sábado, 11 de marzo de 2017

X-MEN: EL SECRETO DETRÁS DEL ATRACTIVO DE LA X (PARTE 1 DE 4)

Por Peter Sanderson para The Comics Journal nº 74 (1982). Traducido por Frog2000.

Por supuesto, uno de los motivos básicos de la gran popularidad obtenida por los X-Men entre los entusiastas de los cómics recae en el creativo talento de los autores responsables de las colecciones. Pero, ¿existe algún rasgo inherente al concepto mismo de la serie que resulte especialmente atractivo? Algunos críticos han intentado señalar lo más sencillo: para ellos, los lectores suelen verse atraídos por los super-grupos de superhéroes con diferentes poderes y coloridos disfraces. Pero difícilmente esa afirmación podría explicar por qué diferentes títulos de super-grupos han ido cayendo en el olvido uno tras otro, o por qué otros como Los Vengadores o La Liga de la Justicia, aún siendo bastante populares, nunca han conseguido aproximarse al estatus de culto del que disfruta La Patrulla-X. La Legión de Super-Héroes y Los Nuevos Titanes sí que han logrado un tipo de popularidad similar, aunque sin la intensidad de los X-Men. Este misterio requiere una investigación más profunda.
Los X-Men, la Legión y los Nuevos Titanes comparten algunas similitudes más: todos son grupos cuyos miembros son jóvenes. Al principio, excepto (por supuesto) con la excepción del Profesor Xavier, los X-Men eran todos adolescentes, así como también lo es el nuevo equipo de mutantes de la próxima colección hermana de los X-Men: los Nuevos Mutantes. Últimamente en el grupo madre han empezado a reclutar algunos personajes más jóvenes que los que engrosaban el original (por ejemplo, Espíritu tiene trece años y medio) y mayores (Tormenta habrá cumplido veintipocos. De acuerdo con John Byrne, Lobezno tiene cincuenta años de edad cronológica, aunque no se correspondan con su edad biológica), pero supongo que la edad media puede ser la de Rondador Nocturno, los veintiuno. Como son de edades parecidas, la juventud de los componentes de los tres grupos los hace más cercanos a sus lectores naturales. Pero insisto, aunque Superboy, Nova, y los personajes principales de Dial ´H´ For Hero también son estudiantes de instituto, no han logrado tener tanto éxito como los mutantes.
La diferencia con el resto de series podría recaer en que los X-Men, Legión y Titanes están formados por gente joven que actúa con la misma libertad que algunos adultos. La mayoría de ellos no viven con sus padres, como ocurre con Superboy, ni tampoco solemos verlos acudiendo a clase. Los Titanes y la Legión no tienen ninguna figura autoritaria adulta que supervise sus actividades. En el caso de los "nuevos" Titanes, la persona que los financiaba murió muy pronto durante el transcurso de la serie. El caso de los X-Men es todavía más complejo. Xavier es tanto un supervisor como un profesor, o una figura paterna, pero su presencia y autoridad eran muchísimo más importantes en los primeros tiempos de la serie. A mediados de los sesenta los X-Men empezaron cada vez más a cumplir misiones sin su guía, y parece que hoy en día Xavier no dirige el equipo central de X-Men, aunque les ofrezca su consejo y ayude en lo que sea posible, pero su intención no es la de gobernar al grupo con mano de hierro. En la actualidad, los principales líderes del grupo son Cíclope y Tormenta, aunque no actúen como mentores sino como miembros de un equipo de iguales. Presumiblemente, los X-Men en pruebas de la nueva serie estarán bajo el firme control de Xavier, tal y como los X-Men originales lo estuvieron en los primeros números. Por otro lado, en aquella época los X-Men también tenían una libertad de movimientos considerable. Xavier siempre ha intentado que pensaran por sí mismos.
Lo que sí que sigue haciendo el Hombre-X más adulto de todos es dar "instrucciones" para intentar pulir las habilidades del resto en la Sala de Peligro. Que en ese entorno sigan siendo "estudiantes" resulta muy importante para la serie. Ni ellos, ni los Titanes, ni tampoco los Legionarios disfrutan de un papel en su vida rutinaria que los lectores puedan asociar con figuras adultas. Clark Kent es un coordinador de noticias televisivas, Bruce Wayne el director de una corporación, Don Blake uno de los doctores más reconocidos, Matt Murdock un abogado de primera, e incluso, aparentemente, Peter Parker se ha convertido en uno de los fotógrafos de prensa más reputados de Nueva York. Todos ellos tienen un tono de "ya son todo lo que podían llegar a ser" como superhéroes y en su vida laboral. Sin embargo, a pesar de lo cualificados que puedan estar para cualquier "trabajo", los X-Men son capaces de mejorar todavía más. Como virtualmente le ocurre a todo el mundo, sus componentes se esfuerzan todo lo posible por dominar su "especialidad" por completo. A diferencia de muchos de los superhéroes más importantes, no representan ningún tipo de intimidante icono de la perfección. Este punto está subrayado por el hecho de que por lo general, cada miembro de los Hombres-X, los Titanes y la Legión actúa como miembro de un equipo. Como ninguno de ellos suele acarrear todo el mérito de cada batalla ganada, tampoco han ido desarrollando ese aura de pronunciada invencibilidad que subyace en Superman, Batman, Capitán América o Thor, todos conocidos por las aventuras en solitario que suelen acometer. Ningún Hombre-X suele sobresalir en los momentos álgidos de la batalla. En su lugar, cada uno hace su parte lo mejor que puede. De vez en cuando, algunos pueden lograr el éxito de una forma individual, pero también suelen cometer errores. El que suele ganar como tal es el grupo al completo, pero de una forma interesante y realista. Otras veces, los nuevos X-Men afrontan conflictos que simplemente terminan en empate.
Por eso, los X-Men son personajes que viven en un arco de edad juvenil en el que la gente está completamente dominada por sus mayores, y una visión de la edad adulta propia de un niño (que supone la base de muchas series de superhéroes) en donde uno mismo es definitivamente el absoluto responsable de su situación, una visión que, por supuesto, nunca suele coincidir con la realidad. Teniendo en cuenta este punto de vista, el último miembro de la Patrulla-X, Kitty Pryde, alias Espíritu, es la que mejor encarna la esencia del grupo. Es una niña que acaba de llegar a la pubertad y ha empezado a convertirse en adolescente, por lo que se ha marchado de casa y dejado el ala protector de sus padres por primera vez en su corta vida. Su misión actual es aprender cómo dominar y utilizar los poderes mutantes que acaba de desarrollar con la intención de convertirse en superheroína a tiempo completo. Pero el matiz más obvio es que Kitty es una niña con talentos que cualquier persona dotada no mutante también podría tener: inteligencia de primera y agilidad de bailarina. El personaje acaba de dejar su niñez atrás para afrontar la libertad y responsabilidades de un adulto representadas por sus nuevos poderes. Kitty representa el esforzado lado infantil con ganas de crecer que todos poseemos, sin importar si somos más jóvenes o más adultos que ella. Al dejar a sus padres y su hogar para unirse a la Patrulla-X, Kitty se incorpora a una comunidad de personas más parecidas a ella que las que conocía en su propio entorno. Podría ser el verdadero motivo que responda a la pregunta de por qué a los lectores les gustan los grupos de superhéroes.

(Continuará)

1 comentario:

Gerald Duran dijo...

Es muy cierto y mas aun hoy en día que el mercado de muchos productos son los niños y los adolescentes por lo tanto que estos se sienta mas atraídos con super-heroes que tienen una parecida o por lo menos cercana hace que cualquier serie tenga un éxito.
Ahora en el caso de los Hombres-X (aunque no se por que en España utilizan el titulo "Patrulla") hay algo mas que se vuelve un gancho para todo aquel que alguna vez se ha sentido rechazado o por lo menos no a gusto con la sociedad o su medio.