lunes, 19 de octubre de 2015

EMERGIENDO DE LA NARRATIVA: ALAN DAVID DOANE ENTREVISTA A ALAN MOORE (3 de 3)


EMERGIENDO DE LA NARRATIVA: ALAN DAVID DOANE ENTREVISTA A ALAN MOORE (2004 para Trouble With Comics, traducido por Frog2000). Parte 1, parte 2.

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Alan David Donahue: Te has pasado una importante parte de tu carrera como guionista escribiendo cómics y novelas gráficas, incluyendo "From Hell", sobre la que ya hemos hablado, y Watchmen y La Liga de los Hombres Extraordinarios. Como figura clave de la historia del cómic has visto muchas cosas, y me pregunto si podrías hablar un poco acerca de en qué forma la industria del cómic ha interaccionado con tu carrera, y cómo la has afectado durante la época en la que estuviste trabajando en la misma.

Alan Moore: Bueno, mi intención original era simplemente intentar arrastrarme lejos de una vida muy modesta como una especie de dibujante underground. Gasté un par de años en los que me di cuenta de que nunca iba a ser capaz de dibujar lo suficientemente bien, tanto para estar a gusto yo mismo como para ser lo suficientemente rápido y poder sacar adelante una carrera como dibujante. En ese punto me decidí a intentarlo con la escritura, porque pensé que tal vez me fuese mejor en la misma que dibujando las imágenes que la acompañan. Así que me lancé hacia una carrera como guionista y, desde el principio, enarbolé un par de sencillos preceptos, si es que se los puede llamar de esa forma... decidí que nunca escribiría una historia que yo, personalmente, no estuviese interesado en ella. Me imaginé que esa sería una línea divisoria útil para impedir que tropezara con trabajos formuláicos, algo que siempre supone un peligro en una industria donde los plazos de entrega son tan rápidos y furiosos. Así que de alguna forma desarrollé un método por el cual podía llevar a cabo... incluso el material menos prometedor, y luego lo convertía en algo que me resultara divertido; divertido o intelectualmente estimulante o, ya sabes, que mi uso del lenguaje o de la narrativa o algo así fuese... que hubiese algún elemento de la historia que me proporcionara la suficiente motivación como para hacer un buen trabajo con ella.



Y simplemente siguiendo dicha agenda empezaron a demandar mi trabajo aquí con bastante rapidez y luego fui, también con bastante rapidez a partir de ese momento, cazado por DC Comics, y me preguntaron si podía escribir La Cosa del Pantano; y simplemente seguí haciendo lo mismo que había estado haciendo hasta ese momento, seguí llevando a cabo todo lo que hacía antes de una forma que bajo mi punto de vista resultaba interesante, porque tenía la sensación de que si yo no estaba interesado en el trabajo, entonces no podía esperarme que lo estuviese el lector. Es algo que me parece demasiado obvio, de que parte del entusiasmo del guionista se le comunicará al lector. Creo que los lectores saben bien cuando una determinada pieza de escritura es un alegre camino sudoroso para el escritor, porque es algo que resulta muy obvio.

Así, con el fin de hacer que estas cosas me resultaran interesantes, me di cuenta de que tenía que radicalizarlas. Esperaba que eso probablemente me causaría más problemas de lo que terminó siendo en un principio, pero me topé con que los lectores estaban respondiendo bien a lo que hacía, algo que me pareció alentador. Así que seguí haciéndolo cada vez más y tuve un gran apoyo de Karen Berger y del resto de personas que trabajaban en DC en ese momento, ya que parecía que les gustaba el hecho de que la serie fuese aumentando sus cifras de venta cada mes; parecía indicar que algo estábamos haciendo bien. Por lo tanto, me animaron a seguir haciendo lo que yo quería hacer y ese ha sido, por suerte, el tipo de situación que he estado disfrutando en los cómics desde aquel entonces. Creo que la gente confía en mí lo suficiente como para saber que probablemente iré hacia alguna parte que por lo menos resultará interesante, ya sabes, algo que podría ser un poco enloquecido o molesto o algo parecido, pero que probablemente será algún lugar interesante. Y si me dejan utilizar mis recursos, probablemente no asustaré demasiado a nadie y conseguiré un buen resultado final.


Y, en cuanto a la forma en que eso ha afectado a los cómics, realmente no lo sé. A veces, en mis días más negros, tiendo a pensar que la mayor parte de mi influencia sobre los cómics ha resultado ser muy negativa, que tal vez la gente que leyese los primeros números de la Cosa del Pantano o Watchmen, o de una gran parte del trabajo que estuve haciendo durante los años 80, no se sintieron impulsados a experimentar o a intentar estirar los límites de la forma y del medio. Parece que tal vez lo que han hecho muchos de ellos es quedarse con la violencia, con un cierto tipo de postura intelectual... y con algunas otras cosas, y parece que eso ha condenado a los cómics y ha hecho que surjan una gran cantidad de comic books post-Watchmen muy deprimentes y lúgubres. Tal vez eso me parezca algo bastante triste, pero como decía, todo depende del día, y depende del tipo de estado de ánimo que tenga en ese momento y si me ha pillado en un día más cansado como puede ser el de hoy, así que tal vez esté siendo un poco más pesimista de lo normal.

Quiero decir, me gustaría pensar que si he demostrado algo, es que los cómics son un medio que tiene posibilidades casi inagotables, que ha habido... hay grandes cómics que aún no se han guionizado. Hay cosas que hay que hacer en este medio que no se han hecho todavía, que la gente tal vez ni siquiera haya soñado con intentar hacerlas. Y si he tenido alguna influencia benigna sobre los cómics, espero que sea en ese sentido; que todo es posible si te acercas al medio de la forma adecuada. Puedes hacer algunas cosas extraordinarias mezclando palabras e imágenes. Es sólo una cuestión de ser lo suficientemente diligente y perspicaz, y de trabajar lo suficientemente duro, perfeccionando continuamente tu talento hasta que seas lo suficientemente fuerte como para hacer el trabajo que requiere este medio. Espero que si he tenido algún tipo de legado benigno sobre los cómics, que eso sea todo, pero no sé, algunos días creo que mi legado, como decía... creo que mi legado es más probable que sea una gran cantidad de gruñidos sin sentido del humor, psicópatas sarcásticos, pero eso sólo me ocurre en mis días más negros, así que no me hagas ni caso.


Alan David Donahue: La Época que has mencionado empezó a mediados de los años ochenta después de Watchmen y después del "Dark Knight" de Frank Miller, pero para mí empieza en aquella escena de tu serie de La Cosa del Pantano en la que se presentaba La Liga de la Justicia, Superman, Batman y algunos otros personajes, como dioses virtuales que vigilaban a la Humanidad desde su estación espacial. A menudo he pensado en esa escena concreta que tan sólo duraba un par de páginas, pero creo que ahí fue cuando comenzó realmente la re-definición de los personajes.

Alan Moore: Probablemente tengas razón. Quiero decir, esa fue la primera vez que puse mis manos sobre cualquier super-héroe en plan americano, porque La Cosa del Pantano estaba, bueno, en un lugar estanco, supongo... sorprendentemente estaba oculta del mainstream del Universo DC. Así que ese número de "Swamp Thing"... en realidad supuso una oportunidad de poder jugar con algunos de los juguetes que me cautivaron durante mi infancia. Podía jugar con Flash y Superman y con todas estas personas diferentes que se encuentran sentadas en su sede del satélite, y la forma en que me decidí a llevar a cabo dicha escena fue para poder devolverlos parte del carisma y el misterio que tenían estos personajes anteriormente, y de repente, intentar hacerlos un poco más extraños. Y esto lo hice utilizando una serie de trucos muy sencillos; no me refería a ninguno de ellos por su nombre de super-héroe, la mayoría de ellos aparecía entre las sombras, así que sólo podías ver furtivamente un emblema en el pecho por aquí o una silueta por allá. Y utilicé una serie de pequeñas frases poéticas bastante concisas para describir a estos super-héroes tan familiares bajo nuevos términos.

Hablé de Superman como alguien que sería capaz de observar todo el Planeta y sacar diamantes de la antracita, que es una pequeña pero agradable frase resonante, y hablé de Flash como alguien que se mueve tan rápido que su vida es una galería interminable de estatuas. De todos modos, no es que sean observaciones profundamente poéticas, pero tal vez ofrezcan una nueva y refrescante forma de ver a unos personajes que en ese entonces, resultaban más familiares, que se habían vuelto demasiado familiares, y la familiaridad hace que aparezca cierto desprecio. Si te has acostumbrado a estos chicos maravillosos, a estos personajes maravillosos, entonces hasta cierto punto dicha maravilla quedará silenciada o empañada, por lo que ese fue un intento de devolver de alguna forma un poco de la chispa con la que esos personajes me cautivaron la primera vez. Pero, sí ... sí, puede que tengas razón, que fue ahí donde comenzase todo, o no sé, probablemente... ¿no había hecho ya Frank Miller algunas cosas en Daredevil y con otros personajes de la Marvel...?



Alan David Donahue: Sí, [pero] yo diría... que estaba trabajando en base a una tradición establecida, aunque sin embargo mirara a ese personaje de una forma como no lo había mirado nadie hasta entonces. Y yo diría que si los creadores que os siguieron a ambos en aquella época, hubiesen intentado emular, como has dicho antes, la experimentación y mirado a las cosas desde un ángulo diferente en lugar de fijarse en las sombras y la oscuridad, probablemente todo habría sido un poco diferente durante los siguientes años.

Alan Moore: Creo que sin duda así habría sido. Creo que... me refiero a que, ya sabes, siempre se ha comentado lo que me gusta la obra de Frank. Era... no era la severidad o la oscuridad lo que me gustaba de su trabajo, sino su dominio de la narrativa y la constante innovación que mantuvo a lo largo de todas esas historias de Daredevil y del "Dark Knight" y de todo lo demás. Y sí... estoy de acuerdo, me hubiese gustado que la gente se centrara en eso, en lugar de en las cosas que eran relativamente superficiales; el sexo, la violencia, esa especie de... postura intelectual. Era... no quiero decir que todos lo que siguieron Watchmen y Dark Knight entren en esa categoría en particular, me refiero a que había algunas muy grandes obras que nada le deben a estas historias, pero en el mainstream, creo que su legado ha sido... sí, que podría haber sido mejor. Probablemente no todo sea culpa mía o de Frank, pero hay que lamentar la oportunidad que tuvimos y que se ha perdido...



Alan David Donahue: Hablando de legados, tu colega guionista Neil Gaiman ha anunciado lo que él llama, y aquí estoy citándolo: "el final, o algo bastante cercano, de un largo capítulo de tratos con un editor muy falso y deshonesto", en referencia a la aparente conclusión de su juicio contra Todd McFarlane en cuanto al asunto de Miracleman, un personaje que te inventaste y que volviste famoso en los 80. Y me pregunto qué es lo que piensas sobre la conclusión del juicio y sobre el personaje, y lo que te gustaría que se hiciera con las historias existentes, incluidas las que tú escribiste.

Alan Moore: Bueno, me alegro mucho por Neil, por el hecho de que esa situación se haya terminado, debe haber sido muy desagradable tener que lidiar con ese tipo de cosas durante este último par de años. Siempre me pareció un poco ridículo que alguien reclamase la propiedad de esa cosa, excepto en el caso de la gente que la guionizó y dibujó. No estoy muy seguro de la ética que existe detrás de todo esto, bueno, sí que estoy bastante seguro, pero probablemente no podría describirlo educadamente en un programa de radio... es algo muy, muy desagradable, no refleja bien la actitud de nadie, no parece nada positivo para la industria del cómic saber que todavía hay lugares en los que ese tipo de prácticas son una especie de lugar común. Es bastante vergonzoso. Pero, con suerte, si Neil ha luchado heroicamente a través de toda esa espesura y ha podido ver la luz del día al otro lado, entonces... sí, me gustaría ver de nuevo impreso ese trabajo.

Me gustaría que estuviese de nuevo a disposición de la gente, que así no les arranquen la piel a tiras cuando se compren una rara y cara edición antigua de Miracleman publicada en los 80. Creo que tiene algunas cosas realmente buenas, quiero decir, creo que las cosas de Neil eran algo maravilloso, me gustaría mucho ver a Neil acabando lo que había planeado hacer con Miracleman. Y Neil ha sugerido que hagamos una especie de pacto con Miracleman y que si, por ejemplo, se reimprimiese, entonces los royalties de mi material nos fuesen destinados tanto a mí como a los dibujantes. Y si se reimprimiese el Miracleman de Neil y Mark Buckingham, que ocurriese lo mismo. Cualquier dinero que entrase, en general, del merchandising o de cualquier cosa por el estilo, según el pacto que hemos propuesto sobre Miracleman no sería específicamente el dinero de nadie, sino que podría ir a parar a la Comic Book Legal Defense Fund, y si se hiciesen películas, quiero decir, por mi parte... en realidad me he quedado muy, muy desencantado con las películas, así que realmente no quiero que se hagan más películas de mis cosas, pero si se hiciese una película de Miracleman o de Marvelman, entonces no quiero que mi nombre aparezca en ella y me gustaría que todo el dinero fuese a parar a los dibujantes involucrados o al Comic Book Legal Defense Fund. Estaría bien tener de nuevo ese trabajo disponible por parte de un editor legítimo que llevase a cabo prácticas legítimas y con un trato legítimo hacia los creadores. No es que espere lucrarme ni nada así, pero estaría bien tenerlo por ahí disponible y sería muy bueno saber que Neil no tiene que seguir sudando tinta a lo largo de este verdadero campo minado tan exigente y que tan doloroso se ha hecho a lo largo de todo este tiempo. Por lo tanto, me descubro ante él. Sin duda ha hecho mucho más de lo que yo podría haberme molestado en hacer.

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Gracias especiales a Alan Moore por haberme donado su tiempo para hablar conmigo hace una década, y también a Chris Staros de Top Shelf Productions, quien me facilitó poder hacer la entrevista original. Top Shelf es el editor de muchas grandes obras de Moore, incluyendo su trascendental novela en prosa La Voz del Fuego y la próxima "Jerusalem", así como de "La Liga de los Hombres Extraordinarios: Century", From Hell, Lost Girls, Unearthing y muchas más. Gracias también a Roger Green y Christopher Allen por los consejos y el apoyo a la hora de incorporar online esta entrevista.

2 comentarios:

Antonio Alvarez dijo...

Una pena que lo de arrancar la piel a tiras no se haya cumplido. Las ediciones de Marvel y Panini han ido a por la piel del fandom. Ha sido algo muy sucio explotar las ganas de la gente, pero los ansiosos también merecen castigo. En fin, como siempre la gente digna e íntegra como Moore, es decir, que es fiel a sí misma, es atropellada por la especulación.

frog2000 dijo...

Tienes toda la razón, pero ni siquiera yo he podido resistirme a pillarme la cara edición de Panini. Y eso que lo intenté con todas mis fuerzas, pero era superior a mí...