martes, 18 de febrero de 2014

AMO LONDRES, por Warren Ellis

Artículo de "Desde el Escritorio de Warren Ellis", Volumen uno (Avatar, 2000.) Traducido por Frog2000.

Por lo que la otra noche salí a cenar con Jim Lee y Scott Dunbier. Gary (Gen 13), Frank y Bryan (Stormwatch, The Authority) Hitch también se vinieron. Después de un bonito almuerzo en un restaurante de Covent Garden (aplausos), salimos del centro comercial y doblamos la esquina y llegamos al Irish pub de la zona, el O´Neill. Sirven Guinness y Caffreys, pero por lo demás es tan irlandés como mi culo, aunque por otro lado hay Guinness y Caffreys, así que nos acercamos. En cuanto nos sirvieron las bebidas, salimos de nuevo a la calle para beberlas en el exterior en plenos estertores helados del verano, mirando cómo evolucionaba Londres mientras charlábamos amigablemente sobre Apocalipsis, Muerte, Miseria y El Precio De Nuestras Almas, ese tipo de cosas. Charla de trabajo, ya sabes. El O´Neill está cerca de un Tesco Metro, un pequeño supermercado urbano no muy diferente de un Seven Eleven. Vimos un bumper descargando de la parte trasera de una furgoneta de Tesco grandes jaulas de alimentos en palés. También a un chico de aspecto jodido con una botella de Stella, mirando vigilante mientras el de Tesco se iba enfadando cada vez más a cada minuto que pasaba mientras seguía descargando. Te podías dar cuenta de que sus enloquecidos y pequeños ojos empezaban a arder en la oscuridad. 

De repente se escucha un BANG y uno de los pequeños cables se suelta y se rompe, y el palé de encima se desliza hacia el borde sin nada que detenga su caída excepto el tío que parece estar borracho. Cae al suelo y golpea su cabeza, el enorme palé le cae encima como si fuese un árbol que acaban de talar. El chico furioso que está detrás de la furgoneta echa un vistazo para ver lo que ha pasado y sigue descargando. El tío jodido no puede moverse, sólo es capaz de alzar débilmente la mano por detrás del palé y agitarla un poco.

Nosotros pensábamos que estaba pidiendo ayuda. Pero nos damos cuenta de que está pidiendo otra cerveza.

Finalmente el personal de Tesco Metro se acerca a examinar al chico jodido y aplastado. Luego vuelven y hacen una llamada. Pero no llaman a una ambulancia. Oh, no.

Llaman a la policía, para que lo arresten. Afirman que el chico jodido pre-aplastamiento estaba jugueteando cerca de una de las palancas de sujeción del bumper y que por eso el palé se le ha caído encima. Los policías empiezan a arrastrarlo, lo acercan a la parte trasera de su furgón de carne y lo arrojan dentro.

Pero eso sí, el tío jodido, dios bendiga lo que le queda de su ennegrecido hígado, ha tenido un increíble golpe de suerte. El enorme y pesado palé que lo ha derribado y aplastado su cerveza estaba lleno de rollos de papel higiénico. 

El siguiente que estaban descargando iba hasta arriba de latas de alubias pre-cocinadas.

Southen, Londres

31 de Agosto de 1998

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