viernes, 8 de abril de 2016

CUANDO SE PUEDE SENTIR LA INERCIA, por Warren Ellis


Reflexión de Warren Ellis aparecida en su web Morning, Computer en 2016. Traducida por Frog2000.

Llevo meses sin viajar a ningún sitio. Y te voy a decir cómo me siento. De vez en cuando tengo que desplazarme ocasional y apresuradamente hasta Londres por negocios. Eso es todo. El aeropuerto más cercano ha clausurado algunos de los vuelos a sitios que me encantan, el trabajo se ha vuelto muy estresante, estoy cansado, y eso es todo lo que puedo decir. Ni siquiera es que esté escribiendo esto por la mañana, porque me he quedado dormido y me han despertado la alarma y un gato que aparentemente estaba intentando vaciarme y usarme como un búnker de combate. Tengo preparado todo un kit de viaje con el que podría trabajar en ruta y que se ha quedado ahí al lado tirado porque me siento cansado y aplastado por el peso del invierno.

Así que he decidido que en realidad es primavera. Pero no lo es. El tiempo es frío y gris, húmedo y jodido. Pero a veces tienes que que querer salir de la cama. Aceptar que va a haber ocasiones en las que vas a fastidiarla y que querrás volver a recostarte sobre la almohada. Pero tienes que esforzarte un poco más en levantarte y pasar más días atravesando la faz de la tierra en lugar de cruzar solamente la alfombra desde el dormitorio hasta el baño. O pasando los días pensando en un catéter. O comprobar que las sillas elevadoras podrían instalarse horizontalmente para poder ser transportado hasta el baño en una especie de monorraíl.

Y puede que haya estado planificando todo esto. O puede que no. O puede que la otra semana una abuela me haya pillado comprobando la sillita salvaescaleras de su nieto. O quizá no.