lunes, 21 de agosto de 2017

BRAINPOWERED 24: SALVEMOS FANTAGRAPHICS, por Warren Ellis

La mayoría de los que trabajan en el negocio de la novela gráfica occidental acaban de recibir un comunicado de prensa de Fantagraphics Books esta misma semana. Comienza:

"Fantagraphics Books necesita tu ayuda, ¡Comprad nuestras obras, mantenednos vivos!"

Fantagraphics lleva 27 años en el negocio, se formó en torno a la revista de crítica The Comics Journal. Como ellos mismos dicen: "estamos orgullosos de nuestro compromiso a largo plazo con los cómics como forma artística y nuestra obstinada determinación de empujar la excelencia por las gargantas de todo el mundo".

Como te podrás imaginar, no se han llegado a enriquecer con esto, y la actitud editorial enojada y desafiante les ha ganado muchos enemigos. Conozco guionistas tolerantes e inteligentes que nunca se van a comprar obras de Fantagraphics, a pesar de que estén publicando algunos de los mejores trabajos en el medio anglófono, simplemente por su odio a los editores Gary Groth y Kim Thompson no conocen límites. Y si te soy honesto, entiendo a sus enemigos. La pasión y el compromiso que ha conseguido que el Journal sea tantas veces esencial también lo ha convertido en impulsivo, infantil e incluso desagradable. Ellos parecen ser muy conscientes y considerarlo el coste de un determinado elitismo. El precio que tienen que pagar en su búsqueda de la excelencia.

"Todo lo que hacemos es muy bueno y de primera, pero no significa mucho cuando afrontas la economía a cara perro, el muro de la economía brutal que hemos intentado resquebrajar es demasiado duro. Por culpa de un par de importantes obstáculos financieros que hemos sufrido estos últimos dos años, estamos pasando dificultades."

Lo mismo ocurrió con Top Shelf, que sufrió una fuerte tensión financiera el año pasado. Sus problemas comenzaron cuando un distribuidor de sus obras a minoristas se declaró en quiebra hace dos años. Se evaporaron setenta mil dólares.

Top Shelf apeló por internet a la comunidad para conseguir ayuda. Nombraron una cantidad específica que debían alcanzar para seguir adelante, ofrecieron descuentos y rezaron para que lloviese. Recuerdo que consiguieron su objetivo en menos de veinticuatro horas. Durante cinco minutos he estado pensando si debería escribir lo siguiente, porque es probable que me haga sonar como un mamón narcisista. Completa divulgación: eso es lo que hice en mi caso. Envié mensajes a todos mis contactos, y te aseguro que sigo manteniendo una lista de correo electrónico de unas 5000 personas, porque quería que la gente se movilizase para echar una mano. En Artbomb también pusimos unos cuantos miles de dólares en su bolsillo. Top Shelf es un editor distinguido y necesitábamos que siguiese adelante fuese como fuese. Lo mismo ocurre con Fantagraphics.

Tal vez te resulte interesante saber que me enteré que Fantagraphics despreciaba lo que había hecho Top Shelf mediante comentarios negativos que se preguntaban qué significaba hacer negocios a través de la caridad. El Journal llegó a publicar un insolente artículo meses después. Por lo que no sé qué más añadir.

Fantagraphics pidió varios préstamos para cubrir el déficit que ahora les han vencido. Y no pueden pagarlos. Se aliaron con el prestigioso distribuidor de W W Norton, que está haciendo un excelente trabajo colocando su producto en librerías. Tanto es así que Fantagraphics ha sobrecargado con entusiasmo su catálogo de libros, un exceso de copias sobre la demanda actual con la intención de satisfacer la esperada demanda futura. Este es el gran mantra del negocio de las novelas gráficas. Es un mercado joven, con pocos precedentes en los que apoyarse e imitar, y parece como si W W Norton no hubiese tenido la sabiduría suficiente para saber cómo hacerlo.

"...de hecho, nuestro beneficio anticipado se encuentra aposentado en nuestro almacén en forma de tomos. Tenemos que pagar los préstamos en efectivo, no en tomos. La única forma de salir de este agujero que nos hemos cavado es venderlos. Que es cuando, esperamos, entráis vosotros. "

Fantagraphics es una empresa de unas treinta personas, algunas de las cuales han sido despedidas en búsqueda del equilibrio financiero. Evidentemente, también han considerado cerrar su publicación activa y cortejar la ayuda de algunos inversionistas.

No es la primera vez que Fantagraphics se golpea contra una pared. A finales de los ochenta, cuando se hizo evidente que las obras de novela gráfica para adultos no iban a tener el éxito glorioso augurado, Fantagraphics lanzó una línea de cómics porno que en el mercado formado por las tiendas de cómics se acogieron con el entusiasmo suficiente como para mantener a flote a la editorial. El impresionantemente ávido de sangre Gary Groth parecía estar muy contento de que le etiquetaran como pornógrafo. Groth lleva investigando la publicación de tomos como modelo durante más tiempo que cualquiera, y era muy consciente de que los gigantes literarios fueron editores pornógrafos en sus comienzos.

"Si hasta ahora respetas lo que Fantagraphics representa y lo que hemos hecho por el medio, si has disfrutado de nuestras obras, y si te quieres asegurar de que esta orgullosa tradición continúa en este nuevo y ominoso siglo, te preguntamos si te gustaría ayudarnos en este momento de especial necesidad comprando alguno de nuestro tomos. Por decirlo claramente, deberíamos recaudar cerca de 80.000 dólares por encima de nuestras ventas habituales durante el próximo mes, y la única manera de hacerlo es convertir nuestros tomos en dinero en efectivo".

Ahí tienes la cantidad. Es enorme. Si no recuerdo mal, es cerca de cuatro veces lo que Top Shelf necesitó para seguir con vida. Pero Top Shelf son dos personas, y quizás una década de catálogo. Como he señalado antes, Fantagraphics lleva veintisiete años y son treinta personas.

"Sabemos que tenemos decenas de miles de lectores leales: incluso si solo una fracción de vosotros reacciona ahora, si últimamente has estado pensando en comprar aunque sea una obra, creemos que finalmente podremos salir del atolladero." 

O como una figura bien conocida en los cómics estadounidenses me dijo ayer por correo electrónico: "Gary y Kim son unos cerdos, pero no se merecen esto." 

No conozco a ninguno de los dos, pero sin ellos, el trabajo de Robert Crumb se habría desvanecido en el aire años atrás. Probablemente nunca se habrían publicado obras de Chris Ware. Ni de Jaime y Gilbert Hernández. Ni de Daniel Clowes. Hay una lista inquietantemente larga de autores a los que no conocerías sin Fantagraphics, porque en esos momentos cruciales nadie más los habría apoyado. "Vendemos por correo, así que aunque sea un cliché, nuestros currantes están listos. Puedes echar un vistazo a nuestro catálogo online. Puedes hacer tu pedido llamando a nuestro número 800 u online en nuestra propia web."

Algunos minoristas que tienen tiendas de cómics se preguntan por qué no les han ofrecido una forma de ayudar, ¿por qué Fantagraphics acude directamente a los lectores y no al mercado directo? La respuesta es muy simple, y también explica la situación actual de Fantagraphics: las tiendas de cómics nunca han apoyado a Fantagraphics. La gran mayoría nunca ha adquirido las obras de Joe Sacco, o las hermosas reproducciones de KRAZY KAT o LITTLE NEMO, o cualquier otra cosa. Por eso desde el principio sus editores empezaron a echar mierda sobre el comic book. Por eso intentaron meterse en el mercado de las librerías generalistas con tanta energía. Es donde están sus lectores. Por eso me he encontrado la nueva obra de Joe Sacco en la sección de nuevos lanzamientos de una librería, no enterrado en una sección medio olvidada de la "novela gráfica" en el piso de abajo donde están los gruesos libros de bolsillo de Fantasía. Siempre tuvieron una visión más amplia del mercado que como un negocio del hobby, por lo que este nicho de mercado no tiene derecho a sentirse herido ni resentido. Si alguien tiene el derecho a estar enfadado, ese es Fantagraphics, que ha luchado a su manera extraña e idiosincrásica durante tres décadas para mejorar el medio, sólo para que le digan que no le importa a nadie. Compráos un par de tomos de Fantagraphics esta semana.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)

2 comentarios:

Juan O. dijo...

Qué ha pasado con Fantagraphics?

Sé que siguen publicando, pero hace unos años (creo que tiempos despues de ese texto), volvieron a tener problemas económicos y había una iniciativa kickstart para arrecadar fondos.

Han logrado sanar sus cuentas?

frog2000 dijo...

Por ahora nada, este artículo es del 2004. Periódicamente piden ayuda para salir adelante, en 2013 también estuvieron en peligro. Incluso tuvieron que cerrar el Comics Journal, mascarón de proa de la editoria....