te recuerda un poco al "Sail Away" de Randy Newman: "En Estados Unidos, cada uno es libre de trabajar/ para cuidar de su hogar y su familia "? Deberías ponerte a escucharle hablando sobre el "pequeño negrata" detenidamente para darte cuenta de que lo que en realidad está poniendo a parir es la esclavitud... y que incluso después de que se aboliese, la libertad tampoco es que sea para tirar cohetes.

En "Assassin" aparecían alusiones por todas partes, en particular a los ILLUMINATI: "El Cinco" (un número mágico), "Dis" (¡Dios te salve!), "Tecla 17" (el 17 también es un número muy importante); e incluso "Lord Worm". También aparecía una retorcida alusión a "Barrio Sésamo" (La Gallina Caponata conocía la palabra "zed" [Zeta] aunque dijese "Zee", que es como solemos pronunciarla en EE.UU.), a James Bond (por supuesto, Sir Mites es M) y a El Prisionero, por nombrar sólo algunas. Sin embargo, al final prevalece tu propia visión, con las temáticas de la Libertad y de la Nueva Era, lo cuál creo que merece un brindis... aunque sigamos viajando por el mismo camino (pero no todos lo celebran).

Así que también me adhiero a lo que le dijiste a Eric W. Lehmann: "escribe lo que te gustaría leer, y de vez en cuando no deseches golpes de efecto más experimentales." A veces la respuesta del mercado te podría sorprender: quizá haya más gente de la que crees esperando la aparición de la miniserie de Flex Mentallo. Yo espero con gran interés la historia de ese tipo y te doy las gracias por tu tiempo.

--------------------

Mark Millar

De hecho, Flex Mentallo es el mejor cómic del año. El vertiginoso cóctel de Grant, Frank Quitely y el culturista más famoso de la Doom Patrol debería ser el favorito de los premios en la Comic Con de San Diego del próximo verano, incluyendo los de Novela Gráfica Mejor Traducida y Mejor Banda Sonora. Id rellenando los formularios, fanboys. 

--------------

Mark Alpert

Querido Señor Morrison:

sigo tu obra desde hace bastante tiempo, y mi primer encuentro con Los Invisibles me decepcionó tristemente. Los únicos personajes a los que encontré más reprobables que los héroes fueron los villanos, lo que me facilitó el marco de referencia de la serie. Pero como tengo demasiado tiempo libre, seguí haciéndome con un número tras otro y al final me convertí en fan acérrimo de la colección. Tu historia se merece el éxito, y a pesar de (o gracias a) todas tus quejas acerca de la cancelación de la serie, creo que vas a poder acabarla. Por mi parte estaré encantado de leerla.

Ahora que te he lisonjeado durante un rato, ha llegado el momento de que vaya a por tu garganta. ¿Hay alguna especie de arraigada mentalidad colonialista que os obligue a los escritores ingleses a insultar a los musulmanes? ¿Es que le has preguntado al señor Rushdie si te podía pasar un poco de la atención que le están prestando a él? Si bien no estoy en desacuerdo con tus declaraciones acerca de la confusión que te provoca que los negros estadounidenses ofrezcan una interpretación radical o racista al Islam, o de concederte que tienes todo el derecho del mundo a opinar sobre el tema, lo que sí quiero hacer es cuestionar la idoneidad del foro escogido. Me refiero a utilizar la carta de la Sra. Clam como excusa para expresar tus creencias en lugar de abordar el tema de forma más profesional en tu obra. Podrías haber escrito el mismo monólogo para Jim Crow y sería igual (o incluso más) significativo, pero menos ofensivo. Los lectores tienden a separar al personaje del creador. No he tenido ningún problema en tratar con el evidente disgusto que al señor Sim le provocan las mujeres, siempre y cuando lo filtre a través de la historia de Cerebus, pero cuando lo presentó bajo la ridícula apariencia de Viktor Davis ya no pude soportar más sus desvaríos irracionales acerca de su odio a las mujeres. De nuevo, comparto tu asombro ante la rápida adhesión de los negros al Islam tanto en América como en África (países como Mauritania y Sudán tuvieron mayoría negra en alguna ocasión y ahora por culpa de sus gobernantes árabes son ciudadanos de segunda. La esclavitud todavía se sigue practicando. Por dejarlo como apunte, el comercio árabe de esclavos negros era mucho mayor que el de sus homólogos estadounidenses y europeos combinados), pero ¿resulta adecuado que tú, un WASP, juzgues al Islam como una religión "asfixiante y paternalista"? Sobre todo porque utilizas la ortografía británica incorrecta de "musulmán" [Moslem] (no existe una "O" o "E" en árabe; la traducción correcta sería usando la "U" y la "I", respectivamente). En lugar de utilizar tu discurso para comentar tu punto de vista, lo usas para dar una ambientación cristiana de mente estrecha y nueva era fascinada con la "extrañeza" del vudú.

Tu objetivo como escritor es contar la verdad (como tú la ves) en un foro de mentiras (la historia que cuentas). Cuando los escritores se adhieren a esa estructura se pueden convertir en cualquier cosa, desde revolucionarios a profetas. Cuando no lo hacen se vuelven locos. Por favor, no interpretes esto como que te estoy dando la charla. Considero que tu trabajo es el de una mente superior a la mía. Sin embargo, a todos nos vendría bien que nos recuerden algunas cosas de vez en cuando.

Permíteme aprovechar esta oportunidad para sugerir los nombres de Ulthar (la ciudad de Lovecraft donde no se puede matar a un gato) y Bas (o Bes, dependiendo de la traducción, de la diosa gata egipcia) como lugares para nuevos viajes. También me gustaría comentar que aunque disfruté mucho con el Gran Libro de las Conspiraciones, espero que algún día pueda leer un libro aún más grande que se ocupe de algunas de las muchas otras corrupciones de la libertad que plagan nuestro mundo y que lamentablemente se quedaron fuera, sin duda debido a algún tipo de conspiración.

PD ¿Sabías que el Profeta Muhammad favoreció a los gatos en lugar de a los perros como mascotas?

-----------------------

Mark "LA COSA DEL PANTANO" Millar

Sí, colega. Muhammad y yo. Jesús, ¿por dónde empiezo? La afirmación más sorprendente de toda la carta es la creencia racista de que un hombre blanco no puede comentar nada sobre temas negros. ¿Le censurarías a un hindú o a un budista si señalase algunas críticas válidas al cristianismo? Lo dudo. Cualquier persona que coloca una creencia religiosa por encima de otra es un fundamentalista, alguien al que hay que evitar a toda costa.

Vivimos en una democracia progresista y debemos respetar las opiniones de cualquiera que no apunte un arma hacia nuestra cabeza. Lo peor de todo es que tus comentarios sugieren aprobación por la fatwa que pende sobre la cabeza de Salman Rushdie por expresar una opinión en una novela. Salman Rushdie es un ciudadano británico y tiene tanto derecho como cualquier otra persona a decir lo que piensa. A los escritores se les paga par eso. Y el día en el que Grant se postre ante el altar de la corrección política será el momento en el que deje de comprar LOS INVISIBLES. Es lo que hay.

No hay comentarios: