miércoles, 9 de diciembre de 2015

22 COMIC BOOKS QUE ALAN MOORE HA ESTADO ESPERANDO DURANTE ESTE AÑO (PARTE 2 DE 3)


Amazing Heroes #145 (1988). Comentarios transcritos por Mark Thompson y editados por Kim Thompson. Primera parte.

Enlazada con La Cosa del Pantano tenemos la serie de HELLBLAZER [en España publicada por Planeta y ECC]. He seguido la etapa de Jamie Delano muy de cerca, porque Jamie vive doblando la esquina de mi casa. Si consideramos que es su primera incursión en el comic book americano, me parece que ha realizado una obra impresionante, pero lo que más me intriga es lo que ocurrirá en cuanto el dibujante Richard Piers Rayner se encargue del aspecto visual. Oh, Dios, me parece maravilloso. Sólo he podido ver su trabajo a lápiz, pero la primera vez que pude verlo no me di cuenta de que era el lápiz, porque es mucho más detallado que la mayoría de los entintados de cualquiera. Su estilo tiene elementos de la técnica que utiliza Brian Bolland, al igual que el trabajo con la plumilla, pero sería injusto decir que es "como Brian Bolland". Es un estilo de dibujo distintivo y detallado, que ambienta perfectamente lo que está haciendo Jamie en el argumento. Creo que Hellblazer despegará de verdad en cuanto Richard se encargue del dibujo de la serie. Desde que pude ver las primeras historias que estaban haciendo juntos ellos dos, me pareció que encajaban perfectamente. Richard está aportando muchas ideas, le está dando a la serie un elemento visual más experimental que complementa muy bien los guiones.

También Jamie está explorando algunos interesantes recovecos del género de terror. Ciertamente está utilizando muy bien el personaje de Constantine. No tengo que objetar nada de lo que ha hecho con el personaje. Obviamente yo lo habría llevado por otra ruta diferente, es lo mismo que ocurre con La Cosa del Pantano de Rick Veitch, pero Jamie ha hecho un gran trabajo con el personaje. Estoy deseando poder ver cómo se desentrañará la historia durante estos próximos meses.



YUMMY FUR es absolutamente maravilloso[en España se ha editado parte en obras como "El Playboy" o "Ed, el Payaso Feliz".] Chester Brown es uno de mis historietistas favoritos. Llevo siguiendo Yummy Fur desde sus primeros tiempos como minicómic. Steve Bissette y John Totleben me enviaron copias del mismo, porque me había quedado asombrado la primera vez que pude verlo, y estoy disfrutando mucho con los últimos números.

De nuevo, estas historias tienen una cualidad que es difícil de describir con palabras, a menudo son increíblemente divertidas, pero también tienen una oscuridad surrealista y horripilante que se encuentra justo por debajo de la superficie, incluso en las historias más graciosas, y que realmente las hace destacar mucho. Hay algo evocador y obsesivo en ellas. Tienden a quedarse en el recuerdo durante mucho tiempo después de haberlas leído. Chester Brown es uno de los dibujantes que tiene una forma de ver las cosas diferente a la de cualquier otro. Es una visión que merece ser explorada y saboreada durante mucho tiempo. 



He de admitir que llegué tarde a CEREBUS [parcialmente publicado por Ponent Mon]. Había oído hablar a todo el mundo sobre lo estupendo que era, pero era una de esas cosas que te enteras cuando ya lleva doscientos números y no tienes demasiada esperanza de poder seguir la historia. Pero con "The Swords of Cerebus", fui lentamente adentrándome en la colección y finalmente he conseguido hacerme con toda la historia. Y lo que está haciendo Dave Sim me parece impresionante. La envergadura y magnitud de su obra es bastante alucinante. Lo que se ha propuesto Dave (¿Cristo, son otros dieciséis años más o algo así?) es igualmente flipante. Todo lo que tiene que ver con la obra, su historia, la narrativa, que es muy natural, fluida y vívida por igual, resulta toda una lección. Y por supuesto, el dibujo, con esos extraordinarios fondos de Gerhard. El término de "dibujante de fondos" no le hace justicia. Juntos hacen algo mucho mejor. 

Estoy esperando el siguiente tomo de "Church and State" con ansiedad. Voy leyendo la obra en forma de tomo, porque me parece una experiencia pasmosa. Si te lees los números según van apareciendo, te parece algo muy corto, me hace salir a buscar más. Pero cuando los ves agrupados en forma de libro, el efecto es el mismo que si te golpeasen con un pesado martillo. Es ese efecto de "guía telefónica" que me produce el tamaño absoluto del objeto, pero el caso es que se puede leer perfectamente. Es indudable que me he convertido en todo un devoto de Cerebus. Y con suerte seguiré siéndolo.



El siguiente de la lista es WEIRDO [se pueden encontrar algunas historietas en El Víbora y en los recopilatorios de Robert Crumb editados por La Cúpula], que espero que me llegue en las próximas semanas. Han surgido algunos problemas y en mi país no han dejado pasar el envío. Weirdo es maravilloso. Me encanta lo que están haciendo Aline Kominsky y Crumb en él. Al igual que ocurría con el anterior editor, ella se ha traído sus gustos y estilo a la revista, pero Weirdo sigue conservando su estilo y magia inicial.

Por supuesto, aparte de ser una brillante antología de los mejores autores que han ido apareciendo en el campo de los cómics underground, Weirdo también es una antología de la obra del Señor y la Señora Crumb, lo que me parece estupendo. Soy un gran fan de lo que hace Aline Kominsky desde hace mucho, desde los tiempos en los que colaboraba en Arcade. Sin duda, estoy muy satisfecho de que ella también se haya traído a muchos de los antiguos colaboradores de Arcade con ella, gente cuyo trabajo no había visto en muchos años, mezclándose con los artistas más recientes (y no me refiero a modernos) de Weirdo.

Su propia obra marcha muy bien, y el trabajo que hace Robert Crumb para Weirdo fácilmente puede estar entre lo mejor que ha hecho nunca. Hace poco escribí un homenaje sobre Crumb para la revista Blab! de Monte Beauchamp, y me quedé sorprendido: fue sólo cuando me encontraba a mitad de camino de recopilar una muy, muy larga lista de mis historietas favoritas de Crumb cuando pude darme cuenta de que la mayoría de las historias aparecidas en Weirdo me parecía que se encontraban entre sus mejores trabajos. Parece haber alcanzado uno de los mejores momentos de toda su carrera. Sin duda, continuaré haciéndome con cada número de Weirdo... para seguir comprobando todas las virtudes de sus Majestades.



Después de Weirdo tenemos RAW [se pueden encontrar algunas historietas de Art Spiegelman en "Breakdowns" [Mondadori] y la reciente edición de la primera historieta titulada "Aquí" de Richard McGuire editada por Salamandra, así como algunas obras de Charles Burns editadas por La Cúpula y de Kaz editadas por Autsaiders Cómics], que es una revista muy buena. Me gusta leer cosas como Raw o Weirdo porque se encuentran en los límites del cómic. Transitan zonas a las que aún no se había llegado, y probablemente seguirán descubriendo algunas otras en el futuro, y quiero saber cómo son esos nuevos territorios. Son la avanzadilla de las sensibilidades del comic book, y creo que podemos aprender mucho de ambos títulos. 



GOOD GIRLS [una muestra de su obra apareció en el número 62 de El Víbora] es otro título que sin duda hay que tener en cuenta. No sé por qué las cosas de Carol Lay me parecen tan estupendas y fascinantes, pero hay algo en su obra que me hace cosquillas. Puede ser la peculiar sensibilidad que tienen sus historias, o el hecho de que su estilo nos trae reminiscencias de los cómics románticos tradicionales y los lleva hacia sitios en los que la extrañeza logra que parezcan más atractivos en ese nuevo contexto. Hay algo en su obra que encuentro tremendamente encantador.


NEMO es una de las colecciones de las que me compro cada número religiosamente. Para mí ha supuesto toda una revelación, y además hace que me convierta en alguien muy humilde. Al leer Nemo me doy cuenta de que incluso los mejores de nuestro medio, los que ahora mismo se encuentran en los verdaderos límites del cómic contemporáneo, están veinte años por detrás de la gente que estuvo trabajando en el medio durante el cambio de Siglo, tanto si hablamos de narrativa como de innovación, imaginación y el resto de elementos que se pueden encontrar en su trabajo. Me parece criminal que haya tantos artistas iniciándose en el medio mientras se inspiran en los relativamente estrechos y limitados rangos de ideas, expresiones y estilos de los comic books de super-héroes, cuando podrían extraer un material mucho más rico si buscaran en otros lugares. 

Desde el punto de vista histórico, encuentro Nemo fascinante, me cuenta un montón de cosas que no conocía sobre el medio en el que trabajo. Y creo que al desenterrar estas gemas del pasado está haciendo una labor inestimable, dándome a conocer artistas de los que de otra forma nunca habría sido capaz de encontrar, y también a gente que puede que hubiese descubierto, pero de los que no habría sido capaz de rastrear tanto material suyo como quisiera. Gente como Harrison Cady, del que me enamoré en cuanto pude ver su obra en Arcade. Como decía, es algo que creo que cualquiera de los que está trabajando en este medio debería sacar provecho leyéndolo. Hay cosas aquí que nunca volveremos a ver de nuevo, o que nunca habríamos visto si no hubiese sido por los esfuerzos de Rick Marschall. Busco todos los números de Nemo con una verdadera sed demoníaca.

(Continuará)