lunes, 13 de enero de 2014

ALAN MOORE CHARLA SOBRE LA CONEXION ENTRE CHARLTON Y WATCHMEN

Alan Moore charla sobre la conexión entre Charlton y Watchmen.
Entrevista conducida por Jon B. Cooke y transcrita por Jon B. Knutson.
(De Comic Book Artist nº 9, 2000, traducida por Frog2000.)
  
El hecho de que admita que decididamente me sentía fuera de lugar al llamar a uno de los mejores guionistas de cómic para hablar (¡agh! ¡de todos los tópicos este es el...!) acerca de personajes de comic book es una estimación muy drástica, pero la pura frescura que suponía disfrutar de una charla con el Sr. Alan Moore alivió esa perspectiva de forma considerable. Claramente, el confeso anarquista es un buen chico, y nos pasamos más tiempo hablando sobre un personaje de la vida real (Steve Ditko) que de, por ejemplo, la relación entre Judomaster y Tyger [personajes de la Charlton]. Alan está gobernando actualmente el mercado con su línea de cómics America´s Best Comics, aclamada tanto por la crítica como por el público, mientras que su recopilación de From Hell, obra realizada junto con Eddie Campbell, puede encontrarse ya en las estanterías de las librerías, y la vida parece ser bastante buena para el escritor británico. Y sí, amigo lector, realmente existe una conexión entre el escriba salvajemente popular y Charlton Comics. Esta entrevista fue realizada por teléfono el 16 de junio de 2000. (Gracias especiales a JBK por la rápida transcripción.)

Comic Book Artist: ¿Leías cómics de la Charlton cuando eras niño?

Alan Moore: Si, lo hacía. Los picoteaba de vez en cuando, ya que la distribución de todos los cómics americanos era muy irregular en Inglaterra. Creo que originalmente habían sido traídos como lastre en los barcos, lo que significaba que había veces que me perdía un número de un cómic en particular, o incluso un montón de ellos. Por lo que en consecuencia, me gustaba comprar mis favoritos a principios de mes, y luego un poco más tarde, probablemente ya era cuando me compraba mis segundos favoritos [risas]... y para el final de mes estaba leyendo Casper, el fantasma amistoso, tan sólo para colmar mi hábito de lector de cómics. En algún lugar a lo largo de ese trasiego sería cuando me pude leer algunos cómics de super-héroes de Archie/ MLJ/ Mighty, los cómics de la Tower que estaban a la venta en ese momento...

CBA: ¿Estaban los de Charlton al final de la lista?

Alan: Todo podía variar, dependía de muchas cosas. Puede que en mis prioridades Charlton estuviese unos escalones por debajo, pero luego, como lector estuve disfrutando de una etapa maravillosa en la que (más tarde he podido darme cuenta) Dick Giordano había conseguido meter una buena cantidad de creatividad en los títulos de la Charlton, y era entonces cuando subían más alto en mi lista personal. Todavía tengo algunos ejemplares por aquí, como el Charlton Premiere (una especie de título del estilo del Showcase), y recuerdo que en el segundo o tercer número de esa colección aparecía una cosa asombrosa llamada "Children of Doom" que estaba realizada por Pat Boyette, que ha fallecido hace poco. Era como una especie de increíble historia de narrativa progresiva. Me imagino que, obviamente, él [Giordano] estaba buscando artistas como Steranko que cogiesen y jugueteasen con la forma del medio y experimentaran un poco. Aparentemente Pat decidió afrontar el desafío.

Previamente a la etapa dorada donde Dick fue el editor, disfruté mucho con las cosas que hacía Steve Ditko (“Captain Atom” y los títulos de monstruos de la Charlton), así que la razón principal de que me gustase la Charlton probablemente podía ser la de que en un principio Steve Ditko estuviese trabajando en la compañía. Eso no quiere decir que no hubiese otros grandes dibujantes y guionistas en ella, pero el mayor campeón de todos era él. Ditko fue el único del que realmente me percaté de su existencia, hasta que llegó el período en el que Dick se hizo cargo de la línea editorial.

Recuerdo que había una tira de muy corta duración que creo que probablemente estaría basada en el relato "Repent, Harlequin! Said the Tick-Tock Man" de Harlan Ellison, que trataba sobre una especie de personaje bufón futurista y que estaba dibujada por Jim Aparo. Puede que incluso se llamase el Arlequín o algo parecido, pero recuerdo que estaba dibujada por Jim Aparo y duró como un par de episodios, probablemente estuviese guionizada por Steve Skeates o algún otro.

Había algunas series cortas muy buenas y luego, por supuesto, tuvo lugar esa gran revampirización que hizo Charlton con sus títulos, cuando empezaron a ofrecer un nuevo Blue Beetle, un nuevo Capitán Atom y el resto a sus lectores, algo que tuvo un efecto muy energético para la editorial. Todas esas cosas contribuyeron a empujar más arriba a Charlton en mi liga de títulos de cómic que tenía que comprar los primeros. Nunca llegaron a amenazar la hegemonía impuesta por Marvel o DC, pero durante aquella etapa dorada la Charlton podía codearse con los mejores de ellos.

CBA: ¿Recuerdas a The Question?

Alan: Si. Era otro personaje muy interesante, y casi era un personaje de Steve Ditko puro, gracias a su extraña apariencia. "The Question" no se parecía a los otros super-héroes del mercado, y además parecía una especie de versión para el cómic mainstream del mucho más radical personaje “Mr. A” de Steve Ditko, que había salido en el "witzend". Recuerdo que en aquella época (debió ser cuando empezaba a involucrarme en el fandom del cómic británico), había un fanzine inglés que estaba editado por un caballero llamado Stan Nichols (que desde entonces ha escrito un buen número de libros de fantasía). En el fanzine de Stan había un artículo titulado "Propaganda, o Por Qué Blue Beetle Votó a George Wallace." [Risas.] Estábamos a finales de los sesenta y el fandom del cómic británico tenía elementos hippies bastante fuertes en sus filas. A pesar del hecho de que Steve Ditko fuese obviamente un héroe para los hippies debido a su psicodélica obra en el "Dr. Extraño" y también gracias a la angustia juvenil que podía encontrarse en su Spider-Man, obviamente el pensamiento político de Ditko era muy diferente del de todos aquellos fans. Sus puntos de vista eran aparentemente los que aparecían retratados en Mr. A y en los manifestantes y beatniks que ocasionalmente salían a la superficie en el resto de su material. Creo que ese artículo fue realmente el primero que apuntó que, sí, el pensamiento de Steve Ditko estaba muy orientado hacia la derecha (algo a lo que, por supuesto, tenía todo el derecho), pero al mismo tiempo era alguien bastante interesante, y probablemente por eso fue por lo que retraté a Rorschach [el personaje de Watchmen] como un personaje de ultra-derecha.
CBA: Cuando observas algunas de las diatribas de Ditko en "The Question" y algunos de sus números de Blue Beetle, ¿te los lees con divertida sorpresa o con disgusto?

Alan: Bueno...

CBA: ¿O con una mezcla de ambos?

Alan: Bueno, en realidad no. Cuando observo la obra de Salvador Dalí me quedo maravillado, a pesar del hecho de que creo que probablemente fuese un ser humano completamente asqueroso y que [risas] casi rozaba el fascismo, pero eso no le quita genialidad a su obra artística. En cuanto a Steve Ditko, al menos creo que su pensamiento político era muy diferente del mío. Steve Ditko tenía unos objetivos políticos, y eso, en muchos sentidos, lo ponía por encima de sus contemporáneos. Durante los sesenta aprendí bastante rápido cuáles eran las fuentes de las ideas de Steve Ditko, y desde el principio pude darme cuenta de que era alguien muy aficionado a lo que había escrito Ayn Rand.

CBA: ¿Has explorado su filosofía?
Alan: Eché un vistazo a “El Manantial”. He de decir que encuentro bastante risible la filosofía de Ayn Rand. Tenía "sueños de supremacía blanca como raza superior" que ya estaban quemados a principios del Siglo XX. Sus ideas no me resultan atractivas, pero parecen ser el tipo de ideas que la gente suele abrazar, gente que podría creer secretamente que... forma parte de una élite y no parte de la mayoría excluida. Básicamente estoy completamente en desacuerdo con todas las ideas de Ditko, pero hay que darle el crédito por haber querido expresar todas esas ideas políticas. Creo que algunas feministas consideran a Dave Sim de una forma parecida, porque aunque se pueda estar en desacuerdo con todo lo que dice, al menos hay algún tipo de debate político-sexual en marcha. Así que respeto a Ditko.


Hace unos años formé parte de una banda local de rock que se llamaba "The Emperors of Ice Cream," y uno de los temas que era bastante seguro que interpretaríamos siempre en directo era una cosa llamada "Mr. A." El ritmo y la melodía los habíamos robado completamente del "Sister Ray" de Velvet Underground, pero las letras trataban sobre Steve Ditko al completo.

CBA: ¿"Correcto/ equivocado, negro/ blanco"? [Risas.]

Alan: Uno de los versos era, "[Él] coge una carta y oscurece una de sus caras ocultándola entre las sombras, así podrá demostrarte sus argumentos/ Y dice, 'Hay algo que no es lo correcto y algo que es cierto, hay negro y hay blanco, y no hay nada, nada en medio.' Eso es lo que dice Mr. A." [Risas.] Y luego se podían escuchar los coros. Sí, estaba mangado de la Velvet Underground, pero las letras trataban sobre la figura de Steve Ditko, al que le tenía mucha simpatía, porque me había enterado de que su vida era bastante anodina en ese momento, estaba viviendo en el YMCA o algo parecido. Creo que era la misma época en la que se estaba celebrando el aniversario de Spider-Man. Es algo que me parece criminal.

Steve Ditko está completamente en el extremo opuesto de mi espectro político. No digo que yo me encuentre más a la izquierda respecto a una posición comunista, porque me considero anarquista, que está a unos 180 grados con respecto a la posición donde se encuentra Steve Ditko. Pero tengo un gran respeto por ese hombre, y ciertamente también respeto mucho su obra y creo que en su actitud intransigente hay algo que me hace profesarle una gran simpatía. Sólo que las cosas con las que yo me comprometería o con las que se comprometería él probablemente serían muy diferentes.

En el mundo en el que vivimos actualmente, incluso si alguien tiene ideas moralistas con las que no estás de acuerdo, creo que será una persona con un fuerte código moral que dispone de una gran ventaja.

CBA: En la introducción para la edición especial de Watchmen editada por Graphitti escribiste que cuando estabas haciendo Watchmen habías alcanzado un punto en el que habías sido capaz de purgarte a ti mismo de la nostalgia que sentías por los personajes super-heróicos en general, y que tu interés en los seres humanos reales había saltado a un primer plano. ¿Crees que la obra de Steve Ditko conserva algo más de sustancia cuando se compara con cualquier otra cosa que se estuviese produciendo en ese momento en la Charlton?
Alan: No me gustaría reclamar la idea de que exista algo parecido a cierto tipo de profundidad o densa y digna filosofía en esas tiras de la Charlton, pero creo que siempre he tenido un gran cariño por Ditko debido a su militancia, con independencia de lo que estuviese dibujando, y además Steve Ditko no siempre estuvo dibujando super-héroes. Mi trabajo favorito de Steve Ditko es el material que hizo para la Warren, como "Collector´s Edition". Allí usaba tonos deslucidos y grisáceos, y me parece que hizo algo maravilloso. Pero sí, Steve Ditko, fuese lo que fuese lo que estaba dibujando, ya se tratase de una tira con el monstruoso Gorgo o alguna especie de super-héroe de la Atlas, terminaba por hacer algo magnífico.

CBA: Siempre había tenido la sospecha de que los personajes de la MLJ (The Hangman, The Shield, etc.) también aparecían en Watchmen, y después de haber leído recientemente la introducción que hiciste en la edición especial de Graffiti, pude darme cuenta de que mi presentimiento era cierto. ¿Mostraste a los personajes de la MLJ como “The Mighty Crusaders” y así sucesivamente?

Alan: Claro. Esa era la idea inicial para Watchmen (que no se parecía en nada a lo que terminó convirtiéndose), y era muy simple: ¿no sería agradable que una línea entera, un universo, una continuidad, un mundo lleno de super-héroes, preferiblemente alguna línea que haya sido interrumpida y que ya no se publique, se la pudiese tratar de una forma diferente? Tienes que recordar que esto ocurrió mucho antes de que se hiciese material parecido, como por ejemplo lo que hicimos en Marvelman, donde usé a un personaje que ya existía y le apliqué un punto de vista sobre el Mundo más serio, tal vez más realista, tanto al personaje protagonista como al entorno en el que se movía. Así que empecé a utilizar a los personajes de la MLJ (los super-héroes de Archie), tan sólo porque no se estaban publicando en ese momento, y hasta donde sabía creía que podrían dar mucho juego. En la idea inicial que tuvimos nos encontrábamos asesinado en el puerto a una versión tullida del The Shield de los años 60-70, y probablemente luego harían aparición en la trama varios personajes, incluyendo al Private Strong de Jack Kirby bosquejado de nuevo, todos ellos involucrados en un misterioso asesinato. Supongo que me dije: "sería una buena forma de empezar un comic book: encontrándote muerto a un super-héroe famoso." A medida que el misterio se iba desvelando nos iríamos metiendo cada vez más en el verdadero corazón de ese mundo super-heróico, y mostraríamos una realidad que era muy diferente a la de la imagen que tiene el público sobre los super-héroes. Y por lo tanto, esa era la idea que teníamos.
Cuando Dick Giordano se hizo con la línea de la Charlton, Dave Gibbons y yo estábamos planeando colaborar en alguna historia. Habíamos trabajado juntos en un par de historias para 2000 A. D. y nos lo habíamos pasado en grande, por lo que queríamos trabajar juntos en DC. (Estábamos entre la primera ola de expatriados británicos, siguiendo los pasos de Brian Bolland y Kevin O'Neil, y yo era el primer guionista de entre todos ellos, por lo que queríamos trabajar juntos.) Una de las primeras ideas fue la de que quizá deberíamos hacer una mini-serie de Los Investigadores de lo Desconocido, y en alguna parte tengo una tosca portada a lápiz para una mini-serie del Detective Marciano, pero creo que ocurrió lo que suele pasar en este medio: había otra gente que ya estaba desarrollando proyectos con esos personajes, así que DC no quería que los usáramos. Por lo tanto, en ese punto se me ocurrió la idea de hacer algo con los personajes de MLJ / Archie, y dimos con esa idea de la que he hablado antes, un concepto que sabíamos que era algo que podría aplicarse a cualquier grupo de super-héroes que hubiese existido anteriormente. Podría haberse hecho lo mismo con los personajes de la Tower (los T. H. U. N. D. E. R. Agents), podríamos haber hecho algo similar. La historia trataba sobre super-héroes, y no importaba cuáles fuesen estos, siempre y cuando los personajes tuviesen algún tipo de resonancia emocional que la gente pudiese reconocer, por lo que el hecho de ver la realidad de estos personajes podría tener además la cualidad de sorprender y sacudir al lector.

De todas formas Dick había comprado los personajes de la Charlton para la DC, y estaba buscando alguna forma de utilizarlos, y Dave y yo le pusimos delante nuestra propuesta que inicialmente estaba diseñada para los personajes de la Charlton. He olvidado hasta qué punto estaba desarrollada la idea en ese momento, pero creo que el proyecto comenzaba con la escena del asesinato, y sabía muy bien quién sería el culpable del mismo y tenía cierta idea sobre la motivación que tendría el responsable para llevarlo a cabo, y creo que ya estaban trazadas las bases más escuetas de la trama (todo lo que en realidad ha terminado siendo lo menos importante de Watchmen). Los elementos más poderosos del último número ya estaban esbozados, y todas las cosas que podíamos encontrarnos por el medio, los trocitos del argumento. Estábamos planeando hacer un título de super-héroes extremo e inusual, y nos pareció que los personajes de la Charlton nos proporcionarían una buena alineación que sería capaz de provocar una enorme respuesta emocional nostálgica, algo que tendría bastante resonancia y con lo que los lectores podrían involucrarse. Así que ese fue el motivo de que presentásemos esa propuesta con un nuevo enfoque de los personajes de la Charlton.

CBA: ¿Así que entonces enviásteis la propuesta por correo a Dick?

Alan: Algo así, y aunque he olvidado los detalles (fue hace mucho tiempo), recuerdo que en algún momento escuché que Dick nos decía que sí, que le gustaba la propuesta, pero que realmente no quería usar a los personajes de la Charlton, ya que la propuesta los dejaba en bastante mal estado, y por eso DC no podría usarlos de nuevo después de que nosotros los hubiésemos utilizado sin minimizar la potencia de lo que teníamos planeado.

Si hubiésemos utilizado a los personajes de la Charlton en Watchmen, después del doceavo número (incluso aunque el personaje del Capitán Atom siguiese con vida) DC no podría haber hecho ningún comic book protagonizado por él sin desechar todo lo que habíamos hecho nosotros. Pero para empezar, yo no creía que simplemente pudiésemos hacer un título con personajes inventados, porque pensaba que se perdería toda la resonancia emocional que esos personajes producirían en el lector, algo que me parecía una parte muy importante de la obra. Con el tiempo me he dado cuenta de que si yo hubiese escrito los personajes sustitutos de forma bastante aceptable, haciendo que al lector le resultasen familiares a varios niveles, entonces algunos de sus elementos harían que el lector captase esa especie de resonancia o familiaridad super-heróica genérica, y entonces podría haber funcionado de igual forma.
Así que empezamos a remodelar el concepto, utilizando a los personajes de la Charlton como punto de partida, porque eso fue lo que habíamos acordado con Dick, y además es lo que implicaba seguir el argumento que habíamos planeado en un principio. Empezamos a hacer mutar a los personajes, y nos dimos cuenta de que los cambios nos permitían una mayor libertad. La idea del Capitán Atom como super-héroe-nuclear (con la sombra de la bomba atómica cerniéndose en torno suyo), que era una idea que formaba parte de la propuesta original, terminó convirtiendo al Dr. Manhattan en una especie de super-héroe cuántico e impulsó al proyecto hacia una nueva dimensión; ya que no sólo trataba sobre la amenaza de la bomba nuclear. Las cosas que podíamos hacer con la conciencia del Dr. Manhattan y con la forma en la que veía el tiempo no podrían haber sido aprovechadas de forma similar si hubiésemos seguido utilizando al Capitán Atom. Por lo tanto, dejarlo de lado fue una decisión satisfactoria, a pesar de que en realidad me llevase un tiempo darme cuenta de ello.

CBA: Y a medida que estabas escribiendo la serie, ¿cuando te diste cuenta de que tenías mucha más libertad? ¿No fue repentinamente, a la altura del cuarto número?

Alan: Oh, eso fue antes de que empezase con el primero, en cuanto empecé a escribir y me dije: “¡en realidad esto es bastante cool!" En el mismo momento en el que estaba escribiendo el primer número empecé a volcarme en la idea. Mientras estábamos preparando la serie tenía mis dudas. Pero cuando nos decidimos tirar para adelante, y una vez que Dave y yo comentamos todas las cosas y empezamos a ver sus bocetos e ideas... claro, en ese mismo momento fue cuando empecé a escribir el primer número donde ya tenía perfilados a todos los personajes, y en mi mente parecían ser sólidos y potentes. Fui capaz de ordenar el trabajo previo en forma de guión, y fue en la primera página del tercer número cuando pude darme cuenta de que en realidad habíamos conseguido hacer más de lo que nos habían pedido en un primer momento. De repente pensé: “hey, podría incluir algo diferente aquí, con este signo radiactivo que está atornillado en la pared al otro lado de la calle, y así podríamos subrayar algún tipo de amenaza nuclear, y podría hacer que ese tipo del quiosco siempre esté despotricando, al igual que lo hace mucha gente cuando está en una esquina de la calle pasando el rato, y creo que puedo hacer algo con la narrativa de ese cómic de piratas que se está leyendo el chaval; por lo que puedo tener a todos estos personajes rebotando unos contra otros y encajar todas estas cosas verdaderamente extrañas con las cosas que se mencionan en la historia de los piratas, haciendo que tengan relación con las imágenes que aparecen en las viñetas, o con lo que está diciendo el quiosquero…" Y ahí fue cuando Watchmen despegó del todo; ahí fue cuando finalmente me di cuenta de que había algo más importante en juego que un simple vistazo más oscuro a los super-héroes, que después de todo, era algo que ya había hecho con Marvelman.
CBA: La aparición de la Liga de la Justicia en La Cosa del Pantano, donde el lector nunca podía ver del todo las caras de los super-héroes y nunca se llamaban entre ellos por el nombre, provocando así una sensación extraña y ominosa, ¿no podría haber sido uno de los elementos importantes en la génesis de Watchmen?

Alan: Como decía antes, Marvelman (después Miracleman) había sido mi primer intento de reestructurar a los super-héroes y de hacer algo que fuese muy adulto y bastante potente en alguno de sus tramos. Aunque admiraban la historia de Marvelman, y resultaba obvio que yo podía hacer una buena historia al estilo super-heróico, cuando DC contactó conmigo para pedirme que hiciese los guiones de La Cosa del Pantano, probablemente el motivo fuese el de que todavía eran bastante reticentes a darme rienda suelta con alguno de sus personajes más tradicionales, [risas] quizá por miedo a que acabasen como Marvelman, utiizando un lenguaje ofensivo y que se pudiesen ver cómo nacían bebés por todas partes. [Risas.]

CBA: ¡El horror! [Risas.]

Alan: DC creía que haría un buen trabajo con La Cosa del Pantano, porque de todas formas era un título de terror y tenía un halo como más adulto. Cuando estaba haciendo Swamp Thing se me ocurrió: "bueno, en realidad La Cosa del Pantano existe en el mismo Universo que todos estos otros personajes de la DC, así que podría hacer que eso no fuese una limitación, algo de lo que mantenerme alejado, supongo que simplemente debería encararlo y ver si soy capaz de meter a un gran y colorido grupo de super-héroes como La Liga de la Justicia en una serie como La Cosa del Pantano y hacer funcionar las cosas sin perturbar la ambientación del título." Así que, claro, nos propusimos no mostrar nunca sus rostros porque quería que los lectores pensaran, “¡Creo saber quién es!” [Risas.] Los personajes no se llamaban por sus nombres... creo que simplemente usamos los trucos habituales para guardar las distancias, porque nuestra intención era que los lectores echasen un vistazo diferente a los super-héroes. Quedé bastante contento de cómo quedó finalmente ese número, y por supuesto, me demostró que yo podía coger super-héroes establecidos y escribirlos de una forma que no violase su personalidad esencial, y sin embargo, les otorgaba al mismo tiempo una especie de frescura. Pero no creo que existan referencias a lo que hicimos después en Watchmen, donde los personajes eran completamente recreados, sino que ese número específico de La Cosa del Pantano más bien tenía referencias a Marvelman.
CBA: Sólo para dejarlo claro: el prototipo para Rorshach era The Question, ¿no es cierto?

Alan: The Question era Rorschach, claro. Obviamente, Dr. Manhattan y Capitán Atom eran equivalentes. Búho Nocturno y el nuevo Blue Beetle... bueno, el Blue Beetle que había sido Ted Kord, eran equivalentes. Como anteriormente había existido otro Blue Beetle en la cosmología de la Charlton, pensé que estaría bien tener al Búho Nocturno original en la serie. Realmente no creo que Nightshade fuese una gran inspiración. Pensaba que no era un personaje femenino particularmente interesante o poderoso. Sencillamente, Espectro de Seda se convirtió en el personaje femenino del grupo porque necesitaba a una heroína. Y como no íbamos hacer nada con los personajes de la Charlton, tampoco tenía ningún motivo para utilizar a Nightshade, así que de esa forma podría echar un vistazo diferente al concepto de "super-heroína", alguien que se pareciese a Phantom Lady, a Canario Negro, que por lo general y después de todo, de entre todas las heroínas disfrazadas estaba entre mis favoritas. Hacer que Espectro de Seda fuese la chica del grupo era como el equivalente de haber incluido a Nightshade, pero realmente no creo que exista demasiada conexión entre las dos. El Comediante era The Peacemaker, y como teníamos mayor grado de libertad, decidimos hacerlo un poco más de derechas, más patriótico, y mezclamos un poco a Nick Furia con el estilo de The Peacemaker, y probablemente metimos un poco del héroe patriótico habitual en plan Capitán América. Así que sí, todos estos personajes empezaron de esa forma, estaban para llenar los vacíos de la historia que habían dejado los héroes de la Charlton, pero no teníamos por qué atenernos estrictamente a la fórmula de la Charlton. En algunos momentos nos limitamos a fijarnos un poco más en ellos, y en algunos otros decidimos no hacerlo.

Adrian Veidt era Peter Cannon, Thunderbolt. Siempre me había gustado bastante el Thunderbolt de Pete Morisi... su estilo de dibujo tenía algo que casi se parecía al de Alex Toth, aunque no creo que llegase a ser tan bueno, pero a veces había cierta agradable sensibilidad y un buen sentido del diseño en su material que me llamaba mucho la atención. Y me gustaba bastante la idea de este personaje que utilizaba el 100% de su cerebro y que tenía un completo control físico y mental. Adrian Veidt creció directamente del personaje de Peter Cannon, Thunderbolt.

CBA: De niño crecí en un ambiente más bien de izquierdas, y recuerdo ver a The Peacemaker con el eslógan: "Es alguien que ama tanto la paz que está dispuesto a combatir por ella", y me dije: "Agh. Es demasiado reaccionario para mí", y entonces pasé de él.

Alan: Cuando lo leí pensé: "bueno, ¡menuda estupidez!" [Risas.] Tendría unos diez años o así, y realmente no es que mi familia fuese de izquierdas (mi familia votó a los laboristas, y era cuando el Partido Laborista era un partido socialista), pero era una familia de clase trabajadora que probablemente no estuviese demasiado bien educada, y por eso sus opiniones políticas no eran demasiado profundas, pero aún así, claro, en esa idea de que "es alguien que ama tanto la paz que está dispuesto a combatir por ella" [risas], uno puede ver inmediatamente los agujeros de dicha argumentación.
CBA: Keith Giffen modificó la frase y se leía "Ama tanto la paz que está dispuesto a matar por ella." [Risas.]

Alan: ¡Bombardear, matar, asesinar! Como nosotros no estábamos haciendo a The Peacemaker o a The Question, podíamos ser mucho más extremos que lo que habían sido esos personajes. Probablemente no podríamos haber hecho que The Question viviese en una habitación que parecía un tugurio completamente hecho polvo y que estuviese perturbado mentalmente, o que tuviese un problema personal con su olor y que fuese un tipo pequeño y feo, tendríamos que haber lidiado con Vic Sage, un exitoso comentarista de TV.

Cuando era adolescente me di cuenta de que Ditko tenía cierta fijación con la letra K, probablemente porque aparecía en su propio nombre. Es un poco como "Kafka", "Ditko", y parecía que había un montón de personajes de Ditko que tenían prominentes letras K en sus nombres... Ted Kord... Ditko parecía ser muy aficionado a ese tipo de sonido, por lo que en cierta manera dicha observación me influyó a la hora de bautizar a Rorschach con el nombre real de Walter Kovacs.

Para diseñar a nuestro personaje al estilo de Peacemaker, Dave y yo nos dijimos, “aquí tenemos a un tío que es todo un comediante," y creo que tomé el nombre del libro de Graham Greene titulado Los comediantes [1967]. En ese momento yo había investigado algunas cosas sobre diversos tíos que habían trabajado para la CIA y los trucos sucios que usaba Inteligencia, por lo que Dave y yo lo veíamos como a una especie de personaje a lo Gordon Liddy, sólo que mucho más grande, un tipo duro. [Risas.]

CBA: [Risas.] ¿Gordon Liddy como alguien “más grande, un tipo duro”? [Risas.]

Alan: Claro, Gordon Liddy es un tipo duro, aunque no sea enorme o sea capaz de imponer físicamente. Pero si Liddy tuviese músculos de comic book, entonces... y además, al utilizar a Liddy también abrazamos toda esa filosofía Nietchzeana y todo eso de tener los huevos de sostener la mano encima de la llama de una vela y no sentir el dolor, aunque te estés abrasando. Así que sí, había pedazos de Liddy en la composición de El Comediante que hicimos, de esa especie de aventureros de derechas enloquecidos y vociferantes.

CBA: ¿Alguna vez volverás a lidiar con los personajes de otros?

Alan: Si quieres que te diga la verdad, en realidad no me gustaría hacerlo. Eso sí, ya sabes, podría cambiar de opinión en cualquier momento.
CBA: Estás escribiendo cómics de super-héroes de nuevo...

Alan: Creo que mis cómics de super-héroes son muy diferentes. Después de acabar Watchmen, me dije que me había cansado un poco de los super-héroes, y que ya no tenía el mismo interés nostálgico en ellos, y hasta cierto punto esa era la verdad. Incluso aunque en realidad esté escribiendo para DC Comics de nuevo (y aunque solía leerme Superman), pero ahora mismo no tengo ningún interés en Superman. Estaba interesado en el personaje cuando yo lo estaba escribiendo, pero ahora no funcionaría, porque los personajes me parecen diferentes, todo el mundo se ha convertido en alguien diferente. [Risas.]

CBA: Pero serías capaz de purgarlo bastante rápido, ¿verdad? No has escrito demasiadas historias de Superman, ¿tal vez cuatro o cinco?

Alan: Y con eso fue suficiente. Aquellas fueron todas las que quería guionizar, pero desde entonces muchos de los personajes han cambiado tanto que ya no me producen las mismas sensaciones que los personajes que conocía. Así que ya no tengo esa especie de interés nostálgico por ese tipo de personajes. En aquel momento también me parecía que no quería recalcar ningún poderoso mensaje político en esas series, porque probablemente los cómics de super-héroes no son el mejor lugar para hacerlo. Por poner un ejemplo, si lo que en realidad quería hacer era escribir sobre el medio ambiente, no necesitaba tener a ningún monstruo del pantano de por medio. Cuando hice “Brought to Light”, la historia sobre las actividades de la CIA durante la Segunda Guerra Mundial, no creo que hubiese mejorado por el simple hecho de tener en ella a un tío llevando su ropa interior por encima de los pantalones, ya sabes. Y además me parecía que se había producido una especie de erupción de cómics super-heróicos bastante densos, francamente deprimentes y abiertamente pretenciosos a cuenta del éxito de Watchmen, y hasta cierto punto me sentía responsable de que esa Edad Oscura bastante morbosa fuese una realidad. Tal vez haya sobrecargado a los super-héroes haciéndoles acarrear mucho más significado del que tenía el formato para el que habían sido diseñados en un principio. Así, durante un tiempo me dediqué a hacer cosas que no eran demasiado super-heróicas, probando en otras áreas en las que estaba interesado.

Los super-héroes que estoy haciendo ahora no acarrean ningún poderoso mensaje político detrás, y eso es algo que hago de forma intencionada. Son puro entretenimiento, y creo que en realidad existen unos cuántos géneros además de los super-héroes que resultan entretenidos. Y el entretenimiento puede afectar de forma emocional e inteligente, pero realmente no quiero hacer la misma lectura del género que cuando era más joven. No estoy intentando romper o trascender los límites de los cómics mainstream, porque ya están despedazados, ¿sabes?

CBA: Bueno, supongo que tú eres el único que sigue en pie. [Risas.]

Alan: Es que no tiene sentido intentar trascender los límites de algo que ya se ha hecho añicos, ¿no crees? [risas]. Lo que hay que intentar hacer es conseguir que el cómic mainstream se fortalezca con algunos elementos que en ocasiones sean trascendentales, pero que no sean algo en plan: "¡Hagamos algo con el envoltorio!" Tal vez mi enfoque actual sea más constructivo que destructivo.

CBA: ¿Crees que a raíz de esa "mórbida Edad Oscura" que has mencionado tu trabajo actual en America's Best Comics es una especie de reacción en contra de Watchmen?

Alan: No creo que sea una reacción en contra de Watchmen, porque a esa obra la sigo teniendo el mayor de los respetos (creo que es una pieza magnífica), y creo que Dave y yo hicimos un buen trabajo y estoy muy orgulloso de ello.
CBA: Aún sigue reeditándose, ¿verdad?

Alan: Oh, claro, y van a editar una gigantesca edición para el 15º aniversario durante el próximo año. [Risas.] No sé por qué será para esa efeméride. Si lo comparamos con un matrimonio, supongo que sería el aniversario de papel maché o algo parecido. Va a ser como una especie de gran edición de souvenir, y tendré aquí al Sr. Gibbons, en el pequeño y viejo Northampton, a principios de esta semana, y haremos algún tipo de vídeo, porque no han podido conseguir que me marche de Northampton para aparecer en las Convenciones, así que ya veremos si consiguen que finalmente aparezca en esa filmación. [Risas.] Intentaremos que nos filmen a Dave y a mí juntos.

Watchmen es una obra a la que todavía la tengo mucho cariño, y creo que fue bastante innovadora, porque incluía una serie de técnicas que Dave y yo desarrollamos específicamente para esa obra, pero en el momento en el que acabamos Watchmen ya me estaba empezando a parecer un cliché. ¿Sabes a lo que me refiero? En mis siguientes obras no quería usar las mismas técnicas narrativas, así que por ese motivo Big Numbers, Lost Girls y From Hell no incluyen recuadros de texto y tampoco hay inteligentes y artificiales cambios entre escenas. Son sólo cortes abruptos, porque sentía como que era una forma más natural de hacerlos. Pero también me encantan las circunvalaciones que se pueden encontrar en Watchmen (es una hermosa pieza de reloj suizo, como un mecanismo, ¿sabes?).

CBA: ¿No te resultó agotador escribir la obra?

Alan: Si, fue absolutamente agotador. Hacer algo con tal nivel de complejidad (y donde dicha complejidad se pudiese ver en la superficie) me hizo pensar: "bueno, no quiero volver a hacer de nuevo algo parecido." He hecho cosas que son igual de complejas, como lo es From Hell a su manera, que es tan compleja como Watchmen, pero la complejidad de From Hell reside más en la historia. No es tan llamativa, y no quería hacer algo tan llamativo como Watchmen de nuevo. Creo que el otro proyecto que hice durante la misma época, La Broma Asesina, terminó resintiéndose por ello. Los dibujos de Brian son hermosos, pero probablemente, en cuanto al guión, sea una de las obras que menos me gustan. Se encontraba demasiado cerca de las técnicas narrativas de Watchmen, y si la hubiese realizado dos años antes o dos años más tarde (cuando no me encontraba tanto bajo el hechizo de lo que estábamos haciendo en Watchmen), probablemente hubiese sido diferente y tal vez hubiese sido una obra mucho mejor, al menos si hablamos del guión.

Por el momento, creo que el material de ABC no es una negativa a Watchmen, tan sólo el reconocimiento de que, hey, Watchmen es algo que sucedió en 1986, y eso fue casi hace 15 años, y ahora estamos en una época completamente diferente. En ABC quiero hacer historias que den la sensación de euforia, una especie de frescura y efervescencia, el sentimiento de que a la gente que las hace les encanta hacerlas.

CBA: ¡Diversión!

Alan: Exactamente, y creo que se puede ver bastante bien en los títulos. Creo que el entusiasmo siempre marca una diferencia. La razón de que Watchmen fuese tan bueno fue porque a Dave y a mí nos encantó hacerlo, hicimos cosas que nunca habíamos hecho antes, y fue realmente excitante. Hablábamos entre nosotros y nos retro-alimentábamos uno al otro, y lo mismo ocurre con la mayoría de títulos de ABC. En ese sentido me parecen muy similares a Watchmen, incluso aunque parezcan diferentes y se lean de forma diferente. Son similares en cuanto al compromiso que conllevan detrás y a la cantidad de diversión que nos han proporcionado mientras los estábamos haciendo.

CBA: Entonces me estás diciendo que los cómics de ABC son principalmente de entretenimiento. ¿Te ves volviendo a hacer obras con una mayor sustancia?

Alan: ¡Oh, claro! La cosa es que los cómics no lo son todo. Hace un par de años escribí una novela, y cuando tenga tiempo escribiré otra. Tengo dos o tres CDs ahí fuera con performances de “spoken word” que están llenos de sustancia, pero sin super-héroes. Respecto a mi obra en el cómic, en este momento estamos acabando Lost Girls, que creo que es una obra con sustancia; es pornográfica [risas], pero es de mi estilo y del de Melinda, sobre pornografía, y creo que tiene sentido, peso social y valor político.

CBA: ¡Así que tú mismo te horneas tus pasteles y también te los comes!

Alan: Oh, ¡completamente! [Risas.] Claro, y también tengo esto otro en marcha, otro CD, he estado en el estudio haciendo las mezclas finales del CD que creo que Dave Severin editará a finales de año, el tío que solía tocar en Siouxie and the Banshees.

CBA: Ya sabes, tus títulos no suelen ser etiquetados como "cómics de super-héroes”, sino como “cómics de Alan Moore”. [Risas.] Eso me parece bastante “cool”.

Alan: Los cómics de Alan Moore, si, me gusta. Ya sabes, espero que en el futuro seamos capaces de hacer cosas más extrañas. Me gustaría hacer westerns y todos estos viejos géneros que solían utilizarse en los cómics y que de repente alguien decidió deshacerse de ellos por alguna razón. Recuerdo con cariño cuando solía haber cómics de guerra y cómics del Oeste y cómics para adolescentes y cómics con fantasmas amistosos y cosas por el estilo. O los de Herbie. Herbie fue una de mis pasiones de todos los tiempos cuando yo era pequeño, y en los cómics actuales no podríamos ver a un personaje parecido. Resulta demasiado excéntrico, ¡es demasiado original! Por lo tanto, ese es el terreno de Jack B. Quick, que es como intentar rellenar el agujero que Herbie había dejado en la industria del cómic.

Supongo que los cómics de ABC son una especie de intento de construir un arca donde se encuentren todos mis conceptos favoritos, las cosas que creo que deberían estar incluidas en los cómics, ya sabes, y que pudiesen ser capaces de sobrevivir al Diluvio.

1 comentario:

Un Peticionario Desesperado dijo...

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