lunes, 6 de abril de 2009

ZOMBI, GUIA DE SUPERVIVENCIA



Desde hace año y medio y paulatinamente la sociedad se está colapsando.
Primero fueron los alimentos. Antes se podían encontrar en los supermercados y aunque eran de ínfima calidad, había donde elegir. Ahora los humanos acaparan lo poco que queda mientras la carne enlatada desaparece de las estanterías como por arte de magia. Hay casos (no reconocidos oficialmente) de canibalismo en una misma familia.

Algunos recordarán cuando se podía ir al banco para alquilar durante treinta, cuarenta o incluso cincuenta años los cuarenta metros cuadrados de vivienda digna que nos correspondían como demócratas y, si se quería, con lo que sobraba se adquiría un coche de gama media-baja para poder ir a visitar a aquellos parientes que viven en la otra punta del país. Ahora la plaga Zombi inunda las calles, dejando a los automóviles inutilizados y a las personas con la única opción de ocupar viviendas deshabitadas para poder tener un espacio al que llamar hogar.

Pocos se atreven a transitar por unas avenidas abarrotadas de seres sin alma en las que en cada esquina acecha un peligro y lo hacen sólo para agenciarse lo imprescindible. Es más barato (y más seguro) utilizar el transporte público que desplazarse en coche, aunque haya que ir fuertemente armado.

Y hay que dar gracias al más alto poder porque la televisión aún emita divertimento tras divertimento barato, pues estamos en una época en la que pasar meses enteros encerrados en casa puede ser la única opción de perdurar.

La escasez de productos hizo que el manual para sobrevivir a esta crisis a nivel mundial pasase desapercibido cuando se editó y sin embargo ahora se cotice muy alto por cualquiera con el mínimo interés por vivir en un mundo que ha caducado.



Max Brooks, el iluminado que escribió el sleeper que ha terminado convirtiéndose en libro de éxito, relató ácidamente las pautas para seguir con vida en días tan inciertos como los que se nos han venido encima. Fue uno de los pocos que vislumbró el futuro y vio que era malo.

Tirando de Wikipedia se puede observar que Max es hijo de un cómico del calibre de Mel “tostoncete” Brooks y de la actriz Anne Bancroft. Bregado como guionista en Saturday Night Live, al autor se le ocurrió la genial idea de fabricar “Zombi, guía de supervivencia”, un manual para no ser comido por las víctimas de la terrible plaga.

Escrito desde un punto de vista realista (el autor se leyó algunos manuales del ejército americano) y con algunos párrafos redactados de forma que la carcajada es instantánea, pues el tema no puede ser tratado de otra manera, la guía es la enésima estupidez para pasar un buen rato, poco nutritiva excepto para el freak del tema o para los adictos a la ciencia ficción más socarrona. El lector casual se echará unas risas y almacenará el libro para una futura relectura que nunca llegará. A no ser que le ataque un zombi, claro.

Max ha seguido exprimiendo la teta de su musa con “Guerra Mundial Z”, al que desafortunadamente no he podido hincar el diente. Pero el anuncio de su próximo trasvase a la gran pantalla (2010) logrará la ansiada edición en bolsillo, donde podré comprobar si los críticos de blog de medio mundo están en lo cierto y Max Brooks sigue con la mala leche y la insustancialidad intactas.

2 comentarios:

deepfb dijo...

¿Mel Brooks es un "tostoncete"? ¿Mel Brooks, el que financia las películas a Cronenberg? ¿Mel Brooks, el que parió Súper Agente 86, Young Frankenstein, Los Productores o Spaceballs? (Spaceballs, infinitamente más entretenida y divertida que los originales en que se basa, menuda brasa :-P) ¿estamos hablando del mismo Mel Brooks?
Menos reivindicar a Paco Martínez Soria, que ese sí que era un petardo, y más reconocer a un tío que sabe crear gags a la altura de MP.

frog2000 dijo...

Nunca he sido capaz de ver una de sus pelis entera, ergo, es un tostón.