jueves, 10 de octubre de 2013

RUTA 66, NUMERO NOVENTA Y SIETE


RUTA 66, NUMERO NOVENTA Y SIETE (Julio-Agosto, 1994)
AQUI.

Cuando el sol de verano empezaba a molestar de verdad, llegaba el momento de acercarse al quiosco para adquirir el último Ruta, un especial recién horneado con el que siempre podías asegurarte unas cuántas horas de diversión. Hacía poco que la revista había cambiado la maquetación, y en éste número noventa y siete puede observarse de forma estupenda que fue un movimiento completamente beneficioso para el lector, porque ¡cada palmo de la revista estaba más saturado de información que nunca! Lo que no quiere decir que le diese un aspecto abigarrado, sino que había mayor volumen de lectura. En portada aparecía un grupo que personalmente nunca me interesó más allá de esos sorprendentes "Dookie" y "Kerplunk", pero reconozco que ambos discos de Green Day resumen por sí solos todo el material pop-punk (como se describía entonces su estilo) que se iba a producir como churros a partir del triunfo masivo de los de Berkeley. Pero si cogías el magazine y pasabas de forma descuidada las páginas, te dabas cuenta de que había mucho, mucho más. Que la información que contenía, como era habitual, apabullaba. 

Desde la imprescindible segunda parte del informe sobre cine y drogas escrito por Carlos Riobo (la primera, en el número 92), a la entrevista con Unsane con motivo de su entonces reciente álbum "Total Destruction", o el pequeño informe sobre la activa disquera japonesa 1+2 (casi, casi, una sosias nipona de Crypt Records). Eso como aperitivo, porque si te zambullías un poco más profundamente aparecían perlas del siguiente calibre: una entrevista con Bruce Pavitt (Sub Pop), otra con los Pleasure Fuckers de la era del "Ripped to the tits" (aquí el grupo punk madrileño hilo muy fino y sacó un disco que perdurará como bandera del punk rock durante eones), una charla entre Rafa Cervera y Violent Femmes, el Flashback con Ultravox! de Javier S. Piñango ("Lejos de recrear fórmulas ya utilizadas, lejos de volver sistemáticamente la vista atrás, de buscar una forma de oposición frontal con lo inmediatamente anterior (elementos todos aplicables a la definición más simplista del punk), Ultravox! creaban huyendo hacia adelante, escapando a través de una nueva vía que, como señalé antes, caminó paralelamente a esa reconversión del glamour europeo hecha por la saga Eno-Bowie (primero plástico y color, luego blanco cinematográfico), pero también paralela al tenso sentido de la obsesión puesta en pie en "Sister Ray" o a la distorsión llevada a sus últimas consecuencias según el manual "Metal Machine Music" (cuero y amplificadores supurando excesos)", un extenso informe sobre "indie" nacional donde aparecían desde La Buena Vida hasta Le Mans, otro tratado sobre los Cosmic Psychos (grupo bastante denostado que supera a cientos y que supura por los cuatro costados ese "australianismo rock" que tanto nos gusta), la revisión de Willie Loco Alexander escrita por Kolega, el mayestático dossier sobre Frank Black... 

¡Buf! Espera que cojo aliento y sigo, que todavía queda lo suyo: la aparición de los Allnighters, la crónica sobre Alligator Records, fundada en un principio para editar a Hound Dog Taylor y que tendría en catálogo a músicos tan notables como Son Seals o Koko Taylor, la historia de los Canarios (sí, la banda donde militó el tipo ese, ¿cómo se llamaba?), un recordatorio del increíble Robert Williams (uno de los pioneros del comix underground reciclado en pintor con obras que atrapan el ojo como ningún otro estilo moderno de pintura haya sido capaz de hacer); la conversación con los Squeeze, la historia de la escena rock holandesa de los sesenta, el relato rescatado de Dan Frye, prologado por Jaime Gonzalo e ilustrado por Manel Fontdevila y titulado "Yo Fui una Wrestling Woman Lesbiana y Transexual" (y que suena levemente a "fake"), la conversación que Ignacio Juliá mantuvo con Scott Miller, y la saga tejana "Flatlanders" en la que se detenía David S. Mordoh. En la sección de discos aparecían desde Dee Dee Ramone (con su genial "I hate freaks like you", disco que sufrió una presentación en directo bochornosa) a Los Enemigos ("Tras el último no va nadie"), desde Swell con su "41" hasta los Mekons de la época del "Retreat from Memphis". También el recopilatorio "Post Mortem" de Ultimo Resorte, "Vertigo Peninsular" de Soul Bisontes, el increíble "Moor Room" de Cancer Moon o dos imprescindibles: "Good" y "Cure for Pain" de Morphine. En la sección de conciertos se nos informaba que Fireworks y The Beguiled habían ofrecido un concierto conjunto en el Magic de Barcelona (¡me consume la envidia!), la sección de singles era doble (aparecían Linus, Monomen o New Bomb Turks), pero la nota negativa la encontrábamos en el !Suscríbete!, donde el jocoso relato habitual había desaparecido en favor de los resúmenes de los contenidos de todos los Rutas hasta la fecha. Como puedes ver, todos eran artículos de primer nivel, las entrevistas abrían el alma del interrogado y los apuntes diseminados construían la historia de la música. Otro Ruta con una puntuación de diez.

Atención: el próximo Ruta 66, el número noventa y ocho, aparecerá el día 30 de Octubre en el blog.

2 comentarios:

Xavi dijo...

Muchas gracias por todos los ruta, que gran revista, yo empecé a comprarla allá por el numero 60.

frog2000 dijo...

Gracias, Xavi!! ya queda menos para que estén disponibles los 101 primeros números de la Ruta!!