miércoles, 26 de agosto de 2015

TINTA INVISIBLE, LOS INVISIBLES NÚMERO 16, VOLUMEN 1.


Tinta Invisible, correo de LOS INVISIBLES nº 16 (primer volumen), por Grant Morrison. Traducido por Frog2000.


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Nota: esta traducción, excepto el prólogo de J. R., la he tomado prestada de la casilla de internet que tenía el grupo "G. Invisibles" en geocities. No he cambiado ni una coma, porque considero que al igual que la otra traducción que realizaron, la de la presentación del primer número, está muy bien realizada.

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Una rápida anotación para llamarte la atención sobre el hecho de que la columna de correo del último número debería haber sido incluida en este número, y que la de este mes debería haberse incluido en el anterior. Te pedimos perdón por la confusión. Después de este mes las cosas deberían aclararse del todo (o quizá no, tal y como entenderás en cuanto te leas este correo.) Y ahora ya te dejamos en manos de Grant Morrison.

-Julie Rottenberg

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A finales de 1995, LOS INVISIBLES llevaba poco más de un año de publicación en Estados Unidos y las cosas no iban demasiado bien. La verdad sea dicha, iban bastante mal... La densidad y la audacia de una saga como Arcadia hizo que muchos lectores abandonaran y ya no volvieran a darle una oportunidad a la colección. En el umbral de Entropía en el Reino Unido, una de las sagas más importantes de la primera parte de LOS INVISIBLES y la primera que dibujaría Phil Jiménez, Grant quiso sincerarse con los fieles lectores que le quedaban. Pero no hizo sólo eso. Después de haber mencionado en más de una ocasión su interés por la Magia del Caos y de haber recomendado la lectura de autores como Phil Hine y Peter Carroll, Morrison impartió instrucciones muy precisas para la ejecución un acto de magia "caótica" con el fin de aumentar las ventas de LOS INVISIBLES. Esto es lo que escribió. Por lo que sabemos, puede que funcionara....

¿Os lo podéis creer? ¡Otra vez una puñetera página! Voy a guardarme el grueso de las cartas para el próximo número y en vez de eso utilizaré esta página para transmitir cierta información y proponer un maravilloso experimento mágico.

Puede que algunos de vosotros seáis conscientes del hecho de que la industria de los tebeos atraviesa en estos momentos, por varias razones, una de sus "crisis" periódicas. Lo que esto significa es que las tiendas están cerrando y las ventas caen drásticamente. Ahora bien, mientras X-Men y Spawn pueden permitirse pasar de un millón de ejemplares vendidos al mes a unos pocos cientos de miles, las colecciones no tan "mainstream" y sin superhéroes no pueden. Otros autores de Vertigo tendrán sus propias historias de echarse a llorar, pero, por lo que respecta a LOS INVISIBLES, tan sólo en los dos últimos meses hemos perdido 6.000 lectores. Si la tasa de descenso se mantiene constante, la colección pronto dejará de ser rentable e inevitablemente será cerrada. Sin embargo, creo que no hay necesidad de que eso suceda y me gustaría pedir a aquellos de vosotros a quienes os apetezca seguir leyendo LOS INVISIBLES que participéis en un acto de magia global, utilizando este sello que he preparado...


La cosa funciona de esta manera. Un sello es una abstracción de un deseo en particular o de un propósito mágico. Pongamos por ejemplo que tu deseo puede resumirse en las palabras: "Es mi deseo visitar el bunker de Hitler" (sabe Dios que debe ser el deseo de alguien). Lo que debes hacer es eliminar las vocales y las letras repetidas de esa frase, quedándote con la siguiente hilera alfabética: SMDVTRLBNKH. Esto puede convertirse en un mantra reinsertando algunos sonidos vocálicos que produzcan como resultado una palabra bárbara y siniestra como "SEMDEVETRELBENEKAH". O -mi método preferido- puede transformarse en un sello combinando las letras en un único signo.

El objetivo es que el deseo original, reducido a la abstracción, pueda implantarse más fácilmente en la mente subconsciente para hacer ahí su trabajo. Al crear sellos, lo mejor es empezar con deseos muy concretos y que tengan alguna probabilidad de éxito. Hacer magia tiene mucho que ver con la organización de coincidencias aparentes y la creación de senderos a lo largo de los cuales puedan viajar los deseos o, para explicarlo en términos más sencillos, vale de muy poco crear un sello para que te toque la lotería si no compras un décimo... Los sellos se "cargan" concentrándose en ellos en momentos en que los procesos normales de la mente consciente son anulados por estados de extrema excitación o quietud: dolor intenso, la fatiga producida por el baile o por cualquier otra actividad física, la meditación profunda, el miedo intenso, justo en el instante de hacer "puenting" o tirarse en paracaídas, el momento del orgasmo, etc...

De todos los métodos disponibles, el más rápido y sencillo consiste en mantener la imagen del sello en la mente en el instante del orgasmo. A menos que seas experto en Tantra, la masturbación resulta la forma más fácil de conseguir la concentración necesaria; es íntima, fiable y la mayoría ya somos unos expertos. En este punto, los lectores remilgados pueden sentir la necesidad de arrojar el tebeo al suelo mientras otros sin duda estarán carcajeándose incrédulamente, pero ya veremos la pinta de serios e inteligentes que tienen la próxima vez que se la machaquen pensando en [escribir nombre aquí.]

Lo bueno de cargar sellos mediante la masturbación es que te permite meneártela en nombre del progreso espiritual y la gente que todavía está sofocando una risita mientras lee esto son aquellos a los que rogaría especialmente que lo intentaran; si no por el bien de mi querido tebeo, entonces en nombre de la simple experimentación. Yo era muy escéptico hasta que lo intenté y descubrí que funciona. Utilizando sellos he curado enfermedades "incurables", he localizado una guitarra robada, he recuperado mascotas perdidas, etc... Y si tú no me crees, inténtalo. Si no sólo no me crees sino que tampoco lo intentas entonces valdría la pena que examinaras la parte de ti que se ve amenazada por la posibilidad de que algo como esto sea verificable.

Así que... este número de LOS INVISIBLES debería salir a la venta a primeros de noviembre, creo. Por tanto, aquellos de nosotros que deseen ejecutar este experimento pongámonos de acuerdo para activar el sello elevador de ventas en cualquier momento del día o la noche del 23 de noviembre de 1995, el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos. A pesar de lo que piensen los "Católicos Preocupados" esto no es "oculto" ni "diabólico"; se trata de una sencilla y eficaz pieza de tecnología psíquica a la que todo el mundo merece tener acceso. Concentraos en el sello, grabad su imagen en el centro de vuestra mente en el momento del orgasmo y luego destruidlo y no penséis más sobre ello. Destruir este tebeo o incluso sólo esta página de correo debería resultar particularmente efectivo. Y ahora que conocéis la técnica podéis crear sellos para cualquier cosa (aunque os aconsejaría empezar por cosas pequeñas y que os déis cuenta de que es mucho más sencillo hacerlo para otras personas.)

Sólo para asegurar los resultados y a fin de ofrecerle a la coincidencia un sendero por el que desplazarse, procederemos a continuación con la Fase Dos. Para llevarla a cabo, me gustaría pedir a todos los que estéis leyendo esto y os apetezca participar que hagáis un esfuerzo para convencer al menos a una persona de que compre el número 17 de LOS INVISIBLES. Si tenéis amigos interesados en las conspiraciones, si tenéis amigos interesados en los ovnis y las teorías sobre abducciones, si tenéis amigos a los que les guste Expediente X, amigos que sean fetichistas, amigos interesados en Aleister Crowley, Austin Osman Spare o la Magia del Caos, amigos que lean sobre los misterios antiguos y mitología comparada, amigos que tomen drogas, amigos que sean travestidos o ravers o que no tengan nada mejor que hacer, si tenéis algún amigo, intentad convencer al menos a uno de ellos para que compre el número 17 de LOS INVISIBLES. Igualmente, si navegáis por Internet buscad foros sobre conspiraciones, ovnis, de antiautoritarios, autoritarios, de travestidos, magos, paranoides, fans de Lovecraft, imitadores de Terence McKenna, ciberchamanes, freaks, perdedores y decidores de buenaventuras y habladles de LOS INVISIBLES. Utilizando estos métodos, estoy seguro de que podremos doblar las ventas por lo menos.

Por otra parte, ¿por qué ibais vosotros a querer doblar las ventas de LOS INVISIBLES? Ni flores. Mi situación es clara: puedo mantenerme fácilmente a flote durante esta crisis de la industria encargándome de un puñado de colecciones de superhéroes (algo que de todas formas pretendo hacer) pero LOS INVISIBLES es algo cercano a mi corazón y sin esta especie de vehículo para mis especulaciones de miras más amplias me sentiría bastante hecho polvo y menos realizado como escritor. Me gustaría que la colección continuara porque tengo una necesidad abrasadora de contar esta historia. Tú, como lector, tendrás motivos distintos, claro está, pero si te lo pasas bien leyendo esta mierda rara de Vertigo entonces, por tu propio interés, tendrías que ayudarme a regar este rinconcito del jardín de los tebeos.

Quiero oíros decir "¡¡¡SÍ!!!"

Os mantendré informados sobre cómo va todo. El servicio habitual se reanudará en el próximo número.

Grant.