miércoles, 6 de abril de 2016

ENTREVISTA CON TERRY ZWIGOFF EN THE COMICS JOURNAL (PARTE 6 DE 8)

Entrevista con Terry Zwigoff en The Comics Journal nº 179 (1995). Traducida por Frog2000. Parte 1parte 2parte 3parte 4, parte 5.

Groth: Durante la filmación de la película ¿tuviste en algún momento la sensación de que estabas aprovechándote de tu amistad con Robert?

Zwigoff: Si, de alguna forma me asaltó una sensación parecida. De vez en cuando me sentía algo mal, un poco en plan: "oh, Dios, hasta cierto punto estoy aprovechándome de nuestra amistad para poder hacer este filme". Pero al mismo tiempo también pensaba que de alguna forma... lo estaba haciendo sin haber tomado ninguna decisión racional. No es que quisiera hacerlo para propulsar mi carrera o algo así, porque en realidad creo que pasarme nueve años de mi vida peleando para completar la película y que todo el mundo me dijese que nunca se podría vender en ningún sitio no es el movimiento más inteligente que se podría iniciar. Fue más como una especie de compulsión. Me moría por contar esta historia. Claro, creo que después de pasar la primera noche en la casa de la madre de Robert aún no era un director, tan solo estaba contando la historia de Charles y de su familia, de Maxon, al que también conocía. Me encantaban sus dibujos, los de Robert, los de Charles y los de Max. Tenía algunos suyos por toda mi casa. Así que creo que siempre fue una cuestión de... no sé. Me parecía que era algo que estaba más allá de que yo hubiese tomado una decisión personal o no.

Groth: ¿Puedo preguntarte cómo sobreviviste mientras estabas haciendo la película?

Zwigoff: Tío, no demasiado bien. En 1975 me compré la casa donde vivo por 35.000 dólares. Así que el pago de mi hipoteca eran unos 161 dólares mensuales. Eso me ayudó bastante.

Groth: Supongo que muchísimo.
Zwigoff: Y ya sabes, también he hecho de todo para ganar dinero. He escrito notas para CDs. He tocado en un par de bandas. He vendido un montón de verdaderos buenos discos a lo largo de estos años para poder mantenerme. He subastado un montón de mi colección de 78. Esos los vendí mientras estaba haciendo la película.

Groth: ¿Has tenido algún trabajo de 9 a 5?

Zwigoff: Claro, estuve trabajando en las oficinas de Welfare durante un par de años. Nos dedicábamos a la impresión. Hace años solía trabajar con Ron Turner. Pero eso fue a principios de los setenta. Era una especie de vendedor por correo, un trabajo horroroso. Yo era el único empleado, por lo que te puedes imaginar lo divertido que era.

Groth: Buff...
Zwigoff: Dios, era horrible. He tenido varios trabajos muy extraños, pero ya sabes, los verdaderos trabajos de 9 a 5 me atemorizan mucho más que estar preocupado por cómo me las voy a arreglar para pagar la factura del supermercado la próxima semana. Prefiero sobrevivir con lo mínimo antes de que el camino de mi vida ya esté pavimentado y perfilado de una forma horrible de forma que... prefiero no saber que es lo que vendrá a continuación ¿sabes? Mi padre tuvo ese tipo de vida. Iba consiguiendo un horrible trabajo tras otro en el mundo de la ropa, allá en Chicago. Todo muy aburrido y siniestro. Creo que si repasas su vida no serías capaz de encontrar nada de interés. Todo estaba ya trazado. Así que yo prefiero no saberlo. Prefiero no tener un plan a largo plazo y vivir el día a día. Estoy seguro de que de aquí a un par de años estaré ahí fuera empujando un carrito de la compra. [Risas.] Pero bueno, no lo sé, supongo que habrá que correr el riesgo.

Groth: Quería preguntarte algo sobre cierta discrepancia que ha surgido. Antes has comentado que las hermanas de Crumb no querían rodar la película. Pero Entertainment Weekly señaló que...

Zwigoff: Oh, tío, allá vamos. Acabo de escribirles una carta bastante desagradable. ¿Has leído mi respuesta a su último artículo? 

Groth: No, la verdad es que no.
Zwigoff: ¿Te leíste su artículo de hace unas semanas titulado "El Circo Familiar y Disfuncional de Crumb"?

Groth: Si, me refería a ese.

Zwigoff: Pues les escribí una dura respuesta ¡y se tomaron la libertad de editarla! De esa forma hicieron que mi respuesta no fuese todo lo articulada que me habría gustado. Eliminaron cualquier frase que les pareciese contraria a lo que habían escrito ellos. [Groth se ríe.] Se deshicieron de lo más importante de mi carta, que básicamente hablaba de que creía que su artículo era extremadamente manipulador y que se estaban aprovechando de esa familia, porque básicamente cogían a a cada uno de ellos y los reducían a una caricatura con una frase o dos. "Aah, este se sienta sobre una cama de clavos, este otro asesinó a alguien, aquel es un freak de las anfetaminas, ese otro es un tirano brutal."
Groth: [Sarcástico.] ¿Es que te esperabas algo mejor del Entertainment Weekly?

Zwigoff: [Incluso más sarcástico.] Si, tienes razón. No sé. Uno de los motivos por los que les otorgué tanto tiempo a cada uno de los miembros de la familia en pantalla fue para estar seguro de que no sucediera algo parecido. Quería que la gente llegase a conocerlos. Vale, por supuesto que la primera impresión que te dan es: "oh, claro, claro que son una pandilla de tarados". Pero a mí me caía muy bien su madre. Creo que es muy inteligente y divertida. Me gustaba Charles. Es obvio que era un tío brillante. Alguien inusual. Y creía que si la gente pasaba el tiempo suficiente con ellos, dejarían atrás esas primeras impresiones y empezarían a entender a estas personas y a encontrarlas interesantes.

Y entonces escribieron ese artículo donde contaban unas cosas... me llamó un tío a cuenta del artículo y me dijo, "mira, acabo de telefonear a Carol Crumb". Y yo le contesté: "espera, ¿cómo has conseguido su teléfono?" Y me dice: "me lo ha dado Aline". Y entonces me dije: "muy bien, Aline. Acabas de darle el teléfono de Carol. Qué inteligente. Arrojarla a los..." Y el tío me dice: "¡Ella ha negado toda tu versión de la historia!" Y le dije: "Mira tío..." Supongo que estaba intentando crear controversia donde no la había para poder así forzar un nuevo ángulo de la historia. La verdad es que yo había hablado en varias ocasiones con Carol por teléfono, aunque nunca había llegado a reunirme con ella en persona, para ver si quería aparecer en la película. Quería que ella también estuviera. La primera vez que la llamé no tenía el dinero suficiente para poder filmarla, pero de alguna forma creo que ella estaba dispuesta a hacerla. Estuvimos hablando por teléfono sobre lo que podría decir en la película. No la conozco demasiado, y además Robert no me había contado mucho sobre ella. Robert me dijo que estaría bien que ella apareciese, pero que era un poco tímida, ¡y que puede que fuese aburrida y que tampoco tuviese demasiado para contar!, porque como no había formado parte de ese club secreto de los cómics tampoco tenía tanta relación con sus hermanos como Sandra. Él creía que Sandra era una opción bastante mejor. Y aunque yo estaba de acuerdo, también quería filmar a Carol, y además nunca sabes qué pensar cuando hablas con Robert, no sabes si te está diciendo o no la verdad. De todas formas quería filmarla. Pero después de nuestra primera conversación telefónica parecía como si me estuviese vacilando. Me decía: "cuando consigas el dinero me llamas y hablamos un poco más. Déjame pensarlo." La llamé un año después, porque ya tenía el dinero suficiente como para viajar al Este y rodar su parte, y por lo que recuerdo me dijo: "bueno, en realidad no quiero hacerla." No tenía demasiada empatía con lo que queríamos hacer. Y tampoco parecía que quisiera hacerla. Así que no la presioné más. Podría haber sido un poco más tenaz, insistir algo más, pero supongo que no era el momento. Me dije: "bueno... llegados a este punto hay cosas más importantes que quiero filmar y que sé que quiero hacerlas de una vez. Y encima nos queda poco dinero. De acuerdo, ya te llamaremos más adelante si vemos que podemos colaborar contigo y quieres hacerla." Su versión de la historia es que ella estaba dispuesta a hacer la película, o por lo menos dispuesta a hablar un poco más sobre el tema, pero que yo no la había vuelto a llamar. Y entonces me dije: "bueno, ¿y qué? Da igual. No pasa nada." ¿Supone todo esto tanta controversia? Tampoco me gustaría que dijeran que era ella la que había mentido y que tú empezases a hacer una montaña de un grano de arena. Sencillamente no pudimos rodar su parte. No quiso que la filmaran. Y bueno, ya sabes, eso es todo. [Risas.] Ellos estaban constantemente buscando algún nuevo tema, buscando la controversia cuando en realidad... no había nada que rascar.
Groth: Claro, tienes razón.

Zwigoff: De todas formas eso es lo que yo pienso. Pero bueno...

Groth: Carol está viviendo en Seatle, ¿verdad?

Zwigoff: No, se volvió al Este.

Groth: Supongo que el de Sandra es un caso completamente diferente. Ella rehusó desde...

Zwigoff: Claro. Robert me dijo que era alguien muy radical, una lesbiana separatista. Así que la llamé y parecía estar muy afectada -ni siquiera quiso hablar sobre el proyecto-, parecía bastante cabreada con el hecho de que se fuese a hacer esta película, y no la interesaba formar parte del proyecto. Me dijo que como nombrase su nombre en la cinta me demandaría. Y ese fue todo mi contacto con ella, todo fue muy rápido. Así que mi productora la llamó, porque es una mujer, y quizá se pensaba que todo esto era una cosa de hombres y que no quería hablar conmigo porque yo era un tío, no sé. Robert me dijo que ni siquiera dejaba que los hombres entrasen en su casa. [Groth se ríe.] Pero Lynn tampoco tuvo suerte, y eso que es muy buena estableciendo relaciones por teléfono... sabe cómo llegar a la gente.

LO SIGUIENTE

Zwigoff: Mi próximo proyecto será: Crumb, la secuela.


 (Continuará)